- ¡LÁRGATE DE MI CASA! - reclamaba aquel sujeto con su labio sangrante por el golpe que le había dado al entrar -. ¿¡NO ME ESCUCHASTE!?
- Claro que te escuché... - le digo arrodillándome frente a el mientras lo sujetaba de su camisa -. Pero no me iré sin Mari
- E- espera... Tu eres *risa* - comenzó a burlarse con una risa ronca y maliciosa -. Eres la mujer que trabajaba en el bar... Así que pudiste despertar aún con todo lo que hice
- ¿Ehh? Q- ¿Qué hiciste?
- *escupe* Crees que un coma por un derrame no tan grave... *toz* Puede durar tanto...
- Pe- pero los doctores... dijeron que
- Les pagué para que te lo digan - me descuidé por sus palabras y quitó mi mano, luego me empujó mientras se levantaba -. Se supone que ellos te administrarían ácidos en lugar de medicamentos mientras estabas en coma...
- Qui- quieres decir que
- Si genia... *toz* pudiste despertar mucho antes... Pero parece que una de las enfermeras lo descubrió y te terminó ayudando... Si- sino *toz* jamás habrías despertado
- Riko... si- sin ella
- ¡Si! *risa* abrías muerto... Debí suponer que esa maldita psicóloga se daría cuenta
- ¿Dia?
- ¡Como se llame! ¿Quién les pediría al hospital que te cambie de enfermeras? - pero ya me encargaré de ella también -.
- ¡No te atrevas a acercarte a ella!
- *risa* ¿Quién me lo va a impedir? - decía acercándose a mi -. ¿Tu? *risa* Eres solo una mocosa con suerte...
- ¡Cállate! - le grito empujándolo contra la pared -. *jadeo*
- *Agh* *ahogo*
- N- ¡No me importa lo que hayas hecho! ¡Igual me iré con lo que busco!
- Q- ¿Qué demonios quieres? - decía empezando a perder más el aire -. ¿El bar asqueroso que compré? T- te lo daré si me sueltas...
- ¡NO ME IMPORTA EL BAR! So- ¡Solo me iré con Mari!
- ¿¡ESE ESTORBO!? *ahogo* Pa- ¿¡Para que quieres a una chica inútil como ella!? E- el bar al menos te daría dinero...
- *risa* Eres más idiota de lo que quería... Mari es la persona más linda que he conocido, ella es amable, risueña aún cuando tu la has perturbado tanto... Un ángel encerrada en un infierno por error... Así que escúchame con atención - digo quitando ya de mi mente las palabras que me dijo antes -. Me iré con ella... no me importa lo que hagas después, solo me importa sacarla de aquí... ¿Entendido?
- E- esta bien...
Estaba a punto de soltarlo para ir en busca de Mari, pero cuando lo solté me dio un fuerte golpe en la cabeza que me tiró al suelo. Al parecer uno de los anillos que tenía me lastimó porque sentía como la sangre empezaba a brotar de mi frente. Estaba aturdida, no podía levantarme.
- *jadeo* Eres una maldita perra muy problemática... - lo escuchaba mientras se para frente a mi -. ¿Qué ocurre ahora? Ya no te crees tan engreída ahora ¿Verdad? ¿¡Verdad!? - dice mientras me acertaba una patada directamente en el estómago -.
- ¡Agh! *toz* - el aire se me empezaba a ir, la visión se me estaba haciendo borrosa -.
- No sabes cuanto te odio... *escupe* ¿Crees que no supe de tu noche de aventura con Mari? y mira que pasar la noche con alguien como ella... vaya mal gusto que tienes
- N- ¡No te atrevas a seguir insultando a Mari! - digo tratando inútilmente de incorporarme -.
- Haré lo que me da la gana... y por ahora lo que quiero - dice sacando un revolver de su bolsillo -. es deshacerme de ti de una vez por todas
- *sollozo* L- lo siento Mari - quería levantarme, pero no podía, estaba a su merced -. Por lo menos lo intenté...
*disparo*
El revolver había sido accionado, pero seguía con vida. Con curiosidad y extrañeza alcé mi mirada, solo para encontrarme con aquel sujeto soltando la pistola con una mirada extraña, como si se fuese a desmayar. Luego de ello, cayó al piso y tras de ella pude ver a Mari sosteniendo lo que parecía ser la tapa del tanque del inodoro.
- *jadeo* Ya... ¡YA DEJA DE GRITARLE A KANAN ASÍ! - decía mientras veía como el yacía en el piso -. *sollozo* ¡Te odio por haberle hecho daño! ¡TE ODIO! *sollozo* - sin más soltó el trozo de porcelana y cayó de rodillas al piso -. *sollozo* En verdad lo hago
- Mari... - digo levantándome con dificultad y sentándome junto a ella mientras la abrazaba -. ¡Mari! *sollozo* ¿Estás bien?
- Kanan... ¿En verdad eres tu? - me pregunta con una melancólica sonrisa en su rostro -.
- Si... *risita* Soy yo... - le decía mientras la abrazaba con todas mis fuerzas -.
- *sollozo* E- estaba tan asustada Kanan... *sollozo* El... cre- creí que iba a matarte
- Pero me salvaste Mari *sollozo* Gracias... en verdad...
- L- ¿Lo maté? - me pregunta asustada -.
- No... fue un golpe muy fuerte, pero solo está inconsciente...
- *sollozo* T- te extrañé tanto Kanan... cu- cuando te vi antes y- y vi como te fuiste yo...
- Lo siento *sollozo* En verdad siento eso Mari - le decía acariciando su cabeza -. E- estaba confundida y actué sin pensar... pero regresé por ti *sollozo* Jamás te dejaré de nuevo...
- Pe- pero aquella noche en el bar *sollozo* t- tu dijiste que lo nuestro no podía funcionar... q- que dirá la gente
- ¡Al diablo lo que la gente diga! *sollozo* Hace mucho tiempo alguien muy especial para mi me dijo: "¿Qué importa lo que ellos piensen? Si la que lo va a vivir soy yo"... Yo solo quiero que seas feliz...
- Qui- ¿Quieres que sea feliz? - me pregunta con una tierna sonrisa en su rostro -.
- No solo eso... qui- quiero que seas feliz conmigo - le decía casi como una súplica mientras la veía fijamente -. Pe- ¿Pero tu quieres lo mismo?
- *risita* *sollozo* ¡Claro que lo quiero! - dice acurrucándose en mi pecho -. L- lo he querido desde aquella noche... *risita*
- *sollozo* T- te amo Mari... en verdad... t- te amo tanto
- Y yo a ti Kanan *sollozo* *risita* No de dejado de hacerlo desde hace un año...
Y allí nos quedamos las dos. Compartiendo nuestro calor mientras esperaba a que alguien venga a por nosotras.
- Pe- ¿Pero qué haremos ahora? - dice Mari confundida -. S- si la familia de el se entera...
- No lo harán - le digo dándole mi mejor sonrisa -. Vamos a escapar juntas
- ¿Qué? Pe- ¿Pero cómo?
En ese momento tres chicas llegaron corriendo a la casa. Al entrar pude ver que eran claramente las personas que estaba esperando.
- ¡Kanan! - me dice Riko acercándose -. Al fin te encontramos... *suspiro* ¡Policía! - grita a la vez que un grupo grande de oficiales entró -. ¡El es quien estuvo envenenando a la señorita Matsuura!
- Además - dice Dia acercándose también, entregando un par de carpetas al líder de los policías -. Esta información muestra claramente las transacciones turbias que su familia ha hecho...
- ¿Comercio ilegal? ¿Narcotráfico? *risa* - leía el oficial la enorme lista de crímenes -. Esta noche han atrapado a un pez gordo señoritas... ¡Muchachos! ¡Llévense a esta basura de aquí! No teman usar fuerza bruta incluso si no es necesario *risa* - dice despidiéndose a la vez que se lo llevaron en una patrulla -.
- ¿Estás bien Kanan? - pregunta Dia corriendo hacia mi -. ¡En verdad estás demente! *suspiro* Por suerte pude traer a la policía lo más rápido que pude...
- Gracias Dia, en verdad... - le digo abrazándola -. No lo pude haber hecho sin ti
- L- ¿Lo habías planeado? - me pregunta Mari mientras agradecía a Dia y a Riko -.
- Lo hizo antes de venir a por ti - le responde Riko -. Por suerte pude enterarme del envenenamiento gracias a las investigaciones de Dia
- Por supuesto, no íbamos a dejar que tu noviecilla se lleve todo el crédito de tu rescate *risita* - dice You entrando a la casa -. Aunque de hecho ella hizo la mayoría
- Yo- ¡You! *sollozo* *risa* - reacciona Mari de felicidad mientras corría a abrazarla -. Gra- gracias en verdad
- No hay de que... por suerte tengo un par de contactos en la policía que ayudaron a que viniesen más deprisa *risita*
- Pe- ¿Pero y ahora qué? - pregunta Mari aún confundida -.
- Lo mejor será que se vayan lejos de la ciudad - dice Riko -.
- Es verdad, la evidencia que conseguimos fue suficiente para arrestar a ese sujeto... Pero no basta para encerrar a toda su familia - habla Dia -. Es cuestión de tiempo, pero hasta entonces por su seguridad será mejor que permanezcan lejos
- Así es... afuera está un auto y algo de dinero - dice You mientras me daba las llaves -. Conduzcan lo más lejos que puedan... Y empiecen de nuevo, al menos hasta que puedan volver
- Pe- pero ¿Y ustedes? - pregunta Mari con algo de tristeza -.
- *risita* No te preocupes por nosotras... - dice Riko -. Siempre las estaremos esperando para cuando regresen
- Es verdad... Además creo que ambas necesitan un tiempo a solas *risita* - acota Dia -.
- ¿¡Eh!? N- ¿No dijiste que no sabías cual era mi relación con Mari? - le pregunto con curiosidad -.
- *risita* Solo bromeaba contigo... Soy psicóloga ¿Recuerdas? Puedo notar bastante fácil cuando alguien está enamorada - dice acercándose a mi -. Su- supongo que este es el adiós
- *risita* No, te prometo que volveré algún día - le digo abrazándola -. hasta entonces... Ve que el bar de mi padre quede en buenas manos
- Lo haré Kanan...
- Bueno, yo iría con ustedes dos - dice You mientras veía a Mari -. Pero creo que con ella estás en buenas manos *risita* Siempre las estaré esperando con los brazos abiertos...
- *sollozo* Yo- You... *sollozo* Gracias... po- por todos estos años
- No hay de que *sollozo* cu- cuídate mucho Mari
Sin más nos despedimos de todas y subimos juntas al auto. Teníamos un sentimiento extraño en nuestros corazones, pero en su mayoría era felicidad y tranquilidad al fin.
Condujimos un buen rato, sin destino alguno. íbamos conversando entre nosotras y cada vez que me hacía falta regresaba a ver a Mari junto a mi solo para confirmar que no estaba soñando, que al final iba a estar con ella para siempre.
- ¿Y a donde vamos Kanan? - me pregunta risueña -. ¿Algún lugar donde te gustaría vivir? *risita*
- Hmm... por ahora no se me ocurre uno ¿Y tu?
- Yo creo que cualquier lugar mientras esté contigo será perfecto *risita* - dice arrimándose a mi hombro -.
- Entonces vayamos sin rumbo... A donde nos lleve el camino
*Dos días después*
Finalmente terminamos llegando a una ciudad pequeña, un pueblo más bien. Pintoresco y hermoso, con una vista agradable a un pequeño lago que decoraba el lugar. Parecía que habíamos encontrado al fin el lugar donde empezaríamos nuestra nueva vida. Pero primero decidimos pasear un poco por el lugar.
- ¡Es precioso Kanan! ¡Mira! - me decía señalando el lago mientras caminábamos de la mano -.
- Es muy bonito... Quizás podamos hacer una casa cerca ¿Qué dices?
- ¡Me encantaría! *risita*
Seguimos nuestro camino sin rumbo, hasta que comenzamos a escuchar algo de música. Al parecer venía de una rocola que se hallaba dentro de una cafetería. Sin poder resistirme me detuve a escucharla.
- *suspiro* Me recuerda al bar de mi padre...
- ¿Lo extrañas mucho Kanan?
- No... *sonrisa* ahora tengo a algo mucho más importante para mi justo aquí - le digo abrazándola -. Pero de cualquier modo me gusta mucho esa canción
- *risita* Eso me recuerda a una cosa... - dice Mari parándose frente a mi mientras me extendía su mano -.
Lucía hermosa, con su cabello rubio ahora ya peinado y arreglado, junto a un vestido rosa que brillaba bajo la luz del atardecer. Entonces, al ver su mirada risueña pude saber que es lo que estaba pensando.
- ¿Hmm? *risita* No me digas que...
- Jeje~ Kanan...
...¿Bailamos...?...
Fin de la ruta 1
