Capítulo 33: Hora de visitas
Los días estaban pasando con demasiada lentitud, en el hospital los minutos se sienten una eternidad, estaba aprendiendo las rutinas donde le daban sus medicamentos para el dolor, la valoración del doctor y además de eso las enfermeras que siempre te miran de una manera compasiva, tienen que saber que es lo que le sucede al paciente así que cuando escucharon que había recibido un disparo lo observan con una enorme lastima, le hablan de una manera dulce y suave buscando que se sienta mejor.
Blue sabia que las cosas no habían terminado, no del todo, puesto que aun hay miembros de la secta que están dispuestos a hacer daño en nombre de ese Dios tan misterioso y extraño llamado "Dark Silence". Pero las cosas podrían tomarse el tiempo necesario para poder pensarse mucho mejor las cosas. Winston sigue libre por ahí, con una habilidad que ninguno sabe que puede hacer. Randall probablemente este escondido cual rata sin poder escapar de la ciudad después de lo que hizo.
Moon Dancer le contó a Blue que la directora Celestia cooperó con la policía en todo momento, entregando la descripción de Randall al mismo tiempo su expediente con todos sus datos. Claro que ya no estaba en su casa y sus padres ya ni siquiera quieren saber nada de él, se había convertido en la decepción de sus padres y de Canterlot High que estuvo bajo el reflector de muchos medios de comunicación durante varios días en donde se cubría la noticia. La única parte amable de todo esto es que Canterlot High cobraba un poco mas de reconocimiento...lastima que sea por de un intento de homicidio.
-Así que todo eso pasó durante la semana y media que estuviste inconsciente-. Dice Wallflower sentada en el sillón ya mucho mas tranquila. Moon Dancer le dijo a Blue que la primera vez que Wallflower había llegado al hospital no podía parar de llorar, estaba asustada, nerviosa, a nada de un ataque de pánico. Pero claro, ahora que los días pasaron, ella se encontraba muchísimo mas serena, en especial porque los doctores le informaron que no había pasado algo del todo serio, cierto, tuvieron que hacerle una transfusión de sangre, ya que verdaderamente estuvo demasiado cerca de morir por desangramiento, pero en unos días más podrá volver a caminar, con calma claro. A Blue le urgía salir del hospital.
Blue sujetaba su mano mientras le agradecía con la mirada, estaba feliz de poder verla. -Entiendo, ya lo dije como 10 veces pero, me da gusto verte Wallflower-.
-Pues quería asegurarme que nada le pase a mi asistente del periódico escolar-. Bromea sonriendo le amablemente acariciando su mano con su pulgar. -Aunque la directora Celestia dice que no pasa nada si el periódico se detiene por un tiempo, ella sabe que estas aquí en el hospital y que te estoy acompañando. Me alegra que te tenga consideración aun después de recibir un tiro-.
-Bueno...acabo de demostrar que nada me mata-. Corresponde con otra broma mientras se acomoda un poco en su cama, los medicamentos hacían efecto, pero lo cierto era que estaba mejorando. Son raros los casos en donde una herida de bala no deja secuelas severas en alguien, pero algo que sabia demasiado Blue era que las cosas mas extrañas le sucedían a él.
-Oye, no te esfuerces, si quieres cambiar de almohada solo pídelo-. Dice ella poniéndose de pie buscando ayudarlo.
-No, no, no-. Refuta Blue luchando un poco con el dolor en su costado, no era tan grande pero enserio era molesto y punzante. -Tengo que aprender a hacer estas cosas yo mismo. Continuaba buscando acomodarse.
-El doctor dijo que debes tener cuidado y evitar movimientos incensarios-. Dice Wallflower ayudándole a acomodar la almohada atrás de su espalda. -Listo, ¿Ves? Una bala no te mata, mucho menos que alguien te ayude cuando lo necesitas, tu madre tiene razón, eres demasiado necio cuando se trata dejar que te den una mano-.
-¿Conociste a mi madre?-. Pregunta Blue sintiéndose un poco mal por el hecho de que no les había mencionado nada de Wallflower.
La chica hizo una expresión de desagrado mientras permanecía de pie en la cama de hospital. -Sip, vine aquí el primer día que te trajeron a cirugía, y ahí fue en donde conocía a tus padres y a tu hermano menor. Imagínate su sorpresa cuando conocieron a la novia de su hijo. Porque hasta donde ella sabia "su hijo no está saliendo con nadie", es mas, ni siquiera sabían nada de mi-. Se cruza de brazos esperando la mejor respuesta.
Blue se sintió un poco acorralado al respecto, en especial porque si esa conversación estuviera sucediendo en la escuela, solo se iría corriendo como siempre, o fingiría que le están llamando. -Oh...pues, lo siento. Tuve demasiado en la cabeza estos días , tu sabes, todo lo que tiene que ver con la secta, las habilidades que tenemos...-.
Ella ríe mientras se le acerca poco a poco hasta besarle. Siempre había amado esa necesidad de cerrar los ojos cuando besaba a Wallflower, el mundo se detenía para bien y el calor del mismo se siente como justo lo que necesitaba poder soportar otro día. Al momento de separarse ella responde. -Descuida, entiendo. Si te soy honesta...tampoco le he dicho a mis padres de los nuestro. Para mi es demasiado raro lo de tener una relación-. Se ruboriza poco a poco.
-Ya tendré el gusto de Blue tratando de ser mas optimista.
-Pff, buena suerte con eso-. Dice tratando de consolarse. -Mis padres se la pasan en viajes de negocios, es raro cuando se quedan mas de 5 dias en la casa, pero ya estoy acostumbrada a quedarme sola-.
En ese momento la puerta de la habitación se abre, dejando entrar todo el ruido típico de un hospital en un día común y corriente, se pudieron observar personas que iban hacia un rumbo diferente, pero lo que de verdad asombró a Blue fue que, después de un buen rato, incluso antes de que le dispararan, pudo ver a su madre. Una mujer alta de cabello castaño y ondulado largo, vistiendo un traje de oficina, ella era secretaria en una compañía que vendía equipo artículos de oficina a grandes cantidades. Normalmente estaba ocupada, excepto por las noches, que era el momento en donde cuidaba de su hijo menor. -Discúlpame, vine tan rápido como pude cuando supe que habías despertado-. Dice ella muy emocionada cerrando la puerta tras de si y dejando su bolso en donde fuera solo para abrazar a Blue ignorando si le podía doler. -¡Me tenias muerta del miedo Blue Fitzgerald Canvas!-. Era una forma de expresar todo el alivio que estaba sintiendo al verlo despierto.
-Ho...hola mamá-. Responde Blue también abrazándola con algo de lentitud, sentía el mismo dolor agudo al momento de tener que extender los brazos.
-¡¿Tienes idea de que como me puse cuando me enteré que te dispararon?! ¡Que te dispararon! ¡Simplemente no puedo creerlo! ¡¿Donde estaban las autoridades?! ¡No había ni una sola patrulla cerca, el control de armas es un chiste en esta ciudad, ahora cualquier adolescente idiota puede tener una y lastimar a otro como si nada!-. Se escuchaba enserio indignada, quizás se había estado guardando todos esos comentarios durante el tiempo que solo podía esperar que su hijo abriera los ojos. -Pero puedo tolerar eso ¡Estas bien y es todo lo que importa!-. Después posa sus ojos sobre la chica, Wallflower se notaba retraída y nerviosa, algo que se acerca mas a su naturaleza mas típica, ambas manos en las rodillas apretando su colgado suéter y la mirada hacia abajo. -¡Hola cariño, discúlpame no te vi!-.
-Hola, señora Canvas-. Responde ella levantándose y extendiéndole la mano.
La madre de Blue la toma pero solo para darle confianza. -Ow, Wallflower, descuida, puedes llamarme Edith, no tengo ningún problema con eso, no tienes que ser tan formal ahora que se que me robaste a mi hijo-.
Wallflower se puso demasiado roja por la pena. -¡Mamá!-. Exclama Blue al ver que Wallflower se puso mucho mas nerviosa.
-¿Que? Solo era una broma. Ahora que lo pienso, soy yo la que debe pedirle perdón a esta encantadora chica por tener a un hijo tan maleducado que no me dijo que ya tenia novia-. Edith vuelve a reír mientras abría las persianas de la habitación, quería que entrara el aire.
Blue y Wallflower solo se miran de una manera demasiado incomoda, definitivamente no estaban listos para estos momentos en donde se presentaran a sus familias, ademas de que Blue sabia perfectamente que su madre era alguien...muy "animada" por así decirlo. -¿Donde está papá?-. Pregunta el chico.
-¡Agh! ¡Tu padre se la pasa trabajando todo el día sin descansar! Por lo menos me pudo ayudar en cuidar a tu hermano mientras yo venia al hospital-. Blue se sintió un poco mal porque al parecer sus amigos y su familia se habían quedado en el hospital durante toda la noche, esperando a que despierte. -Ademas sabes que a tu hermano le dan miedo los hospitales, todo desde que vio ese programa de doctores que sale en tele abierta ¡¿Puedes creer que en un canal publico pasen cosas así de espantosas?!-. La madre de Blue continuó hablando mientras "ordenaba" las cosas del cuarto de hospital, buscaba darle mas comodidad al lugar, o al menos eso decía.
Era mas que claro que Edith, la madre de Blue, tenia un complejo de controlarlo todo, si algo no está como a ella le gustaría haría todo lo posible para cambiarlo o "mejorarlo". La verdad es que Blue muchas veces tiene el mismo habito, tiene harto a todo mundo. -Ah, muchísimo mejor-. Dice con un aire glorioso tomando asiento en el segundo pequeño sofá individual en el otro lado de la cama. -Es exactamente lo que necesitabas, luz del sol y aire. Incluso cuando estabas en casa no salias para nada-.
-No exageres mamá-. Responde Blue.
-¿Exagerar? Varias veces no salias de tu cuarto todo el fin de semana por estar jugando en tu habitación-. Responde ella mirando a Wallflower. -Lo hubieras visto, cuando salió tenia la misma ropa, no se había bañado en dos días, estuve a nada de castigarle sin Internet-.
Wallflower suelta una pequeña risa viendo como Blue se ruborizaba y al mismo tiempo entendiendo que es de esas típicas madres que suelen decir cosas vergonzosas de sus hijos sin verle lo malo.
-Pero bueno, supongo que eso sera cosa del pasado, me hace feliz y aliviada saber que ya estas saliendo con alguien. Wallflower deberías ir a cenar a nuestra casa alguna vez-.
-Seria todo u..un gusto, señora Can...quiero decir, Edith-. Responde ella un poco abrumada por la atención y la amabilidad.
-¡También deberías invitar a tus padres! Me gustaría demasiado conocerlos ¿A que se dedican?-. Pregunta ella.
Blue por su lado no podía creer lo entrometida que puede ser su madre a veces, se apresura demasiado a las cosas en lugar de tomarlo con calma, sentía vergüenza porque notaba como Wallflower se ponía un tanto nerviosa al contestar todo eso. -Pues verá, mi padre es...-.
Pero la sala entera se llenó con un ruido molesto que provenía del bolsillo de Edith, estaba recibiendo una llamada. -Oh espera, creo que es de mi trabajo-. De su bolso saca un teléfono relativamente moderno. -¿Diga? ¡¿Que?! ¡Deje todo listo antes de irme!...No, estoy con mi hijo en el hospital y no pienso moverme por nada del mundo, Beatrice-. Era su asistente de oficina. -¿No encuentras la lista? ¡Dios mio, no bastó con decírtelo mas de dos veces!-. Ella se levanta y coloca una mano en la bocina del teléfono. -Discúlpenme chicos, debo atender esto-. Se dirige a la puerta cambiando por completo su tono de voz a uno mucho mas rudo. -¡Escúchame Beatrice, no me importa si tienes que buscar en mas de los 40 archiveros que tenemos, esa lista vas a encontrarla hoy!-. Sale de la habitación para atender mejor la llamada en el pasillo del hospital.
El cuarto de hospital se volvió realmente silencioso, Blue seguía colorado del rostro mientras miró a Wallflower. -Enserio...disculpala-. Susurra Blue. -Se que a veces es algo...directa con algunas cosas-.
La chica vuelve a sonreír con un poco mas de confianza entendiendo que esto era inevitable, pero salió mucho mejor de lo que esperaba. En su mente Wallflower se imaginaba mas momentos incómodos de silencio interminable mientras solo se escuchaba algún reloj de pared. Afortunadamente fue todo lo contrario. -Jeje, descuida. Me agrada tu madre y no lo digo solo por ser amable-.
En el tercer día en donde Blue estaba despierto en el hospital sin nada que hacer salvo configurar su nuevo teléfono que le había dado Moon Dancer, dos personas fueron a visitarlo, Sandman y Cheese. -¡Chicos!-. Dice Blue con una gran alegría.
-¡Espera, espera, tengo una broma que he estado pensando toda la mañana!-. Interrumpe Cheese poniendo las manos en su cabeza esforzándose por "recordar". -¡Ya lo tengo! Oye Blue, otro disparo mas y te habrías vuelto queso suizo ¿Eh?-. Se quedó esperando a que Blue o Sandman se atacaran de risa, pero eso no sucedió. -Vaya que publico tan difícil-. Refunfuña sentándose cruzando de brazos. -Estuve dos horas pensando en eso-.
-Hasta yo considero que es un poco grosero, Cheese-. Responde Sandman negando con la cabeza pero poniendo una mano en el hombro de Blue. -Hola ¿Como sigues?-.
-El dolor se está pasando-. Responde con mas optimismo. -Las maravillas de la morfina. Gracias a los dos por venir, mi madre se acaba de ir y ofreció a Wallflower llevarla hasta su casa-.
-Ah no es nada, realmente no teníamos nada que hacer-. Dice Cheese Sandwich jugando con el control remoto de la televisión buscando algo interesante para ver.
-Yo también te quiero Cheese-. Dice Blue entendiendo que esa es su forma de ser.
Sandman ríe levemente mientras saca algo de su mochila, un recipiente con un liquido color morado. -Oye Blue escucha, esto es algo que nuestro pueblo hace. Se que quizás estas mas acostumbrado a este tipo de medicina, pero si te lo traje es porque funciona. Es una receta que ha pasado por demasiadas generaciones en mi familia-. Blue recordó algo que algunos tipos hippies de Canterlot High decían; que las medicinas producidas en masa solo resultan ser un monopolio controlado, ademas de que a largo plazo resultan muy contraproducentes en una persona. No estaba del todo de acuerdo, pero tenia curiosidad por tratar probar algo diferente.
-De acuerdo, quizás funcione-. Blue abre el frasco y se traga todo en cuestión de un rápido segundo. -¡Puaj! Sabe como a césped con lodo-.
Sandman carcajea, él extrañaba esos momentos en su vida. -Pues ¿Que esperabas? Lo que da la tierra no siempre sabe bien. Te sentirás mejor demasiado pronto, ya veras, solo no le digas a los doctores-.
-¿Espera que?-.
-¡Oye, Blue!-. Interrumpe Cheese mientras jugaba con los botones de la cama de hospital. -Hay otra razón por la que vinimos, digo, si es que de verdad queremos aprovechar el momento-. Declara sonriendo. -Díselo, Sandman-.
-Por favor Cheese, todo con calma, Blue se está recuperando-.
-No, no-. Dice Blue levantándose un poco mas, ya podía moverse con un tanto mas de libertad,se recuperaba y eso era una buena razón para esperar el día siguiente. -Los estudios que me han hecho demostraron que no tengo demasiado daño. Ademas me hará bien intentar moverme por mi mismo-.
-¿Seguro? De acuerdo amigo, quisiera decirte que tengas mas cuidado par ala próxima pero no es como que supieras que día alguien tratara de matarte-. Dice Sandman, estaba un poco incomodo dentro del hospital, estaba lleno de cosas que no entendía ademas de ese aroma asaltante característico de los hospitales.
-¡Hubiera evitado la bala pero tardé en usar mi habilidad! Me confié demasiado al creer que Randall solo quería saludar, debía adivinar que era un psicótico-. Dice Blue sintiéndose el mas inútil del grupo, todos tenían habilidades buenas, y él solo puede mirar el futuro durante unos miseros segundos.
-No te culpes por lo sucedido. Siempre es bueno suponer lo mejor...aunque literalmente casi te mueres por eso-. Dice Cheese buscando animarlo, como era el trabajo designado por el mismo. -¡Pero justo por eso vinimos! Hemos estado investigando, ya sabes escuchando conversaciones privadas y todo eso-.
-En realidad Cheese usó Brown Sugar para esconderse en el techo de un par de salones-. Aclara Sandman
-¡Estar en los techos es demasiado divertido! En fin, hace un par de días escuché a un par de tipos, su nombres son Maze Mind y Star Spirit, van en mi clase de historia. Si mis oídos no me engañan, te juraría que estaban hablando de cosas raras, algo sobre una reunión de emergencia. Fue un poco difícil distinguir que era lo que estaban diciendo, el ruido de la escuela era fuerte, pero sospecho que ellos pudieran ser parte de algo-.
-Eso es un poco de esperarse-. Declara Blue con un poco de tranquilidad inesperada. -Sabemos que hay estudiantes que son parte de la secta. Cuando quemamos el bunker solo dimos el mensaje de que íbamos hacer algo respecto para detenerlos, pero es lógico que quedarían algunos sueltos buscando reunirse de nuevo-.
-Empezando por Randall-. Señala Sandman. -Es claro que es un miembro de la secta tan entregado que estaba completamente dispuesto a matar. Si es verdad que existen varios estudiantes que son parte de la secta entonces lo mas probable es que estemos en peligro ¿No?-. Pregunta Sandman mientras trataba de no pensar que estaba parado en uno de esos lugares en donde su familia le dijo que no debía pararse.
-No necesariamente-. Contesta Blue. -No tienen líder, las autoridades están vigilando mejor las calles desde que nosotros dimos a conocer detalles de la secta, eso quiere decir que incluso si quedan varios miembros por ahí, no se van a decidir a atacar por un tiempo. Seria de muchísima ayuda saber donde esta Winston-.
Los tres guardaron silencio durante un par de minutos. Recordaron como Winston se había escapado haciendo uso de su habilidad. De saber que poseía una, Blue se imaginaba matándolo rápido, no es como que le agrade la idea de matar, pero sentiría que estaría salvado demasiadas vidas al momento de hacerlo, que eso traería paz.
Sandman entonces decide volver a tomar el rol de la voz de la razón. -Debemos mantenernos al tanto pero no por eso tenemos que desvivirnos esperando a que hagan algo, es probable que ni siquiera lo intenten de nuevo, todo el mundo sabe los símbolos que usa la secta, aumentaron la seguridad en espacios públicos después de eso. Esto es una enorme victoria, lo mejor que podemos hacer es reponer algo de estabilidad emocional y no quemarnos la mente -.
Blue asiente deseando grabar esas palabras de alguna manera y escucharla en los momentos que mas los necesitaba, en especial cuando se despertaba por las noches al tener una pesadilla; A veces soñaba que estaba de nuevo en el bunker, que estaba atado de pies y manos en el suelo mientras los miembros de la secta y Winston masacran uno a uno a todos su amigos. Una pesadilla de la que siempre despierta sudando y respirando agitado como si acabara de subir unas largas y pesadas escaleras y sobre todo agradeciendo de que no se trataba de algo mas que un sueño.
-Tiene sentido-. Dice Cheese. -Siguen por ahí pero ¿De donde van a sacar a mas miembros después de que el bunker se quemara? Básicamente les echamos a perder sus planes, fueran cuales fueran. Y de hacerlo, simplemente tendríamos que usar nuestras super habilidades para volver a detenerlos-. Sonríe optimistamente y saca de su mochila un pastel a medio cortar para darle una gran mordida. -Disculpa, necesitaba azúcar, ya llevo 20 minutos sin comer nada dulce-. Aclara con la boca llena.
-Hablando de habilidades-. Interrumpe Blue. -¿Solaris y tú no han tenido alguna habilidad?-. Ya le había preguntando a Moon Dancer pero esta vez quería escucharlo de la boca de Sandman.
-No aún, pero, si verdad esa magia extraña se va a manifestar...estaré listo. Pero Blue ¿Puedes usar tu habilidad aun? ¿O tu estado actual te dificulta hacerlo?-. Dice Sandman tratando de no ser condescendiente.
Blue respira con un poco de calma y estira sus brazos buscando relajarse. -Veamos...King Crimson-. Susurra quedándose quieto y dejando que la visión a 8 segundo al futuro se haga presente en su mente.
-...¿Y bien?-. Pregunta Cheese impaciente por saber si algo interesante iba a suceder.
En respuesta Blue solo puede suspirar para dar algo de suspenso al momento. -Doctor Sherman, favor de presentarse al área de cirugía-.
-¿Eh?-.
Después en los altavoces del hospital se escucha fuerte y claro "Doctor Sherman, favor de presentarse al área de cirugía", era obvio que aun podía mirar el futuro, su habilidad no se había debilitado a diferencia de lo que temía, tal parece que el daño físico no afecta tanto como pensaba. -Pues al parecer aun tengo lo mio. Espero pronto salir de aquí, no tienen ni idea de lo aburrido que es estar en un hospital-. Se puso de pie para estirar las piernas un poco, levantó sus rodillas levemente y con algunos movimientos truena un par de huesos de su espalda.
Blue hizo todo esa manera consciente, pero se detuvo un misero segundo para darse cuenta de que...ya no le dolía nada. -¡Wow!-. Exclama Blue sin poder creérselo, estaba como si nada, incluso tuvo que mover su bata de hospital y comprobar que aun tenia los puntos de la sutura de la herida. -¡No me duele!-. Mira a sus amigos sin poder esconder su alegría.
-Por supuesto que no-. Responde Sandman con un gesto presuntuoso. -Te dije que la medicina de mi gente era buena-.
