Capítulo 28

Minerva llevaba mas de media hora explicando al jefe de los aurores lo que había ocurrido mientras los aurores revisaban todo.

Mel se empezó a poner nerviosa, ya que al haber usado todo su poder no sabia si la iban a llevar al Ministerio para interrogarla. George que estaba a su lado, la cogió de la mano y la dio un apretón, los dos se habían sentado en uno de los bancos del jardín.

-¿Por qué hiciste eso? -pregunto él confundido mientras la miraba.

Ella tembló levemente y le miro.

-lo siento, pero era la única solución que vi -dijo ella angustiada mientras acariciaba su mejilla -pero creo que los aurores no se fían de mí.

-no voy a dejar que te separen de mi -soltó George mirándola serio mientras la pegaba más a él.

Estuvieron esperando mas de una hora, hasta que McGonnagall se acerco a ellos, mientras los aurores se empezaban a llevar los cadáveres.

-señora Zabinni, señor Nott tendréis que acompañar a los aurores, les he dicho todo y me han explicado que os rebajaran mucho la condena y vosotros también -dijo la mujer señalando hacia los dos matrimonios, que asintieron serios y después de despedirse de sus hijos se acercaron a varios aurores que los esperaban.

Cuando se fueron, la mujer miro hacia el joven matrimonio Weasley, Mel trago saliva asustada.

-les he explicado a los aurores que fue a causa de los mortifagos el que se destruyera la casa, y que tu pudiste salir a tiempo -informo Minerva seria mirando a la chica que sonrió agradecida, luego miro a los demás -es importante que los aurores sigan pensando eso, ya que, si se enteran de que fue Mel, la meterán en Azkaban.

El grupo asintió y la miraron serios, la mujer sonrió y los miro atentamente.

-cuando todo esto acabe, iremos al hospital para que os revisen y ya allí iremos a la Madriguera, les he hecho prometer a los aurores que podríais a ver a vuestros padres mañana y así podáis volver hablar con ellos -informo Minerva mirándolos, los jóvenes asintieron.

-voy a avisar a Molly, para que no se preocupe – soltó Arthur mirando a los demás que asintieron y el hombre se alejo unos cuantos pasos para mandar un patronus a su mujer.

Cuando ya terminaron los aurores los llevaron al hospital, George fue separado de su esposa y de los demás, ya que se los llevaron a otra sala.

-¿Cómo esta? -pregunto George a su padre mientras terminaban de curarle.

-todavía no he podido verla, la doctora no deja entrar a nadie -informo Arthur serio mientras se acercaba a su hijo.

-¿y los demás? -pregunto él mirando hacia la puerta buscando a los demás.

-los están revisando, Percy y Bill están bien y están con ellos -explico Arthur con una pequeña sonrisa.

La enfermera que estaba atendiendo a George, se alejo hasta un armario que había en una esquina, sacando un bote y acercándose otra vez al chico.

-ponte esto durante dos días en las heridas y no te quedaran cicatrices -soltó la enfermera dándole un bote que contenía un ungüento verde fosforito.

El chico asintió y cogiendo el bote, salió junto a su padre y se dirigieron hacia donde estaban los demás. En cuanto entraron estaban terminando de revisar a Draco y a Ginny.

-¿Qué tal, algo grave? -pregunto George a su hermano Percy que sonrió.

-no, solo simples rasguños, nada de importancia -informo Percy mientras Pansy se acercaba.

-¿sabéis como esta Mel? -pregunto Pansy preocupada mirando hacia George, aunque fue el señor Weasley quien contesto.

-todavía no sabemos nada, no nos dejan entrar a verla -explico Arthur con una sonrisa.

Después de unos quince minutos, terminaron de revisar a los dos, fueron hacia la sala de espera, a esperar a que les dijeran algo de Mel. Estuvieron esperando una media hora hasta que la doctora salió y se acercó a ellos.

-¿Cómo esta? -pregunto George preocupado, la doctora suspiro y lo miro serio.

-esta débil, ya estaba un poco débil antes de que la secuestraran, por lo que ella me ha dicho la torturaron y aunque las heridas recibidas en la batalla son poco profundas juntas la debilitaron más, así que se quedara un par de días ingresada en observación -informo la doctora mirándolos seria.

-yo me quedo con ella, después de lo que ha pasado entenderá que no pueda dejarla sola -dijo George serio.

La doctora después de un par de minutos asintió y les dijo que podía entrar antes de irse.

-bien, entonces si te quedas, voy a avisar a Molly, nosotros nos vamos, necesitáis descansar -dijo Arthur sonriendo mientras miraba a todos.

En cuanto se fueron, George suspiro con una sonrisa y se dirigió hacia la habitación donde estaba su mujer, en cuanto entro por la puerta vio a su mujer incorporada en la cama intentando colocarse la almohada.

-¿Qué haces? -pregunto él curioso mientras se acercaba.

-estoy cansado de estar tumbada quería estar un poco incorporada -explico ella, George sonrió y la ayudo a recolocar la almohada.

Por la tarde Molly se acercó con Fleur, Bill y Percy que llevaba a Wendy a ver a Mel.

-¿Qué tal estáis? -pregunto Molly mirando preocupada a los dos, mientras Percy se acercaba a Mel y ponía a Wendy en sus brazos.

-estamos bien, ¿Cómo se ha portado? -pregunto George mirando a su hija, que sonreía en los brazos de su esposa.

-madre mía, cuanto ha crecido -soltó Mel acariciándola la mejilla embobada.

-si querida, al principio crecen muy rápido, tanto que no te das ni cuenta -dijo Molly con una sonrisa mientras los miraba.

George miro a su familia y sonrió, por fin tendría una familia y eso le hizo pensar en Fred y lo contento que estaría.