Disclaimer:Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling.
Flashback 63
Hermione abrió los ojos perezosamente; Una sonrisa iluminó su rostro cuando se encontró con una mirada gris penetrante observándola. Cada noche de los últimos meses, Hermione se dormía pensando en esos ojos color mercurio en los que ella podría perderse una y otra vez.
· Buenos días- dijo la chica con voz soñolienta- ¿Llevas mucho rato despierto?
· Prácticamente no he dormido ni dos horas seguidas…- Draco enroscó uno de los rizos de la chica entre sus dedos- no podía dejar de mirarte-.
· No voy a irme a ningún lado, deberías haber descansado…
· Ya he descansado lo suficiente- exhaló acercándose lentamente a la boca de Hermione mientras acariciaba el muslo desnudo de la chica-.
· Deberíamos comer algo, además…- dijo Hermione susurrando mientras Draco finalmente atrapaba su boca dejando morir el final de la frase de la chica que recibió el beso sin oponer resistencia.
Las manos de Draco acariciaban el interior del muslo de Hermione delicadamente; comenzó a trazar un camino con sus dedos desde la rodilla de la chica hasta su abdomen, deteniéndose en su ombligo y bajando lentamente por su pubis hasta llegar a la entrada de su sexo; al no tener ningún trozo de tela que le frenase, introdujo sus dedos haciendo que Hermione comenzase a respirar agitadamente.
· No he tenido suficiente de ti está noche, necesitamos recuperar el tiempo perdido- dijo el rubio con una voz ronca que hizo que Hermione soltase un gemido y se entregase totalmente al placer que esos finos dedos le estaban proporcionando-.
La respiración de Hermione comenzó a volverse cada vez más agitada, los dedos de Draco entraban y salían lentamente de su cavidad haciéndola experimentar una desesperación urgente de tener a Draco dentro de ella.
· Draco, por favor…
· Por favor qué – el chico sonrió juguetón mientras se acercó al oído de la chica sin perder el suave ritmo de sus dedos bombeando en el interior de Hermione- ¿Qué necesitas Granger?
· Por Merlín, Draco…- las súplicas de la chica eran como música celestial para los oídos del rubio-
· ¿ Quieres te folle, Granger?- los ojos del chico estaban cargados de lujuria, Hermione miró de reojo la erección imponente del chico y lanzó un gemido desesperado.
Estaba totalmente excitada y necesitaba acabar con esta agonía; arqueó su espalda y levantó su cadera para que los dedos del chico llegasen más profundamente, necesitaba sentirse totalmente llena de él.
Draco sacó los dedos y se los metió en la boca, deleitándose con el sabor de la chica. Este gesto hizo que Hermione se encendiera aún más y se abalanzó sobre él, devorando su boca y probando su propio sabor mezclado con la saliva del chico.
Los besos pasaron a ser fogosos, salvajes. La desesperación de ambos hacia que se chocasen los dientes, las pupilas de Draco estaban totalmente dilatadas dando un toque oscuro a sus ojos; Hermione se incorporó y se puso a horcajadas encima de él, estaba ansiosa por tenerlo dentro y no aguantaba un segundo más; Draco, al ver sus intenciones, la cogió levantándose de la cama con ella en brazos; colgada de su cuello y con las piernas alrededor de su cintura la empotró contra la pared del dormitorio, encajándose en su interior tan rápido que Hermione lanzó un grito de sorpresa.
El chico empezó a embestirla con furia, con cada movimiento hacía que la espalda de Hermione chocase contra la pared, las manos fuertes del chico la agarraban por el trasero mientras ella se aferraba a su cintura con los pies y apretaba la nuca del rubio fuertemente. Sus bocas se buscaban desesperadas, besándose pasionalmente. Un gruñido que sonó casi animal salió de la boca del chico y Hermione no pudo aguantar más y se corrió mientras Draco no paraba de embestirla.
Cuando el chico notó que ella había quedado exhausta tras el orgasmo, comenzó a moverse lentamente, besando su cuello y dándole pequeños mordiscos en la oreja.
Sin salirse de ella, la llevo hasta la cama mientras sentía las palpitaciones de su miembro en el interior de la chica.
La tumbó con cuidado y comenzó a moverse lentamente, entrando y saliendo mientras los fluidos de la chica empapaban las sábanas.
Hermione no sabía ni describir las sensaciones que estaba experimentando en su interior. Era como si todo su ser estuviese totalmente entregado, no sólo su cuerpo; Sentía que su alma estaba siendo tocada con cada movimiento del rubio.
Draco se acercó a su oído y comenzó a darle pequeños besos mezclados con mordidas mientras le susurraba con voz ronca.
· Eres un destello de luz que ha irrumpido en la oscuridad…la estrella que más brilla en el centro de mi universo.
Y en ese momento, las miradas de los dos se encontraron y reflejaron una plenitud total; Draco subió el ritmo de las embestidas profundizando aún más en la cavidad de la chica haciendo que ésta se aferrase a las sábanas preparándose para dejar escapar un nuevo orgasmo mientras él la llenaba totalmente con su semilla mientras los gemidos de los dos se unían y los latidos de sus corazones se compenetraban fusionándolos en un solo ser.
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Ron irrumpió en la cocina del número doce de Grimmauld Place echando chispas.
· ¡No sabemos nada de Hermione desde que ese maldito hurón se la llevó!- golpeó la mesa y miró a Harry que puso los ojos en blanco-.
· Ron, cálmate. Hermione tiene que estar bien, si no hubiera sido por Malfoy ni si quiera sabríamos que estaba encerrada en la mansión Nott- Harry suspiró, había descuidado a su amiga y cuando Theo les contó lo sucedido casi se lanza un crucio él mismo por haber dejado a Hermione sola en la batalla-. Ni siquiera Krum sabía donde estaba, suerte que Malfoy apareció de la nada y la rescató.
· ¿Y cómo lo hizo eh? Seguro que está infiltrado con ellos allí. ¡Theo y él están jugando con nosotros!- Dijo el pelirrojo poniéndose cada vez más rojo-.
· Theo dijo que en cuanto pudiese venir nos explicaría todo; debemos confiar.
· Harry no entiendo cómo puedes estar tan tranquilo,¡ incluso Krum ha salido a buscarla! Se supone que nosotros somos sus mejores amigos y estamos aquí encerrados.
· Me fío de Malfoy. Sé que ella no corre peligro a su lado por mucho que me cueste asimilarlo…Malfoy ha demostrado que Hermione le importa.- la boca de Ron se desencajó al escuchar a su amigo-.
· ¿Te estás escuchando? ¡Te recuerdo que la ultima vez que vino a esta casa lo echaste a patadas!
· Me fío de la palabra de Theo. Me fío de que a pesar de todo, ha vuelto poniendo su vida en peligro una vez más para sacar a Hermione de las garras de Voldemort.- Harry se dejó caer en una silla-.
· ¿Me estás diciendo que apruebas que Malfoy se la haya llevado otra vez?- los ojos de Ron miraron a su amigo con sorpresa- ¿Tú…tú apruebas lo que sea que tengan?
· Ron…ella ha pasado un infierno estos meses…si eso no te dice nada…lo siento amigo, no se puede remar a contracorriente- Harry se encogió de hombros-
· ¿Qué dices de remar contracorriente? ¿Qué tiene que ver eso con Hermione? – Harry intentaba dejarle a caer a Ron las cosas sutilmente pero la expresión muggle no le aclaraba las cosas a Ron-
· Lo que quiero decir, es que a pesar de todo… Hermione y Malfoy están enamorados Ron. No hay más que verlo.- Ron miró a su amigo con odio y apretó los puños-.
· Por encima de mí cadáver Harry, prefiero verla con Krum que con ese mortifago. – dicho esto salió de la cocina disparado dejando a Harry preocupado.
Harry sabía que Ron aún sentía cosas por Hermione pero aunque no fuese así, Ron jamás perdonaría a la chica si se iba con Malfoy.
Con el paso de los meses, Harry había observado y tenido conversaciones con su amiga que le habían hecho ver lo enamorada que estaba del Slytherin a pesar de que ella no lo decía abiertamente. Los actos de Malfoy demostraban que él también se encontraba en la misma situación que su amiga así que cuando Theo les explicó a través del galeón que Malfoy había venido a rescatarla, Harry supo que está vez el Slytherin no iba a soltarla tan fácilmente.
Cerró los ojos y se frotó la cicatriz. Últimamente notaba un ligero dolor constante; según Snape, la conexión con Voldemort era muy débil debido al estado en el que éste encontraba. Aún así, el ligero dolor era permanente…señal de que Voldemort seguía con vida y una vez más se les había escurrido como agua entre los dedos.
¿Cuándo tendrían la oportunidad de poder acabar con todo? A Harry esto se le estaba haciendo cada vez más pesado, pronto cumplirían un año de la batalla de Howarts y la situación había empeorado considerablemente. Si bien la Orden y el ED no había sufrido pérdidas, tenía muchos miembros heridos y aunque el ejército de Voldemort estuviese muy débil, seguían sin poder derrotarlos del todo.
Harry recordó sus clases de historia cuando vivía en Privet Drive y asistía al colegio muggle antes de saber qué era un mago. Su profesor de historia siempre hablaba de la II Guerra mundial con especial énfasis; Harry sintió un escalofrío al pensar que está guerra pudiese alargarse igual que las muggles…Hitler se obsesionó con exterminar el pueblo judío para que la raza aria dominase el mundo…Voldemort pretendía hacer lo mismo en el mundo mágico, la diferencia es que Voldemort era el mago más poderoso de todos los tiempos y ellos solo eran unos niños que no habían terminado el colegio.
Con estos pensamientos, se dirigió hacia su habitación. Necesitaba descansar, las quemaduras que aún cicatrizaban en su brazo debido a los daños colaterales recibidos por las llamaradas de László le ardían cada vez más.
Se tumbó en su cama y cerró los ojos mientras el atardecer caía dejando un juego de luces naranjas y sombras en su habitación.
