Disclaimer:Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling.
Flashback 72
El viento azotando su rostro hizo que Hermione abriese los ojos; Un olor intenso a salitre inundó sus fosas nasales causándole una arcada. Intentó incorporarse, pero fue en vano; estaba totalmente paralizada: algo la retenía en una superficie fría y dura.
Echó un vistazo a su alrededor y pudo comprobar que estaba en una llanura a campo abierto. Estaba totalmente sola, su muñeca de trapo yacía a su lado.
¿Dónde estoy? ¿dónde está Draco?
Intentó recomponer sus recuerdos, pero se sentía muy débil y mareada. Tenía mucha sed y el frio del atardecer comenzaba a hacer mella en su cuerpo.
La muñeca…cogí la muñeca y todo se volvió negro.
Una expresión de horror se dibujó en su cara; la muñeca la había teletransportado a donde quisiera que se encontrase y por el estado en el que se encontraba sin poder moverse, intuía que se encontraba prisionera.
Una risa siniestra hizo que se le helara la sangre; una nube negra se materializó frente a ella y cuando Hermione miró a esos ojos reptilianos fijamente, supo que no tenía escapatoria.
Voldemort me ha encontrado…Sabe lo del bebé…
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Era la tercera vez que Draco contaba lo sucedido. Sus nervios estaban haciendo que perdiese el control y si alguien no callaba a esa comadreja, su puño se estamparía en su cara en menos que se dice quidditch.
-Fuimos a casa de sus padres, todo estaba destruido por el fuego. Hermione cogió su muñeca y desapareció- El rubio apretó los dientes esperando por Merlín que no hiciesen que lo repitiera. Ya había obviado los detalles y solo repetía los hechos monótonamente-
- ¿Pero por qué fuisteis allí? ¿qué interés tenías hurón? – la mirada del pelirrojo atravesaba al rubio- no me creo la historia de que ella te lo pidió.
- No pienso volver a repetirlo y si alguien vuelve a preguntarme que hacíamos allí juro por Salazar que lanzaré una imperdonable- Draco resopló exasperado fulminando con la mirada a Ron- Lo que yo no entiendo es como aún estamos aquí en vez de buscarla- sus ojos grises se posaron en la mirada fría de Snape-.
- Necesitamos un plan, no podemos hacer las cosas por impulso o todo saldría mal. - dijo Kingsley analizando la situación fríamente-.
- ¡ME IMPORTA UNA MIERDA! ¡SI NO VAIS A AYUDARME TENDRE QUE IR YO SOLO! ¡YA HA SALIDO TODO MAL! – Draco dio un puñetazo en la mesa y cerró los ojos intentando controlarse- No pienso perderla a ella también- las palabras del rubio hicieron mella en los allí presentes; Ron miró de soslayo a Snape y este asintió con la cabeza-.
- No sabemos donde la pueden tener…aún estamos intentando averiguar donde se esconde Voldemort tras la huida de la Mansión Nott. - dijo Kingsley calmadamente, intentando serenar el ambiente-.
-Yo creo que puedo ayudar- la voz de Harry sonaba tímida- he tenido unas visiones sobre un lugar- los ojos oscuros de Snape fulminaron al niño que vivió. –
- ¿Y cuándo pensabas compartir esa información, Potter? - la voz áspera y dura de Snape detonaban un matiz de desprecio-.
- Yo…bueno…no estaba seguro de lo que estaba viendo.
- ¿qué es lo que has visto Potter? - Draco se acercó a Harry agarrándolo de la túnica-.¿Tú sabes dónde está Hermione?
- ¡Suéltalo Malfoy! - Ron se interpuso entre su amigo y el rubio- ¡Todo esto es tu maldita culpa, si no fueses un irresponsable nada de esto estaría pasando! No tenias bastante con dejarla…- el golpe que dio Snape en la mesa hizo callar a Ron antes de que revelase el estado de la chica complicando la situación aún más. -
- ¡Basta! – Draco miró confuso a Ron ignorando la advertencia de Snape. –
- ¿Qué has querido decir comadreja? - Ron miró a Snape de soslayo y seguidamente a Kingsley intentando encontrar apoyo-.
-Chicos…-dijo Kingsley acercándose a Draco- tenemos que estar calmados, dejad vuestras diferencias en este momento. Hermione os necesita. – Draco bajó los hombros dejando que la tensión que había acumulado todo su cuerpo se disipara-. Harry, cuéntanos que has visto.
- Vi un círculo de piedras…una tierra rodeada de mar y la voz de Voldemort diciendo que el círculo se cerraba ahí. Estaba eufórico en ese sitio…- la voz de Harry se fue apagando: Hermione estaba en peligro y él solo tenía unos recuerdos borrosos de un lugar especial para Voldemort…pero ¿Estaría Hermione allí?- se que es poco y no tiene mucho sentido pero algo me dice que tenemos que tenerlo en cuenta.
- Si tiene sentido- todas las miradas se dirgieron hacia Theo- Voldemort buscaba un sitio místico en Escocia…Harry tuvo esa visión y ahora Hermione está desaparecida. Creo que todo tiene que ver con la profecía- los ojos azules de Theo se cruzaron con los de Draco; nadie decía nada expectantes a las palabras de Theo- El único sitio que se me ocurre con esas características es la Isla de Lewis.
- Las piedras de Callanish…- murmuró Snape-
- Exacto.- afirmó Theo mirando a su ex profesor- la forma en que están distribuidas emulan a una cruz celta.
- ¿Y por qué estaría Hermione allí? – preguntó Harry totalmente confuso-.
En ese momento Draco se aferró a su brazo izquierdo sintiendo las pulsaciones de la marca tenebrosa. La marca comenzó a tornarse de un negro brillante produciéndole un dolor intenso. La voz ronca de Voldemort inundó la mente del chico.
Tengo a la sangre sucia…vuelve a mi y perdonaré tus errores…
Tras unos minutos de incertidumbre por parte de los allí presentes, Draco consiguió articular las palabras que se le estaban atragantado en la garganta.
- La tiene; Quiere que se cumpla la profecía… -dijo el rubio con la voz estrangulada- quieren que vaya a buscarla.
- Por esa razón, te quedarás aquí. Formaré un escuadrón e iremos a rescatarla- sentenció Kingsley- .
- ¿Pretendéis que me quede aquí y la dejé en vuestras manos otra vez? ¿OS RECUERDO LO QUE ESTUVO A PUNTO DE PASAR LA ÚLTIMA VEZ? ¡MCLAGGEN CASI LA VIOLA!- Ron bajó la mirada, aún se sentía culpable por haberla dejado sola en la Mansión Nott-. ¡ESE PUTO SÁDICO ME ESTÁ LLAMANDO! ¡ACABA DE ENTRAR EN MI MENTE!
Draco se pasó una mano por el pelo, echándoselo hacia atrás e intentando relajarse. Sabía que si perdía los papeles no podría ir a su rescate; necesitaba pensar con claridad y mantenerse sereno.
· Necesito ir a buscarla. Sé que puedo traerla de vuelta; además ella toma pociones que Snape le proporciona…es imposible que se cumpla la profecía ¿No?- los ojos suplicantes del chico se clavaron en Snape haciendo que éste quedará totalmente devastado - Severus…por favor. Sabes que tengo que ir a salvarla…
Snape sabía que si dejaba marchar a Draco se estaría encomendando a una muerte segura. La chica ya estaba embarazada y eso significaba la muerte del linaje al completo de los Malfoy, incluyendo al bebé. Lo que no entendía Snape es por qué el Señor Tenebroso tendría a la chica allí…según Potter quería cerrar el círculo pero la chica apenas estaba de dos meses…aún faltaba mucho para que naciese el bebé , era imposible cerrar el círculo ya. Pero claro, Voldemort no sabía que la chica estaba embarazada…solo estaba lanzándole un pulso a Draco porque sabía que iría a buscarla. ¿Quizás lo sabía? Era imposible…¿Cómo iba a saberlo si ni el propio Draco lo sabía? Tenía que trazar un plan donde Draco entrase sin ponerse en peligro…Snape lo conocía perfectamente y si lo dejaban en el refugio tomaría el rescate por su cuenta y todo saldría realmente mal.
· Está bien. Vendrás con nosotros a rescatarla- dijo Snape mientras Kingsley lo miraba dubitativo- se que irás de todos modos, así que mejor bajo nuestras órdenes- Kingsley asintió al escuchar las palabras de Snape; tenía razón, no podían enjaularlo como una bestia. Terminaría yendo a buscarla y era mejor tenerlo vigilado-.
Ron fulminó con la mirada a Snape. Si Malfoy iba en busca de Hermione y la salvaba todas sus esperanzas de escapar con ella como Snape le había dicho se esfumarían de golpe. Todo lo que se había imaginado junto a ella, escondiéndose en cualquier parte del mundo se vino abajo como un castillo de naipes. Ella le contaría a Malfoy que estaba embarazada y quizás escaparían juntos…lejos…Ron empezó a hiperventilar. No podía permitirlo; no podía dejar que ese hurón la salvase de nuevo…está vez la salvaría él.
Apretó el desiluminador que tenía en el bolsillo de su pantalón. Desde que Malfoy se lo devolvió jamás lo volvió a tener lejos de él.
· Lo siento pero no puedo permitir que este hurón se la vuelva a llevar.- dijo Ron con un tono firme mirando fijamente a Draco y sacando el desiluminador-.
Una luz blanca inundó la cocina cegando a todos los allí presentes y tragándose a Ron por completo.
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Hermione había sido encerrada en una cabaña cerca de las piedras de Callanish. A pesar de la humedad que se filtraba por las paredes compuestas de piedras, la estancia la resguardaba del viento y Hermione pudo dejar de temblar por un momento.
Un sentimiento de culpabilidad la invadió. Había puesto en peligro la vida de su bebé por haber ido a su antigua casa, los mortifagos conocían el lugar y había sido totalmente irresponsable por su parte haber vuelto.
Nadie sabía donde estaba. Nada iría a buscarla y tendría que ver la manera de salir de allí; tenía que hacerlo si quería vivir y poder dar a luz a su bebé. Aún faltaban muchos meses para que eso pasara y mientras estaba encerrada buscaría la forma de salir de allí, tenía que hacerlo…
La puerta de la cabaña se abrió y su rostro se heló al ver a Greyback aparecer ante ella.
· Lástima que seas tan especial para el Señor y no pueda darte un mordisquito- Greyback se relamió los labios- aún tengo tu olor impregnado a pesar de que ya ha pasado bastante tiempo desde ese día en Malfoy Manor…- Greyback se acercó a la chica y aspiró su aroma mientras Hermione retrocedía muerta de miedo- espero que cuando te saquen a ese bastardo que llevas dentro me dejen comerte-.
· Aún falta mucho para eso- dijo la chica intentando sacar una valentía que en ese momento no tenía-.
La risa macabra del licántropo resonó en la cabaña haciendo que Hermione diese un respingo.
· En cuanto ese traidor de Malfoy aparezca por aquí comenzará todo. Tú y tu bastardo tenéis las horas contados.- Greyback sonrió enseñando los dientes afilados y salió de la cabaña riéndose a carcajadas limpia-.
Hermione se sintió morir. ¿A que se refería? ¿Pensaba Voldemort matarla con su bebé dentro? ¿Cómo sabía Voldemort que estaba embarazada?Eso no podía estar pasando…todo lo que habían luchado no servía de nada, ella iba a morir con su hijo dentro…Draco iba a morir si iba a buscarla y el ni si quiera sabía la existencia del bebé…
Hermione se dejó caer en el suelo exhausta y comenzó a llorar acurrucándose en un rincón de la fría y húmeda cabaña.
Un resplandor de luz blanca la cegó; se frotó los ojos y cuando volvió a abrirlos no podía creer lo que estaba viendo delante de ella: Habían venido a buscarla
-Ronald…¿Qué haces aquí?- dijo casi sin aliento la chica-. ¿Cómo has podido encontrarme?
El pelirrojo le enseñó el desiluminador con una sonrisa triunfal.
· He venido a por vosotros.
Hermione miró a Ron con cariño, no sabía cómo se había enterado pero ahí estaba; había venido a por ella, había venido a salvar a su bebé de las garras de Voldemort.
· ¿Cómo sabes…?- preguntó Hermione encajando ahora la actitud que él había tenido hacia ella en las ultimas semanas-.
· No importa ahora Mione, lo importante es salir de aquí. Acércate.
La chica se acercó a su amigo y se abrazaron. Ron sacó el desiluminador y lo abrió: Nada.
Probó de nuevo con el rostro confuso; Nada…seguían allí.
· ¿Cómo se supone que funciona? Malfoy y tú ya lo han usado antes…- dijo el pelirrojo empezando a impacientarse-.
· Realmente no lo se…Malfoy solo lo abría y sucedía- dijo Hermione encogiéndose de hombros-.
· Pero ha funcionado antes…me ha traído hasta tí.
· ¿Quizas si pensamos en el mismo sitio donde ir?
· Australia. ¿Tus padres están allí no?
· Pero…pensaba que volveríamos con los demás- dijo Hermione poniéndose nerviosa-.
· Es muy peligroso. Tenemos que ir a otro sitio, confía en mí.- los ojos azules de su amigo se clavaron en ella; claro que confiaba en él: habían sido amigos desde los once años, había sido el primer chico por el que sintió algo especial, habían pasado muchas aventuras juntos…confiaba al cien por cien en Ronald Weasley.-
· De acuerdo, Australia- Hermione cerró los ojos y se concentró. Ron volvió a abrir el desiluminador. Nada; seguían en la cabaña. Ron gritó frustrado y Hermione resopló-.
· No lo entiendo…¡Joder!
En ese momento la puerta de la cabaña se abrió y una ráfaga de viento se coló en toda la estancia.
· Pero si tenemos aquí a la otra pata de Harry Potter. El señor Weasley…que placer que venga a visitarnos…- el rostro cadavérico de Voldemort se acercó a Ron mientras éste alzaba su varita y protegía a Hermione con su cuerpo- no le esperabamos a usted…ya veo que el joven Malfoy Sigue siendo un cobarde.
Las carcajadas de los mortifagos que acompañaban a Voldemort resonaron en los oídos de Hermione que había empezado a temblar considerablemente.
· Señor Weasley…se ha metido en la boca del lobo- Voldemort miró a Greyback de reojo y le indicó que se acercase- no creerá que después de que se me escapase la ultima vez el señor Malfoy no iba a tomar medidas. Se que poseen un artefacto que os hace desaparecer y esta vez he procurado prepararme para visitas inesperadas.- Voldemort sonrió macabramente y se acercó al oído de Greyback- ¡Ataca!
Antes de que Ron pudiese reaccionar, Greyback se había abalanzado hacia el pelirrojo transformándose en la bestia que era.
Los colmillos del licántropo comenzaron a desgarrar el cuerpo del pelirrojo mientras los lamentos desesperados de Hermione se ahogaban entre los quejidos y gritos de dolor de su mejor amigo.
