— Bien, lo tengo — fueron las palabras tajantes de una pallum de cabello rosado mientras miraba la escena del crímen.

Había ocurrido un crímen violento hacía un día probablemente, en el que habían matado a dos hombres, de la familia Soma por los símbolos que tenían en sus ropajes. Y claro que la fuerza policial de Orario había hecho acto de presencia, la Familia Astrea estaba en el caso, y cómo siempre, la primera en actuar era su detective estelar; Lyra, alias Slyle.

Nivel cinco en la tabla de poderes de la familia Astrea, y sobre todo, el gran cerebro de la familia.

Lyra fue la primera en llegar a la escena en tanto se reportó el homicidio y había estado analizando y revisando la escena del crimen, aparte de hablar con los implicados y hacer investigaciones preliminares.

— Si lo tienes, entonces habla — dijo Alise mientras miraba a la chica de cabello rosado.

Claro que no estaba sola, recientemente habían llegado dos personas más de la familia Astrea: Alise, la capitana, y Ryuu, una de las alto mando.

La chica de cabellos rosados las miró antes de reír un poco.

— Bien, vamos con este pobre diablo de aquí, Canoe Belway, 38 años, Familia Soma, nivel 1 — Lyra se acercó al hombre en el suelo antes de arrodillarse mientras se ponía unos "Supporter Glove" eran guantes especiales para los ayudantes que les permitían tratar más fácilmente con los cadáveres de los monstruos en la mazmorra, pero podían tener otros usos.

La chica tomó los restos de la cabeza de Canoe antes de señalar la herida y empezar a hablar con calma.

— Bien, miren esto, considerando cómo los trozos del cráneo están hacia adentro y, bueno, todo en el interior está hecho papilla, este pobre idiota murió por herida contundente.

— Y realmente fuerte por lo que veo.

— Si, pero no es todo, ahora, este otro — Lyra se alejó de Canoe antes de acercarse al otro cuerpo. — Ged Raish, 30 años, nivel 1, familia Soma — dió los datos del hombre antes de empezar a señalar sus heridas. — Tiene quemaduras por todo el jodido cuerpo, pero considerando el daño muscular y cómo se contrajeron básicamente todos los músculos de su cuerpo, fue una electrocución, aunque, la muerte probablemente vino de eso.

Lyra señaló el manchón en la pared, y Ryuu apenas pudo evitar arrugar el ceño al ver cabello, piel y trozos de carne pegados en la pared, seguían ahí y no habían caído desde el momento de la muerte aparentemente.

— Que asco. — Alise externó sus pensamientos, algo que tanto la pallum cómo la elfa reconocieron y asintieron.

— Si, bueno lo mismo dije yo cuando revisaba esto — declaró antes de suspirar y ponerse de pie, antes de pararse en el centro de la escena del crímen. — Bien, cabe aclarar que hice mi tarea, así que, puedo decirles que estos dos eran unos idiotas de tercera, ni siquiera de primera, decir que eran de primera era darles mucho crédito.

La pallum cómo siempre era tosca al hablar, pero expresó correctamente lo que ellas necesitaban saber antes de empezar a señalar cómo sucedieron los hechos.

— Bien, los pocos testigos que los vieron antes de su muerte dijeron que ellos estaban realmente necesitados de dinero, tal vez cómo el resto de los Soma, ya sabes, adictos al alcohol y esas cosas. Y considerando que sus armas estaban desenfundadas, también teniendo en cuenta que estos idiotas no tenían el historial más limpio de todos, entonces puedo decir que intentaron asaltar a alguien.

— ¿No descartas muy rápido el robo? — preguntó Ryuu.

— Tenían trescientos valis entre los dos los jodidos miserables, y nadie tocó sus carteras, así que sí, esto no fue un robo. — declaró antes de suspirar y señalar. — Volviendo al tema, considerando la posición en la que están ambos puedo decir que Canoe se paró detrás de nuestro homicida, tal vez trató de amenazarlo con la navaja, mientras que Ged estaba parado no muy lejos — declaró antes de empezar a repetir lo que tenía en la cabeza sobre el crímen. — Considerando la herida contundente en la cabeza de Canoe, el asesino pudo haber usado un martillo o una maza, algo cómo una bola… Tampoco se descarta el uso de los puños. Probablemente Ged se espantó, trató de correr hacia la salida del callejón y el homicida le disparó un rayo, magia o espada mágica, no lo sé realmente.

— Y entonces el homicida se acercó a corroborar que Ged muriera, estampándole la cabeza en la pared, tiene sentido — Alise suspiró mientras terminaba.

— Si, aunque nuestro homicida realmente tiene un mal carácter, el golpe fue claro y brutal, o estaba enojado o este tipo le debía dinero.

Lyra suspiró antes de señalar todo alrededor.

— Y el arma homicida no está, cómo digo, no descarto el uso de los puños.

— Eran niveles 1, ¿No?

— Si, un veterano del nivel 2 o un nuevo nivel 3, y para arriba, todo el mundo pudo haber hecho esto, y considerando que estamos en la ciudad dónde es más fácil ver un nivel 2 que precios que no estén inflados, entonces pudo haber sido cualquiera. Lo que sea, cómo están los dos idiotas estos, el tipo tuvo una reacción desproporcionada; fue personal, en respuesta a una provocación o nuestro asesino tenía la cabeza dando vueltas en el país de las maravillas — dijo Lyra antes de reír un poco. — Considerando las heridas de ambos, no descartemos a un homicida de complexión física fuerte y con habilidades mágicas basadas en la electrocución, por lo menos de nivel 2.

Todas las presentes suspiraron antes de asentir y tomar las notas correspondientes, pensando en todo lo que su querida detective había encontrado en la escena del crímen. Ryuu por su parte no pudo evitar mirar con algo de asco el cuerpo de Ged, ella tenía tiempo cómo aventurera, había visto muertes incluso peores, pero siempre era igual, no mejoraba la sensación de ver la muerte.

— Tendremos que interrogar a los lugareños, y sobre todo a las últimas personas que los vieron — dijo Alise con un suspiro mientras terminaba de hacer anotaciones mentales antes de palmear su espada y mirar hacia sus compañeras. — En fin, en lo que la familia Ganesha hace el trabajo duro, ¿Nos vamos por algo de tomar? Estoy segura de que el bar de Mia ya abrió.

— ¿Eludiendo responsabilidades desde temprano? — preguntó Ryuu con un suspiro, pero manteniendo una sonrisa de ojos que no era visible por la media máscara que llevaba.

— No es eso, sólo pienso que no podemos resolver un caso con el estómago vacío, Lion.

Lyra rió un poco al escuchar el apellido de Ryuu, causando que las dos la vieran puesto que no entendían la razón de sus risas.

— Eso me recuerda que hay un nuevo rumor respecto al aprendiz de "esa persona".

— ¿Hablas de Bell?

— Si, ese mismo — Lyra rió nuevamente antes de dar un salto y elevarse a uno de los techos cercanos, siendo seguida por Alise y Ryuu. — Bueno, es algo bastante simple, ¿Sabían que ya le dieron un apodo?

Apodos, la palabra que distinguía entre el segundo nombre dado por los dioses y el que era dado por los mortales, realmente parecía algo fuera de serie que la forma de hablar del pueblo cambiara porque los dioses eligieran una palabra para algo especial. Aunque visto desde la perspectiva actual no era nada raro.

— ¿En serio? ¡Eso es bueno! ¡Yo sabía que ese enano iba a ser una especie de héroe de la justicia! — dijo Alise mientras daba un salto que sólo un aventurero de primera clase, cómo ella, podría dar.

En el momento que Alise aterrizó, aterrizaron sus compañeras con ella, cayendo sobre la Anfitriona de la Abundancia, antes de bajar del techo y entrar al bar.

— ¡Mocosas ya les dije que no aterricen en mi techo!

— ¡Lo siento Mia! — Alise entró con su habitual buya al lugar, antes de recargarse en la barra con una sonrisa y ordenar.

Cuando finalmente salió de nuevo con tres alimentos para llevar, y volvió a saltar al techo, arrojando los otros tos paquetes de comida a Ryuu y Lyra, mientras ella misma abría su comida; Era una especie de "Sándwich", pues se trataba de un enorme trozo de carne asada entre dos panes con verduras y aderezo.

— A ver qué me trajiste — dijo la chica de pelo rosado mientras abría su comida, viendo que le habían llevado unas empanadas rellenas de queso, sonriendo para empezar a comer con calma.

Ryuu por su parte tomó su propia comida, eran tiras de papa fritas en aceite, una nueva receta que había empezado a vender la anfitriona en esta hora de la tarde, almuerzo fácil y rápido.

— ¿Sería gracioso decir que esto es "comida rápida"? — preguntó Lyra mientras comía un bocado grande.

— Suena gracioso, es cómo si tomaras algo rápido y llenador, pero sin preocuparte por cocinar tu, un almuerzo tal vez — dijo Ryuu antes de que Alise hablara.

— Entonces — tragó lo que estaba masticando, antes de tomar un trozo de tomate que se deslizó fuera de su comida. — ¿Cuál es el apodo del niño?

Lyra rió antes de hacer unos ademanes perezosos con la empanada que estaba entre sus dedos para sonreír visiblemente y hablar.

— "Lion Heart".

— Suena a un buen apodo — dijo Alise mientras terminaba de comer otro bocado, antes de mirar a Lyra. — ¿Tienes alguna idea de por qué? ¿Tal vez porque tiene la valentía de un león?

Lyra entonces dió una sonrisa antes de mirar a Ryuu que comía lentamente, casi cómo si quisiera mantener la clase aunque estuviera comiendo algo tan simple cómo unas papas fritas.

— Bueno, no exactamente — empezó antes de acercar su comida. — Bueno, se dice que ese chico es realmente valiente, no dudó en enfrentarse al Hijo Prometido aunque fuera un nivel 1, pero eso no es lo que le dió el apodo.

Lyra mordió la empanada, haciendo que Ryuu por algún motivo se sintiera intranquila, conocía a la chica, ella estaba empezando a deambular alrededor de la razón de algo cómo eso, sentía que iba a decir algo muy malo.

— Dicen que cierta elfa — declaró luego de comer. — Lo sigue bastante a todos lados, aunque siempre se asegura de no ser vista, eso sería algo raro, pero todo se esclarece cuándo han visto a esa misma Elfa acercarse taaaanto al chico, que incluso dicen que lo ha invitado a comer con ella… Por eso el apodo es Lion Heart, ¡porque es el corazón secreto de Ryuu Lion!

Ryuu se ahogó mientras comía, tosiendo un poco antes de girar para ver a la chica con la cara roja en un punto donde no sabían si era que ella estaba roja por la falta de aire, o por el contrario era un rubor extremadamente fuerte que vino por la revelación.

Alise por su parte se tapó la boca con una expresión de genuina sorpresa, antes de que Lyra arrancara en carcajadas burlonas por la reacción de ambas.

— ¡E-E-E-Eso… Eso no… eso no es cierto! — dijo Ryuu tratando de explicar el rumor, pero en realidad era realmente complicado tomarla en serio.

— Vaya, Ryuu se me adelantó entonces… ¡Diablos, y ese chico me parecía lindo! ¡Era lo que necesitaba una doncella pura y perfecta cómo yo para completar toda la imágen!

— ¡Alise que él y yo no estamos saliendo ni nada!

La discusión en los techos había empezado con risas y pequeños gritos, aunque claro, sobre el bar de Mia, con tantas personas alrededor, era algo obvio que en los siguientes días los rumores iban a volver a correr, pero por el momento no era necesario preocuparse por eso. Tras una pequeña discusión, las tres retomaron su comida, hasta que finalmente la terminaron y se quedaron unos momentos sentadas en el lugar, viendo a las personas caminar por la calle, aunque por unos instantes a los ojos de nivel 6 de Alise, una cabellera negra que ellas reconocían hizo acto de presencia.

— ¡Miren! ¡Es la diosa del enano!

— ¿Por qué le dices enano si no eres mucho más alta que él?

Alise ignoró totalmente a Lyra antes de ponerse de pie mientras tomaba la basura de su comida, estaba lista para dejar la basura en su lugar y regresar a sus responsabilidades, la idea era investigar el caso, pero se detuvo, algo en su interior le dijo que siguiera viendo a la diosa de Bell, ya que ella entró a un callejón, supuso que para cortar camino al lugar que estuviera yendo, sin embargo, detrás de ella, entró un hombre, aunque tenía una capucha puesta.

Cumplía una de las cosas que Lyra había dicho que podría tener el asesino; Una complexión física fuerte.

Si bien pensó por un momento que podría ser una tontería, algo en su interior, un sentido que ella misma había forjado a lo largo de años como aventurera y como policía, le dijo que lo tomara en cuenta, que no los dejara en ese callejón solitario por mucho tiempo.

Y le hizo caso a ese sentimiento, dió un salto mientras arrojaba la basura por el aire directo hacia un cesto, puntería perfecta antes de aterrizar en una azotea cercana al callejón, empezando a correr mientras seguía el callejón.

Sin embargo escuchó un grito ahogado, algo que la hizo abrir los ojos con sorpresa y presionar el suelo debajo de sus pies mientras cantaba.

— ¡Arga!

Agaris Alvesynth, una magia de encantamiento de elemento fuego que cubría las piernas, manos y arma de su conjurador, era parte de la fama de la capitana de la familia Astrea cómo "El Lirio Escarlata".

Su velocidad se incrementó en gran medida mientras se llenaba de llamas, aunque era inferior al Ariel de la princesa de la espada, seguía siendo una magia que le daba un gran aumento a la mujer de la justicia.

Alise finalmente llegó al lugar en el que había escuchado el grito, viendo a la diosa de Bell en el suelo, cubriéndose la boca con los ojos abiertos cómo si fueran platos, se notaba que estaba traumatizada, pero eso no era lo importante, frente a la diosa había un hombre en el suelo con el cráneo hundido en un charco de su propia sangre, aparte de ello, había un hombre que miraba a la diosa con la sangre goteando de sus nudillos.

La pelirroja abrió los ojos, antes de apuntar su mano hacia el hombre.

— ¡Arvelia!

Una Spell Key de la magia del Lirio Escarlata, la cuál hizo que un torrente de llamas saliera desde la palma de su mano hacia el homicida, el cuál rápidamente esquivó el ataque, e inmediatamente emprendió una huída.

Alise aterrizó en el suelo al lado de Hestia quién tenía la mirada completamente traumatizada, pero claro que no se quedó ahí, comprobó inmediatamente el estado de salud de la divinidad y el estado del hombre en el suelo.

Claramente no esperaba que una herida cómo la que tenía no fuera letal, pero si tuviera Falna el hombre entonces podría haber sobrevivido el tiempo suficiente para que ella corriera al hospital de Dian Cecht, sin embargo, tal cómo esperaba, estaba muerto.

En ese momento, Ryuu aterrizó a su lado, antes de ver la situación y comprender, pueto que no era complicado ver la escena de la muerte frente a ella con una diosa traumatizada, pero Alise no perdió el tiempo en señalarle la dirección en la que el hombre escapó, Ryuu no pidió explicaciones, no intercambiaron palabras, simplemente una señal y ella empezó a correr hacia la dirección en la que el hombre se fue.

La pelirroja en ese momento miró a Hestia que tenía lágrimas saliendo de sus ojos, mirando el cadáver en el suelo antes de hablar nuevamente, una pregunta simple pero que tenía mucho que ver.

— ¿Qué fue lo que pasó?

X X X X

Bell estaba corriendo entre las calles, siguiendo a una pallum de cabello rosado, no mucho más alta que Lili, pero que había sido realmente clara con sus palabras cuando lo encontró en la iglesia abandonada entrenando.

"Tu diosa se vió envuelta en un incidente"

No dijo más, pero no necesitaba decir más, fue clara con la situación, Hestia estaba en problemas y corrió con más fuerza de lo que alguna vez hubiera corrido, alcanzando a la chica finalmente en un punto no muy lejano a la anfitriona de la abundancia. En el lugar habían varias personas de la familia Ganesha según intuyó y algún trabajador del gremio, pero lo que le importaba era Hestia quién estaba sentada y arropada con una manta que le dieron.

No es cómo si de verdad la necesitara, ella realmente estaba bien de temperatura, pero en realidad la manta servía de una especie de aditivo psicológico para calmarla al hacer que se sintiera protegida, claro que a su lado estaba Alise viendo a la diosa con un suspiro, antes de que la pelirroja viera al albino y le sonriera para acercarse a él.

— ¿Qué le pasó a mi diosa?

— Calma, ella está bien, solo algo… Impactada — dijo con un suspiro. — Mataron a un pobre diablo frente a sus ojos, no es algo que se asimile fácilmente, pero ella va a estar bien.

Bell se sorprendió ante lo que ella dijo, mirándola a los ojos lo que causó que Alise suspirara y se frotara la nuca antes de hablar.

— Recientemente ocurrió un homicidio múltiple, mataron a dos sujetos, y estamos investigando eso, pero parece que el asesino volvió a actuar y en esta ocasión el objetivo era tu diosa…

— ¿Mi diosa? Pero… ¿Por qué alguien querría matar a un dios?

Eso era algo de sentido común, no matabas a quien recibiría tu alma en el cielo una vez murieras, una verdad que fue tan clara como el agua desde el momento en el que se entendió que eran los dioses quienes se encargaban de hacer que las almas reencarnen.

Mata a uno, y el dios rencoroso en el cielo buscará tu alma para torturarla por la eternidad.

Por eso este caso era tan especial, puesto que el que estaba siendo amenazado era un dios, alguien lo suficientemente loco para tratar de matar a un dios era una verdadera amenaza para todos los demás; Si no tenía miedo de condenar su alma por el dios que quiso acabar, entonces no tendría miedo de hacer más cosas contra otras personas.

— No tengo idea, el hombre levantó la mano para golpearla, pero un ciudadano la salvó… Aunque el que murió fue él — dijo Alise antes de suspirar y mirar al chico a los ojos. — ¿Tienes algún enemigo? Trata de recordar todo lo que hayas hecho en estos últimos días.

— Bueno… realmente algo así, pero no creo que pudiera llegar a ese grado… Enoch, el capitán de la familia Aeshma, hemos tenido un par de altercados él y yo, la señorita Lion es testigo de eso — dijo el Albino mientras miraba a la pequeña diosa que tenía la mirada perdida, abrazando la manta que la cubría.

— Hmmm, bueno, creo que podría ser, pero ¿Algo más?

Bell regresó la mirada a la pelirroja antes de hacer memoria y hablar nuevamente, puesto que pensaba que era algo importante.

— Bueno, hace poco acepté una misión en el piso 24 — dijo suspirando. — No es el lugar para hablar de eso, pero habían unas personas raras, eran algo así cómo fanáticos o algo por el estilo, ellos realmente trataron de hacernos daño, y portaban-

— ¿Túnicas blancas…? — Alise interrumpió a Bell, lo que causó que el albino la mirara algo sorprendido por lo que dijo, puesto que realmente había acertado a lo que pasó, y sin embargo la mirada del albino le dijo todo lo que tenía que saber.

La mirada de la pelirroja realmente se mostró aturdida, era cómo si la revelación la hubiera golpeado en lo más profundo, antes de que inmediatamente ese aturdimiento fuera reemplazado por otra emoción.

— Gracias Bell, puedes llevarte a tu diosa… Yo… Tengo algo que hacer — dijo la pelirroja antes de darse la vuelta y empezar a caminar con sus compañeras, el albino por su parte vió a Hestia y no perdió el tiempo en acercarse a ella.

X X X X

"¡Maldita sea, maldita sea, maldita sea!"

Enoch estaba enojado, escondido en un cruce de callejones, había logrado burlar a Vendaval, aunque fue algo realmente complicado, tuvo que entrar en las alcantarillas y quedarse oculto en ese lugar sin moverse ni un sólo centímetro por un largo tiempo para que ella finalmente se fuera de ese sitio y lo dejara salir tranquilamente.

Enoch maldijo internamente, mientras se deshacía de la capa y empezaba a caminar discretamente entre los callejones del lugar, mirando sus espaldas y hacia los techos para tratar de mantenerse lejos de la mirada de alguna de esas mujeres de Astrea.

"Ellas deberían rogar para ser mis esposas, no perseguirme cómo si fuera alguna clase de criminal…"

Pensó el rubio viendo sus nudillos recién limpiados de la sangre del hombre que había matado, ese estúpido se atrevió a salvar a una diosa completamente inútil, una diosa que era el mayor obstáculo para él, puesto que si quería matar a Cranel tenía que quitarle su poder. Nunca podría ganarle a un tramposo si jugaba limpio, apuntar a su diosa era la mejor forma de dejarlo sin poderes.

Y sin embargo, ese maldito imbécil se atrevió a meterse, se atrevió a ensuciar con su sangre una capa que le había costado sus buenos Valis, pero sobre todo, se atrevió a evitar que su objetivo fuera cumplido.

— ¡Maldita sea! — levantó la voz antes de darle un golpe a una pared, clavando su puño en ella antes de empezar a dar vueltas cómo perro enjaulado en los callejones, mirando a todos lados mientras se frotaba la nuca.

El estrés que se estaba formando en él era evidente, las perras de la familia Astrea se habían metido en el caso, y si ellas iban a ser suyas es porque ellas eran realmente especiales, resolverían el caso en algún momento y lo meterían en un problema, pero sobre todo se atreverían a trabajar con ese maldito conejo. Con ese bastardo que no dejaba de ser una fuente de dolores de cabeza para él.

Se acuclilló antes de sujetarse las sienes de la cabeza, tirando un poco de su cabello.

— ¡MIERDA!

No pudo evitar gritar de frustración, soltando su cabello mientras abrazaba sus piernas, sintiendo un momento de rabia interna tan fuerte que realmente no sabía cómo afrontar, es cómo si el peso de las situaciones estuviera cayendo sobre su espalda, pero no había forma de sacar ese peso, simplemente no podía más.

Se había despeinado, la mirada la tenía perdida, pero todo en su cabeza estaba girando de una forma realmente errática, veía la cara del conejo, esa cara que lo tenía tan malditamente molesto, tan ido de sí mismo, pero también recordó otras cosas, recordó por momentos a Opal.

Esa perra santurrona que lo interrumpió en aquella ocasión, si bien atacar por la espalda no era algo bueno, no es cómo si ella debiera haberse metido, su deber cómo su prometida era aceptar todo lo que hiciera o dijera sin chistar ni preguntar nada.

"Relájate Enoch, tienes que relajarte, incluso descuidaste tu imágen por un idiota, solo trata de hablar con Opal, para que te des cuenta de que ella todavía te ama, simplemente es demasiado santurrona para permitir que hagas las cosas que se deben hacer".

Escuchando sus propios consejos, se quedó de cuclillas en el suelo mientras respiraba profundamente, recargando su espalda en el muro detrás suya, con la mirada en el cielo antes de finalmente ponerse de pie.

Limpió un poco su ropa, y arregló su cabello para luego empezar a caminar nuevamente hacia la sede de la familia Aeshma, cómo si nada hubiera pasado. Y con una sonrisa nueva en su rostro, tenía que ir a hablar con su prometida después de todo, no podía ir con un rostro perdido en la furia que sentía.

X X X X

Opal llegó a su habitación con un fuerte suspiro mientras cerraba la puerta, antes de soltar su bastón y recargarlo de una pared, deshaciéndose de sus accesorios para luego quitarse los guantes y empezar a desvestirse finalmente.

Ella realmente sentía cansancio, había estado todo el día fuera puesto que tuvo que ir al calabozo para confirmar algo, pero tras ver que la despensa del piso 24 volvió a la normalidad realmente se sintió más tranquila. Sin embargo eso también era cansador.

Mientras empezaba a quitarse el vestido, se detuvo, tuvo un escalofrío, sintió que la estaban mirando.

Se dió la vuelta inmediatamente, notando que su puerta estaba entreabierta, por un momento se sintió asustada, puesto que ese escalofrío llegó justo cuando se dió cuenta de que la estaban mirando desvestirse, pero no perdió el tiempo en acercarse hacia la puerta, pero antes de cerrarla, escuchó que tocaban y luego abrían la puerta casi de par en par.

Él se recargó en el marco de la puerta, y usando la puerta junto a su propio cuerpo para tapar la salida. Opal suspiró antes de hablar nuevamente, con algo de enojo mientras lo miraba.

— ¿Qué quieres, Enoch?

— Háblame con más respeto, ¿quieres? — preguntó con una sonrisa antes de mirarla a los ojos. — Solo quería decirte que, estaba pensando en llevarte a cenar a algún lugar, ya sabes, he cometido muchas estupideces últimamente, quería reconciliarme con tu corazón.

Enoch habló con total confianza en sí mismo, con un tono que hacía ver cómo normal que ella lo amara, de hecho, lo asumía, asumía que ella estuvo enamorada de él por lo menos. El estómago de Opal se revolvió ante la mera idea de que algo así fuera posible, negando con la cabeza rápidamente.

— No sé de qué hablas Enoch, no puedes reconciliarte con algo que nunca tuviste — le dijo mientras lo miraba a los ojos antes de volver a hablar. — Entre tú y yo nunca hubo nada, el compromiso era una formalidad porque tu y yo somos los experimentos de Aeshma, pero nunca hubo un nosotros, ni siquiera estamos comprometidos ahora.

Tal vez dijo algo de más, pero tenía que dejarle en claro que ella no lo amaba, no iba a perder el tiempo en una plática extensa, tratando de hacerle entender algo tan obvio. Enoch por su parte la miró a los ojos, con una expresión fría.

Cómo si hubiera visto morir a alguien, o algo por el estilo, el hombre la miró a los ojos con agresividad, era lo que Opal podía entender de esa mirada, y aunque ella no estaba de humor para esas tonterías de niño pequeño, realmente por un momento se sintió algo intimidada.

— Opal, no deberías decir cosas que realmente no sientes.

— Hablo en serio, Enoch, entre tú y yo no hay nada.

Por un momento juró que escuchó su puerta crujir en la mano del hombre, pero no tuvo tiempo para entenderlo, puesto que Enoch se acercó a ella, poniendo su mano en el hombro de la maga en contra de su voluntad, por un momento sintió que su estómago se revolvió, estaba siendo tocada por ese energúmeno.

— Opal, no quiero que sigas hablando con Bell Cranel — fue lo que dijo Enoch mientras la miraba a los ojos, con una mirada llena de ira.