Capítulo 11: Mamá en casa
Decirles a los padres de Bakugo que le gustaba un chico y que salía con ese chico fue lo más difícil de su vida, incluso más difícil que presentar el examen final de héroe, Bakugo Katsuki estaba demasiado nervioso ese día que les presento a sus padres a Kirishima.
Estaba preparado para todo, para que lo corrieran de la casa, para que le gritara su madre, para que si padre se decepcionara de él, pero no estaba preparado para que sus padres recibieran a Kirishima como si fuera su propio hijo. Bakugo quedo sorprendido cuando su madre trataba mejor a Kirishima que a él mismo. Su padre no lo veía mal, incluso le dijo que hacían muy linda pareja.
Mientras que la familia de Kirishima si fue un problema. Su madre lo acepto de inmediato, pero su padre fue quien se molestó, esas no eran conductas de "Hombres" Estuvieron a punto de terminar su relación por culpa del padre del chico. Pero su madre lo convenció de que dejara que su hijo fuese feliz.
El primer año de relación fue difícil con la familia de Kirishima, pero a casi cuatro años la familia del pelirrojo estaba acostumbrado a eso.
Ahora había un problema mayor ¿Cómo decirles a sus padres que les gustaba una chica, y que ambos salían con esa chica?
Mitsuki Bakugo ya sabía, se había encontrado a Kirishima y a Uraraka un día cuando Bakugo estaba fuera, y fue al día siguiente a hablar con Kirishima explicándole todo. Mitsuki estaba en shock por eso, no entendía el porqué de esa relación. Así que le hablo por teléfono a Bakugo, e insistida en conocer a esa chica sí o sí.
Pero Bakugo en su orgullo le dijo que no, después ocurrió el problema del embarazo de Uraraka que fue falsa alarma, y el problema con Mina, y agradeció todo eso para que Mitsuki no fuese a la casa.
—Bakugo no—Decía Uraraka en la cocina nerviosa.
Bakugo había llegado temprano de trabajar, y Kirishima dijo que llegaría un poco más tarde. Vio a Uraraka cocinar, llevaba pantalones deportivos ajustados y un sostén deportivo únicamente, así que Bakugo no pudo controlar sus instintos con su novia.
Bakugo se acercó a abrazarla por la espalda y comenzó a besarla por el cuello.
—Kirishima...llegara...—Menciono excitada Uraraka.
Bakugo subió una de sus manos por su pecho y comenzó a masajearlo.
—Pues le decimos que la cena puede esperar—Dijo Bakugo besándole el cuello.
Bajo su mano hasta la entrepierna y comenzó a masajearla. Uraraka comenzó a hacer sonidos por lo excitada que estaba haciendo, Bakugo también comenzó a excitarse, que bajo el pantalón de la castaña para dejar su trasero al descubierto, el también saco su miembro y comenzó a frotarlo lentamente, haciendo que la castaña se excitara aún más.
—Ya llegue—Kirishima dijo desde la entrada.
—Estamos ocupados—Bakugo dijo sin dejar de hacer su labor—Estamos en la coci...
Bakugo no pudo pronunciar palabra alguna, porque en la puerta de su cocina se encontraban Kirishima, la bruja de su madre y su padre. Bakugo sintió una vergüenza enorme y como pudo comenzó a guardar su miembro en sus pantalones, Uraraka volteo sorprendiéndose también y rápidamente se subió sus pantalones deportivos, ambos estaban por demás avergonzados con la situación.
—¿Qué...que hacen aquí? —Bakugo quiso comportarse lo más serio posible, pero realmente estaba bastante avergonzado—Kirishima por que los trajiste—Bakugo dijo casi entre dientes.
—Yo no los traje, cuando llegue a casa Mitsuki y Masaru estaban subiendo el elevador—Kirishima menciono de la misma—Son tus papas no podía déjalos afuera.
—Cállate tonto—Dijo Bakugo nervioso. Uraraka se encontraba detrás de él viendo por sobre el hombro de los chicos.
—Tra...traemos algo de comer—Dijo nervioso Masaru.
—Oh que bueno, pasen siéntense—Kirishima dijo sacándolos de la cocina para ir a la mesa.
Bakugo estaba nervioso por lo que había pasado, no sabía cómo responder o algo.
—Iré a cambiarme—Uraraka dijo también nerviosa saliendo de la cocina.
Bakugo no se esperaba eso, la comida aún no estaba lista, sus padres estaban ahí, sus padres habían presenciado una escena vergonzosa para él. Termino lo que estaba haciendo Uraraka, no sabía qué hacer, y su cuerpo se tensó más al escuchar que Uraraka se presentaba a sus padres.
—Así que tú eres la chica que está con ellos—Dijo Mitsuki
—S...Si...Mi nombre es Uraraka Ochako—Decía la castaña nerviosa.
—Mucho gusto Ochako-chan—Masaru respondió.
Kirishima veía a la chica sumamente nerviosa, y era para menos. Después de unos minutos Bakugo comenzó a poner la mesa, su madre lo veía con cara de querer matarlo por lo que había hecho.
Los primeros minutos de la comida fueron bastante incomodos para todos, Uraraka quería desaparecer lo más pronto posible de ahí, pero no podía hacerlo, según lo que había dicho hacia un momento Mitsuki era que quería conocerla.
—Si no vengo por mi propia cuenta nunca nos presentas a tu novia—Dijo la rubia algo malhumorada.
—Pero tienes que avisar—Bakugo levanto la voz.
—Sí, ese fue nuestro error, teníamos que avisar cariño—Masaru dijo con temor a su esposa.
—Así que ¿Eres heroína, no? Como este par—Mitsuki le dirigió unas palabras a la castaña.
—Si...—Menciono temerosa Uraraka.
—Estuvo con nosotros en la escuela, de hecho Ochako y Katsuki pelearon en el primer festival deportivo—Kirishima menciono muy contento.
—Oh, ¿Entonces eres aquella niña que hizo flotar todo el estadio? —Mitsuki dijo—Debiste patearle el trasero el año siguiente
Uraraka estaba sorprendida, mientras que Bakugo se guardaba sus palabras, no quería armar un escándalo en la comida. Terminaron todos de comer y Uraraka se disponía a limpiar la mesa pero Mitsuki se lo prohibió.
—Tenemos que hablar—Dijo poniendo aún más nerviosa a la castaña.
Los dos chicos estaban sudando frio de igual manera. Masaru fue quien comenzó a limpiar la mesa, y los chicos se disponían a seguir al señor Bakugo pero Mitsuki ordeno.
—Los cuatro—Estaban más que nerviosos todos los presentes—Sé que esto...no es una simple moda. Pero saben, soy mayor que ustedes y muchas veces no entiendo las cosas que hacen ustedes los jóvenes, pero entiendo algo y lo entiendo muy bien. Katsuki ama los dos, ama a Eijiro y a Ochako-chan y nunca me opondría a lo que hace feliz a mi hijo.
Los ojos de Kirishima y de Ochako brillaron momentáneamente, y Bakugo se ruborizo un poco por lo que había dicho su madre.
—Pero mi pregunta es ¿Por qué no escogieron algo mejor? —Pregunto Mitsuki.
—¿A qué se refiere? —Uraraka pregunto.
—Si, por que mi hijo sí pudieron escoger algo mejor—Una risa burlona salió de la rubia.
—Cállate bruja—Grito por primera vez Bakugo.
—No me grites así en frente de tus novios—Grito Mitsuki.
Haciendo que aquello se volvéis una batalla campal entre madre e hijo.
—Bienvenida a la familia...—Masaru llego con un pedazo de pastel que ellos habían traído, Uraraka solo se sorprendió por lo que estaba pasando.
—A ti te recibieron con gritos...yo esquive un florero...
—Mi esposa tiene mala puntería, el florero era para Katsuki.
—¿Por qué? —Uraraka se atrevió a preguntar.
—Katsuki le reclamo a Mitsuki que me trataba mejor que a él y como siempre empezaron a pelear—Kirishima dijo.
Uraraka ya no se sentía tan nerviosa, pero sí bastante avergonzada por que la habían visto tener prácticamente relaciones con Katsuki en la cocina. El resto de la cena fue algo bastante normal, entre algunos ritos de madre e hijo, pero fuera de eso todo fue normal. Horas después la pareja se retiró dejando a los tres jóvenes en su departamento.
—La bruja quiere un nieto...y que si es niña no importa si es de Eiji o mío que la llamemos Mitsuki, esa mujer está loca—Uraraka se asustó por lo que su suegra acababa de decir, no estaba en sus planes cercanos tener un hijo...incluso ya habían pasado por un susto no hacía mucho.
—Tranquila mochi de fresa—Kirishima la abrazo por la espalda—Solo lo dice para molestar, con el tiempo vas a ver que te trata mejor, conmigo lo hizo.
—Eres su favorito, antes que su hijo—Bakugo le reclamo—Ah por cierto no le digas señora, se siente vieja...pensándolo bien dile señora—Bakugo pensó a manera de venganza.
—Falta decirles a mis padres...y a los padres de mochi de fresa—Kirishima menciono sin soltar a Uraraka.
—Mis...mis padres ya saben...al menos mi madre.
Hubo un asombro por parte de los dos chicos.
—¿Cuando les dijiste? —Preguntaron casi al unísono.
—Hace poco, llamo para saber si me estaba yendo bien y le mencione sobre ustedes.
—¿Y qué dijo? —Pregunto Kirishima.
—No estaba muy contenta...incluso pensó que era un fetiche que se me iba a quitar por experimentar...y que no le mencionara a papá...—La castaña no estaba feliz por lo que su madre había dicho.
—Tranquila, algún día entenderán—Bakugo menciono.
—Mi padre creo que se pondrá feliz...eso espero—Kirishima mencionó algo decepcionado, recordando el martirio que había vivido con anterioridad.
Pero no le importaba, porque estaba feliz con lo que había decidido, estar con las dos personas que amaba realmente.
A la semana siguiente el día de descanso de Uraraka, tocaron la puerta era Mitsuki, Uraraka la invito a pasar, aunque no estuviesen Bakugo ni Kirishima.
—No vengo a verlos a ellos—Mitsuki menciono.
—Ah...no—Uraraka dijo nerviosa.
—No vengo por ti—Ochako abrió los ojos sorprendida por lo que había dicho la rubia—No te conozco y quiero hacerlo, pero como voy a hacerlo, invitándote un café.
Mitsuki le dijo llevándose a la chica de ahí.
Como toda madre, le comento, que tenía miedo que Katsuki fuese lastimado, y fuese lastimado por los dos. Tenía miedo de que esa relación que los tres tenían llegara a su fin, porque no solo uno saldría lastimado, sino que todos saldrían lastimados. Era normal pensar eso, era algo nuevo para todos.
—Amo a Katsuki, y no puedo decir que esto es un para siempre...pero mientras este con el...con los dos...intentare hacerlos felices lo más que pueda, intentare llenar sus corazones de momentos felices...por que los amo realmente.
Mitsuki sonrió por primera vez convencida de que eso era lo mejor para su hijo, que ambos eran lo mejor para Katsuki.
—Yo sé que así será.
Mis estrellitas por esta semana es todo, la historia ya esta concluida, solo nesecita algunos arreglitos así que espero que les gusten y los leere la siguiente semana.
