Capítulo 29: El príncipe y el criminal
Ahí estaba de pie ante ellos la misma realeza, el príncipe, el verdadero príncipe de las tierras del Imperio Solar, joven, con toda una vida por delante, pero de todas formas relleno de un montón de experiencia que se remonta años y años de pertenecer a la familia real. El príncipe Solar Alba Strings, hijo único de los reyes del imperio. Pero no parecía ser de la realeza mientras estaba del otro lado de la celda, con una expresión de claro disgusto, no tenía guardias detrás de él, o una ostentosa corona o tiara, solo la magia dorada que suele distinguirlo normalmente. -Te di una simple indicación-. Continua el príncipe Solar Strings. -Enserio, a veces creo que lo haces apropósito solo para sacarme de mis casillas, que te divierte hacer enojar a los ponis que te rodean, te dije mas de una vez "No quiero volver a tu cara por aquí" ¿Y qué es lo que ocurre al día siguiente? ¡Oh sorpresa! Recibo una notificación de que tienen atrapado y encerrado de nuevo al "gran" Blue Canvas ¿Es que no valoras lo que hago por ti? ¿Es que hay algo dentro de tu mente que siempre te hace hacer las cosas mal? -. Solar Strings abre la puerta de la celda que solo se podía abrir usando un hechizo que solo lo unicornios carceleros conocen.
-L...la realeza... Rain sin creerlo ni por asomo. Pero Solar Strings estaba tan molesto que no lo puso atención por el momento.
-Enserio...más te vale tener una excelente excusa para venir aquí-. Caminó poco a poco para estar frente a frente con Blue, quería que no se perdiera ni una sola de sus palabras. -¿Tienes idea del desastre que provocaste la última vez que estuviste aquí? Aun así, decido ayudarte, aun así decido creerte ¡¿Y cómo me pagas?! ¡Volviendo a donde te prohibí que NO volvieras! ¡Imagínate estar teniendo una agradable cena familiar, con mis parientes además y que de repente llegué uno de mis guardias de confianza a decirme que estas de nuevo encerrado! ¡Debería entregarte YO mismo ante la princesa Celestia para ver si así aprendes a obedecer o entender cuando alguien quiera ayudarte! -. Solar Strings continuaba serio, tomaba un poco de aire ya que había dicho todo eso de una manera continua y con una clara rabia.
Blue por su lado solo lo observaba como si nada, entendía que estaba enojado por lo que pasó anteriormente. Pero eso no le impidió sonreírle y decirle. -Pero me da gusto verte-.
El príncipe Solar Strings al principio niega con la cabeza mirando al suelo, suspira tratando de recordar, aunque sea los buenos momentos, a pesar de toda la imprudencia que había cometido y la que estaba cometiendo de nuevo...Blue tenía razón. Solar Strings da una pequeña risa para después volver a mirarlo. -Santo cielo, eres todo un caso. Si, me da gusto verte-. Se le acerca para darle un pequeño abrazo, no se habían visto o hablado por otros medios desde hace ya varios meses. Eran dos amigos reencontrándose a pesar de las circunstancias. -¿Como está tu madre?-. Pregunta Solar Strings separándose de Blue. -Le mandé un par de flores hace varias lunas, espero que las haya recibido-.
-Esta bien, gracias. Lo último que supe de ella es que la están cuidando, incluso tiene su propia enferma en su casa-.
-Me alegra saberlo-. De repente la conversación se tornó de lo mas normal, ya no daba la misma visión de ser un príncipe y un criminal hablando, parecía la platica de amigos que uno tiene cualquier otro día. -¿Dónde has estado viviendo?
-Conseguí un pequeño lugar en las tierras de los Yaks, por suerte no les interesa si soy un criminal, tuve muchos problemas para volverme aceptado por ellos, pero ahora me considero parte de su grupo-.
-Esos Yaks siempre tan despreocupados. ¿Cómo sigue lo de tú...cabeza? -. Pone un casco en su frente para hacer énfasis.
-También estoy bien con eso-. Responde Blue. -Los dolores pararon desde hace varios días, no he tenido problemas, supongo que estar alejado de todo ha funcionado demasiado bien. Me gustaría poder tener al menos una noche sin esos raros sueños, pero bueno, supongo que no tiene sentido negarlos-.
Solar Strings siente algo de verdadera lástima por ese poni. -Lo siento mucho, enserio. Oye... ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Quién es él? -. Se refiere a Rain.
-Es mi compañero-. Aclara Blue señalándolo. -Rain Haze Ferur, es de la zona de Equestria de Dodge Junction, solo me estaba acompañando hacia Apolis, no tiene nada que ver conmigo, lo encerraron porque veníamos juntos, así que sabrás que es inocente-.
Rain no sabia muy bien que debía hacer. ¿Tenía que que arrodillarse levemente, o completamente? ¿Debería acercare a besar su casco? Estaba temblando porque jamás en su vida había estado tan cerca de la realeza, ni siquiera había visto ni una sola vez a la Princesa Celestia, y ahora teniendo enfrente al príncipe no estaba preparado para ello. -Su...su...su majestad-. Rain se inclina con demasiado respeto.
-Bueno, al menos él si tiene consideración por lo que es mi título, deberías aprender algo, Blue-. Solar Strings pone la mirada en el acompañante. -Levántate amigo, lamento mucho que estés aquí, si eres inocente te prometo que no vas a pasar ni un día más en esta cárcel, te doy mi palabra-.
-¡Mu...muchas gracias alteza!-. Dice Rain lleno de nervios y volviendo e inclinar. -Disculpe la intromisión y las molestias, no quería importunarlo en sus asuntos para hacerlo venir hasta aquí-.
Solar Strings quedó incluso asombrado al respecto, no esperaba tanta admiración y veneración por parte de alguien, Blue Canvas era todo lo opuesto, no le gustaba seguir ninguna autoridad, era impertinente con lo que dice y jamás en su vida se arrodillaría frente a alguien, eso lo tenía muy en claro. -Oye amigo, calma, no tengo problema contigo, si de verdad lo único que querías hacer era venir a Apolis entonces no fue tu culpa que tu guía sea uno de los criminales mas buscados de Equestria, solo fue mala suerte-. Le contestó de una manera consoladora, el príncipe, a diferencia de otras familias reales que hay mas allá de Equestria, era amable, respetuoso y considerado con los demás, incluso hubo un tiempo en donde era así con Blue.
-Es un honor tener su consideración, alteza-. Vuelve a decir Rain en el ambiente tan cerrado en donde estaban que solo volvía más nerviosa la situación para él. -Disculpe mi atrevimiento, pero ¿En serio conoce a mi compañero? -.
-¡¿Conocerlo?! de manera irónica. -Este poni que ves aquí, tu compañero Blue Canvas, ha sido uno de los mas problemáticos que he visto en toda mi vida, para ser un terrestre sabe meterse en el lugar y sitio equivocado...pero es mi amigo-. Responde con cierta nostalgia.
-¿Por qué es un criminal? ¿Las cosas que hizo fueron tan malas? -. Buscaba respuestas de la propia boca de alguien de realeza, así sabría que no estaba siendo engañado, por alguna razón le tenía una gran confianza ciega a cualquiera que sea miembro de la familia real, en parte eso era una costumbre extraña que solo delataba la sumisión que tenia por los gobernantes.
-¡Él no hizo nada!-. Responde indignado. -¿Has viajado con él? ¿Tú crees que enserio hizo lo de la traición a la corona o los asesinatos? ¡Solo míralo! Es más déjame adivinar, ¿Intento cruzar el rio con una esponja en lugar de traer un balsa inflable?-.
Rain se impresiona bastante con lo acertado que fue. -Wow...no se equivocó en nada-.
-¡Porque lo conozco! Fue engañado para ser el chivo expiatorio, lo culparon de crímenes que jamás cometió y ahora está condenado a ser conocido a como un criminal por toda Equestria hasta el día en donde se demuestre su inocencia -. Vuelve a mirar a Blue. -Se que solo se trata de un terrestre ordinario...con una rara investigación en su mente. Por cierto ¿Lograste encontrar a tu antiguo maestro? Mis fuentes me han dicho que no se encuentre en ninguna ciudad de Equestria, es como si se hubiera desvanecido en el aire-.
Blue suspira cansado de darle vueltas a todo eso en su cabeza vez tras vez, analizando cada segundo que había pasado desde aquel fatídico día en donde lo habían traicionado. -No, Seamus es un demente y un cabron, pero es como una rata, no va a salir mientras lo estén buscando, debe estar esperando otro momento, sus amigos changelings podrían venir en cualquier momento, deberías estar al pendiente de eso-.
-Si Seamus se presenta en el Imperio Solar sabes que no le tendríamos piedad en lo más mínimo si trata de atacarme a mí, al Imperio o a mi familia-. Responde con firmeza y determinación. -Pero...presiento que no viajaste desde la tierra de los Yaks para saludarme ¿Oh si?-.
En respuesta, el poni de color azul niega para continuar con su explicación.-Nada me gustaría mas que eso, Solaris, pero por desgracia no es así...tuve una visión...ya sabes, de esas raras que llegan a mí de repente-.
-¿Y que viste?-.
-Algo enserio grave, se sentía como lo más peligroso que podía ocurrirle no solo a Equestria, pero que en definitiva atacaría...esos otros mundos que conocemos-.
Solar Strings pasa su casco por el suelo un par de veces, pensaba y meditaba. -Sabes que no puedo ayudarte con eso, los problemas del Imperio Solar son suficientes para además acarrear los de Equestria, además ¿Qué clase de monstruo podría existir que te hizo volver aquí a buscarme?-.
-Es uno enserio peligroso, mas allá de considerarlo monstruo, tengo motivos para creerlo algo mas...pero no se que por el momento. Pero en mis sueños, en una rara neblina negra que parecía salida de un manantial de agua termal, se dibujó un nombre que ya había visto hace mucho tiempo ¿Conoces a Dark Silence?-.
Un par de aullidos de lobos se oyeron a lo lejos, el viento frio hacía que las cadenas de afuera que sujetaban las lámparas de las cabañas se movieran y rechinaran, todo se envolvió en una rara penumbra, ambos sabían de que estaban hablando. Solar Strings se sorprendió demasiado de que Blue conociera ese nombre, no era como que todo el mundo supiera de esa historia. -Si..., era una criatura enserio temible, dominante de las artes más oscuras que alguien pudiera conocer. Pero murió, hace mucho tiempo un guerrero de Equestria desconocido se enfrentó a él haciendo uso de un arma mitológica llamada La Espada de las Almas. En la pelea el guerrero murió y la espada quedó hecha pedazos, nadie sabe en donde se encuentra, pero fue suficiente para que Dark Silence muriera. La misma Celestia lo confirmó meses después de esa violenta pelea, una vez que recuperaron el castillo. Blue...¿Crees que es posible que regrese? ¿Cómo sería posible?-.
-Por eso vine aquí-. Dice Blue con sinceridad, con algo de arrepentimiento en su voz, con un poco de temor por recibir un "no" como respuesta, pero Blue prefería enfrentar las cosas a quedarse sentado mientras las visiones lo consumían. -Solaris por favor...tengo que hablar con el viajero astral-.
-¡¿Que?! Santo...cielo ¿Es enserio? -. Pregunta esperando que todo se traté de una broma de mal gusto, a pesar de la situación que estaban pasando, rogaba porque fuera una simple y cínica broma.
-Tú lo dijiste, necesitaba de una excusa buena para volver aquí, sabes que no puedo comunicarme con él, solo tú puedes llamarlo-. Blue enserio le estaba rogando de una manera demasiado indirecta.
Solar Strings pasa un casco por su melena como simple reflejo de que se estaba estresando, solía hacer algo en esas ocasiones, pero Blue lo sabia porque siempre lo hace cuando están juntos. -Primero vienes al Imperio cuando te dije que no volvieras, me haces venir hasta acá haciendo uso de recursos y ahora me pides que llame al viajero astral solo para que hables con él ¿Te digo algo? Hubiera preferido que dijeras que solo viniste para saludar. Pero...¡Aghh!-. Se frustra demasiado al estar de nuevo en una situación en donde solo se apiada de su amigo, del que enserio lo acompañó en los peores momentos. -...de acuerdo, te tomaste demasiadas molestias para venir aquí...te llevaré en la mañana-.
-Esperen... Rain quien no se había atrevido a decir nada, solo limitándose a mirar, pues temía ser inoportuno. -¿Quién es el viajero astral?-.
Solar Strings retrocede un poco para tratar de pensar en la excusa perfecta para poder moverlos a ambos en la mañana sin levantar tanta sospecha. Blue le responde con toda la calma del mundo. -El viajero astral es un enigma incluso para nosotros, pero fortuna lo conocemo…es alguien que puede viajar entre dimensiones-.
A la mañana siguiente, Solar Strings tuvo que inventar que llevaría a Blue Canvas y a su compañero Rain Haze a que le muestren la ruta que usaron para entrar en el Imperio Solar que de esa forma redoblen la seguridad en ese punto. Los guardias insistieron demasiado en acompañar el príncipe, pero Solar Strings le dijo que esto seria información confidencial que solo confiaran al general cuando regrese. De ese modo, Solar Strings, Blue y Rain anduvieron por la "pradera" congelada. Tenían un punto especifico un lugar que solo ellos dos sabían que existía. Por fortuna no estaba demasiado lejos del primer puesto de control militar. -Así que...Rain-. Dice el príncipe caminando a su lado. -¿Cual es tu historia? Quería preguntártelo antes pero me aprecia que no era el momento para apropiado ¿Cómo conociste a Blue y porque quieres ir a Apolis?-.
-Oh...pues, verá alteza; Yo vengo desde Dodge Junction, desde niño me ha encantado explorar, he leído cientos de libros de viajes o de historia y enserio me apasiona demasiado todo lo que implica viajar. Cuando cumplí la edad suficiente decidí dejar mi pueblo prometiendo que volvería de lugares asombrosos. Viajé por toda Equestria escuchando conversaciones en bares, reuniendo todo tipo de información, pero nada parecía nuevo o relevante. Entonces lo conocí...a Blue Canvas, solo un rincón de una de esas cantinas de los Yaks, fue extraño cundo lo miré, juraría que hubo algo que me atrajo a saludarlo. Después de unas horas, me contó que tenia planeado ir a un lugar llamado el Imperio Solar, en mi pueblo, el Imperio Solar no es más que un mito por lo que me explicó Blue, así que...terminamos haciendo un trato, yo cubriría su espalda y él cubriría la mía en el viaje camino hacia acá-.
-¡Vaya! Sin duda has vivido muchas cosas con él, pero ¿Olvidó decirte de que era un criminal verdad?-.
-Oh si-. Dice Rain de forma irónica. -¿Siempre es así? ¿Siempre se calla las cosas importantes?-.
-No tienes ni idea del dolor de cabeza que puede llegar a ser-.
-¡Los estoy escuchando!- .Dice Blue mientras ve el horizonte la entrada a una cueva un por grande, que se perdía de vista demasiado fácil por todos los arboles a su alrededor. Las pisadas en la nieve se volvían cada vez menos densas, pues en esa zona la nieve se derretía un poco mas rápido. -Listo...llegamos-. Dice Blue sin poderse creer que estaba ahí de nuevo.
-¿Que es este lugar?-. Pregunta Rain siguiéndole el paso a los dos ponis, percatándose de la cueva cuya entrada no tenia nieve, si no mas bien solo césped de color amarillo.
-Uno de los lugares que descubrimos hace poco, Rain...tomará demasiado tiempo explicarte todo esto, y no tenemos tanto tiempo, no quiero que los guardias vengan a buscarnos, esta cueva es un secreto para todos, hasta para mis súbditos, solo te pido que confíes en nosotros ¿Si?-.
Rain asiente con la cabeza y continua caminando, también podía sentir algo de calor que emanaba de la cueva. Una vez dentro se podía ver todo lo que había dentro de la misma, las paredes estaban rodeadas de cristales transparentes demasiado extraños, no eran cristales comunes, ni siquiera eran piedras preciosas como las que se hablan en Equestria en cualquier lado, era anonadante. -Estos cristales...-. Comienza a explicar Blue mientras entraban más y mas en la cueva, son una especie demasiado extraña, hace mucho tiempo Solaris y yo estuvimos frente al viajero astral, y nos mostró este lugar, y ahora...debo llamarlo-.
Solaris camina un poco hasta terminar cerca de su amigo. -Blue, hagamos esto, llamaré al viajero astral para lo que sea que quieres hablar con él, pero después de eso te sacaré del Imperio Solar y no volverás a aparecerte por aquí a menos que yo te lo diga ¿Está claro?-.
Blue en parte le da algo de tristeza ver como un amigo suyo solo tenia prisa por sacarlo de su vista, que no fuera su problema, pero entendía también que debe hacer lo mejor. -De acuerdo, sin trucos, sin engaños...prometo no volver al Imperio Solar si tú no quieres que vuelva-.
El unicornio con melena cian también tuvo un pequeño ataque de melancolía al tenerle que hablar de esa manera a su amigo, pero no podía hacer nada mas al respecto, así debían ser las cosas, tiene un imperio por el cual preocuparse. -Esta bien...aquí voy...-. Solar Strings toma una posición y cierra los ojos, se concentra lo mas que pueda, para ser un unicornio en realidad no tiene tanto poder en cuestión a su hechizo o manejo de magia, pero tenia uno en particular que no dependía de la fuerza mágica, si no mas bien del poni que lo conjura.
Un rayo color dorado se hace presente desde el cuerno de Solar Strings y ese pequeño rayo dorado se fue moviendo en lineal recta hasta que llegó a uno de los cristales y, como si fuera un espejo, el rayo se refleja hasta que se distribuye de manera uniforme hacia todos los cristales dentro de la cueva, rebotaba constantemente, el brillo de la magia dorada del príncipe crecía mas y mas, hasta el punto en donde la cueva completa se llenó de ese brillo particular que los obligó a cerrar los ojos para no lastimar sus pupilas.
Fueron abriendo poco a poco sus ojos, cuando la luz se había disipado casi por completo, Rain quiso gritar por lo que estaba viendo pero los sonidos desde su garganta no podían salir. Había a una figura de color blanco de casi dos metros de alto, similar a los monstruos que alguna vez pudo conocer en los libros de su infancia. Blue estaba algo feliz al respecto, había funcionado, llamaron al viajero astral.
-¡Vaya, vaya!-. Dice la figura blanca enorme sin forma. -Pero si son mis chicos favoritos, Blue Canvas y sui alteza Solar Strings. -¡Que gusto me da verlos! Oh, vienen con alguien nuevo ¿Quién eres amigo?-. Su voz era divertida y animada, como si lo conociera de toda la vida. La figura se dio cuenta de que Rain estaba temblando sin decir nada, posiblemente sin procesar lo que acaba de ver. -¿Que te pasa, me tienes miedo? Oh, ya, ya, ya, seguramente es mi aspecto, déjame tomar una forma que sea un poco mas agradable-. El viajero astral hace frunce el seño y de repente su cuerpo se va moldeando poco a poco hasta convertirse a si mismo en un poni pegaso blanco con melena color verde mente. -¡Ah, mucho mejor! Sin duda prefiero este universo en donde todos están basados en equinos-.
Solar Strings tomaba un poco de aire, hacer ese hechizo especial y en especifico es algo cansado, sobre todo porque no estaba acostumbrado a hacerlo, además de ser agotador. -Uff...ojala no tuviera que depender de mi para poder llamarte-.
