-De acuerdo, aquí voy-. En el salón que Moon Dancer tenía para poder trabajar estaba grabando con una cámara en un trípode apuntando hacia un aparato extraño conectado a una computadora. Ella traía puestos lentes de seguridad y una bata de laboratorio. -Este es el día número 9 de la prueba básica-. Narraba frente a la cámara. -Ya he intentado hacer diferentes tipos de análisis, asi que he construido esta máquina que es capaz de medir el voltaje de una descarga. Este equipo me ha costado alrededor de dos meses de trabajo asi que espero me de un aproximado-. Ella enfoca el aparato, extraño, era como una tostadora recubierta por un material raro y además de eso tenia varios cables que la conectaban a la computadora. -Como anotación especial quisiera hacer énfasis de que, en caso de que esto resulte mal, dejaré de enfocarme tanto en mi habilidad para poder trabajar con la de los demás. Esta prueba solo es un modo de disciplina de que puedo ser capaz de controlar la energía que yo pueda crear, necesito autocontrol.-. Moon Dancer se aseguraba que los lentes de seguridad estuvieran bien puestos, después toma un largo respiro, sabia que cuando era cuestión de controlar su habilidad entonces era mas difícil crear rayos. -Intento numero 15...Thunderstruck-. Un pequeño rayo brota de una manera repentina desde su dedo índice y esta cae sobre el aparato extraño, se escuchó como si algún conector hubiera hecho corto circuito. Entonces la computadora parece procesar todos esos datos junto a un montón de gráficas y programas que no dejaban de presentar números, pero entonces la pantalla solo marca un gran y enorme "30".
-¡SII!-. Grita Moon Dancer demasiado emocionada quitándose los lentes de seguridad y arrojándolos al suelo. -¡30 voltios exactos!-. Toma la cámara para hacer que grabe directo en la pantalla de la computadora. -¡Nada de 29.9, o 30.1! ¡30 voltios exactos! ¡Soy completamente capaz de usar mi habilidad para crear la cantidad de energía que quiera o que necesite! -. Tenia tantas ganas de arrojar lo que sea por lo feliz que estaba, el hecho de poder controlar su habilidad la hacia estar un paso mucho mas adelante de lo que muchos podrían pensar, en definitiva, ella estaba logrando demasiado en ese salón encerrado y asqueroso. -¡Ahora todo estará perfecto para la misión que tengo programada! -.
Mientras tanto Fluttershy mostraba lo que había ganado en el torneo de Imperio de Ardillas a Solar Strings. -¡¿Que?!-. Exclama Solaris viendo el fajo de billetes que tenía Fluttershy en sus manos tan suaves.
-Asi es, resulta que enserio soy buena para jugar-. Decía con una confianza abrumadora, al menos por el tiempo que le iba a durar el hecho de haberse nombrado como la campeona estatal. -¡Asi que puedo pagarte todo lo que te debo!-. Ella cuenta los billetes e inconscientemente sacaba la lengua para concentrarse. -Listo, 600 por lo de nuestras fianzas y...2000 que diste vendiendo tus boletos para el concierto de Simple Noise-. Sonríe demasiado aliviada. -¿No es genial?-.
Solaris no estaba del todo convencido de tomar ese dinero de ella, se sentía raro. -Emm...si, claro. Estos 600 son de Moon Dancer en realidad, y...sobre los boletos yo lo hice con gusto no quiero que creas que me los debes o algo asi...-.
-Pero Solaris, tu querías ir a ese concierto...-. Dice ella sin entender que estaba haciendo mal.
-Lo sé pero...supongo que lo mas quería entonces era ayudarte...-. Hubo un pequeño silencio incomodo por parte de ambos, era sus dos personalidades chocando. Fluttershy no podía de dejar de sentir culpa de que Solaris siempre la esté ayudando y ahora quiere compensarlo, pero Solaris ayuda de corazón y es incapaz de recibir algo a cambio de una buena acción. Dos opuestos bondadosos encontrándose. -Además, me habría encantado ir contigo para poder apoyarte, entiendo que le pediste a Blue que fuera para que pudiera usar su habilidad y ayudarte a ganar pero...aun asi yo hubiera ido con gusto-.
Fluttershy se va sonrojando poco a poco, pero se sintió mal al ver el desánimo del chico. -No quería...que...-.
-Me gusta estar para ti-. Interrumpe Solaris no siendo nada brusco. -No pienses que lo hago por que creo que me devolverás el favor algún día o que tengo un deber contigo..., además tu misma lo dijiste, era por una buena causa asi que...no molestaría saltarme un par de clases para ir a darte ánimos-. Solaris no lo decía, pero se puso un poco extraño al saber que ella haría algo tan diferente a su personalidad y que no estuvo ahí para ella, en especial cuando ella siempre lo acompañó.
En el silencio constante de la habitación Fluttershy se acercó lo suficiente para tomar su mano con la suya, no tenia miedo de hacerlo, hoy era uno de esos días en donde hacia cosas que no se creía capaz, pero se daba cuenta de que todo era concepto de quererlo. -Lo siento...-. Susurra delicadamente mientras iba poniendo la cabeza en su pecho.
Solaris quería decirle que no tenia de que disculparse, que todo estaba bien, que no estaba molesto, pero...el tenerla de esa manera, al igual que en el baile de otoño, era una fuerza mas poderosa que la gravedad, no podía separarla o decirle lo que sea arriesgándose a romper ese momento. Era como quedarse quieto y apreciar que una mariposa se había posado amablemente en su hombro. -Esta bien, de verdad-. Murmura Solaris teniendo por primera vez la decisión y confianza suficiente como para enlazar sus dedos con los de ella...y solo concluye con ella correspondiéndole.
Al cabo de un par de semanas, la escuela se estaba recuperando de una poderosa crisis económica, el hecho de que la entrada de la escuela había sido destruida, se tuvo que invertir demasiado dinero del fondo escolar y no fue nada placentero para los padres saber que la escuela tenia necesidades que cubrir.
El equipo de atletismo necesitaba nuevos uniformes, se necesitaba arreglar varios detalles del gimnasio, el laboratorio necesitaba equipos nuevos, el club de teatro requería de mas material, la banda escolar debía darle mantenimiento a sus instrumentos y además lo que se necesitaba para poder financiar las actividades extracurriculares, definitivamente era demasiado dinero. Pero entonces surgió la idea grupal de una "Exposición musical" lo cual emocionó demasiado a todo mundo, un evento en donde diferentes bandas de la escuela iban a poder tocar como exhibición para todo el mundo.
-Una exhibición musical-. Dice Sandman mientras leía el periódico escolar a la hora del almuerzo, veía como la mayoría de los alumnos estaban mas unidos que nunca gracias a un espíritu escolar que los impulsaba a trabajar juntos, a fin de cuentas todos estaban en Canterlot High. -Reconozco que esto es algo interesante. Incluso hoy se reunieron para hacer carteles promocionales-.
-Es una tontería...-. Reniega Moon Dancer trabajando en algunos cálculos en uno de sus cuadernos. -...pero es una buena forma de reunir fondos. A todos les gusta la música, además si consiguen dinero podre pedir una computadora nueva solo para mi-.
-Me parece interesante como no te pones amargada por una vez con alguna noticia nueva de la escuela-. Responde Cheese mientras se comí un tres pedazos de tarta de manzana. -¡Seria divertido participar!-.
-La persona musical aquí es Blue quien claramente no estaba tan emocionado al respecto, no le gustaba asistir a eventos masivos que involucren ver a alguien en un escenario, le daba la sensación de que algo iba a salir sal.
-¡Yo se tocar la tuba!-. Afirma Cheese sin miedo y bastante orgulloso.
Solaris solo se encoge de hombros cuando algo no lo perturba, su cuerpo podría estar en el almuerzo con sus amigos, pero su mente repetía una y otra vez los momentos que tenia con Fluttershy y cuanto le gustaría vivirlos de nuevo, pero ciertas ideas interrumpían esa breve alegría. -Se tocar la guitarra nada mas, casi todos en la escuela tienen un grupo, lo cual es genial pero...siempre estuve por mi mismo, creo que nunca fui tan popular como para que los demás me invitaran a una banda-.
-Bueno incluso si solo eres tú estaría bien que dieras demostración-. Dice Blue. -¿Cuantos guitarristas hacen solos que duran 10 minutos e impresionan? Demasiados. Además es para fondos de la escuela ¿No habías dicho que los mapaches se volvieron a meter a los ductos de aire?-.
Solaris, con una sonrisa amarga, juega un poco con su comida usando el tenedor. -No gracias, no quiero verme tan arrogante o creído como para subir yo solo al escenario. Hubiera estado genial que tocara al menos contigo-.
Sandman entrecierra los ojos expresando curiosidad. -Llevas conociendo a Blue años ¿Por qué nunca tocaron juntos?-.
-Una vez intenté enseñarle, pero casi termínanos matándonos-.
Blue solo asiente mientras come esas cosas macrobióticas que Wallflower le había estado dando como almuerzo. -¡Te la pasas diciéndome que no estoy en tu "tempo"!-. Protesta el chico.
-¡Porque jamás estas en el tempo correcto!-. Exclama Solaris teniendo en claro que o él no es buen maestro o Blue es alguien incapaz de aprender pacientemente.
-Señoritas, señoritas-. Interrumpe Moon Dancer burlándose de que constantemente Blue y Solaris discutían, de hecho, el contraste entre ambos era tan marcado que los demás se preguntaban por que eran amigos. -Estamos olvidando lo mas importante aquí. Abran los ojos, tenemos que seguir practicando nuestras habilidades mientras las cosas están tranquilas-.
Cheese es el primero en claro ruido de desagrado. -¿Sigues con eso? No creo que algo mas nos vaya atacar ahora-.
-Bajar la guardia es de imprudentes, Cheese-. Dice Sandman bebiendo su café. -No quiero sonar entrometido considerando que yo no tengo ninguna habilidad pero, es mejor que se esfuercen por perfeccionar lo que pueden hacer-. Dice mirando a todos y poniéndose de pie para tomar su mochila. -Asi que diviértanse entrenando y todo eso, yo debo buscar alguna actividad extracurricular para hacer al terminar el día, resulta que tratar de abrir mi propio club de lectura no tuvo ningún apoyo-. Sale de la cafetería muy tranquilo, pero en el fondo se estaba sintiendo extraño, como si no fuera parte del grupo en si en especial porque parece que la magia de Discord no surtía efecto en él.
En el salón de Moon Dancer, el numero 32, Cheese entra tan despreocupado de la vida como siempre. Admiraba todo lo que había ahí como si fuera un niño. -¡Mira todas las luces que hay! ¡La navidad ya pasó Moon Dancer, alguien debería decírtelo!-.
-Silencio, Cheese-. Refuta Moon Dancer cerrando la puerta. -Tuve que trabajar en sensores nuevos y comprando equipo gracias al dinero que me fue devuelto, aunque insisto que pronto necesitaré mas fondos-. Ella se quita su bufanda, odiaba el frio porque se sentía sofocada en todo lo que traía puesto.
-¡¿Necesitas dinero?! Yo tengo aquí un poco-. Cheese mete la mano en su cabello y saca un billete extraño.
Moon Dancer lo toma sin poder creer que alguien hiciera semejante tontearía. -Cheese...no existen los billetes de 7 dólares, además se ve que los pintaste...con crayón-.
Cheese se pasa una mano por la cabeza. -Upsi, te diste cuenta, eres buena identificando mis copias ilegales super secretas-. Después de eso toma la maquina rara que estaba conectada a una batería de auto. -Uhhh ¡¿Para que es esto?! Oh mira-. Después va hacia la pared del fondo mirando las graficas extrañas que no podía comprender pero se vean interesantes -¡¿Para que son estas?! ¡Mira, algo brillante! -.
Moon Dancer, harta de la imperactividad del chico, lo sujeta de la camisa para detenerlo de estar curioseando en el "laboratorio". -¡Basta!-. Lo lleva hasta una silla que no giraba para que se estuviera quieto. -¡Llevo meses trabajando en esto y cualquier cosa que muevas puede perderme!
-Deberías tomarte las cosas con calma, las cosas han estado bien por ahora-. Dice Cheese mientras se sienta de una manera rara poniendo las rodillas en el asiento. -Además ¿Qué hago aquí?-.
-Ahora veras-. Moon Dancer empuja un aparato extraño, parecía ser varias basculas digitales que estaban en los supermercados y todas estaban unidas, pero esta tenia varios cables de mas y al mismo tiempo estaba conectada a una batería extraña externa. -¡Esto es lo que quiera mostrarte! Tan solo mira esta belleza, 6 basculas digitales unidas para crear solo una super bascula, impulsada con una batería que cargué usando mi Thunderstruck. Mientras esos tontos de robótica pierden su tiempo conectando bombillas a clavos o una estupidez asi, yo estoy haciendo super maquina con basura ¿Puedes creer que el supermercado me las vendió en 50 dólares por estar descompuestas? Esos idiotas no serian capaz de arreglar ni una triste cadena de bicicleta-. Se le veía demasiado orgullosa de su invento propio.
Cheese se vio enternecido, NUNCA había visto que Moon Dancer hablara con esa emoción y pasión sobre algo o sobre cualquier cosa, eran de las escases veces en que enserio se notaba que Moon Dancer era feliz y eso lo hacia feliz a él. -¡Es asombroso! ¡Sabia que eras una genio pero no pensé que tanto!-. Dice Cheese sin quitar sus ojos de la maquina.
La chica se acomoda sus lentes, como siempre, y corre apurada a la computadora. -¡Esta lista!-. Escribe diferentes comandos que se ven reflejados a toda velocidad en la pantalla. -Ahora escucha, esta bascula es capaz de soportar hasta 700 kilos de manera colectiva, es hermoso. Presta atención. Tu habilidad es capaz de, según mis notas, de controlar y alterar tu propio centro gravitacional y de lo que te rodea en un rango de dos metros. Lo considero como una...violación a las leyes de la física pero ¡Es asombroso al mismo tiempo!-. Moon Dancer continuaba tecleando y después pasó a encender su cámara digital para grabar la sesión. -Intento numero 1, Cheese Sandwich-. Decía para la grabación.
-¡Hola mamá!- Saluda a la cámara mientras sonreía.
-¡Tómatelo enserio por favor!- Exclama Moon Dancer cual madre regañona. -Ahora, Cheese, quiero que digas la verdad ¿Cuál es el máximo de peso que has creado sobre alguien?-.
Los pensamientos y recuerdos del mismo fueron un poco confusos en la mente de Cheese que es un desastre por si misma, incluso sus ojos se fueron separando por unos segundos hasta volver a su lugar original. -Pues...200 kilos en los normal pero cuando me enfrenté contra Sunset logré que fueran 300 ¡Eso era demasiado peso!-.
Moon Dancer anota todo con lujo de detalle. -Entiendo, dime ¿Cuándo usas tu habilidad te sientes cansado? ¿Tienes nauseas o te duele algo?-. Pregunta sin despegar la mirada de su libreta.
-No me siento mal en particular-. Responde Cheese mientras hacía malabares con tornillos que estaban regados en el suelo. -Pero si me cuesta respirar, como si hubiera corrido persiguiendo el autobús, lo cual me pasa demasiado seguido últimamente-.
-Interesante, interesante. Tu habilidad demanda esfuerzo físico, esta ligada a nuestro cuerpo creando cansancio al tener que actuar, en pocas palabras es como cuando corremos, nuestro cuerpo tiene la capacidad de funcionar a base de lo que consumimos, y con nuestra habilidad...se va consumiendo. La magia es como una energía y nuestro cuerpo es el conducto para su proyección. ¡Genial! Funciona asi para todos quiero creer-.
-No entiendo nada de lo que dices, pero esta bien-. Cheese no era tan inteligente asi que todas esas palabras eran difíciles para su cabeza.
Moon Dancer toma un balón de soccer que había robado, o tomado sin avisar, y lo coloca encima de la bascula. Los números en la computadora de Moon Dancer pasaron de "0" a "450 gramos". -¡Excelente, sabia que funcionaria! Ahora Cheese, quiero que uses tu habilidad con este balón, vuélvelo tan pesado como puedas sin miedo a romper la báscula-. Se coloca sus lentes de seguridad gruesos.
-¡Eso es facil! ¡Brown Sugar!-. Exclama Cheese y de pronto la pantalla de la computadora indicó "188 kilogramos", el balón pesaba lo mismo que tres personas. -¿Asi está bien?-. Preguntan sonriendo meciéndose de un lado al otro.
-Hmmm...¿Solo 188? Necesito que te concentres más, trata de enfocarte lo mas posible, no me mires a mi o la computadora, solo da lo mejor-. Dice Moon Dancer asegurándose de no entrar en el rango de Cheese porque entonces ella se vería afectada por la habilidad
Cheese se puso un poco nervioso, nunca había tenido que medir lo que es capaz de hacer...excepto cuando en su anterior escuela le pusieron un examen de coeficiente intelectual el cual jamás le dieron los resultados. -Ok, ok-. Cheese deja de jugar sobre el asiento e inclina su cuerpo levemente hacia donde estaba el balón, se enfoca lo mas posible, como alguien que trata de leer algo que esta fuera de su alcance.
La computadora hacer pequeños pitidos, el peso había cambiado, era de "255 kilogramos" e iba subiendo lentamente. -¡Genial! Continua asi-. Dice Moon Dancer mientras enfocaba la cámara en Cheese quien se veía demasiado concentrado, quizás como jamás en su vida. El peso de la pelota fue incrementándose mas y mas. 288, 293, 298, 302. -¡Agghh! ¡Es muy...difícil!-. Gruñe Cheese apretando los dientes sintiendo como su habilidad se usaba a unos límites que jamás había tenido que usar. -¡Ya no puedo!-. Deja salir un enorme suspiro de cansancio seguido de jadeos mientras miraba el suelo, estaba agotado e incluso sudó un poco. El peso de la pelota regresó a la normalidad de una manera casi instantánea.
Moon Dancer anotaba todo con gran velocidad, detestando que ese fuera todo el avance. -¿Solo 302?-. Dice con cierta indignación. -Cuando lo usaste contra Sunset lograste los 300 kilos sin cansarte nada-.
-Era...diferente-. Responde tratando de recuperar el aliento. -Ustedes estaban en peligro...dependían de mi, era una situación...muy "pesada" jeje-. Un pésimo chiste para finalizar lo que era la prueba en el día de hoy.
La chica se quita los lentes de seguridad -¡De acuerdo!, es un avance quizás si lo seguimos practicando entonces podrías superar los limites ¡Solo necesitas mas motivación! ¡Mañana a la misma hora, Cheese!-.
-¡¿Seguiremos haciendo esto?! ¡Pero yo quería jugar!-.
Moon Dancer saca de sus bolsillos una galleta de chocolate grande de las que venden en Sugar Cup Corner. -Ten, come-.
-¡Galleta!-. Cheese no pierde tiempo y la devora de una sola mordida. -¡Mmm! ¡Estas son las mejores galletas de la ciudad, la receta de Pinkie Pie! ¿Me das otra? -.
-Nop, si quieres más galletas tendrás que venir y practicar tu habilidad cuando yo te lo diga ¿De acuerdo?-. Moon Dancer usaba viejas tácticas de psicología que había aprendido en una clase, los estímulos eran la clave para la disciplina...como en un delfín.
-¡Eso no es justo!-. Grita mientras se asegura que no haya nadie cerca. -Pero es un trato justo-.
Sandman caminaba por los pasillos sin comprender como las cosas funcionaban, habían sido un par de días difíciles, en especial porque todo en lo que creía tambaleaba constantemente en una muy difícil desarmonía que era casi indescriptible. No solo se enfrentaba al constante cambio de la realidad, sino que también ahora...siente que no encaja con los demás.
Era un poco extraño, desde que era niño tenía que acostumbrarse a ser diferente, a creer que hay un montón de cosas en el mundo que no puede ver o entender, estudiando desde casa, a penas con un par de amigos de vecinos de su propia gente. Sus padres siempre le advirtieron del peligro que era el mundo exterior, lleno de caos y confusión, pero que en ellos siempre habitaba la armonía y el respeto.
Sandman había pedido a sus padres estudiar en una preparatoria publica para poder al fin tener que enfrentarse al mundo real y ahora ¿Con que se ha topado? Sectas, monstruos, dimensiones alternas, habilidades extrañas, magia...parece que todo lo que no podía salir mal en esta nueva etapa de su vida...salía mal. -¡Ouch!-. Sandman tropieza bruscamente con una chica que no había visto o dirigido la palabra en meses. Era Sunset Shimmer. -¡Disculpa, no te vi!-. Dice Sandman dándose cuenta que le había tirado sus libretas e incluso su mochila que tenia colgando de lado y rápido se pone de rodillas para recogerlo todo.
Sunset, al no querer que los demás pensaran que estaba intimidando a alguien, también se agacha para recoger lo suyo. -No, no, perdóname tu a mi, estaba demasiado ocupada buscando a las chicas nuevas para darles el recorrido por la escuela-. Esa versión de Sunset, una muchísimo mas amable y atenta daba un contraste tremendo con lo ultimo que Sandman vio de ella.
-¿Recorrido? ¿No lo hacía Blue?-.
-Si, pero...me ofrecí a sustituirlo, creo que...es una buena acción ¿Entiendes?-. Terminan de recoger las libretas y un par de hojas que se arrugaron.
-Claro, supongo que es una buena forma de tratar de darle la bienvenida a otros-.
Sunset se pasa un mechón de su cabello amarillo y rojo por detrás de su oreja. -Si...¿Eres Sandman Shawn, verdad? ¿Qué tal te ha ido? Se que no nos conocemos mucho pero...-.
-Descuida, haces tu intento para que todo este mejor-. Interrumpe Sandman al ver que se estaba poniendo nerviosa ya que era obvio que ambos pasaron por un momento tenso en el baile de otoño y ahora se estaban viendo con normalidad. -Pero...¿Qué tal estas tú?-.
-Pues...trato de adaptarme a que todos olviden que me convertí en un demonio que quería esclavizar la escuela-. Responde Sunset Shimmer dando lo que sea por no tener que mencionarlo casi siempre.
Sandman, como usualmente es, intenta dar su consejo, en su pueblo le enseñan que siempre se puede perdonar, y sobre todo, siempre es bueno creer en el cambio pues este es el camino al éxito. -Si me permites la observación, no se trata de que olviden lo que hiciste, en realidad creo que solo es cuestión de aceptarlo y demostrarles que dejaste eso atrás-.
Sunset suspira con un poco de desolación mientras quisiera tener una guía clara que le diera como es que se supone que debería hacer eso. -La antigua yo era terrible ¿No es asi?-.
-La verdad jamás te conocí directamente en esa etapa, excepto por lo del baile de otoño-. Ella se sonroja por la vergüenza deseando que la tierra se la trague. -Pero...creo que es agradable que estes intentando que todos tengan una imagen positiva de ti-. Le sonríe amablemente. -Yo a veces siento que no pertenezco a esta clase de lugares-.
-Vamos no es tan malo en realidad-. Sunset se relaja de que alguien, además del grupo de sus amigas, sea amigable con ella, aunque en el fondo sentía que merecía todo el rencor de todos los presentes para calmar su culpa. -Bueno...tengo que irme, el recorrido y cosas asi...jeje ¿Te veo después? Cuando tu grupo y el mío se junte-.
-Claro-. Dice para después mirar como Sunset se aleja perdiéndose entre las personas que no paraban de murmurar contra ella. Sandman se da cuenta de que hay personas que están tratando con sus propios problemas, probablemente necesitaba recordarlo la próxima vez que tenga problemas.
Pero la escuela Canterlot, en ese momento, estaba recibiendo la visita de un trio de chicas que estaban dispuestas a obtener la magia que atravesó el portal. Las Dazzlings.
