¡Hola a todos!
Primero que nada, gracias por el apoyo. Siempre hay gente comentando. Muchas gracias por todo. Que haya personas que les guste mi historia me da añitos de vida.
Ahora, este capítulo transcurre durante una película de DBZ, no les diré cual sino se arruinara la sorpresa y lo que ocurriría con los personajes jeje pero en fin.
No olviden seguir a mi amiga/beta Michu Paniagua animation en facebook y Michu_paniagua_z en instagram. Y disfruten el capitulo
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~ Mi primera vida ~
Capítulo 25:
Se podría decir que todo había vuelto a la normalidad en el infierno. O al menos, a la normalidad a la que estaban acostumbrados desde un principio. Habían transcurrido varios días desde que Cell había aparecido, y en todo ese tiempo, los soldados no hacían más que preguntarse qué había ocurrido con el androide y el emperador, ya que no se dirigían la palabra. Es más, Cell ni siquiera iba a su plataforma; en vez de eso, se le veía alejado de todos, de la misma manera que cuando llegó al infierno. La mayoría de las veces se podía ver al androide meditando en la cima de un risco o acantilado.
Aunque por fuera parecía imperturbable, en su mente aún repetía la misma escena ocurrida en el camino de la serpiente una y otra vez. Como en medio de la batalla buscó al demonio del frío para poder escapar con él. Ese pensamiento provocó un gruñido casi espontáneo. Se exasperaba consigo mismo por volver a pensar en ello.
Se decía y se repetía que eso le ocurrió por todo el tiempo que habían pasado juntos. Aunque admitía que él fue quien le insistió al demonio del frío en entrenar y este solo se vio obligado a aceptar. Pero ahora, ninguno quería nada de nadie.
En cuanto al entrenamiento, se dijo que volvería a entrenar solo. Lo había intentado una vez, pero en lugar de concentrarse, sus pensamientos estuvieron enfocados en Freezer. Sin embargo, esta vez era diferente. Había tomado una decisión. Siempre pudo entrenar solo, y aunque los resultados sean lentos, prefería esta opción en lugar de volver a pedir ayuda al demonio del frío.-"No necesito a nadie" .-se dijo convencido.
Pese a su convicción de no volver a tomar en cuenta a Freezer, sentía que resultaría complicado. Después de todo, seguía pensando en lo ocurrido con él. Suspiró levemente afligido al notar que aún le daba vueltas al asunto. Comenzaba a creer que socializar con otros seres lo había afectado de alguna manera.
Aun así, confiaba en que podía volver a ser como era al principio. Al llegar al infierno nunca tomó en cuenta a nadie, ni le dio importancia, ni tuvo interés en nadie. Y aunque hubiera cambiado en estos años, podía fingir que nada de esto ocurrió. Se empeñó en creer que era algo que podría disimular hasta que fuera real. Fingir que no sentía nada por Freezer, fingir que lo que sea que sentía nunca existió. Debía volver a ser lo que era antes. Ante este último pensamiento, nuevamente se concentró en su meditación y en poner su mente en blanco. Por unos segundos, mantuvo una quietud y tranquilidad de la cual nadie dudaría de la paz mental del androide. Sin embargo, un repentino cambio en el ambiente provocó que esa concentración se cortara de golpe.
Abrió los ojos y observó asombrado cómo un copo de nieve cruzaba su vista, seguido por una aglomeración de nubes en el horizonte. Aquel cambio en el paisaje del inframundo era inusual, desafiando las convenciones de un lugar conocido por su constancia. Cell frunció el ceño, notando el descenso de la temperatura que acompañaba a esta inesperada tormenta.
Extendió levemente su mano para comprobar el ambiente, sintiendo la gélida caricia del viento en su piel. No le agradaba la idea de enfrentarse al frío, por lo que se incorporó y se elevó en busca de un lugar más cálido donde refugiarse.
Mientras volaba en dirección contraria, se percató que se acercaba al territorio del ejército, donde las miradas curiosas de los soldados se posaron en él. Cell bufó con molestia, consciente de los murmullos que surgían a su paso, pero decidió ignorarlos. Solo necesitaba un sitio tranquilo para retomar su meditación, lejos del bullicio y del cambio climático repentino que se aproximaba.
Al sobrevolar una zona, vislumbró fugazmente a Raditz junto a Zarbon, dos figuras que últimamente parecían estar más unidas. Cell desvió la mirada casi de inmediato, pues aquello no era un asunto que le interesara. Sin embargo, con tan solo verlos en una más que obvia "relación" una pregunta persistía en su mente. Sobre el supuesto afecto que tenía hacia Freezer.
¿Por qué había deseado irse con Freezer en medio de la batalla? ¿Era solo por el deseo de escapar o había algo más? Aunque creía que Freezer lo despreciaba, las palabras de su padre le hicieron dudar. ¿Sería posible que el emperador del mal lo apreciara de alguna manera?
Se encontraba inmerso en estas reflexiones cuando su discusión con Freezer volvió a invadir su pensamiento. Sacudió la cabeza con determinación, tratando de despejar esos recuerdos, y decidió aterrizar en un acantilado cercano.-"Deja de pensar en eso" .- se reprendió a sí mismo con frustración. Estaba molesto con Freezer, eso era lo único que tenía claro en ese momento. Pero incluso eso le resultaba confuso y perturbador.
-Volver a ser como antes.- se repitió en un susurro, como si esas palabras pudieran devolverle la estabilidad que había perdido. Sin embargo, una parte de él temía que las cosas no pudieran ser como antes.
Estaba tan exaltado que sentía que todo su cuerpo temblaba. Intentó tranquilizarse, pues tenía la intención de volver a meditar, pero una extraña sensación lo invadió. La superficie del infierno parecía estar oscilando, y no era solo una percepción suya.
Observó confundido a su alrededor, notando la alteración en los soldados que lo rodeaban. De repente, un rayo de luz cayó sobre cada uno de los seres del infierno, iluminandolos y provocando que desaparecieran ante sus ojos. Cell rápidamente observó como una de esas luces iba por él. La esquivó con agilidad, sin embargo esta lo siguió persistente hasta que finalmente lo alcanzó. El androide cruzó sus brazos sobre su pecho para defenderse de lo que parecía ser un ataque, pero en lugar de eso, se vio rodeado y enceguecido por esta luz.
Al abrir los ojos se encontró en un lugar familiar y desconcertante al mismo tiempo.-¿Es la Tierra? -musitó, sorprendido por el repentino no era un experto en geografía terrestre, reconocía los contornos del lugar frente a él. Sin embargo, la incoherencia de la situación lo dejó perplejo.
Al levantar la vista, notó la ausencia de su halo característico sobre su cabeza. Al observar a su alrededor, se percató de que no era el único. Varios soldados cercanos también habían perdido su distintivo.
¿Alguien los había revivido? ¿Pero quién?
Una idea cruzó rápidamente la mente de Cell mientras sobrevolaba la zona para investigar quién más había sido resucitado. Si bien confirmó algunas de sus sospechas, también sembró más incertidumbre. No solo el ejército había sido resucitado, sino que parecía que todos en el infierno habían vuelto a la vida.
-"¿Quién sería capaz de hacer algo así?" -se preguntó Cell, rodeado de confusión.
-¡Qué importa! ¡Estamos vivos! -exclamaron emocionados algunos soldados cercanos a Cell, rompiendo su desconcierto. Al parecer también se hicieron la misma pregunta que él, pero decidieron no darle importancia al responsable de tal acción.
El ambiente de alegría entre los soldados se desvaneció rápidamente cuando el demonio del frío hizo su aparición con su risa perversa resonando en el aire. Aunque él tampoco comprendía la razón por la cual habían sido resucitados, no iba a desaprovechar la oportunidad.
-Con que estamos en la Tierra.- se dijo para sí mismo, excitado al reconocer el planeta en el que habían aterrizado. Parecía ser el momento perfecto para tomar represalias.-Hace mucho que no invadimos una ciudad.- comentó a los soldados con su voz fría y despiadada. Sus palabras fueron recibidas con risas impacientes, los soldados ansiosos por recibir órdenes.
Cell observaba la escena con una mezcla de desdén y desinterés. A pesar de encontrarse en el mismo espacio que el emperador del mal y sus secuaces, el androide se sentía completamente ajeno a su causa.
Entre el grupo de soldados que comenzaron a reunirse, Freezer notó la actitud distante de Cell. No era de sorprenderse, después de todo, Cell no era leal al ejército y mucho menos a sus órdenes. Era un ser independiente con sus propios motivos y deseos.
En ese instante, los ojos de Cell se posaron en los suyos. Ambos cruzaron miradas fugazmente, apenas perceptibles. La terquedad que los caracterizaba impedía que sus miradas se encontraran por mucho tiempo, por lo que ambos desviaron la mirada al mismo tiempo. Cada uno decidido a mantener su orgullo intacto.
Con una inclinación de cabeza hacia su ejército, Freezer dio la orden de avanzar hacia la ciudad cercana, donde la destrucción y el caos aguardaban como ofrenda a su sed de venganza. Cell, por su parte, se mantuvo impasible, observando cómo los soldados volaban siguiendo las órdenes.
El demonio del frío voló a unos metros de él, irradiando superioridad, sin inmutarse ante la falta de respuesta de Cell. Para él, era natural que cada uno siguiera su propio camino ahora que habían abandonado el infierno. No necesitaba la compañía de Cell para llevar a cabo su venganza.
Una vez que la última silueta del ejército de Freezer desapareció en el horizonte, Cell tomó una decisión. Con determinación en su paso, se dirigió en dirección contraria, alejándose de la carnicería que se avecinaba. Aunque solitario, el androide prefería seguir su propio camino, sin ataduras ni compromisos con nadie más que consigo mismo.
Mientras volaba, tercamente se negaba a mirar hacia atrás, sin embargo fue casi imposible evitar sentir cómo el ejército liderado por el demonio del frío se aproximaba hacia una ciudad. Pese a esa leve indagación, irguió su cabeza en señal de desdén, como si quisiera dejar claro que no le daba importancia a lo que estaba sucediendo a sus espaldas.
En ese instante, rápidamente se detuvo en seco en medio del cielo al percatarse de que nuevamente podía sentir el ki de otros seres. De inmediato y por curiosidad, buscó el ki de Goku con la intención de teletransportarse. Tardó unos segundos en encontrarlo, pero se sintió desconcertado al percibirlo lejos. Muy lejos.- "¿Está en el infierno?".- se dijo a sí mismo, sin comprender la lógica de lo ocurrido. También sentía que se encontraba junto a otro sujeto, uno con una fuerza descomunal. Por un segundo se sintió tentado en ir a ver de quién se trataba ese nuevo contrincante, pero por otro lado no tenía pensado volver al infierno. No sabía la razón por la cual lo habían revivido, o tal vez todo esto estaba relacionado con el saiyajin que ahora luchaba en el infierno, pero no se arriesgaría a volver a quedar atrapado allí.
Ignorando este nuevo descubrimiento, Cell se encaminó en busca del único individuo que pensó que podría brindarle una explicación lógica a este asunto.
-No tengo idea.- le respondió sinceramente el Dr. Gero. Estaba igual de confundido que el androide. Ambos se encontraban en la entrada de una de las tantas guaridas escondidas del científico. Este caminó hacia la puerta de metal escondida entre las rocas y comenzó a marcar una clave en una pequeña pantalla.-Supongo que la única manera de revivir a tantas personas a la vez sería con las esferas del dragón.- comentó, expresando su propia curiosidad sobre cómo se había logrado tal hazaña.-Aunque no me explico por qué alguien reviviría todo el infierno.
Hacía muchos años que había dejado de usar ese escondite, incluso antes de morir. Casi no tenía ningún equipo de su laboratorio principal, por lo que la puerta se abrió pesadamente, parecía algo oxidada.-Tal vez quien pidió ese deseo solo quería desatar un caos.- mencionó el científico antes de entrar.-Ya viste que hay un lío afuera, ¿no?
El androide solo asintió en acuerdo con su deducción, pues la gran mayoría de los seres del infierno habían salido en masa para provocar desastres, no solo el ejército. Incluso él mismo había pensado en buscar a Goku para tener una batalla contra él. Aun meditando sobre el tema, siguió al Dr. Gero al interior del escondite.
Las luces se encendieron, revelando un espacio más reducido que el laboratorio en donde fue creado. Cell observó al científico que revisaba una máquina, tal vez para verificar si aún funcionaba.-¿Qué piensas hacer?- preguntó con curiosidad.
-Es cuestión de tiempo que alguien comience a hacerle frente a todos nosotros.- respondió el Dr. Gero, su vista aún en las máquinas.-Por el momento, creo que lo mejor que se puede hacer es ocultarse. Por eso vine a mi escondite más cercano.
-Ya veo.- asintió Cell, procesando la información.
-¿Y tú qué piensas hacer? - preguntó el científico, esta vez volviendo la vista hacia el androide.
Cell se sorprendió, pues la verdad no estaba seguro.-Quiero enfrentarme a Goku, pero está en el infierno. Esperaré su regreso.
El Dr. Gero pareció intrigado por la determinación o más bien, en la obstinación del androide en volver a enfrentar al saiyajin.-Me imagino que vendrá pronto. Tiene ese complejo de héroe, querrá arreglar lo que ocurre en la Tierra.- mencionó, volviendo a sus asuntos. Tras un breve silencio, dudaba si hacerle cierta pregunta.-¿Crees que puedas derrotarlo?
Cell se sintió ligeramente incómodo ante la pregunta, pero decidió responder con sinceridad.-No lo sé.- confesó. Era la primera vez que opinaba sobre el resultado de una batalla sin conocer el estado y nivel actual de su contrincante. Lo único que sabía era lo que había visto en su batalla contra Majin Buu. Su poder era gigantesco y admitía que algo amenazador, pero al mismo tiempo era estimulante. Deseaba pelear contra él.-Pero tengo el mismo potencial que cualquier saiyajin. Podré aumentar mi poder durante la batalla.
El Dr. Gero pareció considerar la respuesta del androide, pero no sabía cómo mencionar lo suicida que parecía ser su plan.-No dudo que puedas aumentar tu poder, pero ¿qué tal si te enfocas primero en tu plan de entrenamiento?.- sugirió, cuestionando la determinación de Cell.-Podrías necesitar más que solo poder para enfrentarte a Goku.
El androide desvió la mirada molesto y bufó. No esperaba que el Dr. Gero mencionara ese tema.-¿Entrenar con quién?- dijo el androide con molestia, mostrando su frustración.
El científico no respondió de inmediato. No sabía qué había ocurrido entre el androide y el demonio del frío, con quien solía entrenar. Solo tenía conocimiento de los rumores que circulaban entre los soldados, pero aun así, decidió alentar al androide.-Sería bueno que buscaras a alguien.- mencionó, hablando del tema pero sin especificar a quién se refería.
Cell pensó que no conocía a nadie más que pudiera ser una opción. Aunque eso creía, de inmediato pensó en Freezer. Por lo que gruñó cada vez más fastidiado.
El Dr. Gero lo observó y pensó en ser más directo.-¿Qué hay de Freezer?- preguntó, tratando de sonar desinteresado, aunque por dentro esperaba no provocar la ira del androide.
Tardó unos segundos en responder.-No creo que sea una opción.- dijo con cierta incomodidad. No quería hablar de eso, y menos con el científico.
Al haber un silencio, internamente volvió a sentir el ki del ejército. No estaban lejos, se aproximaban a una ciudad. Tal vez cuando se aburran de destruir ciudades volverían al espacio. A menos que Goku regrese del infierno después de pelear con ese sujeto. Si ese fuera el caso, lo más probable es que se enfrentaria a Freezer. No sería una sorpresa que Goku lo derrote. Por lo que pudo observar en su pelea contra Majin Buu, ahora tenía un poder superior. Y probablemente también lo buscaría a él y al Dr. Gero.
Pensar en la idea de que el saiyajin lo buscaría para acabar con él lo inquietó de cierta manera. Y también lo molestó, no quería ser tratado como alguien a quien tachar de una lista.
Comenzaba a considerar la idea del científico: debía entrenar. Aun así, todo volvía a lo mismo de siempre.
Viendo la confusión en el androide, el Dr. Gero habló.-Cell, no sé por qué razón estás molesto con Freezer esta vez.- dijo con franqueza, sosteniendo la mirada del androide. Luego agregó rápidamente.-Pero él no es la única opción que tienes para entrenar. Debe haber alguien más en el universo.
Pese a lo que imaginaba, el androide sostuvo la mirada por unos segundos hasta que por fin desvió la mirada con un suspiro.-Supongo que tienes razón.- dijo finalmente, cruzándose de brazos.
Aunque tenía una especie de sentimientos encontrados ante la idea de desechar a Freezer y buscar a alguien nuevo que estuviera dispuesto a entrenar con él, pero estaba decidido a intentarlo. Después de todo, al haber sido revividos, cada uno se encargaría de sus propios asuntos. No tenían tiempo que perder como en el infierno; allí, todo había sido diferente. No tenían otra opción.
El androide en silencio se encaminó hacia la salida. El Dr. Gero también dio unos pasos hacia él. No esperaba una gran despedida; usualmente, Cell solía ser tosco y reservado, y confiaba en que ese punto de partida sería temporal. Aun así, lo llamó antes de marcharse.-Cell.- mencionó el científico, deteniéndose un momento antes de que el androide abandonara el lugar.-Aunque no sé qué te depara el futuro, quiero que sepas que siempre estaré aquí para ti.
Cell se detuvo brevemente, sorprendido por las palabras del científico. Aunque no era un ser que expresara fácilmente sus emociones, no sentía que eran palabras que pudiera ignorar. Apreciaba la relación que tenía con el Dr. Gero, incluso más que una relación de creador/creación. Se volvió hacia él y asintió levemente.-No sé si volveré.- respondió con franqueza.-Pero gracias, Dr. Gero.- declaró antes de continuar su camino hacia la salida.
Con esas palabras, el androide desapareció, dejando al Dr. Gero solo en el escondite. El científico observó la salida por un momento, sintiendo un ligero nudo en la garganta. Aunque aún mantenía cierto temor hacia el androide, le había tomado aprecio.
Aunque dejaba atrás a su creador, no dudó en dar un salto desde la cueva y volar en busca de alguien con quien entrenar. Esperaba encontrar a alguien antes de que Goku volviera a la Tierra. Tal vez entrenar con alguien sería de ayuda.
A los pocos segundos de tomar un camino, sintió nuevamente el ki del saiyajin a lo lejos, pero esta vez no tuvo la intención de buscarlo. Simplemente lo percibió debido a lo poderoso que era. También detectó otro ki que estaba junto a él. Por un instante, pensó que se trataba del misterioso sujeto con quien luchaba en el infierno, pero poco a poco logró reconocerlo, pues también había obtenido un incremento bastante significativo ¿Vegeta? -¿Qué rayos sucede?- dijo en voz alta. Un nerviosismo recorrió su cuerpo, pues cada vez que sabía algo de Goku y ahora de Vegeta, estos habían aumentado su poder. Suspiró con una mezcla de inquietud y determinación. Debía encontrar a alguien pronto.
Mientras volaba recorriendo el territorio boscoso, se concentró en las energías más fuertes del planeta. Por más que lo intentaba, la mayor concentración se encontraba en el ejército, sobre todo en Freezer. Sentía claramente cómo se dirigían hacia otra ciudad.
Suspiró. De por sí, ya era difícil encontrar a alguien con un alto nivel en la Tierra, y que el ejército siguiera rondando por ahí solo hacía que su enfoque se volviera hacia ellos.-"Debería ir al espacio"- se dijo a sí mismo. Nunca había salido del planeta Tierra, más que para destruir un meteorito. Pero había más probabilidades de encontrar a alguien fuera del planeta.
Suspiró con algo de incomodidad. No pensó que la idea de dejar la Tierra le causaría una extraña sensación. ¿Nostalgia? Gruñó para sí mismo. Debería dejar de verse afectado por esos dichosos sentimientos. Sacudió la cabeza y se concentró en elevarse. Debía irse de la Tierra si quería perfeccionarse aún más.
Comenzó a elevarse cada vez más, determinado a no mirar atrás. Avanzó hasta llegar a la estratosfera, sin embargo, para su sorpresa, sintió un repentino ki que se hizo presente en la ciudad y sobresalía por su gran poder. Se detuvo en seco y volvió la vista hacia la Tierra. ¿De quién se trataba? Estuvo ocultando su ki todo este tiempo. Ese poder no podía pasar desapercibido, incluso podría decirse que estaba a su nivel, tal vez más.
Por un instante, se le pasó por la cabeza ir a ver de quién se trataba, pero el hecho de que el ejército y el demonio del frío estuvieran allí, lo frenaron. Bufó con molestia y desvió la mirada nuevamente hacia su destino. Quienquiera que fuera esa persona, no era su problema. Era problema del ejército
Sin embargo, antes de siquiera volver a avanzar, repentinamente sintió cómo el ki de Freezer se elevó por unos segundos y luego desapareció por completo. Un escalofrío recorrió su espina dorsal y su corazón comenzó a latir con fuerza en su pecho. - ¿Freezer? - musitó conmocionado, su voz apenas era un susurro cargado de incertidumbre. Por más que lo intentaba, no lo sentía. Una sensación de vacío creció en su pecho, y su mente se llenó de preguntas sin respuesta. ¿Qué había ocurrido? Sus manos se contrajeron en puños impetuosos en un intento de contener la inquietud que se agitaba dentro de él.
Sin pensarlo, se dejó caer nuevamente hacia la Tierra a toda velocidad en dirección hacia la ciudad. Rápidamente se aproximó, y en las afueras de la ciudad, vio cómo todos los soldados corrían y escapaban en dirección contraria. A pesar de que algunos lo vieron, no detuvieron su paso y pasaron junto a él. Se apresuró en adentrarse entre los edificios hasta que finalmente divisó a lo lejos ese poderoso ki amenazante que ahora, disminuyó hasta pasar desapercibido.
Al verlo de espaldas en la cima de un edificio, no sabía si sentirse nervioso o decepcionado. Ciertamente, tenía un gran poder, no obstante era un sujeto con un disfraz extraño haciendo poses, igual de ridículas que los Ginyu.
Pese a aparentar ser alguien absurdo, no podía evitar sentir cierta familiaridad. Como si lo conociera. Sin embargo, antes de que pudiera acercarse siquiera, comenzó a sentir algo una sensación extraña en el aire. - No... - dijo para sí mismo intentando mantener su inquietud a raya. Pero esa sensación persistió.- No, no... - esta vez vio cómo sus manos comenzaban a desvanecerse lentamente. Hasta que finalmente desapareció por completo. Todo había vuelto a ser negro.
Cuando volvió en sí, estaba recostado en el suelo. Al abrir los ojos, vio lo que más temía antes de desaparecer. Se encontró nuevamente en la oscuridad del inframundo. Abrumado por la confusión y la inquietud, se levantó lentamente del suelo, mirando a su alrededor con ñó exasperado. No entendía nada.
Con un suspiro resignado, Cell se puso en pie, resignándose a la realidad de su situación. A pesar de su intento de encontrar un propósito en la Tierra, el destino lo había devuelto a este lugar inhóspito. Se preguntaba si alguna vez lograría escapar de este ciclo interminable de muerte y renacimiento.
Miró a su alrededor, había algunos soldados igual de confundidos como él. También comentaban lo extraño que era todo aquello.
Cell no hizo más que mirar sus aureolas y suspirar. Había sido decepcionante experimentar la vida en la Tierra por un breve momento, ahora debía resignarse a su destino en el infierno.
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En los días que siguieron, el inframundo volvió a sumirse en su monótona rutina, como si el breve destello de vida en la Tierra hubiera sido solo un sueño fugaz.
Cell pronto se enteró de que Freezer había enviado nuevamente a sus soldados en busca de los ogros, atribuyendo el extraño suceso de su resurrección a un supuesto problema en el infierno. El androide observaba con indiferencia el ir y venir de los soldados, ignorando por completo los acontecimientos a su alrededor.
Aunque atribuían lo ocurrido a un tipo de falla, también había una que parecía persistir: una extraña nieve cubría poco a poco cada rincón del inframundo, extendiendo su gélido abrazo por todo el territorio. Y desgraciadamente para él no tenía donde ir, pues esa sensación gélida se sentía en todas partes.
Ante este fenómeno, no podía evitar pensar en Freezer. Aunque no lo había visto desde su encuentro en la Tierra, sabía que el emperador del mal estaba de peor humor que nunca.
Las noticias sobre Freezer llegaron a él a través del Dr. Gero, quien a su vez las había recibido de los soldados del ejército. Resultaba que el tirano había sido derrotado por Gohan, con un solo golpe. Este hecho había sorprendido a todos, incluso a Cell. Reconocía la fuerza de Gohan, desde la última vez que lo vio parecía haber aumentado su poder, pero no esperaba que fuera capaz de acabar con Freezer de manera tan contundente.
Sabía que Gohan era muy poderoso, pues había sido capaz de derrotarlo en su estado perfecto, pero jamás imaginó que su potencial fuera tan grande. Y tampoco imaginó que se lo encontraría vestido de esa forma ridícula, pensó con algo de disgusto. Tal vez se sentía ofendido al ser derrotado por alguien tan absurdo.
Con un suspiro resignado, Cell descendió de la montaña y se detuvo en la entrada de la cueva del Dr. Gero. El cansancio se apoderaba de él, tanto física como mentalmente. No quería ser pesimista, pero comprendió que sus niveles de fuerza no valían nada en comparación con los saiyajins. Sabía que debía entrenar más si quería aumentar su poder y enfrentar a rivales tan formidables como Goku y Gohan, se dijo a sí mismo, al mismo tiempo que hizo sonar sus alas, temiendo lo que lo llevaría a sus pensamientos.
Entendió que al volver a estar atrapados en el infierno, entonces no tenían opción. Se volvió a quedar con posibilidades más reducidas. Debían aliarse, dijo con pesadez.
A pesar de su aversión hacia la idea, sabía que no podría derrotar a Goku en su estado actual, y menos ahora que vio su poder en la pelea contra Majin Buu y que pudo sentir su ki desde la Tierra. Con esa lógica, pensaba que Freezer tampoco tendría otra opción. La posibilidad de entrenar juntos de nuevo le resultaba desagradable, pero entendía que era necesario para alcanzar sus respectivos objetivos.
Sin embargo, la idea de enfrentarse a Freezer nuevamente le provocaba un sentimiento confuso. Siempre se la pasaban peleando y discutiendo. Y más encima, estaba el tema de lo que supuestamente sentía hacia Freezer. Con respecto a esto último, creía que podría suprimirlo y ocultarlo, sé convivencia de que podría ser meramente profesional. Solo entrenar para ser más fuerte.
Desde la entrada de la cueva, el Dr. Gero observaba en silencio el conflicto interno de Cell. Con paso tranquilo, se acercó al androide y se posicionó a su lado, aunque este último parecía sumido en sus propios pensamientos y no había notado su presencia.
-¿Te encuentras bien? -preguntó el científico, preocupado por la aparente inseguridad en la respuesta del androide.
Este pareció volver en sí al escuchar la voz de Gero. -Sí... -respondió con vacilación, revelando sus claras dudas y preocupaciones.
A pesar del silencio que siguió, el Dr. Gero permaneció a su lado, observándolo con atención. Sabía que Cell no era alguien que expresara fácilmente sus sentimientos, pero estaba dispuesto a escuchar si él decidía compartirlos.
-¿Piensas seguir con tu idea de entrenar? -preguntó el científico, omitiendo mencionar a Freezer, pero consciente de que era el tema en mente de Cell.
Cell asintió con determinación. -Sí -respondió nuevamente, desviando la mirada al horizonte con un suspiro.-Supongo que ya no tengo opciones. Solo una.
El Dr. Gero comprendió la implicación de sus palabras. Sabía que hablaba del demonio del frío. El científico, había escuchado los rumores. Entendía la presión que debía sentir si es que estos rumores resultan ser ciertos. Con solo verlo, podía inferir que eran ciertos, pero aun así esto no dependía de él, sino del androide. ¿Realmente Cell sentía algo genuino por Freezer?
-¿Eso te molesta? -preguntó el científico, mostrando una leve preocupación por su bienestar emocional.
Cell pareció captar otra intención en la pregunta por lo desvió la mirada algo avergonzado.
El científico se sintió mal por haberle preguntado eso. Pues, las pocas veces que los había visto juntos estaban al borde de una discusión o una pelea. Debía ser complicado para Cell siquiera considerar volver con Freezer para entrenar. Incluso, si de verdad siente esa atracción hacia el demonio del frío, la relación que compartían con él era muy tensa hasta agresiva. Freezer no era alguien fácil con quien tratar, sobre todo para alguien como el androide.
Tampoco veía muchas opciones, si Cell quiere aumentar su poder no tenía otra opción más que entrenar con Freezer, ya que al mismo tiempo sabía que esta decisión estaba ligado a lo que sentía. Y era algo que debía solucionar.-No tiene nada de malo depender de alguien para cumplir tu objetivo.- comentó el científico intentando aliviar los pensamientos del androide.-Además, una vez que logres lo que quieres, puedes decidir alejarte.-agregó como una opción extra, en tal caso de que todo los rumores estuvieran equivocados.
Cell levantó la vista lentamente, reflexionando sobre las palabras del Dr. Gero. Sus pensamientos eran un torbellino de emociones encontradas: dudas, temores, pero también una chispa de determinación.-Cierto... -susurró el androide.
Aunque comprendía la lógica detrás de la sugerencia del científico, aún le costaba trabajo aceptarla por completo. Entendía que la idea de entrenar con Freezer podría ser provisional, aun así todavía se sentía reacio a dar ese paso. La idea de enfrentarse nuevamente al demonio del frío despertaba en él un torrente de recuerdos y sentimientos difíciles de ignorar. No estaba seguro de estar listo para ese enfrentamiento, sobre todo emocionalmente. La última vez, lo dejó marcado con esa extraña sensación que no pudo reconocer.
Con un suspiro resignado, se preguntaba si podría volver a hacer esto. Se preguntaba ¿Sería capaz de dejar de lado su orgullo y enfrentarse al demonio del frío una vez más?
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Y si, este capítulo ocurre al mismo tiempo que la película de "La fusión de goku y vegeta" (Una de mis favoritas) Ahora ya saben que hacia Cell durante la pelicula jaja Aunque escuche por ahi que esta película está fuera del canon y que no se puede acoplar al canon de la serie, pues en ningún momento post saga de buu goku y vegeta estuvieron muertos al mismo tiempo, pero no me importa. En el infierno pasa lo que yo digo muajajaja
Siento que ahora Cell pasó por el mismo proceso que Vegeta en la saga majin buu. Como que se arrepiente de haber cambiado tanto. Pero todos sabemos que no puede luchar contra eso 7u7
También, siento que Cell vio a Goku pelear contra Majin buu y ya no pensó más en Gohan jaja Al menos no hasta que reventó a Freezer de un puñetazo xD Creo que eso es lo único que no me gustó de la película. Pos, porque reviven a Freezer para matarlo de forma humillante? Ah, cierto. También pasó en la resurrección de Freezer… Creo que la Toei no aprende -_-
Además, cell y el dr gero quedaron xD se despidieron y al final volvieron a morir ajaja Noo es broma. Creo que merecían una escena linda como de padre/hijo. Creo que si se hubieran conocido se hubieran llevado bien 3
En fin, espero que les haya gustado este capítulo. Cell está peor que yo intentando decidir qué hacer con mi vida ajaja pero no se preocupen, que ya decidió, ahora si, les juro que si. Nos vemos en el proximo capitulo que lo subire por ahí de de junio.
Muchas gracias a todos por sus comentarios. Espero que sigan comentando para saber qué piensan de la historia. Nos leemos. Bye
