Disclamer: Digimon y Digimon 02 no me pertenecen, son propiedad del grupo de creativos llamado Akiyoshi Hongo (que son: Aki Maita, Akihiro Yokoi y Takeishi Hongo.) al igual que todos los personajes de esta obra son propiedad de ellos y Toei animation.
.
.
.
.
Cap. 10: 5 Segundos.
.
.
.
.
El sonido de un clavo, una gota de agua al caer, el batir de las alas de una mosca, incluso el inaudible andar de una hormiga, todos esos minusculos sonidos podían oírse ante el silencio que habia.
Dicho silencio duro solamente cinco segundos, cinco, durante los que cada uno de los elegidos tenía solo una cosa en su mente.
"No deben llegar a los niños"
Eran las palabras que resonaban en la mente de Tai, Matt, Mimi, Sora, Joe e Izzy... Estaban cara a cara contra los Señores Demonio, 4 de los digimons oscuros más poderosos que hay.
No solo su poder era aberrante, si no que si sola presencia los intimidada a niveles que no habían sentido nunca, con ningún otro rival.
En una situación más ventajosa, Tai habría propuesto una retirada estrategica, pedir a Matt que le dijera a MetalGarurumon que les diera una distracción de hielo con sus misiles, y después que Joe junto con Vikemon crearán un muro de hielo, el habria dicho a Wargreymon que derribara un muro para poder salir, e irse todos sobre la espalda de HeraclesKabuterimon y Hououmon.
Pero no, no está vez, porque no solo se trataba de ellos, y cada uno lo sabía, cada uno estaba consciente de que ya no estaban luchando por sus propias vidas, no, ellos tenían vidas muy importantes que proteger, y sabian que estaban dentro de la situación mas peligrosa de sus cortas vidas.
Solo cinco segundos...
— ¿Y bien... Comenzamos con esto? – Pregunto Lucemon mientras seguía volando con los brazos cruzados sonriendo ante Wargreymon y Tai.
— No puedo creer que estos sean los digimons con humanos con potencial, son un chiste... – Dijo sin ocultar su desprecio Barbamon mientras aplastaba la cabeza de Hououmon con su bastón, teniendo la inmovilizada en el suelo.
— ¡Hououmon!, ¡Basta, deja de lastimarte marla! – Gritaba Sora enfadada
— ¡Creí que habías dicho que tenían potencial, Belzeemon! – Recriminó nuevamente Barbamon.
— Cierra la maldita boca... Cómo si fuera mi culpa eso – Belzeemon parecía demasiado enfadado mientras apuntaba hacia Matt y MetalGarurumon.
Matt estaba junto a su Digimon que estaba apenas en pie con dificultad, mirando con Rabia al digimon con armas que le apuntaba.
— Entre tu y yo... Soy el que más molesto está – Y no era mentira, Belzeemon había cambiado totalmente de actitud en la batalla, pues en un principio parecía emocionado.
Esto lo noto Matt, quien se percató que el digimon cambio a un humor más sombrío cuando esté logro abatir a MetalGarurumon.
— Con calma muchachos, no desesperen, probablemente no hemos visto su verdadero potencial. – Dijo Lucemon intentando apaciguar los ánimos en sus colegas.
— Es verdad, y siento que tenemos un basto potencial aquí... – Lilithmon Secundo a Lucemon mientras está caminaba elegantemente sin dejar de mirar a Rosemon y Mimi.
Mimi no paraba de ver a la Digimon con bastante cautela, Pero en un abrir y cerrar de ojos desapareció de su vista y apareció detrás de ella, colocando su mano dorada con garras enormes en su hombro y acariciando su mejilla con la otra mano, para después acercarse y susurrar de forma inquietante.
— Puedo oler que en sus corazones piensan que pueden acabar con nosotros... – La inquietante voz y las acciones de la Digimon hizo que la castaña sintiera un escalofrío que le hielo la sangre.
— ¡Alejate de Mimi! – Rosemon intento atacarla, luego de no percibir como había llegado detrás de su compañera.
La Señora Demonio solo rio y se desvaneció como una sombra negra evitando el ataque de Rosemon, quien acto seguido se acerco abrazando a su compañera.
— ¿Estás bien Mimi?
— S-Si...
— Jajaja, Lucemon cariño, creo que si podemos divertirnos un poco con ellos – La evidente falsedad en la alegre expresión de Lilithmon ayudaba a ver claramente su malicia.
— Bueno, después de todo, se trata de los héroes que han salvado más de una vez el Digimundo... Veamos que pueden hacer...
Con estas últimas palabras casi burlonas de Lucemon el silencio se plasmó unos instantes, nuevamente era tal ese silencio que la tensión se rompería con un cabello.
Las mirada de los adversarios era totalmente centrada en el contrario, siendo claro que tanto los elegidos y sus digimons solo podían estar concentrados en como hacerles frente a sus enemigos.
MetalGarurumon se puso de pie al fin, mientras Belzeemon mantenía sus dedos en los gatillos, esperando con una expresión seria Ahora.
Barbamon mantenía su bastón sobre la cabeza de Hououmon, por lo que el digimon no podía moverse, pero estaba totalmente lista para defenderse en el instante en qué el demonio la soltará.
Por su parte Mimi mantenía la atención en Lilithmon, mientras está solo sonreía de forma altanera y Rosemon se mantenía en guardia teniendo a Mimi detrás de ella. La castaña parecía una niña ante las dos digimon femeninas de casi dos metros de altura.
Tai y Wargreymon ante Lucemon estaban tensos, no tenían planeado retroceder ni mucho menos huir, pero algo en el interior tanto del humano y el Digimon los hacía estremecer, era casi como si sintieran que no tenían oportunidad alguna.
El silencio continuo, mientras que en el fondo del Hangar, HeraclesKabuterimon había involucionado de regreso a Tentomon, mientras Izzy lo sostenía en brazos, y Joe trataba de hacer reaccionar a Vikemon quien estaba inconsciente.
Entonces todo comenzó rápido...
— ¡Juguemos! – Exclamo Lucemon al elevarse y Wargreymon lo siguió elevándose también.
Rosemon se abalanzó al ataque contra Lilithmon, quien se desvaneció como una sombra, evitando así el ataque de la digimon, mientras la risa de la demonio se escuchaba con el eco del lugar.
— ¡Bien! ¡Vamos a darles una buena lección! — Barbamon quito el bastón de la cabeza de Hououmon, por lo que enseguida el Digimon alado rugió al sentirse liberado y se abalanzó hacia el digimon demonio que abrió un portal a un lado y entro en este esquivando el ataque de Hououmon.
— ¡A pelear escoria! – Belzeemon disparo nuevamente.
— ¡Eso voy a darte! ¡Pelea! – MetalGarurumon desvío las balas con su armadura, recibiendo algo de daño pero logrando proteger a Matt, para acto seguido abalanzarse hacia Belzeemon quien dió un salto hacia atrás para esquivar el ataque de su contrario.
La batalla se desató, para poder detener a los cuatro señores demonio, mientras los digimons de los elegidos en etapa Mega enfrentaban a estás amenazas.
Hououmon perseguía a Barbamon alrededor de todo el lugar, mientras esté solo se reía entrando de portal en portal y esquivando cada ataque y arremetida de el Digimon de fuego.
— ¡Incompetente! ¡Jajajaja! ¡Vamos, trata de alcanzarme! – Se burlaba el demonio.
— Rayos... ¡Tu puedes Hououmon! – gritaba Sora mientras miraba desde el suelo la batalla.
— ¡Explosión de Luz Estelar! – Hououmon batió sus alas y lanzo una lluvia de bolas de fuego tratando de alcanzar a Barbamon.
El Digimon sujeto su bastón y haciéndolo girar de forma rápida, creo un escudo que repelió con el giro rápido los ataques de Hououmon.
La Digimon con alas corrigió su curso de vuelo al ver cómo su propio ataque volvía a el, mientras que Barbamon retomaba su contraataque.
— ¡Mi turno! – Barbamon abrió otro portal y está vez apareció sobre Hououmon.
— ¡Hououmon, arriba de ti! – Trato de advertir Sora
— ¿Te gusta el fuego? ¡Prueba este! – Barbamon apunto su bastón hacia Hououmon – ¡Jigoku no Kaen!
Una llamarada de fuego color púrpura emano del bastón, atacando directamente a Hououmon. A pesar de que su elemento era el fuego, Hououmon no pudo resistir el ataque directo.
Está cayó abruptamente en el suelo, a lo que Sora fue derribada por la onda expansiva del Impacto.
Hououmon se incorporo enseguida para ver el bienestar de su amiga, Pero sintió como el bastón de Barbamon la volvió a golpear ahora en la parte inferior de su hocico.
— Aún no acabamos, pajarito... – Menciono entre dientes Barbamon, Pero en ese instante Hououmon se reincorporo.
Se abalanzó y logro atrapará el bastón de Barbamon con sus patas, trato de alzar el vuelo y tratar de dominarlo para quitarle el bastón, Pero el demonio de la avaricia no dejaba de sonreír mientras forcejeaba manteniendo en el suelo al ave gigante.
— ¡Vamos, resiste Hououmon! – Animaba Sora a su digimon.
Mientras, MetalGarurumon junto a Matt continuaban la batalla contra Belzeemon, lanzando misiles congelantes para defenderse de los disparos de Belzeemon.
El digimon de la Gula era rápido y certero en sus disparos, mientras el lobo metálico se movía de un lado a otro mientras Matt se aferraba a el, aunque por cada misil que casi alcanzaba a Belzeemon, cuatro balas lograban darle al digimon mega.
— ¿Te encuentras bien MetalGarurumon? – Pregunto el rubio por el bienestar de su compañero.
— Sus disparos son más rápidos que los míos... Pero sigo siendo más veloz – Menciono el Digimon mientras sus propulsores en las alas se encendían.
— Es suficiente... Rindete, ahora – La voz amenazante de Belzeemon tenía un todo muy claro de ira, parecía irritado, o más bien desilusionado.
— En tus sueños... ¡Vamos MetalGarurumon!
— ¡Siii! – El digimon rugió y se lanzó.
MetalGarurumon se dirigió frontalmente hacia Belzeemon, para embestirlo, siendo impulsado de manera veloz por sus alas. Belzeemon apunto con Ambas armas para disparar directo al digimon y al muchacho, aunque su plan era herirlos para que dejarán de luchar.
— Un ataque frontal... Demasiada confianza o demasiado tontos – Pensó el Demonio.
— ¡Vamos! – Grito Matt.
El choque era inminente, y Belzeemon estaba por disparar, pero a un par de metros de distancia, la velocidad de MetalGarurumon aumentó, se desplazó a su izquierda para después corregir el curso y poder colocarse detrás de Belzeemon.
El contrario se percató de esto, y para cuando quiso girar para disparar en defensa propia, el digimon cibernético ya estaba listo para disparar su rayo de hielo.
— ¡Ahora! – Grito Matt.
— ¡Aliento de Lobo Metálico!
MetalGarurumon disparo prácticamente a quemarropa contra Belzeemon, Pero este solamente sonrió confiado.
De pronto el rugido de un motor se escuchó y el ataque del digimon de hielo fallo, golpeando el suelo y provocando un cráter enorme con un blaue de hielo.
Cuando Matt y MetalGarurumon trataron de saber que ocurrió, escucharon el sonido de una moto, y para sorpresa de ellos, Belzeemon estaba montado en ella, mientras sostenía el manubrio con sus manos.
— Eso estuvo cerca... A puesto a que están decepcionados – Dijo el digimon demonio mientras hacía rugir a Behemont – Yo también...
En la otra batalla, Rosemon trataba de mantener detrás de ella a Mimi mientras sentía como varias sombras y la rodeaban, escuchando el espectral ruido de la risa de Lilithmon.
— No puedo verla... – Dijo con impotencia Mimi
— No me siento capaz de bajar mi guardia Mimi... Por favor no te separes... – Mencionaba Rosemon mientras sostenía su látigo de hiedra
— Jaja... Dulzuras, en serio son un par de florecillas tiernas...– Se burlaba Lilithmon sin aparecer, con su voz resonando en todas direcciones.
— Detesto la ternura... – Menciono con desprecio para después aparecer a la derecha de Rosemon...
La Digimon de la lujuria expulsó de si misma una onda de energía que golpeó a Rosemon y la lanzo un par de metros hasta caer al suelo, lo mismo que a Mimi.
Rosemon se incorporo enseguida, mirando de forma retadora a Lilithmon quien sonreía de manera burlona.
— ¿Mimi, estás bien? – Cuestionó la ngustiada Digimon mientras veía a su compañera a un lado.
— Si... Algo – dijo con dificultad la mujer
— Yo me encargaré... – Rosemon se lanzó al ataque agitando su látigo de espinas y comenzó a arremeter contra Lilithmon.
Lilithmon sonrió, levanto su mano y chasqueando sus dedos creo un campo de energía con el cual se cubrió.
Los latigazos de Rosemon arremetian contra el escudo de su adversario, creando estruendosos sonidos, ante la sonrisa de Lilithmon.
Rosemon continuaba y continuaba atacando, al parecer en un ataque desesperado por romper el escudo, Pero esto parecía inútil, por lo que Mimi se dió cuenta que habia otra forma.
— ¡Rosemon, sus pies! – Grito ella, a lo cual Rosemon comprendió y Lilithmon no en el instante.
— ¡Debiste cubrir todo tu cuerpo! – Dijo la Digimon planta – ¡Abrazo de hiedra!
Entonces Rosemon coloco las manos en el suelo, y del suelo bajo los pies de Lilithmon varias lianas espinosas gritaron, comenzando a rodear al demonio, la cual vio con sorpresa esta técnica.
La enredadera comenzó a atar e inmovilizar a Lilithmon, atando sus piernas, brazos y cuello, dejándola aprisionada, por lo que su escudo de energia se desvaneció al instante en qué las hiedras comenzaron a apretarla.
— ¡Toma esto! – Rosemon atacó directo, y su látigo se torno rígido, como un estoque – ¡Estoque de Rosas!
El ataque fue certero, y Rosemon dió justo en el blanco, clavando su látigo endurecido en el pecho de Lilithmon.
El ataque atravesó a la digimon demonio, saliendo por su espalda.
— ¡Noooooo! – Lilithmon dió un grito desgarrador, inclinando la cabeza y mirando hacia arriba.
— ¡Lo hice! – Dijo Rosemon victoriosa.
— ¡Bien hecho Rosemon! – Mimi de igual modo sentía que lo habían logrado.
— Ah... Aa... – Lilithmon parecía sufrir por su herida, pero... – Ah... ¡Jajajajajaja!
La risa burlona dejo estupefactas a Rosemon y Mimi, mientras Lilithmon reía luego de haber fingido tanto dolor.
— Eso fue un buen ataque cariño... – Miro a ambas – Pero necesitas más que eso... "Dolor Fantasmal"...
Luego de decir esa frase, Lilithmon soplo con sus labios un humo negro, que cubrió por completo la hiedra que la inmovilizaba, y está comenzó a pudrirse, comenzando a desaparecer del cuerpo de Lilithmon.
— ¡Ahora verán! – Lilithmon tomo la hiedra que atravesó su cuerpo con la garra dorada que poseía, la destrozó enseguida.
Rosemon y Mimi retrocedieron al ver ese poder, mientras que observaban como la herida en el pecho de Lilithmon sanaba como si no hubiera pasado nada.
Lilithmon alzó su mano y sin esfuerzo alguno generó un pulso de energía oscura la cual empujo Rosemon dejandola estampada contra un muro, reteniendola ahí con la presión de su poder.
— ¡Rosemon! – Mimi no daba credito al abrumador poder de Lilithmon.
— ¡No me voy a rendir! – Rosemon uso más hiedras para crear una especie de cama detrás de ella y acto seguido impulsarse para salir de la presión de poder de Lilithmon.
La digimon de planta logro llegar hasta Lilithmon, y su contraria la recibió deteniendo su avance sujetándola de las manos.
Así, Rosemon y Lilithmon quedaron enfrascadas en un forcejeo donde la demonio de la lujuria solo sonreía mientras Rosemon tenía una expresión de esfuerzo.
En el aire, sobre la montaña, el cielo se había tornado oscuro, con nubes negras y relámpagos, mientras que Wargreymon atacaba con ferocidad a Lucemon, el cual esquivaba sin dificultad los ataques del digimon mega.
Wargreymon intentaba arremeter con sus garras, pero cada ataque que este lanzaba apenas y lograba tocar al digimon con apariencia de angel.
Lucemon no hacía nada por apartarte o tomar distancia, dejaba que Wargreymon lo atacará de frente pero de manera suave y sin dificultad se hacía a un lado con cada ataque dejando pasar las garras de metal de Wargreymon, todo mientras lo miraba con decepción y aburrimiento.
— ¡Maldición! – Mascullo Wargreymon.
— Vamos haz algo... Comienzo a aburrirme... – Le dijo con desdén Lucemon.
— ¡No te confíes Lucemon! – Tras decir esto, Wargreymon se alejo y tomo distancia, para poder preparar su siguiente movimiento.
— Tu puedes Wargreymon... – Susurraba Tai mientras buscaba la forma de llegar al techo, ubicando unas escaleras que iban hacia una escotilla en lo alto.
— ¡Mega tornado! – Wargreymon juntó Ambas manos para unir sus garras, acto seguido comenzó a girar a gran velocidad, provocando un torbellino que podía arremeter con una gran fuerza.
El ataque en forma de tornado se dirigió a Lucemon, pero en vez de atacar directamente Wargreymon comenzó a rodearlo, de un lado a otro, creando una especie de esfera, la cual se comenzaba comprimir mas y mas.
La intención de Wargreymon era no darle un objetivo claro a Lucemon a su vez que desorientaba su visión con la velocidad que llevaba.
El campo se fue achicando más y más, Pero Lucemon no parecía afectarle en nada en particular, así que Wargreymon decidió atacar y de forma veloz arremetió contra el Digimon de frente apuntando a su cara, con la filosa punta del tornado listo para atravesar al angel caído.
— Que molesto... – Lucemon levanto su mano izquierda y con los dedos sujeto el tornado por la punta, deteniendo abruptamente el giro de Wargreymon.
El digimon se quedó inmovil mientras Lucemon sujetaba sus Dramon Killer, y el no se podía zafar.
— Alejate... – Dijo sonriendo de manera altanera y soltando las garras de su adversario, Lucemon alejo a Wargreymon con una explosión de energía.
Wargreymon salió disparado varios metros antes de lograr detenerse en el aire, mientras que abajo, Tai había logrado subir por las escaleras llegando hasta la escotilla superior la cual abrió y logro salir a la montaña, observando ahora más de cerca la batalla de su digimon contra Lucemon.
— Los "niños" elegidos... Que denigrante pensar que iban a ser divertidos... A pesar de que sus digimons llegan a una etapa poderosa, no resultaron ser la gran cosa...
— Parece que nos subestimas – Wargreymon trato de mantener su postura de reto.
— ¡No nos importa si te parecemos interesantes, nosotros no vamos a detenerlos aquí y ahora! – Grito Tai desde el tejado, mientras Lucemon le dedicaba una mirada con desdén.
— Toma esto... – Wargreymon preparo una esfera de energía hasta hacerla enorme – ¡TERRA FORCE!
La esfera de energía fue directo a Lucemon, mientras que el poder de esta misma hacia estremecer el aire por lo que el cabello rubio del Digimon angel se agitaba, pero este veía la enorme esfera con indiferencia.
Lucemon levanto una de sus manos y sin mayor dificultad detuvo en seco la enorme esfera de energía de Wargreymon, por lo que enseguida con un suave movimiento de su dedo, este solamente lanzo de regreso a esfera.
La velocidad con la que la regreso fue tal que Wargreymon apenas y la evito, esquivando su propio ataque, el cual salió de la atmósfera de la tierra y exploto con un enorme destello.
— Ya es suficiente... – con estas palabras, Lucemon se acerco con velocidad a Wargreymon, lo sujeto del cuello, y este acto lo dejo totalmente inmovil pues la fuerza de Lucemon era descomunal.
— Solo son un mal pasatiempo... – Lucemon ahora sonreía de manera soberbia mientras sostenía a Wargreymon del cuello.
En otra parte, Izzy apenas reaccionaba mientras Joe lo trataba de hacer despertar, por lo que el pelirrojo vio como Tentomon estaba inconsciente a su lado.
— ¡Tentomon! – Lo abrazo de manera preocupada.
— Está vivo... Pero muy mal herido – Dijo Joe.
— La fuerza con la que lo lanzaron me lastimo también... No pude hacer mucho – Decía Gommamon mientras se sujetaba uno de sus brazos.
— Si, tanto que Gommamon regreso a la normalidad aun siendo Vikemon, ahora los demás están peleando... Pero, las cosas no van bien – Explico Joe mientras ambos miraban hacia las batallas que se estaban llevando a cabo.
Dentro del hangar, Matt junto a MetalGarurumon corrían a la par con Belzeemon mientras iba sobre su moto Behemont.
— ¡No lo pierdas amigo! – Dijo Matt sobre el lomo de su amigo.
— Basta de esto... Debiste rendirte... – Belzeemon tomo ventaja y se detuvo frente a ellos mientras MetalGarurumon preparaba otro aliento helado, Pero Belzeemon apunto su arma hacia el y disparo.
— "Heartbreak Shot" – Este disparo fue diferente, pues enseguida el tiro dió directamente en el pecho de MetalGarurumon y este cayó totalmente inconsciente volviendo a ser Gabumon.
Matt salió por el aire cayendo y rodando hasta quedar a los pies de Belzeemon, el cual lo miraba con decepción y furia.
El rubio miró hacia atrás y vio a Gabumon en el suelo inconsciente.
— Tranquilo... Su corazón se detuvo unos segundos... Pero vivirá – Matt apretó sus puños y levanto la vista para ver a Belzeemon.
— Maldito... – Mascullo el Rubio.
En otra parte Hououmon lanzaba llamaradas de su boca hacia Barbamon quien repelía con campos de energía que usaba con su hechicería, para luego recibir varios golpes con las patas de Hououmon.
— A dormir pajarito – Entonces Barbamon quito su escudo y atacó – "Pandemonium Perdido"
De las manos de Barbamon una enorme cantidad de energía oscura comenzó a rodear a Hououmon y a debilitarla, mientras está rugia por el dolor.
— ¡Hououmon, No! – Exclamo Sora al ver esto.
Entonces esa energía oscura se encendió en un fuego color púrpura que hizo sentir más dolor a Hououmon, quien a pesar de ser un digimon de fuego no podia aguantar la temperatura del fuego del Área Oscura.
Ante los ojos de Sora, Hououmon volvió a ser Biyomon y está cayó desde arriba, totalmente inconsciente y quemada, por lo que la pelirroja corrió con fuerza para alcanzarla.
Para su fortuna llegó a tiempo y lanzandose logro atajar la caída abrazando a su amiga, la cual podía sentir que apenas podía respirar.
— Biyomon... Reacciona por favor... – Suplicaba Sora.
— S-Sora... – Apenas pudo pronunciar el nombre de su amiga.
— Jajaja, Eso fue patético – Barbamon apareció frente a ellas, lo cual alarmo a la portadora del Amor, echándose hacia atrás, lo cuao aprovecho Barbamon para someter a Sora con su baston, colocándolo en la garganta de ella.
Mientras, Rosemon aún mantenía el forcejeo con Lilithmon, ambas creando un cráter en el lugar donde estaban debido a la cantidad de energía que estaban usando para estar forcejeando con sus manos unidas, pero Lilithmon no parecia estarse esforzando de más.
— ¡Vamos vamos vamos preciosa! ¡No te des por vencida tan fácilmente – Exclamaba con diversión la digimon demonio, mientras que Mimi se cubria ante el aire que estaba siendo expulsado por el choque de energías.
— ¡N-No... No hables! – Rosemon ya no resistía.
— ¡Entonces solo lucharé! – Tras decir esto de forma siniestra, Lilithmon puso más poder y logro doblegar a Rosemon haciéndola caer de rodillas mientras está aún la sostenía.
— ¡Resiste Rosemon! – Grito Mimi, al ver cómo su compañera estaba siendo vencida.
— ¡Abrazo de la Emperatriz! – Entonces una aparición con forma de demonio rodeo a Rosemon y este poder aplastó a la Digimon, fracturando el piso donde estaban ambas.
El ataque se desvaneció y la pequeña Palmon fue la que quedó en el cráter, mientras Lilithmon simplemente la miraba de forma siniestra.
— ¡Palmon! – Mimi corrió hasta su amiga y la abrazo poniéndose de rodillas, para después mirar de forma retadora a Lilithmon.
— Es lindo, ver cómo amas a tu amiga... Eso me hace sentir mucha ternura – Se burlo mientras las miraba sonriente.
Arriba, Lucemon sujetaba a Wargreymon para después dirigirse a Tai con el digimon aún en su mano, y una vez frente a el este soltó a Wargreymon quien cayó de forma abrupta frente a Tai.
— Son claramente insignificantes... – Entonces el Digimon destrozó el concreto bajo Tai y Wargreymon y estos dos cayeron
Los demás tras ser derrotados, vieron como el moreno caía, pero afortunadamente Wargreymon reacciono a tiempo y sujeto a Tai para asi evitar la caida al suelo.
Ambos aterrizaron, y aunque estaba débil, el Digimon fue capaz de esquivar los escombros.
— Tai... ¿Estás bien? – pregunto el digimon luego de soltar a su amigo.
— Si... – Pero sin poder prevenirlo, Lucemon volvió a aparecer frente a ellos.
El digimon dió un manotazo a Wargreymon y este salió va dando checando con un muro, quedando solo Tai frente a Lucemon, el cual se alejo mirando al niño con alas de angel.
— ¡Wargreymon!... Maldito... – Pensaba Tai.
— Mmm... Quizás con esto, no pensaran en entrometerse de nuevo.
Lucemon se alejo, lo suficiente para apuntar con su dedo hacia Tai, mientras una esfera de energía se formaba en la punta del dedo.
Tai miro esto y supo que estaba en peligro, Pero no podía huir, al menos no sin ponerse en riesgo a si mismo o a los demás.
Belzeemon miro lo que Lucemon trataba de hacer y bajando sus armas, puso atención y solo pudo hacer una nueva de furia luego de notar las intenciones del digimon angel caído.
Matt también vio lo que pasaba y se alarmo, Sora igual, y Mimi, quien sudo frío solo de presenciar eso, y un temor enorme inundó su pecho.
— ¡No, Tai! – Grito la castaña.
Entonces las alas/Escudo de Wargreymon llegaron volando hasta ellos, y cayó clavándose en el suelo protegiendo al moreno, pero esto poco le importo a Lucemon
El demonio de la soberbia atacó, y la esfera destrozó sin dificultad el escudo con el emblema del valor, partiendolo en pedazos, y la esfera de energía llegó hasta el abdomen del moreno.
La sangre salpicó el suelo, mientras que el disparo de energía atravesaba el suelo también. El tiempo se detuvo, solamente cinco segundos, cinco, durante los que cada uno de los elegidos vio como Tai, caía al suelo, con un agujero en su cuerpo.
— ¡Noooooo – El grito desgarrador de Mimi puso los pelos de punta de Joe e Izzy
— ¡Taaaii! – Se escuchó el grito de Matt, y Sora solo se cubrió la boca al ver esto.
— Dulces sueños... Humano – Las últimas palabras que Tai escucho, antes de caer y comenzar a perder el conocimiento.
.
.
.
.
