CAPÍTULO 10: Gusanos
La habitación estaba envuelta sobre una luz siniestra casi espectral, las miradas de las personabas se posaban con dedicación y lealtad ante la única persona que estaba de pie en todo ese lugar. La ventilación diminuta hacia mover las esquinas de esos afiches pegados en las paredes: "Nos levantaremos", con unas letras rojas sobre un fondo oscuro, mas oscuro que el de la propia habitación con nula decoración. Existía un profundo silencio que podía ser comparado al de un cementerio.
Esa persona que se encontraba de pie con demasiado espíritu miraba a todos, sin moverse, parecía que iba a presentar algo, pero solo había palabras y nada mas. -Hermanos-. Dice a modo de apertura, ya no faltaba nadie por reunirse ya que todos ellos eran demasiado estrictos con los horarios y las asistencias. -Una vez mas estamos ante la mirada de la única voluntad que hemos de seguir-. Alza su puño de una manera desafiante, buscando y dándole a todos un cierto significado de valor y unidad. -Seguiremos al gusano-.
-Seguiremos al gusano-. Repiten todos al unísono, como si lo hubieran ensayado unas mil veces, nadie lo dijo antes o muy después.
-Siempre suele ser reconfortante el tener a todos aquí, no debemos vernos mutuamente como un grupo, sino mas bien como una familia, como una fraternidad-. Prosiguió el que estaba de pie. -Al mismo tiempo si tengo el honor de ser su líder es porque pretendo honrar los valores que nosotros representamos; La perfección, la realidad, la unión y sobre todo el progreso. Lo que nosotros hemos sido durante tantos años ha tomado mas y mas fuerza hasta el punto en donde La Toma al fin puede suceder, pero no sería posible sin la dedicación de cada uno de ustedes, NOSOTROS somos la verdadera sociedad, personas honradas que aún protegen la dignidad del ser humano, pero que tristemente se estado apagando gracias a la forma de pensar de muchas personas con el pensamiento débil-. Se coloca detrás del atril con demasiada dedicación. Ambas manos en los lados del mismo, sin alzar la voz pues ya se escuchaba en todo ese recinto. -Hermanos míos, la voluntad al fin toma su forma, lo que comenzó como una llamada para el pueblo se ha convertido en una única y verdadera expresión que solo "Él" solía pregonar. Seguiremos al gusano-. Repite levantando su puño a la altura de su pecho.
-Seguiremos al gusano-. Dicen todos nuevamente demasiado coordinados.
-Nuevamente he de decir que a pesar de estar de pie enfrente de ustedes como si tuviera poder sobre alguno de los que están aquí presentes, les recuerdo que solo soy un servidor más de "Él", su voluntad es la que me rige, yo solo soy una herramienta destinada a alcanzar la gloria que solo le pertenece al verdadero regidor del mundo. ¿Cual ha sido el problema? Les diré de una manera breve, se que hay padres de familia aquí que desean pasar tiempo con sus familias, se que hay hermanos doctores que están esperando para salvar vidas, policías, panaderos, bomberos y electricistas, así que reconozco el tiempo de sus vidas y me esforzaré por concluir-.
El líder hizo una breve pausa que provocó varios nudos en la garganta de los presentes, los sonidos de las gotas de agua se habían detenido hace poco, ni siquiera el mas ligero silbido de viento interrumpía ahí abajo, ni el mas pequeño rechinido de alguna silla.
-Por desgracia hemos sido víctimas de una traición-. Un par de murmullos se escuchan, pero eso no impidió que el líder continuara. -Así es, dentro de nuestra hermandad existe la imperfección pero cada cosa debe ser castigada de la manera apropiada ¡Tráiganlo aquí!-. Exclama mientras su grito causó un eco.
Las dos puertas grandes al fondo de la habitación se abren con rudeza, dos personas vistiendo de negro traían a un adulto joven de apenas 30 años, gritaba y pataleaba con todas sus fuerzas, pero su ropa desgarrada daba la pista de que por mas que había pelado no pudo escapar. -¡Suéltenme!-. Gritaba sin darse por vencido. Pero una vez que lo pusieron de rodillas enfrente del líder todo ese valor se desvaneció y ahora solo había el temor comparado al de un animal que sabe que no puede escapar de su presa.
-Este aquí presente, hermanos míos, es el traidor, cuánta decepción has traído a nosotros que hemos liberado la venda de tus ojos para que puedas ver la realidad, pero la has rechazado como solo los necios lo hacen-. Dice el líder mirándolo con extrema desilusión y firmeza. Los otros dos no lo soltaban, solo lo tenían de rodillas en el suelo. -No solo nos has dado la espalda a nosotros, sino también se la diste a tu deber en la humanidad en esta vida-.
-Por favor...-. Dijo el pobre hombre tratando de recuperar el aliento de tanto haber tratado de escapar en vano. -...no diré nada, solo...no me mates-.
-¿Matarte? No, no, no, no está en mis manos el tomar una vida de uno de los nuestros, incluso si se trata de alguien que ha perdido el buen camino. Pero no puedo dejar que te vayas. Fuiste con la policía a tratar de decirles lo que somos, lo que nuestra hermandad intenta lograr, pero lo que no sabias es que tenemos miembros de los nuestros en la policía que impidieron que dieras a conocer todo lo que has visto y oído. Así que todo esta comprometido, estoy con las manos atadas. He decidido ser generoso y solo darte trabajos forzados hasta el momento en que nuestro plan se realicé. Serán 5 días sin comida ni agua para empezar. ¡Llevenselo! -. Grita agitando el brazo derecho una sola vez al aire.
-¡No, no, no , esperen, mi padre está enfermo, necesita que lo atiendan, no puedo estar aquí!-. Gritaba continuando con su inútil intento de escapar,pero aquellos hombres que lo sujetaban eran fuertes en verdad.
-Si es la voluntad de "Él" que tu padre muera entonces eso debemos aceptar-.
-¡No! ¡Detén esta locura Winston!-. Dijo en voz alta el nombre de su líder. Pero eso lo enfureció todavía mas. Si bien no iban a lastimarlo, lo cierto era que tratarían de romper su espíritu y voluntad, puesto que eso solían hacer con todos los traidores, forzados a trabajar en uno de los múltiples búnkeres subterráneos repartidos en esa ciudad y alguna otra.
-¡La voluntad verdadera es lo único que nos mantiene cuerdos en este mundo sumido en la depravación y el desorden!-. Grita mientras observa como los hombres se lo llevaban de su vista. -No podemos darle la espalda a lo que es la realidad, el mundo quiere que seamos parte de ellos, pero eso es precisamente el problema ¡Nosotros estamos destinados a liderar el mundo bajo un único yugo y un único propósito y esto solo es el principio! ¡Seguiremos al gusano! -. Dice con todas sus fuerzas haciendo de nuevo el gesto del brazo y el puño a la altura de su pecho.
-¡Seguiremos al gusano!-. Repite todo el mundo poniéndose de pie y empezando a aplaudir en una euforia compartida, repleta de felicidad y de verdadera convicción, todo el mundo unido por un único pensamiento, su toma estaba cerca, sus movimientos iban a iniciar en aquel que llamaban mundo sumergido en la inmundicia y eso era un motivo para estar felices, un motivo para celebrar, un motivo para sonreír y abrazarse.
Los cuatro chicos tuvieron la desdicha de mirar todo eso desde esa pequeña ventana que estaba en el callejón, el buen ojo de Cheese Sándwich notó que el teléfono celular de Blue estaba en una mesa de madera con otras cosas como lo son relojes, joyas y demás cosas que parecían no pertenecerles, sin duda alguna no estaban comprendiendo que era lo que sucedía. -Tenemos que irnos de aquí-. Dijo Sandman preocupado. -Esto no es un grupo, esto es una secta-.
-¿Una secta?-. Dice Blue sin poder creérselo, pero todo apuntaba a que debía aceptar esa realidad, no habían visto lo anterior, lo del hombre siendo llevado contra su voluntad o el extraño discurso que dio el líder.
Sandman se puso de pie. -Vayámonos ahora, no ganamos nada estando aquí-.
-¡Intrusos!-. Grita una persona desde adentro apuntando hacia la ventana donde ellos estaban. Todos los integrantes voltearon a verlos y después salieron corriendo por la puerta, los chicos presintieron que fueron a por ellos. El líder fue el único que no se movió, solo decidió mirarlos para no olvidar sus rostros y por una oscura causalidad, sus ojos y los de Blue se encontraron durante solo un misero segundo.
-¡Corran!-. Grita Solar Strings al oír como muchos pasos hacían el ruido suficiente para alterarlos. Los charcos de agua eran buenos para señalar cuantos se acercaban, eran demasiadas pisadas, además de unos cuantos murmullos extraños. Los cuatro decidieron salir corriendo de ahí, a pesar de no saber cuál será la ruta más rápida solo huyeron por donde vinieron, pero eso fue un error ya que por ese camino los integrantes de la secta los vieron pasar muy fácilmente.
-¡Ahí!-. Grita uno de esos hombres, la situación dio un giro demasiado drástico cuando ese mismo hombre desenfunda de su pantalón un arma, una pistola de 12 milímetros y abre fuego, disparó una vez pero por suerte la bala rebotó en una pared cercana a ellos causando diminutas chispas.
Ninguno de los cuatro dejó de correr con todas sus fuerzas, Sandman era demasiado rápido, pudo arrebasar a los chicos sin problemas, pero no se alejaba puesto que no pretendía dejarlos atrás. El sonido del disparó les aceleró el corazón a todos. -¡Mierda, tienen armas!-. Exclama Blue sin detenerse esperando que alguien pudiera ayudarlos al escuchar tanto ruido, pero la ciudad parecía sola.
-¡Dense prisa, la calle principal no está lejos!-. Declara Sandman sabiendo que esa calle estaba bastante iluminada y que incluso pasaba demasiada gente, por lo cual haría una diferencia el llegar hasta allá, había memorizado el camino que tomaron por si acaso.
Cheese se estaba cansando demasiado rápido, Solar Strings lo sujetaba del brazo para que no dejara de correr ya que esas personas se escuchaban cerca. Un segundo tiró se hizo presente, nuevamente el sujeto falló el disparo y le dio a un bote de basura de un local en ese mismo callejón.
Blue se estaba agitando demasiado, cada vez que esa pistola soltaba uno de esos fuertes estruendos puede sentir como el corazón se le detiene con rudeza. Su mente se llenó de adrenalina como nunca en su vida, además de que al tratar de mirar al frente con desesperación lo hizo tener nuevamente otra de esas extrañas visiones.
En esa visión; el sujeto disparaba nuevamente, pero la bala alcanzaba Cheese Sándwich y su cuerpo entero se desplomaba al piso. La visión terminó, Blue estaba en el presente corriendo al lado de sus amigos, y temiendo por su compañero solo escuchó el sonido de varios disparos más, lo que había visto estaba a punto de volverse realidad. -¡Cheese!-. Grita Blue tomando a Cheese por su manga izquierda y jalarlo para que se moviera ya que corría en línea recta. Esa bala no llegó a Cheese, solo pasó al lado de ellos y dio contra una pared.
Ni siquiera tuvieron tiempo para analizar lo que había pasado, sus pisadas desesperadas eran el recordatorio perfecto que estaban corriendo como el diablo. Un par de disparos más se escucharon, pero la oscuridad volvía difícil darle a alguno de esos chicos. La luz de la calle principal podía divisarse y ellos no aflojaron el paso, si no que decidieron agotar sus últimas fuerzas en llegar hasta ahí.
-¡Ahi esta!- Dice Solar Strings dando la vuelta al final del callejón y comenzando a perderse entre las personas que solo hacían sus compras normales o estaban de paseo. Los demás hicieron lo mismo, se separaron lo mas que pudieron, ninguna de esas personas escuchó los disparos ya que hay varios locales que tienen música muy alta para atraer a personas que van pasando, por lo tanto, nadie se percató de todo el desastre ocurrido.
Esas personas pertenecientes a la secta no fueron capaces de salir de la oscuridad del callejón, era demasiado arriesgado que otros se dieran cuenta de su hermandad, por lo que entonces decidieron solo retirarse en completo silencio bajo el manto de la noche y del silencio nuevamente hacia esas partes desconocidas y solitarias de la ciudad en donde solo hay paredes y edificios que pocos conocen.
Blue tuvo que tomar asiento en una banca pública, su vista estaba borrosa y su respiración era increíblemente pesada por el exceso de cansancio y miedo, su presión disminuyó un poco e incluso sus manos temblaron al pensar que pudieron a ver muerto justo ahí, pero lo que más le aterraba era que de nuevo tuvo otra visión sobre algo que iba a suceder, como si pudiera mirar el futuro. Sus manos temblaban más y mas, incluso pensó que iba a desmayarse ahí mismo. -Carajo...-. Susurra repleto de miedo sin saber que hacer a donde ir, teniendo un ataque de pánico que solo iba comenzando. Pero todo eso poco a poco pasó al tener presente a una persona...Wallflower.
-¿Blue...?-. Una mano se posa en el hombro de Blue, pero eso solo causó que gritara. Solo era Solar Strings acompañado de Sandman y Cheese Sandwich, ellos también respiraban agotados. -Lo siento, lo siento-. Dice alzando sus manos. -Está bien, discúlpame no quería asustarte-. Dice entendiendo perfectamente porque se encontraba así. -¿Estas bien?-.
-Si...si,-. Dice apenas pudiendo tragar saliva. -¿Ustedes?-.
-¡Eso fue espantoso!-. Declara Cheese pareciendo preocupado, pero haciendo caras divertidas. -Les juro que no vuelvo a ir a esas fiestas raras de nuevo, solo parecen que van a matarnos-.
-¡Iban a matarnos!-. Dice Blue con un poco de enojo. -¡La próxima vez que me traigas a un punto desconocido asegúrate que no este lleno de locos!-.
-Cálmate Blue-. Solar Strings se puso en su camino con mucha seriedad al ver que le estaba gritando con ira. -Cheese solo estaba intentando ayudarte, además por eso vinimos y todos estamos bien ¡Eso es lo que importa!-.
Blue lo miró a los ojos aun molesto por lo ocurrido, pero solo aparta la mirada y mira al suelo tratando de respirar. -Oigan, fue algo demasiado pesado, regresemos a casa e intentemos hablar esto mañana, estamos agitados-. Señala Sandman con un claro dominio sobre sus emociones.
-Tu dijiste que era una secta-. Dice Blue con la intriga de eso ultimo cuando estaban en el callejón. -¿Qué clase de secta es esa?-.
Sandman niega con la cabeza. -Aquí no. No es el momento ni el lugar indicado para esto, prefiero contárselos mañana cuando todos estemos tranquilos, lo que menos necesitamos es más información de lo que vimos ¿Esta bien?-.
Sentía que era una tontería, pero Blue tenia esa duda sobre las visiones que estaba teniendo, lo cierto era que se estaba volviendo más tarde, pronto debía estar en casa, pero lo más difícil era tratar de saber como ir a dormir con todo lo que tuvieron que ver el día de hoy y aun así cerrar los ojos en sus camas. -Bien-. Susurra Blue entre toda la muchedumbre que pasaba como si nada. El grupo de amigos no se dijo nada más, estaban un poco en shock por aquello, a lo mucho esquivar la muerte, solo fueron hasta la parada de autobuses del centro y fueron a casa en completo silencio, no lo sabia en ese momento pero Cheese enserio se sintió mal por la forma en que Blue le gritó, lo hizo sentir que todo había sido su culpa.
Blue fue a su habitación sin cenar, claro que no tenia hambre después de lo que pasó, se quitó casi toda la ropa que ya estaba sucia por el sudor, se dio un baño y se metió en la cama pretendiendo que las cosas estaban en orden, cuando no lo estaban. Se sentía con miedo y asustado, quería hablarlo con alguien hasta quedarse dormido, pensó en llamar a Wallflower, pero no tuvo el valor, no quería dar la impresión de que se metía en problemas o de ser un débil que necesitaba ser escuchado, no pudo ir por el teléfono inalámbrico de su casa, solo decidió dormir poniendo esos ruidos relajantes de fondo para tratar de pensar que estaba en otro lugar.
Al dia siguiente las clases empezaban con regularidad, Blue trataba de pensar en cómo iba a sobrellevar semejante noche y sobre todo como es que Sandman iba a explicar todo lo que ocurrió. A pesar de que las cosas estaban exactamente en su lugar y no había ningún cambio en nada, Blue sentía que todo era diferente al tener una experiencia cercana a la muerte, pero lo que más lo estaba asustando eran esas raras visiones que tenía, pensaba que estaba enloqueciendo poco a poco. Si bien ayer fue algo traumático, Blue se sentía peor por la forma en que se desquitó con Cheese, no fue justo y se sentía mal, pero como siempre estaba echando a perder una relación que tiene con alguien. Ya tenía una breve disculpa lista por si llegaba a encontrarlo más tarde.
El corazón le latía un poco rápido debido a que quién sabe qué era lo que Sandman iba a decirles acerca de esa secta. Fue a su casillero y como de costumbre Solar Strings estaba esperándolo mientras miraba su teléfono. ¿Que debían decirse? Después de lo sucedido anoche no tenían forma de actuar como si nada hubiera pasado o como si fuera un día cualquiera o un día normal, lo cierto es que quizás no vuelvan a tener esa sensación de paz durante un largo rato. -Hola Blue-. Saluda Solar Strings guardando su teléfono en el bolsillo y enfocándose en su amigo que ni siquiera le devolvió el saludo y que ni siquiera lo miró.
Blue abre su casillero tratando de mostrarse raro. Sacaba varios libros y tenía cuidado de que envolturas de papas fritas no cayeran al suelo. -Sabes, Cheese no quiso decírtelo, pero ayer, en ese lugar él vio tu teléfono celular, en una pequeña mesa cerca de su puerta-.
Blue no pensó que empezaría su día hablando sobre eso. Pero mantuvo sus emociones atrás. -¿De verdad? Es raro...no lo apagaron, y lo tienen ahí...hmmm-.
-¿Piensas en algo?-.
-Sonará estúpido pero...¿los teléfonos no pueden abrir su micrófono? Me refiero a larga distancia-.
Solar Strings se encoge de hombros, enserio es un poco lento cuando se trata de tecnología. -Ni idea, de hecho, no creo que alguien pueda hacerlo ...-.
-Yo si..., Si de verdad pudiéramos hacerlo...podremos oír lo que está pasando-Interrumpe al pensar nuevamente en algo que quizás salga o demasiado bien o demasiado mal. -Sígueme, se quién es capaz de ayudarnos-. Camina sin esperar a Solaris rumbo a un salón que estaba ocupado en el segundo piso.
El salón número 17 está el segundo laboratorio de cómputo, pero siempre estaban ahí esos tipos de amantes de la tecnología que no conocen el césped, amantes de películas de ciencia ficción o adictos a los juegos en línea. Para muchos eran los "rechazados" de la escuela, pero ese grupo siempre estaba de buen humor y nunca tenían problemas internos, aunque claro siempre se la pasan diciendo que tienen un IQ superior a cualquiera.
Cuando Blue abre la puerta todos se dan la vuelta para verlos, como si se hubieran entrado pateando la puerta. -Hermano Blue-. Dice Microchips quien se puso de pie para recibirlo, ya que lo habían nombrado miembro honorario. -Sabíamos que vendrías tarde o temprano, no te pudiste resistir a nuestro poderoso club y nuestras sesiones de roleo de la edad media-.
-¿Te juntas con estos chicos?-. Dice Solar Strings sin poder quitar su expresión de rareza.
-Algo así-. Dice sencillamente Blue levanta su mano para saludar a todo mundo. -¿Que tal chicos? Buen día-.
Otro de esos se puso de pie y señaló a Soñar Strings -Y miren, Blue trajo a un nuevo miembro, es el tipo que siempre saca 10 en química-.
-Yo no quiero unirme a ustedes- Responde tratando de ser respetuoso.
-Tenemos discusiones sobre star wars todos los miércoles-.
-...ok...tal vez piense en unirme a ustedes-.
-No vimos a eso-. Interrumpe Blue de tajo. -Okey esto es algo privado así que no tardaré, necesito hackear un celular, abrir el micrófono y la cámara a distancia-. Todos esos chicos comenzaron a susurrar, algunos se reían otros estaban serios, pero las palabras cesaron al instante en qué Microchips tomó la palabra.
-¿Hackeo? Eso va con cierto código de moral del grupo-. Responde con una ética que no pensó que sería propia de alguien que vestía así -Sin embargo, si de verdad es importante para ti hermano Blue, puedo recomendarte que vayas con...la exiliada..., esa chica rara que fue expulsada de nuestros dominios... Increíblemente habilidosa pero es tan... diferente, quizás la conozcas, su nombre es Moon Dancer-.
