Capítulo 8: Revelaciones.

Batcueva.

Domingo 24 de Septiembre. 11:34 p.m.

Se sentía cansado, fuera de lugar, su mente reviviendo los últimos días tratando de comprender que fue lo que lo mantenía en pie solo para sorprenderse de que realmente no había nada por lo cual seguir luchando.

Constantemente se recordaba a sí mismo que era por venganza, por un bien mayor, para que otras personas no tengan que vivir con el trauma que él mismo sobrelleva sobre sus hombros; una oscuridad que lo consume día con día, demasiado absorto para poder entender que es lo que lo hace quien es.

Sus pensamientos inevitablemente se dirigieron a su amigo. Clark es diferente, instintivamente sabe que su mejor amigo es un mejor hombre que él, porque simplemente es mejor, no hay un significado para poder describir a Superman.

Él no hubiese dejado que su familia sufriera de la forma en la que él lo hizo con la suya.

Bruce suspiró mientras su cabeza descansaba en la cabecera del asiento, los chicos todavía estaban en sus respectivas habitaciones, él realmente esperaba que se encontraran durmiendo, Dios sabe que lo necesitaban.

Su vista instintivamente se fue a un botón en el monitor de la Batcomputadora. Una sonrisa irónica se dibujó en su rostro al pensar en ese nombre que hasta ahora era muy familiar, desde que Dick llegó a su vida todo se volvió más complicado, pero del mismo modo fue más fácil.

"Hace horas que pasó la hora de dormir señor"

"Todavía no Alfred" gruñó. No podía descansar. No cuando en cualquier momento Gotham podría convertirse en una zona de guerra. La noche apenas estaba comenzando.

"Supongo que entonces tendré que hacer una llamada para solicitar apoyo"

"No lo necesito"

Alfred asintió. "Tiene razón señor, estuvo ausente algún tiempo y no le sucedió nada digno de mención. Claramente los jóvenes protegieron la ciudad sin ningún tipo de contratiempo, por lo que no veo el motivo de que usted necesite dormir y mucho menos apoyo. Si me permite agregar, de quien yo considero que son sus amigos, tampoco hace falta una pequeña llamada especifica a su amigo de azul" la sinceridad en su frivolidad siempre lo sorprendía.

Bruce solo pudo gruñir en respuesta a sus palabras. Dio un vistazo más a la pantalla que proyectaba la vista de las cámaras de la ciudad en donde no sucedía nada; ningún crimen, ni siquiera un solo ladrón caminaba por las calles y eso, era preocupante.

Sus dedos instintivamente apretaron el puente de su nariz antes de que su cabeza se echara hacia atrás una vez más. Sus parpados estaban cerrados, pero podía sentir una vena palpitar por el estrés alrededor de su cabeza.

Se sentía perdido. Y luego estaba el otro asunto. Su vista se giró al marcapasos de Hiedra que mostraba estar inconsciente, ha pasado bastante tiempo desde que el chico desapareció y aún con los recursos de la Liga, no pudo encontrar rastro alguno de él.

"¿Cómo está Barbara?"

"Como cualquier joven enamorada que acaban de torturar señor" dijo sin vacilación, su mirada continuaba plantada en su costado. "Bastante bien si me permite agregar"

"..."

No se dignó en responder a eso. Ni siquiera lo iba a intentar.

"Parece que tiene visitas. ¿Esperaba a alguien?"

"No" pero antes de siquiera poder articular una palabra de despedida, sintió un par de brazos rodear su cuello.

A pesar de no emitir ningún sonido o movimiento de reacción ante la repentina acción, Bruce estaba sorprendido porque honestamente no esperaba a dicha invitada.

"Lo dejo en sus manos señorita Kyle, ambos sabemos que puede ser un poco difícil... bajo ciertas circunstancias"

Dicha mujer solo sonrió ante el comentario del mayordomo. "¿De verdad crees que yo pueda hacer una diferencia cuando ni siquiera tu pudiste sacarlo de aquí?"

Con una mirada indescifrable Alfred respondió. "Existe una clara diferencia entre nuestros... atributos." Sus ojos se posaron en el hombre que seguía sentado. "Si me disculpan, prepararé la habitación, para dos" no se inmutó ante la expresión aún más cansada de Bruce quien continuaba sentado.

Selina continuó sonriendo hasta que Alfred abandonó el lugar dejándolos finalmente solos. La sonrisa desapareció de su rostro y dejó escapar un suspiro que ella ni siquiera sabía que estaba conteniendo.

Habían pasado meses desde la última vez que se vieron. Y semanas desde que la preocupación por la desaparición del hombre se hizo presente sobre su cabeza.

Una cosa era que el hombre desapareciera por asuntos de fuerza mayor que requerían sus servicios al -mundo- y otra muy diferente era que no diera ninguna señal de vida a las personas en la ciudad. Sus pensamientos se desvanecieron cuando sus ojos vieron la expresión cansada del hombre que estaba abrazando.

"¿Te comió la lengua el gato?" trató de hacer una broma para aligerar el ambiente, pero no recibió respuesta alguna. Lo esperaba, demonios, ella sabía que esa era su forma de ser, pero aun así le molestaba. Se supone que después de haber vivido con este hombre el tiempo suficiente debió de haberse acostumbrado a su falta de respuesta.

Claramente eso no lo hizo más fácil.

Ahora, ahora viene la parte realmente complicada. ¿Cómo abordar al elefante en la habitación? Peor ella tenía que ser valiente, era su responsabilidad después de todo.

Tomando un breve respiro finalmente abrió sus labios. "Sé que estas molesto conmigo y tienes derecho a estarlo, pero ambos sabemos que lo nuestro jamás iba a funcionar si las cosas continuaban de la misma manera"

"..."

Por supuesto, era una excusa a medias. Algo que en lo más profundo de sí misma se dijo cuando lo dejó plantado en el altar, no es que estuviese orgullosa de eso. Ella realmente quería pasar su vida junto a este hombre, pero él realmente no lo hacía más fácil.

"¿No vas a decir nada? ¿El gran y poderoso Batman esta intimidado por una mujer que apenas y llega a su barbilla?" ni siquiera sabía que estaba diciendo. No hay nada que ella pueda decir algo para deshacer el pasado.

Pero a pesar de todo, ella lo amaba y odiaba verlo de esta forma. Para otras personas puede que no pudiesen ver las cargas en los hombros del multimillonario, pero había excepciones.

En estas circunstancias tal vez hubiese sido una mejor opción llamar al hombre en mallas azules que ve lo mejor en él. Pero por alguna extraña razón que ella desconocía, su niñera de toda la vida la había llamado a ella.

"..."

"..."

Habían pasado varios minutos los cuales parecían una eternidad. Selina simplemente se recargó sobre el enorme teclado frente a Bruce, mientras dicho hombre continuaba con su perpetuo ceño fruncido sin decir una palabra a pesar de que el ambiente era incómodo para los dos.

Ella pudo ver como sus labios comenzaban a separarse por primera vez desde que se percató de su presencia. "Tienes razón" su tono era pesado.

"..."

"Lo nuestro jamás va a funcionar-" articuló. Era una verdad amarga. Algo que, a pesar de reconocerlo, le dejaba una sensación de tristeza.

"¡Yo no dije eso!"

"-No, claro que lo hiciste"

"¿Crees que porque tienes problemas nadie más los tiene?"

"Sé que todo el mundo tiene problemas, es por eso que estoy aquí. Para que la carga en las personas en esta ciudad..."

"¡Oh! ¡Déjame adivinar! -Que sea menor-" ella le respondió con la misma ferocidad haciendo hincapié en la última parte burlándose de él. "¿Acaso piensas que no lo sé?" se quejó con una mueca. Claro que lo sabía, no hay manera en el mundo de que no lo sepa después de haber estado con este hombre tanto tiempo y es por ese mismo motivo que le duele tanto.

"Por supuesto que te conozco Bruce. Esa es una de las razones por las que me enamoré de ti"

"..." las palabras se atascaron en su garganta después de escucharla decir eso. Pero no podía dar marcha atrás, no ahora.

Sin embargo, Bruce no pudo simplemente aceptar sus palabras al pie de la letra después de haber pasado por una ruptura tan desagradable. Francamente no hay forma de que le crea en esta situación.

Puede que esté de acuerdo en que sus métodos no funcionan en algunas ocasiones. Pero son casos extremos; sabía que estaba justificándose. Ese fue el mayor problema en su ruptura.

"¿Qué ves cuando me miras Selina? ¿El hombre ególatra que sale durante el día? ¿Piensas que solo voy a estar a tu lado y posaré para aparentar?" se quejó, quería reprocharle, sin embargo, él es consciente de que existen límites en cuestión a lo que se puede decir en esta conversación porque después de eso, no hay marcha atrás.

"¡Dios, Bruce! ¿Te estas escuchando?" ella se rió de lo absurdo que sonaba su comentario. No pudo evitar reírse un poco más cuando trató de pensar en BATMAN como un ser egocéntrico que se enfocaba en algo más que la misión. "¡Cualquiera que te conozca lo suficiente sabe que no eres esa clase de persona!"

"¡Entonces no puedes esperar que me quedé sentado sin hacer nada cuando la ciudad-, cuando las personas de Gotham me necesitan!"

La conversación se estaba calentando, mucho. Selina apretó las manos con frustración mientras trataba mentalmente de pensar en una forma de hacer que este estúpido hombre frente a ella pudiese ver las cosas desde otra perspectiva.

En este punto ambos comenzaron a señalarse con ojos ardientes, cada uno con la esperanza de ganar la discusión y Selina sabía que no podía perder, porque en el momento en que lo hiciera el hombre entraría en un punto de no retorno.

El hecho de que Alfred la llamara fue suficiente para saber que las cosas estaban mal en la familia y el principal indicativo de ello fue ver a la pequeña mier... al niño que siempre tenía comentarios mordaces y sarcásticos cuando sus miradas se cruzaban, estuviera sumergido en un silencio contemplativo fue suficiente confirmación.

"¡Ya lo sé!" gritó ella en respuesta. "Por supuesto que lo sé. Y me duele que sea así. Pensé que cuando nos íbamos a casar podríamos superar cualquier cosa, pero entonces un día decidiste llegar con un pulmón perforado al borde de la muerte y antes de que pudieras reposar lo suficiente para dar un suspiro de alivio. ¡Inmediatamente después vas y sales la siguiente noche con la esperanza de que te asesinen!"

La voz de Selina estaba acompañada de dolor, sarcasmo y reproche. No quería sonar así, quería sonar seria, lamentablemente los sentimientos reprimidos no eran algo que pudiese fingir.

Bruce estuvo a punto de dar un paso involuntario atrás, pero no lo hizo. "Era necesario" habló, su voz no fue mayor a un susurro tratando de defender sus acciones pasadas.

Selina le dio una mirada indescifrable mientras su mano se posaba en la mejilla del hombre. "Tienes que pensar Bruce, que tu vida ya no es solo tuya" incluso después de todo este tiempo, ella no podía dejar de amarlo.

Tal vez por el calor de la mujer que se reflejaba en su mejilla, Bruce de forma inconsciente cerró los ojos y dejó que la sensación abordara su cuerpo mientras reflexionaba sobre sus acciones.

"No puedo negar todo el bien que has hecho a la ciudad y al mundo, pero si solo te quedas a ver tus errores nunca podrás dar un verdadero paso a un mejor mañana"

Bruce Wayne es una persona muy compleja, rodeado de hipocresía, tratando constantemente salir de ese mar de desesperación, pero cuando piensa que esta llevando la vida de una mejor manera, alguien sale para hacerle ver que las cosas no pueden ser mejores para su persona y es por esa misma razón que no podía dar marcha atrás en la discusión.

Incluso después de haber sido torturado durante demasiado tiempo seguía pensando que el camino que eligió era el correcto. No es que estuviese equivocado al involucrarse con la oscuridad de Gotham. Su mayor error fue querer reemplazarla con su propia oscuridad.

"No puedo simplemente..."

"Estoy embarazada Bruce"

"¿Qué-?" "Mierda" "Lo sabía" hubo algunos sonidos que parecían mas exclamaciones los cuales por su propio bienestar decidieron ignorar.

Habían llegado a un punto en la discusión que resulto en un estallido de tensión.


Lugar desconocido, fecha desconocida. 03:35 a.m.

"Hahhhhh"

El primer sonido que registraron sus oídos no fue el chapoteo del agua, fue la profunda aspiración de aire después de haber regresado a la superficie.

Shirou se sintió aturdido por unos instantes mientras su mente comenzaba a recordar todo lo sucedido. Su cuerpo instintivamente se puso rígido, a pesar de estar todavía sobre el agua, sus manos recorrieron todo su cuerpo tratando de encontrar alguna herida, pero para su sorpresa, no estaba herido en ninguna parte.

Habían llegado a un punto en la discusión que resulto en un estallido de tensión.


"¡Nyssa!" gritó lo más fuerte que pudo, pero no pudo escuchar nada.

Los fuertes vientos provocaban que fuese imposible que su voz llegase a alguien más, pero afortunadamente su vista seguía siendo la misma.

A sus alrededores solo había agua, hielo y nieve. Sin opción, nuevamente se sumergió en el agua, solo que ahora tenía los ojos abiertos para poder visualizar lo que hay dentro del lugar sin éxito. Era imposible ver adecuadamente a partir de cierto punto debido a que la oscuridad reinaba a partir de cierto nivel de sumergimiento.

Shirou solo pudo apretar los dientes con frustración, pero no se rindió, una vez más subió solo para tomar aire y volver a buscar a su maestra sin éxito alguno.

"Ella va a estar bien..."

Fue todo lo que podía pensar después de lo que parecieron horas de estar buscándola. Su cuerpo finalmente le estaba exigiendo un descanso, era entendible después de todo lo que experimentó en su encuentro anterior dentro del castillo. No había mejor manera de describir la fortaleza que existía en las montañas hasta hace un par de horas.

Una vez en tierra pudo sentir por completo la frialdad del ambiente, era imposible no hacerlo ya que su propia ropa se estaba comenzando a congelar debido a que estaba mojada y el clima no ayudaba en lo más mínimo a mantener su temperatura.

¿Su único consuelo? Era que todavía tiene el frasco con el agua del Pozo de Lázaro. Ahora tendría que ingeniárselas para no morir por congelamiento.


Caminar sin sentido dio resultados, no es como si realmente tuviese una pésimo sentido de orientación, simplemente no hay manera de poder ubicarse debido a la zona en la que se encontraba porque, para empezar, se vio arrastrado por el agua a algún lugar en el mundo del cual no sabía nada.

Fue pura suerte que estuviese vivo en este instante y doblemente afortunado el poder llegar a la civilización. Ahora tenía otra clase de problema entre sus manos, el cual era encontrar el camino a casa.

¿Su único consuelo? Era que todavía tiene el frasco con el agua del Pozo de Lázaro. Ahora tendría que ingeniárselas para no morir por congelamiento.


"Hola chico"

El tren de pensamientos de Shirou se vio interrumpido por una voz masculina que llegó de su espalda.

"¿Me hablas a mí?"

"Eres la única persona en kilómetros que sé que habla mi idioma así que si, por supuesto que te hablo a ti" dijo con evidente sarcasmo mientras encendía un cigarrillo. "Realmente no quiero estar aquí, bien podría estar con Sharky o algo así" gruñó, pero su voz no era más grande que un murmullo, aun así, Shirou pudo escucharlo a la perfección.

"..."

"Solo sígueme"

Ni siquiera se molestó en darle una segunda mirada a Shirou que solo vestía una cobija alrededor de su cuerpo porque sus ropas hace mucho tiempo que las abandonó. A pesar de dudar en un principio, realmente no tenía otras opciones, así que Shirou hizo lo que le pidió el hombre y comenzó a seguirlo.

No hubo palabras entre ellos más allá de los quejidos del hombre por verse envuelto en dicha situación.

"¿Gustas?" le ofreció una pequeña licorera que rechazó y el hombre solo se encogió de hombros. "Te lo pierdes chico"

Por supuesto, Shirou tenía preguntas sin responder mientras seguía al hombre a su lado. Tal vez lo mejor era simplemente dejarlo pasar o concentrar su mente en otros pensamientos más productivos como pensar en como regresar a casa sin pasar por la problemática situación en la que se encuentra (actualmente no tiene como justificar su residencia y muy probablemente sea arrestado).

"No lo pienses mucho" el hombre rubio a su lado comenzó a hablar interrumpiendo su tren de pensamientos. "Solo estoy devolviendo un favor que le debo a tu abuelo"

"¿Mi abuelo?"

"Si, ya sabes, hombre viejo, barbudo, con una sonrisa siempre presente en tu rostro que indica que te va a joder en cualquier momento" chasqueó la lengua con frustración. "Mierda, ¿qué le pasa a ese anciano creyendo que puede hacerme hacer lo que él quiera?"

"Oh" respondió inseguro sin saber exactamente que decir ante sus quejas.

"Si, -oh-" gruñó. "El punto es que tú me vas a ayudar a terminar con un trabajo que me fue encargado" antes de que Shirou pudiese preguntar el hombre lo interrumpió. "Es molesto explicarlo, de todos modos, lo vas a ver así que evita las preguntas, tengo una vaga idea de tus habilidades según lo que me contaron por lo que deberías de estar bien"

"..."

"..."

Hubo un momento extraño entre los dos mientras el hombre continuaba dándole extrañas miradas a Shirou.

"¿Tienes ese tipo de gustos? Digo, no soy quién para hablar o eso dicen, pero... yo realmente no andaría por ahí desnudo, ¿sabes?"

"¡No es así!"


Otra semana caminando por lo que parecía ser una especie de bosque.

La sorpresa era algo a lo que poco a poco se estaba acostumbrando desde que conoció a Talon. Las situaciones en las que se ha visto envuelto desde que comenzó este viaje cada vez se han vuelto más anormales.

Fue necesario dejar que la lógica que estuvo presente en su vida fuese dejada de lado cuando no pudo registrar los acontecimientos que estaba experimentando debido a la sobrecarga de información.

Era consciente de que la magia existía, había evidencia en ello por todo el mundo y ejemplos vivientes de dichos acontecimientos eran algunos miembros de la Liga de la Justicia. Cuando era niño, Shirou trató usar magia como lo hacía en sus sueños, pero no funcionó, no pudo hacer nada a pesar de que tenía un vaga sensación de cómo debía de usarla.

Los pensamientos del pelirrojo se volvieron cada vez más erráticos mientras el anochecer se cernía sobre el dúo, siendo similar a una película de terror que había visto hace algún tiempo con Barbara no pudo evitar dar un trago de saliva mientras su mirada se posó en el hombre que se tambaleaba a su lado sin saber exactamente que decir.

Reprimiendo la ansiedad que comenzó a invadir sus pensamientos,

"John" le gritó al hombre que tropezó con una rama. "¿No crees que deberías de recuperarte un poco?"

Constantine apenas reconoció la silueta de Shirou que lo levantó sin esfuerzo; demasiado ebrio por todo el alcohol que había consumido, eructó un poco mientras se reía alegremente de esta situación.

"No te preocupes chico, tenemos que..." su voz estaba siendo arrastrada. "Tenemos que matar a esa estúpida cosa, por eso me pagan"

"¿De que estas hablando?"

El pelirrojo solo pudo mirar como el rubio suspiró con evidente molestia antes de ponerse de pie como si su estado alcoholizado jamás hubiese existido.

Constantine extendió un brazo mientras un pentagrama se dibujaba en el aire y un enorme corriente de aire surgió de ese lugar. Extrañado por ese suceso, Shirou solo pudo tragar saliva con admiración ante una rara muestra de poder.

Una risa escalofriante se escuchó a través del bosque haciendo que Shirou se estremeciera mientras Cosntantine solo resoplaba divertido.

"¿Cómo es que todos estos siempre son así?" se burló.

"¿Qué quieres decir con eso?"

Sin saber exactamente a que se refería, Shirou solo pudo mirarlo con evidente incredulidad en su rostro.

No estaba preparado para esta película de terror. No le pagaban para esto. ¡Ni siquiera le pagaban en primer lugar! tampoco es que se queje de eso debido a que su mentalidad siempre ha sido ayudar a las personas que lo necesitan.

Pero, con el nudo formándose en su estómago, tuvo que cerró los ojos y dejar fluir sus sentidos con más calma que antes para poder relajarse y concentrarse en lo que sea que viniera.

"¿Hmm?" le dio una breve mirada. "Demonios"

"¿A qué te refieres con eso? ¿Te ocurre algo?"

"Digo que son demonios" le dirigió una mirada dura.

"¿No es una expresión?"

"..."

"Vaya" mierda.

Solo pudo apretar sus parpados para dejar escapar su frustración. Todo, ¿por qué todo tiene que ser tan complicado?

Incluso cuando su mente estaba trabajando en el proceso de aceptación, él simplemente no puede dar un paso adelante como si estuviese de acuerdo en que debería de actuar. Pensándolo detenidamente, se dio cuenta de que estaba reprimiendo su instinto de dar un paso adelante porque él mismo sabía que estaba siendo superado.

Había visto a través de sus sueños como las cosas siempre tendían a complicarse para las versiones de él que experimentaba mientras dormía.

Incluso con la oscuridad del bosque podía ver como las sombras parecen moverse, pero era consciente de que son solo las ramas mecidas por el viento. O tal vez no. A su lado, Constantine encendió un cigarrillo, su rostro medio iluminado por la tenue luz del encendedor.

-Parece tan seguro de sí mismo, como si enfrentar demonios fuera un paseo por el parque. Pero yo... Yo no puedo evitar que mi mente vuelva a ese momento en que supe que todo esto era real.

"Vamos" escuchó la voz del británico. "Mientras más rápido terminemos, más rápido podrás volver a tu casa"

Shirou solo asintió mientras lo seguía, no hay otra cosa que pudiese hacer ahora que estaba plenamente involucrado y no es como que pueda regresar por donde llegó en primer lugar.

A pesar de verse obligado a estar aquí, era consciente de que no puede regresar debido a las palabras que le dijo Constantine cuando se conocieron.

Su abuelo, la persona que lo acogió en ese entonces pareció haber planeado esta situación incluso después de todo este tiempo que han tenido incomunicados. Aun cuando quiso preguntarle al hombre que lo acompañaba sobre eso, él solo dijo que estaba devolviendo un favor.

Ambos caminaban en silencio por el oscuro bosque, sintiendo el crujir de las hojas secas bajo sus pies. La luna apenas se asomaba entre las nubes, proyectando sombras inquietantes que parecían bailar al ritmo del viento.

Repasó una vez más todo lo que experimentó. A su lado, Constantine avanzaba con una calma inquietante, como si estuviera acostumbrado a caminar en la oscuridad, enfrentando los horrores que acechan en ella. Shirou no podía evitar sentirse pequeño a su lado, un novato en un juego mucho más grande de lo que jamás imaginó.

Hasta hace poco, Shirou había vivido una vida relativamente normal. Sabía de la existencia de la magia, de los hechiceros y de las criaturas que habitaban las sombras del mundo, pero había una línea que nunca había cruzado: la línea que separa lo sobrenatural de lo infernal. Pero ahora, esa línea se había desvanecido, borrada por las palabras de Constantine.

"Son reales, chico" reiteró con un tono aún más duro que antes.

La idea de que los demonios existieran no debería haberlo sorprendido tanto, pero lo hizo. Había oído historias, leído libros, pero siempre había pensado que eran exageraciones, metáforas de algo más. Sin embargo, la realidad se había presentado ante él con una crudeza imposible de ignorar.

Su mente intentaba procesar lo que estaba a punto de enfrentar. No era solo una criatura mágica, ni un enemigo con habilidades sobrenaturales. Era algo malvado, una corrupción pura, que no pertenecía a este mundo.

Y lo peor de todo es que ese mal había tomado el control de una persona, alguien que ahora se había convertido en un títere de una fuerza más oscura de lo que Shirou jamás podría haber imaginado.

A pesar de todo su entrenamiento, de todo lo que había aprendido sobre el combate y la magia en este corto periodo de tiempo, Shirou no pudo evitar que el miedo se apoderara de él. No era un héroe legendario, ni un guerrero invencible. Era un joven con habilidades un poco por encima del promedio, pero no lo suficientemente fuerte como para sentirse preparado para lo que estaba por venir.

Constantine se detuvo de repente, encendiendo otro cigarrillo mientras observaba la oscuridad con una mirada experta.

"Ahí está" dijo en voz baja, señalando hacia adelante.

Shirou siguió la dirección de su mirada y, a lo lejos, pudo distinguir una figura humana, apenas visible entre las sombras. La persona poseída estaba allí, esperando. Un escalofrío recorrió su espalda. Podía sentir la maldad en el aire, como una presión invisible que le apretaba el pecho.

Sus palmas sudorosas solo eran un indicativo del nerviosismo que estaba experimentando. Había peleado con hombres antes, personas que pueden morir cuando son asesinadas. Humanos, al fin y al cabo, pero esto... esto.

"No lo pienses demasiado" continuó Constantine, su voz llena de una calma fría. "No es más que un enemigo, uno que debes derrotar. Haz lo que tienes que hacer y sigue adelante. Esa es la única forma de sobrevivir"

Shirou asintió, apretando los puños mientras intentaba calmar su respiración. Sabía que tenía que ser fuerte, que no podía dejarse dominar por el miedo. No estaba solo, Constantine estaba con él, y aunque no confiara plenamente en el mago, sabía que era un aliado invaluable en esta batalla.

La figura en las sombras se movió, y Shirou sintió que el tiempo se detenía por un instante. El enfrentamiento estaba a punto de comenzar, y aunque el miedo seguía allí, Shirou decidió que lo enfrentaría de frente. Porque si había una cosa en la que creía, era en la justicia, y estaba decidido a hacer lo correcto, sin importar el costo.


La figura en las sombras se movió, y Shirou sintió que el tiempo se detenía por un instante. El enfrentamiento estaba a punto de comenzar, y aunque el miedo seguía allí, Shirou decidió que lo enfrentaría de frente. Porque si había una cosa en la que creía, era en la justicia, y estaba decidido a hacer lo correcto, sin importar el costo.


4471 palabras.

Ha pasado un tiempo. Sigo vivo así que no se preocupen, Mefanfictero puede confirmarlo, así como algunas de mis contrapartes, unos furros qué conozco y muchas otras personas...

El punto aquí es que me desaparecí, pero regresé.

Con respecto al capítulo, originalmente tenía pensado en regresar a Shirou a Gotham inmediatamente, pero pensé que esta subtrama quedaba mejor debido a que... Bueno, no es como que conozca a personas que lo puedan llevar o que no lo arresten en el proceso.

Para los que siguen mis historias en Fanfiction, no se preocupen, leo sus comentarios y estoy al pendiente y no es como que pueda responder ahí mismo jajaja.

Próxima actualización: Un gran mago. (necesito desestrearme)

¿Preguntas?

¿Recomendaciones?

F. P. 19/08/2024

J_A_H