- ¡Vamos! ¡Necesitamos que la mantengan estable! - decía una voz, una completamente desconocida para mi -.
- ¡Doctor! La ambulancia se retrasará más de lo previsto
- ¿¡Qué!? ¡No pueden hacernos esto ahora!
- *toz* Q- ¿Qué esta pasando? - traté de hablar, pero al parecer no me escucharon. Estaba asustada -.
- ¿¡En cuanto vendrá la siguiente!?
- Qu- Quince minutos doctor...
- *suspiro* Resiste... Te sacaremos de aquí, lo prometo en verdad - sabía que se estaba refiriendo a mi, pero no podía responderle, mis labios no se movían -.
- Doctor, e- está perdiendo el conocimiento de nuevo...
- No... ¡No! Dame otra inyección de adrenalina...
- Pe- pero doctor
- ¡Ahora!
Luego de ello solo sentí una especie de ardor en mi brazo y luego, nada. No más voces, no más siluetas borrosas, nada. Simplemente caí sumida en un sueño profundo que no pude evitar.
- *sollozo* Lo siento... l- lo siento mucho...
Escuchaba una voz, era dulce pero rasgadoramente trágica. ¿La conocía? Lo sentía, pero en el fondo no estaba segura de quien era. Solo tenía recuerdos, bueno, ni eso... Más bien era solo el sentimiento de que la había escuchado en algún momento.
- Lo siento Kanan... *sollozo* To- todo fue mi culpa *sollozo* - sentía algo frío en mi cuerpo, ¿En qué parte? No tenía idea... ¿Eran las lágrimas de quien sea que me hablaba? -. Sa- sabia que tenías un problema y aún así me fui corriendo *sollozo* de- dejándote sola en aquel bar...
¿Un bar? No recordaba uno. ¿Kanan? ¿Era ese mi nombre?. Tenía tantas preguntas que hacerle a esa voz, pero no podía decir nada. Lo intentaba, trataba de mover mis labios pero no podía. "Estoy asustada", "¿Quién eres?", "¿Quién soy yo?", eran solo algunas de las cosas que quería preguntar, pero no podía.
- *sollozo* ¿¡Cómo pude ser tan egoísta!? I- incluso contigo Kanan... *sollozo* N- no me lo perdonaré nunca... - su llanto comenzaba a volverse cada vez más descontrolado, incluso sentía que yo también quería llorar, pero no pude hacer nada -. E- estaba tan preocupada por mi que no pensé en quién más me importaba *sollozo* T- te extraño tanto...
En ese momento sentí una sensación distinta, cálida, llena de afecto. ¿Estaba tomando mi mano? No estaba segura, la sensación era difusa pero casi podía imaginar sus dedos entrelazando los míos. De repente, el miedo se había ido.
- En verdad lo lamento *sollozo* Pe- pero haré lo que dijiste Kanan... S- se que nunca pudimos estar juntas, a- así que lo aceptaré *sollozo* lo haré por ti, sin importar cuanto me duela... - entonces una cálida caricia me cobijó ¿Un beso? Quizás -. Por que aún cuando este con el, y aunque no sienta nada por ese hombre *sollozo* Sabré que lo estaré haciendo por ti... Tu eres la única persona que me importa *sollozo* A quien amaré por siempre...
- ¡Ya vámonos de aquí Mari! - hablaba una voz aparentemente masculina, sonaba enfadado -. ¡Es una pérdida de tiempo estar con un cadáver!
- *sollozo* Descansa Kanan... s- se que algún día despertarás *sollozo* - dijo con tristeza, luego de ello aquella sensación cálida se fue y el miedo volvió -.
¿Mari? ¿Conocía a esta persona? Sentía que había escuchado ese nombre antes, no solo eso, sentía que era algo muy importante para mi. "¡No te vayas!" "¡No me dejes sola!" "¡Quédate conmigo un poco más!", es lo que quería decirle, pero mi cuerpo no respondía, no podía hacer nada. Luego de eso una mezcla de impotencia, temor y tristeza hizo que otra vez cayera sumida en el inmenso vacío.
- *respiro* *toz* Do- ¿¡Donde estoy!? - mi cuerpo estaba pesado, inmóvil -. A- ¡Ayuda! *tragar* ¿¡Alguien!? ¡Por favor!
Sentía como si hubiese despertado de un sueño, uno muy largo. Mi cuerpo no se movía, lo sentía, pero a pesar de ello mis esfuerzos por incorporarme resultaban inútiles. A su vez, no podía ver nada, solo negro. Sentía como mis ojos estaban abiertos, pero a pesar de ello todo a mi alrededor seguía vacío. Estaba asustada.
- *sollozo* Do- ¿Dónde estoy?... ¡Por favor! Alguien...
- ¡Doctora! - escuché una voz más en la habitación, no la distinguía -. ¡La paciente ha despertado! ¡Venga rápido!
- ¡No! ¡No se vaya! - trataba de moverme, pero era inútil -.
- No puede ser... - habla una voz que acababa de entrar, la conocía muy bien -. *sollozo* En verdad... ¡En verdad despertaste! *sollozo*
- Di- ¿Dia? *toz* E- ¿En donde estoy? Te- tengo mucho miedo Dia...
- Lo se, lo se Kanan... - sentí como tomó mi mano, eso ayudó a calmar un poco mi ansiedad -. *sollozo* T- te lo explicaré todo... pero primero debes calmarte...
- N- no puedo ver Dia... *sollozo* N- No puedo moverme...
- *sollozo* Lo se, ya te lo explicaré pero primero respira - su llanto no era de pena o miedo, sino más bien de alegría, eso hizo que me calmara un poco también -.
- *respiro* E- esta bien Dia... so- solo dime que está pasando...
- Kanan tu... *suspiro* Sufriste un derrame cerebral, e- entraste en coma
- E- ¿En coma? - sentía como el pulso se me empezaba a acelerar -. Cu- ¿Cuánto tiempo?
- Mi- mira Kanan creo que es mejor que no te di-
- ¿¡Cuanto tiempo Dia!? *sollozo* Po- por favor...
- *suspiro* Un año...
- U- ¿Un año? *jadeo*
- Mi- mira Kanan... Es un milagro que hayas despertado, los doctores decían que quizás ya no ibas a hacerlo...
- *sollozo* Po- ¿Por qué no puedo moverme? Y... Po- ¿Por qué no puedo ver?
- Esos son efectos del coma Kanan, ya te digo... es prácticamente un milagro lo que te ha pasado - decía acariciando mi cabeza -. De hecho, recuperarás tus movimientos en unas semanas, en cuanto a tu vista no se cuando la recuperes... Pero no tengas miedo, el daño cerebral que sufriste no fue tan catastrófico como para dejarte ciega
- *sollozo* Di- Dia... tenía mucho miedo... To- todo estaba tan oscuro
- Lo se Kanan, lo se *sollozo* Pero ya estás despierta, ya no tengas miedo...
- Pe- ¿Pero porqué el derrame?
- *sollozo* Fu- fue mi culpa Kanan... Al analizar tus migrañas tan frecuentes debí de haberlo imaginado... U- una mezcla de estrés junto al daño provocado por las migrañas previas fue lo que terminó llevándote a ese derrame... Por suerte los paramédicos lograron salvarte pronto...
- Po- ¿Podría volver a pasar?
- Ya no Kanan... *risita* por suerte mientras estabas en tratamiento antes del coma los doctores lograron administrarte algunos medicamentos...
- *sollozo* U- Un año entero... un año entero que estuve así...
- Pero ya estás despierta de nuevo... y pronto podrás salir de aquí *sollozo* N- no sabes lo feliz que me hace esto
- T- te extrañe mucho Dia
- *sollozo* *risita* Yo también...
Y así, los días fueron pasando. Tal y como Dia me dijo luego de un tiempo finalmente recuperé la movilidad de mi cuerpo, aunque aún así me costaba mucho moverme, dolía, pero los doctores decían que con algo de recuperación volvería a la normalidad. Pero la visión no parecía querer regresar, hasta que un día lo hizo. La luz que entraba por la ventana del cuarto del hospital me cegó un rato, pero cuando recuperé la visión unas lágrimas salieron de mis ojos.
- Va- vaya *sollozo* Así que aquí estuve todo este tiempo *risita* - podía incorporarme, aunque me tomaba mucho esfuerzo hacerlo -. Pe- pero que... Oh...
Al parecer mi cabello no había dejado de crecer en todo este tiempo, así que ahora lo tenía mucho más largo que antes, me llamó bastante la atención. Pero había otra cosa que me captó aún más.
- Flo- ¿Flores? - decía mirando a mi alrededor -.
Todo el cuarto se hallaba lleno de bellas flores de colores que estaban colocados en varios jarrones, era una vista muy cautivadora. En ese momento una chica entró al cuarto, al parecer era una enfermera.
- Oh, buenos días señorita Matsuura *risita* - dijo risueña al verme -.
- Bu- bueno días... *risita* Es curioso el verte por primera vez aunque he escuchado tu voz desde hace tiempo
- Ve- ¿Verme? - me dice con una gran sonrisa -. ¿¡Ya puedes ver!?
- S- si *sollozo* *risita*
- Es genial... jeje~ Po- por cierto creo que ahora si me presentaré...Soy Riko, Riko Sakurauchi
- Un gusto *risita* Yo soy Kanan... y gracias por atenderme, en verdad
- No hay de qué, bueno llamaré al doctor para avisarle que has recuperado la vista - dice mientras se dirigía hacia la puerta -.
- E- espera
- ¿Hmm? ¿Necesitas algo?
- A- algo así... ¿Quién me dejó todas estas flores?
- ¿Esas? - dice señalando -. La señorita Ohara se las ha dejado desde hace mucho, desde que está en coma de hecho... ¿Verdad que son preciosas?
- Ohara... Ma- ¿Mari? - en ese instante unas pequeñas lágrimas salieron de mis ojos junto a una sonrisa que se dibujó en mi rostro -. De- debo darle las gracias... ¿Podrías decirle que venga a verme?
- ¡Claro! *risita* ¿Desea que se lo diga directamente a ella o a su esposo?
En ese momento la sangré se me heló y el pulso se me detuvo por un instante. Un sentimiento de amargura y pena apareció en mi, haciendo que lo único que pude decir, fuese:
...¿Esposo?...
