Capítulo 3
El tiempo seguía pasando y la familia Potter no encontraba una solución a su problema con Harry. Por lo que decían los investigadores, Harry lo estaba haciendo relativamente bien. Su empresa era pequeña aun pero tenía potencial de crecimiento, no habían renovado contrato con la empresa de Riddle y en general, parecía que el joven estaba feliz con su ritmo de vida actual.
Una casa de clase media en los suburbios no era lo que James Potter consideraba apropiado para su heredero, pero tampoco podía intervenir en la vida de su hijo, ya que no estaba en la naturaleza de los Potter (o Evans) el arrepentirse de sus decisiones y tanto él como su hijo, habían tomado las suyas.
Lily tampoco encontró nada legal que pudieran usar para obligar a su hijo a volver a la familia y dado que él si había firmado los papeles de renuncia a su herencia, no podían amenazarlo con el dinero. Harry tampoco era el clásico hijo de familia adinerada que era inútil sin el suministro de efectivo. Él había labrado su propio dinero y como uso la asignación mensual que le daban, la cual legalmente era un obsequio de los padres y una obligación, legalmente era dinero de Harry. Tampoco podían quitarle la empresa que hizo, gracias a eso.
Los Potter estaban varados en cuanto a poder obligar a su hijo.+
Tom Riddle, por otro lado, ya llevaba 4 meses sin saber de Harry. Finalmente se atrevió a contratar un investigador privado y se enteró de que su ex estaba viviendo en una casa remodelada en los suburbios y había comprado recientemente un edificio en un área cercana a ese domicilio. Aparentemente, los trabajos de remodelación del edificio ya habían comenzado.
Tom inicialmente pensó que podía comprar el edificio al propietario si ofrecía más dinero pero el investigador le dijo que no lo hiciera, ya que el dueño original del edifico tenía cierta fama en el sector de no vender una propiedad a menos que le agradara el comprador y poco tenía que ver el dinero ofertado.
Incluso había una leyenda negra sobre Severus Snape de que le negó un edificio a un Duque, aunque el Duque ofreció el triple del precio por la mansión. Al final, Severus Snape se la vendió a un Lord menor e incluso le hizo una rebaja en el precio bajo ciertas estipulaciones sobre la propiedad.
Tom frunció el ceño cuando escucho esta historia. Si Harry logró convencer a un terrateniente tan duro, es porque al hombre le había agradado su novio… exnovio.
Suspirando por enésima vez desde que Harry se fue, Tom despidió al hombre y empezó a trazar sus siguientes pasos. No iba a recuperar a Harry en el corto plazo. No podía ir y declararle amor eterno con una casa como regalo, ya que Harry ya había comprado una y parecía feliz con ella. Tampoco podía ofrecerle ayuda con su empresa, porque le estaba yendo tan bien que estaban haciendo oficinas oficiales.
Mucho menos podía ir y amenazar a potenciales parejas porque Harry no estaba interesado en encontrar una pareja, dedicándose enteramente a su empresa y tampoco podía forzar un contrato con su empresa, ya que los contratos habían expirado hace meses y la empresa no notó que el equipo de Harry ya no estaba, y no podían pedir una renovación.
Harry estaba fuera de la vida de Tom de todo a todo. No quedaba nada en su pent-house y los pocos regalos que Harry le aceptó, se quedaron en el lugar. Harry no se llevó nada de su relación y ni siquiera tenían una foto juntos, ya que Tom siempre considero esas cosas como cursilerías y sinsentidos.
En estos momentos Tom se arrepentía un poco pero pensaba que eventualmente lo superaría. Quizás Harry y él no volverían a estar juntos pero podría tener otro amante. Desde que hace un par de noches, en una fiesta de la compañía, su padre y el padre de Cassandra, anunciaron su compromiso, Tom supo que Cassandra y él jamás podrían amarse. Quizás respetarse mutuamente, pero al día siguiente ambos hablaron sobre sus expectativas.
Cassandra sabía que no había amor entre ellos y nunca lo habría, pero ella estaba dispuesta a aceptar que él tuviera un amante si le permitía la misma cortesía. Ambos firmaron un contrato sobre lo que esperaban de sus interacciones. Modificaron el contrato hasta estar ambos de acuerdo y el punto de los amantes fue que ambos debían ser discretos y sus amantes no debían aspirar a nada de las herencias familiares.
Tom pensaba que Cassandra no era tan mala chica al final y viendo lo hábil que era al negociar, ya no la considero tan aburrida pero definitivamente no saltaba de alegría por su futura vida de casados.
Harry ya había vivido 6 meses sin Tom. Sus amigos le habían instado a salir más pero Harry no era de ir a citas en línea o por aplicaciones. Lo que le había llamado la atención de Tom, además de su cuerpo ardiente y esa cara de demonio sexy, era su gusto por lo clásico.
Tom era el típico hombre alfa, lleno de arrogancia y con atención a su propia imagen corporal y el aura que debía desprender. Tom era el tipo de hombre que estaba contenido con su traje pero una vez desnudo era un animal en la cama.
Harry quería ese tipo de hombre y pensó que no lo encontraría en un bar donde iban los gymbros o los de 20 que aún estaban experimentando con sus parejas, o peor, un recién salido del closet que aún no estaba seguro de besar a un hombre. Si no podía besar sus labios, mucho menos querría chupar su polla.
Harry lo que necesitaba era primero salir solo a divertirse, sin pensar en un romance de por medio. Así que Hermione le dijo que salieran a un par de conciertos y Harry los disfruto. Salió por espacio de dos meses con sus amigos y cuando menos vio, ya había pasado 8 meses sin Tom.
Era un día sábado y todos sus amigos tenían planes que requerían estar solos. No era inusual pero Harry se había acostumbrado a salir los sábados y se encontró sin nada que hacer hasta que vio a sus vecinos Albus y Gellert hablando afuera, sobre arrastrar a Severus al bar de jazz.
Harry no era tan afecto al jazz pero estaba curioso sobre que podían hacer esos hombres, ya que se veían positivamente alegres de arrastrar a Severus a cualquier plan y era evidente que Severus era renuente a ir a donde fuera que querían ir los hombres.
Finalmente, la curiosidad lo venció y salió a unirse a los hombres—Disculpen, no pude evitar escuchar, ¿Van a salir a un bar de jazz? —.
Albus estaba feliz de integrar a alguien más al plan—¡Si! Estamos convenciendo a Severus de venir, ya que es mi debut como músico en ese bar—.
Severus y Harry parpadearon y se miraron el uno al otro. Jamás se les hubiera ocurrido que el estrafalario Albus fuera un músico y mucho menos de jazz. Más bien parecía que Gellert era el fanático del jazz y Albus de Pop o algo así. Resultó que el plan era ir al bar de jazz temprano y luego ir a un tugurio oscuro donde tocaban bandas de metal y donde Gellert tendría una actuación.
De alguna forma, esto último no les sorprendió del todo con toda esa ropa negra que siempre vestía Gellert y esa aura de chico malo que aun en su vejez pervivía.
Como fuera, Harry dijo que no tenía planes para ese día y estaba intrigado, Albus y Gellert parecieron felices de añadir a Harry en sus planes y viendo que no sería el único que sufriría, Severus aceptó ir. Los 4 quedaron de ir juntos en el auto de Gellert y partirían alrededor de las 6, ya que la actuación de Albus era poco después de las 8 y la de Gellert alrededor de las 11. Esperaban estar acabando la velada alrededor de la una de la madrugada.
Al cuarto para las 6, Severus estaba saliendo de su casa y se paró en la esquina frente a la casa de Harry. Iba vestido de negro pero con un traje a rayas en distintas tonalidades de negro, sin corbata y ocultando un chaleco de estilo gótico con cadenas, todo aderezado con botas de combate estratégicamente ocultas en las piernas del pantalón. La idea de Severus era dejar el saco en el auto una vez que entraran al concierto de Gellert. Se había atado el cabello desprolijamente y se veía bastante bien en su perspectiva.
Sin embargo, Harry demostró lo que era versatilidad cuando salió ataviado con un traje igualmente negro pero que recordaba a un estilo victoriano gótico, un poco al corte de los trajes de las grandes bandas y las cadenas y correas parecían darle un aire Steampunk que combinaba tanto con el jazz como el metal. El sobrero fedora con engranes negros eran un toque radical que le daba un aire autentico al hombre.
Harry se veía genial.
—¿Qué opinas? ¿Muy producido? —Severus tuvo que hacer acopio de su autocontrol, porque jamás había visto una moda como esta y tan bien balanceada. No era recargado, ni poco elegante, tampoco era demasiado elegante o casual. Era un outfit que podría usarse en varios lugares conforme retirara o pusiera elementos. Así como estaba, era perfecto para el jazz sin el sombrero, sin embargo, en el concierto de metal, se vería mejor con él.
—Para nada. Me gusta lo original que es—Harry sonrió. Sus amigos siempre le dijeron que les gustaban sus combinaciones y mientras estuvo con Tom, pocas veces podía usarlas porque no se consideraban apropiadas para las fiestas de negocios, y pocas veces tenían tiempo de salir a algún lugar.
—Vaya, ambos están muy bien vestidos. ¿Nos vamos? —Albus llegó hasta ellos mientras Gellert sacaba el auto de su cochera y finalmente se estaciono frente a ellos. Los 3 hombres se subieron al vehículo y finalmente prestaron atención a la ropa de la pareja. Albus eligió un traje de pachuco amarillo mientras Gellert les recordaba fuertemente a Andrew Eldritch si este hubiera envejecido mejor, todo vestido muy post-punk/gótico con mezclilla negra y una chamarra de cuero.
En serio que era difícil creer que esos dos estaban casados, pero parecían complementarse perfectamente.
El bar de jazz no era lo que esperaba Harry. Harry se imaginaba algún sitio elegante, con cortinas de terciopelo y si bien los asientos del lugar tenían terciopelo, las cortinas eran muy normales. El lugar tenía vitrales y le recordaba más a algún barco de río elegante que a un sitio snob pretencioso y oscuro. Tenía mesas para comer algo ligero o tomar unos tragos pero en general, el lugar era más relajado de lo que Harry hubiera esperado.
Severus se le acercó al oído—Es un bar de jazz tipo dixieland. Es más de Nueva Orleans y no son canciones tan largas—Harry volteó a su interlocutor, asombrado, ya que había oído del género pero jamás escucho ninguna pieza. Sin embargo, que el estilo fuera de Nueva Orleans, resolvía el pequeño misterio de la decoración. La idea era que pensaras que estabas en un barco de clase alta sobre el río Mississippi.
Gellert los guio a todos hasta su mesa reservada y una vez sentados, Harry observó que todos vestían de formas variopintas. De alguna forma, pensaba que el público vendría más al estilo de Albus, y aunque algunos si lo hacían, la mayoría variaba entre mezclilla, trajes casuales o algo más elegantes, suéteres de cuello de tortuga, gabardinas… e incluso había un joven vestido como gótico corporativo por ahí, en la mesa del fondo.
Ellos no destacan, incluso con la ropa de Gellert. La música era agradable y las bebidas eran cocteles deliciosos, pero se contuvieron de beber mucho. Solo un par estaba bien y Harry aprecio el pequeño plato de Jambalaya que le pusieron para empezar la cena. Harry siempre había deseado probar más de Estados Unidos cuando estudio ahí, pero aunque fueron a California y algunos otros lugares, nunca pudieron ir a Nueva Orleans por una u otra razón.
Probar la jambalaya le transporto al Mississippi junto con aquel trago de color verdoso. Luego les pusieron una taza sopera con gumbo. Unos camarones sazonados y sin piel fueron el siguiente aperitivo y terminaron con beignets con café. Harry estaba extasiado con la comida y se prometió que en sus siguientes vacaciones iría a Nueva Orleans.
Claro que podría darse un desvió a algún otro país. Su empresa estaba produciendo bastante dinero y él no tenía problemas con viajar económicamente. Severus tenía pensamientos similares a Harry respecto a la comida y le dijo a este que pensaba conseguir un libro de recetas Cajún, ya que la comida era deliciosa. Harry bromeó diciendo que se ofrecía como conejillo de Indias y entonces fue el turno de la banda de Albus para tocar.
Estaban terminando los beignets cuando empezó a tocar y era increíble ver a aquel excéntrico anciano parecer que había retrocedido en el tiempo y su cara lucía al menos 30 años más joven. No era literal, sino que la energía que desprendía Albus en el escenario era enorme. Parecía moverse como un jovenzuelo mientras tocaba la trompeta junto a su banda. Todos eran ancianos pero parecían energizados por alguna razón.
Al público le agrado, ya que algunos estaban bailando entre las mesas y al final el personal removió las mesas de aquellos que ya habían cenado y no tenían algún trago. A algunos les cambiaron las mesas por otras más pequeñas, adecuadas para sus cocteles y finalmente se hizo una pista de baile improvisada en el bar.
Gellert les dijo que esto era habitual cuando alguna banda resultaba buena pero el bar nunca invirtió en una pista de baile porque no era habitual que la gente bailara. Solo sucedía cuando una banda de verdad hacia arder el ambiente y se le notaba el orgullo de saber que su esposo lo había logrado. Al parecer, Albus y su banda tocaban en varios bares pero este bar era especialmente popular y finalmente los pidieron. Era excelente que en su primera actuación hubieran incendiado la pista.
Severus invitó a Harry a bailar y Harry fue arrastrado a la pista en medio de las parejas que bailaban. Como era un baile estilo swing, no estaban muy pegados y era más sobre sentir la música. Nadie prestaba atención a una pareja de hombres, ya que había varios como ellos y las clásicas parejas heterosexuales. Harry nuca había sido movido tanto por alguien y se encontró disfrutando de ser guiado.
Luego Gellert también pidió un turno y Harry vio diferencias en los estilos. Gellert era más calmado pero no menos movido. Para tener poco más de 80 años, el hombre mantenía un buen ritmo y notó que Albus le guiñaba un ojo mientras no dejaba de tocar la trompeta a buen ritmo. Luego el anciano arrastró a Severus y finalmente se sentaron todos a descansar, pidiendo algunas mezclas de jugos y la cuenta, en lo que la banda terminaba su actuación.
Eran poco después de las 9 cuando Albus finalmente les alcanzó en la mesa. Al parecer, las bandas cenaban en la cocina, así que ya se había alimentado y estaba listo para partir. El pago se los habían transferido a su cuenta, así que los demás miembros de la banda ya estaban satisfechos con su dinero.
El grupo partió muy animado hacia el "oscuro tugurio". Ciertamente cuando llegaron fue un cambio de ambiente radical. Harry se encasqueto su sombrero Steampunk que se había quitado en el bar, mientras Severus se quitaba el saco de su traje y se colocaba un collar con una cruz gótica muy ornamentada de estilo medieval. Se metió las piernas del pantalón dentro de las botas, se soltó el cabello y ahora se veía bastante gótico.
Los 4 hombres entraron en el lugar y Gellert ahora fue quién se separó de ellos. Albus los guio a la barra del lugar, donde había algunas mesas clásicas altas con unos bancos de los cuales Tim Burton estaría orgulloso con todos esos ángulos extraños pero eran extrañamente estables. También había un sofá negro de estilo de Los Addams con una mesa a juego. Pidieron algunas cervezas y se sentaron ahí los tres, ya que era un sofá largo.
La música aquí era completamente diferente a la del bar. Aquí se respiraba un aire más brutal, más primigenio. Había una banda tocando covers de las bandas clásicas de metal como AC/DC, Black Sabbath, Motörhead, Deep Purple, Judas Priest, Quiet Riot… esas bandas.
En la siguiente ronda, la banda tocaba más bien rock al estilo de Guns & Roses o Mötley Crüe. Finalmente fue el turno de Gellert y su banda. Severus pensó que no se equivocó en su primera impresión de que Gellert haría un buen Andrew Eldritch porque su banda abrió con un cover de This Corrosion y siguió por el camino del rock gótico y el post-punk. Un poco de Dave Vanian también estaba presente y finalmente tocaron algo inesperado con una balada.
Albus sonrió en este punto, sabiendo que Gellert cantaba y tocaba la guitarra en esta canción, solo para él. Cuando la canción terminó, Albus sonreía tontamente. Instantes después, la banda tocó ahora algo para los headbangers y los primeros acordes de una canción que recordaba a Ace of Spades, sonaron.
El lugar se llenó de cabezas que agitaban sus melenas al compás de la música. Fueron 3 minutos intensos y no paró ahí. Dragula de Rob Zombie, un cover excelente si había que decirlo, también sonó y los headbangers tuvieron dos canciones para su deleite. Gellert y su banda se despidieron con una canción original que estaba a medio camino entre Eddie Van Halen por la guitarra y los riffs del Black Metal noruego de Dimmu Borgir.
A Harry le pareció interesante y a Severus inusual. Albus parecía un pavorreal viendo cuantos metaleros aplaudían a su esposo. Gellert casi araño la fama de joven pero un accidente de auto casi le costó la vida, quedo muy mal de sus manos y se dedicó a otras cosas en su lugar. Tardó años en recuperar la movilidad total de sus manos, pero Albus ya lo había conocido en un club de discos.
Ambos solo habían sido amigos en espectros distintos de la música y fue Gellert quién le compró su primera trompeta. Sus padres se dedicaban a trabajar en una fábrica y sus hermanos estudiaban mientras él trabajaba en muchas cosas, pero su pasión era la música.
Albus fue a visitar a Gellert en cada ocasión que pudo después de su accidente y se hicieron muy cercanos. En esas visitas, un médico notó la habilidad de Albus para cuidar a un paciente y le dijo si nunca había pensado en ser médico o enfermero. Albus le dijo que no y el médico le dijo que lo pensara, que él podía darle una recomendación si quería.
Albus se decidió por convertirse en enfermero y una vez que se graduó, solo tuvo que solicitar trabajo en el hospital. Su relación de amistad con Gellert se profundizo y un día Gellert tuvo suerte en la lotería y ganó 3 millones de libras. En vez de gastarlo como muchos habrían hecho, Gellert prefirió invertirlos y empezó a duplicar su dinero.
Unos años después, Gellert se dedicaba a las inversiones, se le confeso a Albus y este aceptó que también lo amaba, se fueron a vivir juntos y una vez que se legalizo el matrimonio homosexual, fueron unas de las primeras parejas en oficializar su unión. Por fortuna de ambos, sus familias resultaron ser muy abiertas en aceptar a su pareja y no tuvieron muchos de los problemas de las parejas homosexuales de su época respecto a las relaciones familiares.
Habían llegado hace 5 años a vivir a su ubicación actual, luego de que los padres de Albus finalmente pasaran a mejor vida. Los padres de Gellert habían muerto un par de años antes de los de Albus y sus hermanos de Albus ya tenían sus vidas en otras ciudades. Se mudaron a su casa soñada en los suburbios y la remodelaron al gusto de ambos. Gellert tenía sus propias habitaciones más serias mientras Albus se destacaba por lo estrafalario y colorido.
Su relación ya había sobrevivido a muchas cosas y ambos sabían que esto sería hasta que uno pasara a mejor vida y quizás aún más allá de eso.
Gellert finalmente se les unió y tomó un par de cervezas, antes de que todos declararan que era suficiente para esa noche. Al final, la velada terminó alrededor de las 2 de la madrugada y un grupo muy cansado pero feliz fue el que arribó a sus domicilios. Harry y Severus se despidieron de la pareja, agradeciendo la velada. Luego Severus y Harry se despidieron, diciendo que se habían divertido y que deberían hacer esto alguna otra vez.
Severus asintió con una sonrisa y se despidió de Harry. Harry entró a su casa y se dio un baño antes de acostarse. Esa noche había sido inusual y extraña, probó comida que nunca había comido antes, bailo swing aunque nunca lo había bailado, escucho metal en un lugar que jamás hubiera entrado y se dejó guiar por dos ancianos excéntricos, cada uno en su propio estilo y encontró que consideraba a los 3 hombres sus amigos.
Con esa idea y una sonrisa de felicidad en su rostro, Harry se durmió, soñando que era un joven músico en un barco sobre el río Mississippi, tocando la batería junto a un grupo extraño de sus amigos de antes y sus nuevos amigos.
Finalmente, un mes después de aquella noche de fiesta con Albus, Gellert y Severus, las oficinas de la empresa de Harry estaban listas y Harry estaba planeando una fiesta para inaugurarlas. Se le ocurrió que a Albus podría interesarle tocar en la fiesta y el anciano dijo que le diría a su banda y luego le comunicaría. Harry le dijo que la fiesta estaba planeada para dos semanas después, ya que debía verificar que toda la remodelación estuviera perfecta.
Albus le trajo buenas noticias a Harry, la banda había aceptado y Harry ya había terminado su inspección. Todo el edifico estaba perfecto y los muebles ya habían llegado. Su equipo le ayudo a instalar todo y finalmente podían ver sus oficinas listas para usarse.
Harry les dio más buenas noticias a su equipo y les informó que había comprado unas camionetas más para los traslados y nuevo equipo para poder ampliar el número de empleados. Su equipo estaba orgulloso de todo lo que estaba logrando su jefe y es que no era para menos. Los clientes estaban subiendo y estas oficinas eran justo lo que necesitaban para empezar a centralizar ciertos procesos y darles un lugar al que acudir a sus clientes viejos y nuevos.
Harry les dijo que si bien la fiesta era formal, no era etiqueta rigurosa, así que podían ir cómodos, ya que sus clientes también irían así. El día de la fiesta llegó y el lugar era increíble. El lobby daba la apariencia de ser un lugar ostentoso pero las oficinas eran modernas y minimalistas. Todo el lugar decía profesional por todos lados y era como Harry, inesperado y original.
La banda de Albus se decantó por música más suave durante la cena y cuando se retiraron las mesas, tocó el estilo de aquel día en el bar. Harry fue pedido por varios de sus empleados para un rápido baile. Sus amigos también lo arrastraron a bailar un poco e incluso volvió a bailar con Severus. Harry había invitado a todos sus amigos, porque sin su apoyo, no hubiera tenido la seguridad de seguir creciendo.
La fiesta fue un éxito y los comentarios de los clientes invitados a la fiesta fue muy positiva. Los artículos en línea y comentarios en las redes sociales de la compañía eran bastante agradables. También había algunas notas sobre la empresa y sus servicios pero en general se hablaba de la pequeña pero solida empresa que se estaba abriendo camino entre la competencia.
Claro está que los Potter y Tom Riddle, estuvieron pendientes de dichos artículos y redes sociales, divididos entre la irritación y el orgullo por el éxito de Harry. Si, era una compañía pequeña. Si, Harry sin el apoyo de los Potter era un pez en un mar de tiburones. Si, Harry era mucho más listo de lo que le daban crédito.
Los Potter no lo subestimaban tanto, ya que eran conscientes de que era un excelente heredero y manejaba bien todos los departamentos que le dieron a administrar, pero nunca vieron realmente su potencial, ya que Harry lo ocultó muy bien. Los Potter finalmente se dieron cuenta de que Harry era un tiburón y no un pececillo a proteger. Para fortuna de ellos, su empresa manejaba un rubro diferente a sus negocios, pero el tipo de trabajo que realizaba, era muy flexible y podía convertirse en una fuerza temible a futuro.
Thomas Riddle Sr. también estaba pendiente de Harry. Irritado y enojado por el éxito del joven que consideraba un chupasangre. Él si lo había subestimado y finalmente vio que Harry era un hombre de negocios temible. De alguna forma su pequeña empresa estaba ganando terreno a un ritmo alarmante y varias compañías de Administración y Limpieza estaban empezando a temblar con el arrollador éxito de Harry Potter.
Tom Riddle estaba irritado y… confuso. Todos estos artículos presentaban a un Harry que él no conocía. El Harry que él conocía había sido hogareño y dócil. Siempre estaba pendiente de él y había un aire agradable a su alrededor. Tom no sabía por qué encontrarlo con Cassandra le hizo irse, si Harry sabía que a veces se acostaba con otras personas. Harry siempre pareció entender que era más bien por negocios.
¿Qué fue diferente esta vez?
Tom no entendía que había hecho mal y eso es lo que le irritaba más. Harry siempre estuvo ahí desde que se juntaron. Amaba a Harry pero podía vivir sin él. ¿Acaso Harry quería ese amor de telenovela y le confesara su amor, diciendo que no podía vivir sin él? ¿O era algo diferente?
Harry no lloró en ninguna de las ocasiones en que se acostó con alguien más y tampoco cuando lo encontró con Cassandra. Viendo las cosas objetivamente, Harry nunca había llorado hasta donde sabía. Era apasionado pero no rompía en llanto como muchas personas.
Tampoco lo vio nunca enojado. Así que haberse ido le dejaba confundido y esta empresa de él, sencillamente no entendía como un heredero en formación podría haberla llevado ya tan lejos en poco tiempo, relativamente.
Llevaba meses con un servicio contratado de limpieza y raramente había comida en el pent-house porque nunca estaba ahí. Tom recordaba que apenas hace poco menos de un año, solo salía a las fiestas que tenía que asistir y otros compromisos. El resto del tiempo se lo dedicaba a Harry y salían a pasear o hacían el amor por todo el lugar.
Estos días estaba pensando mucho en esos momentos y se arrepentía de no querer tomarse fotos, ya que le sería más fácil recordar ciertos detalles. Si no fuera por los artículos sobre Harry, habría olvidado su cara hace tiempo y solo recordaría algunos detalles menores sobre quien fue su pareja por 3 años.
El Harry que él recordaba en su mente era una persona de apariencia sencilla cuando no usaba sus trajes y que prefería andar en pijama y pantuflas o ropa casual cuando salían. Siempre que podía le cocinaba o tenía detalles como esas noches de cine, viendo película de todo tipo. A veces salían a cenar o algún bar, o a museos.
Entre más trataba de recordar, más detalles inesperados le vinieron a la mente a Tom y empezaba a recordar cosas como ese sonrojo que tenía Harry cuando lo veía arreglarse o la forma en que fruncía el ceño cuando se concentraba. La forma en que probaba la comida que cocinaba con una enorme cara de satisfacción cuando quedaba como él quería.
Estos pequeños destellos de detalles estaban empezando a crispar sus nervios y sin saber por qué lo hacía, Tom recortó una foto donde Harry salía, vestido con lo que él solo podría describir como ropa de un festival gótico o una especie de cosplay Steampunk en negro. Aun así, a pesar de lo extravagante de su ropa, Harry lucia impresionante… y muy feliz.
Eso ciertamente hacía fruncir el ceño de Tom.
Severus no quería asistir a esta apertura de exposición pero le había prometido a alguien importante para él, asistir y apoyar a su primo. Severus tenía una relación complicada con sus parientes por una historia que parecía sacada de alguna novela romántica.
Lo mejor para él era asistir pero esas reuniones siempre acababan en algún tipo de pelea y la insistencia de sus parientes de sentar cabeza y establecerse como Dios manda, tener algunos hijos y volver al negocio familiar.
Si, Severus era parecido a Harry en ese aspecto.
Severus no deseaba ir, al menos no solo, pero todos sus amigos vivían vidas agitadas. Regulus estaba saliendo con aquel bombero y quedó de presentarle un amigo de su novio. Mulciber aún tenía aquel caso judicial y Lucius estaba fuera del país en algún viaje diplomático.
Quizás podría llevar a Albus o Gellert pero entonces su primo preguntaría demasiadas cosas a los dos ancianos y dudaba que eso saliera bien… para su primo. Uhmm, ¿A quién llevar? Mientras pensaba en eso, Harry salió a sacar el bote de basura y lo puso en el lugar indicado junto con una nota pegada al bote.
Harry era un alma amable y siempre dejaba una nota de agradecimiento al recogedor de basura. Si, ¿Por qué no se le había ocurrido antes? Por lo que había investigado de su vecino, el joven había sido una vez un heredero de una familia prestigiosa. Sabría cómo comportarse en un ambiente cosmopolita y snob.
Sin perder tiempo, Severus se acercó a su vecino y amigo, platicándole sobre esta apertura y Harry le dijo que con gusto lo acompañaría. Severus quedó de pasar por él alrededor de las 6 el sábado y ambos hombres se despidieron con un apretón de manos y una sonrisa.
Harry pensó que hace tiempo no practicaba el arte de destruir egos con sus palabras y siempre venía bien desempolvar sus talentos. Si su empresa seguía creciendo como iba, en un par de años estaría de vuelta en el sector de los muy ricos y tendría que usar sus habilidades especiales. Era mejor hacer algunas prácticas en lugares relativamente inocuos.
Nota al margen: Para algunos debe ser difícil imaginar el bar de jazz. Me inspire en la canción "Sing Sing Sing" de Benny Goodman (búsquenla en YouTube como "Louis Prima - Sing,Sing,Sing (With a Swing)") y más o menos es de ese estilo el lugar, pero con ventanas como vitrales con escenas de bandas y Nueva Orleans. Si, se que esta canción es más bien swing pero el jazz tipo dixieland no anda muy lejos de esto.
