Capitulo 10: La batalla de Apokolips

Parte 2: Guerra

Todos querían saber la verdad ¿Porqué Chakan sabía tanto de los parademonios? Hasta Zero el chacal, quería saber. El hombre eterno se sacó el sombrero, revelando más su maldición. Su piel azul, arrugada, con cicatrices, pelo blanco y ojos hundidos. Los héroes presentes lo miraron expectantes.

–Ya saben lo que soy, mi orgullo es mi maldición, eso me condenó miles de años. Por conspiración del universo o destino como quieran llamarlo, fui a la Tierra; a su Tierra. – Chakan señaló a Xanatos y a su grupo, en especial miró a Kratos de reojo. – En ese momento, era el año 1797, Richter Belmont inició la batalla contra Drácula, como su hijo Alucard. Estuve en el medio de ese conflicto… hasta que apareció él.

–¿Quién? – Preguntó Kim Possible.

–Darkseid. – Chakan dio una pausa antes de seguir hablando. – Dormammu, Alastor y Kratos estaban ahí también. El hechicero supremo iba a determe, el Radio Demon me seguía y él era un dios errante, vigilando.

–¿Alastor? Creí que venías del siglo XX, nos mentiste a todos. – Charlie Morningstar que estaba presente se molestó.

–Muñequita, soy más viejo de lo que cree. – Alastor le tocó la nariz con su bastón. – Deja el drama y escucha.

–Habíamos dejado de lado nuestras diferencias, y peleamos contra Darkseid y su ejército por todo el mundo. ¿ésta batalla de aquí? No sé compara a los horrores de ese día. Asesinó a Richter con sus rayos Omega, al igual que María Renard… y Alucard.

Drácula a pesar de tener una presencia tenebrosa, sintió una puñalada en su corazón al pensar en su hijo. Chakan continuó hablando.

–Pude decapitar a Darkseid, y levanté su cabeza para que sus tropas pierdan la moral. Se fueron, pero dejaron solo muerte en la Tierra. Haciendo un pacto, acordamos en crear un hechizo para que la gente pensara que el planeta entero sufrió una lluvia de meteoritos.

–¿Y los marcianos? Seguro buscaban como invadir otra vez la Tierra ¿O que hiciste? – Shego le preguntó.

Dormammu fue el que daría los detalles.

–Me infiltré en las filas enemigas, haciendo el mismo hechizo; pero en vez de que el blanco sea otra vez la Tierra, sea Chakan ¿Inteligente, no? Como pude, los distraje, hasta que aparecieron Wesker y Bahamut.

–¡¿QUÉ?! – Jack Morrison se irritó al escuchar ese nombre, como la gente que peleó contra él. – ¡¿ESE BASTARDO SIGUE CON VIDA?!

–Si ¿Acaso no le dijiste, comandante Shadow? – Dormammu no le importó reír frente a todos.

–Por esa razón fue que no se los dije, para que no perdieran la cabeza. – El erizo oscuro sintió las miradas.

–Bahamut es un genio, unió los ejércitos de Apokolips, entabló relaciones con otros comandantes; pero es un egoísta que actúa en su beneficio, envenena las mentes con palabras, y debe ser asesinado a toda costa. – Dormammu cerró su puño, que se envolvió en fuego.

–Y es lo que haremos… – Gabriel Reyes se pronunció por los suyos, por los de Mobius y por los que no están.

El holograma completo de Apokolips apareció frente a todos, como también la aparición del cuerpo holográfico del anciano Dr Cain.

–El planeta es una base fortificada impenetrable; para poder desestabilizar las murallas, deben ir por el sistema de seguridad. Una vez destruido, tendrán acceso total.

–Pero se vendrán millones de parademonios y tropas si hacemos eso ¿Acaso quiere que nos maten? Debe haber otra forma de ir. – Sigma interrumpió al anciano.

–Por eso iré. –Dijo Chakan. – Distraeré a los que pueda; Dormammu, Alastor y Kratos vendrán conmigo. También quiero a Powergirl, Bayonetta y a Rodin. Son lo suficientemente poderosos como para estar a la par nuestra.

La rubia sonrió orgullosa, como también la bruja y el moreno. El resto esperaba a que alguien de otro plan de ataque.

–Mientras ustedes atacan las barracas, nosotros rodearemos aquella fortaleza; en aire estarán las naves de Overwatch y G.U.N. con la DeathEgg por encima nuestro. – Dijo Jack Morrison. – Nuestro objetivo es arrestar o eliminar a los altos mandos de ahí.

Eggman tragó saliva por pensar en aquel momento.

–En tierra estaremos nosotros; las tropas de Latveria, las de Elise, las de Malik, las de Knuckles y las nuestras. – Dijo Sigma. – ¿Cómo planean activar la bomba nuclear?

–Eso es muy sencillo… verán… –Tails explicó el plan.

–Ey ¿Todo bien? – la cíclope llamó la atención de Drake.

–Ahora no Cherri, están hablando.

–Oye ¿No escuchaste? – Diva le respondió en voz baja.

–Muñequita, Drake tiene boca para responder por si solo. – Cherri Bomb contestó de la misma forma.

–Dejen de comportarse así, las dos ya son grandes por favor, después siguen peleándose ¿Si? – Drake se sumó de la misma forma.

–… y ese es el plan, chicos. – Finalizó Tails. – ¿Quién desactivará el sistema de seguridad?

Ninguno de los tres había escuchado por estar peleando. Sin haberlo pensado, Cherri Bomb alzó la mano.

–¡Nosotros! Nosotros desactivaremos la cosa esa. – Cherri a medias escuchó el plan.

–Que valientes de su parte, Ojito. – Dva se cruzó de brazos.

–Y tú vienes conmigo. – Tails la señaló. – ¿Eras la mejor piloto, no? Te necesito conmigo.

Dva se encogió de hombros, aceptando de mala gana. Cherri Bomb sonrió complacida, agarrando el brazo de Drake, y éste alzó su ceja confundido.

–Nosotros iremos contigo. – Hiro Hamada miró a Nathan. – Eso por salvarme de… por salvarme. – el chico no entró en detalles, sabiendo de quien hablaba.

Olivia Colomar bajó la vista, aún avergonzada. Para su sorpresa, el que la animó fue Jet, apoyando su mano en el hombro. No podía olvidar lo que hizo, pero no es un momento para rencores, hay más en juego.

–Entonces… – Víctor Doom caminó de un lado a otro. – Nosotros invadimos, ellos desactivan la seguridad, colocamos la bomba nuclear en el núcleo de Apokolips… y ustedes van tras Wesker.

Kim Possible con su grupo se quedaron serios.

–La bomba se activará cuando se presione el botón, pero tendremos que estar afuera de Apokolips… todos. – Dijo Shadow.

–Bueno – Kim Possible fue observada por todos. – La misión está en marcha. Manténgase juntos, protéjanse los unos a los otros, ataquen como uno solo y venceremos, y regresaremos a casa. Oigan, gracias a todos por estar aquí. Tenemos diferencias, nuestros problemas internos, seres queridos; hagamos esto por nosotros, por ellos y por los que no están aquí. Chicos, la mejor de la suerte.

Silencio. Nadie habló, ni siquiera los más charlatanes. Podría ser el último acto que tendrían en Apokolips. Con los aplausos que hizo Doctor Doom todos empezaron a moverse a sus respectivos lugares para prepararse. En el laboratorio solo quedó Kim Possible, viendo el holograma del planeta.

–¿Kim?

Miró a su izquierda. Jill Valentine se le puso al lado, también viendo ese holograma.

–¿Nerviosa?

–No hace falta decirlo ¿Te mentiría con eso? – Dijo Kim. – Esto es real, Jill, vamos a ir a un planeta que parece el infierno.

–Eso responde la pregunta de que si estamos solos en el universo. – la castaña sonrió. – Hay algo más. Con lo nuestro, con el pasado… lamento mucho haberte mentido, debí decirte que vi morir a Ron y a su mascota. No quería que hagas una estupidez yendo sola a buscar a Wesker. No quería que ni Middleton ni el mundo perdiera a su Kim Possible.

–La otra Kim se hubiera enojado contigo.

–¿Y la de ahora? – Jill esperó la respuesta.

–La de ahora entendería lo que hiciste… y te daría las gracias. Gracias, Jill. Eres una amiga excelente.

Kim le extendió la mano, pero Valentine fue más sincera. La abrazó con fuerza, cerrando un problema que le carcomía la consciencia. También ella respondió de la misma forma. Ambas se protegieron de distinta forma, como lo harán allá.

–Te quiero Kim.

–Yo también Jill.

–Oye, con lo que vi junto a Drake… no le dijimos a nadie.

–Espero que Nate haga lo mismo…

–¿Y que pasó después? – Preguntó Lynch ansioso.

Él junto a Kane, Cherri Bomb, Nack y Emi Ogasawara formaron un grupo escuchando a Nathan Drake sobre lo que vio.

–Entonces Jill y yo nos quedamos helados cuando salió Kim un poco despeinada, pero después de ella sale…

–¡DRAKE!

El grito de Shego hizo que Nathan se asustara unos momentos. Quería ayuda de los que tenía a su lado pero se habían ido justo a tiempo. Miró para ambos lados rápido, y esperó a tenerla cerca.

–¿Tengo que hundirte mi rodilla en tus pelotas para que cierres la boca? – Se le puso tan cerca que podía sentirle la respiración.

–Shego, entiende, no puedo callarme; esto es una buena noticia para todos.

–¿Y crees que se lo tomarán bien como tú? Por favor idiota, se más discreto.

–Si llegan a planear más de la cuenta ¿Puedo ser el padrino? – Drake tenía que escapar de alguna forma.

Shego amablemente posó sus manos en los hombros, ladeó la cabeza junto a una agradable sonrisa, y ahí fue. Drake sintió la rodilla ahí abajo. Llamando la atención de todos, ella palmó la espalda evitando levantar sospechas.

–¡Jajaja! Está nervioso…

–Me lo merezco… – Nathan se agarró abajo, simulando estar inquieto.

–Lamento eso, Nate. Es por tu bien. – Le murmuró Shego al oído. – Ah y con lo otro… lo pensaré. – le revoloteo el cabello antes de irse.

Se puso firme después de que el dolor baje un poco. Fue Samira quien lo ayudó del todo.

–Fue un buen rodillazo, casi como el mío ¿Qué ocurrió?

–Un chiste tonto, Sami, no pasa nada. – Drake sintió que el dolor bajaba un poco. – No creía volver a verte ¿Qué te trajo aquí? Sabes que no puedo pagarte.

–Un acto desinteresado. Esto va más allá de casas, reyes, brujos, yordles, demacianos. ¿Qué tonta, no?

–Tranquila que aquí hay de todo, me sorprendió que hasta vino las caderas bellas, eh digo Qiyana.

–¿Ni así te detienes eh, guapo? – Samira lo miró de arriba a abajo, alzando su ceja.

–Ya que le baje ¿No? – Cherri Bomb los miraba de lejos.

–Samira puede hacer lo que quiera. – Nack subió la copa de su sombrero.

Emi Ogasawara sentía la mirada de Chakan. Pero no la miraba a ella, sinó al látigo que colgaba de su cintura.

–No puede evitar verlo, ni yo tampoco. – el conde Drácula le habló desde atrás.

La morena asustada ni lo había escuchado. Se quedó quieta al tener al vampiro que había leído.

–Sabia que este látigo le pertenecía a la familia Belmont, pero no sabía que su último miembro lo tenia el día que murió. – Emi lo agarró, sabiendo el peso que tenía en sus manos.

–Los Belmont fueron un problema constante para mí, ahora que no están, me alegra pero a la vez no. No debieron desaparecer así, de esa forma tan humillante. ¿Estás a la altura de empuñarlo?

–Claro que si, soy Emi Ogasawara, cazadora de fantasmas. – ella tensó las cadenas del arma de los Belmont.

Drácula asentó, solo asentó. Emi ya demostró destreza con el látigo, y lo volvería a hacer.

En las afueras de Latveria, las personas veían como los ejércitos de cada realidad subían a las naves. Algunos se quedaron por si había un nuevo ataque, el resto venía a poner fin. Antes de subir, Ann junto a su esposo James, sus dos hijos Jim y Tim; Monique como Bonnie se acercaron a Kim Possible.

–Regresa a casa hija.

–Tu puedes, Kimmy.

–Te apoyamos desde aquí – Dijeron sus hermanos.

–Derrota a tantos como puedas, chica ruda.

–Suerte… ay ¡Que más da! Kim, eres un orgullo para todos.

Cada palabra era importante para ella, no sabía lo que le esperaba allí. Los abrazó a todos sin importar mostrar esas lágrimas, era humana después de todo. Kim Possible los miró, y les sonrió. Subió a la nave junto al resto.

Había más de doscientos mil hombres, podían vencer si atacan juntos. Algunas tropas venían de otros países tras escuchar el discurso de Kim, motivas a vengar a los seres queridos que fueran acabados por la invasión. Las naves junto a la DeathEgg llegaron al espacio exterior, de ahí, pusieron rumbo a Apokolips.

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Apokolips.

Nadie había visto venir la traición de Dormammu, lo que si sabían era que reforzaron los lugares que probablemente sean atacados: el palacio, la sala de seguridad, los laboratorios y por supuesto duplicaron la guardia que protegía las Arenas del Tiempo como el Ojo de Odín. El ejército entero estaba listo para un ataque masivo.

Los parademonios divisaron al mismísimo Chakan que caminaba empuñando sus espadas envueltas en llamas. Alastor junto a Dormammu, el segundo armado con una espada de fuego. A Drácula y a Kratos, ambos listos para pelear. Bayonetta girando sus pistolas como Rodin disfrutando del habano. Powergirl venía atrás, flotando y tronando sus nudillos. Fueron valientes en mandar a los pesos pesados, se les iban a venir encima todos.

Las alarmas sonaron y los ocho veían como los parademonios venían con brutalidad y desorganizados, confiados en su número. El hombre eterno sonrió al recordar su pasado belicoso, deseando disfrutar lo que pasará ahora.

En otra parte del planeta, las tropas de Overwatch junto con el ejército de G.U.N. y Persia con Soleanna y los equidnas esperaban a que bajara la seguridad del palacio. Con los binoculares, veían a los ocho peleando contra un numeroso ejército de parademonios.

–Eso es un espectáculo. – Dijo Jack Morrison viendo a Chakan moverse y acabando con los enemigos – ¿De dónde lo sacaron?

–Dicen que es más viejo que el tiempo, según su aprendiz Zero. – Le respondió Knuckles.

–Aun no podemos atacar, Drake aún no notifica. – Dijo Shadow.

–Preparare a mis tropas. – La reina Elise se subió a su caballo. – Malik, deberías hacer lo mismo.

–Debes flanquear, Elise. Y cubrir los lados, no te alejes tanto de nosotros. – Le respondió el rey de Persia.

–Aquí Sigma, estamos listos. – Se notificó el Maverick por radio. – El camuflaje está al ochenta por ciento.

–La DeathEgg y la flota de G.U.N. está lista para cubrirlos, muchachos. – Eggman también se notificó. – Los estoy viendo por satélite.

–Mejor estemos atentos. – Dijo Jack Morrison sacándole el seguro a su arma. – No quiero sorpresas.

Shadow hizo señas y cada uno de lo ejércitos empezaron a prepararse para el ataque.

Desde arriba, Sheva no podía estar nerviosa, era la primera vez que estaba en el espacio, a punto de ver un asedio y escoltar a un zorro que habla por los túneles hasta llegar al núcleo de Apokolips.

–También estoy como tú, no me quiero imaginar con qué nos vas a disparar apenas entremos. – Le dijo Baptiste.

–Voy atrás, ella y tú adelante mío, y Tails con Diva delante de ustedes. – Recordó Ian la formación.

–Será fácil, chicos, sobreviviremos. Es como volver al juego. – Diva se envalentonó.

–Estoy tan ansioso como ustedes chicos, pero recuerden… cuando escapemos. Cualquier cosa que pase allí… sigan de largo. – Tails se sintió apenado al pensar en ello.

–No. – Sheva fue directa. – Vamos a regresar, como entramos, salimos. Y si, también estoy muy asustada. La verdad me hubiera gustado ver las estrellas en otra circunstancia…

La morena como el resto se quedaron viendo por las ventanas el hermoso universo.

Fue adelante para asegurar el terreno. Hunk miró las esquinas de las cloacas y ordenó al resto continuar. 2B y Connor iban atrás. En el medio iban Hiro con los demás héroes de San Fransokio. Drake, Hellboy y Cherri Bomb estaban detrás de Hunk.

–Guau viejo, se puede sentir que se están peleando feo arriba. – Fred sentía los temblores como el resto.

–¿Sabes lo que me hubiera gustado? Ver pelear a la chica de Ben, se me hace que es indestructible, parece salida de esas historietas que lees. – Le respondió Wasabi.

–¿Y Xanatos estaba escondiendo su existencia? Imagina tenerla en nuestro grupo. – Honey Lemon dio otro tema para hablar.

–Xanatos ya nos escondió a Kratos y a esa bruja alta, imagina lo que no sabemos por culpa de él. – Le respondió Gogo.

–Ey ya se a que viene eso, ya lo solucionamos. Karmi no pudo hacer nada, pero haremos un acto de bien por ella. – Le dijo Hiro.

–Ustedes están callados ¿Algo que decir? – Gogo miró al dúo de androides.

–No tengo tema de conversación, a menos que quieran hablar algo en concreto. – Dijo Connor.

–Suelo hablar poco. – 2B seguía caminando.

–Vamos robotita, pero él te hizo reír. – Fred señaló a Drake.

–A donde vamos tienes problemas con las chicas, debes controlarte y concentrarte. – Hellboy le dio una palmada en la nuca.

–Ah rojo no empieces con esos sermones paternales. – Le respondió Drake.

–Debes decidir pedazo de idiota – Cherri Bomb le dijo sin rodeos.

–¿De dónde vino eso? Cherri estás muy rara desde que comenzó todo esto. – Drake la miró y ella ni siquiera pestañeo.

2B pudo ver esa tención desde atrás, pero la dejó de lado al sentir presencia enemiga. Hunk estando al frente del grupo alzó el puño para que detuvieran el paso. Se apoyaron en la pared. Venía una patrulla por la esquina. Apenas entraron en el campo de visión, Hunk desarmó a uno y le disparó al otro en la cabeza. Lo dominó hasta ponerlo se rodillas y le rompió el cuello. Estos parademonios parecían más humanos que monstruos. Les sacó las armas y se las arrojó al grupo.

–¡Ya saben que estamos aquí! Hay que movernos.

–¿No te interesa hacer un curso de masaje? – Fred lanzó un chiste para calmar la tensión.

Hunk lo miró por segundos y continuó con la misión, ahora iban a trote.

En otra parte de la DeathEgg, estaban ahí en círculo, Jacob y Fisher estaban apoyados en el batmovil, ahora con unas mejoras extra.

–Entonces entramos con esta belleza. – Dijo Shego teniendo las llaves.

–Vamos apenas ataquen por tierra. Eggman nos llevará hasta el suelo, y ahí empieza… – Dijo Glenn Arias.

–¿Seguro que quieres venir? Puedes decir que no, no hay problema. – Jill se veía preocupada.

–Tengo asuntos con Wesker, y quiero estar ahí cuando ya no sea un problema. No volverá a pasar. – Glenn cargó su arma y la guardó en la funda.

–Llevo balas huecas ¿debería traer el lanzacohetes? – Sam se cruzó de brazos, bromeando un poco.

–Para eliminarlo de una vez… deberías llevar más que eso. – Jacob le respondió de la misma forma.

–Me gustaría ser tan optimistas como ustedes, chicos. – Diva de veía a través del reflejo de su espada. Pasando la lengua por los colmillos. – Sabemos lo que ocurrirá.

–Deberías intentarlo, Diva, no te haría mal ser más esperanzadora. – Zero el chacal la vio de reojo, con el ceño fruncido. – y más en estos momentos.

–Saya tenía esa parte ¿Acaso soy ella? – la quiróptero apoyó su mano en el pecho. – Si quieren mentirse para estar mejor, okey.

–Puta madre Diva ¿Acaso no tuviste tiempo de entender porqué Van Argiano te clonó? Pareces esos adolescentes darks. – Shego la miró con recelo.

–Soy su arma secreta; aunque siendo sincera, esta vez de verdad, me hubiera gustado vivir lo que Saya vivió en Okinawa antes de que pasara todo este lío.

Glenn Arias tendría que esperar a que terminara la misión para darle la sorpresa, no quería dar falsas promesas.

–Diva, sabes que si lo deseas, se te puede cumplir. Tal vez tengas algo esperando. – Kim Possible le sonrió.

La quiróptero la miró extrañada, y Glenn se acomodó el chaleco antibalas. La puerta se abrió y Eggman se acercó, ya teniendo su traje de batalla.

–¡Muchachos! En diez minutos atacarán ¿Están listos para demostrar a ese Wesker que el Equipo Possible está de vuelta? – El doctor sonrió ampliamente confiado.

Kim Possible, Shego, Jill Valentine, Jacob Leiter, Sam Fisher, Glenn Arias y Diva posaron con heroísmo, demostrando que están más que listos. Se subieron al batmovil, enlistando su equipo. Nuevamente la pelirroja se pondría la HellBat para liderar al equipo. Ya arriba del vehículo, esperarían.

Desde la nave de Sigma, Víctor Doom veía el grupo de héroes pelear contra hordas incontables de parademonios. Había venido con el arma adecuada para estar más arriba que ellos, un cañón de antimateria, con el fin de borrar al enemigo sin vueltas.

–¿Luchará con nosotros, señor? – Dijo X – es muy valiente de su parte.

–Latveria estará en peligro si dejo que estas escorias sigan libres, si algo tiene que salir bien…

–Si si si, lo haces tu mismo, ya lo sabemos. – Zero terminó la frase que iba a decir Doctor Doom.

–Espero puedas meterte en la pelea como lo haces cuando hablo, androide. – Víctor ni lo miró.

–Siempre fue así, Doom, pero lo compensa con sus habilidades. – Dijo Sigma mientras venía. – Aunque me gustaría ver tus tácticas allí abajo.

–Si me sigues el paso, podrás verme.

Sigma sonrió con placer al escuchar las palabras ególatras de Doom. X y Zero se vieronde unos momentos al ver esa lucha de poder.

En cada uno de los puntos, dejaron todo lo que estaban haciendo. Hunk habló por radio, siendo escuchado por todos.

"¡Hunk a base! ¡Destruimos el sistema de seguridad! ¡tenemos un herido! ¡nos están pasando! ¡Cambio!"

"base a Hunk, enviaremos ayuda, aguanten todo lo que puedan, cambio."

"¡Gogo a base! ¡Fred se está muriendo y se están acabando las municiones! ¡QUE ALGUIEN NOS AYUDE! ¡CAMBIO!"

–¡No te preocupes, ahí vamos! Andando chicos. – Dijo Kim Possible.

Shego hizo lo más rápido para encender el batmovil y el resto del grupo se preparó para entrar en acción.

La DeathEgg como la flota de G.U.N. y Overwatch salieron del modo invisible, apareciendo ante todo Apokolips. Las naves aliadas empezaron a salir, iniciando el ataque aéreo. El batmovil se lanzó al vacío y desplegó alas ayudado por turbinas, volando hasta el suelo, moviéndose con violencia en tierra. El equipo Possible fue el primero en atacar.

Las tropas enemigas veían que desde la colina se acercaba un incontable ejército de distintos lugares con un propósito único. Caballos, tanques, espadas y armas de fuego, humanos, bestias y cyborgs.

Dentro de la DeathEgg, las luces rojas aparecieron. Tails sabía lo que tenía que hacer, el escuadrón Fox inició su misión. Dva, Sheva, Baptiste e Ian se subieron a sus naves para seguir al Tornado hasta el núcleo.

La batalla de Apokolips comenzó.

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Albert Wesker veía desde las cámaras como aquellos ejércitos invadían con todo. Bahamut le advirtió sobre una respuesta departe de los héroes pero no una con un numeroso grupo y armamento pesado. La traición de Dormammu no se vio venir, y eso le jugó una mala pasada. Si era el heredero de Apokolips, lo va a tener que demostrar.

–Slade…quería llevar a la humanidad al siguiente paso de la evolución ¿Qué lleva eso? Hacerlo por las malas, entienden con los puños. Es un instinto de nosotros ser domadores o domados, como animales incivilizados.

–Nosotros somos los Alfa, somos los domadores. – Deathstroke lo miró desde debajo de las escaleras.

–En la manada siempre hay un animal rebelde que necesita ser mordido para que entienda quien es el que manda. Voy a matar a Kim Possible ¡Al salón real! Demostremos quien es el Alfa aquí.

–Venceremos, Wesker. – Slade se colocó su máscara y preparó sus espadas.

–Debo advertirte de que si usas el Ojo de Odín sin responsabilidad, te controla a ti. Desaad me lo dijo, y yo te lo estoy diciendo. – Bahamut apareció y se apoyó en la pared.

–Hace falta mucho más que una piedrita para que me haga doblegar, tráeme las Arenas del Tiempo. Vamos a ver quién vencerá. – Le dijo Wesker. La vena en su frente se le marcó.

Bahamut asentó con respeto. Lo que no pudo ver Wesker es otro movimiento sucio.

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Su martillo pudo romper esa formación, comenzó a revolearlo golpeando a demás enemigos. Omniknight buscaba a su alrededor a los demás. DragonKnight lo protegió con su escudo y escupió fuego a los parademonios.

–¡Gracias Davion!

–La próxima Purist ¡No te mandes solo!

Ambos mantenían posición. El príncipe Dastan se lanzó junto a Garrett y Masha para eliminar al grupo de enemigos que Drow Ranger congeló con su flecha.

–¡No paran de salir! – Gritó Kai'sa sin bajar la vista.

–¡Esa máquina parlante tenía razón, son cucarachas! – Después de terminar de hablar, Geralt partió a la mitad a un parademonio, dejando las tripas en el suelo.

–¡Miren allá!

El grito de Masha hizo que miraran en la dirección que señalaba. Steppenwolf, comandante de las tropas de Apokolips, se encontraba en el campo de batalla. Malik lo reconoció al instante al igual que los demás persas y amigos. Ambos bandos chocaron y empezaron a pelear con brutalidad.

Desde el cielo, saltando de la nave, Sigma, Doctor Doom, X y Zero bajaron para apoyar.

–¡Todos a mí!

Sigma ordenó que hagan una posición defensiva, tomando el mando de algunos persas. Fue en corto tiempo que aprendieron a usar armas de fuego y eso bastó para demostrarlo. Apoyado por fuego amigo, las máquinas junto con Víctor iban tras Steppenwolf.

Sigma y Zero blandieron sus espadas láser y X comenzó a disparar desenfrenado al comandante enemigo.

–¡Se atrevieron a invadir Apokolips! ¡Ahora verán el poder heredado de los nuevos dioses!

Steppenwolf golpeó su hacha contra el suelo, provocando una onda expansiva y lanzando a varios tanto aliados como enemigos, no le importaba unas bajas de su bando, lo que le importaba era ganar a toda costa.

Sigma se lanzó a gran velocidad intercambiando golpes. Aprovechando la oportunidad, Doctor Doom cargó su cañón para aniquilarlo. Disparó directo a la espalda. El filo del hacha provocó que el disparo rebote e impacte cerca en la misma arma, lanzando a Víctor metros atrás por la explosión. Zero vio como esquivó el ataque y recibió una patada directa al pecho. Sigma atravesó la defensa y penetró el hombro, quemándole por dentro. Le agarró la cabeza y lo estampó contra las rocas. El Maverick recibió un hachazo en el pecho, provocándole severos daños.

–¡Nooo!

X saltó, quedando entre Steppenwolf y Sigma. Le disparó sin importarle el costo, pero eso no bastó.

–¡Ningún hombre y máquina pueden derrotarme!

El comandante de Apokolips agarró a X de la cabeza y de la pierna. Fue tan obsceno que hasta el propio Sigma aún vivo, vio como ese androide fue asesinado como si fuera un pedazo de basura. Zero quedó atónito. Doom vio desde lo lejos, cerrando sus puños. Malik gritó al ver ese acto cruel, y los demás fueran a acabarlo.

Geralt le lanzó fuego directo a la cara, mientras Drow Ranger le congeló el paso. Davion junto con Purist y Masha fueron a dañarlo. No podía contra los tres mientras estaban quieto, rompió el hielo con el hacha y giró para mantenerlos alejados. Entre Kai'sa y Samira ayudaron a Sigma a ponerse de pie. Éste mató a los parademonios que venían atrás de ellas. Qiyana provocó un temblor haciendo que afiladas puntas de tierra salieran del suelo, acabando tanto con enemigos e hiriendo a Steppenwolf.

–¡Que tipo tan duro! – Drow tensó la cuerda de su arco.

–¡No nos desanimemos! – Garrett esquivó a un enemigo y le pudo cortar el cuello. – ¡Shantae no te acerques!

–¡No dejaré que le haga daño a mis amigos!

Sin problemas, Steppenwolf venció a Risky Boots, Bolo, Twitch, Vinegar y a Rotty Tops. No eran rivales para el comandante de Apokolips. Shantae desvío el filo del hacha pero no pudo esquivar la patada. Ella se cubrió con los brazos, esperando la muerte entre lágrimas. Doctor Doom llegó a tiempo, cubriendo tanto a la medio genio y a sus amigos en un escudo de fuerza. Le hundió su puño en el abdomen y le tiró electricidad en todo su cuerpo. Steppenwolf sentía su carne quemada, eso no le importó seguir. No moriría como un soldado cualquiera. El hacha chocó contra los brazos de Doctor Doom, su armadura se rompió en aquella zona.

Dastan junto con su hermano Malik, se subieron encima de él, perforando su piel. Los agarró a ambos de las piernas, estampándolos contra Doctor Doom. Masha y Davion pudieron distraerlo y Purist le dio un martillazo en la espalda, dejándolo de rodillas.

El grito de guerra de Steppenwolf hizo paralizar a los héroes como a algunos soldados que estaban cerca. El mango del hacha tenía una punta afilada, traspasando la armadura de Purist.

Kai'sa se quedó paralizada al verlo escupir sangre y siendo arrojado como si no valiera nada hasta aquellas rocas. Los Magníficos vieron como un miembro dejó este mundo. Masha y Davion lo golpearon y cortaron. Malik y Dastan le clavaron sus espadas en la espalda. Drow Ranger lo congeló para que no pudiera escapar como lo hizo en Persia. Garrett le tiró flechas a los ojos. Con furia, Kai'sa le disparó sus proyectiles para debilitarlo como Shantae le arrojó bolas de fuego; y Geralt dio el golpe final. Cómo su sobrino Darkseid, fue decapitado en combate.

Los parademonios seguían atacando pero sin organización, perdieron a uno de sus altos mandos. Las tropas sentían que se avecinaba algo peor que la derrota.

–¡PURIST..! Purist… nooo…

Kai'sa fue hasta él. Apenas podía mover su boca. Esa terrible herida no tenía cura. Sabiendo lo que pasaría, Dastan y los magníficos los protegieron, teniendo un íntimo momento a solas.

–¡¿Porqué tardé en decírtelo?! Desde que éramos niños me sentía protegida por ti, hasta cuándo te marchaste para seguir la Omniscencia, hasta ahora… te amo Purist…

–Lo… – Acercó su mano ensangrentada hasta el mentón, acariciándole la bella barbilla – Lo sé…

Su corazón dejó de latir. Partió de esta vida confirmando lo que reprimía. Kai'sa lo abrazó, lamentando no poder disfrutar una vida con Purist.

Los parademonios venían por el aire, pero Zero de un salto los rebanó de tres movimientos. Estaba enojado, sabiendo que también X no regresará. Sigma aún herido, se acercó hasta los magníficos y alertó a su nave.

–¡Ven aquí, Emmy! Necesito que retires dos cuerpo.

–Enseguida ¿Quiénes son?

–No quiero pensar en eso.

El Maverick partió a la mitad a un enemigo, luego a otro y le terminó cortando la cabeza al que venía. La nave llegó. No pudo evitar ver con decepción al cuerpo de X. Por otra parte los magníficos no querían creer que Purist los haya dejado. Con el corazón roto, seguían determinados en la batalla.

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Hunk gastó su último cargador, nomás le quedaba tres rondas a su pistola. Hellboy pudo arrebatar las armas a los parademonios muertos y las repartió con el resto. 2B los mantenía a raya con la espada como Wasabi. Fred se encontraba pálido y con pocas fuerzas para caminar.

Parecía que se les venía un terremoto. Rompiendo la pared cómodo fuera papel, el batmovil entró y se posicionó entre los enemigos y aliados, cubriendo a los segundos y acabando con los primeros. Shego y Kim Possible con Diva salieron juntas a pelear, mientras Jacob, Fisher, Jill y Glenn disparaban con sus armas y con la torreta del vehículo.

–¡Que divertido! ¡parecen insectos escapando de la lupa! – La quiróptero sonreía mientras se metía en el medio de la pelea.

–¡Fred!

David Xanatos venía detrás del batmovil, alzó al muchacho y se preparó para llevarlo a la DeathEgg.

–Deben reagruparse con los demás, vi que se acercaban perros gigantes.

–¡¿Qué?! ¿gigantes? – Hiro Hamada no quería creer lo que escuchó.

–No pensé que Apokolips se resistiría así, debemos estar juntos. Lo llevaré al hospital ¡Cuídense!.

Xanatos comenzó a volar. Después de eso, vino una llamada.

"¡Aquí Eggman! Están cerrando las puertas del núcleo, el Fox Team no va a pasar a menos que la abran otra vez, pero hay un ligero problemita: el centro de comando está ahí mismo ¡Alguien que vaya al núcleo!

–Hay un ascensor unos metros adelante, podemos tomar ese atajo. – Dijo Connor leyendo las lecturas.

–Las posibilidades de sobrevivir son pocas ¿Están seguros? – 2B esperó respuesta.

–Iremos al núcleo. – Nathan Drake tomó firme el arma alien. – dependemos de eso para ganar.

–Te sigo, amigo. – Hellboy se preparó para ir.

–No se van a perder la fiesta sin mí. – Cherri Bomb jugaba con una de sus bombas.

–Con total de salvar al mundo, estamos con ustedes. – Dijo Hiro.

–¿No creen que sea un poco arriesgado? – Dijo Wasabi.

–A cualquier lugar que vayamos es peligroso, Wasabi. – Le respondió Honey Lemon.

–Dejemos de lado los sermones, si las naves no pueden entrar, depende de nosotros. – Gogo se preparó para ir.

–Entonces no hay tiempo que perder. – Hunk acomodó su máscara. – Y Kim, busca a Wesker. Haz que pague por lo que te hizo.

Kim Possible asentó. El grupo veía como ellos iban camino al núcleo. Nuevamente en el batmovil, buscarán a Albert Wesker. Esto debe terminar.

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Chakan, Dormammu y Alastor mantenían la posición. Kratos se aventó solo en el medio del enemigo, partiendo en partes a los que se ponía en su camino. Bayonetta, Rodin y Drácula pudieron avanzar unos pasos. Powergirl de encargaba de eliminar los tanques y naves que se les venían encima. Sigma tenía razón, era una ola incontable de parademonios.

–¡Tengo entendido que son un ejército con muchos hombres! ¡¿Pero cuando se acaba esto?!

Powergirl lanzó a un parademonio hacia un grupo, pero lo que no vio es que Balder saltó hasta ella y la golpeó con su lanza. La mujer más poderosa fue derribada. El tipo lanzó piedras intentando acabar con el resto. Bayonetta los esquivó con elegancia, quedando frente a frente.

–Creía que los de tu clase no creaban alianzas con la escoria… padre…

–Cereza, siempre del lado equivocado. ¿Acaso no aprendiste nada conmigo? Tal vez deba asesinar a otro amigo tuyo para que entiendas.

Sin haberse percatado, Balder recibió un derechazo de Powergirl enviándolo unos metros atrás, chocando con tanques y tropas. Al incorporarse, Chakan salió de la nube de polvo, chocando sus espadas con la lanza. Pudo cortarle la mejilla, haciendo que el padre de Bayonetta se tome enserio la pelea.

–El hombre eterno, veamos si el apodo compensa la maldición.

–Ponte en la fila, Balder.

Chakan le disparó rayos de sus armas. Balder las esquivó pero se encontró con Dormammu y Alastor a los lados. Alzó su lanza y del cielo empezaron a salir ángeles, los mismos que Bayonetta había asesinado antes. Ángeles y parademonios pelaban juntos contra el grupo.

–¿Cuántas veces tengo que matar a estos tipos? – Rodin eliminó a tres ángeles de un movimiento.

–También tienen problemas con seres celestiales ¿Eh? – Alastor lo escuchó mientras seguía peleando.

–¡No es tu problema, rarito! – Bayonetta recargó sus armas al mismo tiempo que hablaba.

–Alastor siempre fue una molestia. – Drácula decapitó a un parademonio. – Y siempre lo será. – Cortó a un ángel por la mitad.

–¡Que considerado, conde! – El Radio Demon mató a los enemigos que venían de atrás con tentáculos que salieron del suelo. – Parece que aún conservas ese corazón humano. – Alastor notó una molestia por la mirada del vampiro.

–¡Dejen las indirectas a un lado! – Dormammu incendió a un grupo enemigo. – ¡Los perros gigantes avanzan a las tropas humanas!

–¡Kratos! ¡ Powergirl! – Chakan sabía que ellos se ocuparían de ese problema.

El dios de la guerra comenzó a correr en dirección a los aliados junto con la mujer volando sobre él.

–Creía que sería mas fácil…

Dormammu pensó en voz alta. Dejó de hacerlo cuando siguió pelando.

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Jack Morrison reorganizó a su ejército colocándolo adelante, junto al de Shadow. La caballería atrajo a esos perros enormes, habían asesinado a varios mientras huían. Los parademonios no dejaban de disparar.

–¡Esos cañones no dejan de disparar! ¡y las naves no se pueden acercar mucho! – Elise se acercó al centro de comando con su caballo.

–¡Lo tengo!

Powergirl se lanzó contra la artillería. Al tocar suelo, le vino una lluvia de rayos lásers por todas partes. Eso no la podía detener. Una enorme explosión consumió los cañones.

–¡Esa es mi chica! – Gritó Ben convertido en Cuatro Brazos.

Seguía luchando hasta toparse cara a cara con Abuela Bondad y las Furias, la elite de Apokolips. Se sorprendió que aguantaran los golpes. Powergirl se vio rodeada luchando sola, al otro lado de la batalla.

Un perro gigante se abalanzó contra las tropas, aplastando a varios soldados y matando algunos equidnas. La bestia se llevó lanzazos en el pecho hasta llegar al centro de comando. Jack Morrison, Elise y Shadow vieron de cerca esos enormes dientes. Kratos pudo subirse encima, matando al jinete para terminar de clavar sus espadas en la cabeza del perro, habiéndola como si fuera una fruta cualquiera.

–¡Reagrúpense! ¡Hagan una formación defensiva! ¡Nos están pasando!

Kratos les ordenó y ellos respondieron. Se acercaban más perros. Ahora un mínimo número estaba bajo su mando, defendería a las tropas hasta que logren reorganizarse otra vez. Los equidnas seguían disparando flechas y arrojando lanzas, como algunos persas. Davion se convirtió en dragón, luchando a la par con un perro e incendiando a otro. Ben pudo quebrar las piernas de uno y el resto se subió encima, encargándose de él.

–¡Rayos! Ni siquiera nos dan tiempo a respirar ¡Muere maldita bestia!

Nack vació el tambor de su revólver en la bestia moribunda. El jinete fue abatido por el disparo preciso de Amelie Guillard. Sonic se deshizo de los parademonios que venían de atrás.

–¡Vengan acá! Las líneas ya están seguras. – Gabriel disparó contra un parademonio, después a otro. – ¡Estamos en el límite! ¿Qué es eso..?

–¡Protejan el batmovil! ¡Pasará por acá!

Jack Morrison divisó el vehículo que se acercaba por la derecha. Se abría pasado con disparos y misiles. Sonic lo cubrió de momento, Powergirl lo hizo con una de las Furias agarrada del cuello. Los disparos de Amelie, Ashe y Hanzo dispersaron a los atacantes. Hasta Briareos se subió encima hasta no tener balas. El cyborg saltó cuando el batmovil se adentró en las líneas enemigas, hasta traspasar las puertas del palacio.

El equipo Possible venció a los guardias que había dentro con determinación.

–¡Weskeeer!

Kim Possible gritó su nombre, invitándolo a que deje de esconderse. Desde adentro se podía escuchar la fiera batalla, los disparos y gritos de ambos bandos. De un salto desde el balcón, Deathstroke se presentó ante el valiente grupo.

–A donde quiera que vaya, están ustedes. Debí haberlos matado con el tanque.

–Aquí estamos, maldito estúpido. – Shego no estaba para juegos.

–El próximo que estará en coma permanente serás tú. – Dijo Jill Valentine sin dejar de apuntarle.

Jacob Leiter no lo pensó, le disparó directo en la cabeza. Fue impresionante la velocidad con la que esquivó las balas. El resto entendió lo que Deathstroke estaba queriendo hacer, a lo que Kim Possible les dio permiso; esto era entre ella y él. No podía dejarse ganar por los sentimientos, Shego la miró, probablemente, por última vez. El equipo Possible fue tras el resucitado mercenario.

Se podían escuchar pasos que provenían de la oscuridad. Se podía ver esos ojos rojos a través de esos lentes negros.

–Hola Wesker… – Kim Possible no pestañeó, ni siquiera quería hacer un comentario demás.

–¿Sabes? Desde que volví a la vida, estuve pensando en ti, y en mí. En lo que pasará al final de esto. – Albert Wesker ya se encontraba unos metros. Calmado, serio, decidido.

–¿Nos vamos a matar el uno al otro, verdad? – La pelirroja se sacó el casco, revelando su furiosa cara.

–Tal vez hayas pasado por momentos traumáticos, o cambiaste de opinión, a lo que quiero llegar ¿Vas a matarme? ¿voy a matarte? – Agarró los anteojos, y los rompió apenas cerró la mano.

–En algo tienes razón, no podemos seguir con el mismo juego… – Dejó el casco en el suelo, apoyando su pie en él. – Todos estamos de acuerdo.

–¿Vas a hacer lo que Bruce Wayne no hizo? Bien, entonces… ¡Bailemos! – Wesker sintió el poder del Ojo de Odín en su mano, acumulando poder.

La pelirroja le pateó el casco y sabiendo que era una trampa, lo desvío y explotó. Kim Possible y Albert Wesker corrieron hasta chocar sus puños. La batalla final está por comenzar.

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Continuará…

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