Capítulo 26: Imperio Solar
En la tierra mágica de Equestria había demasiadas historias para contar, desde la derrota de los seres más peligrosos en la historia, hasta la propia culminación de las dos hermanas que resultó ser en el destierro de Nightmare Moon. Las historias y leyendas tampoco se hacen esperar, así como los Windigos que suele contársele a los más jóvenes para mantener la paz y la amistad y la unión entre todos. Los breezes pasaban delicadamente en una ráfaga de aire, el medio día había terminado para dar paso a lo que era la tarde.
Blue Canvas había escuchado historias sobre los viejos enemigos que llegó a tener Equestria en sus días del pasado, monstruos sin corazón que, llevados por la codicia de sus bajos instintos, trataron de dominar todo lo que estuviera a su paso. Pero por suerte, la misma Princesa Celestia ha asegurado que no hay amenazas por el momento, aunque hace tiempo tuvo una revelación que le mostró todo lo contrario, lo cual lo llevaba a ese viaje que estaba haciendo.
El bosque era profundo y denso, demasiado verde y sin señales de civilización, era más que claro que ya estaban demasiado lejos de casa e incluso sospechaban que habían salido de Equestria desde hace ya cinco días. La comida se les había terminado al igual que el agua a Blue Canvas y a su compañero Rain Ferur, ambos eran dos ponis terrestres tratando de llegar a lo que tanto ponis como grifos o cualquier otra criatura cree que solo es un mito; El imperio Solar.
Blue había estado callado desde hace ya varios minutos, caminaba mientras tenía una mirada melancólica que solo podía ser opacada por la hermosa luz del sol atravesando el denso follaje de las copas de los árboles. -Mira, ahí hay un río-. Dice Rain señalándolo con su casco con mucho ánimo. -Podemos llevar algo de agua e incluso atrapar un par de peces-. Se lanza corriendo a las orillas del río dejando caer su alforja y sumergiendo la cabeza para poder beber tanto como le fuera posible, sus labios se estaban partiendo por los secos que estaban.
Habían partido desde hace ya casi dos semanas desde la última estación del tren al oeste de Equestria, les advirtieron múltiples veces que no fueran hacia allá, dado que es un límite desconocido del cual nadie vuelve una vez que se atraviesa. Pero para Blue no era nada difícil atravesar el umbral que tanto le habían sobrepuesto, más allá de las montañas en el valle más grande jamás conocido, donde se rumoreaba que los ancestros de todos en Equestria venían. Blue tomó asiento a la orilla del río mientras admiraba la calma del mismo, su fluidez más que nada. -Despacio, Rain, te vas a hacer daño-. Dice el poni de melena castaña mientras desempaca un par de cosas de la alforja.
-¡Wow! Pero que agua tan deliciosa. -Contesta mientras saca la cabeza del agua. -No estaríamos teniendo problemas con las raciones si no hubieras cambiado varias de nuestras cantimploras por esos boletos de tren.
-Ya no teníamos dinero, tuve que gastarme mis últimos bits en esta caña, me llamaste estúpido, pero ahora me agradecerás cuando cocinemos un jugoso pez. Además sin los boletos del tren no habríamos sobrevivido el viaje-. Blue preparaba el sedal, no quería admitirlo, pero estaba muerto del hambre.
-Bueno en eso tienes razón ¡Espero y atrapes un enorme salmón! -. Seguido de eso, Rain, el poni de melena rubia con una Cutie Mark de una brújula, empieza deslizar su bolsa para dormir, por lo menos habían alcanzado un buen lugar para descansar, la verdad ya perdieron noción de cuanto han caminado, solo miden el tiempo por las lunas que van pasando.
Pasaron las horas, el "gran salmón" solo eran dos peces carpa de tamaño mediano, tuvieron suerte de encontrar, aunque sea eso. Los estaban cocinando mientras la luz de la fogata era lo único que iluminaba sus alrededores en el ahora oscuro bosque, era agradable al menos no tener que preocuparse de los lobos del bosque o esas tenebrosas criaturas que solo residen en el bosque Everfree, además de no tener que lidiar con el vuelo de algunos dragones, puesto que ninguno se alejaba tanto de su tierra si no es en la época de migración.
La noche era de lo más agradable, daban gracias de sobrevivir otro día. -¿Que calma no crees?-. Pregunta Rain comiendo su pescado junto al fuego.
-Desde luego, en Manehattan siempre había ruido...para mi es raro no escuchar otra cosa que no sean los grillos-. Responde Blue
-¿Eres de Manehattan?-. Pregunta Rain porque en realidad no sabía mucho de su compañero, habían estado hablando del destino, pero no se habían dado el tiempo para conocerse bien.
-Así es, nacido y crecido ahí-. Blue tenia los ojos puestos en el fuego pero su mente estaba en lo que era su hogar. -De hecho, viéndolo en retrospectiva, mi familia jamás salió de Manehattan, era agradable tener las "comodidades" de la ciudad, pero a veces yo deseaba tener una noche tranquila como esta. Aunque...recuerdo cuando mi padre me llevaba a ver la ceremonia del solsticio en el verano en Canterlot. Pero nunca pude entender porque algunos ponis vivían en formas diferentes a las mías. De todas formas me gustaba mi hogar, tenia un par de amigos en mi vecindario, de vez en cuando nos gustaba dar un paseo en el tren de la ciudad y hablar de cualquier tontería mientras anochecía-.
-Vaya ¿Y que hacías? Quiero decir ¿Tenias trabajo o algo así?-.
-Claro, trabajaba en el teatro, en la zona Bridleway, casi toda mi vida-.
-¡¿Eras actor?!-. Pregunta con asombro y con cierto brillo en sus ojos.
A Blue le pareció un poco divertido ver como Rain era un tanto crédulo con algunas cosas que se le contaban. Quizás su mente no había sido arruinada por culpa de los malos tratos que puede ofrecerte el mundo real. -Jajaja, no, no-. Carcajeó. -Ayudaba a montar las escenas, había demasiado trabajo para organizarlo todo. Aunque en realidad nunca intenté actuar. De todas formas, todo lo que conlleva que una obra sea de calidad dependía mucho de nosotros, no solo de los actores. Me encantaba trabajar ahí, además podía disfrutar de las mejores actuaciones del momento y conocí varios ponis famosos-. Estira un poco las patas hacia arriba dejándose llevar por el sentimiento de calma.
-Suena a un trabajo genial, mejor que mi antiguo trabajo como cartero en Dodge Junction-. Ese chico era de una zona rural demasiado diferente, había estado en los calurosos desiertos de Equestria, bastante alejado de todo pero era la vida que le había tocado. -¡A veces no había nada que hacer! Repartir el correo para solo 50 habitantes ni siquiera tenia sentido
Blue solo se ríe levemente dejando salir pequeños resoplidos de su nariz imaginándose como seria vivir cómodamente en el desierto. -Te creo, Rain-. Hubo un poco de silencio entre los dos. Ambos estaban en camino hacia un lugar que nadie cree que exista, además de que Blue Canvas tenía una preocupación mucho más grande.
-¿Puedo preguntarte algo?-. Dice Rain suspirando y después acostándose en su propia bolsa para dormir. -¿Si te gustaba tanto tu vida y tu trabajo? ¿Por qué te fuiste?-.
Blue tuvo un recorrido de su vida justo enfrente de sus ojos, su mente repasó con cuidado cada detalle tratando de alcanzar el momento en que todo se había arruinado, sin arreglo por el momento, sin poder volver a casa. -Es complicado-. Responde sin mas mientras pasa un casco por su cara, trataba de relajarse por mas ansiedad que le produzca el tema. -Lo sabrás en su momento-.
-Siempre dices lo mismo-. Refunfuña Rain mientras solo se acomoda en su bolsa y bosteza largamente, era claro que después de tanto caminar y comer le daría demasiado sueño. -Solo espero que si logramos llegar al Imperio Solar, como prometiste, podamos comer tanto como podamos...ya quiero ver todo eso que me contaste, los edificios, la zona de comercio, las bibliotecas enormes y las calles libres de peligro...suena como un sueño...-. Cierra los ojos entregándose al sueño por completo, sin roncar, pero desde luego con todo el cansancio del mundo en sus hombros.
La noche daba una muy agradable brisa, el aroma a césped y arboles era tan agradable que, por primera vez en mucho tiempo, dio las gracias de estar vivo, incluso ahora si su misión es ir a visitar a alguien para advertirle de un peligro inminente, pudo por lo menos descansar en paz esa noche, sabia que no faltaba mucho para llegar. -Yo también lo espero Rain-. Susurra Blue acostándose del lado opuesto a la hoguera y cerrando los ojos, con suerte soñaría con todo lo que había dejado atrás.
