El día primero de Enero, era una tradición para los jóvenes ir al Callejón Diagon.

Los chicos invitaron a Hermione y Narcissa iba a ir con ella.

Ese día llevaba un vestido azul con un abrigo negro.

Narcissa un vestido gris sobrio.

.- ¿A dónde iremos?

.- Bueno, los chicos decidirán. Por Salazar, tengo hambre.

Hermione rió.- mi pequeño sobrino te está dando hambre.

.- Shhh, no lo digas, no...

.- Por favor, Cissa. No me digas que aún piensas que no estás embarazada.

.- No podría, Lucius y yo aún no nos hemos casado, sería una mancha para la familia.

.- Se el hechizo, ¿quieres que lo haga? O vas a seguir fingiendo que no pasa nada.

Narcissa tembló.- y si lo estoy, ¿Que vamos a hacer?

.- Pues se casarán y asunto resuelto.

.- Adelante.

Hermione la miró.- ¿Estas segura?

.- Si.

.- Esta bien.- Hermione lanzó el hechizo y un alo brillante salió de su vientre.

Narcissa jadeó y se agarró el estómago.

Hermione sonrió.- te lo dije. Tendré un lindo sobrino.

.- ¿Tendrás que?.- Lucius entró y su rostro estaba tan pálido como una hoja.

.- Ehh, yo... Iré al Callejón a encontrarme con los chicos.- Hermione se disculpó.

Salió de ahí rápidamente.

Ellos debían hablar y Hermione no deseaba intervenir.

...

Al llegar al Callejón, miró a todos lados.

.- Hermione.

Ella se giró y se sorprendió al ver a la mujer delante de ella.

.- He querido hablar contigo.

.- ¿Sobre que?

.- No es nada malo. ¿Podemos ir a un lugar para resguardarnos del frío, creo que nevará mas tarde.

Hermione asintió.- ven, vayamos del lado Muggle.

Lily asintió.

Salieron por el Caldero Chorreante.

Caminaron una cuadras y luego vieron un pequeño Café cruzando la calle.

Ambas se quitaron los guantes y sacudieron sus abrigos.

Se sentaron al fondo y pidieron dos capuchinos.

Luego de un silencio incómodo, Lily tomó el valor para hablar.

.- Quería agradecerte.

Hermione frunció el ceño en confusión.- ¿Porqué?

.- Ese día en el Callejón Diagon. Tu me... salvaste.

Hermione suspiró.- no fue gran cosa.

.- Para mi si.- Lily dijo algo exaltada.

.- Esta bien, tranquilizate.

Lily acomodó sus manos en la mesa.- ese día creí que iba a morir. Cuando Bellatrix...

.- Si, pudiste haber muerto.

Lily sollozó.- no creí, no pude siquiera pensar en nada después de eso, excepto hablar contigo.

El mesero llegó con su cafés y sonrió.

.- Gracias.- Hermione agradeció sin mirarlo.

.- Si necesitan algo mas, no duden en pedirlo.

Lily solo asintió.

Una ves que el Mesero se alejó decepcionado, Hermione miró a Lily.- no debes pensar mas en ese día.

.- Pero desde ese día solo puedo pensar en lo que te hice mal, en como te traté y.. solo me avergüenzo de mi misma.

Hermione evitaba mirarla a los ojos, ahí vería los mismos ojos de Harry y no deseaba llorar por el recuerdo de su amigo.

.- No te preocupes, sé que eres una buena persona.

.- No, no he sido una buena persona y menos contigo ni con Severus.

Hermione tomó su mano.- creeme que ya olvidé todo eso. Podemos empezar de nuevo. Tu yo siento amigas.

Lily dejó escapar un sollozo y asintió.