Capítulo 2 – La obscuridad coge rico

Lincoln dormía a pierna suelta esa mañana, la noche anterior Lucy casi le había sacado el alma y lo dejó en calidad de zombie, la pelinegra aprovechó que Lynn tuvo que salir de viaje a un juego de béisbol y pasar la noche fuera, así que aprovechó el tiempo, ambos cogieron como conejos en celo hasta que Lori tuvo que ir a sacarla de ahí porque el ruido era mucho y no dejaban dormir a Lily.

A media mañana, Lincoln se levantó por algo para beber, el cuerpo le dolía como si hubiera corrido un maratón y tenía una especie de resaca leve, bajó las escaleras rascándose el trasero mientras bostezaba, la casa estaba en silencio y el chico supuso que todos habrían salido, entró en la cocina y abrió el refrigerador, una soda no era lo ideal, pero necesitaba un golpe de azúcar para despertar, tenía que encontrarse con la pandilla más tarde porque irían a los videojuegos, había una nueva máquina de baile que quería probar y esperaba demostrarle a Stella y a Rusty que seguía siendo el amo, aunque tal vez la agitada noche anterior le pasara factura.

El peliblanco estaba perdido es esta idea y no se dio cuenta de que tenía compañía hasta que un suspiro bajo lo hizo abrir los ojos e incluso saltó un poco al escuchar una voz neutra

— sigh… —

— vaya, definitivamente es un buen ejemplar, creo que eres muy afortunada al poder romper el gran tabú con él —

Lincoln se encontró con su hermana Lucy, pero ella no estaba sola, a su lado estaban Haiku y Perséphone, la primera sonreía apenas, admirando al peliblanco y Perséphone tenía la mirada baja al tiempo que un rojo intenso le cubría el rostro, Lincoln estaba extrañado hasta que recordó que no llevaba nada encima más que una trusa, intentó cubrirse mientras gritaba

— ¡Lucy! ¡¿por qué no me dijiste que estabas aquí?! ¡y con ellas!... —

y huyó escaleras arriba, las tres chicas góticas se quedaron ahí sonriendo, Lucy les dijo mientras les señalaba la entrada de la cocina

— será mejor que vayamos a mi habitación —

Y allá fueron las tres, subieron las escaleras en silencio y al llegar a la puerta del cuarto que la gótica Loud compartía con Lynn,ella les cedió el paso mientras miraba la puerta de su hermano, una vez adentro y sentadas en la amplia cama de dosel, Haiku comentó

— realmente tu hermano es un hombre guapo —

— sí… — respondió Lucy con una sonrisa apenas dibujada en su rostro —… pero eso es apenas una parte de sus cualidades es amable, inteligente y todo un semental, justo anoche tuvimos una sesión de sexo tan salvaje que hasta los vulgares hombres lobo en su temporada de celo nos envidiarían —

Unas risitas bajas le siguieron a esta declaración, Haiku volteó a ver a su otra amiga, quien permanecía en silencio y con el rubor pintado por todo el rostro

— ¿tú qué opinas de Lincoln, Perséphone? — Lucy preguntó mientras se acercaba a la chica, esta apenas la miró entornando los ojos

— e-es muy guapo… y varonil y… —

— ¿y qué más? Creo que algo te tiene muy nerviosa — preguntó Haiku con un gesto pícaro

— y-yo no… yo nunca había visto algo así ¡es enorme! — termino al fin la gótica de frenillos mientras se tapaba el rostro con ambas manos, un pequeño chillido de Haiku respondió a esto último mientras Lucy se sonreía, mostrando sus colmillos falsos

— ¿te gustó lo que viste? —

La otra chica solo asiente con la cabeza mientras sigue con el rostro oculto, Haiku mira a Lucy y le pregunta

— oye, por lo que me has contado, tu hermano es un superdotado —

— no tanto, aunque he de aceptar que es más grande de lo que se supone que debería, no es un caballo, pero puedes montarlo casi igual —

Grandes risas de ambas suenan por toda la habitación y Perséphone se asoma por entre sus dedos para mirar a sus amigas, apenas puede creer lo que Lucy les ha contado en una o dos ocasiones sobre ella, su hermano y lo que se supone que hacen; al contrario de sus amigas, ella no tiene prácticamente ninguna experiencia en el campo sexual o romántico, ella no es muy sociable que digamos y los chicos del "club mortuario" no son un buen referente de lo que se supone que debe ser un hombre, o al menos no para ella, los encuentra algo tontos e incluso uno o dos de ellos son algo "tétricos", en el peor sentido de la palabra.

La chica regresa de sus ideas a la habitación cuando Lucy le pone la mano en el hombro y le pregunta

— ¿tú que dices Perséphone? —

— ¿eh? ¿qué?... ¿Qué digo de qué?... —

— ¿no nos estabas escuchando?... — pregunta Haiku —… ¿acaso pensabas en el "gran hermano" de Lucy? —

esto dicho mientras separa las manos hasta cierta distancia una de la otra, Lucy le da un manazo y la regaña

— ¡Haiku! Perséphone no es como tú de sucia, ella es un alma limpia y pura —

— ¿sucia yo? Mira quien lo dice — rebate la chica

— yo jamás he negado mi naturaleza lujuriosa y demoniaca, en cambio tú… — Lucy se sonríe con una expresión diabólica —… tú eres solo una niñita cochina que no ha pasado de meterse un dedo al coño en alguna noche solitaria… —

Los ojos de Perséphone están tan abiertos que podrían salirse de sus órbitas y su quijada cuelga por la sorpresa, nunca escuchó a este par hablar así, al menos no con esas palabras, no ante ella

— bu-bueno… — Haiku tiene que conceder —… pero tú y yo nos hemos pegado uno que otro revolcón y no puedes negar que hice que te corrieras —

— no lo niego, solo que te hace falta práctica, todavía no llegas a lo que Lynn y Lincoln son capaces, en cambio yo te he dejado muerta con mis "artes obscuras" y después de eso, solo te queda desahogarte con tu vibrador mientras esperas otro encuentro conmigo, "niñita" —

Haiku se rinde ante la evidencia — sí, a tu lado no soy más que una niñita calenturienta, tú vas tan avanzada que seguramente un demonio ya se ha llevado tu alma al infierno y posee tu cuerpo, solo así me explico que seas tan libidinosa —

Las risas suben de tono y Perséphone las mira escandalizada, pero esta plática se le antoja demasiado cachonda y su entrepierna comienza a sentirse cálida, la chica se reacomoda mientras intenta adivinar si ya está mojada, de pronto las otras dos parecen recordar que hay una tercera en esa cama y se acercan como aves carroñeras

— tu no quieres saber nada de esto ¿o sí, Perséphone?... — dice Haiku, inclinándose cerca de su rostro —… no quiero tentar esa inocente mentecita tuya, amiga, pero la verdad es que te pierdes de mucho —

la chica del moño en el pelo y los frenillos no está muy segura de las intenciones de sus amigas, pero realmente esas pláticas la intrigan, ella sabe poco sobre ese "escabroso" tema, solo que, ciertos días y en ciertas situaciones...

— y-yo... yo nunca hice na-nada de eso... no sé qué... —

Haiku le pasa un brazo por encima de los hombros en un gesto tan falso que Perséphone siente la amenaza y se encoge

—tranquila "Persie"... — le dice la otra mientras se acomoda muy pegada a ella —... no voy a hacerte nada malo —

"Persie" está muy nerviosa y un movimiento casi instintivo la obliga a salirse del abrazo, Haiku se obliga a sonreír, pero se nota en su expresión que no esperaba esto, Lucy se levanta y camina hacia la puerta despacio mientras habla, su voz es la misma de siempre, neutra y grave, pareciera que su personalidad pervertida se ha escondido debajo de su fleco

— Haiku, deja de molestar a Perséphone, ella no va a hacer nada solo porque tú lo digas, la asustas —

Haiku se aleja de la chica, sentándose en la orilla de la cama, aquella cree que ha molestado a sus amigas, de pronto la plática se cortó y ambas han regresado a su modo serio de siempre, Perséphone no quiere que estén enojadas con ella, quiere escuchar más, saber más, entonces hace por hincarse en la cama, intentando alcanzarlas

— ¡e-esperen!... yo... yo solo estoy a-algo nerviosa, pero... — este "pero" hace que Lucy la mire de reojo por entre el negro fleco y Haiku se detenga —... ¿es verdad todo lo que dijeron? ¿tienen sexo entre ustedes? Lucy ¿de verdad tú y tus hermanos...? suena tan malo, tan pervertido... ¡tan caliente! —

esta última exclamación ha salido de la boca de Perséphone sin que esta se dé apenas cuenta, las otras chicas dark se vuelven a verla, la muy inocente cayó en la red, pero hay que ser cuidadosas, todavía puede escapar

— "Persie"... — dice Lucy todavía de espaldas —... ¿de verdad quieres saberlo? esto borrará toda la inocencia que pueda haber en tu cabeza y tu alma inmaculada se ensuciará de tal manera, que ni siquiera tus idas dominicales a misa lo borrarán —

la chica más alta se queda callada por un momento y Lucy cree haber presionado el botón equivocado, se voltea para verla y aquella solo asiente mientras aprieta los lados de sus falda con las manos, Lucy sonríe apenas mientras voltea a ver a Haiku, quien se detiene, ahora es cuando la gótica Loud comienza a caminar de regreso a su cama, despacio y solo entonces es que la gótica del ojo oculto hace lo mismo, Lucy se para al borde de su cama, pone las manos sobre el negro cobertor y mira a su presa, Haiku también comienza el lento regreso al lado de Perséphone, pero una mirada rápida de Lucy la detiene, la pelinegra Loud se sienta en la cama, mirando a Perséphone por entre el cabello de su fleco, la araña ha tendido la red y la presa se ha parado en ella, solo hay que jalar el hilo correcto y se quedará atascada.

Perséphone se sienta de nuevo, no sabe exactamente en lo que se está metiendo, pero confía en sus amigas

— e-está bien… pero no sé… ¿Qué hay qué hacer? —

Lucy sube a la cama gateando mientras se acerca a ella

— no te preocupes, "Persie", déjame eso a mí —

Y sin más ni más, la besa en la boca, Perséphone se pone tensa un momento, solo que los labios de Lucy son tan suaves, tan cálidos y tan tan dulces, son justo como pensó que serían y… la poca resistencia que pudiera haber tenido hasta ahora se desvaneció con ese beso delicado, la "duquesa de la obscuridad" profundizó el contacto cuando su lengua comenzó un leve golpeteo contra los dientes alambrados de su amiga, con riesgo de cortarse, pero Perséphone lo evitó abriendo la boca de inmediato y entonces algo nuevo se abrió paso en su mente al mismo tiempo que la caricia se profundizaba. Lucy maniobraba despacio pero diestramente y se acercó lo suficiente como para poder ponerle las manos en los hombros, después su mano bajó lentamente hasta apoderarse de uno de los crecientes senos, haciendo que la chica gimiera bajito.

Haiku desesperaba por entrar en acción, pero no haría nada sin que Lucy le diera permiso, sabía que si ambas la atacaban de improviso, Perséphone podía asustarse y la perderían, pero sí se acercó despacio, quería estar en primerísima fila para ver el proceso. Lucy ya manoseaba ambas tetas mientras Perséphone respiraba un poco agitada, pero sin dejar de corresponder al beso, cuando la duquesa la tomó por la cintura, "Persie" la abrazó y ambas cayeron acostadas, una sobre la otra y sin soltarse, Lucy maniobró para meter sus manos hasta la espalda de su amiga y acariciando, subía y bajaba sus manos, ella sabía que no podría llegar al trasero de Perséphone porque el polisón del vestido lo ocultaba y le parecía muy difícil y trabajoso levantar la falda que su amiga vestía, entonces comenzó a buscar y finalmente, en la parte superior de la espalda, encontró la "llave del cofre del tesoro", es decir, el jalador de la cremallera del vestido. Lentamente fue bajándolo mientras el beso continuaba, seguramente Perséphone se hubiera negado a lo que pasaba en su espalda, pero la habilidad de Lucy para todo lo que fueran las artes amatorias la tenían perdida de la mente, ese beso y también las caricias eran lo más atrevido que había hecho en su vida de niña "dark".

Perséphone realmente tenía curiosidad por lo gótico y se unió al club de mortuarios para acercarse más a Haiku, que era su compañera de salón, así aprendió algunas cosas al respecto y comenzaba ya con la ropa negra y un poco de maquillaje, Haiku hacía correctamente su papel de maestra y Perséphone estaba muy feliz, todo iba bien hasta que conoció a Lucille Loud y entonces, todo lo que tuviera que ver con la otra chica pasó a segundo plano, Lucy estaba en otro nivel pues no era solo una chica "dark" que se veía espectacular con la ropa y los accesorios, además de eso ella era poetisa, oficiaba misas negras y funerales, era miembro honorario de un club de conductores de carrozas funerarias, adivinaba el futuro con las cartas, hacía "hechizos", hablaba con espíritus y hasta tenía "vampiros" como mascotas ¿qué podía ser más obscuro que eso? y ahora sabía que podía ir más allá en cuanto a lo libertino y corrompido.

Lucy siguió con la tarea de desnudarla, hasta que "Persie" se dio cuenta de lo que pasaba con su ropa, entonces abrió los ojos e intentaba una débil oposición, pero en ese momento Lucy bajó hacia su cuello y los besos y lamidas la cimbraron ¿qué era esto? Un jadeo profundo le dijo a la duquesa que su trabajo rendía frutos, los hombros de Perséphone fueron liberados, revelando una piel pálida a fuerza de cubrirla, Lucy siguió bajando, cubriendo de besos y saliva cada centímetro de piel que descubría, Perséphone respiraba con algo de dificultad mientras comenzaba a sudar y un misterioso calorcito comenzaba a generarse en su lugar más privado, la duquesa no le dio descanso y siguió bajando la parte superior del vestido junto con un casto brasier entrenador blanco de algodón que contenía dificultosamente los ya crecidos senos de la chica, quien de nuevo quiso oponer resistencia, solo que era tan débil que fue vencida cuando unos labios se prendieron de uno de sus pezones, Lucy fue algo ruda, mordiendo y lamiendo la teta de su amiga mientras la otra era amasada y pellizcada, Perséphone solo gimió bajo y se rindió al placer que la tomaba por asalto.

Haiku ya tenía las manos metidas debajo de su falda, sobándose despacio el coñito y esperando que Lucy le diera permiso de participar, pero la duquesa sabía que la presa todavía no estaba rendida del todo, solo faltaba una cosa y esa la logró cuando escuchó su nombre susurrado entre jadeos, Perséphone levanto sus manos temblorosas para tomar la cabeza de su amiga y jalarla hacia su pecho, el placer la mordía ya con su llama hambrienta y solo un susurro salía de su boca jadeante

— aaah… L-Lucyyyh… Lu-cyyyh… aaah… aaah… —

La mencionada levantó por un momento la cara para contemplar su obra con un gesto presuntuoso, Perséphone estaba completamente roja, con los ojos entrecerrados y la mirada perdida, la boca abierta, jadeante y la lengua apenas salida por entre los labios, su voz temblorosa repitiendo su nombre, la sonrisa diabólica de Lucy mostró los colmillos y entonces retomó la tarea.

Las manos de Lucy siguieron bajando junto con el vestido de Perséphone, pero al llegar a la cadera, la gótica Loud se encontró con el primer obstáculo, aunque el polisón del vestido hacía mucho volumen en esa zona, Perséphone realmente tenía un amplio trasero y el cierre no llegaba hasta ahí, Lucy necesitaría que ella levantara la cadera para quitarlo, pero no iba a hacerla volver al planeta desde la nube en la que estaba subida, así que tomó la decisión de forzar el asunto, entonces tomó cada lado de la cremallera y jaló hasta que la costura se venció y rompió el vestido por atrás, tal vez unos diez centímetros, lo suficiente para liberar con un leve tirón el buen culo de "Persie", Lucy se apresuró para deshacerse del vestido, tirándolo a un lado de su cama y contempló entonces a la chica, que estaba técnicamente desnuda, salvo por unas bonitas braguitas a rayas blancas y negras que le parecieron muy sexys; Lucy no recordaba haber visto a su amiga tan descubierta ya que en su "pijamadas", Perséphone solía llegar ya con la ropa de dormir puesta y en la escuela el uniforme de educación física mostraba bastante, es cierto, aunque nunca así y como no iban en el mismo salón, no tenía acceso a los vestidores cuando se cambiaban, igual el cuerpo de la chica le pareció muy hermoso.

La lengua de Lucy regresó a la piel blanquecina del vientre hasta llegar al ombligo, donde se hundió, la caricia hizo gemir de nuevo a Perséphone, quien se arqueó un poco, levantando las caderas, Haiku no pudo evitar reír en voz baja, esto hubiera evitado romper el vestido, Lucy se alzó de hombros porque no tenía forma de saberlo. Su lengua siguió el camino hacia abajo, despacio, dejando un caminito de saliva hacia el sur, al llegar a la panty, ella solo acercó la nariz, oliendo el perfume almizclado que ya pasaba de la tela, húmeda por la excitación y sin pensarlo demasiado, enterró de lleno la cara en la entrepierna de Perséphone, quien se levantó para ver como Lucy se la comía por encima de la tela, sentía ese apéndice pasar por encima de su monte venus y sus labios hinchados, las escuchaba sorber todos los jugos que estaban atrapados en la pequeña prenda a rayas y eso la puso en el cielo, un rápido orgasmo la hizo azotar la cabeza hacia atrás en la cama y un gemido agudo y largo salió de su garganta, Haiku ya no pudo aguantar más y se acercó hasta ella, besándola.

Lucy siguió con su juego por encima de la tela, pero su lengua comenzaba a rasparse y rápidamente decidió hacer la prenda a un lado con la mano, Perséphone, estaba algo tensa porque aún no bajaba, pero la gótica Loud se metió igual entre sus piernas y al contacto directo de su lengua con el clítoris, "Persie" saltó de nuevo y comenzó a adelantar la cadera, pidiendo más, Lucy comenzó un movimiento rápido de un lado al otro, haciendo larga y casi insoportable la nueva corrida de Perséphone, quien ya gritaba desbocada; Lucy decidió que tal vez esto era demasiado para una primeriza y salió de su entrepierna, dejando que descansara, Haiku estaba acostada a su lado, acariciando sus senos al tiempo que le besaba la cara y el cuello con delicadeza, "Persie" respiraba profundo mientras recuperaba la cordura y sus manos todavía estaban agarradas fuertemente de las cobijas, unos leves golpes en la puerta las hicieron levantar la cabeza

— Lucy… — la voz de Lincoln sonó del otro lado —… ¿está todo bien? —

— sí, hermano mayor… — dijo la mencionada con el tono de voz más impersonal que logró —… sin problemas, perdón por molestarte —

Se quedaron en silencio esperando una respuesta, pero esta no llegó y Lucy y Haiku respiraron aliviadas, Lucy se acercó a Perséphone

— ¿estás bien, "Persie"? —

La otra apenas asintió, atontada por la reciente experiencia, ni siquiera sentía su desnudez sobre la cama o vergüenza frente a sus amigas, a estas alturas eso ya no le importaba, entonces la perversa mente de Lucy tuvo una idea

— "Persie" ¿Te gustaría probar algo mejor? —

Haiku miró por un momento a su amiga y abrió los ojos sorprendida ¿de verdad iba a atreverse?, Perséphone la miró incrédula mientras preguntaba con la voz débil

— ¿me-mejor?... ¿hay algo mejor? —

— bueno, depende de tus gustos, pero tomando en cuenta lo que vimos hace un rato, creo que puede serlo —

— a-algo mejor… no puedo imaginarme algo mejor que esto —

Lucy se acercó a ella y le dijo algo al oído, Perséphone abrió los ojos sorprendida y volteó a ver a la duquesa, quien la miraba, esperando una respuesta.

Cuando Lucy entró de golpe a la habitación de Lincoln, este saltó por el susto, afortunadamente seguía en cama, así que la caída de la misma no fue muy dura, el peliblanco estaba algo molesto, pero su hermana de inmediato se acercó para ayudarlo a levantarse y se sentó en la cama mientras él se acostaba de nuevo y retomaba la lectura de su comic, la pelinegra se quedó en silencio un momento y viendo que Lincoln no parecía notarla, le habló

— Lincoln ¿estás cansado? De anoche, quiero decir… —

el chico se asomó por un lado de su revista y la miró — no… — respondió mientras se metía detrás del comic de nuevo —… no lo estoy, pude dormir bastante esta mañana y ya desayuné, creo que estoy bien —

— qué bueno… mira, quiero proponerte un trato —

— ¿sí? ¿de qué se trata? — el tono de desinterés del peliblanco no era muy prometedor

— pueeees… mis amigas y yo… esteee… les he contado algunas cosas y… —

Lincoln bajó su comic y miró a su hermana a la cara — ¿cosas? ¿qué cosas?... — el silencio de ella decía mucho —… espera un minuto, te refieres a... ¿te refieres a nosotros? ¿lo que tú y yo hacemos? ¡¿estás loca?! ¡¿sabes lo que puede pasar si alguien se…? —

— ¡tranquilo! Calma… ellas son mis mejores amigas y saben guardar un secreto, lo juramos con sangre en el cementerio durante la luna llena y… —

— ok, ok… pero, de todas formas, es peligroso que alguien más lo sepa, no debiste decirle a nadie —

— lo sé, pero es que me haces tan feliz cuando cojemos, tenia que contarle a alguien de esa felicidad y… —

— ¿y?... —

— pues mira, yo no soy virgen… claro, eso ya lo sabes, Haiku tampoco lo es, pero Perséphone, ella… como decirlo, justo ahora la "iniciamos" y… — Lucy hace comillas con los dedos, esperando que su hermano se crea que su amiga tiene algo de experiencia —… en fin, e-ella quiere saber si tú… si querrías… si quieres "tomar su flor", "reventar su cereza"… tú sabes, que si quieres ser su primera vez —

Lincoln mira a su hermana ruborizarse y se queda pensando ¿será verdad? No, debe ser un plan de la retorcida mentecita de su hermana obscura, si algo conoce de ella son sus ideas perversas

— no te creo ¿de verdad ella dijo eso? ¡no me conoce! Apenas la he visto una o dos veces cuando la has invitado a casa ¿de dónde sacas que…? —

— Lincoln, ella te vio cuando bajaste a la cocina, tu "casa de campaña" era muy notoria y a ninguna nos pasó por alto el tamaño, aunque yo ya lo he comprobado varias veces… — un leve sonrojo y una tímida sonrisa se asoman en el rostro de la pelinegra —… además, le gustas, me lo ha dicho una o dos veces —

— ¿de ver…? No espera un momento ¿sabes lo que pasaría si Lynn se entera? ¡Tú y yo seríamos carnada para tiburones! —

— Lincoln, no hay tiburones en el lago —

— ya lo sé, es una forma de decir que estaríamos… muertos —

— entonces hay que apurarse, tenemos tiempo antes de que ella regrese y posiblemente llegue tan cansada que apenas cenará y se irá a dormir, yo me… —

— no sé, esto sería como engañarlas y yo… no creo que… —

— Lincoln, le estás haciendo el favor a una amiga mía, quien sabe que tonto podría aprovecharse de esa inocente criatura, mira, los chicos del club no son ni por mucho normales y si alguno de ellos logra ponerle las manos encima no sé qué podría pasar, y ni pensar en otros como tu amigo "Rusty"... por favor Lincoln… Linky… —

Lucy se hinca frente a su hermano y levanta la cara para verlo, desde ese ángulo sus ojos quedan perfectamente visibles y ella lo mira con los famosos "ojos de cachorro", ningún hombre puede resistirse a esa arma secreta de las Loud y Lincoln no es la excepción, además son los enormes ojos azules de Lucy, técnicamente nadie los ha visto así más que él, generalmente cuando ella está dándole una… el miembro del chico responde ante este recuerdo y una pequeña corriente eléctrica recorre su cuerpo, y finalmente se rinde ante su debilidad por su hermana y la lujuria

— e-está bien, pero solo si ella me lo pide, si esto es una trampa o un jueguito tuyo, me la pagarás —

Lucy le sonríe a su hermano desde abajo y se acerca poco a poco hasta que esta frente a "Linky Jr", rápidamente le da un "mordisquito" que hacer gemir al peliblanco y sale corriendo.

Apenas unos minutos después, Lucy regresa a la habitación de Lincoln

— ¿estás listo? Espera, quítate la pijama y ponte esta bata y este antifaz — y le tiende su bata de baño negra y un antifaz para dormir, ante la mirada de interrogación de Lincoln ella le aclara —… Perséphone no quiere que la veas, le da vergüenza, pero seguro solo será al principio, descuida —

Lincoln duda, pero accede y hace lo que su hermana le dijo, Lucy lo toma de la mano y lo va llevando poco a poco hasta su habitación; Lincoln está nervioso, pero su herramienta se pone dura por la excitación, cuando escucha la puerta abrirse, traga grueso y se deja conducir, lo primero que nota es el olor a sudor y sexo, parece que estas chicas se han estado divirtiendo, el chico suma dos más dos… ahora entiende el gemido de hace un rato, sigue caminando despacio hasta que siente el borde de la cama en sus rodillas, Lucy lo suelta y él se queda quieto, esperando algo, y ese algo es una voz suave y pequeñita que apenas se escucha tartamudear

— Li-Lincoln… m-me me harías el fa-favor de… tú… ¿tú qui-quieres a-acostarte conmigo? —

Esa pequeña voz suena tan inocente, tan invitante, el miembro de Lincoln salta como queriendo despegarse de él y lanzarse a la batalla, entonces él chico no tendrá reparos en aceptar, así que se quita la bata, ruiditos de suspiros y risitas nerviosas le siguen a la acción y esto lo hace desesperar, entonces se quita el antifaz y la escena lo sorprende muy gratamente, frente a él esta Perséphone, acostada y con el pelo suelto, las piernas recogidas y abiertas, mostrándole la almeja pequeña y rosada, ya muy mojada por sus jugos y coronada apenas por un pequeño mechón de vello púbico; ella esta ruborizada al máximo, sonriendo boba sin dejar de mirar el pene de Lincoln, que se levanta en toda su gloria de dieciocho centímetros; Haiku esta desnuda también, sentada a un lado de su amiga y Lucy está del otro lado, terminando de quitarse la ropa y en cuanto termina, se hinca frente a su hermano y lo agarra por el miembro, tragándolo de golpe hasta la garganta, comienza a meter y sacarlo de su boca, chupando con deleite, Lincoln tiene que hacer uso de toda su fuerza de voluntad para no venirse, así es de buena su hermana en los orales.

Haiku comienza a lamer las tetitas alegres de su amiga, quien poco a poco empieza a subir de nuevo por la espiral del placer, Lincoln detiene a Lucy porque no quiere venirse tan rápido, luego se hinca y se enfrenta al a esa entrepierna casi lampiña, el aroma de la joven raja es bueno sin ser fuerte y el peliblanco está más que dispuesto a probarla, así que se acerca y saca la lengua, tocando apenas con la punta los labios menores, sube despacio, recorriendo ese pequeño coñito hasta llegar al botón de placer de Perséphone, donde se entretiene apenas un segundo más, haciéndola gemir y arquearse, entonces ataca de lleno, su lengua regresa hasta la entrada y se hunde en ella llegando lo más hondo posible, moviéndola y haciendo que la chica gima, luego sube de nuevo, pero ahora va recorriendo todos los pliegues mojados hasta llegar de nuevo al clítoris, donde deja un beso y regresa a la entrada de la vagina, "Persie" gruñe y suspira entrecortadamente, esto es totalmente distinto a lo que Lucy hiciera momentos antes, no diría que mejor, pero también es muy bueno; mientras Haiku sigue chupándole los senos, alternando uno y otro en su boca y manos, Lucy se ha metido entre las piernas de su hermano y sigue lamiéndolo, tiene que hacerlo con cuidado porque la posición es bastante incómoda para ella, pero no se rendirá, tal vez después de que desfloren a Perséphone, ella tenga una oportunidad.

La agitación y movimientos de la chica le avisan al peliblanco que se acerca otro orgasmo, así que él apura el movimiento de su lengua mientras se prepara para la cascada que habrá de recibir, Perséphone levanta la voz jadeante y anuncia su corrida al tiempo que aprieta las largas piernas alrededor de la cabeza de Lincoln, quien aguanta lo mejor que puede sin dejar de comerse ese coñito; cuando "Persie" comienza a temblar, él sabe que debe detenerse y así lo hace, saliendo de entre sus piernas mientras se relame, la chica no es una "squirter" así que no hubo abundancia de jugos. El trío deja que la "novata" recupere algo de aliento antes de seguir con el platillo principal, Lucy no ha dejado que el glande de su hermano salga de su boca, pero no es demasiado agresiva, ella quiere regalarle a su amiga todo lo que pueda salir de ese miembro, así que solo lo mantiene duro para ella.

Cuando Lincoln le da un par de palmadas cariñosas en la mejilla, la duquesa sabe que su trabajo ha terminado y lo deja salir de su boca con un sonoro ¡pop! luego se levanta y se apresura a llegar a un lado de Perséphone, quien solo está esperando la estocada que la mande al cielo, Lincoln se acerca y la mira, ella está nerviosa y algo mareada después de su tercera venida, entonces se acerca hasta estar recostado sobre de ella, la jovencita siente como algo caliente toca apenas su entrada, mientras comienza a tener contacto piel contra piel con este chico que apenas conoce, pero que ya le demostró lo hábil que es, él se le enfrenta cara a cara y la mira con ojos seductores que la atontan todavía más

— no te preocupes, linda, no voy a lastimarte —

y después de esto la besa, el contacto es suave, delicado, más que solo los labios, pero no tanto como un francés, Lincoln no es un experto, aunque ya tiene algo de práctica con Lynn y Lucy, de todas formas él se da cuenta de que esto hace que la emoción de Perséphone suba más aún.

El peliblanco frota su "Linky jr" en la entrada de la chica y comienza a empujar despacio, ella suelta un chillido cortito por los nervios al sentirlo, Lincoln se detiene y le susurra bajito justo en la oreja

— no voy a hacer nada que te lastime, si quieres detenerte, no hay problema —

Perséphone asiente y él recomienza la tarea de penetrarla, y poco a poco la punta entra hasta toparse con la barrera de su virtud, entonces Lincoln da un pequeño empujón y el virgo se rompe, ella apenas lo ha sentido, pero aun así grita, él se detiene de nuevo y le pregunta

— ¿estás bien? —

— b-bésamehhh... — le suplica la chica con un suspiro, él pega sus labios a los de ella y sigue entrando, ya sin resistencia, hasta alojarse dentro totalmente, Perséphone estaba muy mojada por sus orgasmos y la saliva de él también ayudó, además de que el placer previo la aflojó lo suficiente para que él pudiera entrar sin lastimarla, y aunque hay un ardor, la nueva sensación de sentirse invadida por dentro hace que la chica solo resople mientras besa interminablemente al peliblanco.

Lincoln se queda quieto por un momento esperando que ella se acostumbre, pero la sensación es tan buena, está apretada y caliente, "Linky Jr" le exige que comience el juego de entrar y salir, así que él rompe el beso para decirle

— voy a moverme — y por toda respuesta ella vuelve a besarlo, rodeándole el cuello con los brazos, la cadera del chico comienza a alejarse, y sale poco a poco, ella apenas entiende cómo es que se siente tan vacía si durante sus previos doce años nunca supo que había que tener algo dentro del coño, solo que ahora no solo lo quiere, lo necesita e inconscientemente mueve la cadera hacia él, esperando que regrese a su centro cálido, de donde no debería de salir nunca, Lincoln entiende el movimiento y responde a él, sintiendo cada pliegue y rugosidad dentro de lo que, hasta hace unos minutos, era una vagina virgen, ella acelera su respiración sintiendo como la frotan por dentro, elevando el placer de sentirse atravesada, el dolor es mínimo y pronto desaparecerá, aplastado por la gloriosa sensación de una verga penetrándola.

Lincoln acelera un poco el movimiento, es tan bueno, ella está tan bien, él se agacha para prenderse de una de las tetas de la chica, quien grita de manera muy sensual al sentirlo, es diferente a cuando sus amigas lo hacían, la boca del peliblanco tiene otra fuerza y otro ritmo, uno que se acopla perfectamente a su movimiento de entrar y salir de ella ¡y por dios, que manera de hacerlo! Perséphone lo abraza esperando que nunca se acabe esto en tanto que su voz sube poco a poco de volumen.

Lincoln la toma por las nalgas abriéndola más aun y cambia el ritmo haciéndolo lento pero más duro, llegando hasta el fondo y topando el cuello uterino, ella solo puja su gozo, rendida a los golpes de cadera que suenan ruidosos, haciendo eco en la habitación, "Persie" siente que su cuarto orgasmo llega, subiendo vertiginosamente, haciéndola apretarse alrededor del chico como su fuera un pulpo, brazos y piernas a su alrededor y apenas dejando que se mueva, Lincoln tendrá que rendirse y se pega a ella, dando golpes cortos y rápidos, haciendo que ella se venga mientras lo grita

— ¡OHPORDIOOOOOOOSSHH...! AAAAAAAAH!... —

ella se ha apretado tanto que el chico no aguantará demasiado, por un momento intentará salirse, pero el abrazo es tal que se resigna y después de una o dos estocadas a esa fragua que es la vagina de la chica, él gime ronco mientras suelta carga tras carga de leche espesa e hirviente, que entra hasta el fondo del útero y lo llena por completo, Perséphone siente que otro orgasmo la ataca y apenas alcanza a preguntarse si esto es posible cuando el golpe de placer la deja en blanco, es demasiado bueno, es demasiado... demasiado...

Los gemidos apagados de la chica le dijeron a Lincoln que hizo un excelente trabajo, entonces salió de ella despacio y se acostó a un lado, Lucy de inmediato se prende de la húmeda herramienta de su hermano y la limpia a lamidas, Haiku la mira muy sorprendida, no importa lo que su amiga le hubiera contado, una cosa era escuchar sus relatos obscenos (que nunca le creyó del todo) y otra muy distinta era verlo en vivo y en directo, Lucy la miró por entre el pelo del fleco y le guiñó un ojo, luego le hizo una seña con la cabeza para que se acercara, cosa que la otra hizo con muchas reservas, no estaba muy segura de que él estaría de acuerdo, pero al llegar frente a su amiga, la misma Lucy la tomó por la nuca y casi la obligó a meterse la cabeza del pene a la boca, Haiku no tuvo preámbulos, la mano de Lucy no la soltó mientras ella subía y bajaba, metiéndole el gran trozo de carne de su hermano hasta la garganta con riesgo de que ella se vomitara, esto era incómodo en extremo, pero llegó su ángel salvador en forma de un chico de pelo blanco que quitó la mano de su amiga de su cuello y la dejó respirar tratando de controlar las arcadas

— Lucy, la lastimas —

dijo él y ella solo se sonrió, ambos entendieron que ella estaba en su modo diablo y sería difícil de controlar, pero Lincoln le dijo algo al oído que la hizo calmarse, entonces ella se acercó y le dijo a Haiku

— ven pruébalo, esta vez no te haré nada —

y la chica se acercó, todavía olía a semen mezclado con los jugos de Perséphone y a pesar de eso, a ella le dio vueltas la cabeza ¡era tan bueno! lo tomó con una mano y comenzó a masturbarlo, haciendo que recuperara lo poco de dureza que había perdido y luego lo lamió, primero una vez, con los ojos entrecerrados, esperando quien sabe qué, pero como nada pasara, siguió con la lengua, probando su sabor a sexo y luego se lo metió a la boca despacio, recorriendo el glande por todas partes y después lo metió un poco más, comenzó a subir y bajar apenas en la punta, haciendo que Lincoln pujara por la caricia, ella supo que lo estaba haciendo bien y siguió hasta que él le tomó la cabeza para detenerla

— creo que tú también quieres algo de esto ¿o me equivocó? —

ella lo miró como si presenciara un milagro y asintió, entonces Lincoln se levantó y la hizo ponerse a cuatro patas en la orilla de la cama, aunque la chica se hizo una bolita que levanto apenas el culo hacia el chico, quien se hincó para lamerle un poco la rajita, que estaba más que mojada, pero no tardó demasiado, él se puso de pie y enfiló su verga a la entrada de Haiku, de pronto ella abrió los ojos grandes y alcanzó a decir — ¡espera un...! ¡AUGH! — Lincoln la penetró de un solo golpe y se quedó ahí, Haiku sollozaba mientras intentaba quitarse, de inmediato Lucy la abrazó mientras le decía

— no te nuevas, no te muevas, te dolerá más, tranquila, respira hondo, respira, respira, eso es, tranquila, tranquila... Haiku, me dijiste que ya no eras virgen... —

— y-yo...(snif...) yo no que-quería (snif...) pa-parecer una ni (snif...) niñita tonta frente a-a ti... — dice la otra entre sollozos —... es-esto me dolió... —

el chico no sabía qué hacer y se quedó como una estatua, pero ella estaba tan apretada que él no podía perder la rigidez.

Lucy ayudó a Haiku a girarse muy despacio hasta que estuvo boca arriba, todo esto sin sacarle el miembro de Lincoln, ella se quejaba del ardor que su virgo roto, aunque iba disminuyendo poco a poco, pero en cuanto estuvo tranquila de nuevo, Lucy se le montó en un sesenta y nueve y le dijo a Lincoln

— tómala por los tobillos y ábrela lo más que puedas —

el peliblanco obedeció y Lucy metió la cabeza entre las piernas de su amiga, comenzando a lamer su botoncito de placer, Haiku sintió la pequeña descarga de placer que venía desde ahí y se relajó, una lamida hasta correrse era lo ideal para olvidarse de esto. La duquesa siguió por un rato, haciendo que Haiku se mojara demasiado y empezara a jadear y gemir, entonces le dijo a su hermano

— comienza a moverte, muy despacio —

él solo asintió y comenzó a hacerlo, al principio Haiku sintió el aguijón de la herida, pero como estaba tan húmeda, sus jugos lubricaron el sitio y ayudaron a que los movimientos de entrada y salida fueran mucho más suaves, y junto con la lengua de Lucy, el dolor fue olvidado muy deprisa.

Después de un rato, Lucy ya atormentaba el clítoris de Haiku sorbiéndolo y lamiéndolo largamente mientras Lincoln entraba y salía entero de su coño, la chica gemía ruidosamente mientras buscaba algo de lo que agarrarse para poder soportar este doble ataque, el cual se volvió triple cuando sintió que algo se le metía entre las nalgas, Haiku intentó levantarse mientras gritaba

— ¡LUCY, NO! —

pero era muy tarde, el intruso entró deslizándose sin dificultades gracias a los fluidos escurridos hacia su culito, la duquesa comenzó a meter y sacar un dildo que vibraba a mediana potencia

— ¿lo sientes, Linky? —

— m-hm — apenas dijo el con los labios apretados, esto no solo apretaba la vagina de la chica, además la hacía mover algunos músculos internos que aumentaban su placer.

Después de un rato, Haiku tenía la cara enterrada entre las piernas de Lucy, lamiendo apenas su raja, le gustaban de sobremanera el olor y sabor de su amiga, pero no coordinaba porque un pistón la perforaba rudamente por delante y el consolador vibraba en su ano sin parar, ella se preciaba de tener buena resistencia, pero ninguna sesión de sexo solo con Lucy se comparaba con esto. Cuando comenzó a sentir que se corría, su estómago se contrajo y sus músculos internos se pusieron rígidos, al mismo tiempo que su pelvis comenzaba a corcovear como si se tratara de un potro salvaje

— ¡AAAAAAAAAAAAAAAH...! — casi gritó Haiku mientras un enorme orgasmo la invadía, el mejor y más grande que había tenido en su joven vida, Lincoln no dejaba de cogérsela y el dildo en su culo no dejaba de vibrar, haciendo que el orgasmo se alargara, Lucy se quitó de encima, pero vio la intención de su hermano de salirse para eyacular, entonces saltó de la cama y corrió para abrazarlo por detrás y le dijo

— llénala, Linky, también se lo merece —

Lincoln no necesitó más, siguió golpeando ese coño en tanto que dejaba salir toda una carga de batido para hacer bebés en la matriz de la chica hasta desbordarla, Haiku estaba perdida en su orgasmo, pero que Lucy le tuvo piedad y le sacó el consolador del culo, entonces Lincoln también se salió de ella y casi de inmediato, un chorro de semen escurrió desde la conchita hinchada de la gótica.

Cuando Perséphone despertó, Haiku y Lucy estaban sentadas en el suelo, platicando sobre una película de terror, ella estaba vestida y acostada en la cama, se estiró felina mientras bostezaba, pero al sentarse un piquetito en su entrepierna la hizo quejarse, las amigas voltearon a verla

— ¡hola dormilona! ¿Cómo estás?... ¿todavía te duele? —

— n-no, bueno, solo un poquito — dice la chica, ruborizada

— no te preocupes... — le dice Lucy levantándose —... mira llévate esta pomada... — le da una latita redonda y plana —... llegando a tu casa toma un baño y cuando acabes, ponte un poco, te quitará cualquier molestia —

Perséphone se queda con cara de interrogación, Lucy la mira y se sonríe — ¡en el coño! cuando te bañes, seguro te molestará un poco, para eso es la pomada —

Perséphone guarda la pequeña lata y se sonríe, apenada. Las chicas no tardaron mucho en irse, ya se había pasado la hora de comer y como en la casa Loud no había nadie, tampoco había mucha comida, al menos no para compartir, entonces Haiku y Perséphone se despidieron de Lucy y se fueron, nadie preguntó por Lincoln, aunque mientras ambas chicas iban camino a casa, ideas lindas y dulces poblaban sus mentes y sus "negros" corazones.

Un poco más tarde, Lucy estaba afanada con un cobertor necio que no quería entrar en la lavadora cuando Lincoln le habló

— Lucy, tengo la comida Lista —

entonces la gótica, se apuró, logrando cerrar la puerta de la lavadora, y después de poner la medida justa de detergente, encendió el aparato y subió a la cocina, donde le esperaba un buen plato de macarrones con queso.

Ya anochecía cuando unas llaves entraron en la puerta principal y al abrirse, de inmediato el ruido clásico de la familia Loud resonó por toda la casa, un bólido rojo corrió escaleras arriba y fue a encerrarse en el baño, Lincoln y Lucy estaban en la sala viendo una serie vieja de monstruos y recibieron a la familia con saludos, de inmediato todos se desperdigaron por la casa y parecía que no pasaría nada; después de un rato, una discreta cola estaba frente a la puerta del baño, Luna golpeó gritando

— ¡vamos Lynn, no eres la única que comió esos horribles hot dogs! —

unos segundos después, la deportista salió de ahí, se veía algo pálida y sudorosa, rápidamente Luna entró y cerró la puerta, pero inmediatamente se escuchó un grito suyo

— ¡POR DIOS, LYNN! ¿QUE CARAJO...? —

y luego un sonido de arcadas, Lynn vio a sus otras hermanas y les dijo

— les recomiendo que esperen antes de entrar o que usen una máscara de gas —

después ella se fue a su habitación, estaba muy cansada y tomando en cuenta lo mal que le cayeron los hot dogs del estadio, posiblemente no cenaría, al entrar se dirigió directo a su cama, pero se detuvo a medio camino ¿Qué era eso? la castaña olfateó hasta llegar a la cama de Lucy, se pegó a ella mientras su nariz buscaba un finísimo aroma que apenas se notaba por entre el perfume del suavizante de telas

— ¡LUCY! —

abajo, Lincoln y Lucy sintieron un escalofrío y el peliblanco le susurró a su hermana

— carnada para tiburones —

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Segundo one-shot de esta serie, y primero con una sugerencia de un lector, en este caso lectora, romina_1007, espero que les guste y espero tener otro pronto y ya saben, espero sugerencias y si me dan para escribir algo, las haré.

Advertencias: Lynn Sr. solo será incluido con Rita o alguna señora ajena a la familia y no con sus hijas porque me cae mal, Chandler, Clyde y Rusty no serán incluidos con nadie de los Loud porque también me caen mal, ya veremos si alguien menciona algún otro personaje que me caiga mal; no hago necrofilia, zoofilia, gore, vore ni nada que involucre filias de ese tipo.

Por favor comenten, ya saben que sus comentarios me nutren

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