Capítulo 25: Así es la vida

Blue era un chico de no más de 16 años que buscaba hacer lo correcto siempre que fuera necesario, había estado en una lucha constante de lo que es el ser él mismo, todo logrando superarlo a base de cosas raras que han sucedido, pero lo cierto era que en parte estaba agradecido de todo lo que había pasado, incluso si tuvo que mirar a la muerte, incluso si tuvo que experimentar cosas que nadie le hubiera creído jamás. Blue Canvas logró tener la convicción necesaria para lograr salvar la ciudad.

Habían demasiadas cosas que dirigir, lo cierto es que los chicos hasta cierto punto estaban traumados por lo de aquella noche, el hecho de casi morir, el hecho de ver y entender mas de las aberraciones de esa secta, todo recayendo sobre los cansados hombros de esos adolescentes, que, a fin de cuentas, pueden considerarse hasta unos héroes.

El bunker que usaba la secta ardió por completo, fue consumido en su totalidad, y además de la fuerte explosión que sucedió gracias a los granadas de fragmentación y otras cosas que la secta tenia.

Blue se encargó de distribuir las fotos de la secta y de sus planes a todos lados como le fue posible, en el periódico escolar, por internet, y hasta mandándolas a las noticias de manera anónima. Todos en la ciudad escucharon de esa secta, la policía actuó e incluso el mismo alcalde decidió hacer algo al respecto con una investigación especial que ahora tendría lugar en erradicar todos esos actos terroristas.

Los bomberos y la policía investigaron el bunker calcinado, vieron las armas, ese enorme lugar subterráneo y el depósito de armas de los cuales apenas había sobrevivido algo.

La ciudad entera tenía en la boca ese tema. Pero los chicos...difícilmente podrían olvidar aquella noche en especial por una cosa...Winston seguía libre. Pero...como dijo Cheese, Mientras Sirius siga vivo...habrá personas dispuesta a ayudar.

Blue iba caminado caminando camino a su casa, despejándose al fin de todo lo que había sucedido, se había despedido de todos sus amigos, solo quería volver a casa a hacer tarea y ser alguien normal, aunque sea por una noche más, en el mejor de los casos había terminado, posiblemente, necesitaba un descanso de todo; De los problemas, de la secta, de sus habilidades que aun continúa siendo un poco un misterio.

Wallflower estaba distante, algo rara, cosa que tenía un poco preocupado al todo el grupo de amigos de la escuela. Quizás deba tener un momento de conversación con Sandman, o hablarlo con más calma con Solar Strings, pero tal vez las cosas mejoren a partir de ahora

-Hey, Blue-. Se escucha detrás de él, entonces Blue se da la vuelta y se queda extrañado con lo que sus ojos veían, simplemente no lo podía creer, era como una sorpresa, pero no de esas que te hacen sonreír, si no de aquellas que solo...no entiendes.

Era Randall.

-Hola-. Dice Blue sin comprender que estaba haciendo ahí, lo habían expulsado.

Ese muchacho alegre y sonriente, que vestía como un adolescente normal, continúa mirándolo y hablándole con una voz amable. -¿Como estas?-. Pregunta como si hubiera olvidado que él lo mandó al hospital hace varias semanas, pero Randall tenía un modo bastante cínico de ser, su sonrisa era tan penetrante que no sabias que estaba a punto de hacer.

-Oh...pues, todo en orden ¿Qué tal estas tú?-.

Randall en respuesta, saca un arma de fuego de 12 milímetros de la parte trasera de sus pantalones, la tenía escondida en su espalda, después de eso le apunta a Blue.

-¡King Crim...!-. Antes de que Blue pudiera usar su habilidad, Randall ya había jalado el gatillo, la bala le había perforado un costado, el dolor fue tan penetrante, casi tan fuerte como el ruido del arma, las aves se asustaron y Blue cayó al suelo sin poder creer lo que pasaba. La sangre brotaba de su cuerpo, creando un charco al su alrededor, se le nublaba un poco la vista y lógicamente no podía moverse. Yacía en el suelo luchando por sobrevivir, pero se veía como el final.

Se oyen los pasos de Randall, quien solo llega a donde está Blue. Seguía sonriendo, seguía mirándolo de una manera en donde él se divertía con el dolor de a quien le había disparado. -Owww ¿Estas asustado, Blue?-. Le vuelve apuntar con el arma, era obvio que tenia intenciones de rematarlo. -Larga vida a Dark Silence-. Dice para después intentar dispararle de nuevo.

-¡NOOOO!-. Solar Strings aparece de pronto y taclea con fuerza a Randall, una vez en el suelo, ambos forcejan por el arma, Blue trata de hacer algo pero no puede moverse por el dolor y la pérdida de sangre gracias a la herida de bala.

En el forcejo se puede ver como un tiro sale del arma gracias al mismo y Solar Strings de pronto se queda quieto. -Solaris...-. Susurra Blue extendiendo su mano hacia él. Sin embargo también llega Sandman y con desesperación le quita el arma Randall y con ira lo sujeta con ambos brazos inmovilizándolo.

-¡Dios mío, Blue!-. Esa era Moon Dancer quien había dejado caer su mochila al suelo y corre para ayudar a Blue, pone su mano en la herida para tratar de frenar el sangrado. -¡No, no, no! ¡Aguanta un poco!-.

-No pude... Blue con lo poco que le quedaba de fuerza, culpándose de no haber podido utilizar King Crimson.

-¡Cállate, no hables!-. Reclama Moon Dancer haciendo presión en la herida. -¡Vas a estar bien, vas a estar bien! ¡Cheese llama a una ambulancia! ¡YA!-.

Blue sentía como sus ojos se iban cerrando, teniendo mucho sueño, teniendo ganas de dormir. -¡No, no, no! ¡No te duermas! ¡Por favor Blue, no te duermas!-. Pero ella veía con desesperación como ese chico cerraba los ojos poco a poco. -¡Mírame, estarás bien! ¡Blue! ¡Blue! ¡¿Blue?!-.

-Blue...oye Blue-. Dice un poni de color morado y de melena rubia, había interrumpido su senda porque su compañero se quedó mirando hacia atrás durante unos instantes.

El poni de color azul y melena castaña regresa en si, fue un momento raro en realidad, como si algo lo estuviera llamando. -¿Eh?-. Pregunta sabiendo que estaba desasociando un rato.

-¿Todo está bien?-. Le pregunta su compañero.

-Si...si disculpa ¿Qué decías? -. Dice el poni terrestre llamado Blue Canvas y volviendo al paso de un camino que no estaba en ningún mapa, en una senda que no existía en un profundo y denso bosque.

-Nada, solo preguntaba ¿Cuánto crees que falta para llegar? En parte creo que me estas engañando ¿Enserio existe eso del Imperio Solar?-. Su compañero era un poco escéptico al respecto, en especial cuando sabia que estaban buscando algo que era tratado como un mito.

-Existe, se lo que te digo, eh estado ahí...hace mucho tiempo. Descuida no falta mucho-. Y ambos siguieron andando en las profundidades más allá de Equestria.