El día del estreno había llegado, todo el alumnado esperaba el ya tradicional montaje de literatura, normalmente resultaba en un cómico desastre ya que no era una producción profesional aunque de buen presupuesto. En una de las escuelas élite del continente occidental no podía ser para menos. Todos estaban emocionados, especialmente Vegeta, quien sabía que todos disfrutarían de sus sorpresas. Llevaba las maletas de los "cambios de última hora" junto con Goku, lo convenció para saltarse la dos últimas horas de clase y llegaron al teatro mucho antes que el resto del equipo.
—¿En serio crees que les va a gustar que cambiemos los efectos especiales a última hora Vegeta?—
—¿No demostré que se lo que hago?—
—Si... pero no eres actor profesional ¿O si? ¿Eres actor de esos que salen en los dramas que ve la mamá de Bulma?—
—Idiota... piensa lo que quieras.—
—¡¿Eres un idol famoso?!—
—¿Me harías caso y no preguntarías más si te dijera que si?—
Goku movió la cabeza afirmando, totalmente sorprendido.
—Entonces si, si soy... algo parecido.—
—¡SOY AMIGO DE UN IDOL FAMOSO!—
—¡CÁLLATE INSECTO! Debe ser secreto o ya no podré ser tu amigo y mucho menos competir en las regionales.—
—Ok, no diré nada, pero ... ¿Me seguirías en Instagram?—
—No.—
—¿Un autógrafo?—
—¡QUE NOOOOO!—
—Ay ya, no te esponjes, entonces ¿quieres que cambie toda esta utileria?—
—Si, ya esta ordenada, mi arma es la real, cuando dispare al candelabro habrá un estridente sonido que asustará a todos. Jajaja. ¡Así que ten cuidado insecto!—
—Ok, ya voy.—
Goku hacia los cambios de utileria mientras Vegeta preparaba los efectos especiales, pero había un problema, eran dos armas y Goku no sabía cuál era la de Vegeta y cuál era la de Briand. Examinó ambas, buscó alguna señal, eran exactamente iguales al arma real que llevaba. Subió los hombros y cambió cualquiera, le avisaría a Vegeta para que apartara su arma, mientras procedería a terminar con las sorpresas.
—Oye Vegeta, como eres un idol ¿Cantarás en vivo?—
—Ajá.— Vegeta contestó fastidiado de las preguntas inoportunas de Goku y sin ponerle atención, toda su concentración estaba en preparar el candelabro que debía caer. Ambos terminaron media hora antes de que llegaran sus compañeros, sin embargo no contaban con que la nerd de Bulma convencería a Lázuli y Milk de llegar antes.
—Tenemos que revisar nuevamente la trayectoria del candelabro, no podemos equivocarnos o podría lastimar a alguien.— Lázuli indicaba a sus amigas.
—No te preocupes, Bulma calculó todo y nunca se equivoca.—
—Obviamente, pero vale la pena echar una mirada.—
Al escuchar a las chicas, Goku y Vegeta se escabulleron a los camerinos. El príncipe no pudo resistirse y vertió polvo pica pica en la camisa de Yamcha. —Sufrirás mucho jajaja.— Era un pequeño detalle por haberle dicho enano. Miró hacia un lado y ahí estaba, el vestuario de Carlotta, tomó una aguja y un hilo y ajustó el vestido de Lázuli, la de gritos que pegaría al no poder abrocharlo. Todo iba a pedir de boca.
—Vegeta ¿Y ahora cómo salimos de aquí?—
—Siempre hay más entradas en los teatros, no seas idiota.—
—Oye Vegeta, debía que decirte algo... pero ya se me olvidó.—
—Ya te acordarás insecto, ahora sígueme.—
Se asomaron por la puerta de camerinos y salieron sin hacer ruido, yendo con cuidado llegaron al área de descarga y saltaron por el andén. Ambos estaban en la parte trasera del teatro, Vegeta estaba eufórico con las sorpresas ya ubicadas cada una en su lugar, pero no podía dejar que las fastidiosas arruinaran todo. Así que corrió seguido de Goku para entrar por la puerta principal y fingir que acababan de llegar, de ésta manera podría vigilar que los efectos especiales y utileria estuvieran "en orden".
—GOKUUUU QUE TEMPRANO LLEGAMOS.— Vegeta gritaba para anunciar su entrada. Sabía que las chicas estaban allí, pero debía hacer como que creía no estaban. Para ser un actor genial fingía muy mal.
—¿Qué? Pero si llegamos hace dos ...—
—¡MINUTOS!, Llegamos hace dos minutos.—
—Vegeta eso...—
—Cállate o arruinarás la sorpresa.— Vegeta susurraba al descerebrado de Goku.
—Ahhh si, shhh—
Los chicos bajaban las escaleras tranquilamente y comenzaban a distraer a las chicas, Vegeta abordaba a Lázuli y Goku a Milk.
—¡Tengo nervios escénicos! Creo que no saldrá bien, no estoy seguro de mis líneas, necesito practicar.—Vegeta sobreactuaba en un tono dramático muy poco creíble.
—Ahora no podemos Vegeta, estamos verificando que todo esté en orden. Debo subir a revisar el confeti.— Lázuli contestaba mirando sus listas.
—¡NOO! no aguanto los nervios, por favor.—
—Vegeta, no hay tiempo., además eres perfecto—
—Goku puede revisar eso, nosotros... eh URGE un ensayo general.—
Bulma estaba sobre el escenario mirando la escenografía y contando la utileria, tomaba las pistolas y le pareció raro que una fuera más pesada que la otra, jugó un poco y le dio vueltas como si la activara, sabía que estaban descargadas así que no era peligrosa. Los ladridos de Vegeta la distraían y dejaba las armas juntas en su lugar de utileria. Por alguna extraña razón no le creía nada, estaba actuando tan mal que le dio algo de miedo ¿Acaso estaba ebrio?
—¡AY VEGETA YA BASTA!— Bulma gritaba y se calmaba con un suspiro, para dirigirse a Lázuli con una sonrisa amistosa. —Ya verifiqué todo aquí, veo bien el candelabro y anoche revisamos el confeti, vale la pena repasar un poco antes de maquillarnos ¿No crees?—
Vegeta miró a Bulma con una media sonrisa que denotaba su victoria sobre las órdenes de Lázuli, pensaba que además de vulgar era bipolar.
—Ay está bien Bulma, pero solo por ti, y porque ya no soporto a este.— Lázuli golpeaba a Vegwta con el libreto, cosa que al chico le molestaba, sin embargo solo resopló, no iba a iniciar una pelea, tal vez.
El príncipe subió al escenario y cometío cuantos errores pudo a propósito, Lázuli se daba cuenta de ello y Bulma también, las hizo molestar bastante al grado de ya no querer ensayar y mejor ir a pedir las pizzas para comer antes de la obra.
—A mi pídanme algo decente, yo no como esas porquerías.— Vegeta se cruzaba de brazos y hacía berrinche como era su costumbre en palacio, sin embargo en ese momento y para sus compañeros era un chico normal.
—¡ESTÁS INSULTANDO A LOS MILLONES DE CIUDADANOS AMANTES DE LA PIZZA!—Lazuli se ponía a la defensiva.
—Déjenlo, si no quiere comer nada, que no coma, nosotras pediremos pizza.—Milk abría la aplicación y seleccionaba los paquetes ignorando a Vegeta.
—¡TU MENOS QUE LAS OTRAS DEBERÍAS EVITAR ESOOOO! Ellas comen porquerías y se dañan a largo plazo, pero tu genética no tolera esa chatarra.— Vegeta regañaba a Milk y Lázuli de inmediato se ponía a reclamar por ser racista, gordofobico y ofensivo, sin embargo, Bulma lograba notar debajo de sus fuertes palabras algo de preocupación. No estaba muy segura de que era o por qué su reacción, así que no se ponía a tú por tu como lo hacía Lázuli.
—No te enojes Vegeta, mi abuelito me mandó lunch, no sabía que iba a haber pizza.—
—Con gusto te cambio mi pizza por lo que sea que traigas.—
—Es sencillo Kimchi con arroz—
—¡APRESÚRATE, QUIERO ESE KIMCHIIIII!—
El elenco y staff comenzó a llegar, dejaron sus cosas y pasaron a convivir un rato, Milk, Bulma y Lázuli comían felices, todo su esfuerzo culminaría en unas horas, por su parte Vegeta cambiaba a Goku su pizza por el preciado arroz con Kimchi.
—Si siguen comiendo así no van a entrar en el vestuario.— Vegeta les hacía burla a las chicas y reía cínico sabiendo lo que sucedería en unos minutos.
—TA CÁLLATE CON TUS COMENTARIOS GORDOFOBICOS DE MI...— Lázuli repelía los comentarios de Vegeta y Milk dejaba su comida de lado.
—Milk, no le hagas caso, debes comer bien o me molestaré contigo.— Goku animaba a Milk a comer pero la mirada de Vegeta era muy intimidante.
—Ya... ya estoy satisfecha, desayuné bien.— Milk sonreía.
—¿Segura?— Bulma no confiaba en que su amiga dijera la verdad.
—Si, segura, coman ustedes, yo mientras... voy a acomodar el maquillaje.— Milk se levantaba y se iba al camerino.
—Pues yo si tengo hambre.— Lázuli tomaba otro pedazo de pizza y se lo comía masticando amplio en la cara de Vegeta, quien sostenía sus palillos y se llevaba a la boca el arroz que había robado del bento de Goku.
Al acabar la comida todos los personajes fueron a peinado y maquillaje, mientras el staff preparaba los últimos detalles, Milk recibía una llamada de Roasy, quien era la encargada de la cabina de sonido. Un problema familiar impedía su presencia en la obra, el equipo técnico se ponía nervioso ya que nadie más sabía cómo operar la consola. Milk a punto de estallar en estrés corrió a buscar a Lázuli para informarle del problema y en su carrera tropezó con Tarble.
—Hola Milk, ¿todo bien?—
—Noooo, la chica de la consola no llegó y no sabemos cómo usarla, creo que va a ser un desastre.— La chica temblaba con los ojos apunto de soltar en llanto.
—Tranquila, yo he manejado consolas y efectos antes, llévame a la sala y dame el libreto, no te preocupes.— Tarble sonreía, había ido a ver a su hermano, pero la tecnología era su pasión. Milk lo condujo hasta la cabina donde ya estaba Goku.
—Los dejo, debo ir a maquillaje.— Milk se retiraba ya más tranquila.
—Hola Tarble, ¿Tu sabes cómo funciona esto? Porque yo no le entiendo.—
—Si, no te preocupes, muéstrame el libreto, si está marcado no habrá problemas.— Tarble lo hojeó y Roasy lo tenía bien codificado, era entendible y Tarble dio un sorbo a su bebida, se puso sus audífonos y estaba listo para trabajar.
—¿Todos cantan en vivo?—
—Me parece que no, solamente Briand, Bulma con su dispositivo especial y Vegeta lo harán—
—¿Vegeta cantará en vivo?—
—Me dijo que si.—
—Que raro, me había dicho que no cantaría en vivo, pero que bueno que se animó y es una de las obras favoritas de nues... su padre, SU padre, de su padre.—
—Es que es un idol.—
—¿Idol?—
—Si, me dijo ¿No sabías?—
—Ah... algo así.—
—Me pregunto ¿en qué telenovela salió?—
El radio de Goku sonaba con la voz de Milk—Entra público, 5 minutos para la primera llamada.—
Mientras tanto en vestuario un problema se presentaba con el vestido de Lázuli, no lo podía cerrar, Bulma jalaba el corsette pero era imposible, parecía que se había achicado dos tallas en una noche.
—Ayer te quedaba bien, no se que pasó.—
—¡TU JALA!—
—Hago lo que puedo.—
—Les dije que ya no comieran tanta comida chatarra, es lo que pasa cuando faltas a entrenar y comes dulces.— Vegeta se burlaba de Lázuli quien estaba a punto de llorar, tomaba un cepillo y lo arrojaba hacia Vegeta, quien lo esquivaba pero atinaba directo en la cabeza de Krillin, el amigo de Goku, Yamcha y Bulma. Quién entraba con unas flores para Bulma, la protagonista d ela obra.
El chico era bajito y rapado, con la nariz muy chata y los ojos saltones, era todo lo contrario a los estándares de belleza en cualquier parte del mundo, sin embargo lo que tenía de feo lo compensaba con un corazón de oro y buena actitud. De niño era algo presumido, con el pasar del tiempo se dio cuenta que las chicas no le darían ninguna oportunidad si era así de prepotente, su cambio fue para bien y era muy popular en estrella naranja, no iba solo, había comenzado una relación con una hermosa chica de primer año, la atractiva Maron, quien tenía un parecido escalofriante con Bulma. La chica de largo cabello azul sonrió y saludó a todos en general.
—Hola, soy la novia de Krillin, les deseo suerte a todos.—
Vegeta apretó los dientes y la corrió de los camerinos. —ESO NO SE DICE EN UN TEATRO, FUERA.—
—Ay Vegeta, no seas supersticioso, no es broadway.— Bulma se atravesaba y recibía las flores a nombre de todos.
—HMP, el decir esa palabra augura accidentes en el teatro... No se debe decir.— Vegeta insitía en sacar a la chica entrometida.
—No se preocupen, los chinos por lo regular son superticiosos, yo he protagonizado miles de obras de teatro y nunca pasó nada.— Maron alardeaba enfrente de todo el inexperto elenco.
Por su parte Yamcha estaba muy nervioso con la llegada de Krillin y Maron. Volteaba hacia la pared y no quería saludar a su amigo, el nervio era tal que comenzó a darle una terrible picazón en el cuello y espalda, era insoportable. Para Lázuli tampoco era el mejor momento, luchaba con su vestido y parecía imposible que entrara en él.
—No creo poder hacer a Carlotta, el vestido se encogió.—
—Si necesitan una chica mas delgada yo puedo hacer el papel, seguro me queda.— Maron se ofrecía y Vegeta ya irritado por la mujer empujaba a Bulma y tomaba las agujetas del corsette.
—Ni siquiera estás en esta escuela niña estúpida.— haló con tal fuerza que reventó las costuras que el mismo había hecho para darle una pequeña lección a Lázuli. Originalmente quería que no saliera o vistiera cualquier cosa, pero la copia de Bulma región 4 lo hizo enfadar tanto que decidió ayudar a Lázuli, cerró el vestido y la rubia apenas respiraba pero estaban a salvo.
—Y a ver si dejas de comer pizza.—
—Bueno, chicos, no queríamos incomodar, Lázuli te ves muy bien, tu también Bulma, nos vamos a nuestros asientos. Éxito.— Krillin se llevaba a Maron y Yamcha volteaba por fin, estaba rojo de la comezón y aguantándose. Se iba a quejar del vestuario pero con todo el alboroto decidió mejor no decir nada.
—Todos al escenario, preparados... tercera llamada— Milk daba la indicación
Se abría el telón y Tarble hacía gala de su maestría en las consolas, mejoró los efectos de tal manera que jugaba con las luces haciendo una danza a la digna del Radio City Music Hall. El público estaba anonadado, acostumbrados a equivocaciones en todo y esperando que el seguidor no atinara a los personajes, como cada año. La opertura sonaba de manera exquisita y Vegeta lo notó, ese era su hermano ayudando a que no fuera un desastre, era perfecto, conociéndolo seguramente haría algo que le dificultara sus planes, sin embargo; desde su consola no lo podría detener.
Carlotta encarnada por la bella Lázuli salía al escenario y comenzaba su escena, el vestido que apenas entró se terminó de desajustar dejando el calce debido, permitiéndole hacer su playback a la perfección. Lucía hermosa y era hora del confeti , ella se situó en el lugar exacto preparandose para recibir el "efecto especial". Al recibír la señal, Vegeta activó el dispositivo derramando sangre de cerdo encima de la rubia y echó a rodar una cabeza de cerdo real. Lazuli pegaba de gritos horrorizada, Vegeta se doblaba de la risa y el público aplaudía eufórico. La reacción de la actriz era muy real. Bulma quedó anonadada, no comprendía como era posible si habían revisado todo, fue cuando miró nuevamente el candelabro, había cambiado ligeramente la posición pero esperaba que el error considerado fuera suficiente, de todas maneras no podía hacer ya nada.
Lazuli salía hirviendo de coraje, el show debía continuar así se fue a asear en lo que corría el resto de la obra, era turno de la canción "Piensa en mi", Bulma utilizaba su micrófono especial y le ayudaba a cantar como un ángel. Había estudiado perfectamente sus líneas y aunque no era una cantante de lírico, su tecnología era infalible. Por su parte Yamcha estaba situado en su lugar del escenario bailando muy raro, daba la impresión que quería ir al baño, algo sucedía, trató de hacer el playback pero no pudo más y comenzó a rascarse, parecía un mono.
Bulma se ponía nerviosa, se concentraba y seguía en personaje, haciendo todo para que el público la mirara a ella, todo esfuerzo resultaba infuctuoso, dejar de mirar el ridículo que estaba haciendo Yamcha era imposible, tuvo al publico muerto de risa hasta que fue su turno de salir de escena y arrojó su vestuario. Estaba sumamente enfadado y echó una mirada de completo y absoluto odio a Vegeta, ni siquiera disimulaba, sus risas delataban su culpabilidad, el asiático no le caía bien y ahora la guerra quedaba decarada. Para calmar su comezón le pidió a Milk que le diera algo, la chica le puso alcohol y cambió a otra camisa, afortunadamente tenía otro vestuario, su enfado era tal que revolvía toda la utileria, dejando desacomodadas las armas.
Vegeta aguardaba su lugar en el espejo y Bulma se acercaba, Tarble operó los efectos especiales desde cabina y cambió las luces de manera intensional para hacer parecer que se oscurecía poco a poco el escenario, entonces la gran entrada del Fantasma, las dos primeras frases no se escucharon, Vegeta notó que le habían quitado la pista así con decidió cantar en directo. Sabía todas las letras y las interpretaba con su voz versátil de barítono, incluso hacía algunas inflexiones y adornos para que se notara que era en vivo. Bulma no podía con la sorpresa, la canción espejo sonaba tan bien en la voz real de Vegeta, ella sabía que lo había escuchado en los ensayos pero se negaba creer que fuera cierto, esa misma reacción transmitía al público, los transportaba y Vegeta aprovechaba para sacar a flote lo que sentía, la escena pasó de ser una obra escolar a un momento entre Bulma y Vegeta, marcado por líneas y guiones pero con sentimientos muy reales.
Ambos quedaron frente al espejo, Vegeta esperaba que Bulma confiara en él y se dejara caer en sus brazos. Por un momento el nervio detuvo a la peli azul pero la cercanía del príncipe hizo que cediera y se dejara llevar. El desmayo fue grandioso y Vegeta la llevó hasta el sofá y se acercó a su mejilla, la acariciaba con tal delicadeza que no pudo evitar notar como el corazón de Bulma se aceleraba y su respiración se entrecortaba. La peli azul sentia su tacto y aunque tenía cerrados los ojos, podia percibir una electricidad entre ambos, como si la silueta de sus sueños estuviera en vivo y directo con ella, ¿Era real? ¿Era una ilusión?. Gritos de emoción que se escuchaban entre las chicas de la audiencia, el telón bajaba para el intermedio. Todos comenzaban a moverse para preparar la siguiente escena pero Bulma y Vegeta se quedaron ahí un momento más, en silencio hasta que Bulma se ubicó nuevamente en su tiempo y espacio y aclaraba su garganta.
—Hay que prepararnos para la que sigue.—
—Eh si...— Vegeta sacudía la cabeza y se daba un paseo por el área de vestuarios. Lazuli se le iba a los golpes.
—¡FUISTE TÚ, MALDITO MAFIOSO!—
—¿Yo?— Se señalaba a sí mismo, cínico y divertido.
—¡Lo de la pintura roja fue espectacular muchachos, sigan así!— La profesora aplaudía a sus alumnos, consideraba que tenían una creatividad bárbara y habían sido muy atrevidos.
—¡ESO NO ERA PINTURA, APESTABA!—
—La sangre de cerdo no huele a rosas. Jajajaja—
—¡PROFESORA! ¿YA VIO? SI FUE ÉL.—
—Muchas felicidades joven Vegeta, esto es gracias a usted.—La maestra premiaba a Vegeta con una risa nerviosa, sabía que podía pasar pero mientras no asesinara a nadie, todo estaría bien, sinceramente rezaba por eso y éste iba hasta su lugar con una sonrisa de satisfacción, no sería castigado.
Briand por su parte no estaba nada contenta, seguía con mucho cuidado cada movimiento de Vegeta y esas escenas con Bulma no le gustaban en lo absoluto. La había ignorado todo el tiempo y con Bulma hasta se quedaba recostado, en su cabeza Vegeta Ouji era su novio.
—No te pases de listo, Mon amore.—
—¿Me hablas a mi?— Vegeta se hacía el tonto.
—¡FUE DEMASIADO! ¿No escuchaste como gritaban emocionados por lo romántico que eras?—
—La verdad no, estaba concentrado en Bulma ¿Te gustó como la acaricie?— Vegeta se aprovechaba de la rabia de Briand y se burlaba de ella, todo estaba saliendo tal cual lo había planeado, no mataría a nadie pero quizá lo acusarían de intento de asesinato... otra vez.
—TU ERES MÍO.—
—¿Si? Pues ¿Cuánto te costé?—
—¡NO ERES GRACIOSO, TENEMOS UB TRATO!—
—¡ESCUCHA NIÑITA! Mi padre es el único que decide si tengo o no novias, si a alguien tienes que convencer es a él, sígueme amenazando y dormirás con los peces.— Vegeta daba la media vuelta y no discutía más, esperaba que su advertencia fuera suficiente para alejar a Briand, sin embargo la obstinada francesa apretó los labios y enfocó su mirada. Esto no se iba a quedar así.
Tarble bajó de la cabina a ver a su hermano, estaba bastante asustado, sabía que el príncipe podría causar más problemas y aunque sus bromas eran divertidas, la línea entre hacer sufrir a sus compañeros y causarles daño era muy delgada, una línea que Vegeta solía cruzar olímpicamente.
—Vegeta ¿Qué demonios crees que haces?—
—Tranquilo insecto, solo hago más emocionante la obra.—
—Si sabes que si lastimas a alguien o los matas van a deportarte y no podrás competir jamás ¿Verdad?—
—Maldición .— Vegeta se había dejado llevar por la diversión y asustar a sus compañeros sin pensar en las consecuencias. En casa no pasaba de un regaño de parte del parlamento y algún castigo, pero en este país lo regresarían a casa y no podría ir a ningún torneo en su vida. —¡El candelabro! Está modificada la trayectoria para golpear a Yamcha.—
—¿Quieres asesinar a Yamcha?—
—Me dijo enano, me robó el crédito con las rosas amarillas y es mas presumido que yo, es lo menos que se merece.—
—Ay Vegeta, ahora mismo es imposible cambiar la trayectoria, creo que deberán cancelar lo del candelabro.—
—Está bien.—
—Como sea, habraré con Yamcha y lo cambiaré a un lugar seguro, ahora le avisaré que sale del otro lado del escenario porque el seguidor ya no funciona.—
Bulma había previsto el cambio del candelabro, le parecía demaciado el ángulo de la cuerda y también alargada, ya confirmado que Vegeta habia hecho de las suyas, se acercó a los chicos del staff para que no lo soltaran. Iba a ser la pérdida de mucho trabajo de escenografía pero era mejor no "lucirse" que lastimar a alguien, la indicación era soltarlo cuando Vegeta disparara, pero ahora esa instrucción había sido eliminada, la peli azul suspiraba tranquila y entraba al escenario lista para la segunda parte del espectáculo.
Tarble desde la consola hacía un cambio de último minuto con la versión de fantasma de la ópera, la música con la que ensayaban quedaba poco alta para la tesitura de su hermano, así que modificó ese audio por una versión, más movida, dejó el playback para Bulma y era hora de que su hermanito saliera escena.
Se abrió el telón y comenzó la emblematica y esperada canción del musical "Fantasma de la Ópera", con una versión goth metal, Bulma asustada por la melodía distinta no sabía que hacer, comenzó el playback y ella movía los labios tratando de seguir a Vegeta en el escenario, el príncipe por su parte dominaba esa versión mejor que la que había estudiado en los ensayos, era la preferida de su padre, así que no tuvo problemas en acoplarse.
El público adoró la versión y Vegeta condicía a Bulma a traves del escenario, bajo la máscara se dejaba llevar y no dudaba en crear un ambiente romantico perfecto. Bulma por su parte se transportaba nuevamente a sus sueños, la confución entre ficción, sueño y realidad la hacían caer en un abismo donde no sabía ni lo que sentía. ¿Estaba enamorada de sus sueños? ¿Del fantasma? o ¿acaso de su compañero de clases que le causaba tantos dolores de cabeza?, ese mismo que la cuidó y la protegió cuando más lo necesitaba.
El finalizar el número, Vegeta salió del escenario dejando a Bulma sola, trastavilló un poco retomando sus lineas, parecía la reacción adecuada ya que el personaje igual dudaba si estaba despierta o no. La obra continuaba sin contratiempos, el siguiente número, la canción de Yamcha hablaba de que Christine olvidara sus sueños, el conde Roul era real y no existía ningun fantasma. Por un momento Bulma empatizó con su personaje, parecía que la había poseído, estaba en la misma situación de Christine y sonrió para si misma. Era tan vivencial que ya no importaba nada, la obra sería memorable. El público aplaudía a la estrella de Base Ball y a Vegeta no le gustaba esa atención a un tipo sin talento. Entonces en su papel de conde seductor pero también de novio, tomó a Bulma y la besó. Los fanáticos de Yamcha vitoreaban eufóricos y Vegeta sintió un nudo en la boca del estómago, habían decidido que no habría besos en la obra y quien pugnó con esa petición era ese idiota. Decidió que lanzaría el candelabro, con su arma real tendría que atinarle exactamente en la cuerda para soltarlo y al menos lo mandaría al hospital. Adiós estrella del Base Ball.
Vegeta se preparaba para la escena final y tomó la pistola que tenía en sus cosas, la sintió un poco más ligera pero no le tomó importancia, salió al escenario dispuesto a romper esa cuerda, al menos lo intentaría. Yamcha estaba en la misma posición que habían marcado, era perfecto, el idiota había olvidado la indicación de Tarble. El fantasma estiró el brazo y miró directo a la cuerda, el tiro era obligatorio en el ejército oriental y no había desaprovechado esas lecciones, su puntería era excelente, no podía fallar. Sonreía y apretaba el gatillo, inmediatamente un calor invadía su cuerpo, esa no era el arma, no sonó, era de utileria. Vegeta abrió sus ojos como platos y miró en cámara lenta como la pelos de lima cargaba con su arma.
Briand salía al escenario serio gritando sus líneas, estaba furiosa y apuntaba a Bulma, en teoría la tendría que apuntar a Vegeta pero Bulma se pondría en medio para fingir que recibiría el disparo y morir en escena. Tenía que hacer algo, detener la escena, lo que fuera.
Era muy tarde, Briand cargaba el arma y la accionaba, Bulma daba un paso al frente tal y como lo ensayaron. Vegeta tomó la decisión, era su responsabilidad tener un arma real. Briand disparó y Vegeta se interpusó en el trayecto de la bala, cubrió a bulma con su cuerpo y recibió el proyectil en el hombro izquierdo cayendo en los brazos de Bulma y con el silencio total del público, el estruendo había sido muy real.
—V... Ve...—Bulma no podía creer lo que estaba pasando, no sabía si era real o no.
—Christine... El amor nunca muere.— La acercó tiernamente a sus labios y la besó.
El público estalló en aplausos, pensaban que eran tremendos efectos especiales y actuaciones magistrales, cuando en realidad el hombro de Vegeta estaba severamente dañado y el chico perdía sangre rápidamente. Como pudo se levantó y dió las gracias finales saliendo primero del escenario para caer desvanecido fuera del escenario.
Milk, Bulma y todo el staff corrieron a ayudar a Vegeta, una ambulancia estaba allí como en todos los eventos y Milk con su botiquín procedió a darle los primeros auxilios. El mundo para Vegeta se escuchaba lejano y todo se oscurecía, era un final legendario para un principe que vivió todo el tiempo en un personaje, jamás mostrando quien era en realidad. En casa fingiendo ser un principe desalmado, en ésta ciudad extraña, fingiendo ser una persona normal tratando de ocultarse bajo mascaras. Nunca tuvo la oportunidad de ser geniuno. En sus ultimos momentos de conciencia pensó en su madre, seguro no la vería, si es que existía un cielo ella estaría allí, pero la gente mentirosa como él no iba al cielo. Tampoco creía en la vida eterna, ¿De qué le serviría ser un principe? de todas maneras seria comida para gusanos o contaminación de aire. Daba lo mismo, su destino estaba sellado.
Vegeta caía en un océano, sentía mucha calma, estaba feliz y tranquilo, sabía que debía dejarse llevar, pero de pronto sintió un empujón. ¿Que había sido eso? ¿Un tiburón? El príncipe se puso alerta y abrió los ojos, y entonces la vio, la chica que había estado soñando... era exactamente igual a.. ¿Bulma? ¿En verdad era ella?¿La chica de sus sueños?
La peli azul le tomaba la mano pero una fuerza mayor lo jalaba al fondo y la perdía, Vegeta se negaba a quedarse allí y nadaba hacia la superficie hasta que logró salir y rápidamente abrió los ojos en el teatro, estaba completamente vacío solo estaba él con su vestuario de Erick, se tocaba a sí mismo comprobando si estaba soñando.
—¿Dónde están todos?— Vegeta volteaba a ver si alguien estaba presente, pero ni un alma aparecía. De pronto aplausos, muchos aplausos, la sala que había estado vacía ahora era un lleno total, sonaba nuevamente la opertura, pero no era una pista, estaba la cosa llena de músicos reales. Los actores entraban y salían de escena y él estaba replegado en una esquina.
—¡Es tu turno, al espejo!—
—Yo.. no...—
Una mujer de piel oscura y con un radio gigante lanzaba a Vegeta al escenario, era claro que no estaba en la obra escolar, la actriz que interpretaba a Christine cantaba estupendo y no tenía el cabello azul, no era Bulma, Vegeta no sabía que hacer, solo salió del espejo y todos se quedaron horrorizados, volvió a ver su rostro al espejo y el maquillaje del fantasma sin su máscara era magnífico, era excelente hasta que lo tocó, su rostro estaba deformado.
—¿Cómo?— Vegeta se tocaba sin poder creerlo.
De pronto una risa espectral, era el verdadero fantasma de la ópera emergiendo del espejo, el rostro de Vegeta volvió a ser normal, pero el fantasma se acercó a Vegeta.
—Despierte señor, despierte, su padre va a asesinarnos si no lo hace.—
Vegeta abrió los ojos lentamente. No era precisamente una melodiosa voz angelical del clielo, mas bien hablaba como una viejita ¿Los Angeles igual se hacen viejos? ¿Que edad tendrá, unos 10 mil años? Más bien parecía la carcelera, acaso ¿Era el infierno? Vegeta abrió los ojos en una sala blanca, con hedor a cloro y alcohol, tenía el brazo envuelto en una especie de armadura y la horrible cara de la anciana decrépita estaba mirándolo de muy cerca.
—Ay no, definitivamente fui al infierno.—
—¡NO DIGA TONTERÍAS!— Celry golpeaba con un fuete a Vegeta en el otro hombro. —¡¿CÓMO SE LE OCURRE METER UN ARMA REAL ENTRE LA UTILERÍA?! NO SE TRATE DE EXCUSAR SEÑOR, YA LE SACAMOS LA VERDAD AL JOVEN GOKU.—
—Ay ese maldito insecto, no sabe guardar un secreto... ¡Un momento! ¿Sabe Goku que soy el principe?—
—Pues ... supongo, ¿El lo ayudó no? Llamaré al médico para que lo venga a revisar y luego llamaré a su padre, tiene que reprenderlo por lo que hizo.—
—Si avísale a papá, luego dile que su hijo estaba bailando y cantando en una obra de teatro y no vigilaste lo que hacía. Bravo, nos regresará a la capital del este, probablemente yo quedé castigado de por vida y tu... pues serás juzgada y ejecutada por incompetente.—
—Nnn... no, es verdad, tiene razón... diremos que hubo un accidente en una práctica de tiro pero todo está bien, su padre no se enterará de las circunstancias del accidente.— Celry comenzaba a dar de vueltas de un lado a otro en la habitación, Vegeta hacía que la anciana cooperara bajo amenaza, una de sus especialidades.
—Así me gusta... ¡AAAAY MI HOMBRO, NECESITO MÁS MEDICAMENTO , CONSÍGUELO YA!—
Vegeta fingía un dolor insoportable para que Celry saliera corriendo de su habitación, tomaba su celular que estaba en la mesita de noche al lado de la cama, revisaba sus mensajes y no había nada visible, no sabía si era bueno o malo, así que accedió al perfil de Instagram y comenzó a leer las conversaciones.
Lazuli_18 a T-gamer
Lazuli_18: ¡PÁSAME EL INSTAGRAM DE TU PRIMO! Lo voy a funar hasta el infinito, tengo un reporte y una suspensión por 4 días por no revisar la utileria y Goku probablemente pierda su beca.
T-gamer: No sabía que Goku estaba implicado, veré si puedo ayudarlo de alguna manera, mi primo no usa redes.
Lazuli_18: APRESÚRATE, habla con el director o algo, sin la beca Goku no podrá estudiar más.
—Hm esa androide, me odia y me odiará mas.—
OaxMilk a T-gamer
OaxMilk: Hola Tarble, estoy muy preocupada por Goku, creo que lo van a expulsar. Es por culpa de ese desgraciado de tu primo No tienes tú la culpa, pero lo odio.
T-gamer: No te preocupes Milk, veré que hago para que no expulsen a Goku, de todas maneras no es su culpa.
OaxMilk: Ojalá fuera más listo mi pobre Goku.
T-gamer: Te prometo que no le pasará nada, yo me haré responsable por mi primo.
—Jajaja Oink Oink no me traga, pues mejor, entre más me odie menos tendré que soportar a las fastidiosas.—
T-gamer a SonGoku0905
T-gamer: Hola Goku, soy Tarble, ¿Estás bien?
SonGoku0905: Todo bien, no me expulsaron pero todo mal también.
T-gamer: No comprendo
SonGoku0905: Me quitaron la beca, dice mi abuelo que no me preocupe, venderá su casa para pagar mi colegiatura.
T-gamer: ¡NO! ¡Dile que no lo haga! ¿Recuerdas que soy un duque y que Vegeta es mi primo y es un idol?
SonGoku0905: Es verdad, pero eso en que ayuda?
T-gamer: Nosotros podemos ayudarte, tu tranquilo, yo lo resuelvo.
Al leer esta conversación algo en el corazón de Vegeta se estrujó, ya se había llevado a su hermano entre las patas por tanto tiempo, a Raditz le había hecho lo mismo y ahora Goku, tal parecía que todos los que le brindaban su amistad terminaban raspados por su culpa. Menos mal Raditz había terminado odiándolo y ya no se le acercaba más, fue lo mejor que pudo hacer después de embarrarlo en uno de sus escándalos. Hubiera sido muy humillante arrastrarlo hasta occidente con él también. Algo tendría que arreglar para Goku, pagaría él mismo su colegiatura de ser necesario, pero no permitiría que su abuelo perdiera su casa.
Bulma1808 a T-gamer
Bulma1808: perdón, di aceptar sin querer ¿Quién eres?
T-gamer: Hola Bulma, soy Tarble, perdón por agregarte.
Bulma1808: Tarble, ¿Cómo sigue Vegeta? ... me tiene preocupada
T-gamer: Aún no despierta, está mi servicio atendiéndolo, te aviso cuando lo vea.
Bulma1808 está escribiendo...
—E... ¿Está preocupada por mi?—el corazón de Vegeta latió muy rápido, estaba emocionado y sonreía al leer una y otra vez, Bulma se preocupaba por él, quizá si era la chica de sus sueños, una parte de él mismo quería que así fuera. No podía soportarla pero, se preocupaba por el. No le era indiferente. De pronto otro mensaje de Bulma.
Bulma1808: ¡Avísame cuando despierte porque le tengo que dar una paliza! Es un miserable, le quitaron la beca a Goku por culpa de sus bromitas, creí que era un buen chico, pensé que éramos amigos, pero tal y como dice Milk, Vegeta solo sabe lastimar.
Vegeta sintió un vacío por dentro, quiso contestar pero escribir con una sola mano era complicado, la otra estaba vendada y sujeta al cabestrillo que mantenía su hombro quieto con el aparato allí. Por su parte Tarble contestaba a Bulma y el príncipe leía.
T-gamer: Tranquila Bulma, yo lo arreglaré. Vegeta solamente ha llevado una vida muy complicada.
Bulma1808: ¿Más que Goku? Lo dudo, Goku es el niño mas bueno del mundo, es muy inocente y Vegeta se aprovechó de eso para embarrarlo en sus tonterías.
T-gamer: No voy a defender a Vegeta, pero créeme, es buena persona. Me salvó de muchas y si le das la oportunidad vas a ver que vale su peso en oro, claro que podrán ser muy buenos amigos y por Goku no te preocupes, haré que mis diplomáticos lo arreglen.
—ESTUPIDO TARBLE, YO NO QUIERO SER SU AMIGO.—
La anciana regresó con el médico quien ante el "excesivo dolor" del principe le administró anagésicos y se los dejó recetados, Vegeta quedó algo somnoliento, al menos dormiría otro rato sin ser molestado, aunque pudo darse cuenta de como el especialista sacó de un sobre con radiografías y las proyectó en la pantalla del cuarto de hospital y comenzaba a explicar su diagnóstico a Celry.
—Bien, el joven principe, tuvo un daño de consideración, éste es su hombro antes de la cirugía, como podemos observar tuvo una lesión en ligamentos y músculo que pudimos reparar con cirugía, algunas esquirlas en el hueso, y aquí la bala, afortunadamente no tocó ningún punto vital.— El especialista cambiaba la imagen. —Así quedó después de la cirugía, fue una operación exitosa, logramos extraer el total de esquirlas y retirar el proyectil, reconstruimos toda la estructura y podrá hacer su vida con normalidad.—
Vegeta había podido escuchar todo, el medicamento que le adormesía hacía que se volviera aún mas directo y desinibido.
—Menos mal, ¿Cuándo puedo regresar a los entrenamientos?—
—¿Entrenamientos? ¿Hace algún deporte principe Vegeta?—
—Obviamente, artes marciales mixtas... soy militar.—
—Lo siento, no será posible hacerlo en alto nivel ¿Por qué no cambia de deporte? Quiza, natación o futball soccer—
—¡NO DIGA TONTERIAAAAS! ¡PONGAME EL REGENERADOR DEL DOCTOR BRIEFS Y YA!—
—Me temo que esa tecnología aún es experimental y únicamente regenera cierto grado de lesiones, no nos autorizan su en miembros de altos mandos como su persona señor. Tendrá que reposar 2 semanas y luego iniciar la rehabilitación de 6 meses.—
El médico daba una receta a Celry y se retiraba, Vegeta por su parte estaba sumamente enfadado, Bulma solo quería verlo para reclamarle, Goku estaba en problemas por su culpa y su estúpido hombro estaba hecho pomada. ¿Que otra cosa podría salir mal?
—Pues ya escuchó al médico Joven príncipe, no habrá más entrenamientos permanentemente.—
—Ah entonces ¿quieres que esto se quede así?—
—¿Perdón señor?—
—Si, tan fácil aceptas que no usen tecnología especializada en regeneración en mí para estar al 100 pronto y sin secuelas, me pregunto ¿Qué va a decir el Rey sobre esto?—
—Señor, no puedo autorizar el uso de tecnología experimental, usted es un recurso muy valioso.—
—Entiendo, pero ¿Mi padre entenderá? Habiendo una manera de regresar al príncipe en una pieza, lo mandas sin hombro, El Rey estará bastante complacido con tu deplorable desepeño ¿Sabes que pasa cuando un súbdito decepciona al Rey?—
—Nnn No señor.—
—En el mejor de los casos serás fusilada... junto con tu gato.—
—NOOOO mi gato no... haré lo que desee príncipe ¿Cómo encuentro al señor Briefs?—
Vegeta sonrió, ahora tenía a la anciana en la palma de su mano. Tal y como siempre hacía, aprovechaba una situación de desventaja para acaparar el poder y descubrió el punto debil de la carcelera. Su adorado gatito, no le caía mal el animal pero esa mujer era igual de asesina que todos los diplomáticos del régimen de su padre, no se podía confiar de nadie.
—Ese no es problema.—
Esa noche el principe se quedó en hospitalización, al día siguiente el auto diplomático aparcó en fretnte de la Corporación Capsula.
Continuará
