¿Cómo están? Ha pasado menos tiempo para esta nueva actualización, principalmente porque esto ya lo tenía planeado de antes.

Espero que disfruten este capítulo y me dejen sus comentarios.

Disclaimer: Bleach no me pertenece, pero los personajes originales de esta historia sí, aunque aclaro desde ya que no todos tendrán un papel que desempeñar aquí.

Akon fue el primero en recuperarse.


─Pueden salir de aquí ─ dijo, volviendo a teclear en la máquina frente a él ─, deben esperar al final del vestíbulo, luego les dirán sus resultados.

Los cinco salieron y, para evitar las miradas de sus compañeros, Ichigo giró la vista a la izquierda, justo a tiempo para ver a Haruto entrando a la primera sección, Ichigo estimó que deberían esperan unos 15 minutos, pues más de eso no había pasado antes.

Poco más de dos minutos después, se les unió el segundo grupo, que parecía bastante desconcertado por la forma en la que el resto miraba a Ichigo, con una mezcla de curiosidad e incertidumbre, pero nadie se sentía lo suficientemente confiado como para preguntar.

Cada pocos minutos se les fue uniendo un nuevo grupo, hasta que finalmente el último salió y todos estuvieron juntos.

Haruto saludó nerviosamente a Ichigo, pero no se acercó, pues en ese momento se acercó el mismo hombre calvo y con barba que los recibió cuando entraron. Se veía un poco más intrigado que antes, los miró a todos mientras se acercaba, aunque Ichigo se dio cuenta de que su mirada se demoró un poco más en él que en resto.

─Números 683, 685, 692, 696, 698 y 700 pasen por la puerta a su derecha, ustedes pasan. El resto salga por la misma puerta que entraron, no están listos para entrar a la academia Shino̅.

Ichigo alcanzó a ver a Haruto casi desinflarse de alivio cuando dijeron 698, por lo que supuso que ese era su número, lo que resulto ser correcto cuando este se giró a la derecha y alcanzó a Ichigo para cruzar la puerta. Detrás de ellos se podía escuchar cómo salían los aspirantes rechazados, las pisadas de algunos sonaban apagadas, como si estuvieran arrastrando los pies, pero también se podían escuchar cómo algunos pisaban fuerte hacia la puerta, lo que denotaba el enojo que sentían por no ser aceptados.

─Estoy tan aliviado de haber pasado, pensé que la había jodido cuando la barrera de reiatsu a penas llegó a mis pantorrillas, pero el del resto tampoco fue mejor ─ dijo Haruto cuando alcanzó a Ichigo y comenzó a caminar a su lado. Este último simplemente tarareo en voz baja, sin saber realmente qué decir.

Aunque la única otra cadete que había visto su "accidente" con la máquina que medía el reiatsu era alguien que no parecía muy aficionada a los chismes, estaba seguro de que los profesores iban a compartir información entre ellos. Lo único que deseaba es que Mayuri no se interesara en él, no necesitaba que el científico loco y psicópata quisiese estudiarlo o diseccionarlo.

─Creo que a mí me dejaron pasar porque tengo un poco más de reiatsu que el promedio ─ dijo finalmente, viendo por el rabillo del ojo que la chica de antes simplemente alzaba una ceja, pero no hacía ningún comentario ni movimiento, por lo que Ichigo estaba agradecido ─. No sé que pasó en las primeras pruebas, pero los sensei ni siquiera me dejaron más de un minuto, simplemente se detuvieron y, como yo era el último en línea, nos enviaron a la siguiente sección.

─Pasamos 6 de 20, supongo que este grupo es bastante fuerte ─ dijo uno de los otros cadetes que caminaba en el grupo ─, por cierto, mi nombre es Kijima Koga, 38° distrito del Rukongai, Fugai ─ dijo, medía poco más de un metro setenta y tenía el cabello castaño, su piel casi del mismo tono que el de Yoruishi. El nombre del distrito le hizo cosquillas a Ichigo en la memoria, pero no podía recordar por qué, así que lo dejó de laso por ahora.

─Kimura Haruto, 3° distrito Rukongai oeste, Hakutan ─ dijo Haruto, y, para confusión de Ichigo, pudo escuchar algunos bufidos levemente despectivos y Kimura lucía levemente sonrojado, como si tuviese vergüenza de algo. Guardó esta información para preguntarle a Haruto más tarde.

─Kurosaki Ichigo ─ luego de dudar un segundo se decidió por un distrito ─, 79° distrito del Rukongai Norte, Kusajishi─ por un segundo había pensado en usar el mismo distrito que Rukia, pero luego decidió que no. Su historia de fondo consistía en que casi en el momento en el que apareció en el Rukongai, comenzó a dirigirse al Sereitei, ya que su propia energía espiritual descontrolada había sofocado a otras almas y atraído a Hollow, por lo que a penas supo de la existencia de la academia se dirigió hacia aquí, y por el camino aprendió a suprimir su reiatsu.

─Madarame Kaede, 78° distrito del Rukongai Sur, Inuzuri ─ dijo la única chica del grupo, haciendo que Ichigo la mirara, él sabía que ese era el distrito de Rukia, además su nombre le llamó la atención, por lo que tuvo que contener su curiosidad doblemente.

Sabía que había muy poca posibilidad de que conociera a Rujia o Renji, y aún menos de que fuese pariente de Ikaku, pero aún así la idea se le pasó por la mente.

─Kalakawa Tadashi─ dijo suavemente un chico que se parecía bastante a Hanataro, en especial por la forma en la que parecía querer volverse invisible─. Rukongai oeste, Junriran ─ El pelinaranja entendió por qué el chico no quiso decir el número del distrito, aunque no era necesario. Todos los presentes sabían que Junriran era el distrito número 1 y, por lo tanto, el más privilegiado del Rukongai.

─Muramase Kenji, 64° distrito, Rukongai Este, Sabitsura ─ Ichigo casi sonríe ante el nombre del distrito, pues el cabello del chico era casi del mismo color que el de un clavo oxidado, eso sumado a cara ahusada, realmente le hacía justicia al nombre.

Una vez fuera del gran vestíbulo, llegaron al patio interior de la academia, donde un shinigami los estaba esperando.

─Deben escribir su nombre y número de entrada en este libro ─ dijo apuntando a un libro que estaba en una mesita a su lado, junto con una pluma y tinta ─, luego deben ir a la entrada de los dormitorios que están a su izquierda ─ el tono monótono no cambió durante todo su discurso, apenas alzando la vista de la funda de su zampakuto, la que al parecer estar puliendo─, ahí les darán información. Los dormitorios están a casi 50 metros siguiendo ese camino─ hizo un leve gesto con la cabeza para indicar una senda de rocas aplanadas que llevaba a otro edificio.

Como dijo el Shinigami, en la entrada de los dormitorios recibieron más instrucciones. Al parecer todos los de primer año estarían durmiendo en sacos de dormir en el gimnasio, hasta que al día siguiente les dijeran si estaban en el grupo de estudiantes de avanzada o en el regular, y entonces podrían ser designados a sus cuartos. Así que les entregaron un saco de dormir a cada uno y les dieron indicaciones de cómo llegar al gimnasio en el que pasarían la noche.

A Ichigo realmente no le importaba, había dormido en lugares mucho más incómodos y con mucho menos abrigo, por lo que en realidad esta noche sería bastante cómoda comparándola con las que había pasado en los últimos años.

Cuando llegaron al gimnasio este no se veía demasiado abarrotado, no debía de haber más de 100 nuevos cadetes. Lo que sorprendió a Ichigo, pues sabía que ya habían entrado casi 900 aspirantes. Ahora le hacía sentido el comentario de Kijima, al parecer si eran un grupo fuerte, por lo que estaba viendo, en otros grupos solo pasaban 2 o tres de cada 20 aspirantes.

Pensó en lo que Rukia le había contado de la academia, durante esos días en los que acampaban al aire libre defendiéndose de los ataques de Quincy o armando estrategias de ataque. Había habido momentos en los que compartían recuerdos, hablando del pasado, que parecía mucho más brillante que aquel presente y su incierto futuro. Ella le contaba sobre algunas de sus experiencias en la academia, aunque muy poco, más le contaba sobre su tiempo entrenando con Kaien-dono y sobre la esposa de este, a Ichigo estas historias le gustaban especialmente dado que Kaien era su primo. Le encantaba saber sobre su familia, aunque nunca lo llegó a conocer.

No sabía si había vuelto en el tiempo lo suficiente para que Shiba Kaien aún estuviera vivo, pero pensó que así podría ser, mal que mal Toshiro aún no era un Shinigami.

El resto de la tarde se pasó de manera bastante rápida, Ichigo pasó el tiempo escuchando el bullicio que lo rodeaba, lo que fue bastante relajante, por raro que parezca. El escuchar a otros hablar, cotillear, o simplemente exudar energía nerviosa, hacía que todo rezumara de vida, algo que Ichigo no había sentido en mucho tiempo y realmente era algo que le daba paz y esperanza.

Casi al final de la tarde, un grupo de shinigamis, que Ichigo pensó que podían ser del escuadrón cuatro por su amabilidad, les entregaron tres mudas de uniformes a cada uno, rojo y blanco para las mujeres y azul y blanco para los hombres, pero aparte de eso lucían iguales para Ichigo. Para entones había al menos 400 futuros cadetes, lo que era bastante alto en comparación al momento en el que llegó Ichigo, pero eso también le hizo preguntarse cuántas personas se habían presentado al examen.

El momento de dormir se hizo realmente difícil para Ichigo, no era que se sintiera incómodo estando rodeado de gente, si no que su cerebro no se detenía con pensamientos de lo que había sucedido, de la forma en la que llegó aquí, de lo que estaba sucediendo en ese momento y qué había pasado con Rukia. Tanto daba vueltas su mente que llegó el momento que Shiro se hartó y llamó a Ichigo a su espacio mental, ahí procedió a desafiarlo en un nuevo combate, esa era la única forma efectiva que conocía la zampakutó de bajar el estrés de su portador, además de ser algo que ambos disfrutaban, especialmente porque solo ellos eran rivales para ellos mismos.

La mañana siguiente llegó rápido, Ichigo se despertó, luego de haber caído rendido luego de luchar durante horas contra Shiro sin tener que contenerse, al escuchar la puerta abrirse y dar paso a otro shinigami, el cual miró sin impresionarse al mar de cabezas dormidas, su mirada se detuvo un segundo en alguien a varios metros de Ichigo, y luego en él mismo al encontrarse sus miradas.

El shinigami sin nombre dio un par de paso al costado, casi apegándose a la muralla, antes de comenzar a aplaudir con fuerza, haciendo que el sonido rebotara por las paredes del gimnasio, al mismo tiempo que despertaba a los nuevos cadetes, que se movían desconcertados y bastante desorientados.

Ichigo tuvo que esquivar un par de manos extraviadas, pertenecientes a sus vecinos durmientes, aunque no pudo hacer lo mismo con las piernas una vez que se puso de pie. Se escucharon gemidos de dolor cuando algunas piernas y uno que otro codo se golpeó contra el cuerpo de Ichigo, quien hizo una mueca, no de dolor, sino de simpatía. Su piel y músculos eran lo suficientemente duros como para que quienes lo golpearon aleatoriamente, sintieran que habían golpeado un yunque. Miradas adormecidas y desconcertadas fueron dirigidas en su dirección, pero nadie dijo nada porque el shinigami que había dejado de aplaudir comenzó a hablar.

─Ya han deliberado y han decidido quienes estarán en clases avanzadas y quienes en clases regulares. Los resultados han sido publicados en la pizarra que está justo detrás de esta puerta ─ dijo, señalando con un pulgar por sobre su hombro, donde estaba la puerta por la que había entrado ─. Al lado de la pizarra han suficientes horarios como para que cada uno de ustedes tome uno según en qué clase están. Luego de conseguir sus horarios deben cambiarse a sus uniformes y volver aquí, donde se dará inicio la ceremonia de entrada. Una vez que me valla pueden salir a ver en qué clase están ─ con eso dicho, se dio la vuelta y salió del gimnasio. No un segundo después una estampida se armó y pasó junto a Ichigo.

Los estudiantes se apiñaban para salir, intentando ser los primeros en ver en qué clase estaban, Ichigo pudo ver que Haruto estaba a la cabeza, queriendo ser de los primeros en ver en qué clase estaba. El pelinaranja salió simplemente siguiendo la marea de estudiantes, sin siquiera sentir la necesidad de empujar, los que venían detrás de él lo hacían lo suficientemente bien.

Cuando llegó frente a la pizarra buscó rápidamente su nombre, agradeciendo que estuvieran ordenados alfabéticamente, y se encontró que junto a su nombre estaba un timbre que indicaba que había quedado en la clase avanzada, lo que le hizo sonreír levemente. Dándose la vuelta tomó un horario de a mesa que decía clase avanzada y se giró para darle paso a los otros estudiantes que querían buscar sus nombres.

Saliendo de la aglomeración Ichigo se encontró a Haruto, que parecía querer saltar de alegría, y a penas vio a Ichigo se acercó a este sonriendo emocionado.

─Estoy en la avanzada ¿estás en la avanzada? ─ preguntó rápidamente, a lo que Ichigo asintió con la cabeza, y Haruto intentó darle una fuerte palmada en el brazo, pero se arrepintió nada más su mano golpeó la piel del chico, ya que sintió que había golpeado a una roca y su mano ardió con una fuerte punzada ─ ¡mierda!, ¿de qué estás hecho? ¿granito? ─ preguntó mientras sostenía su mano con la otra.

─Lo siento, acostumbro a mantener Reiatsu en mi piel para protegerme ─ mintió Ichigo ─, te acostumbras a hacer cosas así para evitar morir cuando vives en el Rukongai más externo ─ la mentira parecía plausible, pues sabía que la vida en los distritos exteriores del Rukongai no eran fáciles, y que, si no te acostumbrabas pronto, morías.

─Ah, entiendo ─ dijo Haruto un poco avergonzado, y ahora Ichigo entendió por qué se había avergonzado antes, cuando se presentaban, Haruto sabía que su vida en el tercer distrito había sido fácil en comparación a los que habían vivido en distritos más externos.

Ichigo pensó por un momento que, si él no hubiese pasado por todo lo que pasó durante la guerra sangrienta, también podría considerar su vida como una bastante fácil en comparación a la del resto, pero ahora sabía que ni siquiera lo peor del Rukongai se podía comparar a los horrores de esa guerra.

Con su uniforme aún bajo el brazo, Ichigo decidió buscar un lugar donde cambiarse antes de ir a la ceremonia de entrada, pero al dar la vuelta en una esquina, chocó directamente con alguien, quien era bastante bajo según su punto de vista.

─Lo siento, yo…─ su voy se apago y su garganta se apretó.

Grandes ojos violeta lo miraban sorprendidos e Ichigo no sabía qué hacer. Esta era Rukia, mínimamente más joven y con un corte de cabello diferente, pero era ella.

Solo que no era ella, se dio cuenta. Al menos no la Rukia por la que había luchado contra la sociedad de almas a penas siendo un niño, ni con la que había pasado por un infierno siendo poco más que un adolescente. Su corazón comenzó a apretarse al pensar que esta Rukia ni siquiera lo conocía, pero antes de que su mente se fuera en una espiral de autocompasión la chica habló.

─Ichigo… ─ su voz a penas un susurro, pero lo suficientemente fuerte para que Ichigo la escuchara claramente con sus sentidos mejorados.

─Rukia ¿me recuerdas? ─ Ichigo no pudo evitar preguntar, sus ojos llenos de esperanza.

Rukia no contestó, solo lo miró por unos segundos, con una mirada complicada en sus ojos, una mezcla de alivio, felicidad y claramente de alguien que intentaba no derramar lágrimas. Lo que Ichigo supo l segundo siguiente es que Rukia lo estaba abrazando, rodeando su cintura con sus brazos.

Él rápidamente le devolvió el abrazo, y su memoria recordó sus últimos momentos en el campo de batalla antes de aparecer en este lugar y tiempo, cuando pensaba que iba morir y agradecía el morir con Rukia en sus brazos. Estaba a punto de doblarse para poder enterrar su rostro en el cabello de Rukia cuando una fuerte voz los sobresaltó a ambos.

─¡Pero qué demonios!


Espero que hayan disfrutado del capítulo.

Por un momento pensé en dejar el capítulo en el momento en el que Ichigo se da cuenta de que había chocado con Rukia, sin aclarar que ella también lo conoce, pero después pensé en mi propia experiencia y en cómo me estresa el esperar a que salgan nuevos capítulos cuando dejan un final así, así que decidí ahorrárselos a ustedes.

Espero sus comentarios.