- O- Otra vez... *sollozo* Siempre es lo mismo- lloro de rodillas en el suelo mientras frente a mi, en el piso, se hallaban lo trozos de lo que alguna vez fue un collar -. *sollozo* Por que... ¿Por qué? *sollozo*
Había comprado un collar en una joyería del centro mientras regresaba a casa, en la misma tienda donde compré el regalo que le di a Kanan.
- Po- por lo menos *sollozo* Su regalo esta bien... *sollozo*
Sin embargo, como cada vez que decidía comprar algo para mi, cuando mi prometido lo notó me gritó con las mismas palabras de siempre "¿¡Gastas nuestro dinero en esto!?" "¿¡Cómo pudiste pensar que esto te quedaría bien!?" "¡Eres un desastre!".
- Son las mismas palabras *sollozo* cada día... cada momento *sollozo* Ni siquiera compré ese collar para mi...
Se lo había comprado para You. Hoy era su cumpleaños y ya que ella es muy especial para mi decidí darle algo lindo como muestra de mi aprecio, pero ahora ya no tengo nada, lo único que me queda son los trozos que brillaban en el suelo, confundiéndose con las lágrimas que habían caído de mis ojos.
- ¿Señorita Ohara? - habla una voz desde el pasillo mientras parecía estarme buscando -. ¿Señorita Ohara? - para cuando entró a la habitación y me vio en mi deplorable situación soltó las bolsas que llevaba y se acercó corriendo a mi -. ¡Mari!
- Yo- ¿You? *sollozo* - rompo en llanto apoyando mi cabeza en su hombro mientras sentía como ella acariciaba mi cabello -.
- Mari... ¿Qué pasó?
- Y- yo... - le digo mostrándole los trozos del collar que logré recoger del suelo -. T- te compré un regalo pero *sollozo* L- lo siento...
- *suspiro* Mari... - dice haciendo que tire los trozos para luego comenzar a envolver mi mano con un trozo de tela -. No tienes por que disculparte... Fue ese idiota el que hizo esto
Tal parece que por haber recogido los trozos me había lastimado la mano, sin embargo gracias a su ayuda la tenía precariamente vendada, al menos por ahora. Ella siempre me cuidada, como si fuese mi hermana mayor, aunque en realidad yo tengo un año más que ella.
- Si- siento mucho no poder darte el regalo *sollozo* Pe- pero no me olvidé de tu cumpleaños
- *risita* Se que no lo hiciste... De hecho ni siquiera hacía falta que me compres algo
- L- lo sé pero... Ahora que ya no tengo nada que darte *sollozo* Pe- perdón
- Ahora mismo el mejor regalo que me podrías dar sería que dejases de llorar - me dice con su amable tono de siempre mientras me dirigía un tierna sonrisa -. Suena a un buen regalo ¿Verdad?
- ¿Eh? Pu- pues - habla tratando de detener mi llanto -. Supongo...
- ¡Muy bien! *risita* Ahora espera un momento, iré a traer un poco de agua...
You era la sirvienta de mi familia, ella había trabajado para nosotros desde que era niña, cuando su padre era el capitán de un barco que mi madre frecuentaba. Crecimos juntas así que nos volvimos amigas cercanas, por ello cuando escuchó que me iría a vivir sola con el prometido que mi padre había elegido no dudo en acompañarme. Ahora, gracias a ella sentía que mis días eran un poco menos miserables.
- Listo... Con eso la herida sanará más rápido... - dice terminando de curarme -. ¿Te sientes mejor Mari?
- Si... gracias You
- *suspiro* ¿Sabes que puedo poner en su lugar a ese infeliz cuando quieras verdad? - me dice mientras cruzaba los brazos algo molesta -.
De hecho no mentía, You era muy fuerte y atlética, estaba segura que le daría una paliza, de hecho me daba más miedo pensar en como quedaría el luego de una pelea contra ella. Me pregunto si Kanan será tan fuerte como ella.
- N- no... no puedes hacer eso... - le digo tratando de calmarla un poco -. Si llegases a hacerlo probablemente mi padre te echaría o incluso el pudiera hacerte daño...
- Ptff... Lo dudo bastante - dice con una pequeña sonrisa, como aumentando su orgullo -. Pero Mari... ese hombre te sigue lastimando y yo ya me cansé de ver eso... Tu y yo sabemos que mereces algo mucho mejor
- Pu- puede que si pero...
Al final había aceptado estar con el solo para ayudar a la compañía de mis padres. Ellos eran mi única familia, y aunque han tomado decisiones malas lo son todo para mi y los amo.
- *suspiro* Debes empezar a preocuparte por ti Mari...
- ¿Eh?
- Escucha - dice poniéndose frente a mi -. Eres una chica muy amable y dulce... Y se que siempre quieres ayudar a los demás, aún cuando eso te lastime... Pero no debes olvidarte de ti, hay veces en las que es bueno ponerte frente a los demás y darte un tiempo para ti, para ayudarte a ti...
- Qui- Quisiera hacerlo pero... *suspiro* - seguía hablando preocupada -. Si el llegase a enterarse que solo salí a divertirme... N- no se que me haría o aún peor no se que te haría a ti por haber dejado que me fuese...
- Se que eso es un problema pero... - dice sacando una pequeña libreta de su delantal -. El no estará aquí por un mes...
- ¿Eh? Po- ¿Por qué?
- Tu padre programó un viaje de negocios de la compañía hacia Europa, así que estarán fuera del país por un mes... Es una oportunidad que no debes perder Mari - dice tomando mis manos -. Aprovéchala, sal y distráete un poco, cuida un poco más de ti en lugar de solo cuidar de los demás...
- You... Gracias *sonrisa* - le digo dándole un abrazo -. En verdad, por apoyarme siempre...
- *risita* No hay de que... Al final ese es mi trabajo
No se que podría hacer sin You, sin ella a mi lado quizás ya me hubiese derrumbado hace mucho. Es la mejor amiga que pude haber pedido, en si es mucho más de lo que pude haber merecido.
En ese momento de repente escuchamos como alguien tocaba a la puerta. Sin perder el tiempo You corrió hacia ella y la abrió para ver de quien se trataba. Ya que estaba al otro lado del pasillo tan solo podía escuchar levemente de que hablaban.
- ¿Hmm? ¿Una sirvienta? - pregunta una voz baja (probablemente debido a que me hallaba algo lejos) -.
- Si, mi nombre es You Watanabe, un gusto... ¿Se le ofrece algo?
- ¿You? Eh... ¿Vive aquí Mari? Pe- perdón... ¿La señorita Mari Ohara? No me digas que me equivoqué de casa...
Luego de eso solo escuché como You le respondía para luego regresar a la habitación donde me encontraba.
- Qui- ¿Quién era You? - le pregunto confundida -.
- No lo sé, es una chica de cabello azul... Dice que la conoces
- ¿Cabello azul? *¿Podría ser?* - con una mezcla de curiosidad y emoción me acerqué a la puerta tan solo para encontrarme con quien imaginaba -.
- Mari... *suspiro* Que alivio verte... Por un segundo pensé que me había equivocado de casa - habla Kanan, llevaba puesta una ropa casual -.
- Ka- Kanan... ¿Qué haces aquí? ¿Cómo encontrarse mi casa?
- ¿Hmm? Pues firmaste la carta que me escribiste con tu nombre completo y al parecer no hay muchos "Ohara" en la ciudad... De hecho solo hay una *risita*
- Ca- ¿Carta? *rubor*
- ¿Eh? Pu- pues si... esta - dice sacando un papel de su bolsillo, sin embargo se lo impedí -.
- ¿¡Ehh!? Pu- pues ha- hablabas de esa... *rubor* - No quería que You se entere de eso, aunque por la mirada burlona con la que me veía quizás ya lo notó -. Pero ¿Por qué viniste? ¿Que habrías hecho si mi prometido te hubiese visto?
- ¿Hmm? Pues quizás le habría golpeado de nuevo... - respondió sin ningún signo de sarcasmo -. Pero lo bueno es que ya te encontré... Pu- pues veras... Agradezco mucho tu regalo, pero quería recompensarte de alguna manera, me sentiría mal si no te diese nada a cambio, así que... Quería invitarte a pasear un rato en la noche, hace mucho que no salía con una amiga...
- ¿Amiga? *latido* *risita*
- Cla- claro... si es que no tienes problemas con salir...
- *Debo empezar a preocuparme más por mi* - repito las palabras de You mientras la regresaba a ver, ella tenía una gran sonrisa en su rostro, como diciendo: "vamos, hazlo" -. Claro... No hay problema... *risita*
- ¿Eh? ¿En verdad? - responde sorprendida, pero con una clara sonrisa decorando su rostro -. Bu- bueno en ese caso te vendré a ver de noche...
- Esta bien... *risita* Te esperaré...
- Bueno... *sonrisa* Nos vemos luego Mari
Y sin decir más, se marchó. Yo por otro lado me acerqué a You, quien me esperaba con una mirada risueña.
- Lo haré You... saldré a preocuparme un poco más de mi hoy...
- *risita* ¡Sabía que lo harías! - dice dándome un abrazo -. Ahora vamos a prepararte para la noche jeje~
- ¿¡Ehh!? pe- pero si solo vamos a salir a caminar
- Pero igual no es impedimento para que te arregles un poco...
- *risita* Como digas...
Y así comencé a arreglarme un poco, mientras me preguntaba que es lo que me esperaba esta noche
