Blue abre lentamente los ojos después de sentir la garganta y boca completamente seca. Sentía una rara parálisis que se acompañaba de una manera sincronizada con los latidos de su corazón y su respiración. Por un momento pasa por su mente que había muerto, que ahora estaría en un lugar en donde su alma seria juzgada por todo lo que había hecho.
Pero poco a poco se va percatando de que estaba demasiado lejos de ser el paraíso en el que muchos creen, mas bien se trataba de un hospital, tenia una maquina conectada a su cuerpo, una intravenosa y muchas vendas. Seguía con vida, pero estaba petrificado en la cama mirando la sabana que lo cubría, tenia miedo de encontrarse con que le faltaba alguna extremidad y por fortuna no era asi.
Deseaba tener un espejo para poder mirar el resultado que había dejado en su cuerpo el haberse enfrentado a Seamus de esa manera. No había ni una sola ventana en esa habitación, lo cual era demasiado deprimente, además de que no tenia compañeros en ese cuarto de hospital. -Mi espalda... con una clara incomodidad. No había nadie ahí esperando que despertara. No podía moverse por el dolor, era claro que no iría a ningún lado por el momento. -¿Hola?-. Dice en voz alta, pero se da cuenta que hasta las cuerdas vocales le dolían levemente, debe ser algún efecto de los medicamentos.
Lo peor de todo era que no podía determinar en donde estaba, no sabia si seguía en Canterlot, o estaban en Manehattan o en un sótano secreto, era un tanto tenebroso tanto silencio. Blue tuvo que mantener la poca cordura que le quedaba, no solo había sobrevivido a una brutal paliza, sino que también pudo darle fin a Seamus, tal y como había querido desde que su vida se fue lentamente a la basura.
La puerta se abre en un rechinido demasiado molesto, era una enfermera que tenia consigo una bandeja con mas medicamentos. -Oiga..., ¿Dónde estoy?-. Pregunta Blue tratando de guardar fuerzas, estaba agotado.
La enferma deja caer la bandeja de la impresión. -¡Santo cielo! ¡Despertó!-. Ella corre hacia al pasillo y se puede escuchar claramente como exclamaba -¡Doctor, doctor, él despertó!-.
Blue supuso lo peor, quizás solo lo estaban manteniendo con vida para poder enjuiciarlo y que pase el resto de sus días tras las rejas. Siempre que cree que un problema se resuelve, otro empeora. Pasaron alrededor de 40 minutos, o por lo menos así los sintió Blue, hasta que la puerta de nuevo se abre pero dejando pasar a quien menos se esperaba ver. Era la misma princesa Celestia, con una expresión seria en su rostro que reflejaba muy poca benevolencia.
No había nadie mas, no había doctores, guardia real, prensa...nadie, solamente un poni terrestre común y corriente al lado de la gobernante de toda Equestria. -Me alegra ver que hayas despertado-. Dice la princesa aproximándose a la cama de hospital, ella era enorme vista desde abajo. -Tuvimos que hacerte múltiples transfusiones de emergencia, eso sin mencionar las operaciones que tuviste por las fracturas y un injerto de dos dientes que perdiste-. Ella hace levitar una tabla cerca de la cama de Blue para poder leer los resultados y situación del paciente. -No podrás moverte de aquí en alrededor de tres semanas-.
Por mas que no quería admitirlo, Blue estaba muerto del miedo al tener a Celestia ahí, sabía que iba a darle una especie de veredicto, por eso estaba sola. -¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?-. Pregunta temiendo arruinar el hilo de la conversación.
-12 días, según mis guardias-. Dice dejando la tabla en su lugar. -Hablando con la verdad, muchos te daban por perdido, incluso un doctor me dijo que no ibas a sobrevivir. Cuando recibí la noticia de que habías despertado eso tenía que verlo por mi misma-. Era claro que no tenía intenciones de sentarse, ni siquiera en el suelo. -Blue Fitzgerald Canvas, mencionar todos los problemas has traído no seria nada nuevo ni para ti ni para mi. Pero admito que fuiste difícil de encontrar después de tu huida del Imperio Solar-.
Blue no comprendía que era lo que quería dar a entender con esa recopilación de los hechos. -Soy muy bueno para esconderme de ir a prisión por algo que no hice-.
Ella suspira nuevamente con toda la calma del mundo relajada en lo que únicamente puede ser la experiencia de ser una gobernante reconocida. -Es cierto que ha habido demasiadas incógnitas con respecto a tu situación. Primero que nada, quiero preguntar algo importante ¿Dónde está Seamus?-.
-Seamus murió. Intentó matarme usando un hechizo de tiempo avanzado, por fortuna...pude reflejárselo-. Susurra viendo de nuevo en su mente a Seamus haciéndose viejo y volviéndose polvo.
Celestia se pone incrédula, lo que estaba pasando ponía en duda todo su juicio, era complicado elegir en que debía creer. -Conveniente, desapareció sin dejar rastro ¿Cómo sé que no lo estas encubriendo? ¿Cómo sabré que en realidad no escapó y que tú estás diciendo que está muerto para no buscarlo?-.
Por unos instantes Blue quería responderle con insultos, pero tuvo que controlar su enojo al pensar que su situación política pendía de un hilo. Celestia estaba dudando, de no creerle completamente a Blue entonces él ya estaría encadenado a la cama de hospital. -Princesa Celestia-. Dice tragándose su rabia. -Seamus me arruinó la vida, me hizo ser un fugitivo, me hizo perder amigos y alejarme de mi familia, no pude estar con mi madre en sus últimos días de vida. Yo...odio a Seamus con toda mi alma y me alegra que este muerto, pero me trae paz a mi alma saber que fui yo el que lo asesinó-.
La princesa Celestia, sin cambiar nada de su rostro, con una completa expresión de frialdad, tal y como le habían enseñado para no mostrar debilidad, sigue mirando a Blue creyendo en sus palabras, pues había visto esos ojos llenos de determinación en alguien mas, eran idénticos. -Comprendo-. Dice con su voz delicada. -Me imagino que ha sido difícil para ti, entenderás que debo saber todo sobre la situación, no hubo ningún testigo sobre el desenlace que tuvo tu encuentro con ese unicornio-.
-Ese unicornio fue el responsable de lo que sucedió en Meddle, además del intento de homicidio que quiso llevar contra usted, usaba la magia similar a la de los changelings para hacerse para por mi-. Explica Blue quien no había podido hacerlo antes de que el gobierno lo persiguiera. Pero ya era demasiado tarde, había escalado a todas esas alturas.
Celestia entonces suspira y trata de encontrar su lado mas benevolente al respecto, después de todo las cosas habían resultado bien, Seamus había sido detenido y la invasión Changeling pudo evitarse gracias a Shining Armor y Cadance. Además, ver a Blue en la cama sin poder moverse con un montón de golpes y heridas en el cuerpo también fueron la garantía de que habían luchado con odio mutuo. -De acuerdo, me veo atada de cascos en esta situación, no hay forma de probar que eres inocente...pero tampoco que eras culpable. Las cosas siguen pendiendo de un hilo, Canvas, sin embargo como agradecimiento y haber luchado por tu patria...considérate exonerado. De todas formas estarás bajo vigilancia estricta durante los últimos meses, una forma de poder verificar tu situación e intenciones. Tengo que reconocer que no es una idea que yo haya querido, sin embargo muchos testigos de lo ocurrido en la boda, incluyendo mi hermana, han mostrado tu apoyo hacia a ti, asi que para evitar disgustos..., te propongo algo-.
Blue asiente para poder escuchar atentamente de que se trataba. -Dígame-.
-Yo me encargaré de que se haga una investigación al respecto, podrás volver a tu hogar, podrás tener una vida normal en Equestria, pero estarás en arresto domiciliario hasta que todo se disipe. Además, no quiero que uses de nuevo esa magia, no es algo natural que deba ocurrir en un terrestre, incluso si haces levitar un vaso con agua te exiliare de nuevo ¿Esta claro?-.
Él poni suspira con alivio. -De acuerdo, la verdad, aunque esto quizás sea algo que no le interese, el error mas grande mi vida fue haber aprendido acerca de esta magia, y quisiera olvidarme de ella-.
Celestia ha sido princesa durante mas de mil años, ha mirado toda clase de situaciones, toda clase de ponis yendo y viniendo, nada la podía tomar desprevenida, y en todo ese tiempo, ella ha aprendido a diferenciar cuando un súbdito miente, y no era el caso de Blue, quien perfectamente se veía en lo mas hondo de si mismo, un poni destruido y solitario consumido por errores. -¿Aceptas el trato entonces?-.
-Si... .
El cementerio de Manehattan era uno de los mas grandes de Equestria, era hermoso y muy arreglado, varias tumbas datan desde hace décadas. El día era hermoso, soleado, perfecto para que esas flores amarillas florecieran al ritmo de lo que eran las estaciones, adornaban de una manera hermosa el lugar. Blue estaba parado en una tumba que recién se había puesto, una pequeña dedicatoria, al mismo tiempo, el dulce aire del fin de la estación pasaba por la melena del poni terrestre quien se sentía destruido, pero al menos tenía calma en su mente, ya no tenia porque correr, ahora todo era posible. -Hola mamá... Blue mientras colocaba las flores favoritas de su madre al pie de la lapida. -Al fin pude venir a verte, perdona que no haya podido escribirte nada, ni tampoco decirte en donde me encontraba-.
Estaba hundido en una profunda tristeza que, a diferencia de lo que pensaba, no fue solucionada al momento de matar a Seamus. -Quisiera haber estado ahí, te hubiera dicho todo lo que viví, y todas esas veces que te necesité y ahora...ya no estas-. No puede evitar llorar, teniendo recuerdos de niño. -Ojala...algún pueda encontrarte de nuevo. Conocí a alguien pero...las cosas no resultaron tan bien como yo esperaba, me habría encantado que se conocieran, ella era tan...feliz, se que quizás se llevarían demasiado bien. Perdóname por todo, me hubiera gustado ser un mejor hijo-. Sollozaba un poco fuerte mientras pasaba uno de sus cascos en los bordes de la lapida.
Las pisadas en el césped avisaron que alguien se acercaba, Blue como siempre estaba alerta de que alguien lo lastimara, se voltea para darse cuenta que se trataba del viajero astral en su forma de pegaso blanco, traía un enorme ramo de flores moradas consigo. -Hola amigo...-. Saluda mientras su aleto se iba sincronizando hasta descender. -Lamento tu perdida-.
-Oh...viajero astral-. Se seca las lagrimas, odiaba cuando alguien lo veía llorar, para él era algo asi como una debilidad. -Gracias por venir-.
-Supe que acabaste con Seamus, es un regocijo saber que el bastardo al fin...-.
-Por favor-. Interrumpe Blue. -No aquí. No quiero ensuciar el lugar de descanso de mi madre con el recuerdo de ese unicornio-. Volvió a mirar la tumba en completa tumba tratando de comprender y sobrellevar el dolor de haber perdido a alguien.
-Lo siento-. El viajero astral pone las flores moradas al pie de la tumba con la de Blue. -La conocí aunque sea un poco, se que no es necesario que te lo diga, pero ella sabia perfectamente que si no ibas a verla era porque no podías, no seas tan duro contigo mismo-.
Blue suspira deseando que todo se trate de un sueño. -Supongo-. Responde mientras en parte se da cuenta que hablar con una lapida no era del todo útil, en realidad era una forma desahogarse, aunque las palabras del viajero astral fueron de ayuda porque la culpa lo estaba carcomiendo. -¿Encontraste algo?-.
-En efecto-. Afirma el viajero astral. -Quería hablar de eso contigo, pero me enteré que tu madre había muerto, cuando estés listo vamos a tu casa lo mejor es hablar en privado-.
El hogar de Blue, que estaba lleno de telarañas y polvo debido a todo el tiempo que ha estado ausente, era algo modesto, nada mal para ser un departamento de la gran ciudad, eso sin contar que las rentas estaban por las nubes últimamente, pero Canterlot se encargó de devolverle el lugar. Un montón de periódicos estaban en el suelo, los sillones tenían sabanas encima, no había ningún plato sucio, y muy apenas el refrigerador seguía encendido. -Me gustaría ofrecerte algo de comer, pero me temo que no hay nada aquí-. Cierra la puerta del departamento tras de si.
El viajero astral usa sus alas para ver mejor las fotografías que había en la pared, jamás había estado en lo que era el verdadero hogar de Blue. -No te preocupes, estoy seguro que con una buena limpieza y una pintada puedes hacer que este departamento deje de verse como una pocilga-.
-Wow, gracias por la sinceridad...auch... se queja del dolor debido a que la quemadura de su pecho, en donde tenia varias vendas cubriéndolo, le continuaba doliendo.
El viajero astral rápido y servicial se pone al lado de él. -¿Estas bien? Deberías sentarte, no me puedo ni imaginar lo que soportaste al enfrentarte a Seamus-. Disimuladamente mira las cortadas que Blue tenia en su cuerpo, por fortuna las vendas no dejaban ver la horrible cicatriz que le había quedado.
-Estoy bien-. Responde Blue tratando de caminar por si mismo, pero lo cierto era que la piel le ardía desde adentro, o al menos eso sentía. -Solo...debo tomar mis medicinas-.
-Por supuesto, te traeré agua-. El viajero astral va a la cocina y trae un vaso con agua. -¿Entonces Seamus intentó usar el "abrazo de la muerte" contigo? Eso sin duda deja en claro que te quería muerto, sin quedarse con la mas mínima duda de que pudieras sobrevivir-.
-Y que lo digas, tuve que ser demasiado exacto para poder usar mi Frith of Fifht, un segundo mas o menos y no estaría aquí hablando contigo-.
-¿Donde dices que la aprendiste?-.
-Fue gracias a una cebra que conocí en el bosque Everfree, ya había escuchado rumores acerca de esa raza, capaces de manipular la magia a pesar de no ser unicornios. Ella fue la que me dijo que para ganarle a Seamus no tenia que ser mas poderoso que él, solo se trataba de técnica...y tuvo toda la razón del mundo-.
-¡Pues ahora que tienes semejante habilidad déjame decirte que no creo que alguien te pueda ganar de nuevo!-. Dice con total seguridad y alegría dándole el vaso con agua a su amigo.
Blue rie mirando el suelo que ya estaba demasiado sucio. -No, me temo que no-.
-¿A que te refieres?-.
-Por desgracia los que no somos unicornios tenemos un limite para poder usar magia. Los unicornios son capaces de manifestar magia muy fácilmente gracias a su cuerno pero...los que no son como los pegasos o terrestres, tienen que usar una fuerza de su cuerpo para crearla. Cuando me enfrenté a Seamus use demasiado de esa fuerza, casi toda, en pocas palabras...lleve mi cuerpo al limite causándome un daño interno irreparable, si decido seguir usando magia...moriré. Básicamente no podré usar magia nunca-. Se toma las pastillas que le había recetado, en el fondo rezaba para que fueran lo suficientemente fuertes para que el dolor pudiera desaparecer, tenia demasiado problemas para dormir por eso, además de que a menudo la prensa lo busca a media noche par aun entrevista exclusiva.
-Vaya..., enserio yo...-.
-Esta bien-. Dice Blue sonriéndole, ya se había disculpado demasiado con él en un solo día, no quería sentir la lastima de nadie. -Ahora soy solo un poni terrestre común y corriente como siempre debió haber sido, estoy bien con eso-.
La ciudad de noche era hermosa, había demasiado ruido, lo cual era hasta cierto punto algo arrullador para Blue, ya no era capaz de dormir en tanto silencio como lo eran las noches heladas en la tierra de los Yaks. El viajero astral se sienta en uno de esos sillones individuales que se hunden como espuma, eran demasiado cómodos pero un poco ridículas, solo Blue podría tener algo asi en su hogar. -Y...¿Quieres hablar de la razón por la que vine?-. Pregunta tímidamente. -Entiendo si es mal momento, creo que tengo ese enorme talento de ser inoportuno-.
-Oh no, no, me gustaría tener la mente ocupada, es demasiado difícil pensar en como voy a rehacer mi vida, dudo mucho que aun tengan disponible mi puesto en el teatro asi que...cualquier cosa que sugieras la tomaré-.
El viajero astral adopta una posición un poco mas seria para hablar, lo cual siempre indicaba malas noticias considerando que él siempre era alguien juguetón y que le encantaba bromear y reír, pero este caso era diferente, podía verse por la forma en que iba a hablar. -Blue...estuve en varios universos, realidades muy similares a esta, investigando, preguntando en lugares recónditos que no me creerías si te lo digo-. Sus ojos daban el perfecto reflejo de aquella declaración tan lúgubre, era como ver una persona que estaba reviviendo traumas mirando el vacío.
-¿Que averiguaste?-. Pregunta Blue sabiendo que quizás los problemas no se habían acabado del todo.
-Escucha, se quien es Dark Silence, se porque Seamus lo mencionaba tanto y también porque lo estabas presenciando en tus visiones-.
Un escalofrió recorrió toda su espalda, al mismo tiempo de la piel erizada, como si una corriente del aire más helado del ártico hubiera entrado justo entre ellos dos.
El viajero astral continua. -Es verdad, fue derrotado, pero...tal parece que existen personas que le rinden culto, que siguen siendo sus fieles seguidores sin importar que es lo que pase. Hacen sacrificios en su nombre. Era considerado por muchos como un dios de las tinieblas. Solar Strings tiene razón, fue destruido por un guerrero que nadie conoce, pero...esto te va a sonar demasiado extraño, pero es hasta lógico considerando lo poderoso que era…-.
-Dilo de una vez, viajero, este mundo está lleno de locuras y de cosas que no tienen sentido, si algo tenemos demasiado presente, es que la realidad es mucho mas temible que nuestra imaginación-.
El viajero astral suspira buscando relajarse, más era difícil. -Blue...existen múltiples universos, algunos no se relacionan en lo absoluto, otros son casi idénticos, presta atención; Dark Silence trató de conquistar Equestria pero entonces, un guerrero desconocido logró vencerlo con la ayuda de la espada de las almas..., por desgracia el guerrero termino muerto, pero Dark Silence no murió, no del todo-.
-¡Vaya!-.
-Déjame terminar. Dark Silence es el resultado de dos criaturas siniestras, una de ellas llamada La Oscuridad, y el otro es El Silencio, ambos se daban por muertos durante mucho tiempo, pero...tal y como sospecho...La Oscuridad sigue con vida, solo una muy pequeña y diminuta parte esta con vida, se aferró a una dimensión diferente a la nuestra, trata de recobrar energía suficiente para recuperar todo su poder y de esa forma...completar la voluntad de Dark Silence-.
Blue se queda petrificado, en sus visiones, producto de la maldición que Seamus le había arrojado, podía ver a ese monstruo consumiendo todo lo que tenia a su paso en una ola de muerte, destrucción y sangre en donde los inocentes clamaban por ayuda pero nadie los escuchaba, la verdadera tragedia ocurriendo, similar al apocalipsis, el fin del mundo. -¿Que podemos hacer?-.
El viajero astral entonces trata de ser muy positivo al respecto, puesto que si había una esperanza. -Escucha Blue, ese mundo en donde La Oscuridad está viviendo es algo que jamás habías visto, pero...La Oscuridad no tiene fuerza para poder hacer algo al respecto, si pudiéramos ir y destruirla...-.
-Entonces no existirá la posibilidad de que Dark Silence regrese-. Dice mientras de nuevo siente como la esperanza brilla dentro de él. -Pero...solo tú puedes viajar a través de las dimensiones, no entiendo como podría ayudarte-.
-¡Esa es otra interesante noticia!-. Le da una palmada en la espalda. -Por mucho tiempo tiempo creí que solo yo podía viajar entre universos a voluntad pero...justo hay alguien fue capaz de crear una forma de viajar a cualquier dimensión, incluso un poni terrestre como tú podría usarlo-.
-¡¿De verdad?! ¡¿De quien se trata?!-.
El viajero astral recuerda todas las travesías que había estado teniendo, pero también recuerda como le tiene un particular cariño al mundo en donde estaba parado. -Del mismo Star Swirl el barbado-.
Blue no puede creerlo en lo absoluto, había escuchado historias sobre ese unicornio, considerado por muchos como uno de los mas poderosos en la historia, no solo de Equestria, si no también del mundo, el padre de los hechizos, un conocimiento que parecía ser infinito, un verdadero prodigio, el mago de magos. -Wow...sabia que era talentoso pero jamás pensé que alguien fuera posible de crear un viaje dimensional...-.
-Pues créelo Blue, el bastardo era tan talentoso que daba miedo lo que podía hacer. En fin, esa forma de viajar esta materializada en un espejo que...por desgracia no sé en donde se encuentra en ESTE universo, pero, uniendo los hilos hay una posibilidad; Se encontraría en...-.
-Canterlot-. Interrumpe Blue maldiciendo su suerte. -...¿Crees que Celestia crea toda esta historia?-.
-No lo sé, pero vale la pena intentar-.
