Capítulo 7: la niña prodigio

3 años han pasado desde la separación de los gemelos Sparkle, aquello provocaba un enorme sentimiento de incertidumbre y preocupación no solo para la familia Sparkle, sino para todos sus amigos del Heavy Storm. Pese a eso su linda estrella brillante, la pequeña Luisset hija de Twilight y Flash va creciendo poco a poco.

Para quienes eran sus progenitores, la pequeña Luisset era una niña bastante inquieta, con mucha energía, a sus padres y abuelos se les dificultaba mantenerla entretenida. Al igual que su madre, la joven potra a demostrado ser bastante hábil en la magia, a su corta edad podía dominar perfectamente la levitación de objetos sin que estos se le cayeran e incluso podía realizar una teletransportación, esto sorprendía a su familia, puesto su madre y tío tenían el doble de su edad cuando pudieron dominar esos hechizos.

Su ansiosa mente siempre está en búsqueda de nuevos conocimientos, recientemente a sus casi 4 años de edad le ha pedido a su madre que le enseñe a leer y escribir. Twilight accedió sin mucho problema, las lecciones que para un niño 2 años más grande que ella deberían durar 3 meses, para la pequeña fueron lecciones de apenas 2 semanas, a pesar de que su primera semana fue un poco dura, para la siguiente ella ya podía leer palabras y oraciones completas sin tartamudear y al final del mes ya podía leer de corrido sin ningún problema, lo único que aún le costaba un poco de trabajo eran los ejercicios de caligrafía.

En un par de ocasiones, la pequeña se encontraba aburrida de sus lecciones, es entonces que a Flash se le ocurre algo, él la lleva a una tienda de música donde le pide que ella escoja el instrumento que quiera, la pequeña terminó por escoger un pequeño Ukelele y al llegar a casa Flash decidió mostrarle cómo tocarlo, y aunque en un inicio a ella no le entretenía mucho la idea ya que podía hacerlo con su magia, Flash le mostró que era posible hacerlo solo con los cascos, captando la curiosidad de la pequeña, quien en momentos de ausencia de sus padres, se dedicaba a practicar.

Y aunque la música le costó más trabajo, en un par de meses logró aprender a tocar lo básico, aunque estaba claro que no podría desempeñarse a un nivel profesional, todo lo que la pequeña potra había aprendido en menos de un año eran logros bastante grandes para una pony de su edad.

Recientemente Twilight decidió aplicar un pequeño juego con su pequeña hija, el juego era resolver unos pequeños ejercicios en unas hojas, o al menos eso le hizo creer, ya que cuando Twilight revisó el resultado quedó bastante sorprendida.

Esto confundió un poco a Luisset, quien creyó que lo había hecho mal, sin embargo grande fue su sorpresa al recibir un gran abrazo de su madre.

Lo que pasaba era que el juego era un método de diagnóstico para niños súper dotados, aunque él resultado no era muy preciso al no ser de un profesional, todo parecía apuntar a que de momento la pequeña contaba con un coeficiente intelectual de 130, bastante elevado, y aunque era incierto, es probable que este número aumente conforme la pequeña siga creciendo.

Era algo de lo que Twilight no tenía ninguna duda, su pequeña hija era un diamante en bruto. Lo único que le era un poco extraño es que pese a ser una pequeña muy hábil, ella aun no conseguía su Cutie Mark, y pese a que en un inicio ella y Flash llegaron a pensar que se debía a su corta edad rápidamente recapacitaron que esa explicación no tenía mucho sentido, lo más probable era que pese a todo lo que aprende, ella lo hace por curiosidad o mero aburrimiento, pero aun no encuentra algo que realmente defina su ansiosa pero brillante mente en desarrollo.

Hoy en día.

El amanecer se asomaba sobre la capital de equestria, dado a que el sol no estaba del todo elevado, muchos de los ponis seguían durmiendo plácidamente.

Entre ellos una pareja quienes estaban sumamente cómodos durmiendo juntos, sin embargo sus sueños estaban apunto de ser interrumpidos por un pequeño e inquieto rayito de sol.

Una joven potra abre con cuidado la puerta del cuarto, caminando cautelosamente cerca de la cama de sus padres.

La pequeña se posiciona antes de dar un gran salto impulsándose con sus alas cayendo en medio de ambas.

-¡Mami, papi despierten ya inició el día!- dijo la potra con gran energía.

El macho dentro de la cama abre los ojos con algo de dificultad, pese a su somnoliento estado esboza una alegre sonrisa ante el rayito de luz que acababa de saltar sobre su cama.

-Euh... Luisset cariño... te levantaste mas temprano de lo usual.- menciona Flash tallándose los ojos con un casco y con el otro acaricia uno de los chonguitos de la potrilla. -"Creo que le di demasiada cocoa dulce ayer en la noche '' .- pensó.

-Luisset.. el sol aun no sale.. y ya te he dicho que no saltes en la cama.- decía Twilight desde su posición.

-Upsi, lo siento, es que ya no tenía sueñito.- se disculpó Luisset con una tierna sonrisa. -¡Ya no podía esperar más a que papi me enseñara sus increíbles habilidades con sus espadas!- dijo con brillo en los ojos.

-"Habilidades... esperen hoy es..."- pensó Flash fijándose en el calendario viendo que era un día sumamente importante.

-Oh es verdad... pero antes... ¡Feliz cumpleaños a la pequeñita mas linda y maravillosa del mundo mundial! - dijo paternalmente cargando a Luisset en sus cascos y dándole un abrazo.

-¡Yey! ¡Habrá pastel, regalos, hamburguesas de heno! .- dijo Luisset muy emocionada correspondiendo el abrazo.

-Espera Luisset ¿que dijiste que papi te enseñaría?- preguntó Twilight incorporándose pero aun somnolienta.

-Oww ya nos descubrió..- le susurra Luisset a Flash

-Deja que papi solucione esto pequeñita.- le susurra Flash a Luisset y luego se dirige a Twilight.

-Bueno querida... Como sabrás nuestra pequeña es muy curiosa y le gusta aprender... ella quiere que papi le enseñe un tanto del arte con la espada, seremos cuidadosos.. tu sabes jejeje.- dijo Flash de manera simpática.

Twilight suspira un tanto resignada.

-Solo procuren no llamar la atención innecesariamente.- le dijo con una sonrisa pero luego va con Luisset.

-Eres una pequeña traidora, aún no dominas bien tus hechizos de levitación pequeña traviesa.- dijo Twilight mientras le revolvía la crin.

-¡Ah! ¡Papi ayuda mami me despeina!- dijo Luisset dramáticamente mientras se reía ya que le daba algo de cosquillas.

-Jejeje, entonces me toca tener que despeinar a mami.- dijo Flash acercándose a Twilight y acaricia su melena con delicadeza a la vez que le da besitos en la mejilla.

-¡Iuck amor entre padres nooo!- dijo dramáticamente usando su teletransportación.

-"Eso siempre funciona".- pensó Flash.

-Jijiji, iré a ver si los abuelitos están despiertos.- penso Luisset saliendo corriendo del pasillo muy emocionada.

Jeje, eso nunca falla, muchas cosas le dan curiosidad excepto eso jeje, hay no se de donde saca tanta energía.- dijo Twilight divertida.

-Jeje debe ser algo que heredó de nosotros, después de todo siempre ha sido muy enérgica cuando se trata de leer un libro nuevo querida.- dijo Flash dándole un cariñoso beso en los labios.

-Bueno es hora de cumplir con mi promesa y preparar las cositas para el cumpleaños, oh y descuida mi amor... en la noche... te dejare jugar con mi "espadota".- dijo de forma coqueta frotando su nariz con la de Twilight.

-"Que bueno que al poco tiempo de que nació Luisset él se hizo la vasectomía.."- pensó Twilight un poco sonrojada ante la propuesta.

Mientras en el comedor de la cocina, Velvet y Night Light estaban preparando todo para el cumpleaños de Luisset, decorando con unas serpentinas y unos carteles coloridos.

-Esta quedando muy bello querida, como siempre haces una gran muestra de tus dotes artísticos.- dijo Night Light abrazando a Velvet con un casco.

-¡La abuelita es la mejor cocinando!- dijo Luisset aplaudiendo emocionada. -¿Algún día me enseñarás tus ricas recetas abuelita ?- preguntó ella apareciendo en medio de ambos unicornios con su característica mirada llena de brillo y emoción.

-Oh claro mi princesita, la abuelita tiene muchas ricas recetas que enseñarte, solo no pongas gordito a tu papi con tantos pasteles, sino le pasara lo mismo que a tu abuelito.- dijo Velvet de manera cariñosa cargando a la potrilla.

-Jejeje, lo dulce no fue lo único que me llevo hacia ti cariño.- dijo Night Light frotando su nariz con la de Velvet, para después darle un afectuoso abrazo a Luisset.- Feliz cumpleaños mi linda Luissi, te prometo que tendrás una muy bonita celebración.-

-¿Abuelito.. crees que este año pueda conocer a mis anikis?- pregunto Luisset con bastante inocencia sosteniendo una foto donde salían ellos con Twilight, Spike y Flash. -Aun que papi siempre dice que son mucho más grandes que yo..-

Aquella pregunta tomó por sorpresa a Night Light, estaba bastante informado sobre el actual estado desconocido de sus nietos, pero tampoco quería borrar la inocente sonrisa de su nieta.

-Bueno... es algo difícil cariño, con tu abuela tenemos muchas ganas de verlos también… Puede que aún no sea momento... pero no te desanimes, estoy seguro que los verás cuando menos lo esperes.-dijo Night Light acariciando un chonguito de Luisset.

-Wiii ya quiero conocerlos, podremos jugar, comer las galletitas de la abuela, leer mangas con Alexis ne-chan, alejarnos de mami y papi cuando se ponen empalagosos jiji.- decía Luisset dando saltitos impulsada levemente por sus alas.

Después de un rato aparece Flash quien llevaba un bolso largo con unas cosas adentro, Luisset podía deducir a qué se debía.

-¿Lista para la práctica mi pequeño espadachín?.- preguntó Flash con una sonrisa.

-¡Yo nací lista!- dijo Luisset con brillito en sus ojos y parada sobre la mesa en una pose heroica.

-Esa es mi niña.- dijo Flash tomándola y poniéndola en sus hombros.- Tengo algo muy importante que enseñarte hoy.- dijo llendo con Luisset al patio de la casa, el cual era bastante amplio y con una zona especial para hacer sus prácticas.

-Wiii ¿y que es papi? ¿Es una de las técnicas con las que conquistaste a mami?- pregunta con Inocencia.

-Jejjee eso no linda..."y si llego a contarte debo omitir ejem... ciertos detallitos". (Pensó él) Es sobre lo que implica ser un espadachín, antes dime Luissi, ¿que ves cuando otro pony sujeta una espada?-

-uhh, la mayoría usan las hojas para atacar y no tienen mucho agarre en sus empuñaduras así que sus hojas se rompen.- responde Luisset pensativa.

-Buen punto Luissi, pero hay algo que cada espadachín debe aprender siempre antes del ataque.- dijo sacando unos sables de entrenamiento, eran de goma sin filo y fáciles de tomar. -Es la defensa, oh pero antes hay que estirar y calentar las extremidades.-

-Okey jiji.- dijo Luissi divertida imitando los movimientos de Flash. por cierto papi ¿ya te dije cuanto me gusta el peinado que me hiciste?- dijo con una tierna sonrisa acariciandose sus chonguitos.

-Muchas veces, en verdad que me encanta como se te ve cariño, son unos chonguitos especiales, para una princesita muy especial.- dijo Flash de manera cariñosa para luego pasarle uno de los sables de goma a Luisset y colocarse frente a ella.- Ahora necesito que sigas mis indicaciones.-

-Jiji si mi apuesto capitán.- responde Luisset con una risita recreando una de las frases que solía decir su madre para referirse a Flash de manera cariñosa.

-Jejeje sé que soy muy apuesto pero solo mami me dice así pequeñita, puedes llamarme "capitán papi" si quieres, okey primera postura, bloqueo lateral medio izquierdo.- dijo haciendo esa pose para que luego Luisset la imite.- Ahora bloquea lateral medio derecho.- dijo haciendo otra pose que Luisset también imita.

-Papi solo no vayas a ser muy rudo con mami, te escuche decirle que le enseñarías una gran GRAN espada.- dijo Luisset preocupada mientras imitaba la pose.

Ante ese comentario Flash deja caer su espada de golpe, puesto... aún debía cuidar la inocencia de la pequeña.

-"Creo que mejor hablo de esas cosas con Twilight más en privado".- pensó nervioso.

-Eh... menos charla y más práctica pequeña soldado, el enemigo puede aparecer en cualquier momento, ahora bloqueo descendente izquierdo y bloqueo descendente derecho.- dijo Flash intentando cambiar de tema.

-Owww, Bueni.- dijo Luisset extrañada acatando las indicaciones de Flash.

Después de probar todos los movimientos defensivos, hacen una pausa para tomar agua, Flash aprovecha de recordarle cierta lección a Luisset.

-Dime Luissi, ¿qué es lo más importante para un espadachín? ¿Proteger su orgullo o a quienes quiere?.- preguntó el pegaso.

-Proteger a quienes quiere.- respondió Luisset con inocencia tomando del agua.

-Jiji papi tu proteges a mami con tus espadas o ella te protege a ti con su magia?- pregunta Luisset curiosa.

-Así es cariño, aun si uno no es el más fuerte o el más hábil siempre debe tener el valor suficiente para proteger a quienes son importantes para uno, nunca lo olvides.-dijo bebiendo de su agua y de pronto escucha la pregunta de Luisset.

-Ambos podemos protegernos según nuestras capacidades, yo con mis espadas y ella con su magia, es uno de los pilares de una linda relación, la compatibilidad, cuando crezcas podrás entenderlo mejor querida. -explica Flash.

-El abuelito dice que aun el más formidable de los guerreros es vulnerable ante su dama ideal.- dijo Luisset con una tierna sonrisa.

-Sabías palabras cariño, aunque aún es muy pronto para hablar de eso, mejor sigamos con el entrenamiento.- dijo Flash volviendo a tomar sus espadas. -Ahora vamos con el contraataque.

-En guardia mi capitán.- dijo una voz femenina abrazando a Flash por la espalda.

-Jijiji creo que mami ya ganó.- dijo Luisset riendo divertida.

-No quería interrumpirlos pero el desayuno está listo.- les dice Twilight.

-Oh querida me tomaste desprevenido, jejeje tu táctica secreta.- dijo Flash abrazando a Twilight. -Bueno, vamos a desayunar.-

Dijeron pasando al comedor, donde una mesa tenía muchos deliciosos platillos servidos, muchos de los cuales eran los favoritos de la pequeña Luisset.

-¿Y qué día es hoy?.- decía Night Light desde la cocina

En eso él y Velvet salen con un gran pastel de cumpleaños con unas velas encima

-Es el cumpleaños de nuestra dulce pequeñita y linda Luisset. - dijo Velvet poniendo el pastel sobre la mesa.

Al ver el pastel los ojos de la pequeña alicornio se iluminan.

-Jejeje que rápido pasaron estos 3 años.- menciona Twilight con nostalgia.

Acto seguido cantan una linda canción de cumpleaños antes que Luisset sople las velas.

-Recuerda pedir 3 deseos Luissi, pero no debes decirlo.-le dijo Flash con ternura.

-Sipi.- dijo Luisset quedándose en silencio unos segundos antes de soplar las velas.

-¡Hurra!, ¡felices 3 años Luissi!.- dijeron todos y en eso Twilight corta una gran rebanada de pastel para la potrilla.

-Para mi niña especial.- dice de forma maternal.

-¡Pum!- dijo Luissi de forma juguetona tomando un poco del betún en su casco y embarrandoselo en la nariz a Twilight.

-Jejeje Luissi, el pastel es para comer, no embarrar.- dijo Twilight limpiándose la nariz con una servilleta, acto seguido empieza a cortar pedazos para los demás.

-Awww es tan adorable, recuerdo cuando cumpliste los 5 Twi e hiciste lo mismo con nosotros, a tu padre le dibujaste un bigote con pastel.- dice Velvet sirviendo té.

-Upsi.- dijo Luisset apenada pero riendo divertida.

-Mamá..- dijo Twilight en voz baja avergonzada.

-Abuelita ¿cómo era mami?- preguntó Luisset curiosa a Velvet.

-Cuando era pequeñita era muy curiosa y dedicada a la lectura, siempre estaba con un libro cerca, los leía con mucha dedicación, era muy parecida a ti Luissi solo que ella no usaba chonguitos.- dice Velvet con ternura acariciando un chonguito de Luisset.

-Recuerdo que en uno de sus intentos de hechizos avanzados hizo que nuestras melenas tuvieran el color del otro, aunque me veía bastante elegante con la de tu abuelita jejeje.- explica Night de manera divertida.

-"Si que tienes una familia muy linda Twilight".- pensó Flash con una sonrisa mirando unas fotos en una mesita del comedor, donde incluso estaban unas de Twilight y Shining cuando eran más pequeños, y en otra estaba de cuando hizo el hechizo para hacer eclosionar el huevo de Spike.

-"Ay que cosas"..- pensó Twilight llena de vergüenza.

-¿Y tu papi? ¿Cómo eras de chiquito?.- preguntó Luisset curiosa a Flash.

-Yo pues... era un chiquitin bastante inquieto y desde ahí ya me gustaba mucho la música, una vez use los recipientes de maquillaje de mi madre como una batería improvisada... creo que no fue para nada una buena idea.- menciona Flash recordando esa situación.

-¿Nova enojada?.. no se como sigues vivo cariño.- dijo Twilight dándole palmaditas en el hombro.

-¿Así se llama tu mami, papi?- pregunta Luisset inocentemente.

-Ni yo lo sé querida.- dijo Flash a Twilight y en eso se dirige a Luisset.

-Si linda, así se llama, y bueno... vive algo lejos y por eso no solemos vernos con frecuencia.- menciona de forma un tanto extraña eso.

Aunque no era ninguna novedad para el resto, puesto la relación de Nova con la familia Sparkle era... un tanto tensa.

-"Es mejor que esté ausente para este día... nadie tiene el derecho de arruinar la felicidad de mi pequeña Luissi".- pensó Velvet con cierta molestia, recordando una de las pocas veces que convivió con Nova.

El alegre festejo prosiguió, todos en la familia la pasaron de una manera espléndida y llena de cariño, jugando pequeños juegos, contando historias y comiendo los platillos seleccionados para la ocasión.

Sin embargo, pese a lo que Flash y Twilight expresaban ante los señores Sparkle y su pequeña hija, ellos internamente no querían que el día terminará, puesto que cuando eso sucediera llegaría un momento que nunca fue de sus favoritos desde que tuvieron que dejar a la niña a cargo de sus abuelos, regresar a Ponyville.

Ellos lo ignoraban de momento y solo querían pasar este último día alegremente con su hija, olvidándose de penas que llevaban cargando consigo desde hace más de 10 años, un último día de diversión para 2 padres con su hija, que por situaciones injustamente ajenas a su control no podían verse tan seguido.

Esa noche cuando ya había terminado la pequeña celebración y los regalos fueron abiertos, la pequeña festejada tenía sus energías descargadas por lo que sus padres la llevaron a dormir.

-Jeje, fue mucho celebrar por hoy cariño.- le dice Twilight acomodándole el cabello a Luisset para dormir.

-Mami.. ya pensé en qué regalo quiero de ti y papi..- dijo Luisset entre bostezos.

-¿Qué te gustaría pequeñita?, ¿un telescopio?, ¿otro libro?, dinos no tienes porque ocultarnos nada cariño.- dijo Twilight.

-Bueno yo.. quisiera un hermanito.- dijo Luisset con voz normal antes de dar otro bostezo empezando a cabecear.

Esas palabras tomaron a Twilight y Flash por sorpresa, si bien el proceso no era nada complicado para ellos.. por otras cuestiones difícilmente se podría.

-Oh querida... es un lindo pedido, pero... va a ser complicado sumado que la señora cigüeña tiene muchos pedidos pendientes jejeje.- dijo Flash nervioso.

-Pero.. papi..la prima Skyla dice.. que mami y papi deben darse cariñitos…- dijo Luisset en voz un poco baja antes de quedarse dormida en los brazos de Twilight.

-Esos chicos..- pensó Twilight con un leve tic en el ojo.

-"Sabía que era muy curiosa... pero vaya que mucho''.- pensó Flash con un tic también.

-Eh... ¿y si le damos una mascota como un perrito o una tortuga?.- sugirió Flash a Twilight.

-Creo que tendrá que conformarse con los peluches que enviará Nova.. no quiero que eso la termine malcriando.- le responde Twilight en voz baja usando su magia para recostar a Luisset y arroparla.

-Descuida querida, conmigo hizo lo mismo y después de todo salí bien derechito jejeje...-dijo Flash abrazándola con su casco.

-"Espero que si aparece no surja otra situación algo tensa."- pensó con cierta preocupación.

Un nuevo día se hizo presente sobre la ciudad de Canterlot, desde hace más de un año y medio las mañanas siempre se sentían muy cálidas en toda Equestria.

Por otro lado en una de las casas de Canterlot la princesa Twilight y su esposo Flash Sentry terminaron de empacar sus maletas para ir de regreso a Ponyville, pues se habían quedado un poco más de tiempo en Canterlot por el reciente tercer cumpleaños de su pequeño secreto.

-Muchas gracias por el recibimiento queridos suegros.- expresó Flash mientras le daba un abrazo de despedida a Night Light y Twilight Velvet, luego con sus cascos carga la pequeña Luisset.

-Cuídate mucho mi princesita, a la próxima deja que papi gané el juego de cartas.- dijo de manera divertida.

-Nopi, no tengo piedad con nadie, estuve practicando con el abuelo ñejeje.- dijo la pequeña con una risita divertida.

-¿En serio te venció? Vaya papá sí que te has oxidado.-dijo Twilight con una sonrisa divertida a su padre.

-Jejeje, eso pasa cuando le enseñas todos tus trucos a tu adorable nietecita.- expresó Night Light acariciando la melena de la potrilla quien aún era cargada por Flash. En ese momento el pegaso le dirige la palabra a su esposa.

-Bueno amor, es hora de irnos.-, Flash empieza a bajar a su pequeña hija para después darle un cariñoso beso en la frente. -Hasta la próxima mi niña preciosa.- le dijo a Luisset.

¿Oww enserio ya tienen que irse?- preguntó la peque con una carita de perrito triste.

-Lo siento nena, pero esta vez nos quedamos más tiempo del pronosticado.- le explica Twilight un poco desanimada.

-La próxima vez estaremos más tiempo, lo prometo.- expresó Flash intentando hacer que la despedida no fuera tan dura.

Pero aquello igual fue muy complicado, Twilight y Flash atesoraban cada segundo de estar juntos con su pequeña Luisset, pero lamentablemente el escenario para ellos les impedía gozar de pasar más tiempo con su querida hija.

-Prometo que la próxima vez que venga te enseñaré ese hechizo para entrar a los libros, hasta entonces busca un buen libro para probarlo, ¿aceptas este reto mi pequeña ratoncita de biblioteca?- dijo Twilight

Luisset se queda pensando pero al final asiente con la cabeza.

-Esa es mi niña.- dice Twilight con una sonrisa dándole un beso en la frente antes de abrazar con fuerza a su pequeña hija.

El resto de los presentes observaron aquel momento con bastante ternura, Luisset era prácticamente como un reflejo de Twilight cuando era pequeña, sumado a que es tan astuta, tan alegre, con una luminosidad nata que ofrece calidez hasta al alma más fría

Luego de ese largo abrazo las 2 alicornios se separan.

-Te extrañare mami.- dijo la pequeña.

-Yo también mi ratoncita, yo también.-

Y con eso, la princesa de la amistad y su esposo se retiran a la estación de trenes.

El camino a la estación fue bastante silencioso, ni Twilight ni Flash decían una palabra, el distanciarse de Luisset era algo que los afectaba bastante, puesto... sin ella y sus otros hijos se sentían como una familia incompleta.

-Luisset ha crecido bastante desde la última vez que la vimos, ¿no crees amor?.- preguntó Flash en un intento de iniciar una interacción para superar la dura despedida.

-Si.. parece que le gusto bastante el peinado que le hiciste la última vez.. me sorprende lo rápido que maduro su magia, a su edad yo ni siquiera podía sacar una chispa de mi cuerno.-

Pasaron los minutos, Twilight y Flash estaban listos en la estación del tren esperando su transporte, habían pasado una muy linda celebración. Por eso mismo una gran parte de ellos quería todavía quedarse ahí con Luisset y los señores Sparkle. Pero sabían que eso era muy.

-¿Tienes todo lo necesario querida?.- pregunta Flash a su esposa

-Si.. creo que no olvidé nada, de todos modos el tren llegará en unos minutos más.- dijo Twilight con una leve sonrisa. -Jeje Luisset aprende muchas cosas muy rápido ¿no crees?-

De pronto un tren se detiene dejando bajar a unos pasajeros, grande fue la sorpresa de Flash al notar entre los ponys a una yegua pegaso adulta acercarse hacia él y Twilight.

-¿Mamá?... dijo sorprendido haciendo que Twilight volteé, encontrándose con cierta yegua adulta.

-"Genial.. y yo que pensé que este regreso a Ponyville no podría ponerse peor.."- pensó Twilight al ver cerca de ellos a una yegua pegaso de un pelaje similar al de Flash, pero de crin verde azulada y ojos naranjas.

-Oh cariño a pasado mucho tiempo.- saludo la yegua yendo a abrazar a Flash.

-Hola a ti también Nova..- saludo Twilight.

-Si bastante...- dijo Flash correspondiendo el abrazo de Flash. -Estás tan linda como siempre mamá, dime, ¿que te trae por aquí?.-

-Bueno querido, vine para ver unas opciones de vivienda, es bien sabido que en estos tiempos Canterlot se considera la ciudad más segura de Equestria, aunque ciertamente también es de las más caras.- responde Nova con una sonrisa.

-Saludos princesa.- saludo Nova a Twilight con un porte más serio y un tanto indiferente.

-"Aquí vamos.."- pensó Twilight tomando aire.

-Oh que bien, con Twilight estamos viviendo en Ponyville, y como es a una distancia no tan larga podría venir a visitarte con más frecuencia... ¿Ya tienes donde quedarte?.- preguntó Flash mientras con su casco abrazaba a Twilight.

-Aún no, pero estoy segura que encontraré algo que se ajuste al presupuesto.. Oh y ahora que recuerdo cariño.. ¿para qué quieres tus viejos peluches de cuando eras pequeño? ..No me dirás que ella..- dice Nova levantando una ceja mientras dirige una mirada seria a Twilight.

-Para nada.. estamos bien así ¿no Flash?- le dice Twilight.

-Si Twilight.- responde Flash. -Bueno mamá, te lo diría ahora, pero parece que nuestro tren está a punto de llegar.- dijo viendo a lo lejos como efectivamente se acercaba el tren hacia Ponyville. -¿Te parece si lo hablamos en 2 días cuando deba venir para acá?, aquí tienes mi dirección por si necesitas de alguna otra ayuda.- dijo pasándole un papel con el número de su casa.

-Claro querido... apuesto que es duro ser el guardia de una princesa.- Nova mira el reloj de la estación. -Cielos, ya se me hace tarde te veré luego cariño.- dijo Nova dándole besitos en la mejilla a Flash antes de retirarse.

-También yo, te quiero mamá.- dijo Flash dándole un besito en la mejilla y abordando el tren con Twilight. Una vez que la pareja haya estado lejos de Nova empiezan a conversar el tema.

-Bueno... no fue tan difícil.- le menciona Flash a Twilight, estaban en un vagón cerca de una de las ventanas.

Twilight suspira.

-Supongo que no, pero ella siempre ve en mí a la "princesa Sparkle" y no a Twilight.. creo que entiendo un poco mejor por que no le dijiste sobre Luisset.-

-Si bueno, aún creo que debe saber después de todo es su nieta, pero por como están las cosas ahora.- dijo Flash mirando hacia afuera el despejado camino, y como contaba con algunos puestos de vigilancia de guardias.

-Creo que lo más prudente es esperar.. conociéndola creo que no se lo tomaría nada bien sabiendo que no le he dicho de Luisset.- dijo con cierto pesar.

-Supongo que tienes razón, aun no es el momento no sabemos cómo reaccionara, si hará un escándalo o nos sorprenda en el buen sentido.- menciona Twilight abrazándolo

-Entiendo querida, aún así no tengo porque preocuparme, pues te tengo a mi lado, así como tú me tienes a mi.- dijo Flash abrazándola.

La pareja se dispone a ingresar hacia sus respectivos asientos dentro del tren, Twilight se posiciona al lado de la ventana pues era una zona habitual para ella, mientras que Flash se sienta a su lado.

-Somos muy afortunados de tener a Luisset.. y a sus hermanos también.- decía Flash, pero nota que Twilight miraba de forma un tanto melancólica hacia la superficie de vidrio que le daba una visión del exterior.

Flash ya reconocía esos repentinos cambios de ánimo en Twilight, y normalmente solía ponerse más decaída según pase el rato.

-¿Te sientes bien cariño? .- preguntó él suponiendo ¿que la alicornio estaba teniendo ese habitual momento en que recuerda a sus otros hijos los cuales... ninguno estaba cerca de ella en ese momento.

-Si.. ¿por qué no lo estaría? Nos quedamos casi un mes entero en Canterlot por el tercer cumpleaños de nuestra hija.. pero probablemente las chicas estén preocupadas por nuestra larga ausencia.- responde Twilight con algo de inexpresividad en la última frase.

Flash pudiendo comprender la falta de ánimo de su esposa solamente opta por posar su casco derecho en su hombro para acercarla a su cuerpo y darle un cálido abrazo.

Pese a que Twilight podía sentir una mayor tranquilidad gracias a la cercanía de su cónyuge... muchas ideas pasaban por su cabeza, entre ellas... recordar a quienes hacen de su vida una alegre aventura.

Después de llegar a Ponyville los dos bajan escoltados por guardias reales y además unos lobos, desde hace un año que ya eran considerados ciudadanos en ponyville todo gracias a una gestión que Twilight junto con Luna y Celestia realizaron.

Por lo mismo comenzaron a eliminarse todos los prejuicios sobre esas peludas criaturas entre las cuales, está que ellos no comen carne de pony, de hecho mayormente se alimentan de peces y en menor medida de ganado.

Después de una corta caminata la pareja llegó a su hogar, Flash todavía notaba ese semblante inexpresivo en Twilight, ya era un tanto frecuente verla en ese estado, solo que en esta ocasión era demasiado notorio.

-Amor, ¿necesitas algo?, puedo servirte un té o lo que quieras.- preguntó el pegaso mientras como todo caballero abría la puerta de su hogar para que su amada pudiera entrar primero.

-No… solo iré arriba, estoy un poco cansada... por el viaje y por ese último juego de cartas con mis padres y Luisset.- responde Twilight manteniendo el tono inexpresivo de su voz y subiendo las escaleras apenas entrar.

-De acuerdo, cualquier cosa me avisas, estaré preparando la cena.- Flash se dirige a la cocina mientras Twilight sigue su camino por las escaleras hasta llegar al segundo piso.

Sitio donde no solo estaba su habitación matrimonial y la de Flash, sino la de sus hijos.

La joven princesa sin dudarlo entró a la habitación que hace tiempo perteneció a sus pequeños príncipes, ver aquellas pertenencias que les facilitó tener una amena infancia tales como sus mangas y juguetes empezaron a llenarla de atesorados recuerdos .

Pero aquello que más nostalgia le trajo, fue ver una foto donde estaban Nero, Draco... y su fiel Spike, su primer hijo...Aquel que fue tan noble incluso segundos antes de morir... a cascos de esa desgraciada alicornio blanca.

De pronto la atención de Twilight se desvía puesto pudo notar que un cajón de una mesa en esa habitación estaba semi abierto, y presa por su curiosidad se asomó a ver que era.

Notando algunas fotos y diarios al fondo de ese cajón, pero lo que más llamó su atención era lo que estaba encima

Era nada más que... un fragmento del huevo de Spike... el que ella guardó desde el momento que logró hacerlo eclosionar, y que permitió que el pequeño dragón llegará al mundo, su mundo.

Pese a que Twilight era apenas una potrilla, siempre vio a Spike como alguien más de su familia, un miembro muy especial para ella puesto… el joven dragón había sido su primer acercamiento con el mundo de la maternidad.

Recordando la primera vez que él pudo decir una palabra, la cual ella nunca olvidaría… él le dijo…"Ma…mamá".

-Muchachos… parecía que fue ayer ayer cuando ustedes aún dependían de mí… como cuando corrían a mi cuarto por qué les daba miedo los truenos de la lluvia y buscaban protección de su madre.. quien diría que el correr hasta mi para sentirse seguros duraría tan poco.- élla con su magia toma el huevo.

-Mi pequeño Spike… como te extraño… lamento todas las veces donde te daba órdenes de más… o si incluso llegue a hacerte pensar que eras un estorbo para mi.. tal parece que eso es al revés.. solo soy un peso muerto..-

Decía mientras dejaba caer unas lágrimas sobre la cáscara del huevo.

-Perdóname.. por favor perdóname.. siempre voy a quererte… siempre serás mi hijo.-decía Twilight recordando a su pequeño dragón.

Al instante, más lágrimas brotaban de los ojos de Twilight, unas que solo una madre dolida puede dejar salir.

Pero además, otra cosa que encontró en ese cajón, una de las tantas fotos que habían ahí... era de Cadance... su ex-cuñada y aquella que la manipulo a ella y jugó con los sentimientos de su hermano toda su vida, Y cerca de esa foto encontró un fragmento de una portada del diario de cuando Hera junto con Cadance mintieron acerca de la situación actual del imperio de cristal el cual actualmente era una cruel dictadura bajo el mando del hembrismo.

Al recordar aquellas dos yeguas... la constante tristeza que lastimaba a Twilight... empezó a ser modificada por una creciente y terrible ira, de algo que está totalmente segura es que jamás ni por ningún motivo las perdonaría.

Nunca, en esta vida ni en otra, por mayor arrepentimiento o todas las disculpas posibles que pueda recibir serían suficientes para resarcir las crueles acciones que ellas le hicieron.

Sumado a que esa condenable alicornio blanca... fue la que asesinó a su primer hijo... a su bebé dragón.

Twilight aprieta los dientes tomando la foto de la boda de su hermano con Cadance y con todo y su marco la lanza al suelo destruyendo el vidrio y el marco de manera casi instantánea.

-Puta mentirosa..-dijo Twilight llena de odio.

Ella sostiene el diario de un extremo con su magia y el otro con los dientes tirando el mismo, dado a lo gastado que estaban las páginas del diario, este cedió sin problemas, y el resto de hojas que quedaron Twilight las desintegró usando su magia.

-¡MALDITA PERRA MISERABLE! ¿¡Cómo te atreviste a quitármelo!?-. Twilight estrelló uno de sus cascos con gran fuerza en el suelo mientras más lágrimas salían de sus ojos cayendo sobre los restos del huevo de Spike

-Las... las...¡LAS ODIO MALDITAS MALNACIDAS! ¡PUDRANSE, PUDRANSE EN EL INFIERNO!.- Twilight gritaba desahogando cada sentimiento de rencor y odio que podría sentir por Hera y Cadance, llegando incluso a imaginarse a las dos sufriendo un ciclo interminable de maltratos y torturas hasta el punto que clamaran por piedad... y cuando eso pasara... su castigo aumente una infinidad más.

Era impensable imaginarse a la princesa de la amistad entrar en un estado tan catatónico, pero era entendible comprender toda esa ira, esa impotencia, y esa tristeza que llevaba acumulando desde que su vida la cual imaginaba perfecta con su familia... empezaba a ser destruida.

Luego de su agobio momento, sólo le quedaba recoger los restos del huevo de su pequeño dragón, abrazándolo muy apegada a su pecho, deseando que él y sus demás hijos pudieran estar aunque sea un segundo con ella.

Tan sumida estaba que no se percató que una presencia entró en la habitación... posando un casco en su hombro.

-Tranquila Twilight... no estás sola... estoy aquí.- expresó Flash mirándola fijamente a los ojos, el pegaso veía reflejado en los irritados y húmedos ojos de su amada la amalgama de sentimientos que estaba experimentando.

-F… Flash...- dijo ella entre lágrimas abrazando con fuerza a su esposo.

-Gracias.. la verdad.. si no estuvieras conmigo.. no sé qué sería de mí ahora.. Spike se fue hace mucho.. Shining siempre está ocupado con Skyla.. los muchachos no están.. y aún tenemos a Luisset.. ¿¡De qué sirve si por par de perras no puedo tener a mi niña conmigo?!-

-Te entiendo Twilight... también me duele no poder estar presente en la vida de Luissi... y extraño mucho a los muchachos... a nuestros hijos... pero no nos queda otra que ser pacientes, hacer nuestro mejor esfuerzo para ser un ejemplo para nuestra hija.- dijo Flash mientras abrazaba a Twilight y acariciaba sus cabellos.

-Soy una idiota... he cometido tantos errores- dijo viendo el huevo de Spike.

-Tuve tantas oportunidades antes de que esa maldita me lo quitara.. ¿por qué jamás le dije lo mucho qué significaba para mi, lo mucho que lo amaba?…- decía con impotencia

-Spike era un muchacho excepcional, también era mi hijo, créeme igual siento culpa por no haber podido haber hecho algo... pero debes tener en cuenta... que él siempre te vio y quiso como su madre, además no es del todo tarde Twilight, podemos seguir honrando su memoria, si seguimos cuidando de nuestros demás hijos, de sus hermanos.- expresó Flash limpiando una de las lágrimas de Twilight con su casco.

Aquel simple pero noble gesto de Flash hizo que Twilight pudiera reincorporar parte de sus ánimos, era cierto que su vida no era nada fácil actualmente, pero de algo que estaba segura, era que no estaba sola para afrontar las adversidades.

-Tal vez tengas razón.. ninguno pudo saber lo que pasaría ese día, creo que en nuestra próxima visita.. nuestra pequeña escuchará muchas historias de su primer hermano mayor.. es divertido pensar en él jugando con Luisset, pero no dudo que al verla la amaría tanto como nosotros.- dijo Twilight con una pequeña sonrisa.

-Es difícil que alguien no se encariñe con nuestros 4 muchachitos jejeje.- El pegaso le da un cariñoso beso en la mejilla a la alicornio, para luego ayudarla a ponerse de pie.

- ¿Vamos abajo a tomar algo de té?, preparé del que más te gusta.

-Claro y.. gracias por siempre entenderme.. se que puedo dar un poco de miedo cuando me enojo pero.. n.. necesitaba un desahogo.- dijo Twilight dándole un pequeño beso en los labios.

-Te amo.-

-Yo también te amo.- responde Flash en voz baja antes de corresponder el gesto.