El reino de Kunugigaoka es un lugar que fue levantado por su actual rey despúes del fallecimiento de su anterior rey debido a la vejez, el rey Asano Gakuho era una persona seria pero tenia misericordia, solo habian 3 personas que podían decir que él era amable, un trio de caballeros que fueron entrenados por él antes de ocupar su puesto como el rey.
La escoltar oficial del rey y las personas más cercanas a él, la gente debia de saber que no se debe de abusar de la bondad, cuando fue su misma gente quien asesino a su escolta cuando el rey salia a ver que podia mejorar en su reino, esas personas fueron ejecutadas publicamente no sin antes haber sufrido un año de torturas por la traición, esa fue la primera grieta.
Unos años despues el rey se caso con un princesa de un reino vecino, su prometida que sellaria una alianza entre ambos reinos, aquella mujer era amable y gentil pero sabia cuando ser firme, Gakuho la amo al igual que ella, la reina trato de sanar esas grietas que se formaban pero antes de lograrlo fue asesinada, la cordura como la clemencia se fue en ese momento.
Asano no es un tonto y sabia jugar sus cartas, sabia con quien meterse y con quien no, cuando seria el momento adecuado para atacar para poder ganar, iba a eliminar a todos esos gusanos que se colaban en sus tierras e intentaban tomar más terrenos.
Si quisiera podria ocasionar un genocidio y volveria armar su reino desde los cimientos, nueva gente, nuevas mentes a las cuales controlar y entre más cosas pero no era el momento, todavia no lo era.
Unos golpes en la puerta sacaron al rey de su burbuja mental, el dio el pase observando al joven de ojos violetas y cabello rubio fresa, luciendo su atuendo de sirviente mientras que en sus manos cargaba un plato con sus aperitivos y una botella de vino.
"Rey aqui traigo lo que pidio"
"Dejalo en mi mesa, Yukizome necesito hablar contigo"
El joven alzo una ceja ante eso mientras cumplia su orden, ahora que queria el rey?
"Este año cuantos años cumples?"
"10 años rey, en dos meses y tres días para ser más exactos"
"Tú junto a los otros niños ya están en la edad suficiente para poder unirse a los entrenamientos para ser paladines, en dos meses te vas enlistar junto a los demás niños del palacio"
"Como ordene rey"
Gakuho tararea al terminar de recordar aquello, habian pasado años desde ese entonces y las cosas habian cambiado, el olor de las mazmorras seguia siendo el mismo, tan asqueroso y putrefacto pero no pensaria mucho en eso, hoy viene a ver a dos invitados especiales que sus hombres pudieron capturar.
"No dicho nada?" El pregunto a la guardia que custodiaba a la mujer encerrada y encadenada a la pared, ella lo nego haciendo a un lado para que su rey pudiera hablarle a la mujer golpeada.
La rubia de ojos azules tenia su labio partido, su cabello que alguna vez fue dorado lucia opaco y el resto de heridas hacian su trabajo en desgatar a la pobre bruja que aún en ese estado luciria sexy para otros.
"No te dire nada, porque quieres saber de Koro? Acaso ya tienes miedo?" Ella se burlo intentando levantarse del piso, su sonrisa era de burla.
"Muy graciosa señorita Irina, solo me gusta ser prevenido y como no sospechar cuando dos de sus aliados invanden mi reino"
"Ya te lo dije por fin convenci a mi compañero para tener sexo con él, tener su polla en mi capullo? Ser llenada con toda su escencia hasta desmayarme" Gakuho tosio con falsedad para revantar esa burbuja imaginaria en la que estaba metida la bruja.
"Seria una excusa creible para otro pero no creo que interrogar a los paladines retirados sobre los planos del castillo para que te lo dibujen o que tú compañero robara sus uniformes para poder entrar"
"Un fetiche de profanar tierra maldita con un juego de roles?"
"Guarda tus excusas, este es tú ultima oportunidad para darme información"
"O que? No voy hablar, no dare nada de información pero porque tú no me hablas de tu magnifico reino? De como lo levantaste de la miseria?"
"Seria tonto de mi parte decir algo valioso, incluso en tú posición no pienso revelar información valiosa que pudiera acabar conmigo" El le respondio sonriendo cuando Irina le escupio el traje, Gakuho suspiro ante eso.
"Ya te he tenido suficiente tiempo aqui, rompare los brazos y las piernas, lleverla a las profundidades para una ejecución privada, vamos a darle a la bruja lo que corresponde"
"Que?" Irina logro susurrar cuando más guardias femeninos aparecieron ante ella y las olas de terror la invandieron.
"Haz oido de la quema de brujas? Tengo un equipo especial para eso"
"Oye no! No lo hagas! No te dire nada de eso pero pidio otra cosa y te la dare! Tengo más información de otros reinos!"
"Tú ya sabes que quiero, alisten todo" Gakuho ordeno para marcharse viendo la cara de terror de la joven mujer, debia de tener unos 25 años si no se equivoca o menos.
"Pero ni siquieira pude decir un te amo a Tadaomi" Ella susurro cuando el crujido de sus huesos rezono junto a sus gritos de dolor.
Gakuho se fue a la otra celda, Karasuma estaba en peores condiciones pero incluso en ese estado lucia tan fuerte, que idiota fue el rey que dejo ir a un tan valioso que podia valer toda una tropa entera.
"Ya me dijieron que noqueaste a tres de mis caballeros y que te haz negado hablar, no vas colaborar hoy?" El silencio le decia que no, que lastima.
"Como esta Irina?"
"Lo sabras despues, no puedo decirte nada si tú no me das información"
"Cuando este libre te voy romper el craneo si Koro no lo hace antes"
"Sigue hablando Karasuma pero si no es lo que quiero mejor no digas nada" Con esas palabras se fue a las profundidades del palacio, solo serian una pequeña cantidad de guardias quienes verian la ejecución de la bruja, esos guardias tendrian prohibido acercarse a la celda de Karasuma para evitar incovenientes.
No se podia permitir que algún idiota soltara la noticia y provocara al hombre, no deben haber provocaciones, ellos moririan pensando que el otro quedo vivo.
"Estamos muy lejos para que tú amante o compañero te escuche, tienes algunas ultimas palabras?" Gakuho le pregunto a la mujer que fue atada al palo de madera, le habian querocene y sus extremidades seguian sangrando como su boca.
Irina intento hablar pero su boca estaba muy seca, un caballero le ofrecio agua en un pequeño plato donde bebio, ella le agradecio en voz baja sin poder pensar en alguna palabra degrante para el psicopata del rey.
"En ese caso, iniciemos la ejecución de la bruja"
El mismo caballero que le dio agua tenia la estaca con fuego, Irina derramo unas ultimas lagrimas cuando el fuego fue encendido y todo su cuerpo empezo arder.
"Tadaomi... Escapa por favor" Esas fueron sus ultimas palabras cuando todo se fue apagando, fueron horas hasta que la piel quedara de color negro, el cuerpo fue lanzando a una fosa común junto a otros cadaveres.
Al día siguiente seria el fusilamiento de Karasuma, el hombre fue llevado a otra zona del castillo pero podia oler el humo de una de las habitaciones como de las ropas de Gakuho, el olor a carne quemada era intenso y reciente.
"Disculpa el olor, ayer quemamos un violador, su día de sentencia era ayer"
"Donde esta Irina? Su celda donde esta?"
"Enserio creias que no la iba mover de lugar al saber que te ibamos a fusirar? Seria tonto de mi parte permirteles el lujo de verse por ultima vez"
Despues de esa conversación Karasuma volvio a su silencio, sus ojos ahora veian una pared y podia sentir como era apuntado por diferentes flechas de metal, los murmullos junto a los susurros de los pocos caballeros que habian, si no estuviera esposado al piso el podria.
"Una ultimas palabras?"
"No las voy desperdiciar contigo"
"Como digas, en tres"
"Escapa Irina, aunque sea lo ultimo que hagas, no mueras en este horrible lugar... No merece esto" Esas fueron las ultimas palabras de Karasuma cuando las flechas atravesaron su cuerpo, cientos y cientos de flechas perforaron el cuerpo dandole como golpe de gracia un espadazo en el corazón, el mismo caballero que inicio el fuego fue el que clavo su espada.
Los meses pasaron como si no hubiera enviado a matar a dos personas más, era otra noche en su reino cuando los cuervos empezaron a volar de manera desesperada.
"Que esta pasando" El susurro viendo su ventana abierta, pero él la habia cerrado.
"Entonces tú eres el famoso rey? No eres feo" Un hombre de cabellos negro y ojos tan oscuros como la noche le hablo dandole una sonrisa.
"Debo de suponer que tú eres el famoso Korosensei del que tanto hablaron Irina y Karasuma"
"No digas sus nombres mejor dime donde estan antes que te mate y yo mismos los busque"
"De todos me vas matar Korosensei" Gakuho sonrio viendo la espada que relucia con la luz de la luna, esa misma espada que relucio cuando su mujer fue asesinada.
