Disclaimer: Todos los personajes y el universo de Naruto, le pertenecen a Masashi Kishimoto.


El amor en el ojo ajeno

Sentada en su sitio de la mesa con el mentón apoyado en la mano izquierda, Sakura dejó escapar un sonoro suspiro. Llevaba días dándole vueltas a lo mismo, antes de eso había estado segura de que, en realidad, esta bien así y era perfectamente feliz con su vida tal y como era, pero de un tiempo a esta parte… exactamente 6 días, desde que Shino se hubiese dejado ver por primera vez con su radiante esposa, Sakura se había dado cuenta de que a sus 24 años estaba total, completa e irremediablemente sola.

Eso y que prácticamente toda la aldea estaba sumida en una especie de hervidero de amor verdadero por todas partes.

Luego de ver a Shino con su bonita, y sorprendentemente nada parecida a un insecto, esposa, había comenzado a fijarse casi obsesivamente en la forma en que las parejas que conocía se demostraban amor. Naruto y Hinata eran, probablemente, los más obvios, el rubio prácticamente andaba por ahí con los ojos convertidos en dos corazones rojos y Hinata bueno… era Hinata, no dejaba de sonrojarse por cada estupidez que decía el cabeza hueca de Naruto. Eran casi demasiado melosos y un poco torpes para el gusto de Sakura, que aunque costase creerlo había cambiado mucho a lo largo de los años, sin embargo, durante los últimos días había descubierto cuanto los envidaba.

-¿Qué haces?

La voz de su exsensei y el peso de su cuerpo hundiendo la tabla de la banca en la que estaba sentada la sacaron de su ensimismamiento autocompasivo teñido de un toque fuerte de envidia.

-Solo pensando…- contesto mientras recibía el plato de comida que este le ofrecía- ¿Te has dado cuenta de que todo el mundo parece estar felizmente enamorado?- pregunto mientras recibía el refresco y lo acomodaba junto a su plato.

Kakashi se encogió de hombros con gesto ausente y luego se quedó mirando su propio plato de comida con un poco de preocupación. Sakura rodó los ojos.

-No se porqué te empeñas en pedir comida en lugares públicos si luego no vas a probar bocado por no quitarte la máscara.

-Tengo mucha hambre- se quejó Kakashi bajando los hombros.

Sakura soltó una carcajada. Probablemente arrastrarlo a la feria de año nuevo no había sido la mejor idea del mundo pero siendo sincera, no tenía a nadie más a quien obligar a ser su compañía, no estaba dispuesta a permitir que ninguno de los dos se quedase encerrado y solo en su casa durante las fiestas, y la feria era muy bonita.

-Espera- dijo tomando a Kakashi por el brazo y sentándolo de espaldas a todo el mundo, justo frente a ella- Ya está, aun será arriesgado pero puedes bajarte la máscara si te mantienes alerta.

Como toda respuesta Kakashi se quitó la tela de la cara de un tirón y se llevó un buen montón de fideos a la boca. Sakura sonrió.

-Ahora- dijo continuando con el tema que le obsesionaba- Ahí están Ino y Sai- Kakashi se acomodó la máscara y volteó a ver por sobre su hombro sin ningún disimulo- ¡No mires así idiota!- le reprendió tomándolo por la barbilla y obligándolo a mirar en su dirección.

Kakashi volvió a encogerse de hombros, se quitó la máscara y siguió comiendo.

-Ellos no se demuestran amor abiertamente- continuó ella como si Kakashi le hubiese animado de alguna forma- Si los ves caminando por la calle no te imaginas que están casados, por Kami, ni si quiera se toman de la mano- hizo una pausa estratégica para ver si suscitaba alguna emoción o interés por parte de su interlocutor pero Kakashi continuó comiendo tranquilamente.

-Kakashi…

-Te estoy escuchando- respondió el aludido- Uno no se imaginaria que están casados…

Sakura asintió y volvió a fijar la vista en su par de amigos que paseaban a paso lento por la feria algunos metros más allá.

-El punto es- continuó- Que si los miran con atención y conociéndolos como yo lo hago, puedes ver las pequeñas señales, la forma en que Sai la observa a menudo, cómo a veces estira su mano y captura un mechón de pelo de Ino en sus dedos, o cómo ella se pone colorada con cada pequeño alago que el idiota sin tacto le hace.

Kakashi se enderezó un poco y le apunto con el tenedor.

-Estas asustándome- dijo- ¿Cuánto tiempo llevas espiando a esta pobre gente?

Sakura frunció el ceño un poco, tomó una servilleta y se la alcanzó al hombre frente a ella para que pudiese limpiar los restos de soja de en su rostro.

-No espío a nadie- se defendió- Simplemente decidí poner atención a lo que estaba frente a mis ojos.

-Aja…

El ninja, que curiosamente también era el Hokage, terminó de comer, recogió todo y lo tiró al bote de basura junto a ellos, rodeó la mesa y volvió a ocupar su lugar junto a Sakura. Sus ojos siguieron el dirección de la mirada de su exalumna y descubrió que esta vez sus víctimas eran Shikamaru y su bonita esposa rubia de Suna.

-Oye no has comido nada- dijo.

Sakura no respondió y a pesar de seguir con la vista fija en la pareja a lo lejos, una de sus manos busco a tientas los palillos. Kakashi se los alcanzó sin que se los pidiera y abrió su refresco para cuando dentro de 5 segundos más se quemara la boca por no soplar el ramen antes de comer.

Sakura se llevó los palillos a la boca y…

-Hijo de la gran…!-gritó sorprendiendo a varias personas que pasaban cerca de su mensa en aquel momento, una señora se inclinó y cubrió los oídos de su hijo con las manos mientras Sakura continuaba con su florido vocabulario y estiraba el brazo para recibir el refresco que Kakashi le ofrecía.

-Esta caliente- dijo como si fuese necesaria una aclaración.

-Así veo…

El líquido frio calmó la quemazón en la lengua de la muchacha que, contrario a los deseos de Kakashi, se encontró rápidamente de ánimos para seguir hablando.

-Temari es una chica muy fuerte, con mucho carácter, sin duda mandonea al vago de Shikamaru a su antojo pero él parece completamente loco por ella.

Kakashi los observó y no pudo comprender de donde sacaba tal conclusión su compañera. Él conocía muy bien al Nara, trabajaban juntos todos los días, codo a codo y sin embargo, aunque sabía que quería mucho a su esposa, jamás lo había visto "loco por ella", al menos no en público.

Abrió la boca para decir algo pero luego desistió.

-Quiero decir, no es evidente a simple vista, pero el mero hecho de dejarse arrastrar a la feria cuando sin lugar a duda preferiría estar echado en cualquier parte mirando el cielo, ya es mucho decir, y ni hablar de las incontables veces en que se ofreció para ir el mismo ¡CAMINANDO! A Suna a llevar algún recado cuando aun no estaban casados… por favor solo lo hacía para verla.

Kakashi suspiró pensado en lo mucho que le gustaría estar en casa viendo el especial de Icha Icha en la televisión que se había comprado especialmente para la ocasión.

-Y yo que pensé que lo hacía porque le era incondicionalmente fiel a su querido Hokage…

Sakura le plantó un fuerte codazo en la costillas.

-No seas egocéntrico Kakashi- dijo inmune al tono sarcástico que él había empleado- Sólo estaba enamorado.

A eso le siguió un silencio durante el cual Sakura suspiró, se acomodó un poco en su asiento y volvió a suspirar. Kakashi le observó de reojo, estaba muy bonita con su kimono tradicional color rosa que combinada a la perfección con su cabello, y eso lo sabía porque la mujer lo había arrastrado por medio pueblo para comprarlo, y había enumerado los pro y los contra de cada traje, vestido y kimono que habían visto. Al final, él había opinado que un kimono sería mucho más adecuado para la ocasión y por abrir su inmensa bocota ahora estaba metido, también, en un incómodo traje tradicional negro que Sakura había comprado para él.

Sakura volvió a cambiar de posición y observó como Kakashi se enderezaba y olfateaba algo. Sonrió, seguro se le estaban antojando los Mochis del puesto en la esquina.

-Podríamos ir por unos Mochis- sugirió a sabiendas de que él no diría nada, como de costumbre, empeñado en hacer creer a todos que no disfrutaba de ningún alimento dulce.

-Podríamos…- respondió Kakashi fingiendo desinterés mientras se ponía de pie e inconscientemente ayudaba a Sakura a salir de detrás de la mesa tomándola por la cintura- Después de todo es parte de la tradición…

El señor del puesto de Mochis insistió en obsequiarles los dulces, honrado de que el Hokage los creyese dignos de su persona. Kakashi avergonzado insistía en pagarle y agradecer por su importante labor hasta que ella decidió intervenir, tomó los mochis, agradeció al señor y arrastró al inepto que tenían como líder lejos de allí.

Caminaron lejos del gentío, el show de fuegos artificiales estaba por empezar y Sakura no estaba de humor para perdérselos ni para presenciar como todas las parejas felices de la aldea se besaban bajo las luces de colores. Tomó a Kakashi, que disfrutaba de los Mochis de ambos con aire distraído, y lo arrastró hasta lo alto de un monte cubierto de hierba.

-Bonito lugar.

Sakura asintió satisfecha, en realidad era muy bonito, de frente podían ver el lago en todo su esplendor y los fuegos artificiales se reflejarían de una forma muy bella sobre sus aguas. Si tan solo tuviese un amor con quien compartir todo eso…

Kakashi se dejó caer a su lado, se bajó la máscara, tomó una respiración profunda y sonrió.

-Tsunade no se ha casado- dijo de pronto sorprendiéndola.

-Ella ya es demasiado vieja, y si lo piensas su historia también es de lo más romántica, dudo mucho que llegue a amar a alguien más que al viejo pervertido ese..

Kakashi soltó una carcajada achinando los ojos e inclinándose hacia atrás un poquito.

-Jiraiya era un gran hombre- dijo en cuanto dejó de reírse.

-Lo sé- se apresuró a contestar ella- Lo era, lo que quiero decir es que incluso ellos supieron quererse así a su modo, extraño e incomprensible para todos los demás.

No obtuvo respuesta, en ese momento los primeros fuegos de artificio explotaron en el cielo llenándolo de colores y brillo. Ambos contemplaron en un agradable silencio el espectáculo, se oyeron gritos y exclamaciones de felicidad a lo lejos pero ninguno de los dos se movió.

Kakashi tendría que ir a dar su discurso de Hokage dentro de poco y la magia del momento se rompería.

-¿No te sientes solo?- preguntó buscando apoyo en lo que ella insistía en denominar "su miseria".

-La verdad es que no- respondió Kakashi con la vista fija en las explosiones de color en el cielo.

Sakura le observó en silencio apreciando la forma en que las luces se reflejaban en sus ojos. ¿Hace cuánto tiempo había dejado de impresionarse al ver a Kakashi sin la máscara? Desde que un día ál se la bajara en su casa sin previo aviso para tomar sake, demostrándole así lo mucho que confiaba en ella… a veces era extraño lo mucho que se conocían.

-Lo cierto es que me gusta mi soledad, la disfruto… sin embargo, tengo a mis Ninken, a toda una aldea y…- hizo una pausa en la que se enderezó un poco y Sakura no pudo evitar imitarle- Te tengo a ti, incluso hoy que preferiría estar en mi casa viendo el especial de Icha Icha, con una botella de sake y mucha comida, ¿estoy aquí no? Contigo… mirando el cielo, empezando el año.

Volteó y sus ojos se clavaron en los de Sakura. Ella se encogió pensando en que había arruinado la noche de su amigo y se sorprendió al notar lo mucho que le dolían y sobrecogían sus palabras a la vez.

-No me mal entiendas Sakura- dijo llevándose una mano a la nuca y achinando los ojos- Aunque no lo parezca a simple vista- añadió parafraseándola- Me gusta mucho estar contigo.

Sakura continuó observando a Kakashi en silencio hasta que dejó de hablar y el cielo se quedó repentinamente en silencio y completamente a oscuras.

-Ahora si me disculpas…- añadió el hombre poniéndose de pie- Tengo un estúpido discurso que dar.

El discurso de Kakashi fue bonito por decir lo menos, y Sakura notó que usaba algunas de su palabras, que añadía muchos de sus modismos al hablar. Fue corto y sencillo pero preciso y muy emotivo, todos aplaudieron y Kakashi desapareció de ahí tan rápido que nadie alcanzó a felicitarle.

Mientras escuchaba a Kakashi en el estrado dando su discurso de año nuevo, comenzó a darle vueltas a lo que le había dicho minutos antes y lo ciega que había sido. Abrazó y deseo un feliz año a todos sus amigos, compró un par de botellas de sake, varias bolsas de comida y comenzó a caminar.

Necesitaba verlo y sabía dónde encontrarle.

De pronto frente a sus ojos pasaron imágenes de Kakashi junto a ella en muchas ocasiones, recogiendo su cabello la vez que vomitó todo de lo ebria que se había puesto en la fiesta de compromiso de Ino, sentado a su lado en el cine viendo una película que a todas luces le hacía querer ponerse a roncar, entrenando con ella aun cuando había llegado recién de una larga misión. Le vio metiéndose por su ventana herido, desplomarse en su cama sin pedir permiso, confiando plenamente en que ella le ayudaría sin dudar aunque despotricando en su contra y su fobia a los hospitales. Los vio compartiendo almuerzos, ayudando al otro sin tener que pedirlo, recordó aquel día en que discutieron y Kakashi apareció en su casa por la noche con dos botellas de sake y cara de arrepentimiento aunque ambos sabían que ella tenía la culpa.

Sintió ganas de patearse el culo a sí misma y entregarse el premio a la cabeza hueca más grande de Konoha, solo ella podría destronar a Naruto.

Ni siquiera se molestó en pasar a la casa del Hokage, simplemente pasó de largo la enorme mole y caminó directo al antiguo departamento en medio de la zona civil, saltó hasta el tejado desde el edificio de al lado y desde ahí se dejó caer al balcón donde estaba el señor Uki. La ventana hasta entreabierta, se metió sin hacer ruido y siguió el brillo de la televisión que llegaba desde la sala. Allí encontró a Kakashi apoltronado en su sofá, rodeado de sus perros con los ojos fijos en la tv nueva.

-¡Sakura-chan!- comenzaron a ladrar los perros para darle la bienvenida moviendo colas y orejas en el proceso.

-Pensábamos que ya no llegabas- dijo Buru casi a los gritos entre tanto ladrido- Ven te estaba guardando un espacio junto al jefe.

Kakashi ni se movió. Sakura pasó sobre los perros repartiendo besos y caricias sin soltar su carga y se dejó caer sin cuidado en el diminuto espacio vacío junto a él. No dijo nada, simplemente le tendió una botella de Sake, desparramó los paquetes de comida, algunos en la mesa para ellos y otros en el piso para los Ninken y se relajó. Kakashi le observó de reojo mientras le daba un largo trago a su botella de sake, ella le imitó y luego apoyó la cabeza en su hombro.

-Te perdiste la primera- dijo y en un gesto que a ambos se les antojó de lo más natural tomó una de las manos de Sakura y la enredó con la suya.


Holi... un pequeño One shot para compensar que nunca más subí capítulos en mi otro Kakasaku. Estos dos últimos días leí unas joyitas de esta pareja y les invito a buscarlas en mis favoritos, pura calidad en esas historias. Agradecida de que me dieran inspiración para volver a escribir, y ya voy en la mitad del capitulo nuevo para "A fuego lento"

Sobre el fic: quise hacer algo distinto, no tan explícito, un momento donde ambos se dieran cuenta que aunque no tienen nombre ni título, son en realidad el amor en la vida del otro y lo acepten así, a su manera, sin tanto drama ni expresiones de amor, solo ellos dos deslizándose de manera natural en el amor. dando el siguiente paso. Siento que quedó decente, no excelente pero lo escribí rápido y no quise ni pude esperar para subirlo.

Aprovecho aquí para dar las gracias a las personas hermosas que siguen leyendo y comentando el otro fic, les quiero de verdad.

Besos y abrazos a todes!