AVISO: HP pertenece a JKR. La historia, todos los nuevos personajes, el desarrollo de nuevos personajes, los nuevos desarrollos son mi propiedad intelectual. Glorioux
a/n aun no he decidido si voy a escribir esta historia en español eso depende de la recepción que estoy yo tenga bienvenidos espero que lo disfruten
Capítulo 2: La Sangresucia
AVISO LEGAL: HP pertenece a JKR. El argumento, todos los nuevos personajes, el desarrollo de nuevos personajes, los nuevos acontecimientos son de mi propiedad intelectual. Glorioux
La Sangresucia
"Lucius, ¿recuerdas nuestro viaje a Francia? ¿La vez cuando fuimos al castillo de tu familia para tu compromiso, el pasado diciembre en Yuletide?". Preguntó el que asustaba a Hermione.
"Sí, todos nos acordamos, mas yo...". Abraxas fue interrumpido. Quería reclamar la bella bruja antes que alguien lo hiciera.
"Un par de días antes, un pequeño grupo de veteranos fuimos a la ciudad. Orion, Avery y un par más, fuimos al complejo Muggle para una de sus fiestas. Tenían unas pollitas de aspecto muy sabroso, bueno seamos claros, para ser Sangresucias. Solemos ir y divertirnos, y puedes fácilmente Obliviarlas, o deshacerte de ellas si es necesario. Ya me entienden". Anuque todo rieron, como si estuvieran de acuerdo, ninguno estaba. En cuanto a Abraxas, siempre evitaba a ir con el desagradable grupo que siempre lo hacíans.
"Y había una que todos reconocemos ahora. Lo único diferente era el pelo, mi bruja se lo había cortado como un joven brujo, y era rubia". A Hermione le disgustó que se refiriera a las mujeres normales como objetos desechables, y llamándolas pollitas sabrosas.
El Señor Tenebroso miró a Abraxas. "Bien sabes que solíamos mirar los recuerdos de quel dia años después del incidente, todos seguíamos tratando de descifrar el misterio de la hermosa bruja. Mírala ahora, sus ropas Muggles ya no parecen tan extravagantes, casi se parecen a la moda de estos tiempos, ¿o tal vez un poco futuristas?". añadió misteriosamente.
Hermione palideció. La gente llamaba a su madre, su hermana mayor; ella tenía el pelo rubio liso y los ojos verdes. Hermione casi sonrió, recordando a Harry y Ron coqueteando con su madre cuando eran adolescentes. Ambos decían que era hermosa. Su madre solía llevar el pelo corto, como un chico hasta algunos años antes.
¿Sabía él que ella venía de un tiempo futuro, pero por qué? Bueno, tal vez la bruja de la que hablaba no era su madre; aunque, ella sabía que sus abuelos paternos siempre iban a Francia, al resort de la familia de su abuela para las vacaciones.
"La otra diferencia, comprobé una vez más en el Pensadero, era el color de sus ojos. En el Pensadero los ojos de la joven son del color del ámbar, exactos a los de esta joven; la del resort tenia ojos verdes brillantes, un poco como los ojos de Potter. Hay otras discrepancias, la que conocí hace poco en el resort no era bruja; ella era una Sangresucia". Hizo una pausa y se dio un golpecito en el labio.
"Sí, sin embargo, era una joven muy sabrosa. La vi varias noches, y entonces me confesó que se iba a casar el 3 de enero; dentro de unos días a partir de esa fecha. Se lo prohibí, y se rió cuando le dije que no tenía derecho a hacerlo. Incluso le expliqué, sin ambigüedad para que quedara muy claro, que era mía, pero me desobedeció. Se fue después de que le dijera que esperara dos días". El Señor Tenebroso concluyó.
Se veía mal, ya que su semblante ensombreció, y ya no podia pronunciar frases enteras, parecía desequilibrado, frustrado por lo que sentía. "Ella es mía, he encontrado una que... lo que sea... mía, de nadie más".
El Señor Tenebroso se paro junto a Hermione para tocarle el pelo con mucha ternura, suavemente. Con la otra mano le sujetaba la barbilla, mientras la acariciaba con las yemas de los dedos, moviéndose la cara de Hermione de un lado a otro y observar sus rasgos. Hermione tenía pavor, esto era el infierno, el castigo por su terrible egoísmo y decisión.
Mientras tanto el Señor Tenebroso continuaba tocándole la cara, "Otra diferencia es la forma de sus labios, de la cual me di cuenta en los diferentes recuerdos. Estaba desconcertado pues había visto los labios una y otra vez, pero ¿dónde?". Los miró preguntando con su vista.
"Lucius tráeme un vaso grande de Firewhiskey. Lo que digamos en esta habitación, no sale de ella, ¿lo entendéis todos, Rabastan incluye a Rodolphus, ni una palabra, juren"! Demando.
"Sí, milord, se lo juramos", respondieron todos a la vez. Los ojos de todos se movían del Hermione al Señor Tenebroso, que, distraídamente, jugaba con su pelo y ahora le acariciaba la frente cada dos por tres mientras hablaba: "He tenido varios meses para resolver este misterio. Y aquí estamos hoy, el 8 de mayo de 1979". Sonrió satisfecho a Abraxas, que le miró los labios y levantó la vista. Claro que si, Abraxas hizo la conexión.
"La cuestión es que la que está jovencita me recuerda a mí mismo. Miremos sus manos." Cogio las manos de Hermione, "Hmm, sin anillos, por supuesto que no", se rió con bastante ternura, "ella es inteligente y los escondió, no le hace, está bien, astuta como su padre".
El Señor tenebroso la miró y le guiñó un ojo, haciéndola tragar saliva: "A ver, querida, tus dedos anulares, corazón e índice todos son del mismo largo. Ahora, miremos mis manos las que son bastante inusuales, especialmente la media luna en las bases de mis dos dedos índices. Veamos, ah sí, y ella las tiene, ambas, verdes y azules; yo diría que es de lo más interesante. Ahora, el último hecho, el cual acabo de aprender, más ya estaba suponiendolo. Extraño, soy casi tan pálido como Lucius, sin embargo, tengo un toque de color, más nunca he visto a nadie más con mi color de piel. Alguien dijo que el color de mi piel tiene reflejos verdes como los de una serpiente, mira aquí, una combinación perfecta. Miren la piel de la joven bruja, ¿que opinan"?
Toda la sala estaba hipnotizada excepto Hermione, la cual estaba asustada y deseaba salir corriendo. "Mi piel es un poquito de color oliva, no verde, tonto", Hermione quería decir, pero ya no estaba than segura. Todo lo que había dicho hasta ahora era cierto.
Entonces Voldemort miró el pelo de Hermione, y su cabeza retrocedió, muy ligeramente, y palideció, "Lo más inesperado, ver las hebras verdes y azules que uno podría pasar por alto fácilmente". Tiene todas las características de los descendientes de Salazar, excepto las extrañas motas doradas y plateadas de sus ojos". Parecía emocionado y aprensivo a la vez.
"Abraxas, llama a Severus, necesito que analice su sangre, ahora mismo. Creí que no podía embarazar a una bruja; o eso me dijeron. Y que se necesitaría un útero especial", no les dijo la verdad. Que una hija no pudiera haber sido engendrada, ya quesu alma estaba muy contaminada por la magia oscura y los Horrocruxes que había creado. Más sólo el amor verdadero podría vencer a la oscuridad y hacer que su semilla viviera durante la primera vez que estuviera con su amada, y si ella le entregaba su inocencia.
Hermione estaba horrorizada; si, si había muerto y se había ido al infierno. La amiga de su madre había dicho: "Volvemos a un punto de nuestras vidas anteriores y tenemos la oportunidad de hacerlo todo mejor". Pero éste no era un punto de su vida. ¿Cómo podía haber sucedido? Nunca había estado aquí; estaba muerta. Así que tal vez se trataba de una casualidad del tiempo, porque ni Lucius ni nadie había dado señales de reconocerla en el futuro, así que tal vez se trataba de una segunda oportunidad con una casualidad.
Cómo iba a cambiar el futuro, sólo podía cambiar su vida, y ahora mismo ni siquiera había nacido. Pero, espera, él la había reconocido cuando la estaban torturando. Algo estaba picoteando en el borde de su mente.
El Señor Tenebroso había gritado algo antes de que Dobby se los llevara esa vez, había dicho un nombre que a ella le sonaba imposible. ¿Qué era? Oh dios mío, justo era Jean, ya había gritado, "Jean, mi Jean".
Este día nunca había ocurrido. Voldemort no sabía que ella existía. Necesitaba una biblioteca o hablar con, ¿con quién? Ella lo sabía porque él nunca la había conocido, de eso estaba segura; significaba que algo había cambiado cuando ella murió.
Recordó brevemente su oración, pidiendo que le dieran la oportunidad de presentarse en sacrificio para cambiar la vida de muchos. Por ellos, ella lo haría. Dumbledore, ella necesitaba ir a Hogwarts. Y volvió a detenerse; ni Harry ni ella confiaban ya en él. Lo veían como un manipulador.
¿A quién podría ir? A Sirius o Remus, no, ¿por qué iban a creerla? Ella estaba en problemas. Peor aún, la habían escuchado y justo antes de que la golpearan; así que había sido aceptada como "el sacrificio".
Mientras hablaba, Voldemort bebió un vaso y ahora bebía el segundo. "Mi historia no terminó ahí; imagínense hace unos días, volví en una misión a los chateaux como todos ustedes recuerdan. No era la primera vez, no; por supuesto, esperaba encontrarla a ella, la chica de Francia". Se detuvo junto a ella y le acarició la mejilla con los nudillos. Hermione tembló como lo haría un pajarillo asustado.
"Fui a dar una vuelta por el paseo marítimo cuando oí una voz familiar y una carcajada. Miré en esa dirección y vi a una pareja de Sangresucios". Miró a Hermione. Ella no podía reconocer su mirada, sus ojos eran más suaves, incluso tiernos, y no podía ser.
"Se llamaba Robert, y estaban cogidos de la mano". Hermione tuvo que controlar un grito que surgió de su garganta, Jean, rubio y de ojos verdes, casado el 3 de enero de 1979, y su nombre Robert, un frío se instaló dentro de ella.
"Una manta, se está congelando, una botella de agua caliente, alguien caliente el fuego, necesita atención médica, maldita sea, ¿quién se encarga aquí? Lo siento querida, pronto estarás calientita Desafortunadamente, los amuletos calentadores no son buenos cuando estás en shock". Un escalofrío recorrió su cuerpo mientras él le acariciaba la frente.
Axel estaba allí con una manta extra, té caliente y un par de bolsas de agua caliente, y se fue.
Voldemort en persona le coloco las bolsas de agua, le dio unos sorbos de té, que la hicieron sentirse un poco mejor y la cubrió con la nueva manta. Todos contemplaron la escena con total incredulidad; se trataba de un Señor Tenebroso que nadie había presenciado antes, nunca.
Comenzó su conversación como si no se hubiera detenido, pero nadie se atrevió a decir nada. "¿Dónde estaba? Ah, sí, en el paseo marítimo, la joven pareja se detuvo junto a la barandilla para contemplar el mar. Él se colocó detrás de ella y le puso la mano en el estómago, con propiedad. "Hola, pequeña. Espero que seas una chica tan guapa como tu madre".
El evento recordado obviamente estresó a Voldemort; todos podían verlo. Absurdamente, Voldemort se pasó los dedos por el pelo, soltando un suspiro sibilante, continuó: -Se rió mientras volvía su hermoso rostro hacia él, y yo quise matarlo: "Gracias por ser tan bueno Robert, por casarte conmigo incluso cuando te traicioné. Le di lo que era tuyo; gracias por querer a mi hijo como si fuera tuyo, ella, o él, nunca conocerá otra cosa, eres su padre o su madre para siempre." Se frotó la cara, por encima de la frente, claramente afligido.
"Esto era insufrible, para este momento, yo estaba sacando mi varita lista para llevarmela, Sangresucia o no. Sus palabras eran insoportables y cortaban como un cuchillo. No quería que un maldito Sangresucia cuidara de mi hija, pensé que la odiaría y le haría daño, pero está aquí, y está viva".
La habitación estaba totalmente en silencio, los escalofríos de Hermione habían empeorado, ahora le castañeteaban los dientes.
"Más té, querida, por favor bebe un poco más", Voldemort la ayudó a beber más té.
"A ver, sí", le preguntó, "¿le querías?". Su respuesta me dio esperanzas: "Por favor, no preguntes. Ya te dije la verdad una vez y no tiene sentido repetirla. Te quiero, y eso debería bastar". No podía ver, pero tenía lágrimas en los ojos, las vi, y por qué no decirlo, esas lágrimas me hicieron feliz". Se encogió de hombros y miró a Hermione, ella no tenía buen aspecto.
"¿Dónde diablos está Severus? Disculpa mi lenguaje, querida. Necesito la prueba, y el Sanador debe revisarla. Abraxas, ¿llamaste al Sanador? "
"Por supuesto, debería estar al llegar", respondió Abraxas, sonando tenso.
Voldemort ya continuaba-: Los seguí durante horas. No voy a mentir, sentí que sentía algo por la mugre, y eso me desgarraba por dentro. Nunca había sentido nada por nadie, por nadie, y mucho menos por una mugre. Joder, me preocupo por ella, siento como sea que otros llamen a este dolor desgarrador que nunca termina, y ella está con él ahora mismo." Lo de Voldemort no tenía sentido, pero quién se lo iba a decir.
"Ahora, he investigado y aprendido que, a través de rituales, podría conceder a cualquiera el poder de la magia. Limpia las impurezas de la sangre. Sin embargo, podría matar al Muggle, pero haría que el bebé tuviera magia. Para mí, era un riesgo que valía la pena correr, hasta ahora que te veo. Siento tu energía y tu magia. Pero esperemos a Severus. Déjame continuar mi historia. Así que tenía razón. Tienes frente a ti el futuro de este mundo, un poderoso poder. En cuanto a la madre, si tengo razón, será mía. "
Miró a Rabastán y a Lucio. "¿Sois mis fieles servidores? " Hermione no podía mirar a Lucius, recordando lo que había visto horas atrás, sus lágrimas corriendo mientras asesinaba a Draco, y luego a su esposa.
"Sí, milord", respondieron tanto Lucius como Lestrange.
"Lucius, ¿te olvidarías de Narcissa si te lo pidiera?"
Abraxas miró a Lucius horrorizado, ¿adónde quería llegar Tom con esto?
Los latidos del corazón de Lucius eran irregulares por el miedo. Deseaba a Cissy; en cuanto al amor, aprendería con el tiempo. Sin embargo, estaba dispuesto a casarse con ella, sobre todo porque había probado a Cissy y quería más.
Rabastán sintió curiosidad; y esperó.
"Esperaré los resultados, pero quiero al más noble de mis partidarios para una tríada con mi hija. No sé cómo ha llegado hasta aquí; más tarde encontraré una explicación. Debe ser protegida, pero más de dos maridos le quitarán demasiado. Lucius, pareces infeliz, no sé si me gusta". Los ojos de Voldemort habían tomado un tono rojizo.
"Señor, él no es infeliz; hará lo que tú le digas. Y si no lo hace, haré lo que desees. Sería un honor casarme con tu hija, y Lucius no será mi hijo". Abraxas lo dijo, esperando a ser otorgado la joven bruja. Por ella, fingiría repudiar a Lucius, por supuesto, no lo haría.
Entonces Hermione recordó algo; Abraxas debería haber muerto a causa de la viruela del dragón cuando Lucius tenía catorce años. Algo había cambiado; tal vez su mera presencia había cambiado las cosas, interesante.
"No, quiero jóvenes maridos para ella. Tengo otros planes para ti; si todo va bien, necesitaré un brujo de confianza a mi lado; ya hablaremos". Volvió a sentarse junto a ella para pensar.
Y eso sólo era un pequeño cambio; le esperaban sorpresas. Hermione había leído libros sobre la teoría del caos en la biblioteca de sus padres y esperaba mucho más. Y espera, su padre nunca se comportó como si ella fuera menos que su hija, y ella estaba bastante segura de que eran padre e hija de nacimiento. Aunque recordaba cuando Voldemort había pedido a gritos a su madre. Y se había vuelto loco después de que Bellatrix la torturo y cuando hizo que Rodolphus cortara.
Temblaba, recordando a la bruja loca, los dientes le castañeteaban, no quería más Cruciatus. Dios, había visto cómo Bellatrix había torturado a Severus. "No, Bella, no más Cruciatus, no, no me cortes, no le hagas..." intentó detener las palabras, demasiado tarde, estiró de sus piernas. Parecía una bestia herida, haciéndose un ovillo y gimoteando; no era la primera vez que revivía el incidente
Si esto era la muerte, era demasiado intensa, "No más dolor, quiero dejar de doler, Bella no más".
¿Qué estaba pasando? Se estaba volviendo loca, el dolor, vio todas las muertes, el dolor de la luz verde, esto debe ser el infierno. Según Eliza, la compañera de colegio de su madre, podías reescribir el futuro, excepto si habías muerto, no conocerías el futuro sino como un sueño.
Podía oír a Voldemort gritando y maldiciendo. "¿Cuándo carajo Bella llegó an ella, ¿qué está pasando?"
