AMOR MOSQUETERO
CAPÍTULO I
ÉRASE UNA VEZ
Érase una vez hace mucho tiempo a lo lejos del planeta Tierra en la Luna, un reinado gobernado por una viuda reina y su hija la princesa, repleto de jardines con toda clase de flores muy hermosas, con una fuente grande de agua de forma rectangular frente al palacio con columnas alrededor soltadoras de agua, lagos hermosos a los alrededores y un manantial precioso de aguas verdosas ubicado más allá del castillo, sin olvidar el brillo de las estrellas del universo, y no muy lejos en las afueras del palacio en la parte trasera, también había otra fuente que a diferencia de aquella, esta era redonda con una figura estática representada sin duda con dos personas enamoradas tipo Afrodita y Ares con un beso apasionado que soltaba agua también, el cual era la favorita y más visitada por la hija de la soberana, este imperio era conocido como el Milenio de Plata, quien lo presidía la Reina Serenity y su hija la Princesa Serena, en compañía de sus más fieles guardianas que cuidaban el Palacio, estas eran las Sailors Scouts simbolizando los planetas Mercurio, Marte, Júpiter y Venus del Sistema Solar de la Vía Láctea, con ayuda de múltiples guardianes que también vigilaban y custodiaban el castillo día, tarde y noche. Sin embargo, había otros custodios que servían de manera personal y directa a la reina y la princesa que provenían de un planeta estelar llamado Kinmoku que fueron enviados precisamente a proteger el reino lunar, estos eran llamados los Tres Mosqueteros cuyos nombres eran Seiya, Taiki y Yaten.
Por otro lado, en la Tierra existía otro reino parecido al de la Luna, pero este era mandado por el Príncipe Endimion y sus cuatro guardianes leales Jedaite, Neflyte, Malakai y Siosite, quienes al parecer sintieron algo muy especial por las guardianas del Milenio de Plata, ya que hace poco ellos y su alteza fueron a visitarlas a la Luna para conocer el Milenio de Plata donde tuvieron el placer de estar al tanto de la Reina Serenity y su hija la Princesa Serena junto a las "Sailors Scouts", lo cual también el mismo Príncipe Endimion le surgió un sentimiento específico hacia la princesa, aunque dicho detalle solo mostró halago e indiferencia por parte de ella y esto ha de deberse a un contacto especial por alguien más acaso?. Desde ese entonces, tanto el príncipe como sus conserjes visitaban con frecuencia el reinado de la luna. Más tarde se notificó el compromiso de unir la Tierra con la Luna y que mejor que comprometer a la Princesa Serena con el Príncipe Endimion, aunque por otro lado, no había mucha emoción por parte de ella más que de él y su madre la Reina Serenity.
Mientras tanto en el Milenio de Plata siempre respirando tranquilidad, prosperidad y amor por la Luna, los mosqueteros nunca dejaban de estar al pendiente de sus altezas reales, en especial, su princesa y futura reina Serena. Al igual que las sailors scouts Mercury, Mars, Júpiter y Venus tampoco se desentendían de sus deberes de proteger y cuidar a la reina y su hija así como el palacio, en tanto que los tres caballeros también se encargaban de entrenar a aquellos soldados que aspiraban a mosqueteros como sus instructores. Cabe mencionar que tanto ellos como las guardianas vivían asimismo en el castillo del Milenio de Plata. El Príncipe Endimion iba con cierta frecuencia a ver a su prometida la princesa, pero al parecer ella solo mostraba respeto y un poco de indiferencia hacia él como si olvidara su compromiso ¿por qué será?
Un día la Princesa Serena se encontraba en el jardín percibiendo el dulce aroma de las flores en las afueras del palacio, al mismo tiempo, el caballero Seiya entrenaba y envainaba su espada múltiples veces sin evitar admirar la belleza de su alteza que se podía ver de dónde acostumbraba a realizar su rutina diaria. Sin embargo, la joven rubia tampoco pasaba desapercibida la presencia a cierta distancia de su más soldado fiel, lo cual aparentemente provocaba una gran sensación en la princesa. Además, una de sus rutinas preferidas y frecuentes era no sólo visitar los jardines del reino, sino también mirar los hermosos lagos, dar una vuelta por la fuente redonda y nadar por el manantial de aguas verdosas disfrutando de la naturaleza. Por las noches, le gustaba mirar las estrellas que rodeaban la luna y el imperio antes de dormir.
Por otro lado, el caballero que posee la curación estelar no quería reconocer y tampoco podía evitar contemplar la atracción física de la guardiana del amor, "Sailor Venus" de carácter dulce, tierno, romántico y atrevido incluso para combatir. Mientras que el otro joven custodio de la creación estelar no dejaba de pensar en la guerrera del agua, "Sailor Mercury" quien poseía una actitud positiva, amable, carismática, comprensiva y segura hasta para pelear, pero también cabe mencionar que la sailor del trueno, "Sailor Júpiter" tenía valentía y fuerza para luchar y también entablaba cierta convivencia con el mosquetero Taiki. Por último la guerrera del fuego, es decir, "Sailor Mars" poseía un carácter más fuerte, rígido y serio para no someterse ante ninguna fuerza maligna. Sin embargo, también existía cierto afecto por parte de ellas hacia los mosqueteros, aunque no olvidemos que los guardianes del Príncipe Endimion también sintieron algo inspirador por las sailors guardianas del imperio lunar, la diferencia es que ellos siempre tenían que quedarse por mandato de su consorte para cuidar y proteger la Tierra, lo cual generaba lejanía total ante el reino de la Luna, y por lo tanto era complicado visitar a las sailors scouts, ya que por otra parte ellas convivían con los tres caballeros que cuidaban el Palacio Lunar.
Un día la princesa de la Luna se encontraba en el balcón de su habitación admirando el paisaje panorámico mirando los jardines, la fuente rectangular y los lagos con mucho amor y emoción, aunque también se veía pensativa la chica de cabellos dorados y su vestido blanco, mientras que la reina desde su trono podría alcanzar a observar a su hija y también podía leer sus pensamientos, no pasaba desapercibido darse cuenta de sus verdaderos sentimientos hacia cierta persona, ¿de quién se trataba? Mientras tanto en la parte trasera del palacio se encontraban los tres mosqueteros entrenando con sus espadas y escudos, también adiestrando a los discípulos aspirantes y principiantes para luchar y proteger el reino lunar como futuros mosqueteros y las sailors scouts tampoco dejaban sus actividades cotidianas y obligaciones como guerreras protectoras del Milenio de Plata practicando sus poderes, aunque como ya se mencionó antes, durante sus tiempos libres todos ellos convivían siempre entablando conversaciones como personas civilizadas y también por ser de la misma categoría a la que pertenecen, sin embargo, uno de los tres caballeros desearía estar con su princesa de la misma manera que con alguna de sus compañeras las sailors scouts y por lo visto, los otros dos podían notar la ausencia de su hermano por ese sentimiento tan lejano e imposible hacia ella.
Al caer la noche, la Princesa de la Luna se hallaba en el balcón de su alcoba mirando las estrellas en el cielo azulado con su vestido de dormir y su mano tocando su pecho a la altura de su corazón muy pensativa pero ¿por qué?, en ese momento llega la Reina Serenity a tocar su puerta otorgándole la entrada a su madre para acompañarla.
Mi pequeña niña ¿en qué piensas?- pregunta acariciando su mejilla.
Pues…..yo- responde algo dudosa y temerosa.
No tengas miedo, recuerda que puedes confiar en mí por eso soy tu madre- dijo tomando sus manos.
Si mamá yo lo sé es sólo que…- exclamó confundida.
Si es por el compromiso lo más importante para mí es que tú seas felíz y no me gustaría que hicieras las cosas de forma obligada sabiendo que eso te hace sufrir- expresó levantando el mentón de su hija.
Gracias, mamá- concluyó la Princesa abrazando a la Reina y con lágrimas en los ojos.
Entonces es eso verdad hija.
Si madre, lo siento, pero no puedo estar con esa persona si no siento lo mismo que él siente por mí y tampoco me gustaría hacerlo sufrir porque no se lo merece, se ha portado tan bien conmigo que no es justo que lo engañe de esta manera.
En eso tienes razón, siempre es mejor hablar con sinceridad.
Siempre me lo enseñaste mamá.
Bueno hija te dejo para que descanses mañana será otro día.
Si mamá que descanses buenas noches.
Buenas noches hija dulces sueños.
Dulces sueños también para ti hasta mañana mamá.
Hasta mañana hija.
