El ataque de las porristas ninfómanas

La competencia con las porristas fue una mala broma y Lynn estaba convencida de ello, el simple recuerdo de la indignidad que supuso tener que ponerse ese uniforme de "bailarina de table dance" la hizo enfurecer, ellas no son atletas y sus competencias son un circo, Margo, Polly y Paula están totalmente de acuerdo con ella, esa apuesta fue una trampa. El asunto empeoró porque, pese a las protestas, el entrenador se negó a que se les pidieran disculpas por parte de la ridícula "entrenadora" de porristas y las chicas bajo su mando, así que tomaron una decisión tajante.

—… ya que usted cree que es muy divertido que nos hayan humillado con una apuesta con trampas… — la voz áspera de Lynn se escuchó desde la oficina del entrenador y por todo el gimnasio — … espero que esto también lo haga sonreír, "coach" … — El golpe que dio la mano de la deportista Loud en el escritorio hizo saltar al hombre, pero no borró la sonrisa que le causaba esta protesta, estas niñas no entendían lo que él quería enseñarles —… y esto es con carácter de irrevocable —

Lynn y las otras tres chicas se dieron vuelta y salieron del lugar, en el escritorio solo quedaba una hoja algo maltratada y escrita a prisa, que el entrenador levantó para leer:

"A quien corresponda:

Debido al maltrato y el poco cuidado que se tiene para con las integrantes

del equipo de baloncesto femenil de esta escuela por parte del personal

a cargo, las alumnas Lynn Loud Jr. Margo Roberts, Polly Pain y Paula Price,

renunciamos al equipo antes mencionado con carácter definitivo e irreversible."

(Lynn le aprendió algo a Lucy sobre escritura)

Debajo estaban las firmas de cada una de las mencionadas y se marcaba copia para la entrenadora del equipo de porristas, el jefe de deportes de la escuela, para la directora de la secundaria y para la oficina de distrito escolar. El entrenador estaba horrorizado, se habían ido cuatro jugadoras del cuadro titular y definitivamente las mejores del equipo, la temporada se iría a la basura. Esa misma tarde hubo una reunión en la oficina de la directora donde se hicieron graves acusaciones, hubo regaños y hasta amenazas de despido, luego llegó el representante del distrito escolar y además de todo lo anterior, hubo una multa para los tres profesores involucrados.

Mientras todo esto pasaba en la escuela, a la casa Loud llegaban cuatro chicas enfadadas, cansadas y con sus maletas deportivas a cuestas

— ¡juro que voy a vengarme! — decía Lynn, subiendo los escalones del porche

— ¡y todavía tuvimos que pedirles disculpas! ¡Malditas perras! — rugió Margo

— yo no sabía que nos harían trampa o les hubiera dado algo de mi apellido — dijo Polly, golpeando su maleta, Paula solo gruñó y siguió a sus amigas. Lynn abrió la puerta dejando pasar a las chicas y después dio un portazo que hizo cimbrar la casa

— ¡Lynn, no azotes la puerta! —

La castaña se asomó a la sala, de donde vino la exclamación, para encontrarse con Lincoln, el peliblanco estaba sentado en el sofá, con los pies sobre la mesa de centro y con una soda y palomitas en la misma, la deportista iba a decirle algo burlón e irse cuando notó una cosa, el tonto estaba tratando de meter algo en sus pantalones, la castaña se sonrió ¿acaso no tenía bastante con ella? Lynn pensó que él estaba viendo porno, lo que le pareció muy descarado de su parte, la deliciosa idea que pasó por la mente de la deportista se desvaneció al recordar que venía acompañada, entonces se resignó, pensando que posiblemente por la noche tendría lo suyo.

Lynn subió a su habitación con las chicas y una vez ahí, siguieron quejándose de la competencia, realmente la habían ganado porque ellas aprendieron en unos pocos días lo que las porristas hacían desde hace años, simplemente las engañaron en un concurso de aplausos y popularidad, donde claramente llevaban ventaja. Lynn comenzó a sentirse pegajosa y el olor a sudor suyo y de las demás comenzaba a notarse en el ambiente, entonces propuso

— chicas ¿quieren tomar un baño? No es por molestar, pero apestamos… — todas levantaron su brazo para olerse y hacer una mueca de desagrado, Lynn no dijo más, repartió toallas y todas salieron rumbo a la puerta en el fondo del pasillo. En cuanto entraron al baño, las toallas volaron y las chicas se encontraron desnudas, estaban acostumbradas a verse así todo el tiempo porque son compañeras de equipo y las duchas de la escuela no tienen separaciones, Lynn tomó la voz de mando y les dijo

— está bien, cerditas, aquí no cabemos todas, así que lo haremos por parejas… — una risita rompe el discurso y Lynn sonríe —… no, Margo, no hablo de eso… Polly, irás con Margo y yo iré con Paula —

Lynn casi obligó a las dos primeras a entrar en la ducha mientras Paula se sentaba en el excusado a esperar, en la ducha sonaban las risas de las otras dos y la castaña Loud las apresuraba, la rubia miró el cuerpo de Lynn desde atrás; su amiga era fuerte, sus músculos la hacían muy atractiva, aunque era una chica, y sus nalgas anchas le hacían ruborizarse de solo pensar en poder tocarla, ella…

— ¡vamos, Paula!... — la rubia regresó a la tierra al sentir la mano de Lynn en el hombro —… este par de locas no van a salir nunca, así que las sacaremos —

La sonrisa de la castaña Loud la iluminó y su respuesta fue levantarse y sonreír con maldad, Lynn no esperaba menos, entonces se pusieron a un lado de la ducha y en un solo movimiento corrieron la cortina y se metieron a la tina, Margo y Polly no esperaban este movimiento y gritaron sorprendidas, luego todo fueron risas y juegos, manos audaces tocando mientras estropajos y jabón subían y bajaban por los cuatro cuerpos; luego tuvieron que calmarse para lavarse el cabello y finalmente se enjuagaron. Las cuatro chicas salieron sonrientes y frescas, se envolvieron en las toallas y corrieron por el pasillo hasta la habitación de Lynn y Lucy.

Las chicas ya habían secado su pelo y después de ponerse ropa interior y algo abrigador y cómodo encima, Lynn las invitó a quedarse a dormir, no tenía permiso como tal, pero sabía que, si jugaba la carta del maltrato en la escuela junto con la renuncia al equipo, sus padres se doblegarían fácilmente. Las chicas aceptaron sin problemas y mientras cada una de ellas llamaba a sus casas para pedir permiso o avisar, según fuera el caso, Lynn bajó a la cocina a buscar comida y bebidas.

Cuando la castaña bajó, echó un vistazo para ver en que estaba su hermano, pero no esperaba ver lo estaba sucediendo ahí: Lincoln tenía el pantalón a medio muslo y se masturbaba activamente mientras su mirada estaba fija en la pantalla, Lynn pensó divertida que estaría viendo una película porno (el muy cochino), pero al mirar la televisión, la sonrisa se borró, Lincoln miraba una competencia de porristas; esto la hizo enojar, al parecer no fue suficiente la humillación de la que fueron objeto en la escuela, Lynn iba a saltar sobre de él para darle un escarmiento, pero una idea le iluminó la mente y la hizo cambiar de planes, la deportista subió a toda prisa a su habitación y al entrar se encontró el cuadro clásico de sus pijamadas, sus amigas ya se manoseaban con el pretexto de medirse el tamaño del busto o del culo, Lynn cierra la puerta detrás de ella, y les dice, fingiendo escándalo — ¡chicas! ¡por dios!... — la expresión las hace dejar todo, espantadas y voltear a la puerta, pero al ver la sonrisa de la anfitriona, todas suspiran con alivio, y antes de que empiecen los reclamos, la castaña Loud se acerca a ellas para decirles en voz baja

— mi hermano está abajo viendo un programa de porristas y pues, ya saben… — Lynn hace un movimiento muy claro con la mano — ¿le damos una lección? —

todas la miran con curiosidad y malicia, y Lynn les explica su plan, los chillidos y risas de las chicas se escucharon por un momento, había dudas y algo de nervios, pero finalmente todas aceptaron. Después de un momento, Lynn y las chicas bajaron a la sala, todas vestían conjuntos deportivos holgados o pijama, pero solo la castaña entró a la sala y dijo en voz alta

— así que ¿porristas, Link? —

El chico saltó al sentirse descubierto y trató por todos los medios de guardar su "Linky Jr" mientras miraba a su hermana, solo que no esperaba esa actitud relajada de parte de ella; esto puso a Lincoln en guardia de inmediato, no sabía lo que pasaba, pero estaba seguro de que él estaba metido hasta el cuello, detrás de Lynn aparecieron sus amigas, quienes entraron a la sala en silencio; la castaña se sentó al lado de su hermano, mientras paula lo hizo del lado contrario, Margo se sentó en el sillón individual y Polly lo hizo en el descansa brazos junto a ella, cualquiera pensaría que tampoco estaban muy contentas de ver más porristas, solo que sus caras eran otras, salvo Lincoln, ninguna miraba la televisión, todas lo miraban a él.

Las amigas de Lynn conocían a Lincoln de algún tiempo atrás y poco a poco lo notaron no solo como el "lindo hermanito de Lynn" sino que también comenzaron a verlo como lo que era, un chico guapo y más aún, un buen prospecto de pareja, ellas no sabían que Lynn ya lo cabalgaba salvajemente por las noches y que no era la única en hacerlo en esa casa, pero esto era un secreto, o al menos lo fue hasta ese día.

Lynn se acercó a su hermano y le repitió la pregunta — así que, porristas ¿eh, Link? —

— p-pues sí… hacen cosas espectaculares y son… li-lindas? —

Lincoln se encogió un poco cuando vio la sombra que pasó por la cara de su hermana por un instante, Lynn se recompuso y le dijo

— ¡bah! Eso parece difícil, pero cualquiera de nosotras puede hacerlo ¿cierto chicas? —

— ¡pffff!... ¡es cualquier tontería!… ¡con los ojos cerrados y una mano atada a la espalda! —

Dijeron las otras, Lincoln miró a su hermana con cara de interrogación, siempre la escuchó hablar muy mal de las porristas, de su estupidez y lo degradante de su espectáculo, incluso llegó a decir que ni muerta haría esas "piruetas ridículas", lo que no pocas veces le ganó algunas peleas con Lori, quien en algún tiempo fue porrista y con Leni, quien quiso serlo ¿Por qué ahora siquiera hablaba de hacer algo de porristas?

— no te creo… — en el momento en que el chico dijo esto, se arrepintió y se tapó la boca, acababa de invocar a los peores espíritus que Lynn podía albergar dentro de ella: el espíritu de competencia y el espíritu del reto, pero Lynn se alzó de hombros y ella y las chicas salieron de ahí, haciendo parecer que todo quedó en eso, Lincoln se acomodó de nuevo en el sillón y se dispuso a continuar con el programa, tomó algunas palomitas y le dio un sorbo a la soda para pasarlas, luego se sintió incomodo y se llevó la mano al… ¡por dios! al chico se le fue el color al darse cuenta de que todo el tiempo tuvo el pantalón semi abierto y que no solo ellas podían ver su ropa interior, sino también el bulto que había debajo de la tela…

En ese momento, una silueta entró a la sala dando saltos mortales y rebotando mientras otras tres corrían para atraparla y quedaban en formación perfecta de pirámide, ejercicio clásico de porristas, Lincoln levantó las piernas sobre el sillón pensando en que podría caerle encima, solo que no esperaba lo que estaba frente a él, cuatro chicas perfectamente ataviadas como animadoras sonreían mientras lo miraban, sus grandes sonrisas y ojos brillantes, sus pelo peinado en coletas, las blusas sin mangas donde los senos jóvenes se apretaban y las faldas cortas que dejaban ver los muslos firmes… algo se revolvió dentro del pantalón del chico y este se encogió detrás de sus piernas esperando que ninguna hubiera visto a su "Linky Jr" crecer.

Ninguna de ellas pareció darse cuenta de esto, y mientras Lynn hacía algunos movimientos de baile yendo de un lado hacia el otro, las demás quitaron la mesa de centro y se unieron a su líder, luego tomaron los pompones y comenzaron a corear porras y cánticos escolares con soltura, como si no hubieran hecho otra cosa en años y cada vez que terminaban una porra, brincaban y levantaban las piernas haciendo derroche de elasticidad; Lincoln las seguía con mucho interés al tiempo que luchaba por acomodar mejor su erección hasta que notó algo que lo hizo echar humo por las orejas, ninguna de ellas llevaba ropa interior, primero lo notó en las tetas, que rebotaban mucho y en donde se marcaban los pezones duros por el roce con la tela, pero cuando comenzaron a levantar las piernas, cuatro coñitos se asomaron apretadamente por debajo de las faldas y entre los muslos firmes de las chicas.

Lincoln abandonó todo lo que no fuera tratar de ver el coño rubio de Paula, el rojizo de Margo, el castaño de Polly y por supuesto, el depilado que pertenecía a su hermana porque, aunque ya lo tenía más que recorrido, siempre era bueno verlo de nuevo.

Las chicas seguían haciendo rutinas sencillas hasta que Lynn dio la orden y comenzaron a hacer piruetas y a saltar abriendo las piernas o cargarse y haciendo todo tipo de figuras que dejaban a la vista del alucinado chico las nalgas y rajas de ellas, todas lo miraban de reojo y se daban cuenta de que su vista estaba fija y su mano comenzaba a subir y bajar lentamente, todo esto oculto por sus piernas, ya que Lincoln no había cambiado de posición en el sofá. Lynn dio otra orden y las cuatro se acercaron hasta estar frente al peliblanco y cada una gritó su nombre — ¡Lynn! ¡Margo! ¡Paula ¡Polly! — mientras levantaban una pierna y la dejaban caer en el respaldo del sillón, justo por encima de la cabeza de Lincoln, quien se agachó esperando un golpe, cuando todo quedo en silencio, solo se escuchaban los jadeos de Lynn y sus amigas, y al levantar la vista, se encontró un espectáculo glorioso ante él, las chicas estaban de lado, una detrás de la otra, agarradas por la cintura y le presentaban cuatro coños húmedos en fila, los cuales se abrían frente a su cara como almejas en un plato, listos para ser devorados, todo estuvo en silencio hasta que la voz de mando de su hermana sonó

— ¿estas esperando una invitación, "Stinky"? —

El chico no se lo piensa dos veces y se acerca, las rajas están algo húmedas, pero como las chicas acaban de bañarse, no hay más que un limpio olor a jabón, la lengua de Lincoln toca tímidamente la entrepierna de su hermana, pero ella lo urge

— vamos, Link, eres mucho mejor que eso —

— lo si-siento, Lynn, es que… —

La voz tímida de Paula interrumpió a los Loud

— ¿Qué dijiste, Lynn? —

Las chicas sueltan algunas exclamaciones sordas de asombro

— ¡oh por!… espera un momento… Lynn ¿tú y…? —

La aludida solo resopla y confiesa

— ¡buff!... sí, me cojo a mi hermano, o más bien debería decir, que él me coje y me recoje a mí, ¿pero que importa? —

Las otras bajan de inmediato las piernas e intentan escapar, pero Lynn las detiene

— ¡ah no! ¡ustedes estuvieron de acuerdo y ahora lo terminaremos! —

— pero Lynn… — dice Margo

— ¡pero nada! ¡Solo mírenlo! —

Todas fijan la vista en el chico, que está sentado en el sofá, con una pierna de Lynn en un hombro y su gran herramienta en la mano, ellas no esperaban verlo tan rápido y se sorprenden, de verdad es grande y Lincoln tiene un aire muy sexy así, varios labios, tanto superiores como inferiores, se mojarán a mirar esto, entonces las tres amigas regresan gritando

— ¡A LA CARGA! —

Lo siguiente que Lincoln supo es que cuatro chicas lo llevaban en vilo por las escaleras y el pasillo hasta terminar en su habitación, donde fue arrojado a la cama y rápidamente desnudado, Lynn de inmediato se apoderó del miembro y comenzó a jugar con él mientras le decía

— esas porristas de mierda no son nada comparadas con una verdadera atleta ¿verdad, chicas? —

— para nada — dijo Margo quitándose la blusa de porrista

— de ninguna manera — confirmó Polly levantándose la faldita tableada

— claro que no — dijo Paula, ya desnuda del todo

La castaña Loud rio picara y se llenó la boca del pepino de su hermano, subía y bajaba rítmicamente mientras hacía ruidos sucios de sorber y gorgotear, la rubia se acercó de inmediato y besó al peliblanco en la boca, ella no era una experta, pero por ganas no faltaba; Margo y Polly terminaron de desnudarse y se unieron a las otras dos en la cama y mientras Polly se apoderaba de las bolas del chico, lamiéndolas y riendo por la pelusa blanca en ellas, Margo se montó en él y comenzó a ir y venir sobre su estómago, haciéndole sentir su raja caliente y mojada.

Lincoln ya jadeaba por la experta mamada que lo ordeñaba y los labios en sus testículos mas el coño recorriendo su torso lo tenían tan duro que le dolía, paula dejó de besarlo pala lamerle la cara mientras le tomaba la mano y le decía bajito

— quiero sentirte —

Los dedos del peliblanco casi se queman al sentir la flor húmeda de la rubia, pero de inmediato se recompuso y comenzó a pasar la mano completa por su entrepierna, yendo desde su pubis hasta su culito, el cual se apretaba cuando lo tocaba, ella se arqueaba como gata al sentir como sus dedos le recorrían los pliegues y rozaban su pequeño botón y luego regresaban hacia atrás, jugando con entrar en su cuevita y seguir hasta tocar su fruncido ano, Paula comenzó a desesperarse y se apretaba contra la mano que iba y venía hasta que le suplicó

— mételos, p-por favor… —

Y poco a poco el dedo medio del chico entró en su centro, la rubia soltó un chillido cortito y se apretó con toda su fuerza alrededor de ese dedo, cerró las piernas dejando sin movimiento la mano y se vino felizmente.

Con paula tranquilizada, Lincoln liberó su mano y se ocupó de la siguiente chica, Margo estaba apoyada en el pecho del peliblanco, frotándose cada vez más violentamente contra su estómago, suspirando bajito, él puso sus manos en las nalgas de la castaña y la hizo subir hasta su boca, ella no esperaba esto y gimió ruidosa al sentir una lengua que se hundía entre sus labios vaginales; en otra parte, mientras tanto, Lynn y Polly se besaban teniendo la cabeza de la verga del peliblanco en medio, luego se alternaban para chuparla y metérsela hasta la garganta, después la sacaban y volvían a compartir la punta, Lincoln solo respiraba hondo y gruñía, intentando aguantar esta caricia.

Margo comenzó a sentir que se elevaba por el trabajo que hacía la lengua de Lincoln en su coño, ese ir y venir de adelante hacia atrás, tocando todos sus puntos sensibles, además de que cuando entraba, la sentía llegar muy lejos, ella apenas podía creer que fuera "solo una lengua"; las manos del chico la tenían firmemente agarrada de las nalgas, empujándola contra la cara de este y haciendo la mamada más efectiva, pero esa lengua, que parecía más un tentáculo de pulpo, comenzaba a cansarse y el peliblanco decidió rematar a la vaquera que lo montaba, entonces se concentró en el clítoris de Margo, lo atrapó con los labios hasta hacer vacío y lo lamió con la lengua lo más rápido que pudo, de arriba abajo o a los lados, haciéndola volar de placer, un dedo travieso se deslizó entre los cachetes de la chica y se paseó alrededor del culito más que apretado, ella apenas se dio cuenta de esto, solo que estaba tan descontrolada que no pudo negarse, y ayudado por la cascada de jugos que salían de la almeja, el dedo entró despacio y sin obstáculos, los ojos de Margo se abrieron por la sorpresa y la sensación, nueva para ella, de sentir invadido su ano, pero se sentía bien, o al menos hasta donde ella alcanzaba a diferenciar las sensaciones… esto no duró demasiado y la chica se arqueó mientras gritaba su orgasmo y se tallaba violentamente sobre el rostro de Lincoln, pidiendo más, queriendo que su raja se tragara la cabeza del chico, lo que parecía que lograría a fuerza de empujarse, afortunadamente, esa energía fue sustituida rápidamente por un abandono que la tiró al lado de su amiga rubia, quien de a poco comenzaba a recuperarse y la recibió entre sus brazos. Iban dos y faltaban otras dos más.

Lynn era muy avara y celosa de su hermano, o al menos de su pene, por lo que dejó que Polly lo chupara, pero no iba a cederlo para que aquella se montara, así que se apresuró para hacerlo ella misma, y una vez que estuvo ahí, comenzó a rebotar, el miembro de Lincoln entraba y salía casi hasta la punta y él respondía tan fuerte como la posición se lo permitía, las otras tres chicas, miraban con asombro como Lynn se devoraba tamaño salchichón sin pujar siquiera y solo su fuerte respiración daba fe del gran esfuerzo que ella ponía.

Lincoln sabía que, si dejaba que su hermana se quedara arriba, jamás podría cogerse a las demás, así que, se levantó para abrazarla y tirarla a la cama, Lynn iba a protestar, pero él la calmó con un beso largo que la congeló, lo que el chico aprovechó para acomodarse mejor, y así, cuando se separaron, Lynn tenía la mirada perdida y él pudo hacer lo que quiso. Comenzó con un ritmo lento y profundo, haciendo que la castaña Loud pujara, mientras abría las piernas lo más posible para dejar que la perforaran hasta el fondo, Lincoln comenzó a acelerar mientras se movía levemente de un lado a otro y ella soltaba un — ¡OHPORDIOSASÍNOOOOO! — y temblaba un poco, intentando responder a los golpes de cadera; el chico se prendió de una teta con la boca y la otra fue ocupada por una mano, ahí fue cuando Lynn tuvo que rendirse, solo cerró sus piernas alrededor de su hermano y su manos se agarraron de las mantas como buscando algo que la salvara, sus ojos se quedaron en blanco y solo se escuchaba un susurro que salía de su boca

— Linky… Lin-Linky… L-Linky… —

Y finalmente, un rugido surgió de la garganta de la castaña Loud cuando un orgasmo poderosísimo la golpeó, entonces abrazó a Lincoln como si se tratara de una llave de lucha y las piernas se apretaron más aun alrededor de él, tensando todos sus músculos al mismo tiempo, la vagina de la chica se convirtió en una ordeñadora a presión de tal manera, que la verga de Lincoln quedó atorada dentro, esto fue demasiado para el chico quien solo dijo

— ya no… ya no aguanto… —

Y se dejó ir, llenando de leche hirviente las entrañas de su hermana, ella comenzó a aflojar poco a poco mientras regresaba del cielo y finamente quedó desmadejada debajo de Lincoln, él se salió de su vagina y se echó hacia atrás, quedando recargado en la cabera, donde de inmediato Margo y Paula lo recibieron y comenzaron a besarlo

— tienes que hacerme lo mismo, Link — decía Margo

Paula fue mas practica y tomó la herramienta floja del chico y comenzó a masturbarlo, mientras se decidía a metérselo en la boca, los fluidos de los hermanos estaban mezclados ahí y… la rubia decidió que no le haría daño probar y se lo metió a la boca, la chica no tenía experiencia con una verga en la boca, pero eso lo compensaba con las ganas que le ponía a la mamada, pronto Lincoln sintió que "Jr" despertaba y de a poco comenzó a responder con la cadera mientras Paula se atragantaba sintiendo crecer a la serpiente, Margo bajó para ayudar a la doma del monstruo, solo que Paula no quería compartirlo y empezaban a empujarse cuando Lincoln las calmó

— tranquilas chicas, tranquilas, si me dejan, tengo una solución para esto —

y rápidamente las puso una sobre la otra en la orilla de la cama, la rubia entre las piernas de la morena y las dos con las piernas recogidas, mostrándole ambos orificios al chico, ellas estaban cara a cara y zanjaron sus diferencias comenzando a besarse mientras sus coños se frotaban apenas, Lincoln decidió empezar con la que estaba debajo, así que se ensalivó la punta del nabo y de un solo golpe atravesó el coño de Paula, quien solo dejó salir el aire y abrazó con fuerza a Margo, Lincoln comenzó un mete y saca brutal, haciendo que ambas se movieran gimiendo apagadamente, al tiempo que el estómago y la pelvis del chico las golpeaban, sonando como nalgadas, Lincoln luego se salió de la cuevita de la rubia e hizo lo mismo con la otra chica, ella si chilló escandalosa mientras su raja era abierta y el miembro mojado entraba y salía con velocidad, el peliblanco estuvo alternándose de un coño al otro, dándolo todo y haciendo que ambas pidieran más entre gemidos.

Lincoln estuvo pensando en romperles el culo también, solo que tenía miedo de que fueran vírgenes por ahí y no quería lastimarlas, así que se contentó con meterles solo un dedo, ellas lo recibieron bien, pero Margo le advirtió que no la enculara por ningún motivo, el peliblanco siguió cogiéndose a cada una alternativamente hasta que sintió que se vendría, entonces salió del coño en el que estaba y metió la verga en el espacio que había entre los cuerpos de las chicas, ellas de inmediato se abrazaron, y ambas gozaron de como esa serpiente venosa se frotaba contra el clítoris de ambas haciéndolas gritar, Lincoln no pudo más y bañó de semen las pancitas tonificadas de ambas, ella tuvieron un orgasmo compartido y el chico se retiró de ahí, dejandolas echas un sándwich de sexo húmedo, y contento de haberlas complacido.

Lynn, mientras tanto, se hizo cargo de Polly, quien esperaba su turno de verga, pero aceptó que su amiga se la comiera mientras ella hacía lo mismo, se enfrascaron entonces en un sesenta y nueve muy salvaje, donde los dedos entraban y salían de las rajas y los culos ayudando a las lenguas a darle placer a la contraria, se buscaban con las caderas y se apresaban las cabezas entre las piernas queriendo hacer más largo el contacto y más grande el gozo; la castaña Loud incluso mordió a Polly en una nalga, haciendo que aquella aullara, no se sabe si por el dolor o por el éxtasis, lo que la hizo redoblar esfuerzos, esto parecía más un match de lucha libre que un encuentro sexual, aunque pronto se hizo notoria la agitación de ambas y comenzaron a apretarse una contra la otra quejándose y resoplando, perdidas en el esfuerzo y el gozo hasta que Polly se rindió y aflojó el cuerpo mientras se corría furiosamente, empapando la cara de Lynn con sus "jugos de amor" al mismo tiempo que gemía, ruidosa, la otra correspondió corriéndose también, aunque solo bufaba y se apretaba contra su amiga, bañadas ambas en sudor y fluidos.

Lincoln descansaba después de lograr que las otras dos se corrieran, creía que tal vez no podría más, pero Lynn le hizo una seña con la mano para que se acercara, su hermana le tomó la fusta y comenzó a lamerlo despacio, con mucho cariño, concentrándose en la cabeza, lo que hizo que él chico reaccionara de inmediato, afortunadamente para él, era joven y tenía la energía para coger de nuevo, Lynn lo soltó cuando estuvo totalmente duro otra vez y se hizo a un lado mientras le decía a su amiga

— vamos a ver qué tan ruda eres, "Pain" —

Polly respiraba profundo, recuperándose de su reciente corrida cuando vio a Lincoln verga en mano a su lado, de pronto pensó en pedir clemencia, pero era la única que faltaba y el reto de Lynn la convenció, claro que ella era ruda, así que abrió el compás y se preparó para recibir al visitante; el peliblanco entró de una sola y Polly gimió fuertemente, seguía sensible por su reciente orgasmo y no pensó que de pronto estaría tan llena ¡pero era delicioso! el chico comenzó a moverse despacio y ella se volvió loca, la sensación de la corrida regresó poco a poco, saliendo desde su vagina y expandiéndose por todo su cuerpo, cada vez que Lincoln la bombeaba, su verga enviaba choques eléctricos hasta su cerebro, que comenzaba a desconectarse, de pronto Polly tuvo miedo, nunca se había sentido así, tan bien, tan suelta, ese placer iba a matarla, moriría empalada por el hermanito de Lynn, moriría en un orgasmo supremo y… y…

La chica estalló de nuevo, gritando y temblando mientras el gran pene de Lincoln la perforaba sin misericordia, él era como un motor a toda marcha, dándole grandes golpes con la cadera mientras la llenaba con su barra de carne, Polloy apretó todo lo que pudo y esto atoró el pene del chico dentro de ella, Lincoln intentó seguir con el movimiento, pero sintió como si el coño de ella hubiera hecho vacío, entonces la metió tan violentamente que de inmediato se corrió, llenando el útero de Polly con su leche caliente, haciendo que ella pujara y quedara semi inconsciente, entonces se aflojó y quedó totalmente desmadejada, jadeando.

Lynn empujó a Lincoln, quien gimió al salir de esa fragua al rojo que era la raja de la chica, y cayó a un lado de la cama, Paula y Margo se apresuraron a ayudar a acomodar a Polly, luego se sentaron a su lado y esperaron a que regresara mientras se limpiaban los fluidos y el sudor con las sábanas de la cama

— ¡Lincoln, eres un salvaje! tenías que haber sido más suave… — lo regañó Lynn —… si le pasa algo a Polly, vas a sufrir como nunca —

— ¡yo no tengo la culpa de que no tengan tu resistencia!... — protestó el chico —… Pensé que por ser deportistas tendrían mejor condición física, seguro que una porrista me aguantaría mejor el paso… —

— ¡¿QUÉ DIJISTE?! —

Lynn sintió que sus entrañas se quemaban del coraje, este idiota iba a morir de la manera más horrenda posible y Lincoln lo supo en cuanto escuchó el tono de su hermana, el peliblanco rompió la cuarta pared con una breve despedida

— queridos lectores, creo que mi vida termina aquí, la moraleja es: nunca hagan enojar a Lynn Loud ¡nunca! —

Lynn se avalanzó sobre de él gritando

— ¡MUERTE POR SNU SNU! —

— ¡MUERTE! —

Corearon Paula y Margo levantando los brazos.

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Aquí está el nuevo one shot de "Lewd Louds" sugerencia de FranciscoSotelo420, me costó un poco de trabajo comenzarlo, pero en cuanto tuve la hebra, todo corrió solo, espero que les haya gustado y muchas gracias por seguir leyendo.

El siguiente "capítulo" ya está empezado e incluye a Lucy y Lisa, espero no tardarme mucho. Sé que hay sugerencias anteriores, pero la verdad es que no se me ha ocurrido nada para esas sugerencias, pero ya sucederá, no se desesperen.

Por favor comenten, ya saben que sus comentarios me nutren…

¡COMENTEN, POR PIEDAAAAAAD!