Si la familia podía decir que algo había cambiado en los últimos días era la actitud de Lincoln con Lucy, en todo el tiempo que llevaba siendo el hombre de la casa y que se había tomado su papel de hermano mayor tan en serio jamás había levantado la mano a alguien, ya fuese por alguna travesura, alguna broma o algún desastre accidental, el muchacho se había encargado de que todo fuese resuelto de la manera más pacifica posible sin dejar de lado que fuese justo, por lo que estaban seguros, quién más estaba afectado por esas palmadas había sido el mismo Lincoln.

- Este desayuno no sabe tan bien. - Dijo Lily mientras comía los huevos revueltos que había hecho su padre.

- Vamos, sigo teniendo buena mano.

- Lo siento papá, - intercedió Lana. - Pero la comida de Lincoln es mejor.

- No se si debo sentirme orgulloso o triste.

- Deberías sentirte preocupado porque tu hijo esta encerrado en su habitación cuando debería estar desayunando con la familia. - Dijo Rita con algo de frialdad.

Solo habían pasado unos pocos días, era el primer fin de semana desde el castigo de Lucy, pero con Lincoln encerrado en su habitación, el ambiente del hogar ya se sentía diferente.

- Demonios.

Con esa única palabra Lynn se levantó de su asiento, dirigiéndose hacia el cuarto de su hermanito, tocando gentilmente la puerta.

- Linc, soy yo, ¿Puedo pasar?

Pero solo se pudo escuchar silencio.

- Entiendo.

Dicho eso se dirigió al cuarto de Lucy, donde inhalo todo el aire que pudo antes de expulsarlo completamente… y darle una fuerte patada a la puerta que la derribo.

- ¡Kya! ¡¿Cómo rompiste mi barrera nivel…

- ¡Mendiga loca, ve a disculparte con Lincoln que el niño está deprimido!

- ¡Profano este inmaculado cuerpo, sus manos impuras debieron contaminar mi…! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! - Lynn comenzó a jalarle de una oreja.

- ¡Que! ¡Te! ¡Disculpes! ¡Jovencita!, y no uses ese lenguaje vulgar.

- No hay vulgaridad, sus manos dañaron directamente la esencia de mi alma con el cultivo que practicaba de su reencarnación, somos enemigos de vidas pasadas y aun así me tomo con violencia y en contra de mi voluntad destruyo mis defensas, penetrándome con su mirada termino dañándome en mi… ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! - Lynn volvió a jalarle de una oreja.

- No lo hagas parecer peor de lo que fue.

- ¡Quiero justicia por mi retaguardia!

- Yo quisiera tener una familia normal pero te tengo a ti, los sueños no se cumplen. - La vista de Lynn en ese momento se elevó, casi como si sus ojos hubieran comenzado a brillar sonrió e hizo crujir sus puños, provocando que Lucy retrocediese algo intimidada.

- Te advierto bruja, si continúas profanando este santuario la divinidad romperá su sello y toda la humanidad será tu castigo.

- Jojo, la única razón por la que no te había quitado lo loca a la fuerza era porque Lincoln me detenía, ¿Pero que crees? Lo tienes tan deprimido que ahora no dirá nada. - Volvió a crujir sus puños. - Y creo que es hora de que yo sea la hermana mayor.

Lucy comenzó a mover los brazos lentamente en forma de serpiente mientras levantaba su pierna izquierda tanto como podía flectando la rodilla.

- No pienses que me derrotaras cuando el destino dicta que al amanecer de la séptima estrella nuestras almas se… ¡Ay!

Lynn pellizco la mejilla de Lucy fuertemente mientras la observaba con asco.

- (Asqueada) ¿No vas a dejar de decir esas tonterías?

- (Indignada) ¡¿Cuáles tonterías?! El peso que cargo gracias a la d… ¡Ay! - Lynn volvió a pellizcar con fuerza la mejilla de Lucy. - ¡Basta!

- ¿Vas a dejar de hablar así?

- ¡Jamás! ¡Ay!

Desde el primer piso pudieron escuchar los gritos de dolor de Lucy quien no dejaba de ser pellizcada una vez tras otra, al cabo de casi unos 20 minutos, Lucy con unas enormes y enrojecidas mejillas lloraba en silencio frente a una Lynn quién la veía con una expresión cansada.

- Esto dejo de ser divertido hace rato, ¿Vas a continuar o voy a buscar unas pinzas?

Pero esta vez, Lucy no respondió, ni siquiera gimoteo como lo había hecho cuando comenzó a llorar por sus mejillas.

- ¿Lucy? Tierra llamando a Lucy.

Pero la pelinegra ni se inmutaba.

- Genial, ya se rompió.

- Eres fuerte bruja de los páramos.

- ¿Bruja? Por lo visto no aprendes.

- Ya veo cual es mi error, mi tragedia y lo que conducirá mi vida a la desgracia.

- Oh, - Lynn sonrió al escuchar eso. - Eso es genial, ¿Finalmente entendiste lo que te quería decir?

- Por supuesto. - Lucy se paró repentinamente, asustando ligeramente a Lynn aunque fingió no inmutarse.

- Genial, entonces vamos donde Lin…

- Mi cuerpo es débil, y en un cuerpo débil la mente también lo es, ¡Necesito fortalecerme para poder superar mis miedos y a mis futuros enemigos! ¡Enséñame bruja escarlata a ser tan sádica, bruta y carente de empatía como tú!

Desde el piso de abajo pudieron escuchar un zape, uno de tal intensidad que todos, incluyendo los padres, masajearon sus cabezas por inercia, Lana tuvo que reparar un pequeño agujero con forma de cabeza en el piso de la habitación.

Y Lucy no se movió el resto de la mañana.

Horas después, sala de estar

Convivir tantos años con Lucy había ayudado a Lynn en agudizar sus sentidos, algo que le había permitido mejorar en varios deportes al no necesitar únicamente de sus ojos para enfrentarse a sus rivales al evitar ataques sorpresa, y aunque agradecía ya no convivir con Lucy para tener su propio cuarto que llenar de cosas deportivas no terroríficas, aquella destreza aún estaba en su cuerpo, por lo cual sabía perfectamente que estaba siendo observada.

- (Pensando) ¿Qué querrá ahora esta rarita?

Dio un mordisco a su submarino, extra picante, su recompensa por ganar recientemente el juego y que no pudo concretar por las clases, pero aquella experiencia no se sentía del todo bien sabiendo que alguien le miraba tan fijamente desde la distancia.

- ¡Si sigues mirándome así juro que voy a ir y juro por dios que el daño en tu cabeza se volverá real y no solo psicológico!

Pero pasaron casi 2 minutos más y Lynn ya no lo soportó más, dejando el resto de su comida sobre la mesita frente al sofá antes de impulsarse usando el sofá de base, dando un largo saltó que le hizo llegar rápidamente a la escalera, aferrándose a la baranda para detener un poco el impacto y ocuparla de apoyo para rotar y caer sobre la escalera, subiendo muy rápido hasta el segundo piso donde una puerta alcanzo a cerrarse, pero Lynn aprovecho el impulso volver a chocar contra la pared y usarla para impulsarse hacia arriba, llegando hasta la ventilación y entrando en esta sin mayor problema.

Lucy ya encerrada en su habitación buscaba algo con lo que defenderse, su templo sería asaltado por fuerzas que no podía controlar y la barrera recientemente rota aun necesitaba canalizar energía para defenderse, pero el sonido exterior que señalaba su asalto desapareció, volviéndose silencio.

- Los espíritus de la guerra siempre hacen sus vítores al aire para asegurar su victoria, la bruja escarlata no conoce la prudencia de los sellos de los ocho lotos de hielo, - Tomo su paraguas con las dos manos, poniéndolo horizontalmente frente a ella mientras exhalaba con calma. - Solo tengo una posibilidad, un ataque, oh poderosa Astrea, dame la sabiduría que me prometiste en los tiempos de adversidad.

Lucy comenzó a dar un pequeño giro antes de quitarse un parche que cubría su ojo derecho.

- ¡Omus lact…!

No alcanzó a terminar la frase ya que levanto su cabeza y la vio, desde la rendija abierta de la ventilación, lo que juraba eran dos puntos rojos carmesí mirándole fijamente mientras vapor parecía salir de sus fauces.

- ¡A…!

No alcanzo a gritar antes de ser succionada por esa cosa hacia la ventilación, todo en menos de 1 segundo.

Por unos momentos, todo fue silencio.

- ¡Kyaaaaaaaaaaaa!

Y luego todo fue dolor.

Minutos después, sala de estar

Lynn pensaba en cómo sacar a Lincoln de su cuarto, lo respetaba lo suficiente para no tirar su puerta de una patada o entrar por la ventilación, además era un adolescente, necesitaba su espacio, le respetaría en la medida de que confiaba en que lo superaría pronto, pero no pudo seguir centrando su mente en como hablarle cuando escucho un golpe cerca de las escaleras, dirigiéndose a estas para encontrar a Lucy aferrada a la baranda de la escalera como si su vida dependiese de ello.

- (Seria) ¿Qué demonios estás haciendo ahora?

- No es algo que un ser de caos como tú necesite saber.

- ¿Tú no aprendes verdad? - Dijo mientras hacía crujir sus puños.

- Q..Quiero aprender a moverme como tú.

- ¿Ah?

- ¡Necesito fuerza para derrotar al mal, enséñame a moverme y ser como tú! - Soltó lentamente la baranda, limpiando su vestido del polvo que había acumulado. - Soy débil, realmente débil, he intentado pulir mi alma y mente para poder soportar la carga de mi destino… pero no ha sido suficiente, no hay equilibrio, no hay poder… el poder… necesito poder… ¡Astrea me abandonara si no logro serle de utilidad!

Lynn pensó en quejarse, sentía como su palma ardía con ansias de impactarse con toda brutalidad en la cabeza de su hermana menor, pero ella estaba pidiendo instrucciones deportivas, ella estaba deseando moverse como ella, quizás era dentro de su locura, pero era alguien pidiéndole ser entrenada y aquello encendió algo dentro de su interior.

- (Pensando) ¿Debería entrenarla? Digo, posiblemente se mate si sigue sola, o quizás se de un buen golpe en la cabeza y deje de hacer estupideces, o quizás quiera seguir entrenando y entre todo lo que le indique se le olviden sus cosas raras.

Mientras Lynn deliberaba la idea parecía cada vez mejor, tendría cerca a Lucy, podría (según ella) hacerla olvidar sus locuras adolescentes, Lincoln podría superar sus problemas solo como siempre lo hacía.

Es decir.

Su lado deportista se había apoderado de ella.

- ¿Te crees capaz de seguir mis enseñanzas?

Lucy dio un fuerte pisotón con su pierna izquierda dejándola recta y levemente inclinada hacia la izquierda mientras llevaba una de sus manos con la palma abierta a su rostro y la otra la ponía en su espalda, todo eso acompañado de una mirada completamente sería.

- Ningún sacrificio es demasiado cuando se trata de resguardar la realidad misma.

- (Seria) Regla número uno, deja de hacer esas cosas raras.

- (Seria) Si no lo hago moriré por no liberar mi mana.

Lynn miró fijamente a Lucy.

Lucy miró fijamente a Lynn.

Lynn se la llevo al patio trasero tirando de su oreja mientras la pelinegra suplicaba piedad.

Momentos después

- Alguien fuerte necesita de varias cosas. - Lynn llevaba puesto el traje militar heredado de Lori, caminando con las manos en su espalda mientras Lucy se hallaba en posición firme. - No solo es el tamaño de tus músculos, todo tu cuerpo debe ser una máquina funcional.

- ¿Debo hacer una negociación con Omnissiah? Creo que necesitare más sangre de inocentes para acallar sus demandas.

- ¡Dije firme y en silencio! - Lucy volvió a posicionarse, quedando rígida. - Este curso intensivo lo dividiré en cuatro etapas, poder, velocidad y sentidos.

- Falta una.

- ¡¿Te permití hablar basura?! - Lucy volvió a estar firme. - Eso creí, si sobrevives a mi entrenamiento, no habrá quien te pare, serás… indestructible.

- ¿Indes…tructible? - Una sonrisa se formo en su rostro. - Mis enemigos solo podrán suplicar misericordia.

- ¿Misericordia? ¡¿Misericordia?! ¡Mal! ¡Desde ahora juegas a ganar soldado, no hay piedad contra el enemigo, no hay descanso, solo tienes un objetivo! ¡Dime cual es tu objetivo soldado!

- ¡Proteger este m…!

Pero la chica fue sometida rápidamente, quedando atrapada en el suelo por una llave de Lynn.

- ¡Aplastar a tu oponente para que no quiera siquiera levantarse! ¡Repítelo después de mí! ¡Humillar a mi enemigo!

- D..Derrotar…

- ¡Humillar dije! - La llave comenzó a apretar más fuerte a Lucy, notándose esta adolorida.

- ¡P..Pero la diosa…!

- ¡Desde ahora yo soy tu diosa! - Y apretó más.

- ¡Ahhhh!

En la cocina, Lola y Lana terminaban de lavar los trastes del desayuno mientras escuchaban los gritos de Lucy y fingían que no estaba pasando nada, pero Lola termino desviando su mirada notando que desde la puerta, Lily estaba grabando la escena.

- Jejeje.

- (Incomoda) Lily, ¿No crees que eso es algo que no debería ser grabado?

- Pero mira como sufre… como suplica por piedad… como la está rompiendo… je… je… je…

Lola lo sabía.

Algo oscuro acababa de despertar en la pequeña niña y tendría que ser tratado antes de que se volviese algo malo.

Momentos después con Lynn y Lucy, la castaña había dejado varias pesas y discos frente a su hermana.

- Primera etapa, ¡Poder! - Lynn levanto como si nada la barra con varios discos puestos. - ¡Sin poder no eres nada, eres menos que la suciedad en mis zapatillas!

- ¿Así que iniciamos con el alimento de este débil avatar? Mayor poder me permitirá cargar mayor cantidad de mana y mis hechizos se fortalecerán.

- De momento solo necesitas un hechizo, ¡Y se llama mueve tu trasero y levanta esa barra o yo lo moveré de una patada!

Lucy camino lento y en silencio hasta la barra, había visto como su hermana la levantaba así que se hacía la idea de como debería hacerlo, pero sabía que eso no sería suficiente, estaba segura de ello, por lo que cerro sus ojos e inhalo todo el aire que pudo antes de dar un firme paso hacia adelante y elevar sus brazos a la altura de sus hombros, poniendo una mano sobre la otra frente a ella mientras ponía rectos sus brazos.

- Invoco a la oscuridad de mi corazón donde la luz ha decidido abandonarme, pues su luz corrupta ha de ser mi poder, ¡Entregando mi carne y transformándola en la de un poderoso dragón! ¡Krafvoll grobartig rüsten!

Dando otro paso cargo todo su cuerpo en este, como si su cuerpo hubiese aumentado considerablemente de peso al darlo provocando un pequeño estruendo, impresionando ligeramente a Lynn quien se hallaba cruzada de brazos, al hacer esto Lucy se curvo para tomar la barra, Lynn simplemente tenía que admirar el cómo, quizás por haberla visto o quizás por ser una prodigio, no lo sabía… solo estaba segura de que era la postura perfecta.

- ¿Acaso ella…?

Y fue cuando Lucy levanto su cuerpo.

- ¡Ahhhhhhhh!

Y la barra no se levantó en lo absoluto.

- ¡Ahhhhhhhh!

- …

- ¡Ahhhhhhhh!

Lynn volteó la mirada.

- ¡Ahhhhhhhh!

La barra no tenía discos puestos en ese momento, era solo levantar la barra.

- ¡Ahhhhhhhh!

Lucy sintió la palma de Lynn en su hombro, dejando de gritar por un momento para ver como su hermana evitaba hacer contacto visual, aunque estaba segura por su expresión que podría comenzar a llorar en cualquier momento.

- No sigas, por favor.

- Pero mi encantamiento de fuerza aún…

- No lo hagas, ten algo de dignidad.

- Mi dignidad e integridad están intactas, en cambio las estadísticas de ese objeto, posiblemente fue hechizado con algún arte gravitacional que…

- No… sigas… por favor.

- S..Solo porque lo pides por favor, pero que quede claro que estaba por derrotar a aquel golem de acero.

Solo por ese momento, Lynn decidió no cuestionar la fortaleza mental de su hermana.

Minutos después, patio frontal de la casa Loud

Esta vez con ambas gemelas y Lily observando sentadas en el pórtico delantero de la casa observaron como Lynn caminaba frente a Lucy con una expresión seria en su rostro, tal como lo haría un sargento frente a su pelotón.

- Si no puedes derrotar a tu enemigo por la fuerza, ¡Debes abrumarlo con tu velocidad! ¡Quien llega primero a la meta es quien se lleva el trofeo a casa después de todo!

- Kukuku, las hadas de viento han bendecido mi espíritu desde temprana edad, ninguno de mis enemigos me ha de sentir llegar antes de dar el golpe final.

- Ciertamente te mueves rápido y sigiloso, rasgos buenos en una cazadora.

- La oscuridad es solo un elemento más a mi servicio, la bendición de Astrea y los armamentos de la corona sagrada también la emplean como motor cristalico, mis víctimas no son capaces de reconocerme antes de que ya es demasiado tarde.

- Servirías para una buena ninja, eso no tiene duda.

A poca distancia, Lola comenzaba a hablarle a Lily.

- ¿No crees que lleva un buen rato conversando sin que Lynn le diga que deje de hablar así?

- Seguro que piensa que es una forma legal de golpearla sin que Linky se enoje.

- No creo, digo, si es algo muy astuto, pero no creo que Lynn piense tanto las cosas.

- (Fingiendo una sonrisa) Silencio, oídos musculosos podría oírlas. - Dijo incomoda Lana.

Lynn las miro con molestia, pero se centro en Lucy quien estaba equilibrándose sobre los patines.

- ¡De todos modos, que sepas ser silenciosa no quiere decir que te muevas a la velocidad correcta, así que experimentaras de primera mano la verdadera velocidad!

- Estoy lista, oh dioses paganos que abandonaron el respaldo de su madre, bendíceme, Hermes con tus maravillas y permite a mi alma ser inerte para alcanzar antes tu reino, ¡Grandes seres del viento otórguenme su sagrada esencia!

Mientras hablaba, la pelinegra movía sus brazos en diversas direcciones, provocando que sus pies comenzaran a separarse en direcciones contrarias lentamente, por lo que a medida que su cantico avanzaba esta comenzaba a descender en los que sería un split, algo que la chica no pudo evitar alterar su voz entre más se separaban sus pies y fingía no tener deseos de llorar.

Pero Lynn, por su parte.

- (Pensando) ¡Primero hace una pose perfecta para levantar la barra y ahora se dirige a hacer un split perfecto! ¡¿Acaso ella… sus canticos… son reales?! - A Lucy. - B..Bueno chica, ahora no estamos haciendo gimnasia, así que arriba.

Y de un solo tirón volvió a levantar a la chica, quien gritaba de dolor por dentro.

- E..Entonces, ¿Qué harás hechicera?

- Como dije, probaras lo que es velocidad.

- ¿Y eso signifi…?

Lucy no pudo terminar antes de tomar de la mano a su hermana y correr a toda velocidad, acarreándola sin que esta se diese cuenta que ya se encontraban en movimiento.

- ¡Ahora te soltaré, sigue adelante y solo acelera!

- ¡E..El viento me dice…!

- ¡Ahora!

Y dicho eso, Lynn dio un último jalón para que su hermana la sobrepasase, acelerándola todavía más gracias a la fuerza de esta.

- ¡Kyaaaaaaaa!

- Uf… mírala avanzar, mira esa velocidad, con su flexibilidad y técnica, estoy seguro de que llegara muy lejos, - Confiada, llevo sus manos a su cadera. - Solo debe evadir y...

Pero lo que Lynn pudo percibir fue el sonido de un fuerte impacto y como algunas aves huyeron aterradas por el fuerte golpe.

- Mmm… creo que papá me había pedido ayuda esta mañana.

Lucy estuvo pegada a ese árbol hasta que las gemelas fueron a revisar si seguía viva.

Minutos después, casa Loud

Lynn observaba a su hermanita sentada en el sofá, no era capaz de distinguirle heridas o moretones luego de semejante golpe, más bien le observaba y le había pedido seguir al tercer paso para volverse más fuerte, incluso ella con un golpe así pensaría en descansar un poco más antes de hacer cosas precipitadas, simplemente admiraba la tenacidad de su hermanita o… tal vez si había algo más.

Lynn comenzaba a dudar si todo era una estupidez o realmente su hermanita había descubierto algo más allá en esas frases ridículas que usaba.

- Bueno, ya probamos fuerza y velocidad, veamos tus sentidos.

- Soy una con el universo, mis bendiciones abarcan más allá de lo que cualquier hombre o mujer ha alcanzado jamás, soy un ser ascendido que ha sobrevivido a dos de tus pruebas después de todo.

- ¿Mis pruebas? - Lynn se sonrojo un poco mientras rascaba su nuca, generalmente sus cercanos no agradecían sus entrenamientos. - Bueno, mi hermanita me pidió hacerla fuerte, no podía ser menos.

- Creo que la travesía que nos llevo a enfrentarnos en el pasado solo fue la antesala para develar nuestros verdaderos destinos, aquella que jure era mi mayor enemiga estaba destinada a ser mi mentora, aunque decía que mis sentidos eran superiores, solo ahora gracias a ti se que puedo ver de verdad.

- ¿Ver… de verdad gracias a mí?

Lucy tomo sus manos, apretándolas con fuerza.

- Era el destino guiándonos sin darnos cuenta, mi debilidad es destruida por ti, maestra.

- Maestra…

Esa palabra, encendió algo dentro de Lynn, provocando que esta pusiese una sonrisa desagradablemente feliz en su rostro.

- Jejeje, solo es lo que mi hermanita me pidió después de todo.

- Agradezco a mi diosa y mis encarnaciones por guiarme a este punto.

- ¿Tu diosa?

- Sin su providencia, no lo habría develado jamás.

- Tu diosa… ¿Cómo decías que se llamaba?

- Astrea, la luz del alba y el centro de nuestra energía, aquella que provee del mana requerido por el ciclo incesante de la existencia, la vida y la muerte envueltas en un ser neutral que nos guía a lo que estamos destinados, a la grandeza del más allá, purificando nuestra corrupción.

- ¿Nos lleva más allá?

- Así es… hermana.

- Hermana… no me habías dicho así en tanto. - Lynn sonaba genuinamente conmovida, al borde de las lágrimas.

- No somos enemigos. - Lucy abrió sus brazos, casi como si hubiese sido envuelta en un aura maternal, acercándose a Lynn. - Nadie tiene enemigos.

- Nadie… tiene enemigos… Lucy… yo… ¡Yo estaba tan equivocada contigo!

- (Amorosamente) Lynn.

- (Amorosamente) Lucy.

- Déjame… guiarte a la verdad… que esta sea la prueba que he despertado mis sentidos.

- Esta es… mi cuarta prueba también, la prueba de haberme superado.

Casi como si el ambiente se hubiese vuelto brillante con tonos rosa, ambas hermanas comenzaron a caminar tomadas de la mano, como buenas amigas dirigiéndose a un bello lugar donde todo era gozo, Lynn sentía que finalmente lo comprendía, sentía que finalmente podía ver como su hermana veía el mundo y era… hermoso.

- Por Astrea Lynn.

- Por Astrea… Lucy…

Y en aquel mundo rosa de sonrisa y felicidad, ambas se encaminaron hacia la entrada, topándose con cierto peliblanco quien las veía con lo que solo se podría describir con una palabra: vergüenza.

- (Nerviosa) L..Lincoln, no es… no es lo que crees.

Pero el peliblanco solo se dio media vuelta para volver a su cuarto, quedándose congelada por un momento en el que Lola aprovecho para acercarse a ella y, con gentileza, depositar su mano en el hombro de su hermana y mirarle con una expresión resignada.

- Bienvenida al club Lynn.

- ¡Noooo! - Comenzó a correr por la escalera. - ¡Déjame explicarte Linc!

Lincoln se quedo en su cuarto el resto del fin de semana.