Al día siguiente, Izuku se levantó a las 7 en punto, algo tarde para lo que acostumbraba, pero estaba seguro de que valía la pena, la noche anterior, comenzó a leer el libro que su maestro le confió, tomándose el tiempo de investigar los conceptos que desconocía y anotarlo todo en una nueva libreta, la cual llamaría "Análisis Económicos", había leído apenas las primeras 10 hojas, pero estaba seguro de que no se iba a arrepentir de eso.
Pero esa mañana era diferente, tenía que regresar a la escuela, regresando a la rutina de siempre, sin embargo esta vez intentó tomar todo de una mejor manera.
Como siempre, se preparó un desayuno sencillo, preparo su mochila con todo lo necesario y salió con dirección a su escuela.
Iba aprovechando para hacer apuntes de cada héroe que veía, topándose con uno que otro enfrentamiento y anotándolo todo desde una distancia "segura".
Al final llegó a su escuela, y todo lo estaban mirando con algo de curiosidad, se notaba un poco diferente para todos, algo más seguro, no como ese niño que veían antes como una saco de box.
Entró a su salón, sentándose en el lugar de siempre, sacó su libreta y se preparó para las clases.
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— Midoriya, ve a la oficina del Director, es una orden —.
Bien, ni habían comenzado las clases y ya pasaba esto.
Guardo sus cosas en su mochila y salió del salón, caminó lentamente hasta llegar a la dirección y tocos 2 veces en la puerta.
— Pase — Respondió el director a través de ella.
Cuando entro, se sorprendió al ver a Mirai Sasaki, un amigo de su padre, que de cierta forma puede decirse que le trata como si fuese un sobrino, y eso le agrada, pero que el estuviera aquí no es bueno.
— Izuku, ven aquí pequeño — Dijo Mirai al verlo.
— Mirai-San, que sorpresa verlo aquí — Respondió Izuku un tanto nervioso.
— Tuve que venir porque recibí cierta queja sobre mi sobrino — E Izuku tragó saliva — Así que quería ver que todo estuviera bien con el —.
— Bueno, Sasaki-San, Midoriya, les hable debido a que el chico falto 2 días seguidos a clase — Dijo el director, observando directamente a Izuku.
— El suele tener una asistencia perfecta, así que realmente me preocupo, académicamente es el mejor de la escuela, y por los recientes inconvenientes familiares que había tenido me preocupaba que algo malo hubiera pasado — Aclaró el director con un poco de preocupación.
— ¿Puedes explicarnos Izuku? — Sentenció Mirai con un tono de seriedad.
— Bueno... Este, yo... Tuve un accidente salvando a alguien — Respondió este, sorprendiendo a los mayores — Para ser especifico, a la hija de los Yaoyorozu, no se que paso, mi cuerpo se movió solo y cuando me di cuenta había saltado hacia el villano para salvarla a ella, la logre salvar, pero recibí un fuerte golpe que iba hacia ella, y después recuerdo que estaba en un hospital —.
— Otra vez intentando hacerte el héroe, deberías de poner los pies en la tierra Midoriya, no digo que este mal, pero siendo quirkless no podrás ser un héroe —.
— ¿Me hablo para algo más o solo para esto, director? — Respondió Izuku algo molesto.
Esto sorprendió a los 2, pues Izuku siempre hablaba de forma pasiva, nunca mostraba molestia ni nada.
— N-no, eso era todo, que no se repita, por favor —.
— 'Gracias, no quería escuchar lo mismo de siempre' — Pensó Izuku — Bien, hasta luego director — Y salió de vuelta a su salón.
— Espera, Izuku, ¿puedes contarme qué paso? — Salió Mirai detrás de el.
— Mirai-San, yo, alguien sin un quirk, ¿Puedo ser un héroe? No te lo preguntó como tu sobrino, te lo pregunto como un aspirante a héroe al héroe Night Eye —.
Night Eye solo se quedaría sorprendido al escuchar esto, pero al ver la mirada decidida de Izuku, decidió usar su quirk en el.
Y sonrió.
— Si, Izuku, tu puedes ser un héroe — Lo miro fijamente — 'Toshinori, espero sepas lo que haces, porque tu hijo es el mayor diamante en bruto que un héroe puede pedir' —.
— Gracias... Necesitaba escucharlo de alguien cercano a mi — Sonrió — Conocí al presidente y dueño de Monarch Inc, el señor Aguilar, me ha tomado como su pupilo — Se notaba la emoción en sus palabras.
— Espera, ¿Qué? — Se congelo Night Eye, solo se centro en ver el futuro de Izuku en 5 años — Cuéntame bien como pasó —.
— ¿Recuerdas que dije que salve a la hija de los señores Yaoyorozu? — Nigth Eye asintió — En ese momento igual estaba el señor Aguilar, vio mi actitud y cubrió mis gastos médicos — Se hizo un breve silencio — De hecho, gracias a el descubrí que yo si tenía quirk... Pero me lo robaron, o eso parece —.
Silencio y dudas.
Eso era lo que había en la cabeza de Night Eye.
— '¿Cómo te pudo pasar esto a ti?' — Pensaba Night Eye.
— ¿Y cómo es eso de que te tomo como su pupilo? — Preguntó el mismo.
— Me dio una tarjeta, con su firma y todo, solo que por obvias razones no la tengo conmigo, ayer me invito a su oficina en Musutafu y me hizo unos exámenes y me presto un libro de economía básica — Dijo Izuku sonriente y emocionado.
— 'Entonces ya tienes el reconocimiento que tus padres no te han dado, All Might, Mikesis, pueden ser buenos héroes, pero son malos padres' — Pensó Night Eye — Regresa a tu salón, cuando salgas te llevaré a comer —.
— S-si tío —.
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Así había pasado otro día en la escuela, entre las burlas y molestias de siempre solo por ser quirkless, aunque el nunca dejaría que eso le afecte, ya no más.
Ahora había salido de la escuela, esperando a que Mirai pase por el para ir a la casa.
— Izuku, vamos — Dijo Mirai mientras lo tomaba del hombro y le seguía.
Caminaron en un ambiente tranquilo hasta la casa.
— Entonces, ¿Por qué debería creerte que el señor Aguilar, una de las personas más e importantes e influyentes en el mundo te ha tomado como su pupilo? — Lanzó Mirai como un desafío.
Izuku solo sonrió inocentemente, subió a su habitación y bajo con la tarjeta firmada en su espalda.
— Por esto — Estaba riendo a la par que mostraba la tarjeta que le entregaron.
Mirai rápidamente la tomo y se quedó analizandola.
— ¿C-cómo es esto posible? —.
— No me lo preguntes, solo se que el es la primera persona que ha depositado toda su confianza en mi, y no pienso fallarle —.
— ¿A-a qué te refieres Izuku? — Preguntó Mirai, sintiendo un nudo en su garganta.
— A que el señor Aguilar me dijo que puedo ser un héroe — Dijo Izuku — No sabes cuantas veces deseé que mis padres me dijeran lo mismo, aunque fuera mentira — Susurró, siendo levemente escuchado por Mirai.
Mirai lo miró con tristeza, sin poder entender porque el vive así.
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Pasaron unos pocos días, la seguridad de Izuku había subido lentamente, y un día se dirigió a las oficinas de Monarch para que le acompañaran a realizar compras con la tarjeta que le dieron y de paso saludar a todos por ahí.
Se alegraba de saber que le agradaba a todos en las oficinas, y no lo trataban como un niño, muchos se sentían impresionados por su inteligencia, y estaban seguros que si la empresa quedaban en sus manos algún día, se elevarían aun más, si eso era de alguna manera posible.
También había desarrollado una buena amistad con Momo Yaoyorozu, le alegraba tener a alguien inteligente de su edad, se entendían bien y a veces hasta estudiaban juntos por llamada, agradecía a la vida por conocer a alguien como ella.
El acoso en la escuela era el mismo, pero el no le tomaba en cuenta, realmente ya no le importaban lo que dijeran de el.
Pero por desgracia eso cambiaría tarde o temprano.
— Oi, Deku — Era un fin de semana tranquilo, ultimo día de clases de la semana, pero por supuesto, no podía faltar Katsuki en su vida.
Izuku simplemente lo ignoro.
— Deku de mierda, ¿Te afecto el cerebro que tus padres te abandonen o qué? —.
Conforme la seguridad de Izuku crecia, tambien el impulso de defenderse de los abusos lo hacía.
— ¿Qué quieres Bakugo? — Preguntó Izuku en un tono totalmente frio.
— ¿Quién mierda te crees para hablarme así? Eh, nerd — Replicó Katsuki.
— Alguien que ya no se va a dejar intimidar por un inferior intelectual, ¿Y tu? — Ya no importaba nada, solo ver la cara de sorpresa y rabia que Katsuki tenía era suficiente por todo este tiempo de abusos.
— ¡Shine! —.
Se lanzó Katsuki con una explosion directo a la cara de Izuku, este simplemente la esquivaría y le respondería con un golpe en la mejilla.
Aunque ciertamente, ese golpe no hizo nada, solo aumentar la ira de Katsuki.
— Maldito neeeeeerd, ¡Shineeee! — Se lanzó de nuevo, impactando múltiples explosiones en contra de Izuku.
Izuku solo se quedó estático, cayendo contra el suelo.
Sentía dolor, quería gritar, pero no le iba a permitir a Katsuki el gusto de humillarlo, ya no más.
— Alto ahí — Alguien grito, probablemente un maestro, eso fue lo que pensó Izuku, grande fue su sorpresa al ver al sr Aguilar frente a el, y efectivamente, a un maestro "tranquilizando" a Katsuki.
— Levántate Izuku, vamos a hablar de esto —.
El solo se levantó, lentamente y con dolor, intentando ignorar las miradas que todos le daban.
Siguió a los adultos hacía la dirección, entrando el maestro y Katsuki detrás, el señor Aguilar se quedó con el y habló.
— Esto no esta bien, ¿Por qué no lo denuncias? —.
— De todos modos no harían nada, para ellos Bakugo es como un diamante — Respondió Izuku — Y yo solo soy un quirkless que no vale la pena —.
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Pasó la tarde, fue llevado a un medico para que le atienda las heridas y le dijo que reposara todo el fin del semana, igual no tenía otros planes, pero ahora realmente se daba cuenta de lo que apestaba estar solo en casa.
Fue sacado de sus pensamientos por el ruido de alguien tocando la puerta de su casa, se levantó y fue directo a abrirla, preguntándose quien sería.
Esa pregunta sería respondida inmediatamente al abrirla y encontrarse con una niña de pelonegro, la cual al verlo solo daría una pequeña sonrisa.
— Buenos días Midoriya-Kun, ¿Me permites pasar? —.
— C-c-claro, a-a-adelante — Sus nervios saldrían a relucir en este momento.
— Me alegra verte bien, cuando el señor Aguilar les contó a mis padres lo que pasó hoy, no pude evitar preocuparme, digo, ellos también se sintieron preocupados — Dijo Momo, haciendo un esfuerzo por ocultar su sonrojo.
Izuku solo soltó unas lagrimas, lo había olvidado, el ahora tenía una amiga, una verdadera amiga.
— G-gracias por preocuparte por mi —.
— Es lo que hacen los amigos, Midoriya-Kun —.
— Si, es cierto, Yaoyorozu-San —.
El resto de la tarde paso entre una conversación agradable sobre libros, y al final un pequeño desahogo sobre todo lo que ha tenido que vivir durante su infancia.
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Sábado y Domingo ya habían pasado, ahora era Lunes,
Izuku se dirigió a su escuela como de costumbre, aunque ahora las miradas que recibía eran de enojo, de un momento pasaron de despreciarlo a odiarlo, era entendible, más ahora que la escuela estaba bajo amenaza gracias a su maestro.
Dijo claramente que si se enteraba que seguían intimidando a Izuku, y ellos no hacían nada por controlar eso, iba a demandar a la escuela directamente e iba a pedir la revocación de licencias de enseñanza de todos los maestros, si, era algo fuerte.
Ese día como todos, Izuku subió las escaleras, vio a los Bakugo entrando a la dirección, así que el solo se fue a su salón, ignorando lo que podía pasar.
Pasaron las horas, y todo fue relativamente calmado, las miradas seguían, y ciertamente se sintió incomodo con eso, pero era mejor a simplemente recibir burlas.
Terminaron las clases y salió, desde hace tiempo Bakugo se veía molesto, más de lo normal, y eso no era buena señal.
Se encontraba caminando hacía las escaleras, para bajarlas, y de un momento a otro perdió totalmente el equilibrio por un empujon, cayendo del segundo piso en el que se encontraba su salón, con los otros 2 grados superiores.
— ¡Brilla! Maldito nerd —.
Fue lo ultimo que escuchó antes de que su mundo se volviera oscuro, y fuera abrazado por la inconsciencia.
