Dos actualizaciones en tres días... en verdad espero que esto no ocasione el fin del mundo jaja, pero bueno, aquí aprovechando la inspiración y el amor por el poke que he tenido en el último mes, lograron que terminara este capítulo que nomás no avanzaba en más de un año... como siempre, les recuerdo que si me matan no sabrán el final de esto, así que... ténganlo en mente y ¿Disfruten? Tengo unas cosas que decir sobre lo que pasará en los siguientes capítulos pero se los digo al final del capítulo, sin más, los dejo que lean n_n
Capítulo XXXI. Vidas Destrozadas
El atardecer había llegado cuando finalmente se decidió a bajar al primer piso del Penthouse. Cada paso dado, cada cosa que veía, cada palabra pronunciada por su novia, todo lo percibía lejano e irreal, como si estuviera viviendo todo desde la perspectiva de alguien más.
May se mostraba sonriente, totalmente ajena a sus cavilaciones cuando se retiró hacia su habitación mientras él seguía con la vista fija al frente de donde se encontraba: en medio de la sala, observando el elevador. Ocasionalmente llegaba a sus oídos el zumbido del motor del refrigerador y eso era lo único que percibía de su entorno que, al igual que la estática en la radio interrumpía intermitentemente sus pensamientos.
Aquella sensación era de por más extraña, pues no solía ser una persona que analizara demasiado las cosas, de hecho era altamente conocido por actuar por impulso y justo fue lo que hizo cuando en un arrebato le hizo esa propuesta a May, pero pasados unos minutos de hacer la petición, sintió que, de llevarlo a cabo, su vida como la conocía cambiaría radical e irremediablemente. La verdad no estaba siendo dramático, era exactamente lo que iba a pasar pues sin ser un experto en el tema podía darse cuenta de que, al realizarlo, lo uniría más a May demostrándole de esa manera que ella y sus deseos eran más importantes que cualquier otra cosa… Sin embargo, sabía que sería también un parteaguas en su relación con Misty.
Ese pensamiento era hasta cierto punto perturbador. ¿En verdad quería afectar más su amistad cuando parecía que ya estaba severamente lesionada? ¿Realmente se arriesgaría a terminar de destruirla?
Por supuesto que no quería algo así, no por nada llevaba casi tres meses aferrándose a repararla, sin embargo, cada vez que lo intentaba, más se fracturaba y de pronto sintió como si quisiera detener una catástrofe natural utilizando solo sus propias manos, algo que comenzaba a parecerle demasiado pesado y ya estaba cansado de fracasar en ello.
¿No se suponía que una amistad fuese algo que le diera dicha y no esa angustia de pensar que si decía o hacía algo inadecuado provocaría una guerra entre ellos por enésima vez?
De nuevo, se sabía ignorante en la materia, pero estaba seguro que una amistad, con cualquier persona debía ser divertida, incluso podría ser algo positivo para su vida y entablar una conversación con Misty o simplemente estar a su lado… cada día lo hacía sentir más… exhausto.
Si fuese un poco razonable, haría lo más sano y terminaría de una vez por todas su amistad o por lo menos pondría distancia entre ambos, pues dadas las circunstancias, quizás era momento de seguir cada quien su camino. Incluso pensó por un segundo que lo mejor era tomar el elevador y alejarse de ese lugar de una buena vez, convencido de que al hacerlo pondría fin a esa desconocida agonía que lo aquejaba… excepto que no se sintió capaz de huir de Misty puesto que no se trataba de cualquier persona.
Era ella, a quien conoció el primer día de su aventura y se convirtió primero en una compañía indeseada para terminar siendo su mejor amiga, la persona en quien más confiaba y que de a ratos sentía que era la única que necesitaría siempre y la sola idea de no volverla a ver fue simplemente insoportable.
Entonces, quizás esa era la respuesta que buscaba: si ese era su sentir, tal vez no debía hacer algo que los separara aún más…
- Ash, ¿crees que podamos ordenar algo diferente para la cena o quieres intentar cocinar…? – May volvió a aparecer solo para encontrarse a su novio casi inmóvil en el mismo sitio donde lo había dejado quince minutos atrás. – Ash, ¿pasa algo? – Preguntó con genuina preocupación ante el extraño comportamiento del joven que parecía pegado al piso en esos momentos, incluso tardó en volverse un poco hacia ella, esforzándose para regalarle una endeble sonrisa.
- Si, todo está en orden, yo solo… estaba… pensando un poco.
- ¿En lo que hablamos en el jardín? – Ash quiso decir que sí, pero a la vez, no quería que May lo viera dudar al respecto, no cuando ella parecía bastante entusiasmada con la idea, pero no habría caso en negarlo, ella lo entendió sin que tuviera que pronunciar una sola palabra. Se acercó a él tomándolo de las manos y ejerció una ligera caricia en ellas antes de hablarle tiernamente. – Ash, si no estás seguro del todo, podríamos dejarlo para después, yo no quiero que hagas nada de lo que puedas arrepentirte.
- May… – Seguía sin tener algo conciso por decir, no sin soltar todos los pensamientos agobiantes que giraban alrededor de Misty resultando penosamente evidente que su prioridad era otra que no era su novia, pero la castaña siguió ofreciéndole esa reconfortante sonrisa para después pasar sus manos de sus brazos a sus hombros y terminar de enredarlos detrás de su cuello. La cercanía que se generó entre ambos era demasiada, tanto que no podía mirar a la chica adecuadamente al rostro y no encontró otra cosa por hacer más que cerrar los ojos.
- Ash, yo sé que… insistí demasiado sobre este asunto y lamento haberlo manejado de esa manera, pero si únicamente quieres hacerlo por complacerme y estás teniendo dudas al respecto, yo prefiero esperar hasta que estés listo. – Acercó aún más su rostro al del joven, rozándole la barbilla con su boca, después, poco a poco comenzó a moverse hacia los labios masculinos, atrapándolos pausadamente, disfrutando de un beso que en apariencia era correspondido aunque la mente del chico seguía apuntando a otros asuntos.
- ¿Tu podrías entender eso? ¿De verdad? – May asintió aunque Ash no pudiera verla, para luego agregar.
- Si Ash, si en verdad aún no te sientes listo para salir de este departamento, no tenemos porqué hacerlo. Estoy segura que habrá la misma cantidad de actividades por hacer y lugares por visitar en una semana o dos… o en un mes. La verdad es que solo me importa estar contigo, sin importar el lugar. – Ash encontró en las palabras de May el alivio que necesitaba para al fin calmar sus turbulentos pensamientos y tomar la decisión que sentía era la correcta. Con el alma tranquila se sintió lo suficientemente relajado para regresar un poco del afecto que estaba recibiendo por parte de May y al seguir manteniendo cierta cercanía, subió sus manos hasta los hombros de la chica y los posó allí con algo de duda. La acción causó cierta sorpresa en la castaña, pero no dijo nada dejándose llevar por lo que parecía ser un débil intento de demostrarle cariño.
- Gracias por entender, May. Creo que será mejor, aunque sea por unos días y… – Era obvio que Ash buscaba disculparse por su cambio de opinión, aunque para May resultaba obvio que cualquier cosa que dijera eran simplemente mentiras. Sabía que la única razón para su decisión era un intento desesperado por mantener su promesa hacia Misty y tal vez, la culpa que sentía por saber que fue ella quien manipuló la situación para que pareciera que Ash la había roto, terminó aceptando que se retractara y por eso dijo algo que calmaría aún más la inquietud del entrenador.
- No te preocupes ya por nada, porque te aseguro que de ahora en adelante, seré paciente. – Y lo apretó aún más, tratando de transmitirle a través del contacto físico que mantenían, tanta comprensión como le fuera posible. Se supo victoriosa cuando escuchó un suspiro que expresaba completo desahogo en el entrenador, mismo que al ver aligerada su carga emocional, se sintió capaz de regresarle completamente el mismo gesto a su novia y al fin la envolvió en un abrazo, expresando así todo su agradecimiento.
- Eres la mejor novia del mundo, ¿lo sabías?
La frase tuvo un impacto positivo en May, quien sonrió ampliamente al escuchar esas palabras y no dudó en mostrar su alegría con un rápido beso a su novio. Todo ello causó una agradable sensación en torno a la pareja… sin saber que, en la inesperada espectadora de tan enternecedora escena, provocó todo lo contrario.
Misty pensó que debería estar acostumbrada a ese tipo de escenas después de vivirlas por varios meses ya, sin embargo, haberla presenciado en ese momento solo creaba en su interior caos y un impulso más bien violento que, como una enardecida marea amenazaba con arrasar con todo a su paso… pero no lo iba a hacer, ni siquiera se atrevió a pronunciar una sola palabra, simplemente apretó fuertemente sus puños y su mandíbula, manteniendo la vista al frente cuando pasó de largo a sus compañeros de casa para después subir rápidamente las escaleras.
Ni siquiera supo para qué se dirigió a esa parte del penthouse, no había nada que hacer allí, solo tenía la certeza de no querer contemplar "esa" escena que en escasos segundos alteró cada partícula de su ser e incluso podía sentir debajo de su piel como su sangre subía de temperatura. Al cabo de unos segundos pensó que, quizás si se alejaba lo suficiente, tendría oportunidad de calmarse, de recobrar la compostura necesaria para regresar a su habitación, evitando así una nueva confrontación en un día que ya había sido de por más estresante y que simplemente se negaba a concluir.
Respiró profundo. Una, dos veces. Relajó sus músculos un poco, sintiendo que tendría éxito en la titánica tarea de recobrar por completo la compostura…
- Ey Mist… – La mención casi inaudible de su propio nombre pareció tan lejana y al mismo tiempo infinitamente profunda y solo bastó ese corto llamado para tensarse nuevamente. No estaba bajo ningún parámetro preparada para hablar con Ash, sobre todo cuando en la pelea que sostuvieron esa mañana se infringieron más heridas de las que pudieron hacerse en casi siete años de conocerse. Había en ella tanta rabia contenida que, sabía que de poderlo convertir en palabras solo sería con la intención de lastimar al entrenador y a pesar de todo… de verdad no quería hacerlo. – ¿Crees que podríamos…?
- No creo que debamos hablar ahora, Ash. – Él claramente pensaba todo lo contrario, podía deducirlo en esa insistencia por conversar y en algo extraño que notaba en su semblante, como una creciente preocupación que no dejaba de llenar sus ojos cafés.
¿Qué pretendía con eso? ¿Hacerla caer como siempre ante su acto de amigo arrepentido? Claro, él solo tenía que lucir un poco afligido para que ella pudiera perdonarle todo. Porque, a pesar de que él no le correspondía, parecía que sabía cómo aprovecharse de ese profundo amor que ella le profesaba… mientras él sentía lo mismo por alguien más.
Ese pensamiento acrecentó su enojo, incluso si una pizca de racionalidad gritara desde su interior que aquello no era remotamente cierto, de todas formas, sintió como nunca antes en su vida la necesidad de resistirse al deseo de ceder ante cualquier petición del entrenador.
- ¿Eres lento o simplemente sordo? – Espetó molesta para su propia sorpresa, aunque Ash también fue sacudido por la brusca respuesta, misma que, sumada a la mirada fulminante de esos ojos de agua, lo inmovilizaron completamente y solo quedó a merced de las frases hirientes de la pelirroja. – Por ahora no quiero hablar nada contigo, ni siquiera quiero escuchar tu voz. Así que, si pudieras dejarme sola, creo que no sería mucho pedir.
- ¿E-estás segura? Porque, yo creo que nosotros podríamos… – A pesar de la negativa por parte de su amiga, Ash insistió, pues consideraba que era importante y necesario aclarar ciertas cosas, al menos si quería mantener la esperanza de algún día volver a la normalidad. Quería explicarle eso y más, no importaba si era brevemente, pero Misty no le dio la más mínima oportunidad de hacerlo.
- ¡No me importa lo que tu creas, no quiero hablar contigo y ya deja de insistir!
- Vamos, Misty, yo tan solo quiero decirte que…
- ¿Qué eres incapaz de escuchar lo que digo como siempre? Si, ya me di cuenta. – Sin tener la fuerza suficiente para decirle todo eso sin desmoronarse o acceder a sus peticiones como siempre terminaba haciéndolo, se giró en un esfuerzo de por lo menos alejar de su vista la imagen de su suplicante mirada, incluso intentó poner algo de distancia entre ambos con un par de pasos, mismos que Ash también recorría, sin darle espacio a nada, avivando su ira cada segundo, sobre todo con sus insistentes palabras que revoloteaban alrededor de ella como un enjambre que nublaba sus sentidos, aumentaba su impaciencia e incluso un pánico de no poderse contener por mucho más tiempo.
- …Yo sé que puedo ser un poco molesto para ti a veces…
- ¿Un poco? ¿A veces? Ash, lo único que sabes hacer es molestarme, así que si pudieras solo por esta vez…
- ¡Pero eso es lo que nosotros siempre hacemos! ¿No es cierto? Molestarnos y después simplemente…
- ¿Volvernos a molestar? Porque eso es justo lo que estás haciendo y yo no puedo…
- Vamos Mist, sabes que es lo que siempre hacemos y solo es cuestión de…
Y como si sus obstinadas frases e infantil postura no fuese suficiente, Ash quiso alcanzar la mano de la pelirroja que, sintió aquel torpe contacto como un desafío total a todo lo que ella le estaba diciendo y a todo lo que estaba sintiendo. No le tenía respeto ni a sus deseos. Por lo menos eso fue lo que la entrenadora pensó cuando no encontró otra forma de aclarar lo que realmente quería más que con un manotazo que por fin alejó un poco al entrenador y lo detuvo de golpe.
- ¡Es cuestión de que te des cuenta de que las cosas ya no son igual, Ash! Ya no es como antes, ya no somos un par de niños, ¡y te agradecería que dejes de comportarte así de una buena vez! Estoy harta de eso, ¡Estoy harta de ti!
La última frase retumbó por toda la habitación haciendo eco en cada rincón de la mente de Ash que aún sostenía una ligera sonrisa pensando que había escuchado mal o que una vez más, no entendía el ácido humor que Misty solía usar de vez en cuando, pero sobre todo, pensando que simplemente debía estar imaginando que ella realmente estuviera así de enojada con él por el simple hecho de querer arreglar las cosas. Y como si quisiera confirmar que aquello solo era un enorme malentendido, con endeble voz preguntó:
- ¿Es…? ¿Es solo una broma, verdad?
- No, no es ninguna broma.
- Ya Misty, deja de jugar.
-No lo estoy haciendo y…
- Yo sé que si.
- ¡No! ¡No sabes nada! ¿Y sabes qué más no sabes? – Las palabras reacias y ese gesto que sentía era la personificación del desprecio en su máxima expresión, lo congelaron al punto en que no pudo rebatir nada más, solo sintió a su corazón acelerarse, como si se anticipara a la aflicción que las siguientes palabras de Misty le iban a causar. – Que deseo nunca haberte traído a esta misión. – Ante tan certera munición, Ash fue incapaz de responder, pero un movimiento involuntario de su mano que, por un instante quiso subir hasta sus oídos y cubrirlos para no tener que escuchar otra infamia, fue confundido por Misty por un nuevo intento por parte del entrenador para tocarla y al sentirse "atacada" simplemente gritó con todas sus fuerzas lo que creyó que lo detendría efectivamente. - Ojalá me hubiera encontrado a Gary en el laboratorio ese día y mejor él me hubiera acompañado. Demonios, ¡ojalá Drew estuviera aquí ahora! ¡Quien sea sería mejor y más útil compañía que tú!
Lo dicho por Misty habían sido miedos que lo rondaban por varias semanas ya, pero a veces se convencía que solo se trataba de ideas que terminaba ahuyentando y sin duda una cosa era suponer que ella pensaba algo parecido o escuchar a hurtadillas conversaciones que contenían frases similares a las de sus peores pesadillas, pero escucharlo de frente y de boca de Misty sin duda habían impactado de tal forma que, sentía como si ya no estuviera de pie e inmóvil en medio del gimnasio sino regado en el suelo hecho añicos… En cuestión de segundos se sintió irreparable al grado de tener la certeza de que, aunque intentara ser el mismo de antes, habría partes de él que nunca volverían a quedar igual.
Estaba irremediablemente despedazado.
Luego, simplemente se quedó quieto, en total silencio por varios segundos más, mismos que Misty aprovechó para finalmente escapar de esa situación que la alteró completamente y echó a correr al igual como si hubiera lanzado una granada sin esperar a lidiar con las secuelas de la misma.
Mientras que él… volvió a estar una vez más en medio de una habitación con la mirada al frente sin prestarle atención a nada en realidad, solo distinguiendo formas a medias, escuchando murmullos de ruidos muy lejanos, ajenos a su realidad actual donde solo existían sus tortuosos pensamientos y esa sensación de tener una grave herida en el pecho.
Finalmente no habían sido exageraciones de May cuando le decía que Misty no lo apreciaba y deseó haberle creído cuando se lo dijo aquella mañana en la cocina; ojalá lo hubiera entendido así, fuerte y claro en Hazel y se quedara en esa montaña desde entonces para no tener que lidiar nunca con la fea realidad; quiso haberse marchado de esa casa semanas atrás cuando todo se tornó tan tenso entre ellos… pero no lo hizo entonces y aún no quería creer del todo que su amiga pelirroja, la misma a quien él consideraba alguien especial, no lo veía como otra cosa que no fuera una peste, un infortunio, un obstáculo en su camino… no era más que un acompañante al que podía y quería reemplazar.
Todos sus esfuerzos por "recuperar su amistad" fueron tan infructuosos porque ella nunca lo iba a perdonar y solo sirvieron para hacerlo sentir como un completo inútil. A como lo veía, había llegado un punto en que simplemente tenía que aceptar… que no había caso volverlo a intentar.
"Ya no más."
La opresión que tenía en el pecho recorrió rápidamente su garganta hasta alcanzar sus pupilas que apenas contenían las ganas de desahogar su dolor en forma de llanto, pero al mismo tiempo se sintió como un total estúpido por querer llorar en ese instante porque a ella parecía no afectarla en lo absoluto nada que tuviera que ver con él y si esa era la postura de Misty, ¿por qué demonios debía dolerle a él? ¿Por qué debería importarle en lo más mínimo cualquier cosa que tuviera que ver con ella? Y sobre todo, ¿Por qué iba a detener por más tiempo su propia vida por quedar bien con alguien que ya ni siquiera lo estimaba?
Ya no tenía sentido hacerlo, ya nada de lo que llevaba haciendo por más de dos meses lo tenía y al darse cuenta de eso, quiso salir corriendo del gimnasio, de ese edificio y seguir así hasta cansarse, hasta que su cuerpo no diera más e incluso continuar moviéndose hasta llegar a otra ciudad, a otra región y jamás siquiera voltear atrás.
Tal vez eso era lo que tenía que hacer, tal vez así pudiera huir del sentimiento corrosivo que había creado las palabras de Misty, tal vez… no era tan mala idea salir de su encierro, aunque fuera por unas horas, buscando algo de distracción, un consuelo, algo que no fueran esas ganas de desaparecer y perderse en la nada.
Por eso, en ese momento sin decirlo en voz alta tomó la determinación de llevar a cabo lo que le propuso a May en el jardín y quizás así, finalmente le daría el espacio que Misty necesitaba, ya que estaba tan harta de él.
oOoOoOoOoOo
Si en la mañana sintió furia, no había forma de describir lo que en ella se generaba debido a cada nuevo enfrentamiento con Ash.
Ni siquiera estaba segura porqué había arremetido tan absurdamente contra él una vez más, ya no sabía si era el enojo hacia el entrenador, los celos que aún sentía de verlo besar a May o algún otro sentimiento reprimido que no alcanzaba a distinguir. De lo único que sí estaba segura era que todo en conjunto ya le sabía a hartazgo.
Ya no podía con otra pelea, ya estaba cansada de gritar y de intentar herir a Ash de la misma manera en la que él lo hacía con ella. Ni cuándo habían empezado sus viajes y eran solo dos extraños que simplemente no se toleraban, ni siquiera entonces pensó que algún día se cansaría de discutir con Ash Ketchum y cuando empezó ese último e importante viaje motivado por el gran amor que le tenía, nunca imaginó que todo eso estaría a punto de desaparecer en cuestión de meses.
¿Cómo había ocurrido? Se suponía que viajar de nuevo juntos debía ser grandioso y en el peor de los casos, caóticamente entretenido, como cuando teniendo tan solo diez años, se la vivían peleando por cualquier cosa.
No recordaba un día de sus viajes pasados en el que, a pesar del peor de los contratiempos la hiciera sentir tan frustrada. Pero claro, entonces eran tiempos más simples… entonces, no importaba donde fueran, qué hicieran o a quién conocieran… Ash parecía que nunca iba a enamorarse de ninguna chica y entonces jamás habría alguien que le arrebatara su atención, albergando siempre la esperanza de que algún día sería ella la dueña de ese cariño… Todo eso había quedado en ilusiones que al igual que un sueño al amanecer simplemente se convertía en un vago recuerdo para finalmente ser solo un desdibujado espejismo.
Si, así le parecía su situación con Ash y también, día a día así le parecían sus propios sentimientos y si era lo suficientemente madura como para el querer mantener en un futuro aunque fuera un trato cordial con el entrenador, tal vez era momento de soltarlos por completo y aceptar que no había ninguna manera en que algún día Ash simplemente se despertara con la urgencia de amarla a ella.
¿Por qué pensaba en el beso que presenció una vez más y no en la tonta discusión que tuvieron después en la que ni siquiera parecía tener sentido lo que hablaban? ¿Por qué seguía doliendo más eso que todo un día de altercados que escalaron al grado de convertirse en gritos interminables e incoherentes?
Tal vez porque, muy en el fondo seguía siendo tan solo una chiquilla enamorada, deseando ser ella quien recibiera el cariño de quien resultaba ser su único amor, pero terminaba siendo solo la espectadora de otra relación, una que, a su parecer comenzaba a progresar a formas más… maduras, con muestras de amor más adultas, mismas en las que prefería no pensar.
Se dejó caer de espaldas sobre la cama y, apretando sus puños mantenía la fuerza necesaria para no echarse a llorar en ese instante, pero sabía que era una batalla ya perdida, solo era cuestión de que se olvidara de su orgullo y rompiera en un llanto que, quizás sería más fuerte y devastador al que soltó aquel día en las montañas cuando tenía el corazón tan lastimado y maltratado como la herida en su muñeca…
Y fue precisamente una ligera vibración en la misma que junto al sonido proveniente del aparato atado a ella lo que evitó que sus lágrimas escaparan en ese momento, sobre todo porque, en su actual situación de " fugitiva" no tenía exactamente una gran vida social y cualquier llamada podría representar cierta importancia… desechó ese pensamiento cuando vio el nombre de Violet en la pequeña pantalla de su pokewatch.
¿Qué podría querer ella? Seguramente reclamarle lo mucho que ha tardado en volver al gimnasio y lo harta que está de hacer sus deberes. Esas eran exageraciones por parte de su hermana mayor, pues Daisy, quien realmente estaba a cargo desde su partida, le aseguró en reiteradas ocasiones que todo marchaba a la perfección, incluso en el último par de meses, cuando tuvo que desaparecer casi por completo, la mayor de las hermanas sensacionales le reafirmó que no tenía nada de qué preocuparse… aunque sus otras dos hermanas eran menos positivas y más dramáticas.
Vio como la llamada seguía requiriendo de su atención hasta que simplemente desapareció. Definitivamente no estaba del mejor ánimo como para enfrascarse en otro debate intentando convencer a Violet de que no, no se iba a morir por tener que limpiar los tanques de los acuarios ni las albercas, y que eso tampoco le quitaba todo su "glamour" y "reputación". Ya hablarían cuando estuviera más repuesta o por lo menos pudiera aparentarlo con mayor éxito.
Se sintió aliviada al no tener que lidiar con eso por el momento cuando el pokewatch comenzó a sonar nuevamente. En verdad era exasperante la insistencia de Violet o eso pensó cuando vio la pantalla para darse cuenta que desplegó otro nombre totalmente diferente y podría jurar que su corazón se detuvo por un segundo al reconocerlo.
Hacía mucho tiempo que no hablaba con ella, la única persona que probablemente merecía una explicación de porqué quizás era el momento de renunciar a su "misión" y es que fue a ella a quien hizo una promesa que simplemente ya no podía cumplir. Que le llamara en ese preciso momento lo sintió como una señal… de que tal vez había llegado el momento de hablar definitivamente con Delia Ketchum y explicarle por qué ya no podía soportar otro día junto a Ash.
Que tuviera la determinación de hablar con la señora no aseguraba cómo iba a reaccionar, ni siquiera se sentía capaz de mantenerse ecuánime durante toda la conversación, pero dado que Delia seguía intentando comunicarse con ella, ya no podía posponerlo más, así que suspiró hondo antes de finalmente contestar la llamada.
- ¿Hola? – La señora se escuchaba dubitativa, pues si bien, tenía su número por cuestiones de emergencia, sabía que no podía hablarle todo el tiempo sin levantar sospechas en su hijo y quizás llamarle era un error que todavía tenía tiempo de deshacer si simplemente colgaba, pero se decidió por intentar iniciar una conversación con la jovencita. – Misty, querida, ¿me escuchas?
- S-si. Lo siento, es que.. me estaba asegurando de que podamos hablar libremente, – Mintió, pues no estaba muy segura de poder hilar correctamente sus ideas.
- Lo entiendo cariño, y yo sé qué tal vez no debiera llamarte, pero ha pasado mucho tiempo sin tener noticias tuyas. – Eso era verdad. Quizás la última vez que la puso al tanto de su paradero fue cuando estaban en Almond, durante ese breve periodo de tiempo que llevaron una vida tranquila, antes de que Nick se convirtiera en una amenaza más latente y antes de que sus peleas con Ash empezaran a ser de verdad hirientes.
- Lo siento mucho, yo sé que debí llamarla o por lo menos decirle cómo iban las cosas. – No estaba muy segura de que hubiera algo de los pasados tres meses que realmente le pudiera contar a la madre de Ash. Habían acontecido tantas cosas que no sabía ni por dónde empezar y describirle alguno de sus variados enfrentamientos personales no parecía… correcto. – Me imagino que debe estar muy preocupada por su hijo…
– Sabes que no solo me importa el bienestar de Ash, – Dijo en un afectuoso tono. – Hace días que he pensado mucho en ti y bueno, – rió un poco. – llámalo instinto maternal, pero siento qué tal vez… tú también necesitabas hablar conmigo. Me preocupo por ti, lo sabes, ¿cierto? – La declaración era completamente verdad e incluso si Delia no lo decía, Misty sabía la importancia que ella tenía en la vida de la señora y que la veía como algo más que una amiga de su hijo. Tal vez por esa razón es que estaba segura de que podría desistir de su misión sin que obtuviera una sola recriminación por ello, pero no por eso resultaba más fácil decírselo.
- Si lo sé, y también sé que tendría que decirle en algún momento… que yo… ya no soy… la indicada para… velar por el bienestar de Ash. – Apenas si terminó de pronunciar aquellas palabras ya se estaba arrepintiendo de haberlo hecho, sobre todo porque el silencio creado al otro lado de la línea comenzaba a asustarla, pero escuchó un leve sonido a modo de confirmación por parte de la señora Ketchum que la alentó a continuar hablando. – Es… ¡Es solo que todo se ha complicado con respecto a Ash y yo siento que… él simplemente ya no… confía en mí y yo… yo… ya no me siento capaz de continuar con esta misión! ¡Y lo siento mucho! ¡Yo sé que dije que podía hacerlo, en verdad creí poder hacerlo, pero simplemente…!
- Querida, - Delia habló dulce, pero lo más firme posible para que pudiera escucharla por sobre sus propias palabras atropelladas. – Está bien, yo supe desde un principio que pedirle algo así a alguien tan joven era prácticamente una locura. Aunque no lo creas, yo sé porqué sientes que la situación te está rebasando, después de todo, no era cualquier cosa lidiar con una organización criminal de la que además no se sabe casi nada y…
- No son ellos a quienes no creo poder manejar, – Interrumpió el discurso un tanto apenada de hacerlo, pero ya no tenía caso seguir alargando esa situación. – Es Ash a quien ya no puedo tolerar. – Dijo sinceramente y un tanto sonrojada por decirle eso a la madre del sujeto en cuestión, incluso esperó algún regaño por parte de ella, pero si acaso su declaración hizo reír a Delia con franqueza.
- ¿En verdad mi hijo es más insoportable que una invencible organización criminal? – Misty también sintió gracia al darse cuenta de lo que realmente había dicho, pero no por eso era menos cierto y también riendo un poco, contestó.
- No tiene idea.
- Pues, si intentas describir qué está ocurriendo tal vez pueda entenderlo mejor.
- Es… Es solo que él… No entiende nada y es desesperante porque… es… es… solo Ash. Lo lamento, siento no poderlo explicar mejor, simplemente no puedo seguir con esta situación y el que estemos encerrados por varios meses ya, no lo hace más sencillo.
Para la mujer castaña resultaba un tanto difícil ayudar a la jovencita que claramente estaba frustrada por algo y en realidad no era tan sorpresivo, finalmente, tratar de mantener a salvo a alguien que con tan solo respirar se ponía en riesgo, sin duda debía ser difícil, por eso no resultaba extraño que la única solución fuera "encerrarlo" en algún lugar, sobre todo cuando se enteró por el profesor Oak que ellos habían tenido una participación en lo ocurrido en la copa Wallace, además de que perfectamente podía imaginar la cantidad de discusiones que todo en conjunto podría causar.
Además, resultaba obvio el tono de hartazgo en la voz de Misty, pero también podía distinguir una diluida tristeza y con eso se daba una idea de lo que la entrenadora estaba viviendo.
- Entiendo. De verdad Misty y agradezco todo lo que has hecho por mí y por mi hijo en estos meses y si así es como te sientes, no te preocupes, podemos arreglar algo para que yo me haga cargo de él de ahora en adelante.
- G-gracias, en verdad yo…
- P ero antes de eso, quiero pedirte que lo pienses un poco más y no por mí o por Ash, sino por ti. – Aquella afirmación desconcertó a la entrenadora, tanto que no supo ni como preguntar a qué se refería. Como si Delia pudiera verla y adivinar la confusión en su rostro, continuó con su petición. – Es algo que creo debes de considerar muy bien, porque… imagino que entiendes que muy probablemente no podrías volver a ver a Ash en un buen tiempo. Si la suerte no está de nuestro lado, tal vez sean años. – Misty se mantuvo callada. Había considerado esa posibilidad tan brevemente que, cuando Delia la mencionó sintió una opresión en el pecho. – Esto no lo digo para mi beneficio ni pretendo obligarte hacer algo que no quieras, solo creo que deberías pensar detenidamente si puedes con eso o si es algo de lo que puedas arrepentirte después.
Hubo un silencio en la línea, esta vez por parte de Misty que no entendía del todo lo que la señora estaba intentando decir.
- Yo sé… que tal vez después… podría pensar que no hice lo suficiente por ayudarlo a él o a usted, pero…
- No, querida, no es eso lo que quise decir, porque no me preocupa lo que nos pueda pasar a nosotros. Yo siento… yo sé que de alguna forma u otra podremos resolver esta situación, pero si te alejas ahora… solo no quiero que en un futuro te arrepientas de haberte rendido.
- ¿En la misión?
- No, en lo que sientes por él.
Las certeras palabras de Delia lograron que sus mejillas se tornaran de un intenso rojo y que el calor en su rostro se extendiera a todo su cuerpo en cuestión de segundos. De todas las personas que podían conocer "esa verdad", que fuera la mamá de Ash una de ellas, sin duda logró avergonzarla en extremo y no fue capaz de contestar nada, no estaba segura si negarlo o confirmarlo era buena idea. Con una risa traviesa, fue Delia quien le dio a entender que no consideraba un problema a sus latentes sentimientos, pero de todas formas se mantuvo callada, dejando que fuese la señora quien continuara hablando.
- Siento que no sea un secreto, cariño, por lo menos no para mí. Y créeme, aunque no me cuentes todo, entiendo perfectamente porqué puede resultar cada vez más difícil esto para ti, pero… si creyera que lo que sientes por mi hijo es una causa perdida… bueno, nunca te hubiera dejado hacer esto en primer lugar. – No creía posible estar más avergonzada y aún así Misty sentía que su rostro explotaría dejando sólo un manchón de intenso carmesí. ¿Acaso intentaba decirle que Ash podría sentir algo por ella también? Eso era completamente absurdo y quiso señalar ese error a Delia, pero era incapaz de pronunciar una sola palabra, aunque no había caso pues la mujer rápidamente siguió la conversación. – Te diré qué podemos hacer: te llamaré en una semana. Si para entonces tu decisión sigue siendo la de marcharte, arreglaremos todo para que me regreses a ese dolor de cabeza andante que tengo por hijo y puedas volver a casa con tus hermanas y retomes tu vida lo antes posible. ¿Te parece una buena idea?
- Yo creo que… – No estaba segura de contestar nada, pero sobre todo ya no estaba tan convencida de su decisión final, así que unos cuantos días para pensarlo no le caerían mal. – Si, lo hablaremos en una semana.
- Perfecto. – la voz de Delia denotaba satisfacción aunque rápidamente cambió a un tono juguetón. – Yo sé perfectamente lo difícil que es renunciar al primer amor y en mi experiencia, puedo decir que de hacerlo, duele tanto y tal vez nunca vuelvas a ser la misma después de eso, así que… trata de no hacerlo, ¿de acuerdo?
- S-si… Digo no… Es decir yo…
- Nos hablamos pronto, querida.
Y sin darle más oportunidad para intentar "defenderse", Delia terminó la llamada, dejando a Misty en la soledad de su habitación una vez más, con un montón de nuevas dudas en las que realmente debía meditar.
Si quería irse, pero… si lo pensaba detenidamente, que sus últimas interacciones con el entrenador fueran así de amargas no le parecía correcto. Y si no lo vería en mucho tiempo, quizás nunca, ¿en verdad quería conservar como recuerdos finales esos gritos y disputas?
"…Si creyera que lo que sientes por mi hijo es una causa perdida…"
¿Y si en verdad hubiera una oportunidad de que…él la quisiera? ¿Ella sabría algo o era más bien cuestión de ese instinto maternal del que habló? No quería hacerse ilusiones sostenidas por nada una vez más, pero no podía evitar que las palabras de Delia rondaran su mente. ¿En verdad existía la posibilidad de que hubiera algo más entre ellos aparte de amistad? Difícil saberlo cuando de momento parecía que ya no quedaba ni siquiera eso… pero, ¿Habría posibilidad de cambiarlo?
Quizás no… pero si era sincera consigo misma, sabía que todavía quedaba algo en ella que quería aferrarse a un ínfimo sí. O por lo menos arreglarse con él al grado de poderse marchar de esa casa y esa misión en buenos términos con el entrenador.
Vaya día que había sido ese para además tener que decidir si debía quedarse o no. Se dejó caer sobre la cama una vez más, esperando que el cansancio mental que sentía, la ayudara a conciliar un sueño rápido, sin importar que la noche no llegara aún. Había mucho que pensar, tenía que hacerlo, pero se tomaría su tiempo porque cualquiera que fuera su decisión final, tenía que ser una que simplemente no la lastimara más.
Cerró los ojos y un pensamiento prevaleció entre la conciencia y el sueño que comenzaba a llegar:
"Tal vez… debiera darle una última oportunidad a Ash…"
oOoOoOoOoOo
¿Cómo pudo ser tan ciego, tan inepto tan idiota…? ¿Cómo pudo tener la verdad ante sus ojos por tanto tiempo y simplemente no saberlo?
Llevaba años tratando de replicar aquella fórmula que siempre pensó que le daría una ventaja definitiva en esa intensa carrera por conquistar al mundo, pero estaba estancado casi dos décadas ya y seguiría estándolo mientras el imbécil que creó aquel poderoso suero no apareciera.
Nick nunca admitiría y él mismo tampoco, que la mente brillante de Aidan era irrepetible y por eso resultaba casi imposible replicar su trabajo… y lo volvió una tarea casi épica cuando resultaba ser que su sangre era también el ingrediente principal de aquella increíble formula.
Su mente o su esencia… Necesitaba por lo menos uno de esos dos elementos para continuar con sus planes y cuando supo de la existencia de un descendiente, de otra persona en el mundo con la misma genética, había una esperanza de por lo menos conseguir una de ellas, algo que sin duda por fin pondría en marcha sus "magníficos" planes….
Por alguna razón nunca imaginó que la gloria que tanto quiso obtener residiera en las manos de una estúpida chiquilla y además una que… ya había conocido.
Lo supo apenas vio por un segundo el retrato terminado por Nick quien sin duda le dio un buen uso a uno de los pocos y verdaderos talentos que poseía. Cada uno de los trazos resaltados por los vívidos colores de las acuarelas resultaban en esa pintura tan bien elaborada… de aquella jovencita con quien se cruzó brevemente cuando liberó a Nick de la cárcel de ciudad Viridian, apenas unos cuantos meses atrás.
Había sido un incidente tan fortuito con una niña tan insignificante que ni siquiera le dio importancia al motivo de que una entrenadora cualquiera pudiera estar haciendo en una estación de policía… ahora todo en torno a ese momento le pareció sumamente importante, porque ahora podía estar seguro que ese día, ella estaba allí para confirmar que… el enemigo de su padre realmente se encontrara en manos de las autoridades.
Una perversa sonrisa se dibujó en su rostro al saber que él se había encargado de robarle la tranquilidad ese día y no solo eso, él se encargaría de acabar con todo lo que ella atesorara: Su libertad, su valentía… y sabía que tarde o temprano, también acabaría con la vida de su padre y así pondría fin a esa absurda cacería solo para dar inicio a su ascenso hacia la conquista total del mundo entero.
Si lo único que tenía que hacer para conseguir todo por lo que tanto había trabajado, era destruir la vida de esa chiquilla, lo haría sin dudarlo.
- Creo que podría hablar con el Director de la división tecnológica, tal vez ellos podrían darnos una imagen más realista y exacta de esta niña y al fin podamos compararla con los rasgos de…
- No es necesaria tanta perfección y no creo tampoco sea necesario el reconocimiento facial. Por lo menos creo que con ella nos podemos ahorrar ese procedimiento. – Arrebató la libreta de bosquejos de manos de su subordinado y admiró por unos segundos la imagen de quien sentía, era la respuesta a todos sus problemas. Luego, volteó en dirección del rubio sonriéndole, demostrando así su satisfacción – Yo estoy más que convencido de que esta niña es la bastarda que estábamos buscando y… aunque estoy bastante complacido con este trabajo, – Señaló una vez más el retrato sobre el papel, – también estoy un poco decepcionado de ti, Nick. – Dijo aquello viéndolo burlonamente, de tal forma que le supo al desapruebo que siempre recibió por parte de su padre desde que era niño. – Porque… si no me falla la memoria, te encontraste con esa niña en diversas ocasiones, mismas que siempre estuvieron relacionadas con el imbécil de tu mejor amigo, ¿Y en verdad nunca sospechaste que podría tratarse de su hija?
- Yo… – Nick no sabía qué contestar y no podía decirle a Blake que dejara de molestarlo con lo que estaba mencionando, pues él ya se había recriminado exactamente lo mismo mil veces más. Recordaba cada vez que se encontraron y reconocía algo que le parecía extrañamente familiar en la pelirroja e incluso en más de una ocasión tuvo esa sensación de déjà vu al encontrarse con ella. Como si esas mismas palabras, esa misma batalla, esa misma actitud altanera… y esa intensa mirada ya lo hubiera atravesado antes.
¿Cómo no le pareció obvio que estuviera relacionada con Aidan cuando se enfrentaron en el laboratorio del profesor Elm? ¿O cómo no saberlo en el instante que la vio en casa del viejo?
Por eso había sido ella quien evitó que obtuviera la foto del estúpido de Aidan, por eso también quería salvar a los coordinadores en Goldenrod… Tal vez, sus desesperados intentos por cuidar de ellos se debía a que… tenía la certeza de que no eran a quienes realmente buscaban. Claro, si en algo se podría parecer al imbécil de su padre, sin duda sería en ese absoluto sentido de la justicia y sin duda por eso quiso ayudar a extraños que Sentinel no necesitaba… porque siempre fue ella el verdadero objetivo.
"No. no podría ser."
Había algo en él, que quizás solo era su maltratado ego que no le permitía creerlo del todo, porque entonces eso significaba que había estado persiguiendo un fantasma cuando la respuesta siempre estuvo en esa tonta e insignificante niña que se presentó ante él voluntariamente meses atrás . Tal vez, solo era que no quería admitir haber sido tan ciego y estúpido, pero al mismo tiempo sentía como si su instinto no se equivocara por completo y realmente no fuera ella a quien estaba buscando…
- Pero eso no importa ya, – Blake lo sacó de sus pensamientos con su voz autoritaria. – lo importante es que lo sabemos ahora y que sin duda compensaremos el tiempo perdido. Debería darte gusto, querido Nick, – Dijo un tanto alegre al momento de que le palmeó un par de veces la espalda aunque el rubió no entendía del todo la razón detrás de esa afirmación.
- ¿Debería?
- ¡Por supuesto! porque al fin tu sueño… bueno, por lo menos el más reciente se hará realidad. – Volvió a sonreír, deteniéndose brevemente en el marco de la puerta antes de reafirmar su siguiente plan. – Porque cada uno de los miembros de esta organización tendrá la tarea de encontrar a esa niña y traerla aquí, sin importar qué medios se requieran para conseguirlo.
Y sin más por decir, Blake se marchó para empezar a dar las órdenes necesarias para que se cumpliera tan rápido como fuera posible lo que acaba de sentenciar, mientras que Nick se quedó sorprendido y extrañamente quieto, aún pensando que había algo que no encajaba del todo en esa relación de Misty con Aidan, porque aún existía un grito desde lo más profundo de él mismo que le indicaba que simplemente… no había ninguno.
Pero no externó ninguno de esos pensamientos, al contrario, se sentía más que complacido al darse cuenta de que al fin conseguiría lo que tanto deseó cada noche desde lo ocurrido en Goldenrod: Misty se había convertido en el objetivo principal de todo Sentinel y era cuestión de tiempo para que la tuviera, al fin, a su merced.
oOoOoOoOoOo
Transcurrieron tres días, mismos que Misty usó en su totalidad para pensar todas sus opciones con sus obvias consecuencias y aunque su parte racional indicaba que si, lo mejor, lo más maduro era irse, volver a su vida habitual esperando lo mejor para Ash o incluso intentar integrar su familia como debía ser, pero desde la lejanía, ya sin tener que vivir o viajar con él… A pesar de que todo eso sonaba lógico, en el fondo de su corazón existía la inmensa tristeza de que, si dejara a Ash en ese momento, no fuese capaz de volverlo a ver y quizás pasaría tanto tiempo antes de hacerlo de nuevo que, cuando lo hicieran, fueran tan diferentes y tan… ajenos el uno del otro que simplemente no volverían a ser amigos de nuevo.
Pero entonces, recordaba que no es que lo fueran mucho ahora.
Aunque, estando juntos y más allí, confinados en la misma casa, tal vez tendría una verdadera oportunidad de recuperar esa amistad, esa que tanto significó para ella desde los diez años… esa que simplemente se negaba a dejar ir.
Entonces, a pesar de que resultara un tanto irracional, ya sabía lo que quería hacer y para llevarlo a cabo, tendría que hacer varias cosas. Tal vez no sería tan mala idea informar a Delia que, a pesar del constante dolor de cabeza que representaba su hijo, seguiría "cuidándolo", pero primero y como aún faltaban unos días para esa llamada, mientras tanto tal vez debería intentar acortar un poco la brecha que existía entre ella y Ash y es que, si había tenido oportunidad de pensar tanto las cosas durante varios días ya, era porque no fue molestada ni una vez por el joven en cuestión.
No se habían hablado en todo ese tiempo y por extraño que pareciera dado que ambos compartían un espacio muy limitado, ni siquiera se habían cruzado sus caminos.
Estando así la situación, una reconciliación se auguraba complicada, pero alguien tendría que dar el primer paso y siendo ella la actual interesada en que eso ocurriera, no le quedaba de otra más que salir de su habitación, buscarlo, conversar con él y… esperar por lo mejor.
Sin darle mayor rodeos, se dio ánimos, sintiéndose segura de estar haciendo lo correcto. Suspiró profundo y después de esperar unos cuantos segundos a que el valor necesario se manifestara en ella, al fin salió de su encierro, dispuesta a encontrar a Ash.
La primera parada fue la recamara del joven entrenador.
No estaba segura que tan bien la recibiera si en verdad estaba allí, es más, ni siquiera estaba segura de que atendiera su llamado y fue por eso que después de tocar un par de veces, hizo lo impensable y entreabrió lentamente la puerta encontrando… nada. Se alivió un poco al no verlo, sobre todo porque pudo haberlo hecho en algún vergonzoso escenario y si rompía con la privacidad del muchacho, tal vez lo haría enfurecer aún más.
Siguió su camino hacia la sala que además tenía el panorama de la cocina y no había nada allí, ni siquiera un objeto o un plato fuera de lugar lo que parecía extraño, pues era la hora en que normalmente sus compañeros de viaje ocupaban para desayunar.
Se dirigió entonces al siguiente nivel de ese Penthouse, dándose cuenta rápidamente que no se encontraban en el gimnasio y asumiendo que estaría en el último nivel, al que aún se rehusaba a visitar, no le quedaba más remedio que esperar a hablar con él en otro momento puesto que no se iba a quedar como tonta esperándolo en la puerta del jardín. Se giró con intención de regresar en sus pasos hasta la cocina e intentar prepararse de desayunar otra cosa que no fuera cereal cuando notó algo fuera de lugar en al otro lado del gimnasio, en el área que parecía ser ignorada por los tres adolescentes: había un montón de papeles en la mesa redonda de la pequeña biblioteca.
Aquello llamó su atención en primera por el lugar que ocupaban. En verdad no imaginaba a Ash o May haciendo algún tipo de investigación, ¿Entonces por qué ocupar esa zona de la casa? Se acercó para inspeccionar un poco más la escena, sintiendo más curiosidad al ver que debajo de todas las hojas blancas que apenas si tenían unas cuantas líneas impresas estaba también la tablet que usaban para ordenar todas las cosas que necesitaban.
¿Cómo ambas cosas tenían relación? Se preguntó con el aparato electrónico en mano, dispuesta a dejarlo donde lo encontró y quizás preguntar al respecto después, pero al estar la tablet desbloqueada sin querer y sin darse cuenta pulsó la función "imprimir" escuchando al instante el aparato trabajando en su petición.
Se asustó un poco con el sonido "extraño" y se sintió un poco… despistada porque nunca había notado la impresora que estaba en una de las repisas del segundo librero, después de todo, ella tampoco pasaba mucho – por no decir nada – de tiempo en esa zona de la casa. Recogió el papel que salió de la impresora una vez que esta terminó su trabajo y estaba decidida a dejarlo junto con las demás hojas, ahora entendiendo de dónde habían salido cuando no pudo evitar leer lo que realmente tenía entre manos…
- Son boletos… para un parque de diversiones. – Se dijo a sí misma aunque no estaba segura por qué lo había dicho en voz alta, como si esperara que alguien, quien fuera, incluso una entidad divina le dijera que, esos papeles no podrían ser entradas de nada, mucho menos a un parque de diversiones, sobre todo porque tenían nombres específicos a quienes pertenecían: May… y Ash, resultando también bastante abrumador que éstos también mostraban una fecha definida de cuando se debían usar… y era exactamente en dos días.
Se quedó pasmada durante más tiempo del que estaba dispuesta a admitir, ya que se generaban tantos pensamientos y tan apresuradamente que no había forma de poderlos procesar todos al mismo tiempo.
Recordó las veces que Ash negó salir del Penthouse, como si lo acusara del peor de los crímenes… ¿Fueron mentiras o sólo una muy buena actuación por parte del entrenador? Además, si ya lo hacía tan abiertamente, ¿Cuántas veces más lo había hecho? ¿Qué intentaba probar? Y sobre todo no podía evitar preguntarse: ¿Ya ni siquiera quería su compañía? Porque por más que revisó los papeles por vigésima vez, no encontró ninguno que fuera una entrada para ella.
Era cierto que había dicho tantas veces como le fue posible que no podías salir y que tampoco quería hacerlo, pero no imaginó que entre Ash y May ya realizaran planes como ese sin tomarla en cuenta… Tal vez estaba exagerando, pero sentía como si hubiese perdido algo importante en ese instante.
Fue entonces que volvió esa amarga sensación, esa impresión de estar cayendo irremediable y repetidamente en un torbellino del que no podría nunca salir: Ash la estaba haciendo a un lado completamente y ya ni para qué pensar en el hecho de que en verdad si había roto su promesa, misma que no tenía importancia o peso alguno, por eso lo haría de nuevo y de forma espectacular.
Y como si hubiese llamado con la mente al muchacho en cuestión, escuchó su voz proveniente del jardín:
"Voy a comenzar a preparar el desayuno, ¿de acuerdo?"
Una breve respuesta por parte de May y un alegre asentimiento por parte de pikachu le indicaron que él bajaría sin compañía y de pronto el sonido de la puerta al abrirse y sus pasos por las escaleras aceleraron su corazón, pero no huyó, solo se quedó quieta en su lugar, viendo al chico pasar y él sin duda hubiese seguido su camino hasta la cocina si no fuera porque alcanzó a vislumbrar algo ajeno a la biblioteca cuando pasó por allí.
La expresión desencajada en el rostro de Misty sin duda llamó su atención y detuvo su andar al notarla tan inmovil casi como una estatua decorativa de jardín, pero al cabo de unos segundos él terminaría en una posición similar cuando se diera cuenta qué sostenía la chica entre sus manos. No pensaba ocultarlo, estaba seguro de que tendría esa conversación con ella tarde o temprano, solo no estaba listo para hacerlo en ese preciso momento y no sabía cómo explicar lo que estaba por suceder.
- ¿Esto es…? – Para su suerte, fue la chica quien decidió romper el silencio aunque lo hizo apenas con un hilillo de voz – ¿Acaso tú… tienes planeado…?
- El viernes es la inauguración de ese, que será el parque de diversiones más grande de todo Kanto y tengo la intención de estar allí. – Sentenció rápido y sin titubeos lo que hizo a Misty sentir como si hubiese estado en espera de su ejecución frente a un batallón que terminó contundentemente con su labor.
Ya no había excusas, no existió ni una negación como en días pasados en los que seguía manteniendo la premisa de ser firme a su promesa, misma que realizó aquella maravillosa noche, varios días atrás. Y si ya no había negación, ya ni siquiera tendría caso pelear al respecto. Quizás fue ese pensamiento el que la dominó por completo a tal punto que volvió a quedarse quieta, sintiéndose como una tonta cuando no pudo ni siquiera pensar en una excusa convincente para ya no estar allí parada y regresar corriendo a su habitación.
- Por supuesto que te iba a hablar al respecto, – fue esta vez Ash quien quiso seguir la conversación para tratar de ignorar la extraña sensación de desdén que lo invadía – pero supuse que podría ser en otro momento…
- ¿Cuándo? – Preguntó apenas ignorando el amargo rastro que se hacía desde su estómago hasta su garganta. - ¿Cinco minutos antes de tu salida? – De verdad intentaba no sonar sarcástica, pues genuinamente quería respuestas, pero dados los sentimientos que recorrían cada parte de su cuerpo resultaba casi imposible que el chico no lo percibiera así y que comenzara también a contestar defensivamente.
- Por supuesto que no. Sabes que yo dije hace tiempo que respetaba tu autoridad y…
- Claro, porque es tan notorio que es así. – Casi gritó sosteniendo todos los papeles en una sola mano y los azotó contra la mesita donde estaban en primer lugar.
- ¡Hey! Yo he hecho todo lo que me has pedido desde hace tres meses.
- Y aparentemente hasta allí llegó tu capacidad de acatar órdenes.
- ¡No he hecho nada que me hayas prohibido hacer! Incluso hace poco dijiste que si quería salir, podría hacerlo.
- Pero tú… prometiste que… – Cada palabra que pronunciaba le costaba más que la anterior, sintiendo que rompería en llanto en cualquier momento y era algo que sin duda evitaría a toda costa. Apretó sus puños y calló por un segundo antes de continuar. – Hace días dijiste que no lo harías hasta que yo pudiera hacerlo, ¿o acaso no fueron esas tus palabras?
No, Misty no había imaginado eso, él lo había dicho con tal convicción que estaba seguro de llevarlo a cabo de la misma forma a como tenía la certeza de que algún día sería Maestro Pokémon… pero eso fue antes de saber que para ella, él solo era un niño fastidioso que se seguía aferrando a ella.
Vaya que en verdad era infantil porque, hasta donde sabía, parte de crecer y ser un adulto a veces significaba perder amistades y simplemente continuar como si nada, mientras que él sentía que un fragmento de él había perecido días atrás, cuando Misty le gritó lo que en "verdad sentía" y él decidió no permitir que eso lo aniquilara por completo.
¿Pero que lo acusara de no recordarlo? Él hubiera mantenido esa promesa hasta su último aliento… pero si ya no tenía caso, ciertamente no le daría la oportunidad a Misty de seguir hiriéndolo con el recuerdo de esa noche ni el completo rechazo hacía su persona, por eso, mantuvo tanto como le fue posible un rostro inexpresivo al contestar.
- Así lo dije, pero las cosas han cambiado demasiado… desde hace unos días. – Misty sin duda estaba más que consternada por la situación, pero sobre todo con la fría actitud de Ash, de todas formas intentó mantener la paz entre ellos y dijo de la forma más calmada que pudo:
- Mira Ash tal vez, lo que tú y yo hablamos esa noche no fuera tan importante para ti, pero…
- Sí, lo fue, – interrumpió Ash y con esas tres simples palabras destrozó a Misty, aunque aún le quedaba más por decir. – aunque solo fueron niñerías y tú y yo ya… no somos más unos chiquillos ¿no es verdad? No hay razón para mantener promesas tontas como si en verdad representaran algo de vida o muerte.
- Si son importantes… cuando prometes algo a tu mejor amigo y eso somos… mejores amigos. ¿No Ash? – El largo silencio y el titubeo que alcanzó a distinguir en los ojos del muchacho comenzaron a ponerla nerviosa, sin pensar que cuando hablara se sentiría mucho peor.
- Yo… ya no estoy seguro de eso.
En su corta existencia, podía tener tanta certeza de tan pocas cosas que, era fácil recordarlas y una de ellas era que la amistad que Ash brindaba era básicamente un privilegio permanente ¿y de pronto sería ella la única persona a la que se le retiraría? Eso tenía que ser una equivocación, una mala pasada de su mente ya trastornada por tanta pelea absurda porque ya comenzaba a escuchar cosas que simplemente no podían ser verdad y Ash tendría que aclarar esa situación tenía que aclararlo de inmediato, por eso, aunque le estuviera costando trabajo hablar, tenía que realizar su siguiente pregunta.
- ¿Así…? ¿Así es como en verdad piensas?
- Pues… tú lo dijiste hace unos días, ¿no es así? ¿No dijiste acaso que preferías a cualquier otra persona presente aquí y ahora? Y bueno yo…
- Fue solo una pelea, Ash. Nos hemos dicho cosas peores y…
- Si bueno, yo ya me cansé de pasar el tiempo peleando contigo.
- ¡Pero…!
- Y no busco hacerlo ahora tampoco, Misty. Ni siquiera estoy enojado por eso. En todo caso, tuve tiempo de asimilarlo y llegué a la conclusión de que…
- ¿Que no somos más amigos?
De nueva cuenta el silencio se instaló después de esa fatal pregunta y dentro de sí mismo ya consistía una respuesta, una que también se acentuaba en una extraña tristeza asomada en sus ojos color miel. Pasaron varios segundos sin que Ash se atreviera a confirmar tan infame afirmación, Misty incluso sentía que en cualquier momento, el joven se daría media vuelta, dando así por concluida esa conversación y de paso, terminar de cercenar el ya dañado lazo entre ellos, pero como si de pronto sintiera algo de lástima por ella y quisiera regalarle un último atisbo de compasión, agregó:
- Podemos serlo, pero no por eso debemos estar todo el tiempo juntos porque justo como dijiste que preferías que yo no estuviera aquí y justo ahora yo… no estoy seguro de querer seguir estándolo.
Misty se mantuvo callada y quieta, procesando lo absurdo de la situación porque Ash estaba tomando una decisión muy importante basándose en una falacia. ¡Por supuesto que ella lo quería allí! No podría ser de otra forma, ¡todo ese viaje literalmente no tendría sentido sin él! Pero sabía que era un argumento que no podría darle al entrenador, no sin enterarlo de toda la verdad. Además, ella solo había dicho esas cosas en un momento de arrebato, ni siquiera recordaba las palabras exactas que utilizó, pero al parecer el entrenador incluso se las había aprendido de memoria.
Toda esa situación parecía una exagerada consecuencia de sus propias acciones, mismas que a su parecer ni siquiera debían de existir porque siempre que discutían terminaban por arreglar todo. ¿Por qué de pronto existía esa negativa por parte de Ash por hacer las paces? Y sobre todo, ¿Por qué decía todo aquello como si no le afectara en lo más mínimo? Como si distanciarse de esa manera no representara ni un problema para él… lejos estaba de ver a través de esa fachada de frialdad e indiferencia y que pudiera identificar con facilidad que en él habitaban los mismos sentimientos que ella albergaba… pero no había tiempo de percatarse en cosas tan ambiguas como esas cuando lo último dicho por el entrenador traía una duda muy seria, una que cambiaría para siempre el rumbo del viaje, de esa convivencia y probablemente el rumbo total de sus vidas.
- Estás hablando de que ya no deseas estar todo el tiempo encerrado… ¿o de que ya no quieres…? – le costaba mucho hacer la pregunta porque había muchas maneras de hacerlo y muchas más de interpretarlo, así que la realizó lo mejor que pudo. – ¿Tu ya no quieres formar parte de esta misión?
- No he sido de mucha utilidad en la misma, ¿no es así?
- Eso no es lo que yo pregunté.
- Lo que ya no quiero es…
Ash no era capaz de completar la frase y decirle de frente a Misty que ya no deseaba seguir siendo herido por ella, pero la pausa increíblemente larga que hizo solo dio pie a que Misty hiciera sus propias interpretaciones de lo que no le estaba diciendo y para ella, lo que Ash no se atrevía a decir era que… ya no quería seguir a su lado.
La total cobardía se apoderó del joven y trató terminar con esa interacción que, ante todo pronóstico estaba terminando de derrumbar lo que pensó ya solo eran escombros de sí mismo.
- Yo ya no quiero… hablar más de esto, por lo menos no por ahora. Creo que… unas horas separados nos harán bien para aclarar nuestros pensamientos y podamos hablarlo después de unas horas de distracción.
- ¿Así que definitivamente vas a ir?
- Si. – Sentenció, haciendo enfurecer por completo a Misty quien no pudo evitar responder irónicamente.
- ¿Y luego que? Vamos a hablarlo muy tranquilamente el sábado por la mañana, ¿verdad? – Ash ignoró la amargura en el tono de voz de su amiga, pues en verdad trataba por una vez en su vida, de ser alguien… civilizado y lo estaba haciendo a costa de demostrar cuán mal se sentía con toda esa situación.
- Yo creo que sería lo mejor. Incluso sería bueno para ti pensar mejor ciertas cosas.
- Ya. – Dijo por fin harta de todo, de esa conversación y de querer convencer a Ash de cumplir infantiles promesas; harta de sentirse herida y olvidada con sus acciones… harta de él. – Haz lo que quieras, como si me importara. – Concluyó con enérgica voz mientras se dirigía hacia las escaleras, apenas empujando con su palma el pecho de Ash ya que el joven estorbaba su camino. Él no puso resistencia al rudo contacto que duró solo un segundo y tenía toda la intención de quedarse callado y dejarla marcharse, pero de pronto se giró un poco y levantando ligeramente la voz se dirigió hacia la entrenadora.
- Sin duda podemos hablar mejor de esto el sábado y…
- Lo que tu pienses me da igual. – Casi gritó mientras corría hacia su habitación y en su mente agregó una frase casi con rabia:
"Como si ese día yo fuese a estar. No lo haré, ya no estaré y no volverás a verme nunca más."
Había tardado días en decidirse a intentarlo, a no salir huyendo y quedarse junto a Ash. Pasó horas convenciéndose a sí misma que realmente era lo mejor… y solo le tomó unos minutos de otra devastadora interacción más con el entrenador para darse cuenta que estaba terriblemente equivocada.
Así que en ese momento tomó la decisión contraria e inamovible de terminar con esa convivencia que claramente estaba dañándolos tanto.
Entonces, el viernes que estaba a dos días de distancia le pareció de suma importancia, porque no solo se harían los " maravillosos" planes de Ash, sino los suyos también: porque no se esperaría a que pasara la semana que había pactado con Delia, sino que hablaría con ella ese día también y le confirmaría lo que ya habían hablado antes y… mientras Ash pasaba su gloriosa tarde en el parque de diversiones, ella estaría preparando todo para irse muy lejos y no volver…
No había nada que "hablar" ni "decidir" el sábado porque ella ya habría determinado el rumbo de todo, desde ese momento… y el momento que Ash esperaba hablar con ella… simplemente no estaría más allí.
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Casi tres días transcurrieron desde que Blake declaró que buscarían a Misty en cada rincón del planeta y no habían encontrado nada.
Era realista, de verdad no esperaba localizarla segundos después de esa orden, pero imaginaría que el líder de una organización como Sentinel, con todos los recursos humanos y tecnológicos que esto conllevaba, ya tendría por lo menos una pista, un rastro, algo que le indicaran que la chiquilla por lo menos aún era parte de esa dimensión y no se había desvanecido en la nada… Igual que Aidan.
- ¿Y bien? – Habló casi con furia al asustado recluta frente al computador – encontraron aunque sea algo en las cámaras de seguridad? Tienen acceso a todas las que existen en Goldenrod, no es así? ¿No fue eso lo que dijo días atrás?
- Sí, señor… pero…
- Señor Andrews, cuando se le encomendó esta tarea dijo que sería "pan comido" dar con una "simple niña." ¿No fueron esas sus palabras?
- Así fue, pero ya hemos revisado cada grabación de todas las cámaras de seguridad tanto propiedad de la ciudad como las privadas y…
- ¿Y?
- No existen imágenes donde aparezca ninguna niña con la descripción que nos proporcionó, señor.
- ¡¿Cómo es eso posible?!
-Si me permite mostrarle, – Otro de sus subordinados intervino al rescate del señor Andrews, tratando de explicarle al atemorizante teniente rubio el único hallazgo que habían hecho hasta el momento. – Como dijo mi compañero, no hay ni una imagen donde aparezca la señorita como tal, pero sí pudimos encontrar que en algunas cámaras de seguridad en esta zona de la ciudad, hubo ciertas anomalías después de que nuestros agentes estuvieran en la copa Wallace.
- ¿Qué quieres decir con "anomalías"? – Preguntó más calmado, aunque no por eso causaba menos miedo al hombre que comenzó a enseñarle lo recabado en varias pantallas, cada una mostrando sitios y momentos diferentes de metraje. Nick notó lo obvio en todas ellas: no aparecía "nadie", pero había "algo" extraño. Observó con detenimiento genuinamente interesado mientras el especialista comenzaba a explicar.
- A simple vista no hay nada en todas estas grabaciones, excepto que todas presentan significativas pérdidas de información…
- ¿Eso quiere decir que…?
- Minutos y en algunos casos horas completas fueron borradas de ellas e incluso le puedo asegurar que se hizo un trabajo minucioso al eliminar ese material, pues no es posible recuperar nada de los dispositivos, ya lo hemos intentado.
- Entonces es posible que esa niña, estuviera en esas zonas y que…
- Alguien cubriera su rastro.
"Mocosa Astuta"
Pensó furioso, aunque se preguntaba cómo una niña tan… común, tenía las habilidades para hacer algo tan complejo que ni todo un equipo de especialistas en Sentinel podían deshacer su "buen trabajo".
¿Será ella o sería el mismísimo Aidan quien la encubría? Porque el único objetivo que los había burlado tan efectivamente por tanto tiempo había sido él… y claro, resultaba lógico… si se trataba del padre de la chiquilla.
Pero de todas formas, ella era solo una niña y diecisiete años después de que Aidan se le escabullera, habían pasado muchas cosas, entre ellas, saltos importantes en el avance tecnológico. Tenía más recursos para encontrar a Misty, sobre todo porque solo habían transcurrido un par de meses desde su "desaparición" y no años como su ex colega… A ella si la iba a localizar, sin importar el precio, porque sabía que, al capturarla, solo era cuestión de tiempo para que su padre por fin emergiera de cualquier buen escondite en el que llevaba años refundido.
Al atraparla a ella lo atraería a él también. El tener a ambos era casi una realidad.
- ¿Y hay algo de utilidad que si me puedan decir?
- Hasta ahora solo sabemos el área donde se presentaron estas anomalías y también podríamos determinar hacia dónde se dirigió después de estar en Goldenrod.
- ¿Y por qué están tan seguros que no se encuentra escondida en esa ciudad?
- Porque no hubo otros casos de pérdida de información en ninguna otra fecha.
- ¿Y bien? ¿Hacia dónde se dirigió?
- Creemos que ella fue hacia el norte, señor. – Nick se masajeó la sien en un notorio gesto de frustración.
- ¡Diganme algo que no sepa! ¿No teníamos ya el reporte de Fisher, el general a cargo de la búsqueda que envié hace tres meses diciendo que el cadete Payne estaba en esa zona?
- S-si señor…
- ¡Entonces denme información nueva! ¡¿Dónde exactamente pudo haber….?!
"…Yo estoy seguro que estuvo viviendo por lo menos dos semanas en el pueblo de Hazel, señor."
La voz llamó la atención de todos los presentes en esa sala llena de computadoras y monitores, siendo Nick el primero en reconocer el rostro molesto de uno de sus reclutas, uno que no había visto en casi tres meses.
Dos miradas azules se encontraron y eran un mismo reflejo de frialdad y desprecio. A Nick parecía importarle muy poco la forma tan desaliñada en la que se encontraba aquel recluta quien desde el día que se enfrentó con Misty en el pueblo que mencionó, había estado en la cárcel sin que nadie de su organización hiciera algo por liberarlo… hasta apenas unos días atrás.
Por su parte Travis no estaba nada contento, haber sido abandonado a su suerte no ayudaba a la creciente furia que lo aquejaba y no sentía muchas ganas de cooperar, pero sabía que no era opcional.
- Agente Payne, – Habló como si el sujeto en cuestión fuera insignificante para él y su ausencia en Sentinel se debió solamente a unas vacaciones. – Hasta que nos honra con su presencia. – El mencionado gruñó por lo bajo, casi mordiéndose la lengua para evitar decir algo indebido a su superior. – Si fuera tan amable de compartirnos lo que sabe con respecto a nuestro objetivo, quizás así podamos terminar por fin con esta misión.
Travis volvió a dedicarle una mirada cargada de odio al teniente que solo se limitó a cruzarse de brazos, esperando que comenzara a hablar, algo que hizo a pesar de sí mismo, pues recordar cómo había perdido ante una insignificante niña tampoco era mucho de su agrado.
- Esa… pelirroja… la vi en las calles del centro en el pequeño poblado al pie de la montaña de Hazel, exactamente dos semanas después de la copa Wallace. Parecía que estaba viviendo allí desde entonces. – Nick pareció exasperado por tan corto informe y no dudó en gritarle expresando así su frustración.
- ¿Eso es todo? ¡¿Acaso no pudo reportarnos esto en cuanto la vio hace tres meses?! – El joven de ojos azules intentaba no explotar de igual manera, puesto que no tenía la autoridad sobre el teniente que sin reservas le gritaba como si fuera un completo inútil. Utilizó todo su autocontrol para no responder indebidamente y solo agregó entre dientes:
- Ella no me dio la oportunidad, señor.
Fue hasta ese momento que otros cadetes que lo habían escoltado entregaron un folder a Nick, mismo que contenía el reporte policial, donde estaban detalladas las condiciones en las que lo encontraron al momento de su captura: casi desnudo, atado, refundido en un contenedor de basura y presentando algunos golpes, siendo el más notorio un ojo morado.
Nick no era una persona que sintiera gracia de prácticamente ninguna situación, pero al leer eso, involuntariamente soltó una ligera risotada.
- ¿Acaso las autoridades lo maltrataron de esa manera, señor Payne? – Travis no pudo contenerse más y desahogó su enojo contenido en un grito.
- ¡No fue la policía, fue esa niña! ¡Ella me inmovilizó antes de que yo pudiera avisar al general que…!
- Suficiente de excusas, no me interesan sus problemas personales, lo único que importa es lo que descubrió de nuestro objetivo.
- Solo que vivía allí y estaba muy consciente de… nuestra organización. Ella sabía cuál sería su destino si caía en manos de Sentinel. Por eso, casi estoy seguro de que escapó de allí; aunque desconozco el camino que tomó, casi estoy seguro que pensó en irse lo más lejos de Johto como le fuera posible.
- Bueno, eso tampoco es de mucha ayuda, ¿no cree señor Payne? Quizás fuimos muy benevolentes con usted al sacarlo de prisión, pero es un error que podemos remediar inmediatamente. – Los cadetes que lo escoltaban comenzaron a empujarlo hacia la salida sin tener una orden para ello, pero todos en esa sala incluyendo Travis, sabían que su destino sería una nueva cárcel, solo que a diferencia de la policía, ellos no lo iban a tratar ni siquiera con un poco de humanidad. Al darse cuenta del predicamento en el que estaba, el joven forcejeó con sus captores, tratando de liberarse, hacer algo para evitar ese nuevo y cruel castigo. Pudo zafarse de uno de sus verdugos y avanzó un par de pasos hacia Nick para gritar la única pieza de información que podría cambiar la silenciosa sentencia de Nick en su contra.
- ¡Yo sé que lo que digo les será útil! ¡Revisen las cámaras de seguridad en el puerto, en el tren magnético y en el aeropuerto de Goldenrod en las siguientes veinticuatro horas de mi captura! ¡Ella aseguró que ese era todo el tiempo que necesitaba para escapar! – Toda la sala se quedó en total silencio mientras Nick y Travis se miraron fijamente por varios segundos.
El teniente sin duda notaba en el semblante de aquel cadete algo más que su obvio enojo hacia él y hacia la organización que lo dejó en manos de las autoridades, pues también reconocía una determinación para hacer todo lo posible para lograr su cometido… Sin duda quería encontrar a Misty y causarle el mismo dolor y humillación que le causó… Nick sonrió para sí.
"Bueno, ella sufrirá mucho más."
No le contestó nada a Travis y solo se giró en dirección a los especialistas, haciendo un simple gesto en confirmación para que acataran la sugerencia del joven, siendo el señor Andrew quien entendió lo que debía hacer a continuación y comenzó a buscar en los puntos mencionados y en la fecha que Travis les indicó. Como le habían dicho a Nick, en esa ciudad no existía más "información faltante" por lo que, sí estaban en lo correcto, no tardarían en localizarla… pero uno de sus colegas echaba por tierra esa teoría cuando informó:
- De nuevo, señor, no hay nadie con las características de la señorita en… – Él y otros especialistas más enmudecieron al revisar las cámaras dentro de uno de los trenes a la una y cinco de la tarde del día siguiente a la captura del agente Payne. El silencio de sus empleados sin duda atrajo la atención de Nick que en un segundo estaba viendo el monitor que todos parecían inspeccionar con atención.
- ¿Qué sucede? ¿Encontraron algo? – Preguntó ansioso.
-Eso creemos señor. – Volvió a señalar varias grabaciones en la estación de tren del día en cuestión para explicar lo que creían que habían descubierto. – No hay nadie con las características particulares de la chica, pero el reconocimiento facial detectó a alguien con su misma estructura y aquí... – Señaló con el dedo una grabación donde se podía ver una jovencita de rubios y largos cabellos, vestida de manera elegante, sentada en uno de los vagones del tren.
- ¿Ella qué? – Preguntó impaciente a lo que el hombre no respondió sino que empezó a teclear funciones en su computador. Primero, la grabación se amplió mostrando solo el rostro de la chica en cuestión, después, con una tecla comenzó a pasar cuadro por cuadro de esa grabación para mostrar cómo en una décima de segundo era una chica rubia… que, al jalón de uno de sus mechones por parte de otra pasajera… en el siguiente cuadro se dejó entrever ligera y brevemente una porción de cabello naranja.
- Esa chica rubia… Es en realidad la señorita que busca, señor. – Al escuchar aquella afirmación Nick no pudo evitar sonreír con satisfacción y más cuando hubo otro hallazgo por parte de su equipo. – Ella salió en ese tren con dirección a Ciudad Azafrán, en la región de Kanto.
Si pudiera demostrar del todo las emociones que como espuma se regaban en su interior, seguramente terminaría bailando en frente de todos o riendo a carcajadas como desquiciado porque, sin duda en ese momento confirmaba lo que venía pensando desde días atrás.
"Estamos a solo pasos de encontrarte… querida Misty y estoy seguro de que nos veremos muy pronto…"
Les vuelvo a recordar que si me matan no sabrán que pasa después, así que les conviene que siga con vida. Si les parece que no pasa nada y se la viven peleando, bueno era necesario llegar a un punto en el que los dos estuvieran como tan hartos del otro para que pasara algo así de "malo" sin ser realmente tan terrible su situación, solo lo perciben así porque el encierro y sus propios sentimientos así se los han hecho creer (ya vivimos una pandemia, ya sabemos lo que es) y aunque no lo crean... estos serán los últimos momentos tranquilos antes de mucha mucha mucha acción y muchas revelaciones y demás cosas que aunque no me crean y a pesar de los años las tengo bastante claras, tan así que yo creo ya se dieron cuenta que hay detalles que parecen insignificantes pero son importantes para cosas que van a pasar (como que May hiciera que se viera el cabello de Misty en el tren por breves segundos hace seis capítulos, así que... nunca es mala idea releer, yo nomás digo) En fin, el siguiente cap es importante y un poco más fácil de escribir para mi porque es cuando ya se ponen en movimiento mucho de las futuras tramas así que, en teoría, debería estar mucho más rápido. No sé que más decirles más que en verdad amo escribir y quisiera hacerlo todo el tiempo, pero a veces la vida no me lo permite, igual se hace el intento para traerles más de esta y otras historias empezadas y quizás hasta algunas nuevas.
En fin, eso es todo por ahora, si quieren hablar conmigo sobre lo que pasa en este fic y bueno... quejarse siempre me pueden contactar por DM o búsquenme en Facebook yo feliz de platicar sobre el pokeshipping todo el tiempo. ¡Nos vemos en la próxima actualización!
Canciones que inspiraron este capítulo: Te alejas más de mi Esteman y Daniela Spalla, Bumper Cars de Alex & Sierra y Guerra y Paz de Sahara y Santi Balmes (pura tragedia en esas canciones por obvias razones)
Por cierto debo la contestación de los reviews pasados, en esta semana sin falta se los contesto, muchas gracias por todos sus comentarios, los amo y los tomo en cuenta como no tienen idea.
Mistyket. Yo sé que siempre defiendo un poco más a Ash, pero yo digo que no es del todo su culpa que tenga sus sentimientos tan echos... bola. En cuanto tus teorías sobre Misty... bueno aquí todavía no se ve si van por el mismo camino o no porque tenía cosas que explicar con respecto a cositas sueltas de los capítulos pasados que tenía que empezar a ir atando y pues aquí estamos. Y como dije, creo que vas a seguir odiando a May y sobre Ash... de verdad he tratado justo eso, que no sea malintencionado o sea no hace las cosas por joder, sino por ignorancia, por dolor... por todo pero no por mala onda porque justo no podría después redimirse sin importar lo que hiciera, así que... por eso tantas vueltas a las cosas que sienten tanto él como Misty, pero bueno, ya me dirás que tan bien hice esa parte. Espero tus regaños sobre lo que pasó aquí. ¡Y feliz cumpleaños! Espero que tu regalo no te haga enojar mucho jaja
Belen. Si... solo era tu mente pervertida jaja. Espero te guste este capítulo también. Te diría que me mandes mensaje por whats, pero ya sabemos que eso no va a pasar. Espero todo esté bien contigo.
Leeeooo. Espero ya te hayas dado la oportunidad de leer mi fic y sino todavía estás a tiempo porque aún faltan muchas cosas por pasar en esta historia. Gracias por tu comentario, en verdad me dan ganas de seguir escribiendo pensando en los que también disfruten de leerlo y si compras unas buenas cervezas... pues invítame :P
RouseDragusha. Tu y muchos más esperan que se muera el advanced, pero sigue siendo necesario, al menos por ahora y bueno, no pensaba ya poner como flashbacks sobre Aidan, pero también creo que ayudan a entender más toda la historia y pues... a mi también me gusta imaginar más sobre esa "historia pasada" así que tal vez llegue a haber algún otro. Espero te guste este nuevo capítulo.
Soldado Dragón. May no terminará tan mala de novela, ya verás. ¡Gracias por leer!
Elphaba Lii. Jajaja yo sé que solo amas a Drew y no, tu mente perversa andaba muy lejos de las ñoñadas que realmente pensaba Ash jajaja y la verdad que bueno porque está bien que necesite el advanced pero no es para tanto y pues.. ¿Ya cuantos años tiene tu hijo? n_n' Siento mucho la tardanza, voy a tratar de apurarme y si yo también soy mega fan de Aidan y pues solo pasó un año desde mi ultima actualización, espero los que siguen lleguen mucho mucho mucho mas rápido, espero que me sigas leyendo a pesar del tiempo.
CELMYAEPYEN.06. Bueno seguramente ya estás más que recuperada de tu accidente, ¡yiei! Creo que vas a seguir odiando a May un poco más y si justo, si solamente hablaran hace rato que se hubieran arreglado y hasta andarían yo creo, pero así pasa con la gente a veces, no se dicen nada y los problemas crecen y si justo, pensé que era la única que disfrutaban de sus interacciones... negativas, pero bueno, jajaja me gusta la tensión y el enemy to lovers ni se diga jajaja y pues algún día los malos tenían que ir tras ellos o esto no se pondría todavía más bueno. Espero que este capitulo despejara algunas dudas y sino... a seguir leyendo, espero tu review esperando que te siga gustando la historia n_n
Nana Meza. ¡Gracias por seguir leyendo! De verdad ya me voy a apurar para que veas notificaciones más seguido.
Brocki. Creo te voy a terminar de dar un infarto por tanta emoción tan seguido jaja pero igual espero sea otra actualización de tu agrado y no quieras tanto matar a May (o a mí)
Yachan. En serio son unas mal pensadas jajaja claro que Ash no le quería proponer... eso y si los malos eran peligrosos, imagínate ahora que saben más o menos por donde anda Misty (grita en fanficker) en fin, espero me sigas leyendo querida Yachan.
Eimi. Pues no creo que su sangre les ayude mucho a los malos pero eso es lo que ellos creen y ya con eso será peligroso para ella y si Ash la hará en algún punto de héroe.. ya se verá (guiño guiño) Espero sigas disfrutando de esta historia.
LadyKya0. Uf, yo también quiero ver la cara de quedé de Ash cuando sepa toda la verdad, solo esperemos que para entonces no sea muy tarde para muchas cosas (para salvarla por ejemplo) y ¡si! Justo a mi también la adultez me hace pensar que están bien pen... pero luego veo gente de mi edad cometiendo ese mismo error y ya no lo siento tan de ficción jajaja y en cuanto me trata la vida... pues... tengo salud y eso es lo importante jajaja
Tibetana. No importa que te tardes en dejar review, siempre seré feliz de recibirlos así hayan pasado meses n_n Y pues son muuuuuchas dudas que yo sé no se resolvieron en este capitulo pero de a poco lo harán en los que siguen, espero no me odies por eso y sigas leyendo aunque te haga sufrir.
Lorien. Sorry for the bad english, I don't use it a lot, so... All I have to say is, that the way you are thinking about May and Ash complicating things is... well, what most of readers think and, I agree they are foolish people, but again, is about their ages and inexperience in life and feelings rather than bad intensions. And I agree what you said about Misty, she is is strong but at the same time very emotional girl and she needs a lot of love, that believe it or not, it's my intension in this fic. Anyway thanks a lot for your review and for reading, it means a lot to me.
