Cheese Sandwich es un chico demasiado enérgico, pero de todas maneras tiene una habilidad muy buena de deducir como es que alguien se siente, independientemente de su rostro, jamás entendió porque puede hacerlo, pero lo hace. Así que él aprovecha ese talento para tratar de animar a los demás, ese era el objetivo principal de Cheese, animar a todos por igual, llevar ese toque de alegría a dónde quiera que fuera. Esa sensación de ver sonreír a alguien no se puede comparar con nada, sobre todo si ese alguien se sentía mal desde el inicio.

Con Blue, Cheese sentía un vibra demasiado extraña, pero la tristeza era la que dominaba; la decepción para ser más específico. Así que no pudo quedarse sin hacer nada, así que ambos fueron a dar una vuelta por el gimnasio, cuando no hay nadie todo se siente demasiado tranquilo. Solo caminaban y daban vueltas, funcionaba demasiado bien para despejar la mente, para pensar con claridad. Lo que de verdad sorprendía era el contraste tan grande que ocurría en la personalidad de Cheese Sandwich, pasando de ser una persona intensa y extrovertida a convertirse en alguien sereno con toda la intención de escuchar. -¿Que fue lo que pasó en realidad?-. Pregunta caminando a su lado lentamente, metiendo las manos en sus bolsillos dejando que el ambiente lo relaje.

Blue solo respira profundo, odia tener que hablar de eso, pero también cree que entre más lo diga y más lo afronte entonces quizás más rápido pase ese sentimiento de pena que tenía. -Yo...- traga un poco de saliva, le cuesta que las palabras salgan de su boca al comienzo. -...tuve un problema con otro estudiante-. Responde.

-¿Que clase de problema? ¿Discutiste con él?-.

-Algo así-. Camina mirando hacia al frente, parece que las circunstancias sobre ese día jamás iban a desaparecer de su mente. -Era un tipo de mi clase de historia, bastante irritante en realidad, escucharlo hablar de tantas idioteces es como tratar de masticar vidrio-.

-Auch, de seguro ningún dentista recomendaría eso jeje-. Cheese hace ese pésimo chiste con la esperanza de hacerlo reír.

Blue ni siquiera pareció oírlo. -Yo lo considero un tipo insoportable, de esos que se la pasan presumiendo y diciendo tonterías, racistas o insensibles. Ignoro por completo si se está mal de la cabeza. Es difícil de ignorar ¿Jamás tuviste un problema asi? -.

-No en realidad. Siempre intento que todos sean mis amigos, y normalmente lo consigo-. Dice con una sonrisa modesta. -Pero ¿Que ocurrió? ¿Te molestó? -.

-Pasó hace varios días-. Aclara Blue. -Habia tenido un día de porquería, mi teléfono no estaba funcionando bien, una libreta mía cayó en un charco de agua y perdí casi todos mis apuntes de ciencias, bla, bla bla. Tuve mi clase de historia como siempre, con ese cretino interrumpiendo con sus bromas estúpidas, hizo un comentario sobre la "inferioridad de las razas" y su tonto grupo como siempre respaldándolo mientras se acomodaba esos estúpidos lentes de sol caros-.

-¿Eso te molestó?-. Pregunta Cheese siendo un poco mas serio, sabia que se trataba de un recuerdo difícil, su "cheese sentido" se lo decía.

-No, era lo de siempre-. Responde siendo inexpresivo, la mejor forma de ocultar sus emociones. -Poco importa como se comporte o que es lo que diga, la realidad es que soy bueno para ignorar a personas que no me agradan, quiero decir, no confronto a nadie si no me ataca directamente. No voy por ahí haciéndome el moralista en la escuela-. Su corazón comenzó a acelerarse poco a poco, inevitable de sentir. -Cuando salimos de clase, yo estaba afuera del salón en el pasillo, revisaba unos apuntes junto con una tarea. Entonces lo vi salir con ese grupo de tontos que lo siguen, riéndose como siempre, e insultando a personas que yo no conocía. Entonces pasó una chica, bastante amable, de esas que son tranquilas y dispuestas a ayudarte-.

-¿Como se llamaba?-. Pregunta Cheese, no era necesario pero era para reafirmar que le estaba prestando atención.

-Scented Candle, bastante agradable, jamas habíamos hablado pero...su mirada es tan positiva. Ella pasó junto a nosotros, miraba su celular sin meterse con nadie y entonces...entonces... un poco, recordarlo lo enfadaba a un nivel nuevo, pero no era simple enojo, también se trataba de una mezcla de indignación junto con ira.

-Oye Blue, discúlpame, tal vez esto es demasiado para ti, no tienes porque decirme-. Cheese dijo eso porque se estaba arrepintiendo de ver a su nuevo amigo así, quizás era mas grande el asunto de lo que pensaba.

-Él le dio un golpe fuerte con la mano abierta justo en el trasero, fuerte-. Declara Blue, en eso los dos dejaron de caminar, se detuvieron y el silencio reinó entre los dos en perfecta armonía, nada se escuchaba, solo entraba la luz del sol por ventanas lejanas y nada mas.

Cheese no dijo nada, no sabia del todo que decir ante esas situaciones, era mas que nada porque jamas las había vivido. -Entiendo...¿Que pasó?-.

Blue miró su mano derecha lastimada recordando poco a poco. -Fue un golpe enserio fuerte, lo escuché. Pero lo peor no fue la forma en que ese tipo..., Randall, se reía, tampoco la forma en que sus amigos explotaron en carcajadas. Lo que de verdad me hizo enfurecer fue ver los ojos de Scented Candle llenarse de lagrimas, se sintió humillada y acosada en su propia escuela en donde se supone que debe estar a salvo, su mirada me lo dijo todo, fui el único que estaba cerca de todo eso y fue tan rápido pero al mismo tiempo siempre que lo repaso en mi cabeza se siente como si hubiera sido media hora, cuando en realidad solo fueron dos segundos. Ella no se merecía eso y mucho menos de un estúpido como Randall. Al ver eso solo me le acerqué sin decir nada y con toda la fuerza que tengo le solté un puñetazo directo en la cara-.

Cheese se quedó un poco boquiabierto. -Wow...-. Dice en parte sin poder creérselo.

-Lo sé, de todo lo que pude haber hecho decidí hacer eso. Le di tan duro justo en la cara que sus lentes de sol se rompieron y varios pedazos se encajaron en mi mano. Fue todo tan instantáneo que ni siquiera recuerdo cuando corrí hacia él. Sus amigos me sujetaron para apartarlo de mi lado, pero yo solo quería darle un golpe y lo hice. El ojo de Randall estaba sangrando, demasiados alumnos nos rodearon en un momento y...llegó la directora Celestia. Randall fue llevado al hospital mientras yo esperaba en la oficina de la Directora Celestia, no podía dejar de mirar mis manos, como si no hubiera sido yo y eso me daba miedo-.

-Creo que puedo entender a que te refieres. Miedo a lo que eres capaz de hacer-. Dice Cheese sin apartarse de su lado. -¿Como es que no te expulsaron? No me malentiendas, me alegra que sigas aqui y que nos hayamos conocido, pero ninguna escuela tolera esa clase de cosas-.

Blue retoma la caminata, adoraba darle vueltas al gimnasio, caminar sin sentir el calor del sol. -Yo estaba en la dirección hablando sobre lo que había pasado, pero estaba un poco en shock por lo que hice, entonces llego esa chica Scented Candle, explicó lo que sucedió y gracias a eso pude tener un poco de consideración. Los padres de Randall son todo lo opuesto a ese idiota, ellos son demasiado comprensibles y muy buenas personas, sabían que era de esperarse que su hijo hiciera algo asi, por eso no presentaron cargos por la agresión y se disculparon por el comportamiento de Randall. En parte sentí lastima, unos padres tan amables teniendo como hijo a ese cretino. A pesar de no presentar cargos, ellos le dijeron a la directora que me aplicarán el castigo que creyeran necesario, además de ayuda psicológica porque de todas formas no estuvo bien eso que hice-.

-¿Celestia estuvo de acuerdo?-.

-Pues no tuvo otra opción. El ataque fue "entendible", de todas formas avisaron a mis padres, Celestia dijo que iba a estar en observación, que no toleraría ni una queja de mi a partir de ahora. Además me dijeron que tenia que ayudar en actividades de la escuela-. Ante lo último Blue estaba deseando tener sus audífonos y escuchar la música perfecta para tranquilizarse, deseaba ahogar ese sentimiento de culpa.

Cheese sigue a su lado. -El chico de hace un momento...te llamó psicópata ¿Como fue que todos se enteraron?-.

-Los amigos de Randall se encargaron de victimizarlo, diciéndole a todo el mundo que habia mandado a Randall al hospital en un ataque en ira...lo cual es parcialmente cierto-.

-¡Pero las personas no saben lo que sucedió en realidad!-. Exclama Cheese con frustración.

-Eso no les importa Cheese, solo vieron como mandé al hospital a un estudiante, es todo-. Responde Blue sintiéndose resignado, pero sobre todo sintiendose mal porque Wallflower pensaba eso de él también, no estaba del todo seguro si podia hacerla cambiar de parecer.

-¡Pues mientras yo sepa la verdad también te defenderé!-.

-No es necesario que arruines tu vida social escolar por mi-. Dice un poco serio.

-¡Blue, no seas amargado! Ademas, se trata de un completa injusticia el trato que te dan. Se que tal vez no quieres que lo haga, pero no voy a quedarme como si nada pasara. ¡Es injusto!-.

Esa forma y fuerza y seguridad que Cheese tenia al momento de hablar lo dejó con un nudo en la garganta ¿Que debia decir? ¿"Gracias"? Por mas amable que se vea simplemente no puede creerse que una persona se comporte tan amable cuando no tienen ni un día de conocerse. Pero...¿De verdad importaba el tiempo? Recordó lo que dijo su terapeuta: "tienes que empezar a mirar lo que tienes ahora".

-Gracias...Cheese-. Blue sonrie un poco apretando sus labios, siempre hacia el mismo gesto cuando algo le daba pena pero le hacia feliz. Las cosas pasan por una razón y si ahora es su destino tener como amigo a este chico hiperactivo y aleatorio entonces lo iba a aceptar. Por un breve momento...no se sintió solo.

Rarity estaba corriendo por los pasillos, algo demasiado inapropiado para una dama como ella, pero la situación lo ameritaba demasiado, ya había terminado el dia escolar, pero sabia que Solar Strings estaba en la sala de música para practicar un poco antes de ir a casa.

-¡Solaris!-. Grita atravesando la puerta y aliviándose de ver que si estaba ahí.

-¿Rarity?-. Solar Strings deja con cuidado su guitarra al lado, le gustaba tocar en la sala de música porque en su casa no puede hacer mucho ruido. -¿Que ocurre?-.

La chica con cabello purpura recarga una mano en la pared, luchaba por respirar y recuperar el aliento. -Solaris...donde...¿Donde está...tu amigo?-. Responde a duras penas.

-¿Amigo?

-¡Blue!-.

-¿Blue? Acaba de irse tiene como 15 minutos-.

-¡Solaris tienes que hacer algo, escuché que los del equipo de atletismo van a golpearlo!-.

-¡¿Que?! ¡No, no, no!-. Solaris recoge su mochila pero no tiene el tiempo suficiente para poder guardar su guitarra y llevársela, tendría que volver por ella mañana. Sale corriendo de la sala de música lo mas pronto posible sin importarle que le vayan a poner una falta por correr en los pasillos.

El muchacho de cabello castaño miraba el panorama, tenía demasiada tarea por hacer, el sol estaba un poco agradable, la ciudad solía ser demasiado tranquila la mayoría del tiempo. No tenían tantos problemas en cuestión a seguridad. En el camino amaba perderse en la musica gracias a sus audífonos.

Pero esa paz se vio rápidamente interrumpida cuando una mano en su hombro con mucha violencia lo obligó a darse la vuelta. La visión de la ciudad cambio por completo cuando se vio rodeado de cuatro chicos que podía reconocer demasiado bien, eran los del equipo de atletismo, ya habían ganado varias competencias en el ciclo anterior, pero asustaba que no estaban para nada felices.

-Asi que tu eres Blue Canvas, el llorón que hizo esa nota sobre el juego de quemados-. Dice uno de ellos de cabello rojo con complexión grande, lo empuja con ambas manos, pero otro de ellos se pone atras de él para que no escape.

-Solo fue una noticia-. Dice Blue temiendo un poco por su seguridad.

-¡Pues esta mañana acaban de decirnos que van a cancelar el juego, y si tipos débiles como tú continua quejándose en cualquier momento cancelarán toda la clase!-. El tercero del grupo, alguien mucho mas delgado pero alto, se inclina un poco para darle un fuerte golpe en el estomago a Blue.

Él solo puede arrodillarse por lo intenso que fue, sintió como perdió casi todo el aire. -El primer chico, el pelirrojo, lo sujeta por el cabello para que lo mire. -La clase de gimnasia es la que nos ayuda a pasar las clases gracias a los puntos extra, si perdemos eso no tienes idea de lo mal que te va a ir a ti. Además ¡Amamos quemados, dan caracter!-. Declara mientras se pone de pie. -¿No eres tan rudo ahora? ¿Solo golpeas a tontos como Randall? ¡Vamos, trata de golpearnos a nosotros!-.

Aquellos chicos tenian bastante tergiversado lo que podría ocurrir en la escuela, pero estaban demasiado cegados por que el periódico escolar habia llamado "salvaje" a los que de verdad disfrutan del juego de quemados, y ademas por el hecho de que les van a quitar una de sus actividades favoritas.

Ellos no esperaron mas, empezaron a patearlo aprovechando que estaba en el suelo un poco aturdido. Blue solo podía sentir el dolor en todo su cuerpo, en su espalda, sus brazos y piernas, sintió un poco de sangre brotando de su nariz y tambien de su boca, es probable que se haya lastimado el labio inferior mientras trataba de cubrirse con los dos brazos, pero era inútil, sentía que solo era cuestión de tiempo para que se le rompiera una costilla, enserio lo estaban pateando con odio. Solo podia escucharse el sonido de sus zapatos golpeando el cuerpo de Blue mientras él cerraba sus ojos tratando de buscar como es posible que pueda salir.

Justo cuando parecia eterno ese momento, una voz vino desde el otro lado de la calle. -¡Oigan!-. Era una chica. -¡Dejenlo!-. Blue apenas pudo abrir un ojo estando tendido en el suelo, cuando ya no hubo patadas entonces al fin pudo bajar los brazos de su cabeza, ya no podia mas.

-¡No te metas, no es tu asunto!-. Responde el mas delgado y algo en forma de amenaza.

-¡Ahora verán!-. Esa chica se lanzó con rapidez hacia el otro lado de la calle y le soltó un golpe bastante fuerte justo en la cara.

-¡Aghh! ¡Idiota, creo que me rompiste la nariz!-. Aquel chico trató de regresarle el golpe pero ella pudo esquivarlo agachándose a tiempo y terminar dandole un segundo puñetazo justo en la quijada, fue lo suficientemente duro como para que el chico cayera y no se levantara.

Los chicos no tenían del todo seguro si debian ir a ayudarlo o solo permanecer atras porque se notaba que ella sabia pelear y tenia bastante fuerza en sus brazos. El chico pelirrojo superó las dudas y fue también con la intención de golpearla, pero ella pudo detener el puñetazo con ambas manos y con rudeza tuerce su mano y también su brazo. -¡Espera, para!-. Gritó el muchacho.

-Y agradece que no te voy a romper el brazo, ahora tomen a su amigo y lárguense-.

Blue no pudo entender nada, solo escuchó los pasos acobardados de varios de ellos alejándose. -¡Ya veras, Blue, no siempre la vas a tener protegiendote!-. Grita uno de ellos y después la nada, ruido de algun auto y un par de aves.

-¡Santo cielo!-. Dice la chica tomando a Blue y recargándolo en el auto para que su cabeza no estuviera en el suelo, aun seguía sentado en el pavimento. -¿Hola? ¿Puedes oirme?-. Se escucha preocupada.

Blue siente como el dolor iba en aumento pero al menos los golpes habían cesado. Abre los ojos con un poco de lentitud, la luz lo dejó ciego un instante, pero cuando se fue apartando ese destello blanco y todo comenzaba a recobrar color, se dio cuenta de que estaba mirando a una chica rubia con pecas en su rostro, se miraba angustiada. -Ouch...-. Susurra Blue esforzándose por seguir consciente. -...hola-.

-¡¿Puedes levantarte?! ¡Déjame llamar a una ambulancia! -. Ella saca su teléfono

-No...-. Dice tratando de ponerse de pie. -...Estoy bien-. Lo que menos quería era ir al hospital y que sus padres piensen que de nuevo se había metido en problemas, esa idea le causaba un gran miedo, causar mas decepción.

Esa chica con camisa de botones blanca, falda de mezclilla y botas cafés lo ayuda a no caer. -No estas bien, enserio te pudieron a ver roto algo, lo mejor será que te lleve al hospital-.

-¡Dije que estoy bien!-. Responde Blue viendo como algo de sangre sale de su boca, se había mordido la parte interior de la mejilla. Lo que más le dolia era la pierna izquierda, apenas lograba caminar bien.

Esa chica lo toma del brazo para que se apoye sobre ella. -Ven, al menos dejame curarte eso, pero sigo insistiendo en que deberias ir al medico-. Ella lo ayuda a caminar con bastante calma mientras se internaban entre varias calles.

Ella se llama Applejack, Blue la había visto de reojo un par de veces, mientras andaba por la escuela, también cuando ayuda con pedido de sidras de manzana para los eventos que se organizan. Fue demasiado amable al momento de ayudar a Blue, jamás habían intercambiado palabra, pero ahora lo ayudaba entrar a su casa. -Ven, sientate-. Dice Applejack soltando a Blue sobre el sofá de su sala.

La casa de Applejack tenía un aspecto acogedor a lo rústico, con cosas que te harían sentir en una casa de los 70's. -Iré por el botiquín del baño, quédate aquí- . Dice la chica mientras con su sombrero arroja un poco de aire sobre su cara, se notaba que se había cansado.

Blue se quedó en la sala como un niño asustado y tímido, tenía que pensar en la excusa que debía decirles a sus padres para explicarle los golpes de su cara, y lo peor del asunto es que se habían robado su teléfono celular esos idiotas del equipo de atletismo. Solo se limitó a mirar algunas fotos que colgaban de la pared. Entre ellas estaba una de Applejack siendo una niña con una canasta de mimbre en su mano llena de manzanas, quizás tenía unos 7 años en esa foto. También miró la numerosa familia que tenía, demasiadas fotos grupales en donde se observa la casa de Applejack y a veces en otros lados que él no conocía. -Mierda...- susurra Blue sintiendo una pulsada en su brazo, fue la parte que más daño se había llevado.

Se escuchan unos pasos acercándose, era ella regresando con el botiquín en sus manos. -Tienes suerte de que siga aquí, normalmente mi hermana menor lo toma para intentar ser doctora junto a sus amigas, jajaja-. Se notaba que trataba de darle un momento de calma después de lo que ocurrió.

Blue no dijo nada, de nuevo tenía esos pensamientos de que lo se había buscado, que era la forma en que el mundo le estaba devolviendo el mal que había hecho.

-Con cuidado-. Dice Applejack mientras abre la tapa del bote con alcohol, sujeta una pequeña bola de algodón para humedecerla. Toma la mano de Blue con cuidado, sangraba un poco. -Esto puede arder un poco-. Hace algo de presión en la herida

-¡Ouch!-. Se queja Blue apretando los ojos pero sin apartar la mano

-Te lo advertí je-. Comienza a desinfectar la zona con lento.

Lo único que se podía distinguir era el ruido de un viejo de reloj de manecillas y una radio demasiado vieja en la cocina, pero no se oía demasiado. -Gracias-. Susurra Blue. -Enserio tuve miedo-.

Ella niega con la cabeza sin apartar su mirada de las heridas que tenía, por suerte nada serio. -Pues...no te culpo. Son unos idiotas, no puedo creer que te hayan golpeado entre todos y tú estando solo, de verdad que son unos cobardes. Deberías decírselo a la directora Celestia-.

-Siento que si lo hago la siguiente golpiza será peor-.

-No dejes que te intimiden, dulzura. La directora es la máxima autoridad, además nadie se merece ser golpeado así-.

Blue piensa un poco, está harto de esos pensamientos más que nada. -Es karma...-.

Appleajck termina con la mano del chico y sostiene el otro brazo, ya había un moretón. -¿Lo dices por Randall?-.

Cuando escuchó eso fue como una patada adicional de esos chicos, pero ahora justo en su conciencia. -¿Lo sabes?-.

-Mas o menos, es difícil no escuchar a Rarity contando los chismes de la escuela jeje...pero también se que no debo apresurarme a sacar conclusiones. Se que te llamas Blue Canvas. Y ya te dije mi nombre claro; soy Applejack, creo que tenemos juntos la clase de...-.

-De fisica- Termina la oración Blue. -Te he visto un par de veces-.

-¿Pones tus ojos en mi sin que me de cuenta?-. Pregunta deteniéndose y mirándolo

-No, no, no, me refería a que te he mirado...a lo lejos, ay solo se escucha más raro-. Responde bastante nervioso, siempre quiere causar una buena primera impresión.

-Jajajajaja, descuida caramelo, bromeaba-.