AN: Hola a todos, hoy viene doble sesion de capitulo porque es hora de explicar un poco las cosas. Pero antes de nada, muchas gracias a todos los que leeis por estar aqui.
Y ahora
MeloryG: ¡Hola Melory! Gracias por el tremendo esfuerzo de traducir el comentario. Te lo agradezco de verdad y me alegra mucho saber que conoces la historia original. Tienes mucha razon en tu comentario por eso decidi hacer un remake y tratar de poner todas las cosas que me faltaron en el original. Espero que estas historias te gusten como las originales y si, tendremos las dos partes, te lo prometo. Un abrazo fuerte.
Zaishoooh: Si, la verdad a veces me enredo un poco en la historia pero creo que ne los proximos episodios queda casi todo claro o por lo menos, se entiende algo mas. Por lo que dices de Kaito, no pasa nada, es el mi OC version Chrono para esta historia (aunque Chrono tambien saldra). No me atreveria a separar a NanoFate con otra persona porque, personalmente, no quiero tener pesadillas con un Demonio Blanco y un Starlight Breaker. Un abrazo fuerte.
Y ahora si, el capitulo...
Capítulo 3
Fate había tomado la tarde después del entrenamiento para dar un paseo con el joven cachorro, Fenrir, a pesar de ser pequeño era una gran perro guía, siempre cuidándola cuando ella no podía ver que tenía delante y parecía estar contento de estar con ella tanto como su nueva familia.
Podía escuchar a Sasuke y Kaito hablando detrás de ella y sintio la añoranza de otros dias cuando su madre y Chrono solían hacer lo mismo. Los echaba de menos a ellos y a Amy y a los niños, pero esta vida la estaba ayudando a curarse, poco a poco.
Esta familia que ahora también era suya era lo que la ayudaba a seguir adelante ya no pasar todas sus noches llorando por su familia, sus amigos y sus amores. Las echaba de menos, claro que si, a veces soñaba con las bromas de sus amigos, con los desayunos en familia, con la sonrisa de Vivio cuando volvía a casa con la ternura de Nanoha, siempre con una mirada soñadora y una taza de té lista para ella.
¡Bienvenida a casa, Fate-chan!
Le dolía pensar en Nanoha, ¿Qué se le pasaría por la cabeza cuando supiera que ella, la criminal Testarossa, había estado en la casa de sus padres el dia de su ataque? ¿La odiaría más? ¿La querría fuera de sus vidas para siempre?
¿Querría venir a destruirla ella misma?
Fate casi sonrió, recordando la última vez que pelearon, entonces, Nanoha dio todo y a pesar de que Fate lo intento, nunca fue rival para ella, pero ahora era diferente, aunque sabía que el resultado seria el mismo porque Fate prefería desaparecer que hacer daño a Nanoha.
"Au…"
Fenrir la saco de sus pensamientos y le lamio la mano, como si supiera de su dolor y Fate sintio su corazón llenarse de calor y acaricio la cabeza del animal, dándole una sonrisa para animarlo. Pensar en Nanoha dolía, pero también le recordaba buenos tiempos y con eso era con lo que decidía quedarse.
"Vamos con papa y Kaito, chico." dijo Fate.
"Woof!"
Tomo la correa de Fenrir y dejo que el perro-lobo la guiara hasta su padre y su hermano, que se habían parado delante de un camión de helados sin darse cuenta de que una presencia inesperada estaba no muy lejos de ella, escondido detrás de un árbol y con una sonrisa sorprendida por no creer la suerte que había tenido.
Fate Testarossa estaba allí, en aquel planeta remoto al que había huido.
"Increíble."
Scaglietti no podía creer su suerte, pero iba a asegurarse de no perder la oportunidad de conseguir el ultimo elemento para crear a sus criaturas. Este era su momento y una vez hecho, por fin podría terminar el trabajo de toda una vida y una venganza que llevaba demasiado tiempo preparando.
"Oh, Fate. No sabes las ganas que tenia de verte."
Scaglietti desapareció entre las sombras mientras Fate disfrutaba de la tarde con su familia, sin saber el peligro que corría.
Base de la Unidad 6
Hayate tenía una misión en mente, pero para eso, necesitaba una cosa principal y era no contarle nada a Nanoha de momento, sabía que, si se lo decía, la joven querría ir a por aquel hombre personalmente y la verdad, Hayate ya había perdido bastante como para dejar que Nanoha cometiera una locura.
Así que reunió a todos menos Nanoha y lo hizo de manera que la joven ni siquiera lo sospechara, algo difícil pero que solo dos personas podían cumplir sin errores: Hayate, quien era su mejor amiga y Fate, quien siempre había sabido capturar el corazón de Nanoha, aunque no lo supiera.
Mirando al equipo que tenia delante, Hayate tenia que admitir que estaba orgullosa, no solo sus guardianes estaban allí, dando la experiencia que la misión necesitaba, pero también estaban los jóvenes entrenados por Fate y Nanoha, listos para la acción y un fiel reflejo de las dos mujeres.
"Hemos confirmado los rumores sobre Scaglietti, esta vivo y ahora mismo nuestra prioridad es localizarlo y detenerlo." dijo Hayate, encontrándose con la mirada sorprendida del equipo. "Al mismo tiempo, tenemos que proteger a Vivio de un posible ataque y a Nanoha de cometer una locura y esa será vuestra misión, Nakajima y Vita, vosotras trabajáis y estáis cerca de Nanoha por eso quiero que hagáis turnos para cuidarla a ella y a Vivio sin que se de cuenta, yo misma os ayudare cuando sea posible."
Las dos asintieron con cierta tensión porque sabian que, si Nanoha las descubrían, Scaglietti seria el ultimo de sus problemas.
"Lanster, tu y Signum debéis investigar donde esta la nave de Scaglietti." Ordeno Hayate. "Por lo que sabemos, está usando la misma nave que usaba anteriormente y tenemos registros de ella así que iréis a buscarlos y a encontrar a ese hombre."
"Entendido." dijeron Teanna y Signum a la vez.
"Muy bien, Shamal y Zafira, quiero que preparéis dos salas especiales, una medica por si acaso Scaglietti tiene preparado algo para nosotras o para Vivio y otra para contenerlo." dijo Hayate.
Shamal y Zafira también asintieron, tomándose muy enserio sus órdenes. No iba a ser fácil contener a Scaglietti, pero entre ellos y Yuuno conseguirían encontrar una solución, estaban seguros.
"Bien, volved a vuestros puestos." dijo Hayate, finalmente. "Necesito hablar con Erio y Caro a solas un momento.'
La petición era extraña, pero nadie dijo nada y todos salieron de la oficina, hablando sobre como llevar a cabo sus misiones mientras los dos jóvenes esperaban algo nerviosos las ordenes de su Comandante.
Hayate no se sorprendió, después de todo, ellos nunca habían estado de acuerdo con sus acciones en contra de Fate, pero sin tener el rango para discutir sus decisiones o las del resto de adultos, Erio y Caro solo habían podido quedarse a mirar como se llevaban a la mujer que siempre los había cuidado como sus propios hijos.
"La misión que tengo para vosotros es muy personal pero no confió en nadie más para conseguirlo." dijo Hayate, tratando de sonar lo mas amigable posible. "Necesito que localicéis a Fate Testarossa y la traigáis de vuelta."
La sorpresa en los jóvenes no se le escapó a Hayate y, aun así, tenía que mantenerse firme. Necesitaba respuestas y sabia que solo Fate podía darle al menos parte de ellas, las demás, quizá pudiera encontrarla cuando atrapara a Scaglietti.
"Pero… pero Comandante…" empezó Erio.
"Se lo pensáis y la verdad es que no puedo decir que no vaya a pasar." dijo Hayate, apenada. "Pero hay algo mas que necesito confirmar y creo que solo Fate o Scaglietti pueden aclararlo por eso necesito que la traigáis de vuelta y solo me contactéis a mí con cualquier avance."
Caro parecía la mas inocente de los dos, pero en aquel momento, tomo la mano de Erio y miro a Hayate con una decisión que no era propia de aquella joven. Hayate casi sonrió, sintiendo algo parecido al orgullo cuando Cario asintió.
"La encontraremos, Comandante y entonces, toda esta pesadilla se acabara." dijo Caro.
Hayate no dijo nada, pero en un momento le pareció ver la misma mirada de Fate en los ojos de aquella joven y entonces supo que si había alguna manera de probar algo en favor de Fate, ellos la encontrarían.
Ellos tenían fe ciega en Fate, no como ella que más que no tener fe, es que era una cobarde.
Flashback
"No sé qué pensar, Fate. Quiero creerte, pero ni siquiera me dejan ver que está pasando realmente y las pruebas…"
La mirada de Fate se le clavo en el alma y Hayate ni siquiera pudo mirarla de nuevo por lo que decidió mirar al suelo. Esto era más duro de lo que jamás imaginaba, pero era ella quien debía venir aquí y decirle a Fate lo que iba a suceder, era su deber como su Comandante y como su amiga.
Aunque ahora no se sintiera como una amiga para nada.
"Yo no mate a nadie, Hayate. Llegue justo después y luche contra el asesino, por eso estaban las marcas de 'Bardiche' en toda la zona." dijo Fate una vez más.
"El informe de los otros Enforcer dicen que no hay más marcas que las de 'Bardiche' por toda la sala e incluso en el cuerpo, Fate." dijo Hayate. "No hay manera de probar que hubo otra persona allí."
Casi esperaba una respuesta, algo que le dijera que se equivocaba, que había alguna prueba que por alguna razón hubieran pasado por alto, pero en lugar de eso, vio la mirada de Fate vacía, aceptando un destino que Hayate no quería para ella.
En verdad Hayate sabia que Fate no podía decirle nada que cambiara la situación, pero Hayate todavía quería escuchar algo, por Fate, por Nanoha y Vivio y por ella misma, por perder a una amiga así no era justo y en cambio se encontró con una Fate de la que Nanoha había hablado muy pocas veces.
Una Fate que Hayate no había conocido hasta ahora. Un pasado del que su amiga jamás pudo librarse completamente.
"Hemos terminado, Hayate."
"Fate…"
Fate se levantó, sus pasos eran temblorosos, pero consiguió mantenerse en pie a pesar del dolor que Hayate podía ver claramente en su expresión. Fate suspiro, cansada, abatida por todo lo que había pasado y por el hecho de que ni Nanoha ni Vivio habían venido, aunque seguramente eso era porque no sabian donde estaba.
Fate no quería pensar en que realmente Nanoha no tuviera ni una duda de que era culpable. Era Nanoha y aunque no tuviera dudas, tendría preguntas.
No importa ahora, ella ya no está, ni Vivio, ni tus amigos. Este es tu final, el mismo final que madre siempre quiso para ti.
"Al final mi madre tenía razón. Soy un fallo." dijo Fate, llamando a la puerta para que la devolviera a la celda. "Siento el dolor que he causado."
Y antes de que Hayate pudiera decir nada, Fate se marchó de la sala y de su vida sin más, dejando atrás un terrible vacío que nada podría llenar.
Fin Flashback
Hayate suspiro, secándose las lágrimas que habían corrido por su rostro al recordar la última vez que había visto a su amiga. Después de aquello, Fate desapareció de sus vidas hasta hace unas semanas, cuando su nombre había aparecido de nuevo, esta vez por un ataque a la familia de Nanoha.
Y por eso mismo, porque sabía el dolor que podía causar si las nuevas acusaciones se hacían realidad, Hayate decidió usar todo su poder para detener el tiempo un poco más mientras colocaba una barrera que solo ella podía crear entre Nanoha y Fate porque sabía que cuando esa frágil barrera se rompiera, solo sería para juntarlas de nuevo.
O para acabar con las dos al mismo tiempo.
Planeta Administrativo Número 69
Casa Toshiba
Ya era de noche cuando la familia Toshiba regreso a casa y mientras Sasuke se hacía cargo de unos asuntos, Kaito y Fate junto con Fenrir decidieron esperarlo para cenar, tomando el té y hablando mientras Fenrir se acomodaba cerca de los pies de su dueña.
"Parece que Fenrir te tiene mucho cariño." dijo Kaito, mirando al animal. "Está demostrando ser un gran perro guía."
"Si que lo es." dijo Fate, acariciando brevemente al animal. "Por cierto, ¿recibiste el último informe médico?"
"Si, parece que tu ceguera a afinado el resto de tus sentidos." dijo Kaito. "¿Cómo te siente para unirte al equipo en misiones más importantes?"
"Me siento preparada y Fenrir ha estado entrenando conmigo, por lo que se, tiene un traje que puedo invocar con 'Bardiche'" explico Fate. "Al parecer han conseguido vincular mi dispositivo con Fenrir para crear el traje protector."
"Bien… bien…" dijo Kaito.
"¿Te preocupa algo?" pregunto Fate.
Kaito no quería decirlo. El mismo confiaba a Fate su vida, pero no podía evitar preocuparse, sus misiones eran complicadas y cada vez se hacía más difícil no correr peligro, pero Kaito sabía que Fate podía luchar y la verdad era que la necesitaban.
Pero por eso mismo hace mucho tiempo que perdió a alguien que también quería mucho.
"Es que…bueno, ya sabes que mi madre murió hace años." dijo Kaito y a pesar de lo vacío que era sus ojos, Kaito pudo sentir la ternura en la mirada de la joven que consideraba su hermana. "Tú me recuerdas mucho a ella."
"¿De verdad?" pregunto Fate, algo sorprendida.
"Si, era Enforcer, como tú y ella, era increíble." dijo Kaito con una triste sonrisa. "Siempre ayudaba a los demás y aunque no estaba siempre en casa cuando llegaba, dedicaba todo su tiempo a nosotros. Nos quería mucho y nosotros a ella."
Fate asintió, como Enforcer, el trabajo era duro y muchas veces se tenían que alejar de sus familias, pero no había nada mejor para una maga de su clase que volver a casa, a un lugar seguro donde dejar atrás la angustia de una guerra y poder abrazar a los que más quieres.
"Ojala pudiera vernos ahora." siguió Kaito, perdido en sus pensamientos. "Espero que este orgullosa."
"Seguro que sí." dijo Fate con una sonrisa comprensiva. "Como Enforcer te digo que ver a tu familia crecer es lo más importante para nosotros, además, viendo los magníficos hombres que sois, seguro que está en algún lado con una enorme sonrisa, orgullosa de vosotros."
Kaito sintio un nudo en estomago al escuchar aquellas palabras, sin saber cuánto las necesitaba y se secó las lágrimas que habían caído al escuchar la sinceridad en las palabras de Fate que, a pesar de no poder verlo, parecía saber exactamente por lo que estaba pasando y lo respetaba lo suficiente como mantenerse en silencio mientras el intentaba controlar su emociones.
Y aunque ya se alegraba de tenerla en su familia, ahora más que nunca Kaito sabía que haría cualquier cosa por la joven que poco a poco se estaba convirtiendo en esa hermana que quiso tener.
Entonces, escucharon la puerta abrirse y Fenrir levanto su cabeza para ver a Sasuke Toshiba entrar en la sala con una sonrisa tranquila y poco a poco los tres se dieron cuenta de que eran piezas de un puzle que cuando se juntaba, creaba una familia con un vínculo irrompible.
"¿Cenamos?" pregunto Sasuke.
"Claro." dijo Kaito.
Fenrir se movió para dejar que Fate levantara y luego camino a su lado mientras ella asentía a su padre y juntos, se prepararon para pasar una tranquila noche, hablando de las cosas que no tenían importancia en la vida, como el dia o lo que planeaban hacer mañana.
Una normalidad que no se esperaban pero que protegerían celosamente para que nadie la perturbara nunca más.
