La noche del 31 de Diciembre se celebró en la casa Black menor.
Narcissa se había hecho cargo de las preparaciones.
Dos grandes pavos fueron horneados junto con puré de papa, spaghetti y postres variados.
Regulus y su familia fueron los primeros en llegar.
Posteriormente Severus Snape quien llegó a través de la flu.
Y por último los Malfoy.
Regulus y Severus estuvieron esperando a Hermione en la entrada del comedor.
Ambos con sonrisas alegres.
Tomaron su mano y besaron su dorso.
Luego la guiaron hasta los invitados.
Walburga la abrazó realmente contenta.
Luego Orión.
Así siguió hasta Narcissa.
Después todos se sentaron a cenar en tranquilidad y formalidad.
...
.- Regulus, debo hablar contigo.
.- Por supuesto, ¿caminamos?
Hermione asintió agarrando su abrigo.
Regulus la guió hasta los invernaderos de su tía.
.- ¿De que quieres hablar?
.- De mi.
Regulus tomó su mano.- ¿necesitas algo?
.- Tu comprensión.- Hermione lo miró a los ojos.- voy a contarte de mi pasado.
.- No necesitas revivir malos recuerdos.- Regulus puso su frente junto a la de ella.
.- Al contrario, debo hacerlo para ahuyentar los fantasmas del pasado.
Regulus se separó un poco para mirarla.- Entonces, cuéntame.
Hermione lo besó.- Quiero que sepas que te amo. Que quiero estar contigo y también quiero que escuches sin interrumpirme, puedes hacerme las preguntas que desees, pero hasta el final.
Regulus asintió.- te lo prometo.
Hermione suspiró largo y comenzó a relatar su historia.
...
Regulus estaba callado y pensativo una vez que Hermione terminó.
.- Entenderé si no quieres...
Regulus entonces la abrazó.
Sus fuertes brazos no la soltaron hasta después de algunos minutos.
Hermione se sintió libre. Por primera vez en todo ese tiempo, se sintió realmente libre.
.- Has pasado por tanto y sin embargo, te preocupas por como me siento.- Regulus dijo serio.- una vez te dije que daría todo de mi por hacerte feliz y lo dije en serio.
Hermione derramó algunas lágrimas antes de enfrentarse a la mirada de él.
.- ¿Todavía quieres casarte conmigo?
.- ¿Que preguntas? Claro que quiero casarme contigo.
.- ¿Aún sabiendo... mi pasado?
Regulus levantó el rostro de Hermione con dedos gentiles.- no soy purista. Puede que en un principio lo fuera, debo admitirlo, pero Sirius me hizo ver muchas cosas que había dado por sentado.
.- ¿Sirius?
Regulus sacó una carta arrugada de su saco y se la entregó a Hermione.- Sirius me dió esta carta el día que se fue de casa.
Hermione la abrió con cuidado.
Estaba tan arrugada y desgastada que temió dañarla si no lo hacía de ese modo.
Querido Hermano:
Hoy he decido dejar la Antigua Casa Black.
Creo que sabes el porqué.
No necesito ser mas específico, nunca me he sentido parte de las creencias de nuestra Familia, solo puedo nombrar una cosa buena, tenerte como hermano.
Tengo una recuerdo que Kreatcher me dió, fue del día en que te conocí. Eras una pequeña bola rosada y llorona. Me asomé a la cuna para mirar aquel que interrumpía la paz que Walburga amaba.
Sentí curiosidad y admiración por aquel que le llevara la contraria.
Metí mi mano en la cuna y toqué tu mejilla rosada.
Entonces te callaste y me miraste fijamente, después tomaste mis dedos con su diminuta mano y sonreiste.
Te extraño, Reggie, extraño a mi compañero de juegos. Extraño a mi confesor y sobre todo a quien en ocasiones se culpaba en mi nombre para que Walburga no me golpeara.
Hoy yo dejo la Casa Black porque he encontrado un hogar donde las reglas que se rigen no entran los golpes por creer algo diferente.
Me siento aceptado y querido.
Si alguna ves te sientes asfixiado, puedes contar conmigo. Siempre estaré para ti y no te juzgaré por darle la espalda al estatus y el apellido Black.
Atentamente,
Sirius.
