Al día siguiente Sandman comenzó con su rutina normal, despertar gracias a la luz del sol era su costumbre en lugar de que una ruidosa alarma lo hiciera, era una costumbre que tenía desde que era un niño. Su vecindario era demasiado tranquilo al menos durante las mañanas. Se aseó y se preparó para la escuela, no sin antes darse un vistazo rápido al espejo y estirar un poco su parpado izquierdo hacia abajo como si estuviera buscando algún destello dentro de si mismo producto de la magia que hay dentro de él, pero nuevamente no había nada más que solo sus pensamientos.

Bajo al segundo piso de su casa, las caras de los cuadros colgados en el todo el camino de la escalera siempre parecían que lo estaban mirando. Pero últimamente, más allá de ser las miradas que siguen, se sentían como si lo estuvieran juzgando. Las fotografías eran de familiares suyos y amigos cercanos de la familia, pero sentía un profundo respeto por las fotos en donde aparecían sus ancestros hace ya demasiados años. Esa foto en donde estaba su abuelo y sus hermanos, de apenas 24 años cada a lo mucho, fue tomada en una llanura donde ellos cazaban, miraban a la cámara con gran ímpetu como si trataran de comunicar el orgullo que sentían por su herencia y su raza. Dicha foto tenía en una leyenda en la parte baja derecha que muy apenas podía leerse; "Verano del '68".

Mientras bajaba los últimos escalones, Sandman se preguntaba si sus ancestros estarían orgullosos de lo que es ahora. Los tiempos son diferentes, pero él no tenía miedo de eso, solo quería ser el reflejo de lo que es su tribu asi como su hermano mayor lo fue. Pensaba en todo eso mientras tomada asiento y su madre, muy amablemente, le ponía el plato con el desayuno en la mesa. -Buenos días, Sandman-. Saluda ella preparando el resto para su esposo y para su segundo hijo. La madre de Sandman provenía de pueblo distinto al de su padre, su pueblo estaba casi al otro lado del país, en las partes de Oregón. -

-Buenos días-. Responde en un susurro que pudo confundirse con casi cualquier cosa.

-¿Esta todo bien?-. Pregunta ya que normalmente su hijo tiene un mejor animo durante las mañanas. Pero aun asi no descuidaba el pan tostado o excederse mientras exprimía las naranjas para el jugo.

-¿Eh? Si-. Parecía que había salido de un trance. -Solo, tengo demasiado en la cabeza...-.

-Pues la escuela no es fácil, eso lo tuve claro cuando yo fui-.

Sandman no conocía eso de su madre, no suele ser tan curioso respecto a su vida, estos años los había enfocado demasiado en si mismo cual adolescente, y por el hecho de que estudió en su hogar desde que tiene memoria. -¿Fuiste a la escuela?-.

Ella sonríe en una extraña pero cómoda nostalgia. -Asi es, ya tiene demasiado claro, pero cuando vivía con tus abuelos yo asistí a la preparatoria y al instituto de Oregón...claro, antes de conocer a tu padre-. Para la madre de Sandman, el hecho de recordar esas etapas de su vida representaba una montaña rusa de emociones ligadas a confusión de lo que quería hacer con su vida.

-No lo sabía-. Dice mientras come, no quería llegar tarde y dar la impresión de que no valora que sus padres haya respeto su deseo de asistir a la escuela.

-Pues, hay demasiadas cosas que pasaron pero lo que intento decirte es que entiendo como te sientes. ¿Sabes quién más podría entenderte? Tu padre, ve a llevarle el desayuno por favor, no ha querido salir de la cochera desde ese encargo que le dieron la semana pasada-.

Sandman obedece y fue con un plato de comida para él hacia esa cochera que, cuando es verano, está demasiado caliente pero en estos últimos días de invierno en donde el frio levemente desaparece lo volvía el sitio perfecto para trabajar. Sandman escucha una cierra distinguible, por lo que no lo escucharía tocar la puerta por lo que la abre lentamente mientras la poderosa luz de los focos blancos golpeaba su cara.

En medio de la cochera, cerca del enorme rastro de aserrín que había, estaba su padre cortando madera con una afinación que solo años de practica le pudieron a ver dado. No estaba escuchando música o fumando como era un poco su habito mientras trabajaba. -¿Papá?-. Dice, pero la sierra es incapaz de dejarlo escuchar. -¡Papá!-. Repite mas fuerte y eso se vio acompañado por el "click" del interruptor de la sierra que podría jurar que cada día se hace mas ruidosa.

El hombre fornido se dio la vuelta quitándose los lentes de seguridad y los guantes. -Hola hijo, ¿Ya son las 8? El tiempo vuela cuando con este pedido imposible-. El padre de Sandman se llamaba Hurricane Wind trabajaba de carpintero, normalmente aceptando pedidos para todas las personas del vecindario, aunque de vez en cuando, de mala gana, aceptaba trabajos de personas de fuera. -No importa cuanto corte, siempre que lo coloco en la base, se ve chueco-. Dice tomando el pan y dándole una mordida. -¿Que tienes?-. Le pregunta sin dejar de masticar.

Sandman sintió algo de vergüenza al darse cuenta de que su estado de animo era tan fácil de ver. -Yo, solo tengo...unos días difíciles-.

-Se sienten más que unos simples "días difíciles"-. Dice mientras aprovechaba para poder cepillar la madera, estaba preparando un ropero que tiene alrededor de tres semanas haciendo. -Te conozco desde que eras un bebé, te he visto crecer, y, como eres parte de mí, se cuando me escondes algo, pero lo preocupante es que te lo estas escondiendo a ti mismo-. Su voz era profunda como un narrador de películas de terror antiguas.

-...Padre...a veces me preocupa todo lo que hay a nuestro alrededor-. Responde amenamente dándose cuenta de que no podría contarle nada acerca de los asuntos mágicos o de otros universos, sabia de antemano que no le creería nada. -El mundo está tan lleno de cosas que jamás pensé ver o conocer, y ahora que estoy en él se siente como si no perteneciera a ningún lado, ni siquiera aquí-.

Su padre continuaba cepillando, pero prestaba atención a cada palabra que decía. -Sabes-. Dice acompañado de un suspiro. -Hubo un tiempo en donde me preocupaba lo mismo que a ti. De hecho voy a darte el mismo consejo que me dio mi padre cuando tenia tu edad: El destino es un camino que seguimos sin darnos cuenta, pensar en el o dudar, nos aleja del sendero que recorre nuestra vida-.

Sandman miró a su padre y por un breve momento pensó en su abuelo que había fallecido hace 5 años, y por el que sentía un profundo respeto. Su pueblo le organizó un festival tradicional incinerando su cuerpo en una gran fogata mientras se escuchaban los canticos que solo se conocían a base de situaciones de despedida. Sandman toda su vida pensaba que ahora su abuelo se encuentra en una corriente en donde la vida fluye y, además de eso, podría descansar al lado de los ancestros que cargaban con una enorme historia en sus hombros.

-El destino... Sandman a modo de dar a entender que comprendía lo que su padre quiso decir, a veces no vale la pena preocuparse por cosas, nuestra vida sigue un camino, eso era lo que creía su familia y ese camino se mostraría ante él en dado momento.

Después de haber tomado el autobús, y de arrepentirse de llevar suéter puesto que el sol había salido y hacia calor, por fin llegó a la escuela tratando de que las palabras de su padre tuvieron un efecto importante en su corazón que era en donde lo necesitaba.

La escuela estaba organizando de nuevo lo que tiene que ver con la exposición musical, él no sabia tocar nada a diferencia de su hermano Starman que practica con la flauta de pan, quizás esos dotes musicales no fueron heredaros hacia él. De todas formas estaba dispuesto a apoyar a todos los que participaran mientras trataba de ignorar ese sentimiento cuando caminaba por los pasillos y veía al resto de chicos. ¿Qué clase de vida llevarían? Hablan de cosas como el internet, la televisión, relaciones de una vez o que han durado demasiado. No entendía mucho sobre lo que ellos eran pero tenia que tener en mente que fue su idea el venir a estudiar a esta escuela, asi que solo respira como puede y trata de parecer lo mas normal posible.

A la hora del almuerzo el grupo Sirius nuevamente se reúne, se sentía un ambiente demasiado diferente, los estudiantes estaban demasiado emocionados y entusiasmados con la idea, podía ver a grupos afinando sus instrumentos y otros solo conversaban de las ideas de canciones que tenían. -¡Estoy muy emocionado por esto de la música!-. Expresa Cheese mientras jugaba con los cubiertos como si fueran baquetas de una batería. -Se que no vamos a participar, pero ¿Saben quién si? ¡Pinkie Pie! ¡No puedo esperar a que me vea entre el público y después me invite a subir al escenario para estar con ella y después me pide salir y todos aplaudan!-.

-Creo que has estado leyendo demasiadas novelas de adolescentes-. Interrumpe Blue viendo como eso ya era demasiado irreal.

-¡Somos adolescentes!-. Replica Cheese amenazándolo con su pan. -Mientras eso sea una probabilidad entonces iré a cada presentación de las Rainbooms!-. Ese era el nombre del grupo de amigas que por ahora conformaban Rarity, Rainbow Dash, Applejack, Fluttershy y Pinkie Pie quienes estaban en la mesa casi del otro lado del comedor

-De hecho no tocan nada mal-. Dice Solaris mientras escondía esas ganas que tenia de participar, pero no de querer hacerlo solo, sin embargo, seguía sin pertenecer a ninguna banda, ni siquiera los del grupo ecológico le ofrecieron ser parte de su banda porque "su estilo es muy violento". -Deberíamos ir todos, siento que hay que estar juntos como escuela en algo que nos conviene a todos-.

Moon Dancer estaba leyendo un libro sobre la teoría básica acerca de la música, estaba interesada en el tema, aunque jamás en su vida a tocado ni siquiera un timbre de bicicleta. -Yo voy a estar ocupada, pero ustedes vayan sin mi-.

-¡No digas eso!-. Dice Cheese cual niño -Tenemos que estar juntos, somos amigos. Si van todos juntos les prometo que les compraré un churro-.

-¿Porque siempre que quieres convencernos de ir a un lado nos sobornas con comida?-. Pregunta Blue notando ese extraño patrón. Blue por su lado estaba demasiado emocionado por la exposición musical, le encantaba todo tipo de música, pero...por desgracia detesta a ciertas personas que van a participar. -Al menos será un buen distractor para que todos podemos...-.

Pero eso se vio interrumpido con fuerza por un sonido, por el contrario, delicado que podía llamar la atención de todos en el lugar y eso fue lo que había pasado, las voces comenzaron a escucharse lentamente, era una canción protagonizada por unas chicas que nadie antes había visto antes. Su canto era apelaba a la banalidad que todos tienen...el hecho de poder ser mejor que los demás y ¿Porque tienes que conformarte con ser igual a los demás? Cuando podrías ser mejor.

Los chicos se veían confundidos al principio, pero poco a poco algo siniestro estaba ocurriendo, se podía ver en los ojos de cada uno de ellos, una bruma extraña color verde claro se apoderaba del derredor pero nadie parecía notarla...nadie excepto Sandman. -¿Que está pasando?-. Susurra el nativo americano dándose cuenta de que todos le ponían atención a la melodía de las chicas. -¿Amigos?-. Pregunta, pero parece que ellos están en un raro...trance. -¿Cheese?-.

-Shhh, cantan bien-. Responde Cheese posando la mejilla sobre su mano.

Pero esas chicas gritaban y exclamaban algo mucho mas, algo raro. ¡Que haya batalla de las bandas! Y en eso todos parecían entrar en un éxtasi que los orillaba a rivalizarse, parecían que sacaban lo peor de si mismos empezando por lo que es la vanidad y superioridad. Cada uno estaba influenciado por eso. Y de pronto la cafetería se lleno de gritos, quejas, amenazas hacia otros grupos y fue escalando mas y mas hasta que por alguna extraña razón ya no parecían los mismos. -¡Chicos algo está pasando!-. Exclama Sandman levantándose de su asiento y mirando a todos lados comprobándolo.

Solar Strings entonces contesta con una sonrisa despreocupada. -¿Algo pasa? Pff, por favor, creo que es motivador que alguien ponga la verdad sobre la mesa. ¿Les digo algo? No seria mala idea participar en la batalla de las bandas aunque sea yo solo, se que con mi talento será mas que suficiente para opacar a todos-.

-¿Que?-. Sandman desconocía por completo a Solar Strings, pero pudo notar un pequeño destello de color verde claro sobre sus ojos, algo aterrador a simple vista.

-¡Espera!-. Ataja Blue casi sin pensarlo. -¿Que te hace pensar que no vamos a participar? Siempre te la pasas creyéndote mejor que todos nosotros-.Y él también tenia los ojos de ese color verde solo por un momento, pero se notaba un poco mas agresivo como si algo lo hubiera puesto de mal humor en tan solo un segundo.

-Pues será el hecho de que no sabes ni usar un triste triangulo. Además yo soy el que AÑOS practicando guitarra ¿Cuántos años llevas practicando tú?-. Responde Solaris de manera presumida.

-La música no solo son notas genio, también necesitan letras y yo se de eso. Lo sabrías si no tuvieras la creatividad de una piedra-. Blue se cruza de brazos, esas palabras tenían toda la intención de sacarlo de quicio.

-¡Pues buena suerte con que alguien quiera tus tontas letras, me sorprendería que alguien le diera la oportunidad a un psicótico como tú!-.

-¡Chicos deténganse!-. Reclama Sandman poniéndose en medio de ambos, lucia como si fueran a pelear en cualquier momento -¡Algo raro esta sucediendo en todo el lugar!-.

Pero parecía que ni Solaris ni Blue estaban al tanto de esa bruma extraña. Solaris responde acomodándose la chaqueta -Lo único raro es que alguien quiera hacer equipo con ese tonto, es típico de él que quiera algo cuando yo lo quiero también ¡Vaya excusa de amigo!-.

-¡Entonces lárgate a ganar la batalla de las bandas, quiero verte! Buena suerte no durmiendo al publico con lo que sea que estes a punto de preparar-. Dice Blue con toda la intención de empujar a Solaris pero Sandman lo estaba deteniendo.

-¡Blue por favor!-.

Moon Dancer solo estaba meciéndose en su silla riéndose de la situación, también estaba bajo ese extraño efecto. -Déjalos que se maten entre ellos-. Habla mientras se regocijaba en lo que miraba. -Será lo único decente que pudieran hacer, sus calificaciones son un asco y al igual que esos supuestos talentos que tienen, buena suerte buscándose un futuro con eso de escribir y de música-.

Blue voltea hacia ella con los ojos casi en llamas. -Vaya, la que no tiene amigos va a decirnos que somos un asco ¿Tan siquiera te has mirado? ¿Ya viste tu cabello? Esta tan asqueroso casi tanto como la música de Solaris-.

Moon Dancer solo responde levantándole el dedo de en medio. -¿Herí tus sentimientos?-.

Solaris toma su mochila demasiado enojado y casi tiraba la comida de la bandeja de Cheese. -¿Saben algo? ¡No necesito a ninguno de ustedes para esto! No tengo ni la mas mínima idea de como fue que perdí tanto tiempo con ustedes-.

-Adiós, que te vaya bien, de seguro todos quedaran cautivados con verte tocar solo-. Dice Blue sarcásticamente tomando asiento y todos miraron como Solar Strings se iba abriéndose paso entre la alocada multitud.

Sandman no sabia que tenia que hacer, pero no dijo nada mas antes de correr al pasillo. Sus manos estaban temblando por lo que había presenciado. -¿Esto es el efecto de alguna habilidad?-. Susurra con demasiado miedo, porque de ser entonces significaba que estaba afectando a todos sus amigos pero por alguna razón no a él. -Esas chicas...su canto...¡Algo los esta controlando o solo volviéndolos dementes!-.

-¿Quien es demente?-. Se escucha detrás de él.

Sandman voltea para ver que era Cheese sonriente como si nada hubiera pasado, su buen humor estaba intacto. -¿Cheese?... de una manera tímida, dudaba si confiar en él, pero además tenia el presentimiento de que iba a tener un ataque de pánico en cualquier momento.

-¡Sip!-. Sonríe el muchacho poniéndose cerca -¿Soy yo o algo malo sucede? La ultima vez que vi a tanta gente enojada fue...em...bueno en realidad nunca había visto a una multitud enfurecida de esa forma ¿Será la falta de luz del sol?-.

Al ver que alguien estaba normal, Sandman sintió la enorme necesidad de abrazarlo fuerte con un enorme alivio. -¡No estas afectado!-. Exclama dándose cuenta que jamás en su vida pensó que estaría tan feliz de ver a Cheese. -Estas normal-.

-Emmm...si, aunque nadie usa la palabra normal para describirme-.

-¡Cheese escucha!-. Interrumpe Sandman. -¡Esas chicas están causando todo esto! ¡No se como ni porque, pero desde que entraron a cantar a la cafetería ya viste lo que les pasó a los demás! Por alguna razón...nosotros no estamos bajo ese efecto-. Fue ahí en donde pensó en las palabras de su padre, el hecho de que a veces el destino funciona de manera que no entendemos, pero está ahí en los momentos mas críticos y eso era la prueba que necesitaba.

-¡¿Que?! ¡¿Cosas mágicas de nuevo?! Descuida amigo, se quien puede ayudarnos ¡Vayamos con Pinkie Pie y sus amigas! Al fin tengo una excusa perfecta para poder acercarme-.

-Si...tienes razón, esas chicas parecen saber mucho mas de todo este asunto de la magia que nosotros ¿Dónde estarán? No las vi en la cafetería cuando las tres nuevas terminaron de cantar-.

Cheese se encoge de hombros. -Ni idea amigo ¡Pero vamos a buscar! ¡Nada detendrá al nuevo equipo de Cheese y Sandman-! Lo sujeta del brazo y se dan prisa para comenzar a ir por toda la escuela de arriba hacia abajo en busca de las Equestria Girls.

En los pasillos, donde mas alumnos parecían estar molestos y de un humor terrible, Sandman y Cheese notaron como un el grupo de Flash Sentry y sus amigos estaban amanzanando a un chico un par de años mas joven que también iba a estar en la exhibición, pero, a diferencia de él, el chico parecía estar completamente normal, no estaba bajo el efecto de lo que sea que todos tuvieran. -¡Ya oíste renacuajo!-. Dice uno de ellos, un sujeto robusto y con el peinado desalineado. -¡¿Te crees mejor que nosotros?! ¡Mas te vale que sepas respetar tus mayores!-.

-¡Oigan!-. Interviene Sandman al notar que estaban cerca de pegarle, no era para nada justo notar como eran 4 contra uno. Sandman odiaba la violencia, pero no estaba de acuerdo con quedarse quieto y no hacer nada.

Flash Sentry entonces se percata de él y poco a poco camina hacia donde estaba con toda su banda detrás de él. -¿Que ocurre? Solo estamos conversando...¿Cómo te llamabas? ¿Indio...apache?-. Fingía que no sabía su nombre solo para burlarse

-¡Se llama Sandman, idiota!-. Exclama Cheese sin ningún temor, él era mucho mas volátil. -¿O eres tan estúpido como para no saberlo? asi porque detestaba que alguien se metería o se burlara de sus amigos.

-¿Ya escucharon chicos? Parece que la parece de raros de la escuela nos está insultando, eso no parece muy pacifico de tu parte-. Repliega Flash con las manos en los bolsillos.

Sandman aprovecha para mirar al chico que estaban molestando. -Vete-. Le ordena al darse cuenta de que estaba paralizado por el miedo. El chico hace caso y se va corriendo sin mirar atrás.

Flash se da cuenta de eso, pero no le toma mas importancia, ahora tenia algo nuevo en que enfocarse. -¡Oh vamos! ¡Solo estábamos hablando! ¿En tu pueblo no permiten que hagas amigos?-. Continuaba caminando

-No sabes de mi gente, eres un ignorante-. Contesta Sandman sin permitirse intimidar, Cheese se coloca al lado de su amigo, no estaba dispuesto a dejarlo solo.

Entonces Flash Sentry ya estaba demasiado cerca de él, con una estúpida sonrisa dibujada en su cara, el reflejo de la vanidad y sobre todo el destello verde claro en sus ojos. -¿Enserio? Vaya ¿Qué te parece si en lugar de que me enseñes historia...yo te enseño modales?-. Entonces Flash Sentry le da un puñetazo fuerte en el estomago a Sandman haciendo que su respiración se corte y que sus rodillas se doblen solo un poco.

Cheese pudo sentir como su sangre hervía por la ira. -¡Ahora veras!-. Tenia toda la intención del mundo de borrarle esa estúpida sonrisa a Flash de un golpe.

-¡ESPERA CHEESE!-. Grita Sandman gastando gran parte de su aliento. -No..., no vamos a pelear-. Dijo hacia un esfuerzo para mirarlo.

-¡Pero...!-.

-Cheese...estan bajo el efecto...de esa magia..., ellos no se están controlando-. Jadea sintiendo mas dolor en el vientre. -No...vamos a pelear...por favor-.

Cheese por un momento quiso poner toda la resistencia del mundo, defender a su amigo hasta el fin sin importarle las consecuencias, pero le tenia un profundo respeto a Sandman como amigo y como persona. Cheese por su parte exhala fuerte por la nariz resignándose. -Bien...-. Y de pronto otro golpe en el estomago se dio para él, su vista se nubló durante un par de segundos.

Cuando ambos estaban en el suelo, la banda de Flash comenzó a patearlos mientras reían y los insultaban. Cheese estaba haciendo todo lo posible para no usar su habilidad contra esos idiotas. Ese pasillo estaba vacío por lo que difícilmente alguien vendría a ayudarlos. Sandman se repetía muchas veces en su cabeza "Ellos no pueden controlarse" para no caer en el bajo instinto de la ira contra alguien que no lo merece. Y su mente estaba en la foto de sus familiares del verano del 68, su convicción podría ser mas fuerte que sus sentimientos.

-¡Ya fue suficiente!-. Al final del pasillo, y después de que las patadas se detuvieron y de que el sabor a sangre inundara la boca de ambos chicos, levantaron débilmente la mirada para percatarse que eran el grupo de amigas que estaban buscando. Pinkie Pie, Fluttershy, Rarity, Rainbow Dash, Applejack...y Sunset Shimmer-.