Capítulo 23: Sirius
Habían llegado a los límites de la ciudad, desde hace un par de cuadras apagaron las luces, esa parte estaba un poco vacía, solo ser un sector comercial demasiado concurrido hace años, pero des que surgieron diferentes lugares de abasto, poco a poco fue perdiendo su popularidad hasta convertirse en un lugar que solo son bodegas, en su caso abandonadas recurrentemente, la oscuridad reinaba sobre todo, el alumbrado funcionaba pero era enserio débil, se notaba que no les habían dado el mantenimiento necesario en un largo tiempo, pero independientemente de la luz tenue que solo ayudaba a ver un poco más adelante que su nariz, los chicos estaban completamente preparados para entrar.
Antes de que vaya, dice Moon Dancer tomando la mochila que estaba debajo de su asiento, era pequeña y práctica. Traje algo para ustedes, al abrirla todos se dan cuenta de que son dos paralizadores eléctricos, de esos que cualquier puede comprar en internet para defensa personal y un gas pimienta. -Son de mis padres, pero jamás lo he visto usarlos, no creo que se enteren si los tomamos prestados esta noche-.
Sandman asiente complacido, sabe que todo es para inmovilizar, no para lastimar. -Excelente Moon Dancer, no hay suficientes para todos así que hay que repartirlos bien. Tu quédate con un paralizador y espera aquí, cualquier problema que pueda surgir solo vete, estaremos bien-.
-¿Y que hay del resto?-. Pregunta Blue.
-Hay que pensarlo bien, ser un poco más tácticos. Solaris tomara el gas pimienta, es bueno que sepa defenderse así que con eso será suficiente. Blue llevara segundo paralizador-.
-¿Pero y si Cheese mete en problemas?-. Pregunta Solar Strings preocupándose.
Sandman responde manera osada. -Cheese puede usar Brown Sugar y escapar o le será mas fácil enfrentarse a quien sea-.
-¡Ah, descuiden amigos, no vine con las manos vacías, traje al "precioso"-. Saca del bolsillo de su camiseta una manopla dorada con picos en cada uno de los dedos, era un poco preocupante como sonreía mientras se lo ponía. -Oh si, no van a saber que los golpeó-.
Sandman, como si fuera la niñera de Cheese, le quita la manopla poniéndola debajo del asiento del auto. -Creo que eso es un poco excesivo Cheese, queremos frenarlos, no herirlos de gravedad-.
-Oww...nunca me dejan hacer nada divertido-. Dice agachando la mirada como perro regañado. -Aunque esta bien, con mi habilidad será suficiente-. Vuelve a sonreír como era típico de él, sacando una barra de chocolate de su cabello y empezando a comérsela.
-Vamos a fingir que no vimos eso-. Dice Sandman para después volver al resto. -Blue, recuerda lo que te dije, no uses King Crimson si no es necesario, es muy útil para que no nos tomen desprevenidos, pero para asegurarnos de que no lo uses en mal momento usa el paralizador sin dudarlo. Yo por mi parte me atreveré a ir sin nada, salvo lo que encuentra, seguramente ahí adentro debe haber algo que sirva para defenderme-. Nadie opino lo contrario, se notaba que sabia organizarse rápido, pero les alegra saber que no iban a lastimar a nadie enserio. -Ahora escuchen, no importa que veamos, debemos cuidarnos mutuamente, solo así conseguiremos salir de ahí, no sabemos lo que vayamos a ver, así que necesitan prepararse para cualquier cosa. No nos demoremos mas de 20 minutos-.
Solar Strings afirma con la cabeza. -Bueno, después de todo lo que hemos vivido hasta ahora, ya no creo que algo nos pueda sorprender-. Mira el gas pimienta en sus manos, era pequeño pero sabia que un poco seria suficiente para que alguien se tire al suelo.
-Esperen, esperen un momento chicos, falta algo de mucha importancia-. Dice Cheese.
-¿De que se trata?-. Pregunta Sandman.
-Aun necesitamos un nombre para nuestro grupo, tengo muchos en mente, incluso me desvelé hace dos días pensado en algo bueno, así que tengo dos opciones-.
-Cheese, no creo que sea un buen momento para eso-. Responde Sandman.
Blue se percata que el grupo necesita aunque sea algo de ánimos para tener que sobrellevar todo lo que significaba lo que estaban haciendo, podría, para muchos, ser algo tonto o infantil, pero Cheese siempre se esfuerza por alegrar a los demás, podría ser lo que necesitan. -Vamos, yo quiero oírlos-. Responde Blue poniéndole una mano en el hombro. -Quizás tiene buenas ideas-.
Cheese casi salta de la emoción y del bolsillo de su pantalón saca unas tarjetas de papel algo arrugadas. -¡Gracias, gracias, gracias, no se van a arrepentir! Quien sabe desde cuando tenia esas tarjetas guardadas. -Ok, ¿Qué les parece; Genesis?-.
Moon Dancer fue la primera en negarse. -Naa, suena como banda de cochera-.
-De acuerdo, publico difícil. ¿Y si nos llamamos Aqualung?-
-¿Ahora somos peces? Siguiente-. Responde Blue.
-A mi me gustaba-. Entra Solaris a la conversación.
-¡Bien, bien! ¿Qué tal Sirius?-.
Moon Dancer alza ambas cejas, había estudiado astronomía casi desde que tiene memoria, su nombre la había inspirado a eso, y eso es algo de lo mas básico. -La estrella mas brillante que se conoce-. Susurra con asombro. A ella desde niño le encantaba mirar con el telescopio todo lo que fuera posible en el cielo, los secretos que estos encerraban, estudiada por grandes mentes, guía de viajeros a lo largo de los siglos.
Sandman pensó en su hermano, en como sus padres lo habían llamado "Starman" porque creían que los astros eran testigos de toda la historia de sus ancestros. La estrella tenia tanto historia como la que tiene el ser humano y su presencia junto con su luz eran las mas distinguibles en todo el cielo de la noche. Solar Strings pensó en como esa estrella fue conocida como "La estrella del perro" según su traducción al latín, al pensar en una mascota solo puede venir a su mente como ayudó a esos animales y en como puedo ver en todo su esplendor el brillo en sus ojos al momento de saber que el refugio permanecería por mucho tiempo gracias a él.
Blue por su parte le agradó la idea demasiado, era a famosa "estrella azul", ¿Qué otra razón necesita? -Me gusta-. Dice totalmente convencido. -Entonces supongo que somos Sirius ¿Todos están de acuerdo? -. El resto del grupo accede también con total convencimiento, por primera vez estaban perfectamente de acuerdo en algo, incluso sonaba bien.
-Somos Sirius-. Expresa Solar Strings, pero era mas una forma oculta de decir "Me agradan chicos, estoy feliz de que seamos amigos", sobre todo porque ahora, gracias al nombre se sentían mucho mas unidos.
Los muchachos comenzaron el plan escabulléndose en el manto de la noche y de el débil alumbrado, esta vez no había llovido por lo que sus pasos no podían ser escuchados por los charcos de lluvia que pudieran provocarse. Cuando entraron en el perímetro del pequeño edificio se percató de que había dos personas cuidando la entrada, solo dos, ambos conversaban cosas que no se podían entender, los susurros los hacían inentendibles.
Los chicos encontraron una ventana abierta en el segundo piso, así que Cheese usa Brown Sugar para que todos flotaran hasta la ventana y entraran por ahí, al mismo tiempo tocar el piso con delicadeza y sin ruido. -De acuerdo, estamos dentro-. Susurra Sandman.
Blue toma la cámara profesional del salón de periodismo, tenia la suerte de que estas mismas eran mas resistentes que cámaras normales, era la única ventaja. Comienzan a caminar con la cabeza y el cuerpo agachado, pero todo parecía ser una simple bodega de piezas de maquinas viejas. -No lo entiendo ¿Dónde podría estar la entrada?-. Dice Sandman mirando a toda dirección.
-¡Chicos por aquí!-. Susurra Solar Strings dándose cuenta de algo; Una pequeña trampilla que estaba cubierto por un estante de metal un poco pesado. Era obvio que era el único modo a entrar sus bodegas subterráneas que usaban los edificios como almacenaje a finales de la década de los 80s.
Todos la tomaron y la movieron con mucho cuidado, hasta que dejaron la plantilla descubierta. Sandman la gira con algo de miedo, no estaba oxidada lo que demuestra que estaba siendo usada. Al momento de destaparla se revela ante ellos una escalera profunda que seguramente alcanzaba los 20 metros de longitud hacia abajo, podría mirarse el suelo, pero era seguro que si resbalaban la caída no seria nada agradable. -Bien...supongo que bajamos-. Susurra Solar Strings recordándose constantemente la razón por la que estaban haciendo esto, la seguridad de su amigo y de la escuela, ya vio todo lo que son capaces de hacer y no estaba dispuesto a quedarse sin hacer nada al respecto. -Yo primero-. Lo dice Solar Strings a modo de querer brindar un poco de valor a sus compañeros, tomó con fuerza el bidón de gasolina con una mano y con la correa del mismo que Sandman le había puesto hasta pasárselo hasta el hombro, sabiendo que podía bajar las escaleras pero sin prisa alguna por suerte no estaba pesado., metió las piernas y comenzó a descender, después de eso Sandman que se le notaba mas enfocado que nunca además de la mochila que tenia llena de latas de acelerante y cajas de fósforos, después Blue con la cámara y Cheese al ultimo cerrando la trampilla tras de si.
Los cuatro bajaron las escaleras sin decir nada, estaban sorprendidos de como era así de grande todo ese espacio bajo tierra. Entre mas bajaban mas podían notar luces en el suelo que ayudaban a definir el camino que solo conducía a unos cuartos enormes. -Este sitio es gigantesco-. Señala Sandman poniendo los pies en el suelo al fin.
-Son las bodegas, cada local tenia la suya...pero al parecer alguien las unió todas creando este raro bunker-. Aclara Solaris, y tenia razón, los locales de arriba tenían sus propias bodegas subterráneas, pero no tan grandes. No sabían si todo era producto de una negligencia desconocida o si también era obra de esta secta.
-De acuerdo chicos, sigamos, en silencio-. Dice Sandman enciendo la linterna que necesitaba de baterías. El camino principal se fue haciendo cada vez mas estrecho conforme iban pasando, antes de darse cuenta, tenían diferentes tipos de puertas a sus alrededores en líneas paralelas. -Quien sabe desde cuando han estado trabajando en esto-.
-No fue algo de la noche a la mañana, ni siquiera algo de un año-. Dice Solar Strings. -¿Como es que pudieron hacer todo esto?-.
-Quizás el grupo es mucho mas grande lo que creemos-. Concluye Blue mientras mira a todos lados tratando de encontrar alguna cámara de seguridad, pero la débil luz no le permitía ver mas allá de tres metros a lo alto. -¿Bien, hacia donde? Son alrededor de 6 bodegas dividas en puertas, si vamos juntos jamás terminaremos de revisar todo-.
-Shhh ¿Escuchan eso?-. Un par de voces se oían lejos, al principio de las escaleras, al igual que varios pasos en el concreto seco. -¡Alguien viene!-. Blue decide abrir la primera puerta que estaba cerca de ellos, el resto entra sin refutar nada para esconderse ahí.
No se había sobresaltado del todo, tenían por seguro que tendrían que esconderse, que el lugar no iba a estar vacío a conveniencia de ellos. El reloj de pulsera de Cheese indicaban las 8:10 de la noche. Los mismos pasos continuaron, iban de una forma tan coordinada, como si estuvieran marchando. -Supongo que empezaros por aquí-. Dice Solar Strings encendiendo la linterna de su teléfono, los cuatro investigaron un poco en esa bodega, era callada y silenciosa. Se llevaron una pequeña sorpresa cuando notaron camas perfectamente tendidas repartidas en el lugar.
-Este debe ser el dormitorio. No son muchas camas, así que creo que solo es para ciertas ocasiones-. Pero lo que no quiso mencionar Sandman, fue una corriente helada extraña, esa que sensación de cuando, no solo puedes oler la muerta, además la puedes sentir recorriéndote la espalda, una pesadez que nunca había sentido en su vida.
Las paredes estaban llenas de carteles de propaganda que Blue jura haberlas visto mas de una vez en las pocas veces que ha ido al centro. -"Nos levantaremos"-. Susurra Cheese mirando ese cartel de con una mano llena de sangra y heridas alzándose. Todo el tiempo creía que se trataba de algo de arte urbano, que equivocado estaba. -Estos chicos deberían aprender a dibujar mejor-. Cheese siempre haciendo bromas de todo mientras continuaba mirando lo que encontraba. -¡Miren! Creo que encontré el interruptor-. Cheese desliza un pequeño botón en un toma corriente, las luces se encendieron pero eran débiles.
Permitieron ver mas camas en donde no había nadie, pero llamaba la atención que algunas no tenían ciertas manchas de lo que aparentaba ser sangre. No había otras cosas ahí. -Creo que solo es la sala de descanso-. Sugiere Blue sin verle mas sentido a estar en esa gran habitación, solo eran camas, muebles viejos y carteles en las paredes.
-¿Se habrán ido esos guardias? Solar Strings, se había agachado para ver por debajo de las camas pero no había encontrada nada relevante, solo un montón de ropa olvidada.
Ellos pegan su oreja a la puerta, lo bueno de que ese lugar sea enorme es que al parecer cualquier ruido se escuchaba con facilidad por el eco. -Tenemos que seguir investigando, creo que ya se fueron-. Dice Solar Strings abriendo lentamente la puerta de madera vieja hasta asomar la cabeza y ver que ya no había nadie por el largo pasillo y podrían tratar de llegar a la puerta frente a ellos.
La segunda puerta era mas fácil de abrir, pareciendo que ya habían pasado por ahí demasiadas veces, ni siquiera rechinaban las bisagras de la misma. Siendo un contraste demasiado grande a la primera habitación, esta fue peor de lo que imaginaban, claro que tenían cierto concepto al infiltrarse ahí...pero no estaban del todo listo para ver esa clase de cosas. La segunda sala tenia una estatua hecha de mármol enorme de alguien por completo desconocido; Una figura humanoide con colmillos enormes y garras como de animal en donde deberían estar sus uñas, sus brazos apuntaban hacia arriba de una manera en que parecía que posaba, pero la cabeza estaba levemente inclinada hacia abajo. Al pie de esa estatua se haya una mesa de piedra de dos metros de largo...parcialmente manchada por el color rojo distintivo de la sangre, pero era incluso mas que las diminutas manchas de la cama. Blue juraría que lo había antes.
-Dios mío...-. Susurra Solar Strings. Blue tuvo que salir un poco del trance de la impresión y del asco que le provocó eso, toma varias fotos acompañadose por un flash de la misma. En el suelo habían símbolos raros dibujados con la propia sangre que venia haciendo un sendero desde la mesa de piedra. Lo peor de todo era, porque no había ningún cuerpo, que no podían comprobar si se trataba de sangre animal o de una persona.
"Nos levantaremos" también escrito con sangre en las paredes a modo de una declaración que ellos mismos se hacen.
Cuando Blue mira el rostro de la estatua solo puede presentir un miedo que probablemente solo sintió una vez en su vida, mas ya no recuerda donde o como fue. -Esto es una cámara de sacrificios-. Afirma Sandman sin titubear. A todos les resultaba horrible, pero preocupaba también la devoción que le tenían a esa figura que no tenia nombre o alguna señal que indicara de quien se trataba. -Vámonos de aquí, eso será mejor cuando todo en la bodega se queme. ¿Tomaste las fotos Blue?-.
-Si, suficientes-. Salen de ese cuarto, ya no saben del todo que deberían esperar ¿Qué podría sucederles ahí dentro? Pero entre el sigilo que estaban teniendo solo podían escuchar y sentir el latido de su corazón casi saliéndoseles del pecho. Pero todo se encontraba vacío, quizás estaban de suerte y no había miembros reunidos, pero no podría explicarse porque no hay tanta gente como lo había en la primera reunión que espiaron.
Moon Dancer revisaba su teléfono celular esperando no recibir ningún mensaje de sus padres preguntado por ella, normalmente ellos se duermen temprano y no le ponen atención a lo que ella haga durante la noche. El motor de su auto no era tan ruidoso, pero podía escucharse cuando todo se quedaba en silencio. Estaba nerviosa pero podía controlarse. Justo cuando mira al espejo retrovisor ve como una silueta se acerca hacia el auto lentamente, caminando con demasiado sigilo. -Mierda-. Dice entre dientes Moon Dancer sabiendo que posiblemente la habían descubierto mientras apagaba el teléfono.
Un hombre de alrededor de 30 años de edad, rapado, vistiendo un chaleco especial para recibir golpes caminaba poco a poco al auto. -Base, encontré un auto aquí, está encendido-. Dice hablando por su radio de bolsillo, en su mano sujetaba un arma de 12 milímetros, la oscuridad de las calles solitarias no le dejaba ver si había alguien dentro. Avanza poco a poco, pero de un segundo al otro se lanza hacia la ventana del copiloto apuntando su arma al asiento, pero se percata de que al auto esta vacío totalmente.
-Adelante Robert-. Se escucha la radio. -¿Cual es la situación?-.
Pero aquel hombre llamado Robert solo miró a todos lados sin encontrarle sentido a las cosas. -Pff...-. Toma la radio para responder. -Nada, hay un auto vacío aquí, está encendido pero quizás es de alguna pareja o de alguien tuvo que detenerse a...-.
Moon Dancer lo sorprende por la espalda poniéndole el paralizador eléctrico en el cuello durante tres segundos lo cual fue lo necesario para dejarlo atolondrado en el suelo. -Hijo de perra-. Dice Moon Dancer quitándose la tierra de su suéter y de sus pantalones, se había arrastrado por debajo del auto, el ruido del motor la ayudó a pasar desapercibida. Acomoda sus lentes para después inspeccionar lo que sea que Robert tendría los bolsillos, tomó la cartera con 40 dólares, aunque solo tomó el dinero y la tiró, sujeta el arma, jamás había tenido una pero había leído sobre ellas, al menos su funcionamiento, revisa el cargador y ve que en efecto si estaba cargada. Seguido de eso toma el celular del tipo, el fondo de pantalla le hizo saber que era un padre de familia de dos niños. Justo cuando estaba dispuesta a volver al auto y alejarse un poco mas, una mano la toma justo por el cabello.
-¡¿A donde vas?!-. Le grita otro de los guardias.
Moon Dancer intentó tomar el paralizador pero por la sacudida lo había dejado caer. -¡Suéltame!-. Dice tratando de soportar el dolor y también intentando liberarse, pero el sujeto era enserio fuerte lo suficiente como para poner su brazo alrededor de su cuello, la estaba asfixiando y por mas que quisiera huir, estaba indefensa y nadie podría ayudarla.
Moon Dancer siente como la falta de aire la va mareando, obligándola a cerrar los ojos mientras sus fuerzas desaparecen levemente al igual que las risas del tipo que la estaba sujetando. -Shh...calma. Todo va a salir bien-. Le susurraba al ritmo en que ella dejaba de pelear.
Los chicos entraron justo en la tercera puerta, Blue estaba listo para tomar las fotos que fueran necesarias, Solar Strings tenia bien en claro que no debía separarse del bidón de gasolina que aun cargaba en el hombro gracias a la correa. Cuando Sandman abre la puerta de madera a la bodega las cosas fueron tornándose mas oscuras al ver que había dentro.
Era un salón repleto de armas, de cualquier tipo de armas, de asalto, de mano, granadas, bombas molotv, en la paredes habían muchos mapas de la ciudad, todos y cada uno de ellos con diferentes marcas, con diferentes círculos que indicaban diferentes puntos, como mas estaciones del metro, hospitales, escuelas...incluida Canterlot High. -¡Puta madre!- Exclama Blue Canvas al ser testigo de lo que en efecto mas le preocupaba, que estos enfermos estuvieran armados hasta los dientes.
-Shh, baja la voz Blue-. Dice Solar Strings asegurándose de nuevo que nadie del pasillo principal los viera, se sentía una brisa agradable de aire, debe haber una ventilación para que mas personas pudieran reunirse ahí abajo sin el riesgo de asfixiarse.
Sandman apunta a los mapas de la ciudad viendo como pronto, en algún momento que nadie sabia, serian testigos de una masacre y de muchos ataques terroristas en donde no perdonarían a nadie, pero lo que lo dejó con la sangre helada en su totalidad, lo que lo hizo sentirse pálido y que sus manos temblaran como si se trata de un niño pequeño, fue lo que seria a continuación.
Una pared en donde estaban fotografías de las casas de todos los nativo americanos de la ciudad, no eran muchas, pero eran fotos como si las hubieran tomado desde la acerca, y no solo de las cosas, también de los integrantes de las mismas así como sus nombres. En resumen...los tenían muy bien vigilados, y con marcador rojo estaba escrita la palabra "Siguientes". En el momento en donde enfureció fue ver que en efecto había una fotografía de la casa de Sandman y de su hermano mayor y de sus padres, estas mismas estaban encerradas en un circulo rojo. -No...no, no, no ¡No, no! ¡NO!-. Dice con demasiada desesperación golpeando una mesa de mesa de madera enorme cerca de la pared donde todo eso estaba colgado.
Los demás lo vieron quebrarse con demasiada ira en ese instante, pero no podían decir nada, estaba enmudecidos con todo la muerte y destrucción que esos locos estaban planeando traer hacia ellos.
De repente todas las luces se encienden, esta vez iluminando por completo todo el lugar, había unas luces gigantescas color blanco en el techo, seguido de una alarma un poco ruidosa. -¡Así que han decidido venir a mi!-. Una voz se hizo presente en unos parlantes colgados en los cuartos pero que resonaban por todo el bunker. -¡Como las ovejas descarriadas regresan al pastor! ¡Pero ustedes no son ovejas! ¡Ustedes son las serpientes que vienen a apagar nuestro espíritu! ¡Tráiganlos aquí!-.
Blue decide tomar la mayor cantidad de fotos que pueda, tenia que mantener el pulso para evitar que salieran borrosas. -¡Nos han descubierto! ¡Vámonos de aquí!-.
-¡No!-. Grita Sandman. -¡Si estos dementes quieren meterse con mi familia y mi pueblo entonces tendrán que pasar encima de mi primero!-.
