He regresado después de casi 4 años. Y si, si, sé que este no tengo justificación y que merezco que me linchen, pero eso lo hablamos en las notas finales.
¡Esta episodio está fuertisimo! Recomiendo no ser cardíacos 🔥
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Se negaba a creer lo que estaba pasando, o mejor dicho... lo que estaba viendo. No podía ser verdad, ¡NO PODÍA SER VERDAD! ¡DEBE SER UNA PESADILLA!
La rubia suplicó desde sus adentros, después de darse cuenta con quien estaba, a donde se hallaba y como se encontraba.
— ¡AAAAAAAHHHHHHH! — El grito de terror finalmente se escapó de sus labios. Y este sobresaltó al compañero que estaba a su lado. Tanto que lo hizo caer al suelo.
— ¡Qué fue! — El hombre se quejó por el golpe, y porque se había despertado de un sueño placentero con semejante escándalo. Sin embargo cuando se dio cuenta de su situación inmediatamente quedó completamente petrificado. — ¿Qué es esto?..
— ¡Ese lo debería preguntar yo! — La rubia salió de la alcoba, enredando una de la sábanas para cubrir su cuerpo — ¿¡QUÉ ME HICISTE SAI!? — Ella reclamó casi a gritos luego de darse cuenta que había amanecido desnuda y junto al ninja dibujador.
— Oye, oye, espera... ¡No es lo que parece! Yo..
— ¡¿Cómo que no es lo que parece?! — Ella explotó — ¡Estaba desnuda en esta cama contigo, qué más puedo pensar! — se abalanzó hacia él soltando golpes con una mano porque la otra estaba sujetando la sabana para que esta no se cayera — ¡ABUSASTE DE MI!
— ¡CLARO QUE NO! — El artista trató de defenderse mientras enrollada la otra sabana que quedaba para cubrir su entrepierna.
— ¡Entonces explica como es que terminé en la cama contigo sí yo no me acuerdo de nada! — Siguió gritando desesperadamente — ¡ Y estabas dolido por lo que tuve con Gaara!, ¡Sí querías vengarte esta no era la manera, asqueroso!
— DEJA DE CULPARME Y ESCÚCHAME — Sai tomó a Ino de los hombros para intentar calmarla — YO TAMPOCO TENGO IDEA DE PORQUÉ ESTOY AQUÍ, ESTOY TAN CONFUNDIDO COMO TÚ.
— ¡MIENTES!
— ¡LO JURO INO! ¡LO ÚNICO QUE RECUERDO ES QUE PINTABA EN UN TERRENO BALDÍO Y DE REPENTE VI UNOS CIRCULOS DE ARCOIRIS QUE PARECÍAN OJOS! ¡DESPUÉS TODO ES OSCURO! ¡CREEME POR FAVOR!
Muy bien pudo no creerle, pero cuando Sai mencionó los ojos arcoiris, algo en ella se activó, ya que en medio del dolor de cabeza y de la incertidumbre y la frustración, tenía recuerdos que coincidían con lo que Sai decía..
Esos ojos arcoíris..
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~ FlashBack
"Kazekage-sama me pidió que le comunicara que estará a lado de la hija del Daimyo durante toda su estadía en Konoha. Así que por favor, evite acercarse a ambos."
Esas palabras eran un resonante en su cabeza desde ayer. Cuando un tal Amagi le impidió el paso en el momento que iba en busca de Gaara luego de enterarse de su regreso a Konoha por medio de Shizune.
Y ahora en la ceremonia de la boda de Temari, cuando iba a pedirle una explicación al pelirrojo, el tal Amagi le había vuelto a impedir ir con él, además le había dicho que: "Estaba prohíbo hablarle, acercársele e incluso mirarlo". ¡Y por Kami-sama! Como le pedían que ni siquiera lo mirase ¡obvio no lo iba a poder hacer!. Él era el hombre que amaba, y se negaba a acatar las órdenes de ese desconocido hombrecillo llamado Amagi.
Así que tal como lo haría siempre en su momentos de rebeldía, decidió ignorar lo que dijo aquel tipo. Y comenzó a caminar hacia el pelirrojo. Porque ya había estado tanto tiempo torturándose con solo mirarlo desde lejos.
¿Acaso Gaara al final se había rendido?. No, no, tenía que escuchar primero lo que el debía decir antes de que pensara en cosas malas.
Finalmente calculó que él se hallaba a tan solo siete metros. Ella lo miraba pero él no la había vuelto a notar desde que llegó, y esa ignorancia por su parte le estaba destrozando el corazón. ¡Definitivamente debía pedirle una explicación por esta ofensa!
Sin embargo, cuando estuvo a punto de llamarle la atención con unas palmadas en el hombro ¡El tal Amagi se volvió a interponer cuando ya estaba tan cerca! Y no contento con eso, el bruto la agarró de muñeca y la arrastró hacia atrás.
El lugar para la celebración se había llevado a cabo en un centro privado de Konoha. Para ser exacto en unas de las mansiones que le pertenecían al señor feudal de fuego. Esta era tipo tradicional, pero elegante. De 2 pisos y con un jardín hermoso, con flores de todos los colores, una fuente de piedra, y con un patio lo suficientemente grande, que ahora era el escenario de celebración. Había lamparillas en todas la partes. Se veía hermoso el como alumbraban el jardín. Y el altar religioso que había sido montado en el mini salón de comedor que tenía el patio. Detrás de aquello estaba el camino que llevaba altar.
Amagí la llevó hasta atrás de aquella mansión.
— Señorita por favor — el sujeto atrevido la tomó del brazo y no contento con eso la arrastró hacía una parte alejada del jardín donde ya no había decoraciones ni nada — ¿Es que no oyó lo que le dije?
Ella estuvo a punto de hacer un gran escándalo por la osadía de aquel hombre que sin conocer, ya estaba odiando bastante. Pero se abstuvo porque no quería hacer algo que de alguna manera arruinara la boda de Shikamaru y Temari. En su lugar abofeteó al sujeto y se soltó de su agarre en el acto. Pero nadie escuchó el golpe porque todos hablaban. Y había mucho ruido.
Amagi volvió su cara a su lugar y miró a la rubia quien desbordaba una gran rabia hacia él — No tengo idea de quien eres ¿Sabes? Pero que quede claro que nada, ni nadie me va a impedir hablar con Gaara ¿oíste? — amenazó al muchacho mientras se arreglaba el vestido que se había arrugado en el trayecto del forcejeo — Me quejaré con él por esto. Soy su novia por sí no lo sabías.
El chico hizo una mueca de burla — quéjese si quiere loca, total, solo estoy siguiendo órdenes. — Se defendió.
— ¿Órdenes?
— Fue el propio Gaara‐sama que me ordenó que lo mantuviera lejos de usted ¡Por eso le digo que solo estoy cumpliendo mi trabajo como guardaespaldas!
— Mientes... ¡Eso no puede ser..! — de repente se sintió como si le hubieran quitado todas las fuerzas del cuerpo ¡Eso tenía que ser mentira!
— ¡Crea lo que quiera mujer! — El muchacho explotó, odiaba que entorpecieran su trabajo — Solo, no me cause más problemas ¿Quiere?, de lo contrario me meterá en lios tremendos.
El muchacho comenzó a alejarse, dejándola con una incertidumbre terrible mientras miraba como hipnotizada al vacío. Todo de repente le comenzó a dar vueltas, un nudo en su carganta apareció y cuando giró su cuerpo y su mirada de vuelta al lugar de los invitados, lo único en lo que se enfocó fue en Gaara.
Él estaba ahora como a 12 metros lejos de ella, entre la pequeña aglomeración de gente en traje elegante, compartiendo palabras con ellos, saludándolos e ignorando completamente su presencia como lo había hecho desde que llegó a ese lugar.
Con todo lo sucedido, ahora debería estar mandándolo al demonio... Pero no podía, porque no lo entendía, ¡Sí hasta hace solo un par de días estaban tan bien! no entendía porqué de repente le estaba haciendo esto. ¿Qué estaba pasando? ¿Había hecho algo malo? O... ¿Acaso Gaara al final prefirió a la hija de Daimyo y la abandonó?
— ¡La novia! ¡La novia ha llegado! — La voz de uno de los invitados, hizo a Ino salir de su trance.
Gaara salió inmediato de su puesto, dejando sola a su acompañante para ir en busca de su hermana, ya que debido a la ausencia de Kankuro, le tocaba a él llevarla hacía el altar.
De camino al recibimiento de Temari, miró de reojo a la rubia, la cual se hallaba a lo lejos del lugar de la ceremonia. Había observado la escena con Amagi y por un momento quiso reprender al muchacho por haberla tratado de esa manera. Sin embargo se contuvo y pasó de largo, porque sabía que estaba siendo observado por espías, espías que el Daimyo había mandado para vigilar que mantuviera su palabra.
Y vaya que estaban en todos lados, él ya los había detectado con la ayuda de su tercer ojo .
— Hermana que bella estás — con esas palabras , el pelirrojo abrió sus brazos e inundó a su hermana de un melancólico abrazo.
De verdad estaba muy bella, su despampanante vestido de novia como el de cenicienta, la hermosa corona en su cabeza, su cabello suelto, más el hermoso rostro que resplandecía por ser este un día muy especial la hacían ver prácticamente como una diosa.
— Gaara.. — Ella lo llamó en medio del abrazo y de inmediato el hombre sintió cierta molestia en el tono de voz .
Se separaron casi de inmediato y cuando él miró su rostro se encontró también con una mueca de molestia — ¿Qué está pasado Temar...?
— No me salgas con eso ahora — lo interrumpió — llegaste ayer sin decirle a nadie, y de no ser por Kakashi yo jamás me hubiera enterado que regresaste ¡por un momento pensé que no vendrías! ¿¡A qué se debe esto!? ¡Qué está pasando! También tienes muy preocupada a tu novi...! –interrumpida–
Gaara abrazó de vuelta a su hermana ahogándole las palabras en la boca debido a la exaltación por ese movimiento.
— Temari, te prometo que te explicaré todo después — él susurro cerca del oído de Temari — ahora estamos siendo fuertemente vigilados. Hay cosas que no debo hacer mientras ellos me estén observando.
El rostro de la princesa del viento cambió de enfado a preocupación ¿De cuáles "ellos" estaba hablando su hermano?
— Gaara me asustas, ¿De quiénes estás..?
— ¡Baja la voz por favor! — regañó entre balbuceos — ya te he dicho que te contaré todo, solo que ahora no se puede ¡confía en mi por favor!
La melodía de boda comenzó a sonar y luego Baki, uno de los miembros del consejo de Suna informó por micrófono que la novia estaba a punto de entrar. Y en ese momento todos los invitados se acomodaron en los costados de donde pasaba el camino hacía el altar.
Gaara caminó dos pasos delante de su hermana, y luego le tendió tendió brazo. Le suplico que guardará la calma y que disfrutara este momento, porque de verdad tenía una buena explicación para esto.
Temario dudó por un momento, y aunque querría resolver esto, la boda estaba en medio y tenía que terminarla. Así que por lo pronto tendría que confiar en su hermano, aunque tuviera un huracán de preocupación encima.
Finalmente tomó el brazo de su hermano y comenzaron a caminar. Y los dos colocaron una sonrisa en el rosto para hacer como sí nada sucedía..
En el costado derecho de la novia estaban todos los conocidos, amigos de Konoha, figuras importantes como los Hokage, consejeros y familia. Lo mismo sucedía en el costado izquierdo con Suna y de hecho hace unos instantes, la hija del Daimyo acaba de llegar a la ceremonia.
En medio camino logró notar a cierto grupo de hombres con gafas negras que se encontraban en cada costado, izquierdo y derecho, infiltrados entre los invitados, ¿Acaso a esos se refería Gaara?
Al pasar, el pelirrojo llevó discretamente sus pupilas en busca de Ino, quien había decidido no ponerse al frente de la gente, sino casi al final.
Estaba realmente hermosa. Su cabello estaba recogido por completo, conservando su flequillo que caía sobre su bello rostro de barbie. Vestía un vestido rojo sin tiras, pegado al cuerpo, largo hasta los tendones pero que tenía tela compartida que hacía que una de sus piernas se viera desde casi su cadera.
Tenía tantas ganas de estar con ella. Y al mismo tiempo se maldecía por el dolor que seguramente estaba sintiendo por el juego de apariencias que había montado. Pero a pesar de ello trataba de calmarse, ya vendría el tiempo de explicarle todo.
Al llegar al final del destino llevó la mano de su hermana a la de Shikamaru, siguiendo la tradición. Luego, se hizo a un lado y buscó su puesto a lado de Lianette, que era en la primera fila en la parte de invitados de Suna.
Ino estuvo casi al borde de las lágrimas cuando vio a Lianette pegarse mucho al pelirrojo. Quiso desaparecer de ahí en ese instante, pero no lo hizo por los novios. Debía estar por lo menos hasta que se terminara la ceremonia.
— Ino.. — una voz llamó a sus espaldas haciéndola sobresaltar. Se trataba de su madre que venía acompañada de Joshino Nara — ¿Por qué estas en este lugar hija? — la tomó de la mano — Vayamos con los demás.
Accedió a ir con su madre y se unió al grupo de Chōji, Teten, Shino, Shizune, Anko, Chosa, y todos los demás.
La ceremonia prosiguió, los monjes iniciaron con la tradición y los novios intercambiaron miradas de amor, así como sus votos.
Sí no tuviera el ánimo por los suelos y las ganas de llorar de ahora, se hubiera muerto de amor como ellos. Pero para su desgracia, no había sucedido así, y ahora no podía dejar de mirar como la pegajosa hija del Daimyo se pegaba a Gaara como chicle en el brazo.
El acto de unión terminó pronto. Había sido unos votos no tan largos, pero fueron lindos y lo que más llamó la atención fue: Que Temari dijo que lo único que no podría hacer como esposa era obedecer, pero nadie objetó, al novio no le importaba porque era más importante que ella se convirtiera en su esposa. Se lo dijo y todos quisieron morir de amor en ese momento, en especial la Mizukage, Mei Terumi, quien era una fan acérrima de las bodas, en especial sí los novios protagonizaban escenas como esta.
El monje después dio por terminada la ceremonia y dio el permiso total a los novios para que sellaran su amor con un beso. Todos esperaban ese momento. Y casi fue perfecto sí...
— YO ME OPONGO A ESTA BODA! — Un enorme e inesperado estallido causó que la puerta se destruyera puso a todos en alarma. La mayoría de los hombres entraron en posición de batalla y por un momento la boda parecía arruinada de no haber sido porque las quejas de una voz familiar comenzó a escucharse en medio del polvo levantado.
— ¡Eso dolió! ¡Ten más cuidado, mi esposa esta aquí y esta embarazada!
— ¡Esto no habría pasado sí nunca hubieras querido manejar mi títere, pero no eres terco e idiotaaaa!
— ¿¡Queeeeeé!? ¿¡Me estás echando la culpa!?
— Siiiii, ¡Cómo oyes!
Poco a poco, el polvo fue desapareciendo y finalmente la silueta naranja estuvo al alcance de la vista de todos.
— ¡Naruto! — Dijo Shikamaru con un sonrisa en su rostro.
— ¿¡Hinata?! — también dijeron Shino, Kiba, Kurenai y el padre y hermana Hyuga sorprendidos de escuchar que estaba embarazada.
— Kankuro.. — Temari dijo con alivio y alegría al ver a su hermano.
Gaara y Kakashi salieron de sus filas, ambos estaban dispuestos a regañar a los relajosos, pero:
— ¡Ay, Ay! ¡No haga eso Iruka-sensei! ¡Duele-ttebayo! — El rubio chillaba.
Iruka se había adelantado y fue él quien reprendió al muchacho jalándole la oreja— A ver Naruto.. sé que te gusta dar entradas vistosas, ¡Pero esto no es bueno en una boda! ¡Ya compórtate por favor, niño!.
— Si, si, ya, ya ¡Lo siento! ¡Solo quería llegar más rápido, no quería que esta boda terminara sin mi! — Naruto exclamó con su típica aura chistosa.
Todos rieron, El Héroe del Mundo era definitivamente lo que faltaba en esta boda. Él era la emoción de todo.
Después de la interrupción los recién llegados fueron mandados a cambiar. Y la ceremonia se detuvo mientras ellos se alistaban.
La rubia miró con recelo como Gaara se llevaba su hermano dentro del lugar que se había reservado para la fiesta. Lianette los había seguido. Y ella una vez más quiso morir de tristeza.
— ¡Ino! — Chōji la llamó para su suerte. Se encontraba delante de ella — ¡Al fin regresaste! ¿por qué no nos habías contactado hasta ahora? ¡Teníamos muchas ganas de contarte todo! — El hombre dijo con entusiasmo. Pero la rubia que ahora estaba sacada de órbita no había logrado entender. Hasta que:
— Como estás Ino-san.. — una voz femenina se unió a la conversación ¡Se trataba de Karui de la aldea escondida entre las nubes! ¡Venía acompañada de Chōji, por eso se veía tan sonrojada!
— No me digan que ustedes...
— Al fin logré que me hiciera caso, ¡Soy el hombre más afortunado del mundo! — dijo el castaño con gran alegría.
En el rostro de Ino se dibujó una sonrisa, una que creía que no podría dibujar debido a la situación por la que estaba pasando. ¡En hora buena para Chōji! Porque si que hacían una hermosa pareja. — Me alegra que el amor ande en el aire.. estoy muy feliz por ustedes, se ven muy bien juntos.
— Gracias.. — Karui dijo mientas Chōji la tomaba de la mano — Y por cierto Ino-san, tu mamá nos dijo hace un tiempo que tú y Sai se comprometieron al fin ¡Cuando es la boda!
Shikamaru, quien escuchaba todo, inmediatamente salió al rescate de Ino. — ¡Heeeee chicos! — apareció detrás de la nueva pareja — ¿Podrían ir a ver como van los molestos allá en los vestidores? , es que el monje me pidió que le informase cuanto van a tardar. Y yo no puedo abandonar el salón por mis invitados así que... ¿Me hacen el favor de checar?
El trío asintió, pero Shika detuvo a Ino antes de que se fuera. — Lo que está pasando es un fastidio, lo sé. — Le dijo cuando Chōji y su novia se alejaron.
— Estoy odiando mucho a Gaara — ella respondió finalmente al entender de donde venía esa conversación — Al final se decidió por la mujer imperial.
Shikamaru sabía de lo que sucedió con su cuñado, o por lo menos lo sospechaba después de haber detectado a los espías infiltrados lo cual no entendía porque Ino no lo había hecho, porque obvio eran desconocidos a la vista. Y por esa misma razón, no pudo entrar en muchos detalles o echaría todo a perder. — Escucha Ino, esto es una mierda, te tomo la palabra en eso y estoy de tu lado, pero te diré una cosa: " No es el ciervo quien cruza la carretera, es la carretera quien cruza el bosque" — Dicho eso, Shikamaru volvió con sus invitados.
Ino arqueó las cejas, ahí estaba de nuevo su amigo con palabras difíciles de entender y más ahora que no pensaba con claridad debido a la decepción que estaba sintiendo.
No pasó mucho tiempo para que el matrimonio Uzumaki y el hermano faltante de la novia se unieran a la celebración.
A pedido de Naruto, la ceremonia de volvió a repetir, la novia entró, esta vez acompañada de Kankuro, un precioso esmoquin y por primera vez no llevó maquillaje en su rostro. El rubio todo el tiempo estuvo llenando el lugar con silbidos y gritos de felicitaciones. La ceremonia de unión se repitió, una vez más la rubia del desierto dijo que no obedecería y todos se volvieron a emocionarse porque Shikamaru no tuvo problema en repetirle que no importaba contal de que se convirtiera en su esposa, porque la amaba.
El beso entre ambos finalmente se llevó a cabo y todos los invitados desde sus puestos aplaudían. Había sido realmente un momento muy hermoso.
Segundos después de pequeña hija de Kurenai y del difunto Asuma-sensei se acercó a los novios cargando una foto de su papá consigo. Shikamaru se agachó a su altura y la pequeña dijo: Mi papá y tú estarían tan felices de ver que te casaste con una mujer tan hermosa, tío Shikamaru.
Todo el lugar se conmovió y los que resaltaron fueron Naruto y Rock Lee que se abrazaron y lloraron de la emoción al ver a Shikamaru finalmente casado.
Shikamaru tomó en brazos a la pequeña mientras Temari secaba una lágrima de sus ojos. Comenzaron caminar entre los costados de los invitados directo al salón que habían alquilado en un hotel.
Las primeras que ser acercaron a felicitarlos fueron Kurenai y Joshino quienes los abrazon a ambos.
— ¡Viejo muchas felicidades! — Naruto se acercó junto a Kiba, Shino, Chōji y Lee para darle un abrazo entre todos.
Lo mismo habían hecho las chicas con la novia. Todas estaban muy hermosas y se mostraron muy atentas. Incluso Ino quien apesar se las cosas, igualmente se mostró feliz por ella.
Temari viendo que Ino se alejaba después del abrazo de chicas, quiso detenerla para explicarle lo que sabía, pero por desgracia, todas las personas que se acercaron a felicitarla le impidieron hablar con ella.
Y ya después de eso, las familias de los recien casados anunciaron que ahora la celebración sería dentro de la mansión.
El salón para la fiesta era elegante, había mesas grandes para grupos, meseros esperando, una pequeña tarima donde habían músicos y bailarinas, la iluminación venía de candelabros de cristal, y el lugar se veía hermoso por los arreglos de rosas blancas, rosas y amarillas que habían en gran parte del salón.
Gaara se mantuvo a lado de Lianette siempre, había perdido de vista a Ino después de su felicitar a Shikamaru. Y por más que movió sus ojos por todos lados... no la encontró.
— ¿Esa era la chica de la que me platicó la otra vez? — susurró la mujer de la que se hayaba acompañado por obligación — Él asintió — Es muy hermosa, espero que no me este odiando por estar de su brazo hoy.
— Yo también espero lo mismo...
...
Ino salió del salón de fiesta, alzándose un gran frasco de sake japonés, porque de pronto había sentido que eso era lo único que lograría hacerla sentir un poco mejor de lo que sentía. Aunque tampoco podía dejar de pensar que parecía la típica alcohólica que ahoga sus penas así..
Pero no podía evitarlo, por eso decidió irse, también necesitaba llorar y de algún modo, maldecir al pelirrojo. Estaba tan herida, tan usada y además de eso se sintió frustrada, no solo porque se había enamorado como una idiota sino porque ese hombre le había hecho tantas veces el amor. ¡Cómo pudo haberlo permitido!
Sintió más coraje aún, así que una vez más bebió un gran sorbo de licor.
En su camino encontró una de las bancas de la aldea. Y sin pensarlo se echó ahí a seguir bebiendo. El sake era uno de los más fuertes de la región, se decía que sólo los más fuertes lo resistían. Pero no le importaba con tal de que opacar el dolor que estaba sintiendo fue capaz de ingerir la casi toda la botella.
La cabeza le comenzó a dar más vueltas, solo que esta vez un dolor también se unió. Las lágrimas salieron de sus ojos y de coraje lanzó la botella a un lado haciéndola añicos al caer al pavimento.
En ese momento pensó de todo, y más se enfureció. Su estado de ebriedad era tan grabe que incluso comenzó a maldecir a todas las parejas. A Naruto y Hinata, Shika y Tema, Chōji y Karui y a Sasuke y Sakura a donde quiera que se encontraran.
— Yo... soy.. la única des-desdichada.. — Dijo.
— Pobre chica, pobre chica...
Y entonces, una voz se unió a su conversación. La rubia giró alarmada al escucharla. Y aunque no sabía sí era por su ebriedad, o verdaderamente la persona que le hablaba había cuidado tan bien en ser irreconocible.
Vestía una larga túnica negra y su rostro se tapaba hasta el alcance los ojos, además había escogido la parte del árbol donde había más sombra ¡Era imposible detectar su identidad!.
Con poco de dificultad para levantarse luego de la osadía de beber todo ese licor irresponsablemente. — ¿Qu-quién e-ere...es tú? ¡Y.. q-que quieres! — su cuerpo giró en dirección del sujeto. Ya en ese instante había decidido entrar en guardia así que no vaciló ni un momento para hacer las posicion de manos de su familia — ¡Jutsu de destrucción de...!
El ataque no pudo ser completado. De hecho el sujeto celebró en sus adentros porque sabía que uno de "requisitos" para efectuar esa técnica era obligatoriamente mirar al objetivo.
Ese fue el momento en que cierto extraño poder se activó.
Entonces esos ojos que tenían más de un color en su pupila fue lo único que pudo alcanzar a ver antes de que todo a su alrededor fuera totalmente oscuro.
— Eso ojos se parecían a un arcoíris..
Ojos arcoíris
Ojos arcoíris
Ojos arcoíris.
...
~Fin del Flash Back
— ¡Los ojos arcoíris!
Ino inmediatamente se dio cuenta que ambos habían visto lo mismo antes que todo se volviera negro, lo que significaba que su situación tenía una explicación o que.. ¡Hasta podría ser algún tipo de ilusión!
Inmediatamente una chispa de esperanza que enterraba esa pesadilla se apoderó de ella. Y rápidamente comenzó a buscar la ropa que traía en ese instante, lo cual era el vestido rojo y sensual que lució en la boda de Shikamaru.
— Escucha Sai, — tuvo que hablarle al que podía ser o no su abusador — no le diremos esto a nadie. Hagamos como sí nunca pasó ¿de acuerdo? — se dirigió al pequeño baño de esa habitación. — ¡Si le dices a alguien te mató!
Los siguientes 20 minutos fueron los que ella se tardó en volver a vestirse, al parecer había tomado un remojón. ¿Será porque se sentía sucia después de saber que pudo haber estado íntimamente con Sai?
El muchacho pálido se quedó tirado en la cama. Meditando todo. Era un shock total lo que acababa de pasar.
Ino salió del baño ya arreglada y estubo dispuesta a salir sin intercambiar una palabras más con él. Pero este le pregunto antes de que desapareciera entre la puerta.
— ¿Realmente te enamoraste de Gaara?
La pregunta era más que obvia, por lo que ella no dudó ni un segundo en contestar. — En Suna te lo dije, ¿no?. — Le dijo sin voltear a mirarlo. — Lo que pasó con Gaara fue un llamado de adrenalina en nivel físico, creí que no podría sentir algo más por él, porque creí que el amor que sentía por ti me iba a impedir sentir cosas por nadie más. Pero no fue así. Y... de ahí comprendí que lo que había entre tu y yo no podría ser amor.
Sai rió mientras cerraba los ojos, usando tu típica expresión de sarcasmo. — Yo no podría decir lo mismo.. — Volvió a mirarla — porque me mantuve fiel hacía ti antes de descubrir que me traicionabas con el Kazekage ojos de Mapache. — Algo dentro de Ino se removió dentro haciéndola víctima de culpa, pero lo que Sai dijo después amortiguó esa culpa — Pero después de eso, sentí tanto coraje que me acosté con tres prostitutas. Quería ver en ellas a ti, y olvidar la idea de que te acostaste muchas veces con ese.
Ino rió también por la peculiar y medio cínica forma de Sai de decir la verdad. Pero al mismo tiempo lo agradecía.
— Es bueno que me hayas dicho eso... — Fue lo último que dijo la rubia antes de desaparecer de esa habitación.
...
Llegaron las 10 de la mañana de día siguiente y todos apenas se recuperaban de la fiesta de anoche.
Los novios se habían ido temprano a su luna de miel. Solo mamá Joshino, Hinata, Kurenai-sensei y Gaara estaban sobrios, porque los demás estaban tan ebrios que seguían durmiendo.
— Café calientito como me lo pidió joven Gaara — Joshino sirvió el café en el corredor de la casa. Gaara había pasado la noche en la residencia nueva de los Nara.
— Gracias señora Nara — el pelirrojo tomó el café al mismo tiempo de respirar con tranquilidad por fin.
Lianettet se iría hoy al medio día, y con ella se irían los 20 espías mandados por el Daimyo. Eso era lo mejor que tenía esa gente. Eran tan antiguos que con ver una vez una cosa, esta se mantendría para largo.
Ya tenía muchas ganas de ver a Ino, y esta vez la extrañaba aún más ya que el día de ayer se torturó solo mirándola, cuando tenia muchas ganas de besarla.
¿Y se preguntaran porque tanta prisa de nuestro príncipe de arena?
Bueno, después de explicarle todo. Finalmente iba a darle el anillo que había hecho con el polvo dorado. Ya lo había decidido, ella tenía que ser su esposa.
— ¿Esta seguro que no quiere algo más para desayunar? — Joshino volvió a hablarle. Él reiteró que no, porque pensaba pasar por Ichiraku por un buen ramen para compartir con Lianette.
La mujer le sonrió, el muchacho había resultado ser no solo apuesto, sino muy educado. Así que le agrada ahora emparentar con él.
Llegaron las 11:00 del día. Lianette salió de la habitación y por primera vez, Gaara la contemplo sin el Kimono que habitualmente traía puesto, se veía realmente hermosa. La ropa que le había prestado la mamá de Shikamaru no le quedaba nada mal, y se trataba de un vestido sencillo, color amarillo con dibujos de ositos.
— Señora Nara, no sabe lo agradecida que estoy con usted por haberme dado hospedaje en su casa — la joven se dirigió a Joshino — su casa es muy agradable y me tocó una habitación muy cómoda, dormí como un bebé. Estoy encantada con esta comunidad — a continuación la chica hizo una referencia y terminó dando los buenos días.
La mujer se conmovió por la educación y el lenguaje tan fino con la que la aquella muchacha hablaba. Y también estaba muy halagada de que ella, un miembro de la familia imperial estuviera en su casa. Junto al Kazekage.
— Podemos irnos ahora ¿Lady Lianette? — Gaara dijo levantándose de la mesita. Al mismo tiempo tiempo de haber terminado con el café.
— ¡CLaro! Muero de curiosidad por pasear por Konoha.
Ambos se despidieron de la mamá de Shikamaru antes de salir de la residencia.
...
Konohamaru Sarutobi abría los ojos con pesadez. Luego sintió un fuerte dolor de cuerpo. Y no era para menos. La noche anterior había bailado casi hasta colapsar al mismo tiempo en que se decidió por un poquito de alcohol y por si ero fuera poco, se había mal dormido en una de las sillas de la salón.
Al estar completamente despierto se encontró con Naruto tirado en una de las mesas al frente de él, también estaba despertando y se escuchaba balbuceos de su parte — Alguie... alguien, ¡Alguien... me escucha,.. por... a-ahí!
— ¡Naruto Nii-chan! — el pequeño de los sarutobi atendió el llamado de su maestro.
— ¿Kono..hamaru?
— ¡Sí!
— hazme el favor y llévame al puesto de ramen..
— ¿Estás seguro? ¿No prefieres que te lleve a un lugar más cómodo para que duermas?
— ¡Qué me me llevas te digo!
— ¡S-Sí!
..
Teuchi, el dueño de Ichiraku mostró emtusiamo después de ver llegar al Kazekage a su negocio. — Me alegra mucho volverlo a tener por aquí. — Saludó a la pareja que ya se encontraba por ordenar. — ¿Quién es la señorita? — preguntó luego de notar a ese rostro femenino que no había visto nunca. Y vaya que para él era extraño. Porque era ni más ni menos que el dueño del puesto de ramen más famoso del mundo.
La chica le dedicó una sonrisa al señor Teuchi — Hola, mi nombre es Lianette — hizo un reverencia con la cabeza — soy la hija del Daimyo de la tierra del viento. Es un placer.
Los ojos de Teuchi se abrieron como platos. Era la primera vez que tenía un miembro imperial en su puesto se ramen. Pero eso no era lo que le sorprendía tanto, sino el hecho de que la noche anterior, en la boda de Shikamaru, la había visto usando un hermoso Kimono, por eso no entendía como ahora estaba vestida sin la extravagancia de anoche.
— Naruto siempre nos habla maravillas de este lugar Teuchi-san — Gaara se unió a la conversación — por eso, mientras Lianette este aquí, quiero aprovechar para que pruebe su ramen. Que es el mejor.
La chica llevó sus manos a la altura de su nariz y luego las unió como si aplaudiera. — ¡Estoy tan emocionada de por probar este ramen!. En todo el mundo se habla que es el favorito de Naruto Uzumaki , ¡El héroe de nuestro mundo!
— ¡Holaaaa! — Naruto aparecía en escena traido por Konohamaru. — ¡Gaara!
— ¡Oh por Dios es Naruto Uzumaki! — Lianette se levantó con emoción e inmediatamente le tomó la mano al rubio — Anoche no tuve tiempo de saludarlo, es un gran honor para mi conocerlo.
Naruto entró en confusión — este... ¿y tú eres? Dettayo..
— Es Lady Lianette — Gaara respondió — es la hija del Daimyo del viento.
— ¡¿Qué, Qué!? — el rubio abrio los ojos como platos — ¿¡Me estas diciendo que voy a desayunar con una princesa!?
Todos rieron, las expresiones de Naruto eran únicas en el mundo. — Por favor no me trate con mucha formalidad, porque sí de personajes importantes hablamos, usted es el héroe del mundo.
— Oye, oye, oye para, jeje, no me digas esas cosas que me avergüenzas ttebayo! — Naruto respondía con sonrojo mientras se rascaba la cabeza.
— ¿Y qué haces tan temprano por aquí? — Gaara preguntó — creí que no te vería hasta más tarde, porque anoche..
— Ahhhh eso, si, es que si algo sirve para la resaca es un buen ramen de ichiraku — se volvio a Teuchi — ¡viejo, dame uno muy caliente con extra cerdo por favor!.
— Trabajando.
Los 4 chicos se acomodaron en la barra del negocio. Primero Lianette luego Konohamaru después Naruto y por último Gaara. Todo al tiempo que Teuchi y su hija preparaban los deliciosos ramen.
— Y bien Gaara, cuentame de lo aue sucedió entre tú e Ino. — Naruto retomó la conversación.
El pelirrojo abrio sus ojos unos segundos —¡¿Umh?!
— Kankuro me contó todo en el viaje. Nos encontremos en la tierra de los pájaros y luego me platicó en el camino hasta aquí.
— ¿Kankuro te buscó?.. — Gaara giró su rostro a otro lado. No podía imaginar que tantos detalles le había contado su hermano.
— No pongas esa cara hombre, no te avergüences — Naruto sonreía mientras le daba 2 palmadas en la espalda en forma amigable — Me da mucho gusto que por fin hayas encontrado a alguien, y que ese alguien sea Ino ¡Es una gran mujer!
— ¡Shhhhhh! — el pelirrojo le tapó la boca rápidamente — ¡oye se mas discreto!
— ¿Por qué? ¿Qué esta pasando? — logró safarse de la mano de Gaara
— SHHHHHHHHHHHHH
— Esta bien, esta bien, — Naruto accedió a hablar bajo — ¿Qué es lo que pasa?
Gaara suspiró profundo antes de abrir la boca.
La aparición de Naruto había sido oportuna ya que sí tenía de hablar con alguien sobre sus problemas, él era el indicado, podía entenderlo mejor que nadie.
Así que lo contó todo, con lujo de detalles, desde lo que pasó con Hakuto Hoji, el intento de asesinato por parte Tojuro, lo que pasó con Ino y finalmente lo que pasaba con el Daimyo del viento y Lianette.
Ya en este punto Teuchi había había servido los ramen, Konohamaru y Lianette comían al igual que Naruto quien no había terminado su sopa como normalmente lo hacía por estar escuchando al pelirrojo.
Para opinión de Naruto todo lo que había dicho su amigo era demasiado. Empezando porque, siendo un kage la pasaba horrible con el consejo de su aldea. Y era irónico porque él sentía envidia de Gaara por haber sido el primero en llegar a convertirse en Kage. Pero al mismo tiempo le daba lastima, porque con todo lo que contaba sobre el consejo de sabios parecía un infierno. Él en su lugar ya se hubiera vuelto loco y no sería capaz de soportar.
Sin embargo por otro lado, le daba también rabia, ya que simplemente no aceptaba ni se le hacía justo que Gaara siguiera teniendo la vida muy dura y llena de maltratos, como intentos de asesinato. Porque osea, ellos ya habían sufrido bastantes como jinchurikis y se supone que ahora deberían estar disfrutando de la tranquilidad y felicidad... Pero, con Gaara no era así.
Teniendo todo eso en cuenta, ahora las palabras que Kankuro le dijo en la tierra de los pájaros tenía sentido:
— "Estoy aquí para que vengas conmigo, él te necesita, y tú Naruto eres el único que puede ayudarlo".
— Gaara yo...
— ¡Gaara–sama! — Una voz masculina interrumpió. Era la de Amagi quién se acercaba corriendo hacía ellos. — ¡Al fin lo encuentro! — se expresó el muchacho mientras trataba de respirar. Al parecer había estado corriendo.
— ¿Qué sucede Amagi?
— Lo necesitan en un lado.
Gaara frunció el ceño — Cómo que "en un lado", específica por favor.
— Es de parte de la señorita Shijima. Dijo que tenía cosas que decirle, mencionó algo que sería definitivo, que usted sabe de que se trata.
— ¿Shijima? — Naruto miró a Gaara — ¿se trata de..
— ¿Dónde esta ella? — ignoró por completo a su amigo.
— En el apartamento de la calle 3.
— ¿Y qué hace hospedada en un departamento?, se supone que tiene cobijo en.. -interrumpido-.
— No tengo más información señor. Solo me pidió que le diera ese recado porque esta por irse.
— Vale, vale, supongo que tendré que ir — comenzó a levantarse.
— Gaara no has comido nada.. — Naruto le llamó la atención .
— Lo haré después — le dijo a su amigo y luego se dirigió al muchacho — Amagi, por favor lleva de vuelta a Lady Lianette a la residencia de los Nara cuando termine de comer. Yo lo alcanzaré luego. — Giró su mirada a la castaña — ¿le parece bien Lianette?
La chica asintió con una sonrisa — Gracias Kazekage.
..
...
— ¡Temari, Shikamaru! — Ino gritaba afuera de la residencia Nara, tenía que decirle con urgencia lo de los ojos arcoiris a los chicos, de seguro ellos sabrían algo. Sin embargo ninguno de los dos salieron a recibirla. En su lugar apareció frente a ella la mamá de Shikamaru.
— Oh Ino al fin apareces, anoche desapareciste, no te vi en toda la celebración dentro de la mansión — le dijo con sorpresa ya que la muchacha seguía con el vestido de gala.
— Joshino-san le daré una buena explicación después , ahora me urge hablar con los recién casados.
Joshino rio con gracia — Querida ellos ya se fueron, recuerda que tienen una luna de miel.
En ese momento se acordó ¡Era cierto!. El viaje de luna de miel es inmediatamente al día siguiente después de la boda. — ¿Entonces podría hablar con Kankuro?
— Él duerme aún, bebió hasta el amanecer. Recién lo trajeron hace un par de minutos.
— ¿Y... Gaara?
— El Kazekage salió a desayunar con la señorita Lianette.
En ese momento una vena se dibujó en el rostro de Ino. ¿Esto era en serio?.
— Gracias Joshino-san — ella dio una reverencia mientras trataba de cubrir su enojo — por favor avíseme cuando Kankuro haya despertado, es muy importante que hable con él.
Dicho esto, la rubia tomó el camino por donde llegó. Reventado de furia. ¿Cómo era posible que el día de hoy también Gaara la estuviera evitando? Y encima se atrevía a salir con la princesucha esa.
Ya en ese punto, ella no sabía si eran celos o de verdad esta era la primera manifestación de resentimiento contra Gaara porque ¿Cómo se atrevía a seguir haciéndole eso en estos momentos cuando más lo necesitaba?
..
...
Gaara ya había llegado a su encuentro con Shijima. Ahora mismo se encontraba tocando el timbre del apartamento de la calle 3.
El barrio era silencioso pero muy bonito, había plantitas levantadas en trabajos manuales en cada calle. Y la que mas le había gustado eran los claveles que habían sido sembrados en el medio de neumáticos que estaban pintados de colores.
A continuación la puerta del apartamento, que por cierto se trataba de un edificio apenas de 3 pisos, se abrió .
Y quien lo recibió se representó como el propietario del lugar. Que se trataba de un hombre algo mayor, como de 60 años, era delgado, de pequeña estatura, calvo y vestía con ropa simple, una camisa de tiras cortas de tela sencilla para soportar el calor, y una pantaloneta amarilla.
— Buenos días — saludó al hombre — Busco a..
— Piso 2, pasillo izquierdo 3 habitación. — Dicho esto el anciano desapareció por la demás habitaciones del vestíbulo.
El lugar por dentro era simple igual que su propietario. No había muchas cosas. Solo lo normal en un hogar, mesita de sala chiquita, un reloj en las paredes de madera y cuadritos con el símbolo de La Hoja estampados en las paredes.
— Parece que alguien es de pocas palabras. — Gaara miró por última vez el camino por donde se fue el hombrecillo — espero que no este de mal humor por la falta de huéspedes — el comentario del pelirrojo era cierto, el lugar estaba totalmente en silencio y casi todas sus luces apagadas. Al parecer el edificio en efecto, no tenía muchos visitantes.
Al subir las escaleras directo al segundo piso, no pudo evitar preguntare ¿por qué Shijima estaba en este lugar?. Porque podría haber ido con su hermana. ¿Acaso algo pasaba?.
Estaba a punto de averiguarlo porque ya estaba en el pasillo que el anciano le había indicado. Y pudo ubicar la habitación de la mujer porque esta era la única en que la puerta de la habitación estaba un poco abierta.
"Tock tock tock"
Aún así se molestó en tocar, y desde adentro se escuchó el ruido de que algo se había caído, pero segundos después Shijima le abrió por completo la puerta.
Ella estaba usando ropa intima, una pijama negra demasiado corta que apenas y tapaba su entrepierna. Y el escote de la bata era muy sugerente. Además de eso, Traía un tipo de abrigo, o bueno, casi, solo que este era transparente. — ¿Estas bien?
— ¿Eh?
— Oí que algo se cayó
— ¡Ah! Descuida, solo fue la maleta, estaba buscando mi ropa para cambiarme y me asusté al oír la puerta sonar — sonrió con inocencia — ya ves que este lugar es un poco tétrico... Jejeje, ¿Quieres pasar?
El hombre aceptó la invitación, entró a la habitación, que al igual que el resto del lugar era simple. Había una discreta cama, una mesita de noche a lado y lo único que tenía para alumbrarse era una pequeña lámpara situada en la mesita de noche. Después, en la parte inferior de cama, se encontraba la maleta de ropa regada en el piso.
— ¿Por qué estas aquí? Es decir, pudiste ir donde tu.. — el finalmente preguntó aquello que le estaba generando duda, pero ella, quien estaba en su costado ahora le interrumpió.
— Ayer me despedí de ella y Shigesane. Voy a dedicarme en visitar por ultima vez a mi tribu antes de volver a Suna para convertirme en un AMBU a servicio del consejo. Y bueno, tú has de saber que cuando alguien se une a la raíz pierde completamente su libertad.
A Gaara le sorprendió tal revelación — ¿Estas segura de eso?
— Totalmente — contestó con firmeza — luego de volteó hacia a Gaara — y sí te preguntas por qué mande a llamarte, bueno, es que también tengo que decirte de algo que vi y que sé que te va interesar. — Giró su mirada al piso — no sé como voy a hacerlo ya que es algo serio, por eso quiero que lo sepas o yo no podré perdonarme si me voy y no te lo digo.
En ese punto Gaara ya perdió la tranquilidad, e inmediatamente su rostro se puso serio — ¿Qué es lo que ocurre? — preguntó mientras él también se giraba hacía ella, quedando ambos frente a frente — ¿El consejo hizo algo malo?
— No se trata del consejo, ni nada respecto a Suna, despreocúpate.
Gaara frunció el seño con extrañeza. — ¿Entonces?..
Shijima lo miró con nerviosismo — Se trata de... I-Ino.
Ahora el pelirrojo alzó su inexistente ceja en señal no solo de confusión sino también extrañeza. — ¿Qué hay con ella?
La pelinegra dio un profundo suspiro antes de hablar, y también se le notó un rostro totalmente de ansiedad. — La vi.. — hizo una pausa incómoda — con su antiguo amante..
Gaara hizo una mueca de burla — ¿Y eso qué?. Ino no tiene prohibido convivir con Sai.
— Es que lo vi relacionándose íntimamente, Gaara.
— ¿Qué? — el pelirrojo soltó con exaltación — estas mintiendo, ¿Por qué...-interrumpido-
— Sabía que no me ibas a creer por eso preparé pruebas — al decir eso, Gaara entró en petrificación y la ansiedad ahora se apoderó de él mientras veía a la chica ir en busca de algo en su ropa, tirada en el piso.
Shijima comenzó a revolver su ropa. Y casi dejó su vacía su maleta, pero al final de eso ella encontró lo que buscaba y volvió hacía él. — Aquí tienes — le dijo acercándole un teléfono celular.
Gaara miró por unos segundos el aparato mientras ella lo sostenía. Dudó en tomarlo. Y aunque de verdad no quería hacerlo por miedo a lo que vería, se decidió a hacerlo, tenía que confiar en Ino, porque ella no podría haber podido hacer algo así. Porque ¿Ellos se amaban? ¿No?
A continuación tomó el móvil , y Shijima le sugirió que fuera a la galería porque sus pruebas eran "preciadas fotos". Él lo hizo y... En ese efecto encontró imágenes de Ino besándose con Sai de una manera muy "sugerirle".
— También hay un pequeño video. — la chica agregó.
Gaara casi temblando siguió pasando la fotos hasta llegar al mentado video, y aunque este era de apenas de unos 12 segundos, y que había sido tomado desde una ventana a otra. Se podía ver claramente a Ino y el dibujante compartiendo caricias ya sin ropa.
El muchacho apagó el aparato de golpe y luego lo tiró a la cama. Se giró hacía la pared para apoyarse contra ella y suspirar muy profundo. Esto había sido demasiado fuerte, — Lo siento mucho — la voz de Shijima se oyó tras sus espaldas mientras le ponía la mano en hombre buscando darle algo de consuelo — ¿Ahora entiendes porque tenía que decirte esto antes de irme?
Gaara giró de golpe. Su frustración era evidente, y ahora mismo tenía demasiada furia, sin embargo aún había algo que aclarar con la pelinegra — Shijima... — cerró sus ojos con fuerza antes de continuar — ¿Cómo has conseguido capturar esto? — preguntó intentando mantener la serenidad — ¿Cómo te encontraste con esto?, ¿a dónde? — la tomó de ambos brazos — ¿¡Cuando sucedió!? ¡¿Y por qué fuiste exactamente tú quién descubrió aquello?!
— ¡Gaara me estas lastimando! — ella se quejó y él la soltó — y desde luego ya voy explicarte como fueron las cosas.
— ¡Estoy esperando..!
— ¡Esta bien! — ella le alzó la voz — fue después de despedirme de Hakuto. — contó, y el pelirrojo la escuchaba con atención — estaba en busca de un hospedaje, pregunté a algunas personas, y.. cuando pasé cerca de un parque los vi ambos besándose en una de los sillones del lugar — Gaara suspiró — yo no creía lo que estaba viendo, y por eso tomé la fotos. Para no creer que estaba loca.
— ¿y que hay del video? — Casi reclamó — eso ya no es en un parque..
— Ellos se movieron, Gaara — ella bajó el rostro avergonzada — y yo... los seguí.
— ¿por qué?
— ¡Porque tenía un mal presentimiento ok! — lo volvió a mirar con inocencia — y además no podía creer que ella hiciera algo así. Hasta que..
— ¿¡Que!?
— Los vi a los dos ir a un hotel del centro.. ¡Y créeme que estuve tan sorprendida cómo tú. Y sí saque el video, te lo vuelvo a decir, es para convencerme de que lo que vi no era mentira, y que no estaba loca.
En ese instante Gaara se sentó en la cama, y su mirada pareció perderse hacia la pared de delante. Es que lo que estaba sucediendo era simplemente una pesadilla.
Shijima se sentó a su lado y volvió a poner una de sus manos en su hombro de derecho. El tardó en reaccionar porque ahora mismo sentía el pecho demasiado apretado. Y el sentir era igual a lo que no había experimentado desde que su tío Yashamaru murió.
¿Cómo Ino había sido capaz de hacer eso cuando el luchaba para que pudieran estar juntos?
Y lo peor es que todo tenía sentido. Eso explicaba el porque ella desapareció después de la ceremonia de matrimonio.
Volvió cerrar su ojos con fuerza, mientras se moría de rabia pensando en la noche anterior, ya que, mientras él guardaba las apariencias con Lianette, la muy estaba...
Abrió sus ojos de golpe, y giró al sentir la mano de la fémina. Fue ahí cuando la vio sin lentes una vez más. E inmediatamente recordó el momento de ambos en el desierto, cuando buscaban a Hakuto, cuando ella se los quitó por primera vez.
Una vez más se sorprendía demasiado. Ya lo había dicho en el desierto. Su rostro le recordaba mucho al de Yashamaru. Y ahora, diferente a la vez en allá , ella sonreía , y le brindaba una mirada de consuelo.
Y simplemente al sentirse tan vulnerable por lo que había pasado. Inconsistente-mente su cuerpo se fue acercando al de ella hasta que sin dar tregua alguna, sus labios se encontraron.
Shijima se estremeció de sorpresa. Él la había besado sin aviso. Pero la sensación de sus labios era tan buena que no hizo ninguna protesta, dejó que el beso se profundizara, y hasta hizo un gesto cómplice al llevar su brazos al enredarse detrás del cuello del pelirrojo.
Ahora mismo podía excusarse de necesitar cariño. Pero no iba a hacerlo, estaba tan herido y enojado con Ino que no le importó besar a otra mujer. Sin embargo mientras más avanzaba en beso, y sentía a Shijima más ansiosa, hasta el punto de retirar uno de su brazos de su cuello y llevarlo a "esa parte del pantalón".
— ¡Hey! — el rompió el beso enseguida. Alejándose de ella levantándose de la cama — esto no ha sido correcto Shijima — dijo mientras intentaba recuperar su respiración. — Yo,.. será mejor que me vaya.
No pudo irse, porque la mujer lo tomó del brazo. Él ya iba en dirección a la puerta pero tuvo que voltear debido al agarre de la morena.
Y aquel fue su peor error.
Su ojos eran tan hermosos, tan místicos que lo hicieron perder en todos esos colores de su mirada. Fue ahí cuando reaccionó. — ¿Pero qué estoy haciendo? — se reprochó y volvió a ir con la mujer como atraído por su mirada de de colores.
Ella sonrió con placer y le devolvió el beso. Solo que esta vez le ayudaba a deshacerse se la ropa.
Gaara no puso resistencia y sin darse cuenta, después de dejar que la mujer le besara el cuello que ya había descubierto al desabrochar su ropa buzón, él se fue encima de la mujer, terminando ambos finalmente en la alcoba
..
..
De vuelta en la aldea, Ino caminaba por las calles y seguía maldiciendo al pelirrojo. Llego al puesto de ramen en busca de desayuno y lo que vio a continuación la hizo volver a la realidad.
Se había encontrado con la mujer de sus pesadillas. Lianette, pero esta no estaba en compañía de Gaara sino que desayunaba con el muchacho insolente llamado Amagi junto con Naruto y Konohamaru. Eso le extrañó.
— Hola — se animó a saludar — que gusto encontrarlos aquí.
Lianette fue la primera en devolver el saludo con una sonriza y aquello la confundió aun más, por primera vez había intercambiado palabras con la que era su mas pelgrosa enemiga y ella había sido tan linda y amable que solo por ser amiga de Naruto le había invitado un sopa.
— Adelante — le dijo Amagi — te sedo mi puesto igualmente yo ya terminé.
Ok, esto se volvía más extraño el tipo que anoche le había faltado el respeto, ahora estaba siendo caballeroso. ¿Qué pasaba aquí? XD
Lianette también había terminado su sopa y tal como había recomendado Gaara, le agradeció a Teuchi por la sabrosa comida, y le agradeció a los dos chicos por la compañía y finalmente se despidió de Ino antes de irse escoltada por Amagi.
Ino se sentó a la lado de Naruto, quien iba por su quinto tazón de ramen. — Naruto..
El rubio giró hacia y saludó con entusiasmo — ¡Qué tal Ino! — le dió un abrazo rapido.
Ella le sonrió ante el gesto, y antes de preguntar lo que interesaba, giró su rostro a ver a Lianette y Amagi, y en efecto ellos ya iban lejos. Ya casi se perdían entre la lejanía y las personas.
Era su oportunidad.
— Naruto.. — se acercó un poco al oído del rubio.
— ¿Umm? — este balbuceó llevándose a la boca otro bueno bocado de fideos.
— ¿Sabes dónde esta Gaara? — preguntó sin tapujos — es que, él debería estar pegado a la hija del Daimyo.
Naruto de un empujón se tragó la tanda de fideos. Y giró de vuelta a la rubia con mucho entusiasmo, llevando su mano detrás del hombro de la chica. — ¡Me alegra que toques esa tema Ino! — le dijo con su típico tono alegre. Pero luego bajó la voz recordando lo que Gaara había dicho de los espías imperiales — estoy muy interesado en platicar tu situación con Gaara — le dio una de sus hermosa y grandes sonrisas — no sabes cuanto me alegra que ambos hayan llegado a estar juntos. — guiñó su ojo derecho — ya lo sé todo, ttebayo.
Ino se sonrojó en el acto. Pero no aún así repitió la pregunta. — Hablaremos de lo que quieras después, pero ahora en realidad necesito saber sí sabes donde esta Gaara.
— Él Kazekage-oniichan estaba aquí hace unos minutos — Konohamaru quien había escuchado un poco la conversación agregó — pero llegó ese sujeto de nombre Amagi y le informó que una tal Shijima lo buscaba.
— Cierto — confirmo Teuchi quien traía listo el tazón de Ino — el joven Kazekage se fue por eso, hace como unos 30 minutos ya.
En ese instante Ino se preguntó a sí misma. — Cómo... ¿Shijima sigue aquí?
.
.
Continuará.
—
—
—
Notas de la autora.
Wow, finalmente he regresado (un poco avergonzada por abandonar este fafic por casi 4 años). Wow, ¡Desde la pandemia!, jaja de seguro a alguien se le pasó por la cabeza la posibilidad de que pude haber perecido en el covid. ¿A que sí?.
Jajaja, pero no, aquí estoy. Y tengo una buena excusa a mi ausencia (o eso creo).
No voy a contar todo lo que ha sucedido porque todo este tiempo lo que vivido ha sido como una montaña rusa, he tenido momentos malos y buenos a la vez, todo sosteniéndose en un balance de caída y levantada.
Pero dejando a un lado las explicaciones, créanme que mi ausencia es por una buena causa. Y sí quieren un spoiler. Estoy preparando un proyecto de escritura totalmente mío, con personajes y un mundo originales de mi creación que espero pronto subir en esta plataforma con imágenes y de todo y que ustedes apoyen (soy ilustradora).
Yendo de vuelta a esta historia, en especial a este capítulo, primeramente voy a decir que cuando lleguen hasta aquí, me perdonen por hacer (lo que he hecho en este episodio con nuestra parejita ) tal vez ahora quieran matarme jsjsjsjs y los entiendo. Me merezco la pena de muerte.
Sin embargo, esta historia esta a solo 2 episodios más para acabarse. Así que os pido que aplacen mi ejecución hasta el final de esta novela porque vengo con todo.
Ya no me voy a ir y empezar otro hiatus, la voy a avanzar y terminar. Os juro.
Así que sí tienen a alguien a quien odiar que sea a Shijima mientras tanto jujuju.
Para terminar. Quiero agradecer a todos los que pasaron por esta historia-
¡los quiero mucho!
—ArremKim (hasta el próximo cap)
