Capítulo 14: Tan unidos y separados.
Habían pasado 3 semanas desde el regreso de Kaosu, mismas en las cuales el joven híbrido estuvo recuperando su alegre y jovial apariencia, producto del ameno ambiente que había recibido tras su regreso.
Asimismo, el joven príncipe había forjado una cercana amistad con Luisset, con quien en sus ratos libres aprovechaban de disfrutar de sus juegos o tan solo conversar de alguna anécdota que hayan pasado durante el día. Esa mañana en el castillo habían compartido una pequeña sesión de estudios sobre la fauna Equestre y luego estuvieron armando coronas de flores.
Actualmente ya eran horas cercanas al anochecer, en un sanitario del castillo, Girion estaba terminando de peinarse y armar un elegante ramo de flores, por lo visto, estaba muy decidido de por fin declarar sus sentimientos hacia cierta reina.
-"Okey Girion... eres guapo y poderoso... lo tienes todo listo, aquí va ``.- pensó yendo en camino hacia la oficina de Luna. Antes de tocar la puerta el alicornio traga saliva y vuelve a memorizar lo que debe decirle.
-"Okey no lo arruines... se educado y amable...".- pensó tocando la puerta con suavidad.
-Está abierto.- se escucha una voz femenina del otro lado.
Cuando la puerta se abre inicialmente sale Twilight con la pequeña Luisset dormida en su lomo.
-Nos vemos después Luna.- dice Twilight al interior antes de retirarse.
-Descansen.- dijo Luna desde dentro despidiéndose.
Girion ve a Twilight y a su hija retirarse, el semental se asoma por el marco de la puerta.
-Buenas tardes Luna, ¿cómo has estado? .- saluda Girion cordialmente. }
-Parece que han tenido bastante trabajo el día de hoy.-menciona viendo una gran fila de papeles en el escritorio.
-Hola Girion, bueno un poco, pero por suerte ya terminamos con los asuntos de más urgencia, creo que puedo hacerme cargo de lo demás así Twilight puede tomarse un par de días libres en ponyville con su hija.- explica Luna sobándose la cabeza.
-Si, nadie pone en duda todo el empeño que le han puesto en la restauración de la paz y la armonía después de la guerra.- decía Girion sirviendo unas 2 tazas de té.
-Aun así, siempre deben tomarse un tiempo para descansar.- menciona de forma comprensiva.
-Oh, muchas gracias por el té.- responde Luna recibiendo la taza- … a veces siento que obligue a Twilight a aceptar el cargo... ella me ha ayudado mucho pero aun siento un poco de culpa por eso.. se que le es complicado manejar los tiempos entre el deber y la familia.- menciona Luna suspirando.
-Te entiendo... y ahora... ¿Tienes un momento?...-pregunta con cierta timidez.
-Hay algo... que quisiera hablar contigo..-
-Supongo que sí… ¿Qué sucede?- pregunta Luna un poco más calmada.
-Bueno Luna... antes que nada eh... ¿Recuerdas cuando nos conocimos? .- pregunta el alicornio.
-Em si.. Fue hace casi 2 años cuando mi hermana y yo llegamos a Ponyville con Kaosu.- responde Luna extrañada de la pregunta.
-Y desde ese tiempo... te confieso... Fue la primera vez en muchos años... que sentí estar frente de un ángel.- menciona mirándola de manera un tanto enamoradiza.
-Oh.. gracias... eso es muy alagador de tu parte.- dijo Luna un poco incómoda.
En eso Girion usa su magia para hacer aparecer varios ramos de flores alrededor de la mesa de Luna, esta última se sorprende al notar que Girion tenía uno más grande en sus cascos, estando frente a ella.
-Luna... sé que no hemos convivido mucho del todo... pero cada momento, cada segundo que paso cerca de ti... hace mi corazón latir con una increíble potencia... por eso yo Girion te quiero preguntar... - el semental se arrodilla frente a ella tomando uno de sus cascos delanteros.
-¿Quieres... ser mi novia?.-pregunto con un notorio brillo en los ojos.
-"Eso no me lo esperaba.." - pensó Luna sorprendida.
-Girion... eres un gran hombre y enserio me agradas... pero no puedo aceptar.- responde Luna de manera abrupta soltando el casco del semental.
-No eres tú, es solo que realmente no siento que sea el mejor momento para pensar en esas cosas.. en estos momentos tengo muchas obligaciones que atender no solo con el pueblo, si no con mi sobrino.. de una u otra forma no serías mi prioridad y nadie se merece eso..- Luna suspira.
-Lo siento..-
Al solo escuchar esas palabras la cara de Girion cambia por completo y siente un fuerte apretón en su pecho, justo en la zona de su corazón. Puesto.. acababa de ser totalmente rechazado por la Pony de quien desde hace tiempo estaba profundamente enamorado.
-Entiendo...-dijo mirando hacia otro lado.
-No tienes que disculparte... más bien yo te debo una disculpa... Debí pensar más en ti y darte más tiempo... antes de anteponer lo que siento por ti... soy un idiota.-decía el cabizbajo.
-Pero.. eso no significa que no podamos seguir siendo amigos.- menciona Luna de forma comprensiva tomándole del hombro.
-"Tal vez eso fue muy directo... pero es mejor así.. no es el momento y de todas formas no tenía en mente sentar cabeza en un futuro"- pensó ella para sí misma.
-Claro... siempre puedes y los demás contar con mi amistad… pero ahora...-mira hacia el palco del horizonte como el sol estaba por ponerse.
-Hay una misión muy importante que debo realizar... y es para la primera mujer en mi vida que me amo... mi madre.-
Luna mira en la misma dirección,viendo como el sol descendía por completo y poco a poco emerge el astro lunar.
-"Vaya, al parecer me robó un poco más de tiempo y Twilight se me adelantó.. un poco me sorprende lo rápido que aprendió a mover los astros"- pensó Luna.
Pues sabía que desde hace un tiempo incluso antes de fallecer, Celestia le había enseñado las bases teóricas a Twilight de como mover el sol y la luna, pero aun con este conocimiento era prácticamente imposible mover los astros para alguien que no tuviera sangre Olimpus.
El que Twilight pudiera hacerlo sin pertenecer a ese linaje se debía a que su transformación a alicornio fue hecha con parte del poder de Celestia, quien si pertenecía al linaje, el único contra que Luna y la propia Twilight sabían de esto, era que al ella no ser un descendiente de los olimpus, mover los astros le consume mas energia, por lo que entre ambas llegaron al acuerdo de que ella solo lo haría cuando Luna no estuviera disponible para hacerlo.
-Bueno.. solo me queda desearte la mejor de las suertes en esa misión y que cuides mucho de tu madre.- menciona Luna con una sonrisa.
Girion antes de irse le mira con una sonrisa.
-Me encargaré que sea así, hay mucho tiempo que quiero recuperar con ella... cuídate mucho Luna... por favor dile a los demás que también se cuiden y... Que lo siento si no tuve tiempo de despedirme, gracias a todos.- le dice más animado antes de darse media vuelta para salir de la oficina y dejar las flores ahí mismo.
Pasan unos minutos y Luna sale de la oficina, cerrándola con llave. Ella camina por los pasillos del palacio llegando a una habitación, está la abre y al hacerlo ve a su sobrino Kaosu en su cama rodeado de libros, pero el joven híbrido estaba profundamente dormido teniendo una corona hecha de flores sobre su cabeza.
Al ver esto Luna deja salir una pequeña risita al entender a qué se debía el cansancio de Kaosu, haber pasado todo un día jugando con Luisset debió ser un poco agotador aunque él nunca lo reconoció, pero tampoco era un secreto para nadie que algo característico de la joven alicornio era su espíritu enérgico e hiperactivo.
Con su magia ella coloca los libros sobre una mesa y arropa correctamente a Kaosu.
-Descansa un poco pequeño tornado.- dice Luna por lo bajo con una sonrisa, acariciando suavemente la crin de su sobrino.
En Ponyville.
Después de un pequeño retraso a causa del agotamiento que fue para Twilight descender el sol y elevar la luna, ella y Luisset habían alcanzado uno de los últimos trenes a Ponyville, el viaje fue bastante tranquilo pues Luisset estuvo dormida todo el camino hasta que el sonido del silbato llegando al pueblo la despertó.
La joven potra se asomo por la ventana viendo el pueblo muy emocionada, era verdad que no era la primera vez que estaba allí, pero para ella siempre le era agradable estar lejos de Canterlot, donde aun siendo tan joven todos la trataban con sumo respeto, cosa que le parecía muy extraño, en cambio en Ponyville todos la solían tratar a ella y a su madre como un igual, manteniendo un poco mas de respeto que a los ciudadanos promedio, pero sin ser un trato de idolatría extrema como canterlot.
Las dos alicornios llegaron al pueblo y fueron caminando hasta la biblioteca, pudieron haber ido volando pero Twilight aún se sentía algo cansada, y las alas de Luisset aún no tenían el tamaño ni la fuerza suficiente para levantarla por más de unos pocos segundos.
Al llegar a la biblioteca Twilight encuentra una nota en la puerta, al leerla ve que era de Nero.
"Hola mamá, la tía Luna me envió una carta mencionando que llegarías hoy en la noche, casi olvido que había quedado con Alexis para ver una película en su casa, deje la llave bajo el tapete, en caso de que no haya regresado para entonces.
Te quiere Nero."
-Claro Nero... vas a ver una película… al menos aun tiene algo de decencia.- pensó Twilight con algo de gracia revisando el tapete y encontrando la llave.
Ella y Luisset entran a su hogar, pero antes de que Luisset pudiera recorrer las estanterías de libros de arriba a abajo, Twilight le llama y le pide que la siga.
Ambas suben al piso de arriba llegando a la que anteriormente era la habitación de Twilight.
-Vaya, es un poco más grande que el cuarto de los abuelos.- menciona Luisset contemplando como en los estantes yacían bastantes libros, pero se extrañada al ver que la mayoría eran de cuentos infantiles y que parte de las paredes tenían dibujos algo viejos hechos con crayones.
-Jeje ¿acaso no te gusta mi vieja habitación?- pregunta Twilight un poco burlona.
-Jijiji no es eso mami, es solo que… pensé que tendrías muchos libros de estudio y artilugios raros.- responde Luisset con el mismo tono.
-Jeje, si antes los tenia, pero eran un poco peligrosos estando tus hermanos aqui, pense que.. como aún falta mucho para que ingreses a la primaria tal vez querrías quedarte aquí en Ponyville con Nero las veces que debo estar en Canterlot.- explica Twilight.
-¿Es en serio?- pregunta Luisset.
Twilight asiente con la cabeza.
-¡Siii!- exclama la potrilla a los 4 vientos dando un gran salto.
-Una cosa más cariño.- dice Twilight.
-¿Más?- Luisset cae al suelo pero esta no se hace daño, dado a que Twilight había previsto esa reacción y colocó un cojín de gran tamaño cerca de ella para amortiguar la caída.
Luisset ve como su madre sale un momento de la habitación, pero regresa a los pocos segundos con una caja.
Aún confundida Luisset la abre y ve que dentro había muchos de sus peluches, libros de sus cuentos favoritos, varias fotografías enmarcadas, las colchas de su habitación en Canterlot y un pequeño letrero de madera que en él tenía tallado su nombre.
-Mami.. eso significa.- dice Luisset viendo el letrero.
-Si mi vida, este cuarto era mío... pero creo que ya no hay mucho uso que pueda darle, en cambio tú..- responde Twilight pero es interrumpida por Luisset quien la abraza con fuerza.
-¡Gracias, gracias mami!, siempre quise decorar mi propia habitación.- dice Luisset muy emocionada mientras la abrazaba.
-Te ayudaré con la cama, después podrás hacerle lo que gustes.- responde Twilight con una sonrisa a lo que Luisset asiente muy emocionada.
Después de ayudarle a hacer la cama y retirar algunos de los viejos dibujos de Nero y Draco, Twilight se dirigió al piso de abajo con una caja de menor tamaño en el que guardaba los dibujos y primeros trabajos escolares de sus hijos mayores.
Ella deja esas cosas en una esquina, quería llevarlas a la habitación de ambos, pero no quería arriesgarse a tropezarse con Luisset en las escaleras, ella se concentra hasta que el sonido de su puerta llamó su atención.
Por el patrón de golpe de la misma pudo deducir que era el de Shining Armor, cosa que en parte le extraño pues se suponía que él estaba en el imperio de cristal.
Ella se da unas palmadas en las mejillas antes de levantarse e ir a abrirla, aprovechando que en ese momento Luisset estaba buscando como reacomodar unos peluches en la que ahora sería su habitación.
Al abrirla se llevó la sorpresa que en efecto, no era nadie más ni menos que su hermano mayor Shining Armor. -Hola Twily, ¿tienes un momento?.-preguntó el unicornio
-Buenas noches Shining... - Twilight hecha un discreto vistazo hacia adentro antes de cerrar la puerta tras suyo.
-Si ¿ocurre algo?- preguntó preocupada
-Es algo... que debí darte hace un tiempo Twilight.- dice Shining mostrándole un largo paquete envuelto.
-Creo que ya es el momento.- dijo acercándose el paquete a Twilight quien ya tenía una previa idea de que podría ser.
Ella lo toma con un aire de melancolía entendiendo de qué se trataba, pues conocía muy bien las circunstancias en las que su amado esposo fue asesinado.
-Shining... perderlo fue algo muy doloroso pero... no se si deba decirle a ella... Luisset es aún muy pequeña para asimilar todo esto.-
Shining lanza un profundo suspiro ante lo que decía Twilight, pues pese a que la noticia marcaría un antes y después en la pequeña Luisset. Ella debía saber lo que ocurrió para que puedan darle el apoyo necesario para lo que vendría.
-Lo sé... pero ya llevamos más de un año así... sé lo difícil que puede ser y también lo mucho que Flash significa para ella... Pero tarde o temprano deberá enterarse Twilight.. y somos su familia... Debemos hacerlo.- menciona Shining con pesar.
-Tal vez tengas razón... he esperado demasiado… ella podría odiarme… Por no decirle.- dijo decaída viendo el paquete.
-Yo me haré cargo Shining, gracias por traerme...- Twilight no pudo terminar pues fue interrumpida por una tierna voz.
-Mami ¿por qué había una caja sellada con magia bajo la cama de Neri Ni-san?- preguntó Luisset con una caja de madera la cual estaba cerrada.
-Eso... es algo que es mejor no abrir pequeñita.- dijo Twilight abriendo más la puerta para que Luisset note a Shining.
-Hola sobrinita, ¿cómo has estado pequeña?.- preguntó Shining con amabilidad.
-Holi tio Shining.- responde Luisset con una sonrisa abrazándolo de un casco. -¿Qué haces tan tarde?- pregunto extrañada.
-Oh nada querida, él solo venía a entregarme algo muy especial, guarda tus colores y te lo enseñaré.- dijo Twilight acariciándole la crin.
-Chi.- dijo Luisset antes de volver a entrar en la biblioteca.
Antes de retirarse Shining le da un abrazo a Twilight.
-Cuenten con mi apoyo... Cuídate mucho hermanita, avísame cualquier cosa.- menciona de forma hermanable.
-Gracias.. creo que lo necesitaré.. Salúdame a Skyla..- dijo Twilight con una leve sonrisa antes de entrar.
Ya dentro de la biblioteca Twilight y con el paquete en sus cascos, ella nota que Luisset estaba terminando de guardar sus colores tal como se lo pidió antes.
-Siempre tan imaginativa mi niña.- decía Twilight dándole una caricia a uno de sus chonguitos.
-Con los abuelitos siempre los guardaba antes de la cena.- dijo con una sonrisa.
-¿Uhh y qué hay en el paquete?- preguntó curiosa.
-Esto…- Twilight lo coloca en el piso.
-Tal vez ahora te quedan un poco grandes... Pero sé que él querría verte usarlos algún día.- menciona desenvolviendo el paquete revelando 2 sables cortos, un poco golpeados de las hojas y con las empuñaduras sucias y un tanto oxidadas.
Al verlos a Luisset le brillan los ojos y dibuja una gran sonrisa en su cara, la potrilla posa sus cascos encima de ellos, pues le recordaban al pony que ella más quiere y admira, su padre Flash.
-¡Sii! ¡Son los sables de papi!.- dice muy emocionada.
Pero en eso su semblante cambia a uno más de duda y cierta pesadumbre.
-Hace mucho... que no lo veo... mami... ¿Dónde está papi?, ¿sigue en esa super-misión secreta?.- preguntó con toda inocencia la potrilla.
Ante esta pregunta Twilight respira hondo.
-Ven aquí cielo..- dijo tomando a la potrilla de sus cascos delanteros.
-Cariño.. aquella vez que lleve a Nero conmigo... cuando lo viste por primera vez.. después de no verme por un año... no fue solo por el aumento del peligro.. en ese año sucedieron.. Muchas cosas.- dijo con un nudo en la garganta notándose bastante que contenía las ganas de llorar.
-¿Muchas cosas?...- preguntó Luisset preocupada notando las ganas de llorar de Twilight.
-¿Qué pasó mami?... no creo que sea algo que papi y Neri-ni san no puedan resolver, ellos son súper fuertes.- dijo animosa elevando sus cascos.
Sin tener la menor idea de a qué se refería Twilight.
-Bebé... papi… quiso ayudarles para que un par de malosos no tomaran el imperio de cristal... pero ellos fueron más fuertes.. Crimson y Blade sobrevivieron a duras penas... Pero papi no.- dijo con una voz quebrada.
Aquella revelación generó un shock en la jovial e inocente mente de Luisset lo primero que pensó es que escuchó mal, o que era una broma para anticipar una posible aparición sorpresa de Flash.
Pero algo que sabía bien de su madre es que ella no hace ese tipo de cosas.
-Qu.. ¿Qué?...-dijo después de unos segundos con una voz totalmente distinta a la usual.
-Mami... dices que papi..- la pequeña potrilla no se atrevía a terminar la frase.
-Mi cielo...- dijo abrazándola y acariciando su crin.
-Lo siento mucho... Papi se fue..-
-No... -dijo Luisset cuyos ojos empezaban a humedecerse y se apega al pecho de Twilight.
-No es cierto mami... papi en algún momento vendrá.. me traerá lindos peluches y a ti unas bonitas flores y esos chocolatitos muy ricos y nos contará de sus historias que tanto nos gustan... papi vendrá... Papi vendrá mami.- decía Luisset en un doloroso intento de enfrentar la angustiosa verdad.
-Cariño... - Twilight se suelta el cabello mostrándole a Luisset un listón rojo bastante maltratado, sucio y un poco quemado.
-¿Lo recuerdas?... ustedes... tenían un juramento, siempre que se vieran… el té lo… Devolvería..- dijo con pesar recordando que fue el mismo Shining quien se lo dio a ella al darle la noticia hace más de un año y como lo ha usado desde entonces.
Al solo observar el listón, los ojos de Luisset empezaron a derramar lágrimas, seguido de un angustiante gesto en su lindo rostro.
-Ese listón... no... mami... mami dime que no es verdad… ¡Que no es verdad!.- Exclamó Luisset empezando a llorar.
-Soy la primera.. a la que le gustaría que no fuera verdad mi niña..- dijo Twilight abrazándola con más fuerza gesto que es correspondido por Luisset.
-Mi bebé.. te prometo que pase lo que pase.. Yo siempre estaré para ti..-
Luisset a cada segundo se apegaba más hacia Twilight, hundiendo su rostro en su pecho dejando salir cada vez más lágrimas, empezando a llorar de una forma desconsolada y desgarradora, desahogando una enorme pena por una pérdida irreparable. Al escuchar el tono del llanto Twilight siente como su corazón se parte en miles de pedazos, ella presentía que su pequeña reaccionaría así.. Pero el verlo con sus propios ojos era algo que en verdad la destrozaba.
-¡Quiero ver a papi... ¡Quiero ver a papi!...- dice Luisset entre sollozos hundiendo su rostro en el pecho de su madre.
Twilight no dijo nada, ella se mantuvo abrazando a su hija con toda su fuerza varios minutos, no quería soltarla por nada del mundo.
-Porque... no pude conocer a Spikey-Niisan... tarde mucho en conocer a mis dos anikis... y cuando por fin los conozco... papi... ya... No está...-decía la potrilla en un apagado tono de voz, el cual estaba tan desgastado por su llanto que angustió más a Twilight.
-Luisset.. sé que es algo difícil de entender a tu edad.. pero a veces en la vida pasan cosas malas... cosas para las que nunca estaremos preparados.. Tal vez Flash ya no esté más en cuerpo...- Twilight toma con delicadeza el rostro de su hija, limpiándole las lágrimas y ladeando una leve sonrisa.
-Pero sí en espíritu.. él está en tus hermanos, está en mi, y está en ti cariño.. Nosotros somos su legado.-
Ante esas palabras Luisset le dirige la mirada a Twilight, quien sintió su alma desgarrarse al ver el estado de su hija.
Sus bellos ojos azules estaban hinchados y enrojecidos de tanto llorar, estos todavía tenían rastros de lágrimas, las cuales empapaban su rostro.
Su mirada.. una que antes detonaba una felicidad y amor desbordante.. Ahora estaba totalmente marchita y con una expresión de dolor que adolece a cualquiera hasta al más insensible.
Un estado en el que nunca pensó ver en su pequeña hija, la cual era descrita por todos los que la conocían como un alegre rayito de sol. Pero hasta los rayitos tienen sus días oscuros.
-... Mami... yo quiero... quiero mucho a papi... -decía Luisset por lo bajo, apegándose a Twilight pero de una forma más suave.
-Pero también te quiero mucho a ti mami... no me dejes... no me dejes..- decía Luisset abrazando a su madre con más fuerza que hace unos minutos.
-Nunca…- dice Luisset apunto de volver a llorar.
-Mi cielo.. te prometo que pase lo que pase nunca te dejaré, yo te voy a proteger... Por eso quiero que me perdones..- Twilight corresponde el abrazo ya sin poder contener el llanto ella también.
Estas palabras hacen que Luisset alce la vista, viendo un poco confundida a su madre.
-Lamento tanto si en estos años te sentiste sola.. si sentiste que no te quería.. pero.. eso no es cierto ni por un segundo.. por que.. jamás habría podido imaginar que yo... Tendría una hija tan maravillosa como tu...-
-...Mami.. -decían Luisset ahora acomodándose en los cascos de Twilight. -...Prometo por papi... que seré una buena niña... y mis anikis y tú… estarán orgullosos... pero nunca nunca me dejen solita... Eso me pone muy triste.- decía la potrilla con voz apagada.
Pero a la vez dejando que la calidez maternal de Twilight pueda aliviar el dolor que ahora experimentaba su bello corazón.
-Shh tranquila Luisset, mami está aquí..y yo se que algún día harás cosas muy grandes… por tus anikis no debes preocuparte… no importa cuanto crezcas, incluso si superas su altura... Siempre serás su hermanita..- dijo con un tono maternal abrazándola suavemente pero sintiendo un gran hueco en el pecho al ver su estado.
-Gracias mami... te... Te quiero mucho...-menciona Luisset quien por lo visto estaba quedándose dormida.
Como muestra de lo desgastante y desgarradora que fue la noticia para la joven potra, quien solamente deja que su madre abrace y mantenga su cuerpo cerca, como si fuera una bebé.
Aún dolida Twilight la acomoda entre sus cascos empezando a mecerla suavemente.
-Cuando te vi llegar el sol murió.. tomaste su lugar su luz pudiste emular.. estaba en tu mirar.. ¿cómo podría imaginar?.. que al sol podrías eclipsar.. Creía saberlo todo ya, más me mostraste mi errar..- entonaba Twilight por lo bajo como una canción suave queriendo calmar el pesar con el que la pequeña se había quedado dormida.
Twilight coloca con cuidado a Luisset en su lomo y se dirige a la habitación de arriba.
-Las estrellas se alinearán, espero veas mi señal... tu estarás bien... todo estará bien..-
Twilight recuesta con delicadeza a Luisset en la cama y con su magia deshace con cuidado sus chonguitos, colocando también entre sus cascos un peluche de tigre, el cual había sido un regalo por parte de Flash la última vez que se vieron.
-Todo está bien mi pequeña.. estoy aquí..- le susurro por lo bajo dándole un beso en la frente y dejando caer una lágrima.
Ella apaga la luz y se queda al lado de Luisset por varios minutos, minutos que... ella no se dio cuenta y se habían convertido en horas, horas en las que ella no se movió, solo se quedó contemplando a su dormida hija, similar a como lo hacía cuando ella era una bebe.. la diferencia radicaba en que en ese corto periodo de tiempo ella siempre estaba feliz, tal vez un poco preocupada... pero feliz de ver dormir tan pacífica a tan hermosa criaturita.
Ahora el rostro de Twilight era inexpresivo, ella lloraría... pero por otro lado... Sentía que ya no le quedaban lágrimas por derramar. Sus pensamientos son interrumpidos por un ruido en el piso de abajo, ella se asoma y ve a Nero despidiéndose de Alexis, ambos se veían cansados y un poco fastidiados.
Nero cierra la puerta y al voltear se encuentra a Twilight quien había bajado por la caja que ella había dejado.
-Mamá... sigues despierta.- dice el alicornio extrañado.
-Si... - Twilight lo ve un momento. -¿niñeros de Jack otra vez?- pregunta.
-Si.- responde Nero rodando los ojos.
-Viniendo de la madre de Alexis no me sorprende, trata de no hacer mucho ruido al subir, tu hermana ya se durmió.- dice Twilight un poco seria.
-Está bien...- responde Nero un poco intrigado, era raro que su madre se expresara de forma tan seria.
Pasan los minutos y Twilight lleva la caja a otra zona de la biblioteca, ella vuelve a subir quedándose a la mitad de las escaleras, viendo su hogar con un aire melancólico, antes de subir completamente e ir a la habitación donde estaba Luisset, ella la mueve un poco con su magia antes de recostarse a su lado, teniendo cuidado de no despertarla.
Ella trae consigo una vieja foto familiar, viendo con nostalgia a Spike y Flash, acariciando la imagen de ambos con cariño.
-Jamás los olvidaré mis amores.. por eso..- pensó Twilight acariciando con cuidado la crin de Luisset. - seguiré esforzándome..-
Ella deja la foto en la mesita de noche y se recuesta al lado de su hija, esta última se da la vuelta con cuidado abrazándola de un brazo.
Al día siguiente, queriendo levantar un poco los ánimos, Twilight propuso a su familia ir a desayunar los 3 a un restaurante, a Nero le agrado la idea, pero Luisset solo llegó a asentir con la cabeza sin decir una palabra.
Ellos se dirigieron al lugar y pidieron la comida, en todo ese rato tanto Nero como Twilight intentaban sacarle platica a Luisset, pero era como si ella simplemente no los escuchara, sus oídos se movían ligeramente pero fuera de eso, ella no parecía reaccionar y apenas probó bocado de sus panqueques.
Cuando regresaron a la biblioteca Luisset se dirigió a su cuarto y se quedó allí todo el día, no bajó a comer ni a cenar, aunque fue visitada por su madre y su hermano quienes quisieron hablar con ella, esta solo asentía con la cabeza sin decir palabras.
Un día después de eso recibieron una visita, para sorpresa de Nero y Twilight era Shining Armor otra vez.
-¿Cómo está ella?- pregunta Shining yendo al punto de por que había regresado.
Twilight y Nero se miran entre sí.
-No ha estado del todo bien, apenas ha comido.- responde Twilight preocupada.
-Creen que.. ¿Se va a recuperar?- pregunta Nero.
-Puede que sí.. Pero por ahora es poco probable.- responde Shining.
-Es verdad... ya ha pasado más de un año.. y yo aún siento que no puedo cargar con el dolor... y ella solo tiene 5 años.. Es demasiado pequeña para vivir con un dolor así.- explica Twilight con inexpresividad.
-Creo entender a qué se debe su actuar... Así pasó conmigo y Draco.- menciona Nero con pesar.
-No creo que esto sea lo más ortodoxo.. pero si ella está así es porque a pesar de lo que dijiste Twilight.. Ella al igual que Draco en su momento, no ha dejado salir toda esa tristeza, miedo y odio en su corazón. - Shining se dirige a las escaleras.
-¿Qué haces?- pregunta Twilight extrañada.
- Necesito hablar con mi sobrina.- responde Shining.
— — —
Las tinieblas de la noche empiezan a disiparse por toda equestria dando paso al resplandeciente sol, la estrella luminosa se levantaba mientras las aves cantaban y los ponis tambien se levantaban.
Excepto por alguien, una joven princesa que se encontraba fuera del castillo de Canterlot cerca de donde entrenaban los guardias reales, ella parecía estar imitando un par de técnicas de ataque contra unos árboles usando un par de espadas de madera.
Su actuar es interrumpido cuando ve los primeros rayos del sol iluminando el patio de la bella ciudad.
La pequeña Luisset había crecido bastante en los últimos 5 años, hacía un par de años que había dejado su aspecto tierno y pequeño de potrilla, para lucir como una joven potra de aparentemente 12 años, pero la realidad es que ella apenas iba a cumplir 10 años, esto no preocupaba a su madre y hermano pues la tierna y alegre Luisset seguía siendo una niña, y aún le quedaban varios años más así.
Luisset toma una serie de cosas que había traído consigo y las coloca en una mochila especial, ella la sube a su espalda y estira sus alas alzando vuelo a una velocidad notoriamente rápida hasta llegar a una ventana del castillo. Ella la abre desde afuera entrando en la habitación, cuando lo hace se apresura a dejar las cosas en un armario, antes de dirigirse al baño.
Pasan aproximadamente 20 minutos antes de que la joven princesa salga completamente arreglada y con sus chonguitos perfectamente amarrados, sobresaliendo de entre ellos un elegante listón rojo.
La joven alicornio se dirige a una mesita donde estaban un par de alforjas escolares, así como una lista con todos sus recuadros palomeados. Ella la toma con su magia y la amarra a su espalda, viéndose en un espejo de cuerpo completo.
-Jeje, si Neri-Nii san me viera diría que ya soy una niña grande.- pensó Luisset riendo divertida.
Luisset voltea a la puerta de la habitación, pues le pareció escuchar un par de golpes, no paso mucho tiempo antes de que por la misma entre Twilight, quien no se veia muy cambiada a los ultimos años, la diferencia es que ahora usaba un collar plateado con un rubi en forma de rombo, asi como su corona en todo momento, y en su cabello era visible un mechon de callo amarillo, el cual hacia un tiempo que lo tenia, pero ahora este era mas claro y brillante que los ultimos 5 años.
-Veo que te levantaste temprano cariño.- dice Twilight con una sonrisa.
-Jiji si, anoche casi no pude dormir pensando en que..Hoy jeje será mi primer día de escuela.- dice Luisset emocionada.
-Aún tenemos algo de tiempo antes de que empiecen tus clases cariño, vamos, Luna y Kaosu nos esperan en el comedor.- menciona Twilight.
-Ya voy.- dice Luisset llendo hasta la puerta y deteniéndose al ver una foto en la pared, en ella estaban Flash y Twilight sosteniéndola a ella, cuando tan solo tenía un año.
Al ver la foto Luisset sonríe con nostalgia, en la foto los 3 sonreían y se veían muy felices. Luisset coloca su casco al lado de la foto.
-Hoy es el día papá, deséame suerte.-
Dicho esto Luisset sale de la habitación junto a su madre.
