EN COMPENSACION POR LA TARDANZA, LOGRÉ TERMINAR OTRO CAPITULO EL DIA DE HOY, ES UN POCO MAS CORTO QUE EL ANTERIOR, PERO LO VALE
Capitulo 57: ¿Como que cual?
Un par de días después de que había empezado el 2020, había llegado el momento de volver a Nueva York. El sol brillaba en el cielo despejado mientras Jessica y Henry cargaban sus cosas hacia el Vuelta-Atras que los llevaría de vuelta a Nueva York.
"Vamos a extrañarte tanto. Asegúrate de llamarnos cuando llegues, ¿de acuerdo?" pidió Jannette a Jessica
"Lo prometo, mamá" respondió Jessica sonriendo con ternura
"Bueno, hijo, tu madre y yo debemos volver a Londres, también te vamos a extrañar" respondió Maxwell
"Sí, y no olviden visitarnos siempre que puedan" agregó Elizabeth con un suspiro
"Espero verte otra vez, primo" dijo Harmony a Sherman con una sonrisa.
"No creo que falte mucho" respondió Sherman con optimismo, intentando disimular la nostalgia que ya empezaba a sentir.
Después de unos minutos llenos de abrazos y palabras emotivas, Henry, Jessica, Sherman, Margo, Edith, Agnes, Antonio, Zita y los 6 bulliciosos beagles, abordaron la imponente máquina del tiempo. Sherman presionó los botones con familiaridad, y en un destello, la máquina desapareció, llevándolos de vuelta a su realidad en Nueva York.
Mientras tanto, en México, Anna y Kristoff se encontraban con sus hijas, Elli y Kristy, en un Uber que los llevaba al aeropuerto. El bullicio de la ciudad se mezclaba con la emoción y la melancolía que inundaba el vehículo.
Elli, mirando por la ventana con ojos curiosos, preguntó: "¿Creen que los tios Jessica y Henry ya estén en Nueva York?"
"Yo creo que si" opinó Anna con entusiasmo por volver a ver a Jessica, aunque ella y Kristoff todavía estaban terminando de recuperarse de la fiesta navideña de unos días atrás y todavía no tenían ni idea de lo que le había pasado a Jessica "Y muy probablemente mi hermana y los demás también ya hayan vuelto de sus viajes"
"Recuérdame pedirle a ese chico, Antonio la receta de su madre del "Caldito de camarón"" suplicó Kristoff
"No te preocupes, lo anoté antes de salir del hotel" respondió Anna mostrando la palma de su mano con el recordatorio escrito con plumón.
"¿Le compraste algo para los demás?" preguntó Kristy a Elli
"¿Crees que no?" preguntó Elli con una expresión enigmática ante la cuestión de su hermana menor "Les compre a todos"
"Bien, yo les guardé una moneda de chocolate a cada uno" respondió Kristy abriendo su mochila donde tenía una bolsita con las monedas de chocolate que Miguel le había comprado
El uber cruzó dos carriles de la avenida donde estaban, puso intermitentes, paso con precaución, pero un motociclista con todo y que lo vio de lejos no le importó, le avento la moto al del uber "Yo iba a pasar, tarado!"
Anna, Kristoff, Elli y Kristy pensaron que ahí se quedaría todo, pero para mala fortuna el semáforo estaba en rojo y ahí fue donde el conductor del uber encaró al motociclista.
"Oye que te pasa? Porque me mentaste la madre?" preguntó el conductor del uber
Anna, Kristoff, Elli y Kristy solo observaban desde el asiento de atrás y pensaron que todo quedaría ahí.
La cosa se empezó a descontrolar cual el motociclista le dijo al conductor del uber en repetidas ocasiones que se bajara
"Bajate, bajate, bajate!"
El motociclista intentó abrir la puerta, pero como tenía seguro no pudo, al no poder abrir la puerta el motociclista de la nada le soltó un golpe en la cara al conductor del uber.
"No ya valió" murmuró Elli en ese momento.
El motociclista le quiso soltar otro golpe en la cara al conductor del uber, y entonces el conductor se volteó hacia Anna, Kristoff, Elli y Kristy.
"Me permiten bajarme a partirle su madre al motociclista?" pregunto el conductor del uber.
Anna, Kristoff y Elli solo lo vieron sin saber que decir, pero Kristy como le gustaba ver el mundo arder levanto ambos pulgares en señal de confirmación.
El motociclista aceptó la respuesta de la joven cobriza y se bajo del auto y empezó una pelea con el motociclista en mitad de la avenida.
Izquierdazo del motociclista que quedó en el aire, don uber ataca por la izquierda con impacto en el cráneo, tomándolo de la camisa y le propinó otro golpe directo en el hocico, se separan para tomar aire, comienza el segundo round, don uber se ve mas confiado, pero a este punto el motociclista esta un poco desconcertado, pensaba que el barrio le iba a bastar para amedrentar al don, creo que se esta dando cuenta de su error pero para este punto...
ya es muy tarde, el mal ya está hecho...
Bueno dejando a "La arrolladora" de lado seguimos con la pelea. Don uber toma la delantera, esta conectando buenos derechazos y el motociclista lucha por soltarse, tira golpes que de vez en cuando dan en el blanco, se notan cansados, recordemos que no son profesionales, a estas alturas ya se nota el poderío de don uber, todo indica que es cuestión de tiempo para que se rinda su adversario.
Los autos siguen pasando y tocando el claxon, algunos autos pasan lento para ver el chisme, Anna, Kristoff, Elli, Kristy siguen viendo el confrontamiento desde los asientos traseros del uber, y otro motociclista esta a lado de su ventana con cara de "Ay" y voltean la vista rápidamente a la acción.
El motociclista está muy cansado, ya se le notan los madrazos en la jeta, el motociclista esta huyendo de don uber, evita el confrontamiento de manera frontal, lo rodea y va soltando de vez en cuando patadas a las piernas, don uber también es hábil, evita las patadas mas mortales con movimiento de cadera digno de don que "baila salsa chido"
Ambos toman un descanso, don uber mira el piso y ve la mariconera del motociclista tirada, seguramente ahí traía su celular el vato, la patea hacia el carril donde circulan los autos y varios autos pasan encima de la mariconera.
"No m*mes!" grito el motociclista. De pronto lo impensable, el motociclista grita "Ya estuvo!"
"Ya estuvo? ora si ya estuvo?" preguntó don uber
Y entonces don uber le acomodó una ultima patada al motociclista, don uber se proclama vencedor, y el otro motociclista que estaba a lado de la ventana del uber junto con Kristy gritan:
"ESO SI QUE ES OTRA ONDA!"
El conductor de Uber regresó al vehículo, dejando a Kristy con una oleada de adrenalina después de presenciar la inesperada pelea. Mientras que Elli y sus padres, Anna y Kristoff, estaban visiblemente impactados por lo que acababan de presenciar, con los ojos bien abiertos y las expresiones de sorpresa grabadas en sus rostros.
El semáforo cambió a verde y el Uber se puso en marcha, dirigiéndose hacia el aeropuerto. Kristy todavía estaba emocionada por lo ocurrido y no podía evitar repetir lo increíble que fue el momento.
"Eso estuvo increíble, señor! ¡Increíble, increíble!" exclamó Kristy, con los ojos brillantes por la emoción.
"Gracias, niña. En este país, o te defiendes o te defiendes" respondió el conductor de uber con una sonrisa
"¿Quién le enseñó a pelear así?" preguntó Elli en español, intrigada por la habilidad del conductor.
"El gremio de conductores de Uber me enseñó cuando comencé a trabajar en esto. Fue una de las primeras cosas que aprendí" explicó el conductor de uber manteniendo su enfoque en la carretera mientras conversaba con el dúo de hermanas Bjorman.
La emoción de Kristy contrastaba con la conmoción de Anna, Kristoff y Elli, quienes seguían sorprendidos por lo sucedido. El ambiente en el vehículo estaba cargado de energía, cada uno procesando a su manera el inesperado episodio presenciado en la calle.
Al cabo de un rato, el uber se detuvo frente al aeropuerto, y Elli y Kristy intercambiaron sonrisas mientras se despedían del conductor en español.
"¡Gracias por todo! Fue una experiencia inolvidable", dijo Elli, agradecida.
"Sí, muchísimas gracias", añadió Kristy, con entusiasmo.
El conductor les entregó una tarjeta de presentación con una amplia sonrisa. "Si vuelven a visitar México, no duden en contactarme. Seré su chofer de confianza", les aseguró.
"¡Claro que sí! No lo olvidaremos", afirmó Kristy, tomando la tarjeta con emoción.
El conductor regresó a su vehículo y se alejó. Kristy rompió el silencio emocionada: "¡Me cayó genial el conductor de Uber! No puedo esperar para contárselo a Helena y a Agnes".
Elli sonrió ante la emoción de su hermana. "Definitivamente fue una experiencia fuera de lo común. ¡Tendremos mucho que contarles al resto!"
Mientras caminaban hacia la terminal del aeropuerto, Kristy no podía contener su entusiasmo. "Imagina, ¡peleando como un experto! ¡Qué locura!"
"De verdad, Kristoff, deberíamos mejorar nuestro español. No es posible que nuestras hijas lo hablen mejor que nosotros", comentó Anna con una mezcla de diversión y determinación.
Kristoff asintió, riendo. "Tienes razón, Anna".
Mientras tanto, en otro avión que estaba en el aire, la pandilla de San Fransokyo compartía sus experiencias en Nueva York. Honey Lemon estaba emocionada recordando el patinaje en el Rockefeller Center y los dulces del lugar.
"Ay, me encantó patinar ahí. ¡Y esos dulces eran una delicia!", exclamó.
Gogo suspiró pensativa. "Imagina todo lo que hubiera podido hacer si hubiera podido llevarme mis ruedas magnéticas y patinar sobre la Estatua de la Libertad".
Wasabi intervino con una nota más seria. "Bueno, al menos estamos todos a salvo. Esa invasión de Cybugs pudo habernos matado".
Fred, con su usual entusiasmo, agregó: "¡Esa fue la parte más emocionante! Además, conocí a unas chicas nuevas".
Gogo no pudo evitar burlarse un poco. "Ay por favor, Fred, esas trillizas estaban bromeando contigo, Fred. Seguro se estaban riendo de tus bromas".
"Y tu, Tadashi? ¿qué fue lo que más te gustó de Nueva York?" preguntó Honey
Sin embargo, Tadashi parecía absorto en su libreta, escribiendo algo con intensidad. Ignoró la primera llamada de Honey, sumido en sus pensamientos.
"Tadashi?" pregunto Honey, pero él seguía absorto en su tarea "Tadashi!"
El repentino grito de la joven ojiverde, rompió la concentración de Tadashi, quien regresó a la realidad con un ligero sobresalto
"¿Eh? ¿Qué pasa?" preguntó el joven pelinegro desconcertado
"Te preguntaba qué fue lo que más te gustó de Nueva York", repitió Honey con una sonrisa.
Tadashi se tomó un momento para pensar rápidamente. Sabía que no podía mencionar nada sobre su participación en la invasión de Cybugs ni sobre el proyecto del robot médico. Por lo que decidió optar por una respuesta más genérica y segura.
"Me encantó la ciudad en general. Las luces, la gente, la energía..." respondió Tadashi esperando a que sus amigos todavía no lo descubrieran sobre el proyecto de su robot.
"Sí, ¡fue una ciudad asombrosa! Definitivamente, tenemos que volver en algún momento" exclamó Honey
La pandilla de San Fransokyo continuaron conversando sobre sus impresiones del viaje mientras el avión seguía su curso hacia su destino.
Muchas horas mas tarde en Nueva York, Hans, Elsa, Liv y sus hijos Andy y Helena volvieron a su hogar luego de haber vuelto de sus vacaciones navideñas en Nappa California.
"¡Estamos de vuelta!" exclamó Elsa con alegría mientras entraban a su hogar en Nueva York, acompañada por Hans, Liv, y sus hijos Andy y Helena y de Birgit.
Gerda, Kai, la Señora Mildri e incluso Silvy se acercaron con sonrisas para recibir a la familia.
"¡Liv! ¡Bienvenidos de vuelta!" saludó Mildri con afecto.
"Hans, Elsa, ¡qué alegría verlos de nuevo! ¿Cómo estuvo su viaje de regreso?" exclamó Gerda con entusiasmo.
Birgit se adelantó rápidamente para abrazar a su madre. "¡Hola, mamá!"
Mildri, con cariño, acarició el cabello castaño de su hija. "¿Disfrutaste tus vacaciones con Andy y sus padres, querida?"
Birgit asintió con entusiasmo. "Sí, mamá. Andy es muy divertido, y sus padres nos llevaron a lugares increíbles en Nappa. Fue genial"
"¿Tu también disfrutaste tus vacaciones Helena?" preguntó Silvy
"Claro que si!" exclamó Helena a su niñera
Andy solo trataba de mantener la compostura luego de lo que había pasado esa noche con Birgit. En ese momento, alguien más salió de la cocina con una sonrisa, saludando a todos.
"¡Qué bueno que llegaron!"
"¡Roma! ¡No esperaba verte aquí!" exclamo Elsa sorprendida
"Roma pasó la Navidad con nosotros" aclaró Gerda.
"Y no solo yo" respondió Roma, entonces fue hacia la escalera y gritó "Bajen chicas!"
En ese momento todas las empleadas de la tienda de Elsa bajaron las escaleras.
"Hola Elsa!" exclamaron las mujeres
"¿Po... po... porque están aquí?" preguntó Elsa desconcertada señalándolas con el dedo
"Espero que no te moleste, Elsa, pero como ellas no podían volver a sus hogares, les dije que pasaran navidad con nosotros" explicó Roma
"Espera un momento ¿Les diste hospedaje?" preguntó Elsa incrédula
"Si, no te preocupes, no rompieron ni tocaron nada, las vigilé muy bien" aseguró Roma "A ellas y a sus hijos"
"¿Como que hijos?" pregunto Elsa ahora mas sorprendida que desconcertada.
En ese momento bajaron un grupo de niños y niñas, eran alrededor de unos 13, de diferentes edades.
Elsa estaba sorprendida de que ahora su hogar se volviera un lugar de hospedaje para mujeres que habían sufrido de violencia domestica y que no podían volver a sus hogares.
"Eh... Roma, puedo hablar contigo un momento?" pregunto Elsa llevando a Roma a uno de los baños
Una vez ahi, Elsa se puso a discutir con Roma en voz baja.
"¿Se puede saber porque le diste hospedaje a nuestras empleadas? Mi casa no es Motel ni refugio" respondió Elsa
"Peérse" respondió Roma dejando salir sus raíces veracruzanas "Tenía que hacerlo, ninguna de ellas puede volver a sus hogares por sus esposos y no quería que pasaran navidad solas en el refugio donde vivían" explicó
Elsa suspiró, sabía gracias a Antonio que los mexicanos eran muy cálidos, pero no esperaba que tanto.
"¿Estas segura de que no estropearon nada?" preguntó Elsa
"Siwa, no estropearon nada, te lo juro" aseguró Roma "No te pongas muina. Además, ayudaron mucho a Gerda en la cocina, vieras que Lupita prepara una cochinita pibil deliciosa"
"Esta bien, confiaré en ti ¿Y donde las instalaste?" preguntó Elsa
"En las habitaciones de huéspedes, me sorprende que tengas tantas y no las uses" opinó Roma
Elsa y Roma salieron del baño y se reunieron con los demás.
"¡Y a ti, te preparé algo muy especial, Birgit!" respondió Roma acercándose a Birgit con una chispa de emoción.
"¡Regalo? ¿Qué tipo de regalo?" preguntó Birgit desconcertada.
"Sígueme a tu habitación, allí te está esperando" le respondió Roma con entusiasmo, no sin antes dirigir su atención a sus empleadas "Flota, espérenme aquí"
Birgit siguió a Roma escaleras arriba, y Hans comentó: "Qué amable de su parte"
"Roma no paraba de hablar hasta por los codos sobre querer darle su regalo a Birgit tan pronto volviera" agregó Gerda con una sonrisa
"A mi ni siquiera me dejó ver qué era, se nota que se esmeraron en eso" opinó Mildri en tono juguetón
Momentos después, Birgit descendió las escaleras envuelta en un vestido mexicano corto a la altura de la rodilla, de un negro profundo con estampados en morado y dorado, de cuello abierto y mangas cortas. Todos abajo quedaron sorprendidos al verla.
Mildri contempló a su hija con una sonrisa, comentando: "Te ves preciosa con ese vestido, cariño. Tu padre estaría tan feliz si te viera".
"No lo dudo" respondió Birgit, con cierta nostalgia.
Mientras tanto, Andy no podía apartar los ojos de su amiga, cuyo porte con ese vestido parecía avivar algo en su interior. Desde el baile en la boda de Yi, Andy había estado experimentando una amalgama de emociones ante la presencia de Birgit. Lo que comenzó como una simple amistad ahora estaba evolucionado gradualmente hacia algo más complejo y significativo para él. La manera en que el vestido realzaba la figura de Birgit solo intensificaba esos sentimientos incipientes que se agitaban en su interior.
Ahora que Andy había sacado a su ex Rose de su vida, Birgit se había convertido en un pilar fundamental para él en esos momentos de fragilidad. Cuando Birgit acudió a consolarlo después de esa pesadilla, algo muy propio en la manera en que ella se preocupaba por él, había sido un punto de inflexión. Aunque se había sumido en un sueño reparador, despertar y encontrar a Birgit ya despierta había generado un torbellino de preguntas e inquietudes en la mente de Andy.
La presión interna de los nuevos sentimientos chocaba con la incertidumbre sobre cómo proceder. La cercanía con Birgit había pasado a ser algo inquietantemente significativo, y Andy se debatía entre la emoción y el temor de arruinar la preciada amistad que compartían.
Justo en ese momento, Helena, rápidamente percibió el sonrojo en el rostro de su hermano mayor, no pudiendo contener una sonrisa traviesa al presenciar su reacción.
"¿Qué tienes, Dy dy? Te noto un poco... ¿rojo?" bromeó Helena, inclinándose ligeramente hacia él.
Andy, tratando de disimular su sonrojo, le lanzó una mirada cómplice.
"No es nada, sabionda, solo el vestido de Birgit es realmente impresionante" respondió Andy tratando de desviar la atención de su propio nerviosismo.
Mientras tanto, Roma se acercó a Birgit con un brillo de satisfacción en sus ojos.
"Me alegra ver que te gustara el vestido" dijo Roma con entusiasmo, admirando la prenda con orgullo.
"¡Me encanta este vestido! Creo que lo voy a usar diario", expresó Birgit, girando un poco para que Roma pudiera apreciar mejor los detalles del diseño.
Helena, perspicaz como siempre, observó la interacción entre Birgit y Roma, notando cómo Andy seguía inquieto a su lado. Decidió tomar un camino más juguetón.
"¡Vamos, Dy dy! ¿Es que acaso te gustó tanto el vestido que te has quedado sin palabras?", soltó Helena con picardía.
Andy, entre risas nerviosas, intentó mantener su compostura.
"Ehhhhhh... Talvez, no lo se, quiza... ¿hace calor aqui o solo soy yo?" preguntó Andy con una sonrisa forzada intentando cambiar de tema mientras intentaba hiperventilarse.
"Cual calor si todavia seguimos en invierno?" bromeó Helena
La mirada de Andy se cruzó con la de Birgit por un instante, quien se acercó a él con una sonrisa radiante, notando su nerviosismo.
"¿Te gusta mi nuevo vestido, Andy?" preguntó Birgit observando atentamente su reacción.
Andy, tratando de mantener la calma, asintió con rapidez.
"Ehhhh... Sí, ¡te queda muy bonito el vestido! Realmente luce genial en ti" respondió Andy esforzándose por mantener la naturalidad en su voz y que no se le trabara la lengua al hablar.
Birgit, complacida con la respuesta, le dedicó una mirada cálida. "Gracias, Andy. Eres un encanto", expresó Birgit y sin pensarlo dos veces, le dio un suave beso en la mejilla como gesto de agradecimiento.
El contacto repentino hizo que el palido rostro de Andy se tiñera de un tono carmesí más intenso, su corazón latiendo con fuerza. Intentó mantener la compostura, pero la sorpresa lo dejó momentáneamente sin palabras.
"¡Oh, mira lo sonrojado que estás, Dy dy!" pensó Helena, divertida al ver la reacción de su hermano mayor y entonces dijo "¿Acaso le hace falta un abanico a nuestro caballero aquí?", bromeó.
"No empieces, sabionda" dijo Andy entre dientes rezando en su mente porque su amiguito no se despertara en ese momento.
Elsa se mantenía sumida en sus propios pensamientos. Desde que Hans mencionó algo antes del viaje y especialmente después de observar el comportamiento de Andy hacia Birgit en Nappa, Elsa se sentía intranquila. Cada gesto, cada interacción entre ellos dos le había dejado una extraña sensación que no lograba entender del todo.
Por otro lado, en el aeropuerto, el bullicio de la llegada se mezclaba con la charla animada de Kristoff, Anna y sus hijas, Elli y Kristy. El sonido de las ruedas del equipaje resonaba mientras todos se preparaban para salir.
Kristy, con una chispa de emoción en sus ojos, no paraba de hablar sobre su experiencia en México. "¡Papá, no puedo esperar para contarles todo a Liv y a los demás! ¡Fue increíble!" exclamaba, apenas contenida por la emoción.
Kristoff, sonriendo, intentaba calmar la ansiedad de su hija. "Ya lo sé, Kristy. Pero has repetido eso unas cuantas veces ya", bromeó mientras recogían las maletas.
"¡Es que fue demasiado emocionante, papá!", replicó Kristy con una sonrisa juguetona.
Anna, mientras tanto, asintió en acuerdo con Kristoff. "Sí, sí. Todos estamos ansiosos por ver a Liv y a Jessica", admitió, mirando con cariño a sus hijas.
El grupo se movió hacia la salida del aeropuerto, cargados con el equipaje y con la emoción de reencontrarse con sus seres queridos.
Mas tarde, Andy, sumido en sus pensamientos, apenas había encontrado un poco de tranquilidad en su habitación cuando las voces infantiles irrumpieron en su espacio. Al girarse, se encontró con los hijos de las empleadas de la tienda de su madre, observándolo con ojos curiosos.
"¡Ahhhh!" se sobresaltó Andy, creando una ligera capa de escarcha de su manos sin querer "¿Qué hacen aquí?", preguntó tratando de ocultar la sorpresa en su voz mientras se enderezaba en la cama.
Los niños, con una mezcla de timidez y emoción, se acercaron tímidamente. "Perdón, señor Andy. Solo queríamos ver tu habitación", explicó uno de los niños el cual era de piel oscura, claramente era hijo de Lupita , jugueteando nerviosamente con sus manos.
Andy, aunque inicialmente desconcertado por su presencia, no pudo evitar sonreír ante su inocente curiosidad. "Oh, está bien. ¿Qué los trae por aquí?" preguntó, intentando mantener un tono amigable mientras se sentaba en el borde de la cama.
Los niños, visiblemente aliviados por la respuesta positiva de Andy, comenzaron a hablar emocionados sobre cómo habían oído hablar de la habitación de Andy y querían verla por sí mismos. Mientras tanto, Andy los escuchaba con atención, tratando de desviar su mente de los pensamientos tumultuosos que lo habían estado persiguiendo desde la aparición de Birgit con aquel vestido.
"¿Por qué tienes una lagartija en el hombro?", preguntó una de las niñas con curiosidad
"No es una lagartija", corrigió Andy con una expresión cómplice, mientras levantaba ligeramente a Bruni para que los niños pudieran verla mejor "Es una salamandra de fuego y se llama Bruni".
Los niños, ahora fascinados por la criatura exótica en el hombro de Andy, se acercaron un poco más para observarla con mayor detenimiento. "¡Wow, es increíble!", exclamó uno de ellos, extendiendo su mano con cautela para tratar de tocar a Bruni.
"Está muy bonita... y ojona" dijo otra niña mientras Bruni solo se lamía el ojo
El otro niño, con una mirada inquisitiva, interrumpió la observación de Bruni con una pregunta directa: "¿Quién es la niña del vestido negro?"
"Como que cual?" preguntó Andy poniendose nervioso suponiendo de a quien se referían
"¿Es tu novia?" preguntaron otros niños
La pregunta resonó en el aire por un momento, dejando a Andy sin aliento. Por un instante, todo pareció congelarse (ironicamente) mientras buscaba una respuesta adecuada.
"No, no lo es", respondió finalmente, tratando de mantener la calma aunque su corazón latía con fuerza en su pecho. "Es solo mi amiga Birgit", añadió, con una sonrisa forzada que no lograba alcanzar sus ojos.
Aunque trató de convencerse a sí mismo de la veracidad de sus palabras, en lo más profundo de su ser, Andy no podía evitar que su mente se desviara hacia territorios más complicados. La mera idea de Birgit como algo más que una amiga había comenzado a tomar raíces en su mente, era difícil ignorar los sentimientos tumultuosos que surgían cada vez que estaba cerca de ella.
