CAPITULO 7: ¿ESCUCHASTE LAS BOMBAS CAER?

El estudiante de cabello castaño que iba acompañado de la chica Wallflower jamás había estado en Sugar Cup Corner por dos razones, la primera es que es la repostería favorita de todos los estudiantes y van juntos después de clases en grupos, así que Blue nunca quiso ir solo y parecer patético. Y la segunda razón es que no había tenido dinero para gastar en esa clase de cosas. -Entonces se robaron tu teléfono, enserio son miserables-. Dice ella mientras toma asiento, no estaban muy al centro de hecho estaban al fondo casi cerca de la barra.

La repostería le pertenecía a un matrimonio bastante agradable que ha trabajado ahí desde que Blue tiene memoria, para ser un local un poco pequeño enserio tiene demasiado público, supongo que esta es la definición de negocio exitoso. Pero era demasiado acogedor sin entrar en lo rustico, cuando entras eres recibido con un aroma a glaseado tan agradable, al igual que el aire acondicionado, se puede entender porque le gusta tanto a todo el mundo, podías comer aquí o afuera en la acera, pero ambos deciden comer dentro gracia al calor que hacía.

-Si..., bueno ya veré que hago-. Responde Blue con simpleza queriendo dejar de caer en el espiral que es el estar constantemente quejándose. Toma asiento también.

-¿Todo por un simple juego de quemados? Me parece bastante estúpido-.

-Eso mismo dije yo, pero entonces esta chica vaquera sale de nada y les rompe la cara ¡Fue todo tan surrealista que ahora que lo cuento suena divertido! ¿No crees? -. Dice Blue riéndose, en realidad quería alegrar a Wallflower para compensar el mal rato que tuvieron en la mañana. Además la conversación con la terapeuta lo hizo entrar en razón de que había sido un tonto por encerrarse tanto en su propio razonamiento.

-De hecho...-. Ella cuando hablaba era un poco cortante, pero se notaba que era parte de su personalidad, no por gusto.

-Se llama Applejack ¿La has visto alguna vez? -.

-Si, ella es la que se encarga de traer cosas para los eventos de la escuela. Aunque en realidad no he hablado con ella en mi vida-. Esa pequeña retrospectiva fue lo suficiente como para que se notara un tanto triste, Blue sabía que ya no era por lo de la mañana, había algo más.

Siempre que se topaba con esta clase de cosas entiende que todos acarrean diferentes problemas o situaciones que jamás cuentan, cada persona es un mundo, cada persona es un universo diferente con sus propias reglas y razones. -Bueno seguramente alguno de tus amigos si lo ha hecho je-. Ese comentario fue mientras buscaba la tarjeta de regalo entre su mochila desgastada.

Wallflower no dijo nada, solo asintió con la cabeza después de varios segundos. -Si...alguno de ellos-.

-¡Aquí está!-. Dice con alivio. -Me muero de ganas por un helado de vainilla ¿Tú que vas a querer? -. Ella se queda inmóvil por la pena, se notó en el rubor de sus mejillas tan leve que solo pudo notarlo gracias a la luz del día en la ventana.

-Quiero...un pedazo de pastel de moras-. Responde, pero de inmediato cambia su tono de voz por uno más nervioso. -¡P-pero el más pequeño por favor, no quisiera que gastaras mucho en mí!-.

Blue solo puede reír un poco. -¿Que parte de "regalo" no entiendes? Te traeré un pedazo normal-. Camina hacia al mostrador dejándola apenada y nerviosa, quizás no había salido en mucho tiempo. -Hola buen día-. Saluda a la señorita detrás del mostrador.

-¡Buenos días muchacho! ¿Qué puedo darte hoy?-. Daba esa sensación de ser la típica ama de casa dedicada a alegrar a los demás con sus recetas, definitivamente Blue no puede entender esa pasión, pero la respetaba demasiado.

-Si, voy a querer una rebanada de pastel de mora y un helado de vainilla grande-.

-Uy, es una lástima, se no has terminado el helado de vainilla-.

-¡Pero son las 3 de la tarde!-.

-Lo sé, pero Pinkie Pie dijo que lo necesitaba por una "emergencia de helado"...ni idea de que quiso decir, esa niña es muy rara-. Dice meditando en como esa chica pagó por todo el helado disponible para ese día. -En fin, lo siento ¿Puedo ofrecerte algo más? -.

Blue se ponía nervioso cuando debe pensar en que elegir de algún menú, todo se veía demasiado bien. - ¿Algo que recomiende? -.

-Pues si me lo preguntas jovencito creo que amaras el jugo de naranja especial y único de Sugar Cup Corner, créeme tengo un sexto sentido cuando se trata de adivinar gustos-. Le guiña un ojo.

-Entonces...un jugo de naranja será, y una rebanada de tarta-. A veces Blue se preocupa de lo influenciable que puede ser, el sueño de todo vendedor ambulante.

La señorita teclea en su máquina registradora, fue un total de 8 dólares, sacó la tarjeta y pudo pagarlo. Cuando Blue vuelve a la mesa con todo lo que había pedido se percató de que Wallflower seguía exactamente en la misma posición, no se había movido nada, no estaba revisando su celular, solo estaba...quieta. -Aquí tienes-. Dice poniendo con cuidado el pedazo de pastel frente a ella, veía como jugaba ansiosa con sus dedos.

-Gracias-. Responde tímida.

-No es nada, jamás había venido aquí-. Toma asiento nuevamente mirando a su alrededor, quería esconderlo, pero estaba nervioso por si llegaba a aburrirla. - ¿Y tú?-.

Ella toma con delicadeza el tenedor de su plato, mira a Blue, de nuevo esa tensión entre ambos que parece que nada va a romper. -Una vez, hace mucho tiempo, con mis padres-.

-Genial-. Dice dándole un trago al jugo de naranja servido en un gran vaso de litro. -Wow...-.

-¿Que pasa?-.

Blue se quedó atónito ante semejante experiencia culinaria que había probado. -Este tiene que ser...el mejor jugo de naranja que he tomado en toda mi vida...-. Dice con una gran impresión sin creer que algo así exista, cuanto tiempo desperdiciado sin saber que algo así de maravilloso existía. -Dios..., esta delicioso-. Comienza a beberse todo el jugo disfrutando cada trago que daba, era el mismo cielo servido en un vaso ¡Único! Pero la mejor parte fue que pudo combinarlo con la tarta que había pedido, la combinación fue algo que jamás había experimentado.

-¿Estas bien?-. Pregunta Wallflower al ver que Blue solo estaba en un profundo éxtasis.

-¿Eh? Oh, si...si, es solo que...está rico-. Responde con la voz quebrada, ya no recuerda la última vez que probó algo así.

Ella solo se acomoda un mechón de su largo pero desorganizado cabello detrás de su oreja para poder comer a gusto. -Me trae recuerdos venir-. Dice antes de darle el primer bocado a su pastel.

El ambiente era de lo más relajante, y todo este tiempo tuvieron un buen lugar para comer y pasar el rato cerca de la escuela y jamás se había dado cuenta ese chico de cabello castaño. Por fortuna, el estar ahí sentado le hizo entender que existen cosas nuevas, pero depende de uno mismo verlas o buscarlas. Pero toda esa alegría que estaba experimentado Blue se vio afectada por los nervios de esa chica tan callada, así que decidió seguir con el tema para evitar que se fastidie. -Bueno unos cuantos golpes no me van a intimidar para seguir trabajando en el periódico escolar-.

-¿Enserio no les tienes miedo?-.

-Bueno tal vez un poco...pero mañana iré con la sub directora Luna y haré al respecto-.

Ella continuaba comiendo con demasiada lentitud. -Oye, Blue-.

-¿Si?-.

-¿Puedo preguntar porque me invitaste?-.

-Me agradas-. Responde con demasiada sencillez.

-¿De verdad? ¿Yo?-.

-¡Si! Me gustara conocerte más, además admiro todo el trabajo que haces, cargas con todo el periódico escolar tú sola. Aunque eso es parte del pasado ahora tienes a un nuevo colaborador-. Sonríe y continúa comiendo, pero escondía que fue por hacerla sentir mal. -Tengo que admitir que pensé que sería algo tedioso, el periódico escolar suena a algo difícil, pero cuando comprendes la importancia de las noticias solo no puedes parar...además me encanta el chisme-.

-Jeje-. Wallflower solo le parece divertido esa actitud extraña que tiene, la de ser optimista. -Me alegra ver como alguien intenta sacarles el lado bueno a las cosas-.

-Asi soy yo, Blue Canvas-. Lo que sucedía con Blue, refiriéndose a los extraños cambios de humor que tiene es que solo está peleando contra el instinto de ser negativo y un amargado. A veces se deja llevar por esas emociones, pero la terapia lo ha estado ayudando a mejorar emocionalmente y tratar de ser más estable, siempre se repite: "El dolor es inevitable, la reacción es opcional", espera mantenerse con eso lo más posible. -Me alegra demasiado que me hayas acompañado, desde que Solaris se queda a ensayar durante las tardes no tengo nada que hacer saliendo de la escuela, además siento que debemos llevarnos bien-. Ella no dijo nada. -Disculpa por hablar demasiado jeje-. Decide cerrar su boca por unos minutos con más jugo y tarta.

-¿Solaris? ¿Es otro amigo tuyo? -. Pregunta tomando agua de su botella que tenía desde la escuela.

-Si, hemos sido amigos desde la primaria. Es alto, cabello largo y cian, es bastante reconocible. Él si tiene muchos amigos, aunque también se junta mucho con una tal Rarity-.

-Se quien es...la chica de lo de...tú sabes, lo que pasó en el baile de primavera-.

Blue recordó ese desastre en el que Sunset Shimmer se vio involucrada, pero le había prometido a Solar Strings que iba a tratar de darle una oportunidad a Sunset, de no tacharla de mala persona. -Tienes razón...pero por favor háblame de ti-.

Wallflower se detuvo de comer, solo recordó varias cosas de su vida en profunda meditación. -Pues...tengo 15 años, me gusta la jardinería...-. Fue todo, es como si pudiera haber resumido su vida en una simple frase. Blue no sabia si enserio no era bueno hablando o solo necesitaba confianza.

-...¿Y ya?-.

-No sé qué más quieres que te diga-. Responde poniéndose un poco mas nerviosa.

-Pues...- Necesitaba hacer un esfuerzo para hacer cualquier tipo de conversación.- ¡Oh! Ayer estaba escuchando mi grupo favorito, sacaran un nuevo álbum este año ¿Tú a quien escuchas? -.

Ella se lo piensa un poco, pero después de una larga lista mental contesta -"Mystery Diamond" sin duda-.

-¡¿Enserio?! ¡No te creo, yo también amo a Mystery Diamond, llevo años comprando su música! -. Eso sirvió demasiado para las cosas se relajaran entre los dos, Wallflower sonrió ante eso. Blue no podía creerlo, logró encontrar algo perfecto para que pudieran relacionarse.

-¡Me encantan desde que sacaron su segundo disco!-. Dice con sus ojos llenos de emoción. -¡¿Qué opinas del disco mas reciente?! ¡A mí me gustó ese nuevo protagonismo que tuvieron contratando a un pianista, es como mezclar géneros, es hermoso! -.

-¡Lo sé!-. Responde Blue. -¡Lo vuelve el disco por perfección, sirve para casi cualquier situación sin volverse repetitivo, pero claro que no supera al tercer álbum, ese siempre será el mejor!-.

-¡No, no, no, no! ¡Definitivamente el nuevo disco es el mejor, no te quedes en el pasado, los pasos que están dando es muchísimo mejor que antes! ¿O eres de esos que cree que la banda está perdiendo su esencia? -.

-¡Claro que no!-. Dice riéndose porque ese era un chiste recurrente dentro de los fans del grupo Mystery Diamond. -Me encantan las nuevas canciones, pero a veces es demasiado difícil superar algo-.

-Ay, cállate, lo nuevo siempre se trata de superar lo que ya se hizo, o si no la banda se vuelve mediocre jeje-.

Justo por la acera a fuera del local, Solar Strings pasaba por pura casualidad, una cuerda de su guitarra se había roto y había salido a comprar nuevas cancelando la práctica que hace al terminar la escuela. Por pura casualidad miró esa pequeña escena de Blue hablando y riendo con Wallflower, al principio sintió demasiada confusión de verlo con alguna chica, y por el otro estaba feliz porque no había recordado otro día en que Blue se viera así de contento. Decidió no molestarlo y seguir con su camino.

En una de las partes más tranquilas de la ciudad, en una sala que se encontraba un poco oculta, cuya existencia es desconocida para demasiadas personas, yace algo siniestro. Los pensamientos de unas personas son suficientes para devastar cientos de cosas, pensamientos guiados por el odio y manifestados por las acciones. Pues ese lugar, en el sótano de algún edificio, albergaba a las mentes más cínicas y atroces que podían existir en toda la ciudad, listos para realizar su plan, listos para volver realidad sus ideas.

La sala estaba rodeaba de carteles que ya habían pegado por lugares recónditos por toda la ciudad, desde los bares más oscuros hasta los sitios más concurridos, pero jamás eran demasiados. "Nos levantaremos" eso decían. Asientos bastante lujosos, armas en las paredes y mapas de toda la ciudad con puntos señalados con marcadores rojos. Independientemente de las cosas que planeaban todo empeoraba con el frio que daba al entrar ahí. A pesar de que ese lugar está lleno de personas desde las 9 de la noche, como era demasiado temprano solo había dos. Uno de ellos era alto y con el cabello bastante corto, ojos azules y claros, con el rostro perfectamente afeitado sin incluir las cejas, sin ojeras ni arrugas, cuidaba demasiado bien su físico. Traía puestas unas ropas bastante extrañas que solo podían compararse con un uniforme.

-Mi señor-. Susurra el segundo hombre, tenía el rostro cubierto con una tela negra, debía cuidar su identidad al momento de salir, pero tenía las mismas ropas que el hombre alto. -Hemos avanzando demasiado en los planes, es de mi agrado informar que pronto seremos capaz de hacer "la toma". Nuestros compañeros se encuentran esparcidos por toda la ciudad y solo esperan su orden-. Ese era el nombre clave de lo que habían estado tramando desde hace ya un tiempo.

Aquel hombre alto se queda de pie presenciando el mapa de la ciudad en la pared. -Entiendo, cada día estamos más cerca.-. Su voz era grave e increíblemente imponente. - Hay algo que me que molesta desde hace ya varios días ¿Has sabido algo de Randall? El joven herido-.

-Si, lo estuve observando con nuestros miembros en el hospital. Estuvo cerca de perder el ojo por una disputa en su escuela, por suerte no ha dicho nada de nuestra organización-.

-Bien hecho-. Declara con firmeza. -Nunca está de más recibir nuevos miembros, pero ese chico enserio es demasiado volátil y no sabe disimular, pero sabe demasiado como para expulsarlo de nuestra hermandad. ¿Sabes la razón de la pelea? Tendremos que seguir permitiéndole ser parte-.

-Señor, otros miembros de esa escuela nos han informado que solo fue un problema entre compañeros, nada más. Un altercado entre adolescentes, dudo que escale a más. No creo que se vayan a relevar nuestros planes-.

-Excelente. Sigue de cerca ese caso, no podemos darnos el lujo de que otros se enteren de lo que hacemos. Hoy en la noche tendremos otra reunión para designar el primer lugar de "la toma". Tantos días preparándonos para este momento, para que por fin la voluntad de lo que es correcto pueda regir entre nosotros, el momento en donde dejáramos de ser animales y alcanzar los ideales de una verdadera civilización. No más falsos regimientos, nuestros niños no serán víctimas de mentiras diseñadas para apoderarse de su mente, no más falsas religiones, solo existirá una voluntad-. Esa voz tan profunda no hizo nada de eco en ese lugar subterráneo, pero la poca iluminación de esas lámparas en el techo volvió la escena demasiado temible.

-Como siempre tan verdadero, mi señor-. Dice el segundo hombre haciendo un gesto raro con su mano, apretando el puño y levantando su brazo a la altura de su pecho.

-Seguiremos al gusano-. Dice dándose la vuelta para mirar a su subordinado con unos ojos llenos de un poder extraño pero tenebroso, nunca se había visto como alguien pudiera intimidar con la mirada como lo hace él.

-Seguiremos al gusano-. Responde como si de un saludo se tratara.

Blue Canvas había llegado a su casa después de un divertido día con Wallflower, resultó que tenían demasiadas cosas en común, no solo la música que oían del diario, también les gustaba un poco las mismas películas viejas y nuevas. Él se ofreció a acompañarla a su casa, no estaba tan lejos de Sugar Cup Corner, para poder tener un poco más de dinero decidió caminar y no tomar ningún autobús. Lo de conseguir un empleo aun está demasiado presente, no quería seguir pidiendo más dinero. Evitó a sus padres como siempre, arrastrándose hasta su habitación después de cenar lo que sea que hubiera en el refrigerador en completo silencio.

No había demasiado que hacer, solamente sacó su laptop y comenzó a escribir un poco en un grupo dedicado a compartir historias cortas, le encantaba ver como las personas le daban comentarios positivos sobre lo mismo, fácilmente esto podría volverse su trabajo y seria la persona más feliz del mundo. Pero a pesar de la incomodidad que había en su casa, eso no impidió que pudiera estar sumergido en esa sensación de bienestar al haber pasado un día agradable con Wallflower, aunque claro, siempre estaba el riesgo de arruinarlo todo. Pero de todas formas su felicidad no se apagaba.

Una gota cae, después varias a una gran velocidad. Era raro, no habían pronosticado lluvia, pero de todas formas ¿Cuándo tienen razón esos del sistema meteorológico? Blue apreció un poco la lluvia un tanto intensa desde su ventana, la ciudad tenía un panorama mucho más hermoso.

Justo cuando iba a tumbarse en la cama y fingir que los problemas no existían, pasó algo, un rechinido. ¡Eso es imposible!, la única forma en que esa silla giratoria pudiera hacer ese característico ruido era si alguien estuviera sentado ahí, pero toda su familia estaba abajo...solo podría significar que había alguien más con él en esa oscuridad, solo la lampara del escritorio existía, pero no iluminaba todo el cuarto. De repente cae un trueno, si bien fue lejano, su propio destello fugaz bastó para que Blue pudiera mirar algo que le dejó la sangre helada.

-Parece que te divertiste hoy-. Susurra una criatura de lo más extraña y de cierto modo un tanto grotesco por su apariencia.

Blue solo pudo dar un paso hacia atrás, sin embargo, no fue capaz de gritar, su voz no salía de su garganta, estaba tan asustado que incluso llegó a estar paralizado. No quería encender la luz, ni tampoco correr porque no sabía que es lo que pasaría. Se trataba de un monstruo extraño sentado justo en su silla giratoria, largo como una víbora, su cuerpo formado por múltiples partes de animales, cuernos, alas, pezuñas, garras, parecía una mezcla de lo más extraña, sacada de sus propias pesadillas, con unos grandes ojos color amarillos que era lo único que podía distinguirse en la oscuridad.

Un rayo más cae, el sonido fue más estruendoso de lo normal, similar a cuando un transformador de electricidad explota. ¿Debería correr? ¿Debería gritar? Aquella criatura se puso de "pie" lentamente, cuando la silla se movía despacio fue cuando Blue se percata de que no se trataba de un sueño, por más que lo deseaba. -¿Que ocurre niño? Se que doy miedo, pero no es para tanto-. Dice la criatura y de su garra izquierda materializa un espejo de mano. -Admito que no tuve tiempo para arreglarme en la mañana, pero cuando llevas convertido en piedra durante siglos es agotador acicalarse, jajajaja-. Esa aura tan tenebrosa que lo rodeaba se disipó un poco gracias a la risa tan curiosa que tenia y esa sonrisa que solo permitían ver sus colmillos.

-¿Que...que eres?-. Pregunta Blue temiendo por su vida y por su cordura.

-Ese concepto va mucho mas allá de tu compresión niño, pero yo soy Discord, amo y señor del caos-. Hace aparecer un sombrero para levantárselo. -Un gusto, un placer-.

-Creo...creo que fue demasiada televisión por hoy, estoy soñando...estoy soñando-. Responde Blue sin poder moverse todavía.

-¿Que? ¿Has visto los programas de hoy en día? ¡Ya no sacan nada bueno! No me compares con la televisión-. Se ríe mientras el espejo y el sombrero desparecen en un destello. -No estas soñando, de hecho, me gustaría explicarte las cosas, pero estar en este plano está desgastando demasiado de mi poder-.

-¿Entonces que es lo que quieres de mí?-. Dice demasiado tímido.

-Siempre tan impacientes, ustedes los humanos son tan estúpidos, preguntando cosas como si fueran a entenderlo jeje. Digamos que he salido de mi confinamiento, ser convertido en roca y estar consciente es una verdadera tortura. En fin, prometí portarme bien en MI universo...pero no dijeron nada sobre otros-. Sonríe de una manera especialmente tétrica mientras da un par de pasos hacia el chico.

Blue retrocede por el miedo, la criatura era tan alta que su cabeza casi llegaba al techo de su cuarto. -¿De qué hablas...? ¿Universos? -

-¡Sabia que no entenderías nada! Pero no te preocupes, pronto vas a descubrirlo. Solo necesito un poco de diversión para no enloquecer, entretenimiento, sembrar algo de mi dulce, dulce caos por aquí y por allá. Es más, considera esto como un regalo, niño. Serás el único que pueda escuchar las bombas caer-. Discord extiende esa garra de águila puntiaguda hacia Blue y con la punta toca su frente, él no pudo correr o hacer algo por el miedo, de hecho, temblaba mientras su respiración se aceleraba. -Esto si será divertido, disfrútalo mientras puedas Blue Canvas-. El cuarto entero se llenó de un resplandor curioso de color blanco y la lluvia continuaba haciendo el ruido normal cuando cae con ira sobre los techos de los hogares en los suburbios.