Hola, que tal?

Espero que sigan disfrutando esta historia y gracias a harmonystar por su comentario. Fue lo que me impulsó a seguir esta Historia.

Dejen comentarios, que es lo que hace que alguien como yo disfrute la escritura, el saber qué piensan. :)

Bleach no me pertenece, o habría habido un final diferente.


Aunque aún podía sentir los nervios corriendo por su sangre, no es como si los nervios lo fueran a detener, pero era extraño para él sentirlos. Estaba más acostumbrado a sentir adrenalina, pero también era cierto que hace muchos años que él no se sometía a alguna clase de examen.

Una vez dentro de las puertas, los hicieron ordenarse según los números que cada uno de ellos tenía. Ichigo quedó cerca del inicio de la fila, mientras que Haruto se fue hasta el penúltimo lugar. El lugar en el que ahora se encontraban era lo que parecía ser un gran gimnasio que parecía haber sido dividido en secciones, Ichigo supuso que era la separación para cada una de las pruebas de selección.

─A partir de este momento seguirán mis instrucciones, a menos que quieran estar fuera de la academia antes de lo que puedan decir Hollow ─el que hablaba ahora era diferente a quien los llamaba, era un shinigami calvo y con larga barba roja, que de cierta forma a Ichigo le trajo recuerdos de Ichibe̅, y una pequeña sonrisa renuente tiró de sus labios, pero rápidamente se puso serio cuando el hombre volvió a hablar ─. Este es el momento en el que demostrarás si estás listo para intentar convertirte en un Shinigami. Esto se dividirá en tres pruebas cortas que medirán su estado actual, ustedes se dividirán en cuatro grupos de cinco y procederán a pasar a cada una de las secciones en las que se les evaluará. Sus resultados serán inmediatamente entregados, no esperen aplausos ni felicitaciones. Aquí hay solo dos opciones: o pasas o te largas.

Luego de ese pequeño discurso inspirador, el hombre los miró y esperó a que automáticamente comenzaran a dividirse. Ichigo no se movió de su puesto, pues estaba en el primer grupo.

La primera sección estaba justo a la derecha del primer grupo, por lo que entraron directamente, haciendo a un lado una cortina que hacía de puerta. En la parte más alejada de la entrada, se podían ver varias espadas de madera.

Así que la primera prueba sería Zanjutsu. A Ichigo realmente no le sorprendió, después de todo, la tarea de un shinigami se basaba principalmente en el uso de la espada, por lo que debían ser mínimamente capaces en su manejo.

─Cada uno de ustedes tome una de aquellas y se alinean frente a mí ─ esta vez dijo una mujer de cabello rubio recogido en una trenza. Así que cada sección tiene su propio profesor, pensó Ichigo par sí mismo.

Él se acercó junto a sus compañeros a coger una de esas espadas. Tomó la primera que vio, porque todas eran del mismo tamaño y no pensó que variaran mucho en peso.

El palo se sentía extraño en su mano, ni el tamaño ni el peso eran correctos, era como tener una pluma si la comparaba con su primera Zampakuto̅, e incluso si lo comparaba con la forma real de Shiro y O'San era demasiado liviano y el porte no correspondía, pero supuso que debía conformarse con lo que tenía. Además, esto era solo una prueba.

─Ahora lo probaré a cada uno de ustedes por turno, simplemente defiéndanse e intenten contraatacar.

Luego de eso miro al chico que estaba en la esquina derecha de la línea y luego de un asentimiento de ambas partes la mujer se acercó a él y lo atacó directamente. Ichigo estaba un poco horrorizado por lo que estaba viendo. No porque el tipo lo estuviera haciendo mal o porque lo estuvieran destrozando, si no porque la instructora se movió a una velocidad tan lenta que hasta un humano normal podría igualarla.

Ichigo estaba seguro de que no existía ningún hollow que se moviera de forma tan lenta. Pero luego se dio cuenta de que la mujer iba cada vez más rápido, probando la fuerza y velocidad del posible recluta, y presionando desde ahí. Supuso que ese era el fin de esta prueba, el probar los límites de los postulantes y luego empujarlos para ver hasta dónde podían aguantar.

El primer tipo duró poco más de un minuto y ni siquiera tuvo la oportunidad de contraatacar. Ichigo no vio gran habilidad en el chico, pero sí vio un buen temperamento, ya que no pareció molesto por su pérdida, sino más bien entusiasmado. Supuso que el chico estaba pensando en todo lo que podría aprender si era aceptado, e Ichigo sabía que una buena disposición para aprender por parte de alguien era mucho mejor que tener una buena habilidad de base. Los primeros no se detenían ante su propia falta de habilidad, sino que se esforzaban por superarse a si mismos, en cambio los segundos a veces se sentían demasiado seguros de su propia habilidad.

La instructora debía pensar lo mismo que Ichigo, pues él pudo notar una leve mirada de aprobación en sus ojos.

Ichigo debía reconocer que era una mezcla de ambos, pues sabía que cuando era joven más de una vez se sintió más seguro de su propio poder de lo que debería, aunque luego de un par de palizas se había acostumbrado a que siempre hubiese alguien más fuerte que él e intentó volverse más fuerte una y otra vez.

Luego pasó al siguiente postulante, que era una chica, al igual que la tercera.

Pasaron poco más de cinco minutos antes de que fuera el turno de Ichigo, los participantes se habían desempeñado de forma bastante similar, por lo que ninguno se destacó a los ojos del pelinaranja.

Se puso en una posición estándar de kendo, para demostrar que estaba listo, la instructora inició con él de la misma forma que inició con los otros, pero al parecer también notó que Ichigo paraba fácilmente sus golpes, porque su fuerza de ataque subió mucho más rápido que con los otros chicos, pero aún así para Ichigo era algo demasiado fácil.

No había pasado un minuto, hasta que la instructora dio un paso rápido atrás y bajó su mano dominante y miró a Ichigo con el ceño levemente fruncido, mas no dijo nada.

─Sigan a la siguiente sección ─ dijo la mujer y luego se dio la media vuelta para hacer entrar al siguiente grupo.

Ichigo se quedó desconcertado, no solo había durado mucho menos tiempo que el resto del grupo, sino que ni siquiera pudo contraatacar.

No te preocupes Ichigo ─ la voz de O'San lo alcanzó en su momento de desconcierto ─, solo sigue con el examen.

Ichigo le hizo caso y simplemente siguió al resto, que también lo miraban levemente perplejos, todos habían notado que Ichigo era fuerte, más fuerte que ellos, por lo que no entendían por qué lo habían despedido de esa forma. Dejaron sus espadas de madera en la misma posición en la que estaban cuando llegaron y luego se acercaron al siguiente apartado, que también tenía una cortina como "puerta".

Una vez atravesó la cortina se encontró en otro espacio en el que se encontraba solo un maestro que a Ichigo le pareció completamente normal, pero había aprendido gracias a Yoruichi que a veces los que lucen como hombres normales son aquellos que están encargados de infiltrarse y de asesinatos, por lo que no lo subestimo simplemente por cómo lucia.

─ Es hora de ver cómo os defendéis de un ataque cuerpo a cuerpo ─ dijo el hombre con una voz pausada, Ichigo lo vio mirándolos, evaluando cada uno de los aspectos físicos visibles de los posibles reclutas, lo que en cierta forma lo hizo sentir menospreciado, pero rápidamente se quitó eso de la mente. En este momento él era uno más del montón, no un héroe y veterano de guerra ─. La razón de que cada uno de ustedes debe saber cómo defenderse sin armas es tan simple como que no todos ustedes son o serán lo suficientemente hábiles con una espada para asegurarse de que un golpe del enemigo no les arrebatará la espada de sus manos. Aquí al menos nos aseguramos de que, aunque no sirvan como shinigamis para aniquilar un hollow, al menos serán los suficientemente hábiles para escapar con vida en caso de necesitarlo.

Ichigo estaba completamente de acuerdo con ese tren de pensamiento. Si salían con vida de un enfrentamiento así había dos vías a seguir; o te volvías más fuerte para no pasar por lo mismo nuevamente, o simplemente dejabas de ser un shinigami.

─Ahora lo que harán es enfrentarse a mí, no espero nada extraordinario, pero necesito evaluar sus instintos de supervivencia. Me importa una mierda si me atacan con refinados movimientos o con movimientos callejeros, lo importante es que sepan cómo lanzar un golpe sin lastimarse a ustedes mismos. O al menos que tengan el potencial de aprender a hacerlo. Tú, al centro frente a mí ─ dijo finalmente, apuntando al primer chico que había entrado.

Ichigo prestó atención a cada una de las peleas, tal como esperaba todos fueron una mezcla de golpes callejeros y uno que otro movimiento bastardo que Ichigo podía reconocer de artes marciales. Lo que sí lo sorprendió fue que el siguiente recluta, la chica que con anterioridad apenas había hecho algo con la espada, demostró ser alguien bastante hábil peleando, y usaba sabiamente su pequeño tamaño para evadir al maestro e intentar contraatacar, cosa que le era imposible, pero aún así se las arregló para demostrar que el potencial estaba ahí.

Ichigo intentó recordar su rostro, por si se la volvía a encontrar en un futuro, pero desde ya estaba poco esperanzado, sabía perfectamente que era pésimo para retener en su mente el rostro, y mucho menos el nombre, de las personas.

Cuando fue su turno él estaba listo, se posicionó frente al maestro en una pose básica de karate, que recordaba de cuando era niño. El shinigami lo miró evaluándolo antes de atacar levemente más rápido de lo que atacó a los otros chicos, pero aún así tan lento que Ichigo tuvo que contenerse para no rodar los ojos, bloqueó el golpe de puño que iba dirigido a su cabeza y luego dio un paso atrás esquivando la parada que venía en camino a sus costillas fácilmente. El maestro pareció darse cuenta de que Ichigo sabía algo más que lo básico de la lucha cuerpo a cuerpo y comenzó a atacar más rápido. Sin perder el ritmo, Ichigo continuó defendiéndose, parando o esquivando cada uno de los ataques, esto no duró más de uno o dos minutos, sin embargo, justo cuando Ichigo había decidido contraatacar, el Shinigami dio un paso rápido atrás, que nuevamente Ichigo se contuvo a la fuerza de seguir, y declaró que estaba lista la prueba y que pasaran al siguiente lugar de prueba.

El pelinaranja frunció el seño un poco molesto, era la segunda vez que detenían la prueba antes de que pudiese hacer algo más que estirar los músculos y eso hacía que la energía de su cuerpo no se liberara y simplemente se acumulara. Aun así, guardó silencio y salió de la sección de hakuda, como la había apodado en su mente, pudo notar que los otros aspirantes le daban miradas de reojo de vez en cuando, pudo ver curiosidad y extrañeza en sus ojos, pero lo ignoró y simplemente atravesó la cortina que separaba la última sección.

Miró a su alrededor y un pequeño escalofrío recorrió su espalda. Dentro de la sección había varias máquinas extrañas, lo que le daba la mala vibra de una mezcla de la 12° división y el laboratorio de Urahara, ninguno de los dos lugares auguraba algo bueno.

Dentro estaba Akon, lo que fue un pequeño shock para Ichigo, era la primera persona que solía conocer y que veía desde que volvió a este tiempo. Luego de unos segundos apartó la mirada un poco confundido.

No es que no hubiese sabido que eventualmente vería a las personas que había conocido antes y que estas no lo reconocerían, pero estas personas eran también camaradas que había perdido y que en muchos casos había visto morir, y una cosa era saberlo intelectualmente y otra muy diferente experimentarlo. También se dio cuenta de que tenía suerte de que su primer encuentro fuera con alguien que a penas conocía, porque sabía que, si fuese alguien más cercano, su reacción hubiese sido mucho más fuerte. Al menos ahora tenía más tiempo para prepararse y también un mínimo conocimiento de qué esperar.

Al parecer esta prueba medía el reiatsu actual de cada persona, y también leía la firma de cada uno de ellos, para ponerlos en un registro que tenía la sociedad de almas y que al parecer usaba la 12° división como base de datos de cada uno de los shinigamis. Ichigo supuso que era este registro de donde habían sacado la firma de Rukia cuando la estaban buscando en el mundo humano. Aunque eso eran solo sus conjeturas.

Al parecer la prueba consistía en pararse sobre una plataforma en forma de pentágono, la cual tenía un pequeño dispositivo en cada uno de sus vértices que, al parecer, cuando un recluta se ponía al centro, estos se conectaban mediante kido y subía formando una especie de campo de fuerza de reiatsu. Este "campo" subió hasta la altura de las pantorrillas del primer chico.

Ichigo supuso que entre más reiatsu tenía la persona, más alto subía el campo, pues la altura de este varió en cada uno, aunque ninguno llegó más allá de las rodillas, y esta fue la chica que era buena en hakuda, mientras que el mas bajo fue el chico justo antes de Ichigo, cuyo campo de reiatsu no subió más allá de sus tobillos.

Estaba un poco nervioso antes de su turno, pues sabía perfectamente que su nivel de reiatsu era muy superior a la de un capitán, pero confiaba en que Zangetsu O'san estaba controlando su nivel permanentemente.

Ichigo se subió a la plataforma con un pequeño sentimiento de incertidumbre, en especial porque antes de subir a la pequeña plataforma, sintió cómo ambos Zangetsu se removían nerviosamente en su interior.

Al parecer el kido que alimentaba a la máquina no usaba el reiatsu que la persona expulsaba para funcionar, sino que obligaba al núcleo a expulsar un golpe de reiatsu que era equivalente al total de reiryoku máximo que podía usar para crear un ataque o usar algún hechizo, lo que provocó una pequeña y rápida guerra entre Zangetsu y la máquina.

Zangetsu intentó evitar que la máquina absorbiera el reiatsu de Ichigo, pero como era la primera vez que se enfrentaba a algo así no supo cómo contrarrestarlo, además estaba preparado para suprimir su reiatsu y no para lo que pasó.

El resultado fue algo que sorprendió tanto a Ichigo como a todos los presentes en la sala.

La barrera que lo rodeaba no solo hasta llegar a su cabeza, sino que siguió subiendo hasta estrellarse contra el techo, donde procedió a expandirse a través de él.

─Mierda ─ fue lo único que pudo decir Ichigo antes de bajarse rápidamente de la plataforma, haciendo que la barrera desapareciera.

A su alrededor reinaba el silencio, e Ichigo podía sentir los ojos de todos en él. Sus compañeros aspirantes parecían realmente sorprendidos y un poco intimidados, mientras que los examinadores lo miraban con ojos grandes y algunos abiertamente calculadores.

Hasta aquí llega mi vida tranquila y sin llamar la atención, pensó Ichigo amargamente. Supuso que no pasaba nada. Sabía que no siempre podría ocultar sus habilidades y menos aun si los maestros fueran mínimamente competentes.


Esto fue escrito y publicado, no hubo revisión, así que agradecería si me hacen saber los errores que haya cometido.

Gracias y espero sus comentarios.