A/N: Y regresamos luego de nueve días. Después de ver cómo fueron casi cuatro personas quienes me dijeron que continuara mejor con esta parte, tome la decisión. Y la verdad es que me alegra haberlo hecho, porque muy probablemente hubiéramos estado atorados en el capítulo 38 hasta Septiembre.
¿Esto de aquí? En realidad tomó unos cinco días en escribirse. Pero no de manera seguida, me temo. Me ocuparon algunas cosas.
Also. ¿Vieron los spoilers del nuevo volumen de Adventures? Recomiendo darle una leída al menos a la traducción de los resúmenes, porque realmente Sanda se lució aquí.
Además. ¡JAJAJAJAJAJAJAJA! Llorenlo, Reddit. Yo siempre dije que el Vajra visto en Stay Night podía ser proyectado, y todavía me entregan un hermoso panel de Shirou blandiendola.
También unos cuantos detalles más que me llamaron bastante la atención.
Ahora, pasemos a responder las reviews.
- orocontra2012: Hola, hola. Oh. ¿De verdad? Había dejado varias pistas. Lo lamento xD
Y nope, el guardián traidor no es ninguno de ellos. De hecho, pensé que era bastante obvio de quién estaba hablando.
- Mr. - Pxndx: Oww, muchisimas gracias por tu comentario.
1) Solo diré que Manaka existe. Pero soltar cualquier información al respecto sería un poco imprudente dado lo importante que es ella en toda la trama.
2) En este capítulo, tendrás la respuesta.
3) Desde que se reveló la existencia de su personaje, siempre me interesó verlo en alguna historia. Sin embargo, al ver que nadie hacía nada con él, me tocó colocarme la camiseta.
Creo a estas alturas que es imposible fingir que no será un eventual antagonista. Pero intentaré hacerle justicia a esta adaptación.
4) Te felicito por la teoría. Si bien puedo decir que no es exactamente como lo pintas, si hay un par de detalles a los que acertaste. No puedo revelar cuales exactamente, pero tienes mis felicitaciones por haber dado en el blanco con algunas cosas.
5) Igual que arriba... Acertaste un poco. Es más complejo de cómo lo estás teorizando. Mis felicitaciones, igualmente.
- muramasa Alter 0.5:
1) La maldición se ha debilitado considerablemente. Pero permanece.
2) Te garantizo que será muy odiado.
3) Eh, 50/50.
4) Especifica a qué te refieres, por favor.
5) Sin comentarios.
6) Lo entiendo. Regresaremos al primer libro luego de esto, de hecho.
- NERO1002:
1) Oh, se muy bien que canónicamente Shirou no posee amnesia. Solo reprime demasiado bien sus recuerdos.
¿Pero aquí? Si, si la tiene... Pero no a causa de ningún trauma debido al Incendio ni nada por el estilo. Es otro de los misterios de la historia.
Ah, Fate/Fake War. Lo recuerdo de hecho.
De ahi me salio la idea de darle eventualmente a Misaya, Hessian Lobo como un Servant xD
2) La imagen mental del martillo de la pistola siendo disparado es la misma... Por ahora. Su Aria inicial, ha cambiado. Lo hizo en los últimos capítulos del primer libro y en este, verás un par de indicios de porque el nuevo nombre.
3) Solo diré que por todas las cautelas que tome Shirou, siempre terminará por caer de una forma u otra. Y vaya que será divertido.
4) Hizo muchas, muchas cosas.
5) Muchísimas gracias.
- GustavoIVS: Te la debia ya. Ernest por otro lado, bueno xd. Desde hace tiempo había comentado que lo veríamos por aquí.
Una vez terminado con esto, podemos pasar al capítulo.
AVISO Obligatorio: La serie de Fate, sus personajes y todo elemento del Nasuverse presente en lo siguiente no me pertenece. Es propiedad de Type-Moon.
Clave:
'Pensamientos.'
"Diálogo."
Especial
"Voz sobrenatural/Resaltado"
"Taumaturgia."
Í͕̟͓̈́͑ǹ͛͒co͎͉̍̐n̨̼͔̤̉ͮ͊c҉̘̪̟͉e̖͐b̬̝̪͢í̡ͣ̏̄̚bͤl̗͙͕̘͠ͅͅe̟̝͓̘̘͍̮ͤ̿͒ͯ̽̒̀ ̺͕̇ͪ
Konton no Tatakai - Libro II
Capítulo IV.
"Hija de Acrisio."
Archivos - Biblioteca del Departamento de Fundamentos Generales.
30 de Agosto de 1999, 8: 20 AM…
"Ugh." La caja era pesada; no lo suficiente como para que tuviera que utilizar reforzamiento para poder moverla, pero aun así le tomó algo de dificultad el extraerla desde el anaquel donde estaba almacenada hacia a la mesa de metal que yacía a cierta distancia en la dirección opuesta. Una vez la colocó ahí, suspiro de alivio antes de abrirla para poder examinar las carpetas en el interior. Llevaban alrededor de una hora ahí buscando entre los archivos. 'Al menos no hace calor.'
"¿Seguro que no hay ningún problema con que esté aquí?" Le pregunto a Waver, quien estaba devolviendo otra de las cajas en su lugar, no encontrando lo que buscaban tampoco en esa.
"No, ninguno. En tanto estés conmigo, incluso si el personal de seguridad asoma su cabeza por la puerta, no dirían nada." Término por extraer otra caja más antes de transportarla hacia su lado de la mesa. "Además, te registre en el libro de visitas como voluntario para algo mio. Nadie revisaria eso."
Después de su realización del otro día, Shirou había acudido a pedirle ayuda directa a Waver para poder encontrar información de su madre ahora que acababa de comprobar que efectivamente había sido una estudiante en la Torre del Reloj. Su profesor había accedido, y por eso el lunes siguiente estaban dos horas antes del inicio de su clase en el archivo debajo de la biblioteca, buscando los registros. Sin embargo, aun si tenían el margen del año aproximado en el que había estado cursando y el nombre, tomaba tiempo, mucho tiempo encontrar el expediente correcto.
"Lo tengo." Anuncio triunfalmente Waver mientras sostenia una carpeta delgada con un solo nombre escrito en negro en una pequeña oreja situada en su costado: Elza Saijou.
"¿A ver?" Shirou abandonó la caja que había estado mirando, casi trotando hacia donde estaba mientras que Waver abría la carpeta y casi soltaba un respingo de sorpresa al mirar la foto en la cabecera. "Se parece a ti."
Por fortuna, la foto era a color, mostrando a una joven con ojos de un verde pálido y un rostro amable. Su cabello era de tamaño mediano, apenas alcanzando su cuello, y siendo exactamente de la misma tonalidad que el de Shirou, quien realizaba una comparación entre esa foto y las que había visto de ella como adulta. No quedaba ninguna duda de que era la misma. Y si, también había cierto parecido entre ambos, salvo la forma del rostro y el color de ojos.
"Es mucho más joven ahí, pero estoy seguro de que es la misma Master del Servant Archer que llegue a conocer." La voz de Waver interrumpió sus pensamientos, y casi podía hasta verlo fruncir el ceño. "Durante la batalla sobre el Rio Mion... Ah, no se si tu padre te lo contó, ella era la otra Master sin contar a la señorita von Einzbern en el suelo, conmigo. Aunque tenía la cabeza casi cubierta completamente con una balaclava."
"No sabía eso..." Murmuró Shirou, sin dejar de mirar la foto. Sabía del evento, si. Kiritsugu había revelado algunos detalles de cómo había transcurrido la Cuarta Guerra del Grial de Fuyuki, cinco años atrás, y era difícil no mencionar el punto donde el evento casi había quedado comprometido gracias a las acciones del llamado "Caster Falso". La situación había sido tan grave, que prácticamente todos los demás Servants habían tenido que intervenir para exterminar a la cosa que había invocado el Caballero de los Horrores.
'Claro, aunque según Kiritsugu. Berserker y Gatekeeper pasaron más tiempo intentando matarse entre ellos que nada.' Pensó Shirou, recordando otro detalle más. 'Dejando a los demás teniendo que pelear con esa cosa.' Solo para que al final, fuese la Espada de la Victoria Prometida lo que terminará con el trabajo.
'¿Cómo hubiera sido verla en acción?' Quizás no muy diferente a la Kusanagi blandida por el Emperador Ahogado, pero a menos de que tuviera una memoria directa de la ocasión, no podría compararlo.
"Tus ojos por otro lado, son más únicos. ¿Cómo eran los de...?" Waver se dio cuenta a tiempo de que no era una pregunta muy ideal para Shirou, quien apenas suspiro antes de responder como pudo.
"No, solo los de él eran así. Los de los demás eran marrones." Confirmó Shirou, antes de hablar sin pensarlo realmente. "Deben de ser del otro lado entonces, pero..."
Ellos no habían sabido decirle quién exactamente había sido su padre biológico, lo que habría otra interrogante más. Y él no podría recordarlo nunca, el doctor Pieceman había sido claro al respecto tras realizarle aquel diagnostico. Lo que se había perdido, estaría así para siempre.
"Vamos a abrirlo entonces." Le sugirió Waver, pudiendo leer su estado de ánimo. Entonces le dio vuelta a la portada, y ambos miraron el interior.
"Elza Saijou." Leyó en voz alta Shirou mientras pasaba al resto. "Nacionalidad... ¿República Democrática de Alemania?, entró a la Facultad de Fundamentos Generales en 1891 y se graduó tres años después a la edad de dieciséis, su tutor asignado de Teoría Taumatúrgica General fue Lord Darnic Preston Ygg..." Se detuvo al escuchar como Waver carraspeó y alzó una ceja en respuesta.
"Disculpa... No me esperaba ese nombre aquí." Waver se recuperó mientras que agitaba su cabeza. Shirou alcanzó a escucharle murmurar. "...nsé que solo había... Conversión Elemental... Dos años."
"¿Pasa algo?" Preguntó con curiosidad. ¿Waver conocía a ese hombre? No parecía que lo tuviera en mucha estima a juzgar por cómo intentaba disimular su expresión.
"No, nada... Es solo que es una persona bastante problemática que es mejor no discutir." Shirou reconoció la finalidad en su tono y asintió, considerando que había terminado ese segmento.
"Hmm, en Fundamentos Generales tomo dos niveles de una misma clase. Formalcraft." '¿Esa era tu taumaturgia favorita, mamá?' . "Y también algo de Taumaturgia Médica básica en Botánica..."
"Interesante. También hay aquí una materia no listada de Taumaturgia Moderna..." Waver comentó, algo extrañado por eso. "Debería ser mucho más fácil revisar los archivos de ese departamento."
Pero fuera de eso, solo había una nota que hablaba sobre cómo había terminado por unirse a la Facultad de Leyes tras graduarse. Así como una simple hoja que tachaba su insignia como alguien que había recibido el rango Count y una tabla que indicaba que su Elemento había sido Fuego y poseía un par de Atributos Taumatúrgicos: Conversión y Flujo y Transferencia de Energía.
"¿En Leyes habrá un registro más completo?" Intento disimular algo de la decepción que estaba experimentando por la poca información que estaba disponible.
"Muy seguramente. No creo que pueda conseguirla yo por mi cuenta, pero tengo alguien que podría mover algunos hilos. ¿Recuerdas a Melvin?" Apenas vio a Shirou asentir, continuó. "Le enviaré un mensaje para que se reúna con nosotros en la cafetería cuando termine la clase. Te quiere conocer de igual manera."
"¿Ah?" Shirou parpadeo un poco perplejo con eso mientras ayudaba a acomodar lo último que habían sacado en su lugar. Y esa sensación no desapareció hasta minutos después, mientras caminaba junto a Waver rumbo a la clase que debería de empezar en unos veinte minutos.
"¿Leiste el libro que recomendé?"
"Tome hasta notas." Respondió distraídamente Shirou, mientras le echaba un vistazo a la pequeña mochila donde estaba su cuaderno.
'Formalcraft, ¿huh?'
xXx
Facultad de Fundamentos Generales - Palacio de Westminster.
30 de Agosto de 1999, 10: 32 AM…
"En esencia, un círculo mágico puede ser descrito como la síntesis de una fórmula taumatúrgica." Waver murmuro demasiado bajo como para que pudieran escuchar el aria que estaban usando, alcanzando a manifestar uno pequeño y coloreado en café que brillaba ligeramente sobre la palma de su mano, incluso girando como una rueda a la par que el profesor extendía su brazo con tal de que pudieran observarlo mejor. No le fue muy difícil a Shirou el poder observar desde donde estaba como tenía grabados varias copias del mismo símbolo; el alquímico que representaba el Elemento Tierra. Y a juzgar por lo simple que se veía su diseño, tenía sus dudas sobre lo que representaba realmente.
"Este de aquí no es más que uno de los hechizos más simples que pude encontrar para usarlo de ejemplo, no tiene nada de valor." Confirmó Waver, extrayendo entonces un guijarro desde su bolsillo antes de dejarlo caer por encima del círculo, el cual se desvaneció tras aferrarse a la pequeña superficie y consumirla, dejando en su lugar una piedra esférica que a simple vista lucia perfecta; con la cubierta completamente lisa. "Lo único que hace es cambiar la forma de un objeto de acuerdo a la imaginación del usuario y solamente si este es un fruto de la tierra misma. Se podría obtener un resultado igual o mejor por medio de una aplicación simple de Alteración."
'Tiene sentido.' Alteración era más fácil de usar que el Reforzamiento, y mucho más útil que la Proyección normal. Si Shirou quisiera crear una canica similar, solo necesitaba colocar su mano en cualquier superficie y entonces crearla de acuerdo a la imagen que se hacía en su mente, usando el material que estaba tocando. Si bien habría resistencia natural, tenía la práctica suficiente como para hacerlo sin muchos problemas.
"Es prácticamente la única forma de traer al plano físico los cúmulos de fórmulas que componen la Fundación de un Sistema Taumatúrgico. Pero durante las siguientes dos clases, no vamos a ver ese tipo de aplicación. Nada de hechizos, rituales y otras expresiones que pueden ser percibidas y manipuladas por medio de Interferencia Mística, no." Waver caminó hacia la pancarta por encima de su pizarra, haciendo descender la cortina de modo que pudieran apreciar un inmenso círculo mágico, mucho más complejo que el ejemplo que había mostrado directamente.
Ese contenía al menos un pentágono y un cuadrado, con buena parte de sus lados estando cubiertos por otros símbolos curiosos; Shirou creyó reconocer algunos usados en Alquimia, pero al ver uno idéntico al expuesto en una clase del profesor Zúñiga, entendió que eran de Astrología también. Y naturalmente, no tenía ni la menor idea de para qué serviría uno de ese tipo.
"Un círculo mágico es muchas cosas. Es una puerta al Aether a través de la cual uno puede interferir directamente con las fundaciones de cierta taumaturgia que esté buscando emplear. Es el amplificador de poder que aumenta las probabilidades de éxito de algún misterio que se desee emplear. Es un catalizador para reunir energía mágica y canalizarla o resguardarla para cierto propósito. Las posibilidades son variadas." La palma derecha de Waver terminó por reposar en el centro de la figura mientras este encaraba a la clase, cuya mayoría estaba tomando notas casi fervientemente. "Comenzaremos trazando algunos más simples, y paso a paso explicaré las posibles funciones que se les puede dar en base a las propiedades. ¿Quienes leyeron la lectura recomendada?"
Varias manos se alzaron, algo que hizo que Waver asintiera, complacido. "Muy bien, en ese caso vamos a..."
La pancarta terminó por ser subida y reemplazada por el pizarron, donde Waver había comenzado a trazar un círculo simple al cual le agrego algunos anillos concéntricos mientras comenzaba a explicar exactamente como este era uno que permitía reunir cierta cantidad de energía mágica a partir del maná en el ambiente.
Shirou lo dibujó como pudo en su cuaderno, comparándolo con algunos de los que estaban trazados ya en las notas que había tomado. El resto de la clase transcurrió entonces con normalidad, y le fue casi imposible apartar el recuerdo de esa fotografía en su mente mientras dibujaba una y otra vez el modelo del círculo en la pizarra.
Cuando la clase terminó, esperó desde su pupitre mientras que algunos de sus compañeros le preguntaban algunas cosas a Waver a distancia. Cuando solamente quedaron un par, se levantó y tomó sus cosas antes de caminar hacia donde estaba, sabiendo que no deberían de demorar mucho.
"Hay algunos que manejan exclusivamente tu Elemento, señorita Norwich." Le confirmó Waver. "Sin embargo, me temo que deberían de encontrarse en Fundamentos Individuales. Tendría que hablar con los profesores Shardan o Guilford para conseguir un permiso de acceso."
"Muchas gracias, profesor Velvet." Asintió Wisteria, despidiéndose antes de repetir el gesto con Shirou apenas le vio acercarse. "Emiya."
Entonces camino hacia la salida, sin mirar hacia atrás, terminando por perderse en el pasillo.
"¿Son amigos?" Escuchó a Waver preguntarle ante el breve intercambio, algo que le hizo encogerse de hombros.
"... Ni idea, solo hemos hablado una vez. Justamente el día del examen." Había hablado más con Faldeus y Julian, en virtud de compartir Teoría Estructural de los Hechizos con ambos y otras dos clases con el segundo. Y aun asi, tenia sus dudas sobre si considerarlos exactamente como sus amigos.
"Ya veo. No es mi lugar, pero te sugeriría que intentes buscar uno aquí al menos. Uno puede llegar a sentirse solo a veces."
"Supongo." Asintió por su parte Shirou, mientras ambos caminaban rumbo a la cafetería.
"Y hablando de amigos, he de advertirte que tengas un poco de cuidado con el." La expresión de Waver parecía no decidirse entre una exasperada o una resignada, muy para la sorpresa de Shirou. "Digamos que es un poco..."
Un par de ojos grises; casi plateados se enfrentaron a sus dorados a una distancia un tanto corta. Shirou no apartó la mirada, pero estaba comenzando a sentirse nervioso, especialmente por el hecho de que el contrario no estaba parpadeando. Y echarle una mirada que imploraba por ayuda a Waver no rindió ningún fruto, puesto que este parecia estar mas ocupado en esconder cierta parte de su rostro detrás de su palma derecha, habiéndose golpeado de aquella forma apenas escuchó la primera pregunta que había salido de los labios de Melvin cuando lo divisó.
"¿Con que este es el hijo del Asesino de Magos, eh?"
Antes de proceder a sentarse a su lado y examinarlo fijamente de arriba a abajo con un interés bastante marcado, que no dejaba de ser incómodo. Si alguna vez había querido saber qué sentían los pobres reptiles de algún zoológico al estar encerrados en un tanque de cristal y siendo forzados a resistir las miradas de varios sin poder esconderse bajo tierra, ahora lo estaba experimentando.
"Más pequeño de lo que imaginaba del legendario Shirou Emiya, el alumno secreto de Waver, aquí." Finalmente, Melvin pareció dar por concluida su examinación.
SLAP!
Ambos voltearon en dirección hacia Waver, quien se había golpeado nuevamente con la palma de su mano.
"Es igualito a como decías que era." Ni siquiera murmuró Shirou, provocando que Waver soltara un resoplido más de resignación. Algo que indicaba que quizás aquello no era lo más apropiado para mencionar justamente ahí, porque la sonrisa que Melvin Weinz tenía ahora solo podía llegar a ser descrita como depredatoria.
"¿Oh? ¿Y qué dijo exactamente mi querido Waver de mi, eh?"
Shirou era horrible mintiendo, por lo que soltó lo más leve que recordaba. "Bueno, que hablar con él cuando estudiaban juntos siempre terminaba con él llorando."
"Lagrimas de alegria, te lo puedo asegurar." Respondió Melvin con una carcajada, aparentemente satisfecho. "Me agradas, niño. Melvin Weinz, a tu servicio."
"Shirou Emiya." Respondió, mientras que Waver por fin apartaba su palma de su cara. Era afortunado que estuvieran comiendo en uno de los gabinetes privados, ya que nadie podría escuchar o ver aquella escena desde afuera. Y también, la mesa dentro de este era lo suficientemente grande como para que cupiera el inmenso platon donde descansaba un pez enorme que Shirou casi confundia con un tiburón pequeño. Una orden especial, cortesía del autoproclamado mejor amigo de Waver.
No estaba nada mal. Mucho mejor que lo que se servía usualmente ahí, pero Shirou tenía la sospecha de que el precio no sería nada bajo.
"Hmm, no debería ser nada difícil extraer el expediente directo, incluso si termino trabajando en ese departamento después de graduarse. Es algo que sucede muy a menudo." Informó Melvin una vez que Shirou le comunicó la petición directa.
"El Departamento... ¿Es como el gobierno de la Asociación de Magos, no?" preguntó Shirou, tras haber comido una porción bastante generosa del pescado.
"Más o menos." Waver había estado a punto de hablar, pero un solo gesto de mano de parte de Melvin le había detenido en seco. "El Departamento de Leyes como su nombre indica, se encarga de muchas de las políticas de la Asociación, si. Pero no es el único trozo de ese pastel. Oficialmente es el Cónclave, el consejo de las treinta y tres grandes familias que fungen como administradores directos y gobernadores de los territorios donde la Asociación tiene presencia. Después está el Principio de Aplicación del Edicto, que incluye el Cuerpo de Enforcers y los distintos departamentos gubernamentales que son dados a ciertas familias cada tiempo."
"Suena muy... Complicado." El Buró del Onmyou era solamente una división más y encima secreta del gobierno japonés por su parte. Pero dudaba mucho que los Magi de la Asociación pudieran seguir algo así, especialmente viendo que no estaban limitados al Reino Unido.
"No preocupes tu cabecita con eso. El magus es un hombre bueno, es el entrar a la política lo que lo corrompe." Sentenció sabiamente Melvin mientras tomaba algo de cerveza servida en su vaso. "Pero como decia. La vasta mayoría de los que estudian Leyes, acaban como burócratas ahí. Tengo bastantes contactos de ese lado, justamente."
"Oh, entiendo. Muchas gracias." Dijo Shirou.
"Claro, se tendrían que abrir ciertos trámites si quieres recibir algo que tu madre pudo haber dejado en manos del Departamento o algún beneficiario. Casi siempre es el caso, asi que no me sorprendería."
Aquello hizo que Shirou alzara una ceja. "¿Beneficiario?"
"En ocasiones." Waver apenas le tiró una mirada fulminada a Melvin antes de que este intentara interrumpirle. "Un magus fallece y carece de familia inmediata. Si no tiene acreedores que busquen alguna deuda suya, algunas de sus pertenencias van a parar a una persona de confianza que tenga listada por ahí. Es una práctica bastante común."
"Osea... ¿Podría encontrar a alguien que la conoció y hablar con ella o él?" Algo de emoción se coló en el tono de Shirou. Sin mencionar, poder ver o directamente tener algunas cosas de ella.
"Ah, es probable. No te aseguro nada, pero estaría bastante sorprendido si no hubiera algo al menos." Comentó Melvin, antes de cambiar de tema. "Por cierto. ¿Estas en la clase del viejo von Sembren, verdad?"
"Si. ¿Por?" Algo le decía que no sería una buena respuesta a juzgar por la expresión de pena que le dedicaba Melvin.
"Pobre alma en desgracia." Este agito levemente su cabeza antes de hablar en un tono más compasivo. "En mala hora te tocó tomar Programación Mística... Con él a cargo, y encima en la misma generación de su hijo."
"Hmm." Asintió Shirou, creyendo más o menos saber a qué se refería.
xXx
Facultad de Creación - Corte de Hampton.
31 de Agosto de 1999, 8: 57 AM…
"Oye, Ainsworth."
Y justamente con escuchar aquello, Shirou supo que intentar leer antes de que comenzara la clase iba a volverse extremadamente difícil, si es que no imposible. Hizo lo que pudo para evitar escuchar la confrontación, pero aquello se figuró como insólito con solo escuchar pasos acercándose a la hilera de pupitres donde estaba sentado. Donde pudo sentir como Julian se tensaba, algo similar alcanzó a identificar del lado opuesto, donde la niña con el cabello que a ratos le recordaba a una medusa multicolor casi pareció querer soltar un respingo, reprimiendolo justo a tiempo para evitar llamar la atención.
"¿Si, von Sembren?" Desde el rabillo del ojo, vio a Julian encarar a Fezgram con una expresión imperturbable. A esas alturas, podía verse como los que estaban en otras hileras habían volteado a ver tras darse cuenta del espectáculo que estaba por cernirse en el aula.
"¿Como esta tu hermana?" Fezgram se había detenido justo enfrente de Julian, teniendo los brazos cruzados mientras que mantenía una expresión amistosa que no engañaba a nadie. Le recordó perfectamente a un tejón a Shirou, quien yacía a poco menos de un metro de distancia y fingía estar concentrado en leer las notas que había tomado de esa clase el otro día.
'No llames la atención.' Menciono para sus adentros. 'No llames la atención.'
"Bien. ¿Porque preguntas?" Haciendo gala de su seriedad, Julian no desaprovecho para demostrar que efectivamente era más que capaz de soltar respuestas más secas que la arena del Sahara.
"Por nada, solo tenía interés." Eso parecía exactamente todo, con la excepción de nada. Y todavía faltaba que soltara el anzuelo. "Preferiría tenerla a ella en esta clase que a ti, al menos. Es más agradable de ver que tu, eso es verdad."
Y se rio de su pequeña broma, acompañado de un ligero coro de otras risas a lo largo del salón. Algo que hizo que Shirou frunciera el ceño; no era algo que le estuviera gustando ver, realmente.
"Bueno, ella no lo tiene." Se notaba que Julian había perdido un poco de paciencia con eso. "¿Contento?"
Las risas se callaron, y algo terminó por reflejarse en el rostro de Fezgram ante aquella respuesta. "¿Y por qué no? Debería de estar hasta agradecida. Demonios, tu deberías de estar agradeciendo el que te esté hablando. No es como si alguien fuera a mirarte más de dos veces aquí. ¿Sabes?"
Y terminaron por regresar, mientras que Shirou notaba como una de las manos de Julian, justamente la apostada debajo de la mesa comenzaba a cerrarse en un gesto que reconocía bastante bien.
"No quiero hablar contigo, von Sembren." Recalcó severamente Julian, indicando que consideraba terminada la conversación. Y fue a partir de ese punto, que Shirou supo que debía de intervenir antes de que escalara a más.
"Tsk." Si la expresión de antes ya tenía rastros de molestia, la que Fezgram tenía en aquellos momentos lo demostraba aún peor. "Típico, por algo este lugar se está yendo a los perros con eso de aceptar a cualquiera. ¿Qué haces siquiera tú aquí? Solo quitándole el lugar a magi de mejor estado e historia? Y sobre todo, no traidores..."
El veneno en aquello último no pasó nada desapercibido, pero aquella impresión momentánea fue opacada casi al instante por Julian levantándose bruscamente desde su pupitre con una intención claramente colérica mientras que Fezgram retrocedía, justo al mismo tiempo en que Shirou estaba por levantarse con tal de intervenir entre ambos.
"¡AINSWORTH!" La voz estruendosa del profesor, y el ahora revelado padre de Fezgram se escuchó desde el umbral, donde el hombre lucía todavía más huraño que de costumbre. "¿Qué es ese actuar? Permanecerás después de clases para responder por ello."
No fue nada difícil el observar el gesto satisfecho de Fezgram ante ello a medida que caminaba a su asiento. 'Lo tenía planeado, entonces.' Shirou apenas puso atención a la clase, experimentando algo que podría describir como un caldero hirviendo en su interior. ¿Qué demonios había sido eso? Y para cuando el profesor von Sembren había colocado ciertos ejercicios de Numerología que servían para "agilizar el proceso de recitar encantamientos" en la pizarra, y esperaba que se los presentarán totalmente realizados al final de la clase, Shirou había aprovechado para susurrarle a Julian apenas los termino.
"Ainsworth." Le hablo en voz baja, apenas comunicando de manera apologética lo que podía. "¿Estás bien? Disculpa, quería interferir desde hace rato, pero terminó pasando y..."
"No hubiera cambiado nada, Emiya." Respondió casi bruscamente Julian, aunque no parecía que estuviera dirigida a él. "Hubieras agarrado el visto malo del profesor de igual manera."
"Vuelve a realizar esta operación. ¿De dónde has sacado este número?" Ambos le escucharon regañando a alguien desde otra parte del aula.
"Creeme que no me hubiera importado al final." Shirou puso los ojos en blanco a ello, una expresión que no desaparecio cuando visualizo a Fezgram resolviendo alegremente sus propias cuentas. 'Efectivamente, el Kazuhito Sakagami de aquí.'
"Aun así, es mejor que no hayas interferido. Ya llegará su tiempo." Escucho a Julian responderle, y fue la última vez que intercambiaron palabras por el resto de la clase. Al terminar, fue a mostrar sus operaciones directamente al profesor quien solo se había limitado a gruñir mientras las examinaba antes de asentir y llamar al siguiente. Una única cosa buena, lo suponía.
Pero Shirou realmente no podía disfrutar de una cosa así, no después de lo que había visto en el inicio. Camino por el pasillo hasta dirigirse a las escaleras que conducían a la estación del riel, solo para detenerse a la salida de uno tras toparse con algo bastante curioso de ver.
En algunos departamentos, especialmente Creación. Era bastante común ver estructuras humanoides caminando por ahí y realizando labores de limpieza. Al principio había creído que se trataba de autómatas una vez que noto como nadie los estaba dirigiendo automáticamente, descartandolos como marionetas, pero una mirada más profunda había revelado que se trataba de golems.
Todos de diseño simple. Tallados en piedra de una forma brusca, con uno que otro ligamento de cuero y articulaciones de metal que figuraban ser huesos. Un simple visor acristalado compuesto de una gema fundida servía a modo de lente, y las "garras" que tenía por manos consistían tan solo de tres largos dedos.
Y justamente, había uno totalmente inerte contra el suelo. Para no ser una marioneta, daba una fuerte impresión de una, especialmente con los hilos cortados. Sabiendo que su siguiente clase todavía iba a tardar, Shirou se acercó para poder examinarlo mejor tras recostarlo en la pared.
"¿Qué tienes?" Pregunto, antes de colocar su palma sobre el pecho y concentrarse.
ᴸᵃ ˢᵉʳᵖᶤᵉᶰᵗᵉ ʳᵒᵈᵉᵃ ˡᵃ ᵉˢᵖᵃᵈᵃ
"Trace Fractal."
El interior del golem quedó abierto a él, permitiéndole observar algunos de sus mecanismos tangibles. Los distintos encantamientos colocados sobre algunas partes se manifestaron como una colección de enredaderas que se agitaron levemente al sentir su intrusión, pero Shirou evito adentrarse de más en ellos. La Interferencia Mística no era su especialidad, pero el observar fallas en un cuerpo artificial por otro lado...
'Hmmm. ¿Podría ser?' Shirou colocó el Análisis Estructural en uno de sus circuitos mientras que se concentraba nuevamente para generar cinco hilos de energia magica desde los dedos de su mano derecha, los cuales acercó a la silueta del golem, enlazando las puntas en diversas secciones con tal de tener un mejor agarre. Entonces tiró de este con algo de esfuerzo.
Respondiendo a su voluntad, el golem se alzó con dificultad desde su posición y comenzó a mover sus articulaciones de acuerdo a como lo dirigía Shirou a la par que este estaba muy atento a cómo reaccionaban los mecanismos en su interior. A simple vista, parecía que todo marchaba bien, hasta que un vistazo a su pierna derecha revelaba una fractura carmesí de la cual se despedía un halo anaranjado. Examinándola mejor, finalmente encontró la respuesta.
'Un pergamino que servía como unión en esa rodilla se quemó por completo.' Comento para sus adentros. 'No es algo que pueda reparar sin uno de repuesto. Además de que no se la configuración que se utiliza para usarlo.' Y fue con eso, que terminó por dejarlo recostado nuevamente antes de arrancar una hoja de papel de uno de sus cuadernos y entonces escribir en este, antes de pegarlo con un poco de Alteración sobre la cabeza del golem.
"Está averiado. Urge que le coloquen un cartucho de repuesto en la pierna derecha."
Satisfecho con eso, parpadeo entonces al ver la escoba abandonada y un poco más atrás, el recogedor. Miró entonces la hora, en un reloj anticuado en la otra pared y se encogió de hombros. 'Tengo tiempo.'
Alrededor de cinco minutos después, Shirou depósito la suciedad acumulada en el recogedor en el bote de basura a la distancia, y entonces colocó los dos instrumentos en un costado. Viendo que ya tenía todo, camino a su rumbo original.
xXx
Arena de Combate - Departamento de Fundamentos Generales.
3 de Septiembre de 1999, 15: 45 PM…
Ocasionalmente, podía escuchar los vitoreos desde su lado. Pero viendo que eran todavía más ruidosos en otra sección, se sintió agradecido de haberse quedado ahí. Shirou estaba apoyado sobre el borde de uno de los balcones por encima de la "arena" de combate. Localizada en una amplia cámara subterránea cuyo acceso estaba permitido para el alumnado general en una parte del departamento, consistia en un círculo de al menos unos cincuenta metros de diámetro compuesto de baldosas de un diseño geométrico relativamente simple y rodeado por muros de hasta diez metros de altura. Un par de plataformas yacían desplegadas desde lados opuestos, sirviendo como puntos de acceso y salida para quienes quisieran estar dentro de esta.
'Aunque están diseñadas para que quien quiera salir, sea capaz de levitar de una forma u otra.' Noto Shirou, aunque podía pensar en otras formas de escaparse de ahí. Y no era lo único que había descubierto del sitio; podía notar varios encantamientos grabados en la propia arena, de los cuales hasta su poca habilidad alcanzaba a leer que tenían como propósito el reparar los daños infringidos en esta hasta cierto punto. También estaba el campo delimitante que actuaba como una barrera por encima de los muros, protegiendo a la audiencia. Algo muy necesario, dado a que lo que estaba viendo sí que podía ser catalogado como destructivo.
ᵠᵘᵉ ˡᵃˢ ˡᵃᵍʳᶤᵐᵃˢ ᵈᵉ ˡᵒˢ ᶤᵐᵖᶤᵒˢ ˢᵉ ᵈᵉʳʳᵃᵐᵉᶰ
"Die Tränen der Bösen sollen vergossen werden." Un círculo mágico color violeta y cubierto por signos ilegibles para él se manifestó frente a Fezgram tras haber sido conjurado desde sus circuitos. Este consiguió que un hexagrama en su interior rotará hacia la derecha, antes de dispersarse en la forma de seis proyectiles del mismo color, los cuales salieron disparados como bólidos contra sus dos oponentes.
Org Rum. Shirou compartía una sola clase con el; Propiedades Esotéricas de los Metales, pero jamás había intercambiado una sola palabra directa. Y ahora le tocaba verlo en acción.
"Ughh..." Muy para el asombro de la audiencia, Org le propinó un fuerte derechazo al primero de los proyectiles mientras que daba un paso hacia el frente y entonces golpeaba bruscamente al segundo. Pero fue su última acción lo que causó que Shirou alzara una ceja.
Con un gruñido tosco, Org terminó por "atrapar" el tercer proyectil en su palma desnuda mientras que lo hacía "girar" sobre esta. No contento con aquello, la pasó a su mano opuesta donde el brillo de sus circuitos delataba el uso de taumaturgia y entonces la arrojó con una práctica que cualquier beisbolista envidiaria. La bala mágica aumentó entonces su tamaño, convirtiéndose en un mortero violáceo y vibrante que perforaba el aire mientras era enviada contra su conjurador original.
Del otro lado...
Un niño de cabello largo y con una bandana sobre su frente ni siquiera esperó a que los proyectiles le alcanzaran. Extrayendo algo desde un bolsillo en su uniforme, terminó por arrojar un simple saco de tela al aire con tal de interceptarlos y entonces sonrió casi salvajemente a la par que las balas mágicas lo golpeaban.
ᶠʳᵉᶰᵉˢᶤ ᵈᵉ ˡᵃ ᑦᵉᵍᵘᵉʳᵃ ᴾᵃˡᶤᵈᵃ
"Oślepiający Szał."
Un orbe de luz violenta obligó a varios a apartar la vista, siendo acompañado con un fuerte siseo que le puso la piel de gallina a Shirou, quien reforzó rápidamente sus ojos para protegerlos del efecto cegador antes de echar una mirada. Un nuevo proyectil mágico, del mismo color de un hueso bañado en cal se alzaba frente al segundo oponente de Fezgram, quien entonces le empujo con un gesto de mano mientras siseaba.
La pálida esfera se desplazó desde donde estaba, con su superficie pulsando ocasionalmente en ondas que no obedecían a ningún patrón. Casi parecía que tuviera a múltiples cosas reptando por debajo de esta, y la silueta de más de un anillo sumado a otras cosas que había visto, terminaron por granjearse una sospecha de Shirou.
Roland Berzinsky. No compartía ninguna clase con él. Pero le había visto hablando con Org y por supuesto, Fezgram. Asumia que debían de ser amigos desde hace tiempo. Y vaya que no se arrojaban cosas inofensivas.
'Aunque...' Si Fezgram estaba preocupado por cómo su ataque estaba siendo devuelto, no lo demostró abiertamente.
ᴸᵒˢ ᴹᵘʳᵒˢ ᵈᵉ ᴶᵉʳᶤᶜᵒ ʰᵃᶰ ᵈᵉ ᶜᵃᵉʳ˒ ᶰᵒˑ
"Die Mauern von Jericho werden fallen, nein."
Desde su manga derecha broto un punzon de metal negro que tenia la efigie de algun animal sobre la punta, la cual dio un ligero giro antes de que una red de luz anaranjada terminara por ser desplegada a medida que Fezgram recitaba una encantacion de multiples lineas, que termino en las lineas de la red uniendose para formar un cuadrado con los mismos simbolos del primer circulo magico que habia visto del niño.
'Son los mismos del Golem de la otra vez.' Pensó Shirou, mordiendo ligeramente su labio inferior. Eso quería decir que eran del Kabbalah, algo que solo conocía por uno que otro comentario de Touko y dado a que se había quedado con solo crear marionetas (Y un autómata), no era como si tuviera experiencia en crearlos.
Fuera lo que fuera, la barrera alcanzó a contrarrestar ambos ataques lo suficiente para solo quebrarse luego de que estos se consumieran al impactarla.
Ignorando los vitoreos, Shirou se concentró en analizar todo lo que había visto.
'El primero seguramente estaba usando algo de su cresta. Creo que con reforzamiento uno puede golpear balas mágicas así. ¿Pero lo demás? No, hay algo ahí.' Entorno sus ojos al considerarlo, antes de sacudir su cabeza. 'El otro tenía algo en ese saco que le ayudó con su hechizo.' Y eso dejaba a Fezgram, quien fuera de ese código místico que había blandido en el último momento para poder conjurar una defensa así, parecía haber usado solo hechizos basados en Numerología.
'Aunque no tengo manera de saberlo. No puedo leer sus pensamientos.' Entonces ladeo su cabeza hacia un costado mientras veía como Org inhalaba una inmensa bocanada de aire a la par que la tenue silueta de un círculo mágico frente a él. Y entonces expulsó su aliento sobre este el cual empezó a girar y girar hasta liberarlo en la forma de un gigantesco vórtice de aire que comenzó a expandirse en dirección hacia Fezgram, como la tromba de un elefante monstruoso. Era como si un tornado hubiera renegado de desplazarse de manera vertical y ahora azotaba el ambiente, haciendo gala de su violencia magistral.
ᴱˢᵗʳᵃᶰᵍᵘˡᵃᵈᵒʳ ᵈᵉ ᑦᶤᵐᶤᵉᶰᵗᵒˢ
"Fundacyjny Dusiciel."
Por su parte, Roland había plantado su palma izquierda sobre el suelo, colocando una fórmula sobre este cuyos zarcillos luminosos se extendieron hasta un par de metros, alimentando con la taumaturgia que contenían a las propias baldosas.
CREAAAAAK.
Una mole, tan larga como tres autos puestos en fila y con un grosor de casi un metro se alzó desde estas mientras que abría sus fauces, luciendo una doble hilera de colmillos burdamente elaborados con cerámica. La inmensa pitón de adoquines entonces repitió rápidamente, siguiendo las instrucciones de su creador para unirse al asedio contra Fezgram.
'Usuario de serpientes, entonces.' Pensó Shirou mientras tomaba un poco de la pócima que había preparado un par de días atrás para ocasiones así. Lo último que quería era tener recuerdos incómodos.
Sin embargo, aquello le costó ver que era lo que había hecho exactamente Fezgram, alcanzando a distinguir tan solo como de alguna manera el vórtice generado por Org había terminado por ser desviado hacia la serpiente gigantes de Roland, destrozando buena parte de ella bajo el abrumador poder de la cortina de aire en espiral.
'Auch.' Pensó Shirou tras ver aquello. 'Los tres son buenos. Al menos cada uno debería de estar al nivel de Misaya o un poco debajo de ella.' Aunque viendo cómo a diferencia de sus dos amigos, Fezgram lucia con bastante energia, quizas el se encontraba directamente en este, si es que no arriba.
"No pensé que te vería aquí, extraño." Casi se sobresaltó con la voz que le había susurrado por detrás. Mirar por encima de su hombro solo reveló una sonrisa puntiaguda que rápidamente reconoció.
"Ah, hola. Tiempo sin verte." La saludo Shirou. Cerca de los bordes de los demás balcones, había logrado ver a otros alumnos de los tres grupos que conformaban su generación. El niño con nombre español de su grupo había estado apoyado en el que estaba de su lado derecho, y comiendo algo de una bolsa que imagino que serían palomitas de maíz. Creyó haber reconocido a Wisteria en el que estaba frente a él, pero no había estado seguro. Y estaban también las gemelas Edelfelt, paradas cerca de uno de los pilares que dividian las secciones, así como otros.
Doris caminó hasta ocupar el espacio libre al lado de él, y se apoyó también en el borde. "¿Qué tal estas semanas?"
"Interesantes." Respondió Shirou mientras que juntaba ambas manos sobre el borde. "¿Y las tuyas?"
"Aburridas." La rubia chasqueó sus dientes antes de resoplar. "El profesor Dinburg nos quiere matar de aburrimiento. He leído más libros este mes que en todo el año."
"El profesor Velvet no es muy diferente. Aunque solo nos pide que leamos para que podamos entender mejor lo que nos explica en clase." Señaló Shirou. Y si, lo verdaderamente pesado eran las lecturas, pero se notaba la diferencia después.
"Ugh... Me voy a volver loca si tenemos otra clase sobre la energía mágica." Algo que despertó una alarma en su cabeza.
"¿Siguen ahí? Vaya, nosotros estamos en círculos mágicos desde hace unos días." Y buena parte de esas clases, consistían en el trazo de estos. No a todos les gustaba el ejercicio, sin embargo. Uno de sus compañeros, sentado en la hilera que estaba frente a la suya a veces miraba su cuaderno con un recelo tan palpable, que podría hasta convertirse en una maldición.
La sola mención de que aquello sería lo que vería después hizo que Doris le soltara la misma mirada que tendría alguien al decirle que estaba obligado a trabajar un turno extra.
"Oh no." Se quejó, apoyando entonces su cabeza contra el borde. "Mis enemigos."
Pensando en alguna manera de animarla, Shirou rápidamente cambió de tema. "¿Piensas competir aquí?"
Y fue como si le hubiera lanzado un hechizo, porque casi al instante, Doris recuperó su semblante, manteniendo esa sonrisa de tiburón en lo alto.
"¡Claro que sí!" Exclamó, antes de parpadear. "¿Pero qué hay de ti? No me respondiste en el primer día cuando te lo pregunté."
"Ah, es verdad."
Y ahí se abría un problema para él.
No era una advertencia. No realmente. Era un mensaje que se le había dado hace tiempo, y que sus experiencias solo habían terminado por confirmar una y otra vez. Incluso si se había vuelto un magus y tenía sus metas como uno; esas palabras seguían ahí en su consciencia, como desafiandole a probarles lo contrario. Algo prácticamente imposible, viendo que estaba acomodado perfectamente en su naturaleza.
"Aberración. Un alineamiento así de expresado. Tu Origen solo puede servir para la guerra."
Por mucho que estudiara y practicara. Al final del día, en lo que mejor destacaba no era otra cosa que en pelear. Y experiencia realmente no le faltaba.
Pero no era algo que le gustara realmente, y usarlo de una manera así...
'No podría contarlo realmente como entrenamiento. Me tendría que contener... Y eso sin contarlas.' Lo peor que se imaginaba, era que terminara por caer en algún descuido y entonces alguien saliera herido. Y era una posibilidad real, si no media su fuerza.
"No estoy seguro, la verdad." Respondió finalmente. Pero Doris no tuvo oportunidad de responderle en seguida, cuando un vitoreo todavía mayor los distrajo a ambos. Mirando nuevamente hacia la arena, pudieron ver como Fezgram se alzaba triunfalmente sobre sus dos amigos, levantando incluso ambos brazos mientras los aplausos se escuchaban.
"Tsk." Doris se cruzó de brazos al ver aquello. "Y con eso ya van como doce. A estas alturas, es obvio que lo van a considerar el más fuerte de la generación."
'Y no los culparia si pensaran eso.' Shirou dudaba mucho que todos hubieran peleado ya, y no estaría nada sorprendido si resultaba que había uno o dos que realmente merecian ese puesto escondidos por ahí. Por obvias razones, no se contó entre ellos.
'Una runa sangrienta lo suficientemente fuerte y rápida, que no pueda contrarrestar debería de ser suficiente.' Pero no era algo que podría usar de la nada sin verse... Extraño. Touko bien había advertido que no era una práctica usual.
"Pero eso solo atraerá a quienes quieran derribarlo." El siguiente comentario de Doris hacía más que evidente el hecho de que ella era uno de los interesados.
"¿Y vas a hacerlo ahora?" Le pregunto con curiosidad. Si bien sonaba a arrogancia, la forma en cómo se comportaba Doris, le decía también que no estaba solamente hablando por hablar.
"Nah, aun no. Primero tocan las hermanas Pentel. Y después..." Shirou siguió a donde ella miraba, topándose entonces con las gemelas de Finlandia.
"Oh, mucha suerte ahí." Le deseo, y minutos más tarde, mientras caminaba rumbo a la biblioteca, apenas frunció el ceño mientras consideraba todo lo anterior.
'¿Qué hubiera hecho si fuera contra ellos?' Pensó, recordando cómo había actuado. Le sirvió para entretenerse, hasta encontrar uno de los libros que estaba buscando.
xXx
Depfort - Londres.
16 de Septiembre de 1999, 18: 12 PM…
Eventualmente, las semanas se convirtieron en un mes. Un mes desde que había comenzado a estudiar en la Torre del Reloj. Tenía algo de tiempo libre, si. Pero hasta ese momento, no había encontrado un espacio suficiente para poder cumplir otra de las cosas que había prometido hacer antes de partir de Japón. Pero más valía un poco más tarde que nunca.
Apoyado por una lámpara sencilla, Shirou jugó con su pluma mientras pensaba que escribir exactamente en la hoja en blanco que tenía frente a él. Todas irían a Japón, y el hecho de que tuviera que usar nuevamente su escritura nativa luego de más de treinta días estando obligado a usar el alfabeto latino, le causó un alivio que no sabía que necesitaba.
Tras preguntar un poco de investigar por su cuenta, había visto que efectivamente existía un servicio postal en la Torre del Reloj que se extendía hacia casi todos los territorios donde ésta tenía influencia. Sin embargo, no había una ruta directa a Japón. Lo más cercano sería en Hong Kong, el cual ni siquiera le pertenecía ya la Asociación. Viendo que China había recuperado el control sobre la isla un par de años atrás, y con ello la Mansión Espiral, era entendible.
Touko le había contado que Taiwán, por otro lado. Era un territorio en disputa, donde quienes tenían la mayor presencia eran una organización de América del Sur. La Asociación tenía un pequeño baluarte ahí, pero nada realmente importante.
'Esto seria mas facil si todos tuvieran correo electrónico.' Habia pensado a modo de queja. Pero pedirle algo así a Misaya, sería equivalente a exigir que le echara una maldición encima. Además de que necesitaba una carta directa para ella con tal de pedirle el favor que le pasara las demás al Clan Tohno.
"Ayaka..." Comenzó a escribir Shirou antes de hacer una mueca, y escribir el nombre de su otra 'amiga.' "Misaya... ¿Cómo están? Ha pasado un tiempo." Y entonces procedió a describir en algunos párrafos como había sido su experiencia en la Torre del Reloj hasta el momento. "Sería divertido tenerlas aquí. Pero espero que la disfruten cuando les toque venir."
No había sido posible esta vez para ambas. Misaya tenía demasiadas responsabilidades en aquellos meses y de igual manera, ella había hecho planes ya para entrar a la Facultad de Evocación Espiritual de manera directa en el futuro. Ayaka por otro lado, era reacia a dejar Tokyo y su vida relativamente normal hasta que fuera mayor. Hiroki Sajyou compartía la misma opinión, lo cual dejaba a su prima, varada ahí hasta nuevo aviso.
"Por favor. ¿Podrías pasar las siguientes cartas al Clan Tohno?" Término, antes de extraer un par de hojas más. Las iba a necesitar.
Para ser sincero. Su carta a Hisui no fue realmente larga. Un saludo, intercambio de cortesías usuales y asegurarla de que habría algunas fotos de Londres pronto siendo incluidas en la correspondencia. La de Akiha por otro lado, fue un tanto similar salvo que cualquier promesa de fotografías brillaba por su ausencia, y el tono era mucho más educado. Si bien ya no había ningún contrato que atara a los Emiya al servicio de los Tohno, por un tiempo había sido asumido que sería así por varios años, y ambos habían recibido la instrucción de tratarse de aquella manera. Shirou era una criatura de hábito, y no podría deshacerse de eso pronto. Además, fuera de ello, tenía una buena relación con la heredera de esa familia.
'Que mal que no sea lo mismo con el otro...'
Podía esconderse, pero no correr. Era mucho más rápido que al final del día. E intentar engañarlo era la única ventaja que tenía. Y se le estaban acabando los trucos. ¿Cómo habían pasado de haber peleado juntos contra esa cosa a... ¿Esto? Sabía que era la culpa de esa condenada etiqueta, pero intentar arrancarsela mientras esos ojos estaban siendo usados y encima tenía la espada que le había dado era inútil.
Pero algo debía de hacer. Algo debía de hacer y pronto...
Entonces soltó un respingo al ver a esos ojos soltar un brillo ominoso en la penumbra, antes de que el dueño de estos se abalanzó contra él, con aquella mueca siniestra en sus labios.
Incluso quitarle la etiqueta maldita no había sido suficiente. Habían tenido que darle de beber por la fuerza el elixir para calmarlo y todavía su padre tuvo que hacer empleo de su Interferencia Mental única para finalmente dejarlo en paz.
'Espero que Shiki esté bien.' Pensó, suspirando. Aunque viendo que ahora estaba bajo cargo de los Aozaki, debía de estar en buenas manos. Lo necesitaba después de lo que le había pasado.
Sacudió entonces su cabeza para poder deshacerse de aquellos pensamientos. Cuando estaba por escribir la siguiente, debía de estar totalmente concentrado. Era la más importante, después de todo.
"Hola, Kohaku." Comenzó a escribir nuevamente. "¿Cómo has estado últimamente? Lamento que esté tan lejos, yo..." En las demás, había dejado tan solo un recuerdo general salvo algunos puntos. Pero en esa, era distinto. Unos tres años de confianza tenían sus efectos, y depósito en aquella página y la siguiente cómo se sentía realmente.
"No está mal... Estoy un poco abrumado por como es todo. Pero estoy seguro de que podré acostumbrarme. Aunque... Sé que ha sido solo un mes, pero de verdad que me gustaría poder hacer más. ¿Sabes?." Se detuvo para tomar aire antes de continuar. "La comida aquí es..."
Terminaron por ser tres páginas al final. Algo que esperaba que fuera suficiente compensación por el tiempo que había transcurrido desde la última vez. Y entonces las acomodo como pudo en su respectivo sobre.
'Hare algo para ella antes de regresar.' Lo prometió apenas terminó. 'Ella lo merece mucho.' Recordaba bien lo desconsolado que se sentía tras ver cómo había terminado después del incidente de Mayo. Como no había podido dormir por días mientras esperaba que se recuperase, y al final...
'Pensaré que escribir en el correo a Kokutou y Ryougi-nee.' Comentó para sus adentros con tal de distraerse. Eso le subió un poco el ánimo, y se mantuvo así durante varios minutos, hasta que llegó el momento de hacer lo mismo con el de Touko.
Ese tuvo que escribirlo a mano primero. Una necesidad, porque debía de acomodarlo en clave por si las dudas. 'Aunque la verdad es que creo que ella me terminara contactando primero.' Resoplo en silencio con un poco de humor. 'Ahora mismo debe de estar en otra parte de Europa, según. Aunque podría aprovechar para mandarle saludos a Tomoe.'
Una vez que terminó, se recargo contra su silla antes de soltar un suspiro pesado.
Había sido más que sincero en la carta a Kohaku. Aun cuando sabía que no podía hacer más, realmente sentía que no estaba avanzando en nada. Y su conversación de hace semanas con Kiritsugu realmente no le ayudaba a sentirse mejor.
De ahí a que se fijará en el pequeño estuche que descansaba no muy lejos del alcance de su brazo, el cual terminó por sujetar y abrir. Solía imaginarse que al hacerlo, lo encontraría al menos en el mismo estado en que lo había visto por primera vez.
Pero el resultado era el mismo. En el interior, estaban los tres fragmentos disparejos del cristal. Dos que había conocido bien por un par de años, y un tercero que había encontrado hasta casi los últimos meses. Lo mantenía unido de manera simple, y podría incluso hasta fusionar los tres por medio de Alteración, pero sería solo una imagen más. La función por la cual había sido creado aquel cristal fotónico estaba perdida para siempre.
'Fractal...' Pensó, mientras pasaba sus dedos por la superficie cubierta por salientes y estalagmitas. Incluso si lo había lavado, todavía podía distinguir uno que otro rastro de sangre seca en algunas partes. Un recuerdo de como lo había sostenido con sus heridas abiertas el cristal inerte ya antes de que su Aria inicial cambiará por primera vez.
'Tengo mucho que agradecerle a Caster, por todo lo que hizo por mí...' Pensó mientras seguía tocando el cristal. 'Enseñarme, mostrarme lo realmente valioso de ser un magus y además...'
Si, estaba esa opción también.
Describirlo con palabras no le haría justicia. Parecía más una obra de arte que una serie de círculos mágicos acomodados estratégicamente dentro de un patrón que no podía representar otra cosa que no fuera el mundo visto desde el punto de vista de Caster. Con todo y su sol alzándose orgullosamente en las alturas, y las docenas de glifos y otros símbolos arremolinándose constantemente en torno a las fórmulas que estaba seguro que no podría leer con fluidez sin pasar toda una vida estudiandolas.
"El último regalo que puedo darte, Shirou." La voz de Caster mantenía su calidez de siempre, pero de su imagen no quedaba nada. La simulación solo había alcanzado a imitar su voz una última vez, pero dejando como imagen a algo prácticamente invaluable. "El proceso completo del Gran Trabajo, tal y como lo elabore yo. Siguiendo las instrucciones precisamente en teoría debería de permitir la creación de una Piedra Filosofal... Sin embargo, terminarlo de manera exitosa tiene unas probabilidades increíblemente bajas, incluso para un usuario de los cinco elementos como yo."
La voz de Caster entonces había añadido. "Ignoro cuánto tiempo has conseguido ganar después del Elixir. Pero estoy seguro de que podrias eventualmente producir una semblanza de un solo uso que ayude a retirar esa maldición o alguna otra dolencia. Este conocimiento es uno... Que no dejaría en manos de otro magus normalmente, confío en que sabrás no traicionarlo."
Y ahí estaba. El conocimiento almacenado cuidadosamente en su Cresta Mágica, y una copia dentro de una gema que había escondido demasiado bien. Sobraba decir que jamás planeaba soltar palabra alguna sobre esa cosa. Era solo su plan de reserva... Pero tenía sus dudas sobre si quizás debía de haber dado comienzo a los preparativos de este por si el principal terminaba por no ser tan viable.
Y hablando de ese, había otro estuche muy cerca, pero de tamaño todavía más largo. Apenas guardo los restos del cristal, lo tomo antes de abrir la tapa y entonces miro a la espada que descansaba en el interior.
Una katana de casi metro y medio que se había mantenido demasiado bien pese a tener más de quinientos años de edad. El diseño que recordaba a la cola de pescado en su pomo, así como los patrones de oleaje que se podían distinguir en su hoja serían suficientes pistas para alguien versado en la historia de las espadas de su país para caer en cuenta de a qué escuela de herrería le pertenecía.
Pero Shirou podía ver más allá. Mucho más allá.
Un escalofrió le recorrió ante el recuerdo afilado de lo que la había estado usando de cubil por unos meses, y las carcajadas inquietantes intentaron clavarse en su memoria antes de ser echadas a pique por la ventisca inmisericorde que representaba el poder del Espíritu Divino que había sido canalizado por medio de esta. Pudo ver ocasionalmente como personas que no podían ser otros que antiguos miembros del Clan Yakou la blandían en duelos y ceremonias, hasta que finalmente la observó siendo presentada a estos por su artifice, cuyo apellido al final del dia estaba ligado al nombre de la espada.
Amaya Muramasa.
Muramasa.
M̵̛̺̥͈̩̹̜̎͌̈̽̓̚͘͜͝ȕ̷͓̣͍̾̅̑ṟ̴̡͙̣͇̣̘͈̖͕͖̘͙͙͍̳̽̓͆͝a̶̛͓͓͉̽͋̈̈́̀̀͘m̶̛͓͈͖̞̤̍͆̐͋̓̀͛̍̄͌̉͒̽͠ą̷̧̧̺̠̜̩̙̠̘̩̩̦͓̓̎s̵̤̊̍̃̄̆̓͂̇̅͂̔̚̕͠͠a̵̯̥̟͉̘̞̬̰͉̬̣̘̿̓.̵̢͒̊̒̾̀̽̆̽̌̚͝ ̴̨̘̖̳̼̳̯̟̦̙̂̀͌́̽͛͑̑̎̓̊̑̀̈́̕͝͝ͅM̸͍̪̗̿̂̏̓͛̂̈̀̆͒̈́͆̌̕͠͠ǘ̵͎͓̓̅͊͒̋̎̄̿̐ŗ̵̧̖̯̟̯̥͐͊̀̌͗́̾̓͐͘ă̶̤̤̱͉̙̮̲̟̰̻̠͗̔͜m̷̜̙̼̰̦̳̐̍̆å̴̢̰̼͍̏͑̾̍̓͛̇̅̈̿̽͗ͅş̶͉͉̥̻̩̟̫͈̘̺̦̜͓̉̌̐͋̄̽̽͐̇̅͝͝͠ą̵̛̫̝̭̦̟͋͛́̓̒̏̉͆̽̃͘͘.̸̨͙̟̟̯͙͕̞̱̝̗̲͍̝̗͍̋̎̆̾͗̈́͂̏́͑͜ ̵̢̧̳̰̞̀̍͐͒̑̀̽̃̍̉͘̕͝͝M̶̝̘̘̠̍̊̍̔̚͝ų̷̬̬͔̜̝̞̱̇̾̍̄͗̐̓̍̅̇̽͆̂̚̚͝ŕ̴̢̧͙͍̥̹͔̘͓͔̲̹̊̈́̉̌̿̄͌̈̽ͅà̸̢̯̮͈͉̘͖̻̰̬̣̋̔̓̏̿̏͗̿̓͘̕̕͝ͅͅm̵̨̛̘̠͚͓̖̭̫̞̥͇̲̩̺͓̂̍̽͌̔̽͌͐̅͆̔̄͛̈́a̸̧̙͎͚͍̖̻͖̜͗͊́͐̿͆̈͗̄͂̽̾̌̌̕͜͝͝s̸̼͐̈́̓̏͌̚ą̵̡̧͔̦̭͔̻͖̯͍̟̠͓̣̘͋͒̐̏̃ͅ.̸̡̠̺̦̹̊̈́͛ͅ ̸̧͈̞͔̈́͒̍̓͂́͌̍̂́̓̈́̄͊̈͘͠ͅM̷̡̛̗̲͎̲̫̟̻̲̯͎̖̞̙̙̐̊̇̂̂̍̚͝͝͝ͅŭ̶͓͚͈̊̆̀̏͌̽͆̐̔̇̈́̅̂͝ͅr̴̢̢̝̰͍̞͖̳̠̐̇̀͌̎͑̉͐̑́̒͝͝͠a̴̛͉̹̗̫͔͖̱͉̘̣͌̾͗̐̆̎̊͌̐̏̐̚͝ͅm̶̛̟͎̗̰̠̮͍̝̞͖̰̭̣͇̉͐̌͑̓̀̆̌̈́̊̈̀̏̃́͘͜͜ͅą̴̼̤͈͈̼̣̲̎͒̚͝͝ͅș̷̝̭̞͈̹̀̔͌͗͂a̸͚͖̝̫̟͉͕͍̗͎͗̊̆̔̆̈̓͂̀̆̆̚̕͝ͅ.̴̹͍͋̍͆͑̎͐̿͛̓͊͌̍̍̓́̕̚ ̶͉͔͌̂̆̋̏͛̚̚͝M̴̞͈̼͈͇̍̎ȗ̸̟̖̰͌̅͌̈́͑͋͑̂̐͂͛͒̓̉r̵̢̨̜͙̙̠̮̞̐ä̴͇̱͇̱͍̤̗̥̻̭̎̑̕m̷̧̺̣̝̳̞̞͉͓̎̾͂̏̉̅̑̑̀̐̕̕a̷̧̢̢͎̜̻̺̺͍̹̤͍̥͈̩͎̔̈́̈́͊̉̎͒̽̒͌̄͗̈́̕͜͠͝s̶̢̨̧̛͈̥̯̞̦̜͇͎͓̞̯͎͋̀͒̈́͌̏̈̓̋̋́̉̋͜ǎ̴̧͈̭̳̩̘̙͇̉̓̉̿̑̐̐̏͗̋̔́̈́̕͜͠͝.̷̱̱̜̫̯̮̞̀͌̇̓̄́̕͜ͅ ̸̞̦͙̖̉̊͑́̈́̐͂̿́͑M̸͓̬̔̈́̽́̏̃͝u̴͚̝̠͈̞̽͂̆̍̋̃̾̽̐̈͜͠ͅŗ̵̢̨͇̪̗̼̘͍͉͈̫̻͖͔̝͌̎̂͠á̸̫͕̳̣̯̿̏͛̈́̄͒̈̈́̏̓̀͝͝͠m̴͈̠̙̒͐̅a̷̧̨̛̪̗̼̹̹̥͔̰̦͔̰̔́̿́̈̀͝ş̶̢̹̘͖̘̥̘̼̱̟̭̺̖̭͋̉̒̀́̍͒ȧ̵̙̗̳̻̠̍͜͜.̶͇̻̝̥̎̋̔̌͂̾͆͑̓̽̑̂́̾͒͝ ̵̢͉̲͍̱̟̲̤̤̱̻͈̞̦͕̺̙̉͂̚̚M̷̢̼̰͈̲͍̬̻̬̟̩̰̾́̆͛͛̿̃̊̿͜͜ͅų̶̛̹̻͖̣̲͙̫̓͒̌̍͊̾̈̾͌͂̋͘͘̚͝r̴̘̯̰̎̊̂̇͗̄́́͐á̶̙͓̦̼̳̻͙̄ͅm̵̙̬̦̰͉̟̭͚͙̈́a̵̝͇̬͚͓̙͎͇̓̒͂͐̿͋́̕s̶̥̗̱̯̪̮̥̜͛͑̍͐̾̓̑ạ̵̭̺̝͚̪̦̖͍̞̮̭̌͆̃̑̈́́͛͠.̷̢̛̛̼̰̲̺̳͍͕̟͍͇̝͚̪͇̗͐̔̀̉̈́̈́̆͜͠
̴̗̦̬̩̰̹̳͍̍̏̐͊͂̋̊͑̿̈́̒̀̕͘̚͝Ş̵͎̻̠͔͑̓̀̒̋̆͒̑͌̏͆̓̑ͅḙ̴̳̯̘̖͓̦̩͔͕̺̤̺̦̭̕n̴̢̢̙͉̪̪̮̓̅g̸͚̝̟͈̩̳͕͎̳̻͍̣͋͑̚͜o̵̼̝̪̞̳̰̼̹͎̐̎̒.̴̺̞̙͓̰̂́̈́ ̶̧̨͇̻̜̱͚̣͐͛S̸͕̥͉͙̬̱̻̼͍̫̘͍̍͘͜ẹ̸̢̳̰̞͚͇̱̜̻̹͖͗͌ṇ̴̚j̴̢̢̡̡̘͚͔̺̟͕͕̝̥͖̳̖̰͆͊͒̍̐̾́ȋ̵̛͔̬̱͙̬̗̘͉̟̪̠͇̩̇̈͗̎̽͗̇̌̓̾͛́̚͜ͅ.̴̨̨̗͕̟̯̳͕̹͇̼̣̦͚̅̀̇̋̏͌̆̋̌̀̀̕͠ ̶̧̘̜̙̙̺̱͙͔̺̮̱̩̈́̇̽̈́Ş̴̝͈̙̟̙̦̹͂̆̂͒͂ę̴̦͐͆̃̎͐̂́͐̽͋͘̕n̸̖͇̮̰̞͕̳̞̳̒̀̐̂͒̑̚ͅͅj̷̡̨̲̮͙̠̹̜͕̰͈̍͗̉̋͂̒́̂̋̑̈́͒̀̈́̒̕͘ư̵̫̪̓͆̒̓́̾̋͗̉͐͐͗́ͅ.̴͍̮̄̆͊̐̐̇̍̈́̚ ̶̱̞̮̯̭͐̌͂̃́̈̽̇̈͛̋̔̔S̴̝͍̼͔͋͊̂̈̈́ë̶̬͙̠̠̣̜̜̫̦̞̭͉́̐̐̂̈́̃̂̈́̆͋́̚͘͜͝n̸̬̰̝̋̍̒̅͛̊̈̇̾̂̚̕͝͠k̷̟͙̫̻̻̜̲͎̪̃̈͜͝o̶̡̗̫̯̼͇̻̜̼͍͇͎̩̜͕͎͗̿͛̌̂̈́͂̌͐͂̾̎̾̕͜͝.̵̢̡̛̻͈̖̱̺͉̈́̀̈̃͑̆̈́̐̕͝
Senji Muramasa.
El Herrero Demoniaco.
Shirou apartó la vista de la espada , sintiendo ya la punzada. Había olvidado que una parte de esos pensamientos se habían quedado atrapados ahí, y viendo a lo que habían pertenecido... Realmente no era de extrañar que intentarán clavarse en él, preferible a un espacio de frío e inerte metal.
Y aun así, eran todavía mejor que lidiar con él.
"Menuda camada de idiotas."
Jamás se había preguntado cómo se vería al ser mayor. Pero tenía la respuesta; un rostro idéntico al suyo le miro desde arriba con una expresión sardónica, pero aquello no era del todo cierto. Donde su cabello era de un rojo oxidado, el del Herrero Demoniaco era un casco de obsidiana. Los ojos eran iguales, por otro lado. Ocre pálido enfrentándose al oro fundido.
"Pero la desesperación atrae a las aves de carroña. Y esa cosa les arrojó la oferta más dulce de todas al final." Sentenció Muramasa con sorna. "Al final la basura termina en la basura. Y mirate, al final terminaron por producir lo que buscaban y encima por accidente."
Shirou jamás defendería a esa familia. No tras saber las cosas que habían hecho, pero sabía de dónde venía el desprecio que su ancestro les tenía a estos, y difícilmente estaba dirigido a sus atrocidades. "¿Qué es lo que quieres?"
"Hmm. Ni siquiera supieron educarte bien. Que desgracia." Muramasa apenas se encogió de hombros ante su pregunta tan seca. "¿Ese es el agradecimiento que recibo después de salvar tu vida y las de todos en Edo? Incluso ahora, quiero ofrecerte una mano."
"Tsk." Lo peor era que tenía razón. De no ser porque él había estado ahí, aun con todas las piezas acomodadas. ¿De qué otro modo aquel pandemonio hubiera podido ser detenido?. Pero no por eso, confiaría en Muramasa. El hombre ya había demostrado ser demasiado taimado, aun estando muerto. "¿A qué te refieres?"
"No eres idiota, sangre de mi sangre." Respondió casi de manera exasperada el Herrero Demoniaco. "¿Has olvidado acaso que estuve dentro de ti? Tus deseos son más transparentes que los manantiales de Kumano. Se lo que aspirar conseguir, y sabes ya gracias a lo que hicimos, una manera de tenerlo en tus manos otra vez."
"¿Esa espada?" El resoplido que salió de parte de Shirou ahora tomaba el turno de sonar sardónico. "No va a funcionar. ¿Y cómo demonios quieres que vuelva a usarla? Dijiste que era algo que solo podías hacer una vez."
"Esa no, mocoso." Y ahí estaba, nuevamente. El temperamento de Muramasa jamas habia sido benigno, y si llegaba a perder algo de la paciencia que intentaba mostrar, la tempestad era revelada. "Lo dije ya, más de una vez. ¿La Kusanagi? Bah, incluso si mi Tsumukari no es más que una mera imitación, ese jamás fue mi deseo. La vi solo como un escalón más. Creí que tendrías mayor sentido que esos imbéciles con quienes compartimos sangre, los que creyeron que la espada que salía de las entrañas de la serpiente gigante era lo que yo consideraba la cumbre de las espadas."
Y ya lo recordaba Shirou. Esas conversaciones, por muy desagradable que fuese su ancestro, revelaban algo más que solo una arrogancia huraña y decadente. Las brasas de un sueño que incluso siglos después de haber ascendido al Reino de las Leyendas, como una de las grandes maldiciones de su tierra, velaban aun por su completamiento.
"¿Y eso es lo que quieres aun? ¿Incluso si no es por tu cuenta?" No era algo que podía amonestar, como fueran sus sentimientos hacia ese hombre.
"No soy un Espiritu Heroico, mocoso. A mi no me manifestara la esperanza de los hombres. Lo viste tú con tus propios ojos al final." El tono de Muramasa no había cambiado, pero su semblante mostraba algo más. "Consideralo, una apuesta. Después de todo, naciste con lo mismo que yo. Y sabes a lo que me refiero."
Aquello último lo había dicho mientras le señalaba.
"Si tu no pudiste, supongo entonces que tendré que hacerlo yo." Suspiro Shirou al cabo de unos segundos, provocando que una ligera sonrisa se formara sobre los labios de Muramasa. La primera que había visto de la que no tenía sorna.
"Lo dejo en tus manos... Luca..., Shirou o bajo el nombre que quieras usar aun."
"Maldito anciano." Shirou sacudió su cabeza. "No tiene vergüenza."
Un hombre que había vivido demasiado tiempo, sacrificándolo todo para poder llegar a un dominio que ni siquiera podría usar, y que al final había terminado por morir solo y olvidado. Con lo único que serviría de remembranza serían las incontables cuchillas nacidas de su influencia, mismas que teñirían una historia sangrienta que le permitiría entrar por la puerta trasera a donde yacían las leyendas que salvaguardaban a la humanidad.
Estaría mintiendo si dijera que realmente no tenia sentia nada en respecto a lo que le había dejado al final. Pero no importaba; ahí estaba la respuesta a lo que necesitaba para poder salvar a su padre. El principal de los tres pilares que le guiaba de hecho.
La promesa a Kiritsugu. El conocimiento de Paracelsus. Y el legado de Muramasa. Tres herencias; tres voluntades que formaban la amalgama de su camino, y lo llevarian eventualmente a lo que yacía al final de este.
Una cuchilla que mutile ni carne, ni huesos ni vidas. Una hoja que vaya por encima de cercenar la madera, la piedra y el metal. La espada absoluta, que llegara a superar la imitación que había llamado osada y errónea de su ancestro.' Shirou entrecerró sus ojos, recordando la imagen de la que se le había escapado. Myohou Muramasa, que estaba seguro que debía estar resguardada en algún lugar por el Buró del Onmyou. Lo más cercano que el Herrero Demoniaco había estado de rozar la antesala de su verdadera aspiración.
Una espada igual a la Kurikara divina. El corte y enmienda de los lazos, el karma y el destino mismo...'
xXx
Localización desconocida.
16 de Septiembre de 1999, 20: 20 PM…
Noto como le estaban siguiendo luego de unos minutos. En esas partes y a esa hora, no era para nada raro ver tanto a cuervos como grajos volar por ahí o posarse en los cables de luz. Eran familiares bastante comunes de igual manera. Pero aun así, supo de inmediato a quien le pertenecían aquellos dos y fue justamente por ello que apenas llegó a su casa, abrió la ventana para dejarlos entrar y entonces conducirlos hacia el área de su taller que reservaba para comunicaciones, tomando asiento en el sofá que había colocado allí mientras que los cuervos se posaban sobre un un estante.
"Abuela..." Saludo a uno con una reverencia, antes de dirigirse hacia el otro con igual cortesía. "Señor Blackmoore."
"¿Qué es lo que has descubierto con tanta urgencia, que no has querido viajar de regreso para informarnos directamente." Una voz, claramente de una mujer mayor salió por medio de graznidos del pico del primer cuervo.
Gólgota trago saliva, mientras escogía con cuidado sus palabras. Había pasado mucho tiempo y aun así, le era difícil mantener una compostura tan recta frente a esa mujer. Le recordaba demasiado a cuando era un niño, y no eran memorias muy amenas.
"El hombre que invocó a nuestro rey en aquel ritual de Oriente hace cinco años." Por poco lo murmuró, alzando el tono de su voz lo suficiente para sonar con confianza. "Está cerca de donde estoy."
Incluso él tuvo que estremecerse ante el chillido de rabia que fue emitido por el familiar.
"Ese hombre... Ese perro de esos ladrones. La estirpe de Atli..." La mujer profirió otras maldiciones en un galés demasiado marcado. "Ha de perecer por haber tocado lo que no es suyo. Él y esa familia maldita."
Con eso, prácticamente quedó en evidencia que ella había unido los puntos. Para haber logrado invocar al Rey Que Fue y Sera, solo podría usarse una sola cosa, la misma que los Einzbern habían hurtado años atrás.
"¿Buscas encontrar la vaina, entonces?" La voz que surgió del segundo cuervo le preguntó con calma. "¿Qué te propones hacer?" Y escuchó también la segunda pregunta oculta en esta de igual manera. ¿Qué era lo que estaba solicitando de ellos?
"Para confrontarlo, requiero de ciertas preparaciones." Anuncio Gólgota. "El contacto de ese hombre, principalmente. Algo debe de tener que me permita moverme mejor antes de armar mi trampa. Tengo algunas cosas en mente, pero nada en concreto aun."
"Concedido." Blackmoore ni siquiera se molestó en hacer que el cuervo asintiera. "¿Alguna cosa más?"
Gólgota sabía que lo siguiente sería problemático.
"Gray. La requiero cerca. Este no recibió el título de Asesino de Magos en singular solo por gozar el favor de alguna de esas familias." Aun con lo que Antares había afirmado en la reunión, no planeaba sufrir el mismo destino del predecesor de este.
Y tal y como lo esperaba.
"No. Ya la has expuesto demasiado, es menester que permanezca donde podamos prepararla. Sabes bien lo invaluable que es." Amonestó entonces la mujer de tal manera que hizo que Golgota apretara ligeramente sus dientes. No necesitaba que se lo recordaran de esa manera. Había vivido ya mucho tiempo con ese sermón.
"La necesito por mi propia seguridad. La tenemos ya, y saben bien lo fuerte que es." No estaba mintiendo, no realmente. Y todavía tenía una carta que jugar. "Es eso... O tendré que tomar prestado uno de ellos en lugar de utilizar tan solo los de mi propia colección."
Aquello bastó para que su abuela optara por detener su protesta, mientras que el señor Blackmore se mantenía en silencio, como era propio de él. Pese a la cercanía de ambas familias, el pacto que compartían era claro en ciertos asuntos, donde ninguna habría de intervenir. La suya lo respetaba también, manteniendo la promesa de jamás adentrarse a cierta parte de las criptas de su cementerio, donde yacía el auténtico origen de su línea de sangre.
"Debe de permanecer ilesa hasta el sacrificio. Estas advertido." Finalmente concedió la mujer. Y la conversacion no duro mas tiempo, algo que agradecio. Apenas los familiares salieron de su casa, Golgota se dio el gusto de sentirse aliviado mientras que acariciaba el lomo de la caja especial que habia hurtado del taller de ese idiota de Norville meses atras.
"Muy pronto... Muy pronto." Repitió.
La última gran reliquia del Rey Que Fue Y Será será devuelta a donde pertenecía.
A/N: Después de unos dos capítulos en este Libro, regresamos al primero en la siguiente entrega. Aunque es probable que será lo último que veamos antes de que termine el mes. En Septiembre por supuesto, no les dejaré con el Cliffhanger que vendrá, pasaremos directamente al capítulo 39 y posiblemente seguiremos ahí con el capítulo cinco del Libro 2.
Mi meta es llegar hasta el sexto capítulo del Libro 2 para poder terminar de una buena vez el Arco actual del Libro 1 y cuando este haya caído. Los siguientes seis o cinco capítulos, y entonces pasaremos al Arco final.
Ahora. ¿Qué cosas puedo discutir de este capítulo? Bastantes, so iremos de orden a orden.
Si bien buena parte de este libro nos revelara muchas cosas sobre Elza Saijou, esta tiene más misterios de lo que parece y tomará al menos unos cuatro o cinco libros armar todo el rompecabezas. Pero no teman, que muchas de las sorpresas que veremos en relación a ella por el Libro 2 valdrán mucho la pena.
¿Fezgram von Sembrar tiene la desgracia de ser nuestro bully local ahora? Si. Pero es solo su caracterización inicial, y no permanecerá así por el resto de la historia. Si es que no del libro.
Muramasa… Si, bueno. Aquí era inevitable no soltar esa bomba. Si se preguntan porque no luce exactamente igual al de FGO, sucede que este es Muramasa 100% puro. Sin nada de la influencia de Shirou. Pero detalles sobre este, tendrán que esperar hasta nuevas partes del Libro I.
Después de cuatro capítulos. Finalmente, llegamos al verdadero objetivo que tiene Shirou. Algo de proporciones titánicas… Pero tendría como cuatro libros para llevar a cabo.
Para no alargar más esto. Vamos a dejarlo aquí. Espero hayan disfrutado este capítulo, y nos vemos hasta la siguiente entrega.
Melqart 19/08/24
