Aomine siendo Aomine, no podemos esperar milagros del muchacho jsjs.


Todos en la Academia Too sabían que hay dos cosas que no debes hacer si no querías un puñetazo en la cara (tratándose de los hombres) y un fuerte reclamo (en caso de las chicas) de parte de Aomine Daiki, la estrella del equipo de baloncesto varonil de la escuela.

1. No te metas con su comida.

2. No te metas con Sakurai Ryou y Momoi Satsuki.

Lo segundo más importante que lo primero, al menos eso es lo que siempre te dirán los estudiantes de la escuela si preguntas sobre porque de aquello por parte de Aomine. La respuesta dependerá de a quien le preguntes, incluso del propio Daiki.

Pero incluso, después de su corta lista que debes respetar de alguien tan volátil e impulsivo como es el propio Aomine, es la tercera cosa que no debes provocar en este chico si querías mantener tu cara sin imperfección alguna.

3. No provoques nunca celos en Aomine Daiki.

Había quien se saltaba esa regla importante. Personas que no les interesaba su integridad física.

Entre esos "valientes" estaba Wakamatsu Kosuke, actual capitán del equipo de baloncesto varonil.

Y resulta también, mejor amigo de Sakurai Ryou y Momoi Satsuki.

Pero a Kosuke no le interesaba mucho la actitud dominante, mandona y ególatra de Aomine hacia su persona cuando estaba en su campo visual sencillamente porque Wakamatsu tenía cosas importantes que tratar con ambos chicos que discutir con Daiki y sus celos sin fundamentos.

Estúpido Aomine.

-¡Ryou!- todos es el pasillo abrieron paso cuando Aomine Daiki grito con estrepito el nombre del tirador de segundo año. Nadie menciono nada, ni siquiera Sakurai que estaba hablando tranquilamente con Wakamatsu -¡a la azotea, ahora!- y tiro de la mano de su novio sin darle oportunidad de despedirse de su superior a Ryou.

Kosuke rodo los ojos hastiado, todo eso era tan predecible.

-Eso fue grosero e innecesario, Daiki-san- regaño bajito Ryou mientras se dejaba llevar por Aomine hacia la azotea del edificio.

-No me importa, te quiero lejos de Wakamatsu, suficiente tengo que quiera tratar contigo después del entrenamiento para todavía acapararte en el receso- respondió Aomine subiendo las escaleras con Ryou.

-Kosuke-san no me acapara, Daiki-san-

-Y lo llamas por su nombre, Ryou-

Sakurai suspiro una vez los dos estuvieron en la azotea. El castaño rodo los ojos, los celos de Daiki hacia el eran innecesarios.

-¿Por qué no eres así de celoso con Momoi-san, Daiki-san?- pregunto el castaño sintiéndose sobreprotegido y celado por parte de su novio.

Daiki no era así con su novia ¿por qué con el sí?

-Oh Ryou-chan, créeme. No quieres ser celado de la forma que soy celada por parte de Dai-chan- exclamo bajito Satsuki acercándose a los otros dos chicos –la última vez casi golpea a un chico de otra preparatoria solo porque se acercó a mí a pedirme indicaciones-

-El tipo te estaba coqueteando, Satsuki-

-Y tú y yo sabemos que eso no es cierto, Dai-chan. Solo estas imaginando cosas-

Sakurai suspiro, esto no podía continuar así.

-Amamos Momoi-san y yo a Daiki-san- explico el castaño acercándose al ceñudo moreno que le veía enojado y de brazos cruzados –sus celos solo nos está lastimando a ambos. No parece que confié en nosotros, peor aún, creo que no nos ama como nosotros amamos a Daiki-san- y se giró hacia Satsuki fingiendo limpiar una lagrima de su ojo derecho, la chica sonrió por el movimiento de Ryou.

Manipulación.

Oh, vieja amiga.

-Supongo que nuestro amor no es suficiente para Dai-chan, Ryou-chan- y Satsuki refugio el cuerpo "sollozante" de Sakurai en su pecho y un reconfortante abrazo notando un pequeño, pequeñito cambio en Aomine –a este paso dejaremos a Dai-chan antes de que dé cuenta que solo nos está lastimando con sus celos sin fundamento- y oculto su rostro en el cuello de Ryou fingiendo de igual manera llorar sobre el hombro de Sakurai.

Si de manipulación emocional se trata, Satsuki y Ryou eran expertos en ello.

-Pero… yo no quiero dejar a Daiki-san, Momoi-san-

-Y yo tampoco quiero dejar a Dai-chan, Ryou-chan. Pero no nos deja de otra, no podemos seguir así- explico la peli rosa acariciando las mejillas rojas de Ryou por el "llanto" de hace un momento –nos tenemos a nosotros ¿recuerdas?-

-Si… es cierto- afirmo Ryou abrazando de nuevo a Momoi –si estoy con Momoi-san el dejar a Daiki-san ya no duele tanto-

-¡Oigan! ¡Sigo aquí!- reclamo Aomine al verse ignorado por los otros dos quienes estaban en su nube rosa –nadie va a dejarme ¡¿oyeron?! Ustedes son míos-

-Eso no es cierto, Ahomine- respondió Satsuki viendo acusadoramente a Aomine –yo solo le pertenezco a Ryou-chan-

-Satsuki…- advirtió Aomine.

-Y yo solo le pertenezco a Momoi-san- respondió Ryou sacándole la lengua a Daiki.

-Ryou…-

-Adiós Dai-chan- los chicos iban a bajar de la azotea cuando sus muñecas fueron jaladas sin ser brusco por parte de Aomine. Satsuki y Ryou se vieron a los ojos al notar aquella acción por parte de Daiki –Ahomine, suéltanos-

-No-

-Daiki-san, suéltanos, por favor- pidió Ryou suavemente.

-¡No, no quiero! Si los suelto… volverán a dejarme solo-

Aomine no los estaba viendo pero por como sonó su voz era claro que estaba a poco de romper en llanto. Aquello estremeció el corazón de pollo de Momoi y Sakurai quienes regresando sobre sus pasos y abrazaron a Daiki que tan luego sintió el calor de ambos sobre su pecho; refugio a sus novios entre sus brazos.

Nadie dijo que una relación era perfecta. Ni que estaba libre de celos.

Pero entre ellos tres las cosas funcionaria a su imperfecta perfecta manera.