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ADVERTENCIA: VOY A HACER MUCHOS CAMBIOS AL CANON y también voy a usar varios diálogos de la película. (retorcidos a mi conveniencia)
Capítulo dedicado a "Alas de tinta" por su cumpleaños el 12 de julio 2023. La fecha ya paso, pero igual se lo dedico.
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CAPÍTULO 20
Vengo a morir
Lograron convencer al ministro Fudge de que autorizara a la cuadrilla de aurores, a pesar de sus irritantes lloriqueos y dudas. Los hombres repartidos por el laberinto volvieron con los otros dos campeones inconscientes, y el del prófugo Barty Jr, igualmente inconsciente, atado rudimentariamente con cuerda en sus tobillos, manos y en paños menores. No tenía sentido que siguieran buscando a Potter ahí. Sólo dos de ellos se quedaron a custodiar al mortífago impostor para su posterior interrogación y encarcelación, tenía un golpe contundente en la parte de atrás de la cabeza, obra de Katerina… quizás.
Los profesores rodearon a los tres campeones mayores, evaluando sus heridas, Cedric finalmente se calmó y se dejó atender. Fleur por suerte no sufrió ninguna herida cuando fue arrastrada por las raíces, y Krum, descubrieron, estaba bajo la maldición Imperius, presuntamente lanzada por Crouch Jr. nada con lo que no pudiera lidiar Madame Pomfrey.
Con eso listo, Severus junto a Dumbledore y Moody, se estaban preparando para una aparición conjunta, ellos se aparecerían primero en el borde del cementerio, para asegurar el área y coordinar la llegada del escuadrón del Ministerio.
Según los cálculos de Severus, Black debería estar en camino o cerca, por lo que lo interceptarían antes de llegar al cementerio.
Estaban a punto de irse cuando Karkarov se acercó.
- Severus. – llamó en su fuerte acento. Severus miró hacia arriba al hombre nórdico.
- Si no vienes a ayudar entonces vete, Igor. – descartó Snape como era su costumbre, tratar con el director de Dumstrang siempre era difícil, el hombre es insistente y siempre intentaba invadir su espacio personal, le ponía incómodo.
- Tengo una preocupación para ti.
¿Por qué el hombre tenía que ser tan críptico?
- Estoy consciente de tu preocupación respecto a él. – no era necesario especificar a quién se refería. - No te preocupes, no te entregaré, ni delataré tu nombre. – Era lo menos que podía hacer por un antiguo compañero que intentaba dejar una vida oscura.
Karkarov no lo dejó ir tan fácilmente, aferrando su brazo hizo que el Maestro le encarara, se aseguró de que fuera el derecho para no enojarlo.
- No, no, no. – hizo fuerza para que Severus no pudiera soltarse. – Tengo una preocupación para ti.
¿No podía hablar claramente?
Quizás fuera un problema de idioma. Merlín sabía que ya era bastante difícil entenderle debido a su acento.
- ¿Qué preocupación? – cedió, su tono escéptico.
- Es un mensaje. – al ver que Snape se quedó a escucharle relajó su agarre, pero no le soltó. – De la muggle. – del bolsillo de su pechera sacó un pequeño pergamino arrugado, lo dejó en la palma de su mano. – Suerte, camarada. (1)
Con eso Karkarov se fue sin dar más explicaciones de por qué justamente él, de todas las personas tenía un mensaje de Katerina, alejándose hacia la tienda de enfermería donde aguardaba su campeón.
Snape abrió el papelito, apenas un par de palabras que le dieron un muy mal presentimiento.
"Lo siento. Con amor, K"
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(2)
Harry sudaba frío, su brazo pulsaba con la sangre empapando la manga de su camisa, jadeaba adolorido, el dolor de la cicatriz le daba jaqueca y ganas de vomitar, vagamente escuchaba a Voldemort regodeándose de su nuevo cuerpo y la patética voz de Colagusano agradeciendo al monstruo, aunque su zalamería fue rápidamente cortada.
- El otro brazo. – exigió el Lord Oscuro con impaciencia. La marca tenebrosa volvió a la vida con un toque de varita, oscura y ondulante, siseando en la piel de Colagusano al reconocer a su creador.
La marca tenebrosa apareció en el cielo y de la extendida boca de la calavera aparecieron siete figuras encapuchadas con máscaras de hueso, las mismas que Harry vio durante el Mundial de Quidditch.
- Bienvenidos. – sonrió a cada uno que fue llegando. – Bienvenidos amigos. Han pasado trece años, y aun los veo ante mí, igual que si fuera ayer. Confieso que me siento… decepcionado. Ninguno intentó encontrarme. – siseó con voz molesta y procedió a quitar las máscaras de sus rostros, arrancándolas dolorosamente desintegrándolas con una voluta de humo negro, mientras decía sus nombres. – McNair, Crabbe, Goyle, Avery, Yalexey, Nott. – Todos cayeron al suelo, jadeantes. Solo uno de los recién llegados se salvó de la ira de la serpiente. – Lucius… - el seseante tono le dio un escalofrío al hombre rubio, quien se quitó la máscara sin necesidad de que se lo ordenaran.
- Mi lord. – Lucius hincó la rodilla en el duro y frío suelo del cementerio, del mismo modo en que lo hizo Moody.
- Solo tú, Severus y Barty fueron capaces de encontrarme. – dijo en un siseo complacido, sus ojos rojos delineando la figura del sangre pura, su cabello platino resaltando sobre la capa oscura de mortígafo.
- Y-Yo regresé. – se adelantó tembloroso Colagusado, aferrando el muñón de su mano amputada contra su pecho. El hombrecillo se encogió aterrorizado cuando la ira de Voldemort se concentró en él.
- ¡Volviste por miedo, no por lealtad! – mirándolo desde su nueva altura el Lord consideró la vista de patético animago. – Aunque… has probado ser muy útil estos últimos meses, Colagusano. – con un delicado movimiento de varita, como si fuera un truco de niños, Voldemort creó una mano reemplazando la sacrificada, brillante como plata líquida.
- Amo… Gracias. – dijo a modo de gratitud el sirviente, sus ojos febriles mirando maravillado su nueva mano, moviendo los dedos para probar.
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Desde su lugar Katerina, con la apariencia de "Ojo loco" Moody, observaba todo a su alrededor. Los seis mortífagos recuperándose lentamente de la ira de su amo, Malfoy parado justo frente a él, con Voldemort dándole la espalda a la estatua de la parca que tenía atrapado a Harry, ni por un momento dudó de que hacía eso a propósito para dejar que el chico se marinara lentamente en su propio miedo. Con una mirada de reojo pudo ver que la táctica estaba funcionando, o quizás fuera el shock por la cortada en su brazo.
Al menos la herida comienza a coagular.
Concentrándose en algo más útil, el ojo mágico continuó girando sobre su órbita intentando ubicar a Nagini.
¿Y no era eso increíble? El modo en que la prótesis mágica funcionaba, captando todo a su alrededor y no solo siendo un grotesco adorno…
Curioso, su entorno se sentía más nítido a diferencia de las gradas de quidditch en la entrada del laberinto, aunque las figuras de los mortífagos se sentían como un borrón de fondo.
Finalmente vio a la enorme boa, agazapada no muy lejos de su amo, su lengua constantemente salía de su hocico, saboreando el ambiente (3), alerta por cualquier cosa que pudiera amenazar a Voldemort.
Tenían que deshacerse de ella. Bajo el pesado abrigo de cuero de Moddy aferraba uno de los colmillos de basilisco, Lucius debería tener uno igual escondido en su túnica. El rubio sangre pura le miró por encima de su hombro, con un gesto de desagrado en su rostro, obviamente disgustado por ser puesto en el mismo banco junto a Barty, tragándose su disconformidad bajó la cabeza.
- Su reconocimiento es todo lo que anhelo.
A Katerina se le salió una carcajada, estruendosa en el fúnebre cementerio, divertida por el comportamiento lame culos del orgulloso sangre limpia ante un genocida media sangre. Su reacción aparentemente fue la correcta porque Lord Voldemort sonrió de medio lado, al maldito le gustaba crear discordia incluso dentro de su círculo interno.
Lo cual, si te pones a pensar detenidamente, es una táctica estúpida, crear discordia entre tus seguidores los hace débiles y poco confiables, es por eso que Lucius se salvó de Azkaban alegando ser controlado por la maldición Imperius. Por mal que le sentara Dumbledore fue mucho más capaz de mantener a sus seguidores unidos, incluso después de su muerte…
Un sollozo a su lado le sacó de sus divagaciones, lo que también atrajo la atención de Voldemort.
- Harry, por poco olvido que estás ahí, parado sobre los huesos de mi padre. – dijo en un tono seseante, mientras Voldemort hacía su discurso de cuan famoso era Harry y lo falsa que era su leyenda Katy rengueó discretamente hacia Lucius, el rubio no le quitó el ojo de encima, aunque mantenía su postura recta, asqueado con el aspecto del auror.
- ¿Tienes el colmillo en tu túnica? – murmuró lo más bajo que pudo alertando al patriarca Malfoy.
- ¿Severus? – susurró en el mismo tono. Esto era un enorme cambio en los planes, del cual no fue notificado, con Moody a su costado se atrevió a mirarle aún en medio del discurso de Voldemort.
- ¿Tú qué crees? – dijo con una media sonrisa en su desfigurado rostro, el rubio frunció el ceño profundamente ante lo que esas palabras implicaban, su vista volviendo al frente, petrificado.
Estaban condenados.
- … Ahora puedo tocarte. - Su conversación fue cortada abruptamente ante el estridente grito de Harry cuando Lord Voldemort le tocó directamente en la frente, la risa victoriosa del Señor Oscuro se unió al grito. – Es sorprendente lo que puede hacer un poco de tu sangre. ¡Toma tu varita Potter!
- Hay que matar a la serpiente. – le recordó alejándose del rubio, por suerte nadie pareció darle importancia a su pequeño intercambio de palabras, todos los ojos fijos en el espectáculo que era Voldemort martirizando a un adolescente. Cojeó alrededor del cementerio para dar más espacio al "duelo".
Harry cayó aparatosamente al suelo mientras Voldemort gritaba. – ¡Toma tu varita Potter! – repitió de nuevo, impaciente por no ser obedecido ipso facto (4). – ¡Tómala! ¡Tómala!
El pelinegro aferró su varita, miraba hacia los lados, intentando buscar una manera de salir de esto.
- Te han dado clases de duelo ¿si? – el monstruo no esperó realmente una respuesta, el mago oscuro hizo una suave reverencia, grácil a pesar de su grotesco exterior. - Primero, una reverencia por favor. La cortesía es muy importante, a Dumbledore no le gustaría que olvidaras tus modales. – dijo con burla, cuando Harry no hizo la reverencia Voldemort alzó su varita. – Dije reverencia ¡Imperio! – aunque Harry sabía cómo resistir la maldición imperdonable en ese momento no pudo contrarrestarla eficazmente, aunque luchó con fuerza. – Mejor… y ahora ¡Crucio! – Potter se retorció en el medio del cementerio, gritando de dolor.
Katerina apretó los puños, impotente, asustada y furiosa. Ella no podía hacer nada, no debía intervenir, aún no era el momento, pero ver a Harry siendo maldecido, era horrible.
- Muy bien, Harry. – felicitó el Lord como si se tratara de un perro entrenado. – Tus padres estarían muy orgullosos, sobre todo tu despreciable madre muggle.
Harry intentó atacar de regreso usando un expelliarmus que fue fácilmente esquivado. Esta era la diferencia entre un mago en todo su potencial mágico y un adolescente intentando sobrevivir con los escasos hechizos que logró aprender en el transcurso de unos pocos meses.
- Voy a matarte, Harry Potter. – dijo con regocijo. – Voy a destruirte. A partir de hoy nadie jamás volverá a cuestionar mis poderes. A partir de hoy si hablan de ti hablarán solo de como me suplicaste morir y yo, como soy muy piadoso, te complací. ¡Levántate!
Potter al estar en pie, asustado como cualquier persona lo estaría, escapó a la primera oportunidad, su varita quedó olvidada en el centro del cementerio.
- ¡No vuelvas a darme la espalda! - Justo a tiempo esquivó un rayo de luz verde, se refugió tras la tumba de Riddle Sr. – ¡Quiero que me mires cuando te mate y quiero ver cuando la luz escape de tus ojos!
Jadeando Harry se tomó un pequeño momento para calmarse. Esto es lo que debía pasar, se recordó a sí mismo. Katerina dijo que todo estaría bien, se lo prometió, se esforzó durante semanas con Snape para llegar a este momento. Lo haría, se enfrentaría al monstruo que mató a sus padres, lo haría con la frente en alto.
Sacando la varita secundaria que tenía escondida en la pernera de su pantalón Potter salió lentamente de su escondite, su barbilla señalando en claro desafío. – Como usted quiera. – soltó el adolescente, con la varita aferrada en la mano derecha.
Voldemort alzó su varita, sonriendo, saboreando su victoria, sintiéndose el ganador al finalmente matar al niño que le arrebató una vez el poder hace catorce años. - ¡AVADA KEDABRA!
Como en cámara lenta Harry vio el intenso rayo verde acercarse y en vez de hacer algo para bloquear o responder el ataque cerró los ojos dejando que la maldición impactara en su pecho.
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Con una explosión cegadora de luz el cementerio de Little Hangleton quedó en total silencio. En el momento en que el brillo del hechizo mortal le dio a Harry hubo una onda expansiva que desestabilizó a todos, hizo sisear dolorosamente a Nagini y que dos cuerpos cayeran al suelo por el impacto.
Lord Voldemort y Harry Potter.
Nadie se atrevió a moverse, temerosos de una segunda derrota como hace catorce años.
Todos aguantaron la respiración no sabiendo qué hacer, Lucius miró a Katerina indeciso en qué hacer ¿Se suponía que esto debería ser así?
- ¿A-amo? – Colagusano se acercó, igualmente dudoso. Un bajo gruñido disconforme se dejó escuchar del mago tenebroso y los mortífagos respiraron tranquilos.
Poco a poco salieron del aturdimiento en lo que Voldemort se incorporaba renegando de la ayuda de Colagusano.
Lucius miró a Potter inerte en el suelo, comenzó a dudar de si realmente había hecho lo correcto al ayudar a Severus en su plan ¿Cómo demonios se les ocurrió que en verdad el chiquillo Potter tenía la capacidad para enfrentarse al Señor Oscuro? ¡Debió verlo venir! Era de locos esperar que… ¿Por qué Katerina no estaba entrando en pánico? En este punto la muggle debería estar temblando de miedo por ser descubierta y tener una mirada desolada por haber perdido al Gryffindor. ¿Entonces qué…?
"Moody" se desplazó hacia Potter, con su usual repiqueteo hasta el chico. Todos contuvieron el aliento cuando el falso auror se agachó junto al cuerpo, revisándolo.
Justo como lo esperaba, Harry seguía teniendo pulso. – Espera mi señal. – susurró a Harry quien asintió imperceptiblemente.
- ¿Y bien? – demandó Voldemort. Erguido, pero con el rostro tenso, si era por la debilidad de un horrocrux destruído o por la incertidumbre de la muerte de Potter solo él lo sabría.
Katerina se enderezó con esfuerzo, enfrentando al mago oscuro, su rostro deformado por las cicatrices mostraba una sonrisa satisfecha. – Muerto, mi señor. – respondió firmemente y los mortífagos celebraron su victoria, quitando los gorros puntiagudos de su cabeza lanzándolos al aire.
Sabiendo que el tiempo era apremiante el falso "Alastor" se alejó un poco del cuerpo de Harry, tratando de tener a tiro a Colagusano y a Nagini, el ojo mágico giraba en su cuenca en todas direcciones mientras que el ojo real miraba a Malfoy aun sonriendo.
Lucius mantuvo la compostura, no era momento de perder la cabeza.
Mantuvo la fachada, alegrándose por la victoria de su amo y escuchaba vagamente su discurso de victoria, de cómo Dumbledore sería el siguiente, de cómo liberarían a todos sus fieles seguidores, merecidamente encarcelados en Azkaban. El patriarca apretaba la varita en una mano mientras en la otra escondida entre sus túnicas negras aferraba el colmillo de basilisco, sudaba frío, esperando la más leve señal…
Entonces entró el Grim, un enorme canino que interrumpió el discurso del Lord Oscuro, gruñendo y ladrando como un perro rabioso se lanzó contra el primer mortífago que vio.
Fue como ver una reacción en cadena, detrás del gran perro negro entraron aurores y unos pocos miembros de la orden. Al mismo tiempo Katerina gritó.
- ¡Ahora, Lucius! – aprovechando el aturdimiento de los otros mortífagos el impostor usó su bastón para darle un golpe en el abdomen al mortífago más cercano, cuando se dobló sin aliento un segundo golpe le cayó en la nuca dejándolo inconsciente, todo se precipitó a partir de ahí. A Malfoy no le quedó de otra que ponerse en acción, dado que acaban de exponerle, comenzó a lanzar maldiciones a los otros magos de túnica oscura, quienes estaban confundidos y alterados por la traición del rubio.
Más de uno intentó desaparecer, pero para su desgracia descubrieron barreras anti-aparición a su alrededor, tuvieron que enfrentarse a los aurores. El verdadero Moody junto a Tonks y Shacklebolt se enfrentaban a los seis mortífagos restantes, mientras Voldemort miraba a su alrededor con creciente enojo. Los mortífagos se defendían como podían de la emboscada que les hicieron, eran como ver un monton de gallinas sin cabeza corriendo sin control, no ayudaba que el gran perro negro los persiguiera como tal.
Minutos antes de que Voldemort le lanzara a Harry la imperdonable Dumbledore, Snape, Tonks y Alastor Moody lograron interceptar al grupo de aurores que venía persiguiendo el rastro de Sirius Black, los aurores se vieron confundidos cuando recibieron las nuevas órdenes, emboscar al círculo de mortífagos en el cementerio de Little Hangleton siendo Sirius Black en realidad un aliado. Rápidamente se organizó el pequeño grupo de diez magos y brujas para rodear el cementerio, mientras que Albus y Severus se encargaron de levantar la barrera que atraparía a los magos oscuros dentro.
A Severus le hubiera gustado poder entrar en acción junto a los demás, quería verificar por sí mismo a los jóvenes, también quería asegurarse de que los aurores no lastimaran a Lucius, gracias a él es que ahora tenían una oportunidad para acabar con Voldemort, pero poner las barreras anti-aparición era incluso más importante, esta vez no le permitiría a nadie escapar, ni Colaguasano, ni nadie.
Colagusano, como la rata que es, quiso alejarse del fuego cruzado, fue a esconderse tras una estatua y una varita frente a su rostro le cortó el paso, con terror vio que se trataba de Harry-no-tan-muerto-Potter.
- I-imposible. - balbuceó el animago. Harry lanzó el hechizo Expelliarmus certeramente contra el animago, la fuerza del hechizo lo hizo volar en impactar su espalda contra una lápida dejándolo inconsciente en el acto.
Sintiéndose satisfecho con eso se fue para reunirse con el bando de la luz, estaba corriendo entre las tumbas cuando sintió un fuerte peso derribándolo, al incorporarse levemente se dio cuenta que se trataba de Sirius, quien movía la cola feliz de verlo.- ¡Sirius! - El grim se transformó en hombre dejando a la vista al hombre, mucho mejor desde la última vez que lo vio, cuando le ayudó a escapar a lomos de Buckbeack y definitivamente más centrado de cuando hablaron por el fuego de la chimenea de la sala común de Gryffindor.
- ¡Cachorro! - apretó a Harry en un fuerte abrazo. Lo revisó de arriba abajo corroborando que estuviera bien. - Tenemos que sacarte de aquí. - Sirius ya estaba comenzando a arrastrar a Harry, pero el joven clavó los talones en el suelo.
- Aún no puedo irme. Nagini sigue viva y tengo que acabar con Voldemort.
- Pero… - quería poner a salvo a su ahijado, finalmente lo tenía en sus brazos, debían alejarse.
- ¡Ayúdame! Terminemos esto aquí y ahora. - Sirius asintió dispuesto a luchar por el futuro que tanto habían esperado. El cementerio de Little Hangleton no era muy grande y con la cantidad de gente combatiendo el espacio era aún más reducido, pero Voldemort era fácilmente visible incluso desde su posición. - Tenemos que separarlo de la serpiente.
- Eso no será un problema. - Sirius volvió a su forma animaga y salió junto Harry para enfrentarse a Voldemort.
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Katerina estaba muerta de miedo, corría entre las tumbas intentando escapar del fuego cruzado de los aurores y los mortífagos, los más peligrosos eran los magos oscuros que tiraban a matar mientras que los aurores solo lanzaban hechizos de desarme y captura. Aunque eran menos, se defendían ferozmente y con Voldemort a la cabeza, el número de aurores estaba siendo reducido rápidamente.
Vio al grim correr directo hacia Voldemort, corriendo a la serpiente lejos de su amo y Harry justo tras él, parecía que el enfrentamiento final sería en ese momento. Su mayor preocupación era que no alcanzaba a ver a Severus. El efecto de la poción multijugos terminó hace varios minutos atrás y ahora estaba agazapada tras una tumba con ropa que le quedaba demasiado grande y era demasiado pesada para su pequeño cuerpo, optó por dejarse la camisa que le llegaba hasta la rodilla y el abrigo, era complicado de cargar ya que se arrastraba por el suelo, pero con la cantidad de hechizos protectores que tenía encima resultaba un escudo efectivo de momento.
Con los aurores cayendo como moscas era necesario acabar con los últimos dos horrocruxes lo antes posible. Escuchó más que vio la voz de Severus, ese atractivo tono profundo, asomándose por encima de la lápida vio al pocionista finalmente entrando al claro, con su capa oscura ondeando a su alrededor con cada movimiento de sus brazos lanzando hechizos para incapacitar a los mortífagos. Su atención se desvió cuando vio a la gran boa acechando a Severus, deslizándose sigilosamente para tomar al hombre desprevenido. ¿En qué momento logró perder a Sirius?
A Katerina se le fue el alma al suelo recordando con vívido horror la escena en que Nagini ataca a Severus en el muelle de Hogwarts, con Voldemort ordenándole sin ningún remordimiento "Mátalo". La serpiente despedazaba su cuello sin misericordia y el hombre terminó tumbado en el mohoso suelo del muelle, desangrándose y con la fuerza apenas suficiente para suplicarle a Harry que tomara sus lágrimas. No quería revivir ese sufrimiento, salió de su escondite incluso antes de siquiera pensar en las consecuencias, dejando el peso de la capa de Alastror atrás para mayor facilidad de movimiento, atravesó el cementerio lo más rápido que sus piernas cortas y sus pies descalzos le permitían.
Justo a tiempo logró interponerse entre Nagini y el Maestro de pociones, la enorme boa clavó sus afilados colmillos en la tierna carne de la morena, los enormes anillos del reptil la rodearon, inmovilizando a su presa clavando los colmillos llenos de veneno en diferentes puntos de su cuerpo. En su afán por proteger a Severus, Katerina estúpidamente dejó el colmillo de basilisco en la gabardina del auror. Nagini desgarraba su piel certeramente, probablemente vengándose por interponerse.
Entonces, antes de que la gran serpiente pudiera dar la mordida final en su cuello, un colmillo de basilisco le atravesó la cabeza, la serpiente explotó en una gran nube de humo negro maldito. La morena cayó de espaldas al suelo temblando, el veneno de Nagini recorriendo sus venas implacable, sintió los brazos cálidos de Severus alrededor de su cuerpo, envolviéndola, los bordes de su visión se tornaban borrosos, y su entorno perdía claridad, lo único que estaba en su campo de visión era el rostro deformado por la angustia de Severus.
- Estás bien. - suspiró la morena. Quiso levantar su brazo izquierdo para acariciar el rostro del hombre, sin embargo su brazo no le respondía correctamente, movía los dedos, pero su brazo se sentía tieso, como si algo le restringiera el movimiento.
- ¡Insensata! - soltó Severus. - ¿Cómo has podido ser tan tonta para interponerte?
- No quería que murieras… No de nuevo, no así. - sentía los ojos pesados.
- ¡No te duermas! Tenemos que darte un antídoto… ¿Por qué estás sonriendo? ¿No lo entiendes? ¡Vas a morir! - le gritó frustrado.
- Pero tú vivirás… - dijo ella con voz suave. - Todos los que estaban destinados a morir, vivirán… - y estaba satisfecha con eso, porque justamente ese siempre fue su objetivo, salvar a todos sus queridos personajes, que vivieran la vida que siempre debieron tener.
A los lejos podía escuchar algarabía, gritos de victoria. Harry sin duda venció al Lord oscuro.
Con eso en mente sus ojos se fueron cerrando.
Como si su consciencia flotara, se vio a sí misma en brazos de Severus, llorando amargamente su pérdida, las cenizas de Voldemort volando en el aire y ella se perdió en la oscuridad de la noche.
+MOWMOWMOWMOWMOWMOW+
(1) No creo haber escuchado nunca a Karkarov decir camarada, pero teniendo en cuenta que los países del norte, sobre todo los cercanos a rusia y Alemania con el adoctrinamiento del comunismo agarraron la costumbre de llamarse entre ellos camaradas. No tiene nada que ver con la historia, tal solo es un pequeño dato curioso…. Y es posible que esté equivocada.
(2) bitácora 1807-23 Creo que esta será una escena complicada e.e deséenme suerte. Bitácora 3107-23 tal como predije, esta escena se me dificulta mucho. Bitácora 2808-23 que peo yo y las escenas de acción o pelea, ha pasado casi un mes y sigo atorada en la misma escena D: Bitácora 0806-24 ha pasado otro año y no he podido actualizar, incluso inicie un reto de omegacember y lo deje por la mitad, el tiempo se me escurre demasiado rápido. Nuevas ideas siempre surgen pero no empiezo ninguna porque no quiero ser de esas autoras que tienen un millón de fics sin finalizar, como siempre digo algun dia terminare esta historia. Bitácora 1408-24 aqui vamos de nuevo. la semana ha estado tranquila y volvi a retomar este capitulo.
(3) Sé que suena extraño pero las serpientes si pueden saborear el ambiente, ellas no olfatean como tal, sino que sacan la lengua para percibir lo que hay a su alrededor. Mas info en internet XD.
(4) Expresión del latín que significa "inmediatamente" o "en el acto".
Sara magu: 3
Alas de tinta: la "falta de memoria" es un as que tengo bajo la manga ;D Belleza! FELIZ CUMPLEAÑOS (atrasadisimo) Espero que cumplas muchos más y me sigas hasta el final de esta historia.
