Capítulo 12

-Draco -soltó Pansy contenta mientras le abrazaba, el chico sonrió tímidamente mientras correspondía el abrazo.

El chico saludo a Mel, para luego saludar a los demás de forma educada, en cuanto llego a George y a Ron los miro serio.

-gracias por protegerlas y defenderlas, ellas son como mis hermanas pequeñas y me agrada que haya alguien mas para protegerlas -dijo Draco cosa que sorprendió a la mayoría.

Los dos hermanos Weasley se miraron entre sí, un poco descolocados, ya que ni en sus mejores sueños se esperaban que un Malfoy hiciera algo así.

-lo que nos faltaba, otro mortifago .soltó el mismo hombre de la orden que antes.

-será mejor que se calle Alfred, ellos han cambiado y quieren ayudar, si te molesta, ahí esta la puerta -soltó Minerva molesta acercándose a él.

El hombre bufó molesto y se marchó, el resto de los miembros de la orden no dijo nada, se mantuvieron en silencio expectantes.

-bien, como veréis el señor Malfoy y la señorita Parkinson aquí presentes van a unirse a la orden, claro se ellos quieren -dijo McGonnagall sentándose en su silla, para después suspirar.

Malfoy noto cierto recelo para aceptarlos a él y a Pansy, suspiro, sabia que tenia que haberlos, que era lo mejor, pero eso no le quitaba lo difícil, volvió a suspirar.

-veréis, en el nombre de Pansy y mío quiero explicarles unas cuantas cosas, para así poder entendernos mejor -empezó Draco mirando a todos, se le notaba nervioso -Pansy, yo y también Mel, no hemos tenido una vida fácil desde el principio -poco a poco el chico fue a contando como fue la infancia de los tres.

Cuando termino, todos los miraban asombrados, Pansy se adelanto y se puso al lado de Draco, que sonrió.

-nosotros estábamos en el bando del señor oscuro bajo amenazas, si no lo seguíamos, mataban a nuestras madres -explico Pansy que sonrió con tristeza -a mí por ejemplo también se me unió una para mi hermano pequeño.

Poco a poco entre los tres fueron detallando sus vidas, casi todos los miembros de la orden les creyeron y aunque costara empezaron a confiar en ellos.

La familia Weasley sonrió cuando los tres terminaron de relatar lo sucedido.

-nosotros confiamos en vosotros -soltó Molly sonriendo tiernamente a los tres chicos.

-bueno, es mejor que volváis a vuestras clases -soltó Minerva con cara de "no me discutáis". Los chicos asintieron a regañadientes y se marcharon rumbo a sus clases, dejando a los de la orden en el despacho.

-¿Cuándo has vuelto? -pregunto Pansy emocionada mientras se agarraba a Draco.

-hace unos días, he estado escondido en una de las antiguas casas de mis padres -informo él sonriendo levemente.

-¿y Blaise y Theo? -pregunto Mel mirando a sus amigos que sonrieron, Draco la miro.

-están la casa, hace poco los tres pedimos asilo en el cuartel, ellos no pueden volver, ya que sus padres han sido encerrados y varios mortifagos los buscan -explico Draco serio.

-¿pero están bien? -pregunto Pansy preocupada mientras miraba a la lejanía.

-si, los dos están bien, están echando tus broncas de menos -soltó Draco riéndose mientras Pansy se sonrojaba.

Los demás rieron al ver la cara de la chica.

-esperad -se oyó una voz detrás de ellos, cuando se giraron vieron a George que se acercaba a ellos corriendo.

-¿Qué pasa, George? -pregunto Ron extrañado mirando a su hermano, pero el chico no le miraba a él, si no a Mel.

-¿puedo hablar contigo? -pregunto George mirando a la chica que lo miro sorprendida.

La chica miro a los chicos que asintieron y se fueron rumbo al Gran Comedor.

En cuanto los dos estuvieron solos, él la guio hacia un aula vacía donde pudieran hablar tranquilamente.

-¿Qué quieres? -pregunto Mel tranquilamente mientras se sentaba en una mesa para luego balancear sus pies.

-quería saber cómo estabas, después de lo que ocurrió -dijo él acercándose un poco a ella.

-bien, la verdad -soltó ella sin mucho convencimiento mientras miraba hacia otro lado.

-me estás mintiendo -dijo él serio poniéndose enfrente de ella, rozando sus piernas.

-no -susurro la chica sin mirarle.

George levanto su mano y con un dedo en su barbilla la hizo girarse y que le mirara.

-quiero la verdad -soltó él mientras inconscientemente acariciaba su mejilla, la chica se estremeció.

-me encuentro un poco mal, no duermo, cada vez que lo intento tengo sueños raros y me despierto alterada -soltó ella, empezando a llorar. No sabía el por qué, pero últimamente se encontraba muy sentimental.

-tranquila -susurro él para luego darle un beso en la mejilla y sin separarse de ella fue guiando sus besos a los labios de ella.

En cuanto sus labios tocaron los de ella, ella se agarró a él abrazándole por el cuello.

Él bajo una de sus manos a la cintura de ella, mientras profundizaba el beso. La chica suspiro entre sus labios mientras se separaban en busca de aire.

-no deberíamos hacer esto aquí -dijo Mel mientras se apartaba un poco, pero George se lo impidió agarrándola de la cintura y pegándola a él -es…estamos en Hog…warts -soltó ella tartamudeando nerviosa.

-tienes razón -susurro George sonriendo para luego besar su frente y sentarse a su lado.

-este finde también vienes ¿no? -pregunto él mientras hacia que la chica apoyara la cabeza en su hombro, sonrió al ver que Mel estaba nerviosa.

-si, creo que sí, de todas maneras, después de lo que ha pasado no se si me dejaran -soltó ella mirando hacia la puerta mientras se tranquilizaba, se fue relajando mientras oía la respiración tranquila del chico.

-¿Qué clase tienes, ahora? -pregunto George a Mel, al ver que a la chica se le cerraban los ojos.

-Pociones, tres horas de pociones, ¿Por qué? -pregunto Mel mientras se apoyaba más a él.

-entonces no pasa nada si te la saltas -dijo George sonriendo mientras él se apoyaba en la pared de al lado quedando sentado en la mesa con las piernas estiradas, movió a Mel que estaba casi dormida, apoyándola encima suya con su cara en su pecho.

La chica no dijo nada, ya que en cuanto apoyo la cabeza en el pecho de George y notar que él la abrazaba, se relajó totalmente durmiéndose con una sonrisa.

El chico sonrió mientras la acariciaba, aviso a Lee para que él abriera la tienda, ya que durante unas tres horas iba a conseguir que su mujer durmiera. No lo iba a reconocer, pero cuando ella volvió al colegio, él la hecho de menos, desde que habían pasado la noche juntos no podía pensar en otra cosa.

-"te estas enamorando de tu esposa" -oyó la voz de Fred en su cabeza –"te esperan sorpresas y una de ellas pronto lo averiguaras".

George se quedo extrañado por lo que su hermano le había dicho.