Capítulo 51: Bienvenido al show
Las Dazzlings se habían ido y con ellas la sensación tan terrible de que algo iba a pasar, Sunset estaba de pie pero en su mente estaba en el suelo por lo que le habían dicho, ya que estos días se estaba enfrentando a tener que soportar la realidad de que ahora es una persona diferente pero nadie parece creerlo, le dolía pensar que ni siquiera sus amigas le estaban creyendo.
-¿Que ha ocurrido?-. Vuelve a decir Cheese mientras sobaba su cabeza, se le veía confundido y sobre todo algo mareado.
-¡Cheese, caíste bajo el hechizo de las sirenas! Por suerte parece que solo fue un breve momento-. Dice Sandman ayudándolo a levantarse.
-No...puedo recordarlo, fue como si estuviera en un sueño-.
-La magia de esas chicas es algo demasiado peligroso, todos en la escuela han caído, excepto ustedes dos-. Dice Sunset tratando de esconder sus sentimientos heridos.
-¿Escuchaste lo que dijeron de nosotros?-. Pregunta Sandman recordando la explicación que dio Adagio.
Sunset asiente tronando un poco los dedos de sus manos y además escuchando como las Dazzlings subían al escenario para hacer su interpretación. -Asi es. La razón por la que no estas bajo su hechizo es porque no tienes ningún pensamiento negativo, Sandman. Y en cuanto a Cheese...es porque es demasiado alegre pero es una protección temporal...en algún momento se terminara-. La forma tan sombría en que lo dijo puso nervioso a Cheese.
En las siguientes rondas de las batallad e las bandas muchos alumnos estaban compitiendo, la mayoría quedaban rápido afuera debido a que algunos eran mejores que otros, lo cierto era que todo era mucho mejor cuando se trataba de una muestra musical mas allá de una simple competencia, pero las Dazzlings lo habían consumido todo y querían mucho mas. Cuando era el turno de Solar Strings estaba demasiado emocionado, ya había ganado varias rondas contra unos chicos que hacían música digital, pero él asombraba demasiado a la directora Celestia y a la sub directora Luna con sus solos de guitarra además de su gran animo. Era su turno nuevamente, claro que nadie estaba apoyando a nadie, pero estaban presentes en el gimnasio para saber a que se enfrentaban.
Cuando Solar Strings estaba a punto de tocar, "casualmente" Moon Dancer iba pasando por ahí, cerca del escenario, le pareció demasiado divertido hacer algo al respecto. - Thunderstruck-. Un rayo diminuto salió de su dedo y en una fracción de segundo llega hasta el amplificador de Solar Strings dejándolo inservible porque había hecho corto circuito. Nadie lo notó, ,salvo Solaris. -¡Oye!-. Le reclama el chico desconectando varias veces el amplificador dando por seguro que ya no funcionaba.
-Upps, disculpa-. Dice Moon Dancer de una forma grosera. -Creo que soy demasiado torpe-. Y sigue caminando como si nada mientras tenia una sonrisa en su rostro por lo que había hecho.
Solaris trató de arreglarlo, pero se percató que era inútil, la directora Celestia se notaba que progresivamente se iba impacientando, miraba el reloj y hacia pequeños golpeteos en la mesa con sus dedos. -Vamos...funciona...-. Dice el chico entre dientes.
-Me temo que si no puedes tocar técnicamente perderías en esta ronda. Que lastima Solar Strings-. Dice la sub directora Luna anotando todo eso en su tabla. Y asi en ese mismo rato y de una manera demasiado injusta Solar Strings había quedado fuera de la batalla de las bandas por un sabotaje. Podía sentir un poderoso sentimiento de rencor y rabia desde su garganta que no tenia planeado para nada quedárselo.
Todo el mundo comenzó a murmurar y algunas risas diminutas no se hicieron esperar para nada, sobre todo del grupo de Flash Sentry. Para estas alturas ya solo quedaban pocos grupos, el grupo de Blue había sido eliminado, por lo que todo parecía culminar en un encuentro con las Rainbooms, las Dazzlings y la banda de Trixie que estaba ganando demasiado confianza al respecto.
Moon Dancer iba camino a su salón para estudiar, pero de todas formas estaba bajo el hechizo de las sirenas. -¡Moon Dancer!-. Alguien grita a sus espaldas y cuando la chica se da la vuelta puede darse cuenta de que es Solar Strings demasiado enojado.
-¿Si?-. Pregunta como si no hubiera hecho algo malo.
-¡No tenias derecho a hacer eso! ¡¿Solo asi quieres afectarme, haciendo trampa y arruinando mi presentación?! ¡Me da lastima como eso es lo mejor que se te pudo ocurrir en lugar de tratar de ganarme como se debe! ¡Pero es tan patética y sin talentos que ni siquiera tienes un instrumento o amigos para tocar en una ba...!-. Los gritos se cortaron de repente mientras su cuerpo salió disparado en una distancia corta impactándose contra los casilleros, Moon Dancer había usado su habilidad contra él.
La chica se acomoda los lentes mientras de nuevo tiene control total sobre sus rayos eléctricos, deja caer los libros solo para dejar en claro que también estaba enojada por esas palabras. -Tu...no eres nadie para decirme eso, niño pretencioso y moralista-. Susurra dando pasos lentos hacia él. Solaris yacía en el suelo apenas levantándose a pesar de que había recibido una fuerte descarga era como si la magia que tenían en su interior los hiciera mas resistentes a este tipo de ataques mágicos. -Siempre tengo que estar en la sombra, sin ser reconocida por nadie, yo no necesito amigos que me den la espalda mientras mas los necesito... completamente desconectada de la realidad.
-Agh...-Gruñe Solaris mientras trataba de encontrar la forma de levantarse. -...Deja de sentir lastima por ti misma, sigues siendo patética-. Cuando por fin se había puesto de pie extiende su brazo y su mano hacia ella, se escuchó un zumbido único que solo podía ser el de la habilidad de Solar Strings manifestándose, como estaban en un sitio encerrado no iba a funcionar en su máximo esplendor, pero no era como que quisieran matarse, mas bien querían hacerse daño. -¡ Jump!-. En una estela color dorada sale cual ráfaga de viento desde su mano, Moon Dancer solo se arroja de manera lateral esquivándolo por muy poco. El rayo choca contra una pared causándole solo unas pequeñas grietas. -¡Si de verdad no fueras una cobarde pelearías conmigo afuera de la escuela en lugar de aquí!-. Le reclama soltando su mochila.
La chica de lentes sonríe de una manera presumida. -Vaya, me parece triste y débil que tu habilidad necesite del sol para poder funcionar bien, la mía te haría cenizas aquí mismo, pero esta bien, vamos afuera, no sabes cuanto he querido esto-.
La parte buena era que nadie pudo notar semejante pelea absurda, todos estaban en el gimnasio y parecía que los maestros se habían ido, Pero ahí, en la cancha de futbol, se estaban mirando Solar Strings y Moon Dancer quienes tenían un odio mutuo que solo iba creciendo y creciendo, de algo estaban seguros, tenían toda la clara intención de lastimarse no era cómo alguno hubiera desarrollado un instinto asesino, los conflictos en su mente provocados por las Dazzlings no funciona asi.
El hechizo de las sirenias solo saca a flote malos pensamientos y conflictos, pero jamás crecen hasta un punto en donde quieran matarse, porque entonces la fuente de los conflictos se terminaría. Lo cierto era que, de haberlo querido, Moon Dancer y Solar Strings se hubieran matado en un par de segundos, lo único que en realidad querían...era humillar al otro.
Solar Strings podía sentir todo el calor del sol llegando a su piel, habían varias nubes enormes que de vez en cuando daban sombra durante algunos segundos, pero de todas formas con esa energía bastaba.
-¡ Thunderstruck!-. Grita Moon Dancer completamente cegada por los malos pensamiento, la electricidad corrió por su cuerpo y salió disparada hacia Solaris quien respiraba de una manera que parecía que estaba meditando.
-Esto se esta volviendo estúpido. ¡ Jump!-. Exclama Solar Strings mientras un haz de luz aun mas grande que el primero brotaba de sus manos y además de un poderosos destello amarillo, sus magias chocaron causando un terrible desastre en la cancha.
Sandman pudo sentir demasiado bien un pequeño temblor que duró apenas un parpadeo, y lo peor era un extraño ruido que provenía de afuera, tenia que ver que era lo que pasaba. -¡Vamos, Cheese!-. Lo sujeta del brazo para correr donde provenía tal alboroto.
-¡Espera, espera, no soy tan buena corriendo como tú, no he comido azúcar en una hora!-. Decía Cheese estando algo mareado pero en realidad era por el hechizo que se hacia mas grave en su cabeza, podría incluso jurar que tenia todas las ganas del mundo de responder de una manera altiva, era como si no pudiera pensar en algo bueno, le estaba afectando.
La sorpresa de los dos amigos fue demasiada cuando miran a Moon Dancer y a Solar Strings en un combate mágico en donde la electricidad de ella y la energía calórica de él chocaban constantemente causando una enorme nube de polvo, el campo de futbol estaba casi destruido, había zanjas por todos lados, tenían pequeñas heridas y cortes en su brazos además las mejillas y las gradas estaban reducidas a una simple pila de madera. Sandman miraba como ambos no dejaban de pelear y de insultarse, de vez en cuando volviendo a notar ese brillo verde en los ojos de ambos. -No puede ser... Sandman mientras Cheese recobraba el aliento. -Basta...¡Chicos, deténgase!-. Grita Sandman en un burdo intento por hacer que dejen de atacarse.
Pero eso no ayudó en nada, pues el estruendo era tan enorme que nada podía escucharse salvo su pelea en un montón de ruidos que parecían sacados de una tormenta eléctrica. -Tenemos que hacer algo o van da destruir la escuela-. Dice Cheese volviendo a tener el temblor en sus piernas, el miedo lo invadía.
-¡Rápido, usa Brown Sugary haz que los dos paren!-.
-Sandman no puedo, están fuera de mi rango, y si me acerco a uno entonces ¿Quién va a detener al otro?-.
-¡Mierda! Tu encárgate de Solaris, yo detendré a Moon Dancer-.
Cheese niega rápido y detiene a Sandman con preocupación. -Pero...tú no...-.
-No tengo ningún habilidad lo sé, pero no voy a quedarme como si nada mientras miro como mis amigos se destruyen, hazlo por ellos por favor, no saben lo que hacen-. Cheese tuvo sus dudas sobre dejar ir a Sandman, podría salir peor todo este asunto, pero sabia que iba a ser aun mas trágico si no intervenían -De acuerdo... con decisión soltándolo y corriendo hacia Solaris quien se estaba preparando para lanzar un otro rayo de luz.
-¡No te hubieras metido conmigo!-. Grita Solaris regodeándose al volver a sentir el sol en sus manos, tenia tanto calor que incluso se quitó su chaqueta.
-¡ Brown Sugar!-. Exclama Cheese mientras se lanzaba hacia él, su habilidad comenzó a tener efecto y Solaris pudo sentir un enorme peso tal que sus rodillas cedieron y su cuerpo quedó tendido en el suelo. -¡Ya fue suficiente, Solaris!-. Dice Cheese sin perder la concentración de su habilidad.
Solaris trató de levantarse, pero era lógico que no iba a poder con un peso de mas de 200 kilos, estando tendido en el suelo muy a penas puede levantar la mirada hacia Cheese. -¡Aléjate de mi! ¡Nadie pidió que te metieras en esto, no eres más que un bufón impertinente!-. Esas palabras le dolieron a Cheese en especial si venían de alguien que apreciaba cómo él. Una pequeña lagrima salió de su ojo, esas palabras tenían odio genuino, y Cheese era demasiado bueno percibiendo las emociones.
-No...no sabes lo que dices-. Susurra Cheese temiendo perder la concentración. -¿Es que no puedes ver que estas hechizado, Solaris?-.
-¡Lo único que no puedo ver es como fui a perder tanto tiempo con ustedes!-. Responde aun sin poder levantarse.
Por su parte Sandman fue a confrontar a Moon Dancer quien estaba mas que dispuesta a atacar aun viendo a Solaris en el suelo. Se podía ver como de sus dedos nacían pequeñas corrientes de estática listas a crecer. -Moon Dancer...esto no tiene objeto-. Dice Sandman acercándose a ella, su ropa estaba demasiado maltratada y sus lentes se habían roto por completo.. -Por favor...solo olvidemos esto...las cosas pueden terminar mal-.
La chica no cambió su rostro a uno de indiferencia, estando de pie frente a Sandman, por alguna razón, no le provocaba ira, no aun, mas al contrario parecía estar cómoda. -Quítate de mi camino...no quiero hacerte daño-. Dice ella entre dientes, la electricidad seguía creciendo en sus manos pero aun no la arrojaba.
-No...-Dijo Sandman tragando algo de saliva. -Asi cómo yo soy tu amigo...Solaris también lo es...y Cheese...y también Blue-. Da un pequeño paso hacia ella y después otro, como cuando una persona quiere poner la mano encima de una bestia salvaje podía compararse la situación. -Solo...para, te prometo que todo estará bien una vez que hayan detenido a las Dazzlings.
Moon Dancer no iba a cambiar de parecer, iba a atacar nuevamente. Sandman, yendo en contra de cualquier instinto de supervivencia y sabiendo que ella no iba a detenerse...solo se acerca para tomarla en sus brazos fuertemente. -¡Dije que te quites!-. Grita Moon Dancer haciendo que la electricidad corra por su cuerpo y comienza a causarle quemaduras en la piel a Sandman en sus brazos y pecho.
-¡Sandman!-. Exclama Cheese con preocupación estando a punto de ir a ayudarlo.
-¡No Cheese!-. Dice Sandman. -¡Si te alejas tu habilidad no funcionara en Solaris! ¡Quédate ahi!-. Dice soportando el dolor, temiendo por su vida sin poder saber que tanto seria el daño que estaba pasando ahora, pero no quería soltar a esa chica, prefería sufrir él antes que alguien mas.
Moon Dancer usa mas corriente y estaba completamente segura de que Sandman estaba pasando por un enorme dolor además de que iba notando que se formaban quemaduras eléctricas en sus brazos. -¡Ya déjame! ¡Vas a a matarte!-. Reclama ella mientras la escena era cubierta por unas luces azules.
-¡No me importa! ¡No voy a soltarte!-. Sandman no sabe de donde sacó la fuerza necesaria para hablar cuando todo su cuerpo estaba pasando por semejante descarga, sentía que en cualquier momento iba a desmayarse, era un dolor tan único que sin duda seria algo inovidable...si es que sobrevivía.
La chica pudo ver en la piel de Sandman quemaduras eléctricas que se iban haciendo mas y mas pronunciadas lo cual le causó un repentino brote de culpa, entre todo el mar de pensamientos negativos que causaba la magia de las Dazzlings en ella hubo un pequeño brillo de recuerdos...de los verdaderos recuerdos. Volvió a recordar cuando ella lloraba por el ataque de nervios que tuvo el día que le dispararon a Blue y Sandman estuvo ahí para consolarla. Pero cuando la escena cambió a ese mismo chico con quemaduras en los brazos y además una mirada vacía a causa del dolor, de inmediato se detuvo.
-¿Que...?-. Susurra ella viendo el resultado de su magia, de su habilidad.
Sandman aun tenia un poco de voluntad para estar de pie, pero rápido todo eso se esfumó cuando su cuerpo se desplomó, la piel de sus brazos estaba dañada y enrojecida. -Tú... el chico. -Tú no eres asi... quedarse jadeando en el suelo.
Moon Dancer observa sus propias manos, sabe que acaba de hacer algo enserio malo, fue como si el hechizo se disipara pero tan solo un segundo. -Sandman...-. Sus ojos comienzan a lagrimear y después de eso se va corriendo del lugar avergonzada. La oscuridad solo podía crecer ante el chico nativo mientras podía sentir como sus parpados pesaban como plomo cediendo por completo al daño que estaba sufriendo.
Cuando despertó se dio cuenta de que estaba mirando unas luz fosforescente blanca y que además tenia algo de miedo de levantar su brazos y ver el daño que había recibido, lo ultimo que podía tener en su mente era el recuerdo de Moon Dancer mirándolo de una manera triste y desesperanzadora, le rompió el corazón un poco. -Mierda... Sandman levantando el torso sin entender como es que seguía con vida, por un momento pensó que estaría con sus ancestros muy pronto. Después de eso puede notar como sus brazos estaban cubiertos con vendas al igual que su pecho. -Dios...-. Murmura sin creerlo.
-Espero que no te moleste, tuve que ser demasiado improvisado con lo que tenia que ponerte-. Se escucha una voz pero por debajo de la cama. Era Cheese pero estaba...esposado en el humificador que está sellado entre el suelo y pared.
-¿Cheese? ¿Do...donde estamos?-.
-En la enfermería de la escuelas. Tuve que soltar a Solaris y ayudarte. Por suerte, aunque no estaba el enfermero, encontré vendas y ciertos ungüentos fuertes para quemaduras-.
-¡Pero que haces esposado?! ¡¿Alguien te atrapó?!-. Cómo siempre preocupado por otros antes que por si mismo.
-No, no-. Dice Cheese sugiriéndole que se calme con su mano libre. -Esto lo hice yo...-.
-¿Eh? ¿Por que?-.
-¡La magia oscura está comenzando a afectarme! Cuando te vi desmayándote...yo...pelee con Solaris solo unos segundos...por fortuna pude recobrar la consciencia y traerte aquí pero...me temo que el hechizo de las Dazzlings me esta afectando...asi que para no hacer daño mejor decidí esposarme al calentador y tragarme la llave je...me alegra que jamás salgo de casa sin mis esposas-. Sonríe de manera optimista mientras estaba en el suelo.
-Carajo... Sandman nuevamente levantándose un poco mas, aun le dolía y mucho, era como si la piel se quemara desde adentro.
-¡No deberías levantarte! Aun estas lastimado-. Dice Cheese sabiendo que estando esposado ya no podría hacer nada, los demás estarían a salvo de si mismo.
-La batalla de las bandas...¿Ya terminó?-. Pregunta con una vaga esperqanza.
-No...las Dazzlings y la banda de las chicas, las Rainbooms son las finalistas...tocaran esta noche en el anfiteatro de la escuela y decidirán al ganador-.
-¡Maldición, tengo que ir-. Se quita la sabana de encima y toma sus zapatos poniéndoselos pero no quería admitir frente a Cheese que estaba gritando del dolor internamente.
-¡Las chicas pueden encargarse de eso!-. Reprocha Cheese. -Por favor...tengo miedo de que algo peor te pase además de esto...-.
Mientras se ponía sus zapatos, Sandman no quiere negarse a ir. -Cheese...no me importa lo que pueda pasarme, ustedes me preocupan mucho mas y si puedo hacer algo al respecto considerando que soy el único al que este hechizo no le afecta en nada...entonces estaré dispuesto a enfrentarlo.
La determinación de Sandman fue tal que Cheese supo que era completamente inútil el insistirle que no fuera, a pesar de sus heridas, a pesar de su dolor y también del miedo a perderlo. -Bien...-. Suspira notándose algo triste. -Perdona por no ir contigo, pero lo que menos quiero es...¡Aggh!-. Se retuerce brevemente como si lo estuvieran torturando. -¡Siempre tienes que ser tan egoísta y necio para entender cuando alguien quiere ayudarte! ¡Te odio! -. Grita Cheese pero entonces se sacude fuerte la cabeza y parece regresar a la normalidad. -Vaya...lo siento-. Dice mientras jadea. -Creo que el hechizo se está volviendo más fuerte...si vas a ir tienes que hacerlo ahora, estaré bien…lo prometo...-.
Sandman asiente no sin antes ponerse de rodillas enfrente de Cheese. -Oye...no lo habría conseguido de no ser por ti, estoy...tan agradecido contigo, te prometo que encontraré la solución a todo esto y que nuestros amigos estarán bien y tu igual, porque eres mi mejor amigo, Cheese-.
Cheese sonríe de oreja a oreja sin poder evitar lagrimear como un tonto bonachón, esas palabras hicieron feliz su corazón por completo, se sentía tan feliz de escuchar por una vez desde que se había mudado que alguien lo consideraba enserio su mejor amigo, era como si su misión se hubiera completado. -Tú también lo eres...-. Dice con la voz quebrada. -Ahora vete, tienes que evitar que toda la escuela se vaya al demonio-.
-¡Volveré por ti!-. Sandman sale corriendo de la enfermería, la escuela lucia vacía enserio todo mundo estaba en el anfiteatro además de ya era de noche. Sus pasos hacían un enorme eco, no sabia lo que le esperaba, pero no tenía miedo.
En el anfiteatro un escenario siniestro se estaba creando, empezando por una música tétrica pero al mismo tiempo demasiado envolvente, además de que las Dazzlings estaban cantando y la bruma color verde claro era mas poderosa, nadie decía nada, por el contrario todo el mundo estaba observando con atención como si hubieran perdido su alma, ya no estaban peleando ...solo disfrutaban del show. -¡Llegué tarde!-. Dice Sandman sin saber que hacer, no veía a las chicas ni a nadie...parecía que se había quedado solo por completo.
Sandman temía por su vida, pero sobre todo por la de los demás, quizás este era el fin. una criatura que nadie podía detener...excepto él. Pero... ¿Qué debería hacer?
Las Dazzlings cantaban mientras se notaba como su magia se iba haciendo más poderosa a tal punto que, en cierta parte de la canción, sus cuerpos comenzaron a elevarse y además de eso a estar rodeadas por un aura verdaderamente maligna en donde parecían una versión enmarañada de las transformaciones de las chicas cuando pasó el baile de otoño. Sus ojos se tornaron en rojo y además les crecieron unas alas en la espalda a cada una...estaban alcanzando su máximo poder y no habría nadie que pudiera detenerlas. Estas eran las sirenas de Equestria.
-¡ALTO!-. Gruta Sandman en medio de todas las personas, todo el mundo estaba tan atento a la canción que ni siquiera lo notaron.
Las Dazzlings interrumpieron brevemente su canto, pero la música seguía sonando de fondo. -Vaya, pero si es el chico sin pensamientos negativos ¡Es inútil ahora, niño! ¡Nuestro poder esta restaurado! ¡Y haremos que todos en este mundo nos adore! -. Esa era Adagio quien estaba embriagada de poder al igual que sus compañeras.
-¡Pues mientras su hechizo no funcione en mi siempre tendrán a alguien que las enfrente! ¡Yo siempre seguiré adelante! -. Dice Sandman apretando los puños y recordando la foto vieja de sus parientes, recordando como sus ancestros lucharon en algún momento por proteger a los suyos.
Las tres se rieron de una manera presumida. -JAJAJAJAJA ¡Tienes toda la razón! ¡Por eso será mejor que nos deshagamos de ti!-. Ella extiende su mano a modo que su magia oscura rodea a Sandman por completo, lo hacen levitar a varios metros en el aire. -¡Desaparece niño!-. Y al levantarlo más y mas lo ultimo que hacen es arrojarlo por los aires a una altura en la que, por desgracia, nadie podría sobrevivir.
Mientras iba cayendo al suelo, Sandman no podía ni gritar, se veía como si todo eso fuera el fin...como si todo por lo que estuvo peleando fuera por nada y por desgracia siempre parecía el mas débil, siempre parecía el chico que no puede hacer nada mas que pararse y hacer frente a algo. Sintió tristeza y además su muerte demasiado cerca. Sin embargo...todo eso no tenia sentido, él estaba peleando por una razón, las fuerzas malignas necesitan tener a alguien que las enfrente pase lo que pase y mientras siga con vida no iba a permitir que ellas ganen, porque no se trata de ser mas fuerte o mas poderoso, se trata de no rendirse jamás. Recordó lo que es y no iba a morir ahí. -¡YO NO VOY A MORIR AQUI!-. Grita con todas sus fuerzas y entonces su cuerpo manifiesta un poderoso centelleo que dejó brevemente ciegas a las Dazzlings.
Para cuando aquel resplandor desaparece las Dazzlings buscaban a Sandman, por todos lados, pero su atención se vio brevemente dirigida a un par de plumas que parecían caer junto a una silueta oscura. En el cielo surcaba una criatura majestuosa con alas enormes y que únicamente podía notarse gracias al brillo de la luna llena, era un águila real que muy apenas movía sus alas pues solo planeaba. De repente el águila aterriza en el suelo de una manera increíble en medio de todas las personas y rápidamente ocurre una metamorfosis en donde el águila se convierte en el propio Sandman.
-¡¿Pero que está pasando?!-. Exclama Adagio sin poder creer que Sandman se había convertido en un águila y viceversa justo ante sus ojos.
Sandman por su parte estaba mas decidido que nunca y con una mirada fulminante parado con todo el valor que le podría ofrecer su espíritu declara severamente. -Esta es mi habilidad... Riverside-.
