Perdiendo lo virgen
Capítulo 7
Era lunes por la mañana y Kagome llegó a la escuela sintiéndose incómoda. La discusión que tuvo con sus compañeros el viernes y el haberse ido sin avisar la tenían nerviosa, se sentía desconectada de todos. Al entrar al aula, notó cómo las conversaciones se detenían y todas las miradas se volvían hacia ella. Respiró hondo y caminó hacia su asiento, sintiendo la tensión en el ambiente.
Notó de inmediato la ausencia de Inuyasha, sus con la mirada lo buscó discretamente, pero se cruzó con la mirada de Miroku, que hizo se sintiera aún más incómoda y, contrario a la semana pasada, que lo había saludado muy alegre, ahora solo lo saludo seca y brevemente.
—Hola, Miroku —dijo sin mucho ánimo, apenas esbozando una sonrisa.
—Kagome —respondió Miroku, con un tono que reflejaba su preocupación. Parecía que quería preguntarle algo, pero antes de que pudiera decir nada, un grupo de estudiantes se le acercó, susurrando rumores.
—¿Tú que sabes de lo que se dice, Miroku? —dijo uno de ellos, con voz baja pero lo suficientemente alta para que todos Kagome escuchara—. Dicen que Inuyasha está en el hospital. Se metió en otra pelea el viernes por la noche.
—Sí, pero eso no es todo —agregó otro, mirando de forma insinuante a Kagome—. Alguien estaba con él… parece que los de Wolf Pack regresaron por su culpa, como siempre, un chico problemático.
Kagome sintió un nudo en el estómago. Quería responder, quería gritar que eso era mentira, pero se contuvo. Recordó la advertencia de Sango de no involucrarse con Inuyasha, recordó el momento incómodo del viernes cuando lo defendió. Bajó la mirada, tratando de concentrarse en otra cosa, pero los murmullos continuaban.
—¿Crees que está gravemente herido? —preguntó una chica, con un tono mezcla de curiosidad y morbo.
—No lo sé, pero dicen que fue una pelea bastante violenta —respondió el primero.
Kagome apretó los puños debajo de su escritorio, intentando mantener la calma. Las imágenes de Inuyasha peleando para defenderla pasaron por su mente. Recordó cómo había intervenido aquella noche, su valentía y la fuerza con la que había enfrentado a sus atacantes. Esa imagen de Inuyasha la llenaba de una mezcla de gratitud y preocupación.
—Bueno, es increíble que Inuyasha se haya enfrentado a todo un grupo, realmente es increíble. Se nota que, finalmente, es el tipo que ha llevado a la escuela a ser primer lugar en kedo y jiujitsu —dijo Miroku, dándole un enfoque diferente al tema.
De repente Kagome, notando la estrategia de Miroku, se le prendió el foco. Miroku debía saber algo sobre cómo estaba Inuyasha y decidió que, después de la escuela, le preguntaría al respecto. Necesitaba asegurarse de que su amigo estaba bien, aunque solo fuera para calmar su propia ansiedad.
La clase continuó, pero Kagome apenas podía concentrarse. Sus pensamientos volvían una y otra vez a Inuyasha. ¿Estaría realmente en el hospital pero en uno diferente? ¿Estaría gravemente herido? La incertidumbre la estaba matando.
Cuando inició el receso, Kagome se levantó de su asiento, decidida a encontrar alguna respuesta. Se acercó a Miroku, quien estaba hablando con algunos compañeros cerca de la ventana.
—Miroku —dijo, intentando sonar tranquila—. ¿Has escuchado algo más sobre Inuyasha?
Miroku la miró con seriedad.
—Solo lo que dicen los rumores. Que se metió en una pelea el viernes por la noche y que está en el hospital. Pero no sé más detalles, no responde mis llamadas
Kagome asintió, sintiendo que su preocupación aumentaba.
—Gracias —murmuró, dándose la vuelta para regresar a su asiento.
En ese momento, una chica que estaba cerca intervino.
—Dicen que fue una pelea por una chica —dijo, mirando directamente a Kagome—. ¿No estabas tú con él el viernes por la noche, Kagome?
Todos los ojos se volvieron hacia ella. Kagome sintió que el color se le iba del rostro.
—Yo... no sé de qué estás hablando —respondió, tratando de mantener la calma.
La chica levantó una ceja, claramente no creyéndole.
—Claro, como digas.
Kagome sintió una oleada de ira y vergüenza. Con esfuerzo, se tragó sus palabras y se dirigió hacia la salida sintiendo las miradas de sus compañeros en su espalda .Salió al patio a buscar a Sango y mientras caminaba, escuchó pasos apresurados detrás de ella y, al volverse, vio a Miroku alcanzandola.
—Kagome, espera —dijo Miroku, respirando un poco agitado—. Sé lo que pasó, pero no quiero decirlo frente a todos.
Kagome asintió, sintiéndose aliviada de que Miroku tuviera información y se lamentó de haber sido indiscreta.
—¿Cómo está? ¿Por qué no vino?
—¿Por qué no le preguntas personalmente? Vamos a verlo cuando terminen las clases
Antes de que Kagome pudiera decir algo, Sango apareció de la nada y, en un movimiento rápido, sujetó a Miroku con una llave.
—¿Qué estás haciendo? ¿Estás acosando a Kagome? —demandó Sango, con furia en sus ojos.
—¡Sango, espera! —intervino Kagome, intentando aclarar la situación—. Miroku no me está acosando. Solo estamos conversando.
Sango soltó a Miroku, pero su mirada seguía siendo hostil. Se volvió hacia Kagome, su tono más suave pero aún serio.
—Debes tener cuidado con quién te juntas, Kagome.
Miroku se levantó, frotándose el brazo donde Sango lo había inmovilizado. Miró a Kagome y le dijo:
—A la salida hablamos, Kagome.
Kagome asintió confundida, y Miroku ni miró a Sango antes de irse y la chica,mientras lo veía alejarse, recordó cómo Sango había intimidado a los niños en el parque… definitivamente era una chica de mucho carácter. Kagome supuso que había pasado algo entre Miroku y Sango y después de que el chico se fue, se volvió hacia Sango.
—Sango, ¿pasó algo entre tú y Miroku? —preguntó, esperando entender la tensión entre ellos.
Sango evitó la mirada de Kagome, claramente molesta con la pregunta.
—No quiero hablar de eso ahora, Kagome.
Kagome asintió, respetando su privacidad. Pero lo que no estaba dispuesta a desistir para saber era qué había pasado con Inuyasha.
—Está bien, pero... ¿Puedes decirme qué pasa con Inuyasha? —preguntó con voz suplicante.
Sango suspiró, su expresión se suavizó un poco mientras comenzaba a caminar.
—La familia de Inuyasha… ellos hicieron que toda mi familia muriera. Sólo sobrevivimos mi hermano y yo… pero por culpa de Inuyasha, mi hermano fue separado de mi y lo enviaron a una casa de huérfanos.
Kagome se quedó sin palabras, procesando la información. No podía imaginar el dolor que Sango sentía, como podía ser que Inuyasha y su familia pudieran causar tan mal.
—¿Qué...? ¿Cómo pasó eso? —preguntó Kagome, con la voz temblorosa.
Sango la miró con tristeza y tomó aire, como si revivir el pasado le exigiera toda su fuerza.
—Mi familia… durante mucho tiempo, tuvo una reliquia: la Perla Shikon, es un un tesoro muy valioso, había rumores que su valor era muy alto, capaz de comprar todo un país. En mi familia se decía que nos traía buena suerte, pero… más que buena suerte, nos traía constantes problemas, como ladrones escabulléndose en la casa y pleitos legales. La verdad, nunca intentamos venderla porque se consideraba sagrada, la historia de mi familia dice que nos la encomendaron para cuidarla, porque si caía en manos equivocadas podría incluso morir mucha gente.
Kagome escuchaba atentamente, sin interrumpir.
—Hace algunos años, un antropólogo llegó a nuestra casa. Era un estudioso de la historia y los tesoros arqueológicos de la zona y después de descubrir unas ruinas cerca de la ciudad e investigar mucho, descubrió que la perla era una pieza histórica clave en la proliferación de nuestra civilización. Mi familia decidió mover la perla a un museo; les parecía justo que todos pudieran apreciarla, al final de es parte de la historia de todos… y por otro lado, pasar las responsabilidad de su cuidado al estado y poder vivir en paz. Pero la verdad, el gobierno no quiso involucrarse financieramente; así que el arqueólogo consiguió ser financiado por la organización Taisho… que prometió construir el museo a cambio de una concesión de tener las ganancias que generará el museo por unos años. Pero finalmente, resultó ser un plan para tener acceso a la perla.
—¿La organización Taisho? ¿Te refieres a...?— Kagome frunció el ceño.
—Sí, la organización de la compañía del padre de Inuyasha… El día que iban a transportar la perla, cuando se supone ya estaba terminado el museo, la casa fue atacada. Mi hermano Kohaku y yo íbamos en la camioneta con el antropólogo, mis padres pensaron que era simbólico que la última generación de la familia fuera la que entregará la reliquia… Alguien ocasionó un accidente aparatoso. En medio del caos, robaron la perla. El tipo que abrió el cofre donde estaba la perla comenzó a gritarle al antropólogo, exigiendo algo. Como este no respondió… le disparó.
¿Y luego qué pasó?— Kagome tragó saliva.
Sango continuó, su voz temblorosa pero firme:
—El tipo me notó y me apuntó en la cara con la pistola. Yo… aún con la vista nublada lo logré distinguir, nunca podré olvidarlo… yo estaba herida, abrazaba a mi hermano que estaba inconsciente. El tipo, con una sonrisa malvada, murmuró algo que no entendí y se fue… dejándonos con vida…
Kagome se mantuvo en silencio mirando hacía la nada, sin atreverse a mirar a Sango, quien continuó hablando pero su voz comenzó a quebrarse y unas lágrimas recorrieron su rostro.
—Yo después de eso perdí el conocimiento y tarde días en despertar… a veces pienso hubiera sido mejor no haber despertado porque me enteré que también habían atacado mi casa… mis padres, mis tíos, mis primos, todos… habían sido asesinados y la casa saqueada…
Kagome quedó en silencio, asimilando todo lo que le acababa de revelar Sango.
—¿Y cómo sabes que fue el padre de Inuyasha?— finalmente, con una mezcla de vergüenza y desesperación, preguntó Kagome
—El día que regresé a casa me llegó un paquete que tenía un dispositivo dentro, en cuanto lo tomé apareció un video borroso pero aún así pude distinguir que pasaba en él: era el padre de Inuyasha… entregando un portafolio con dinero a un tipo que reconocí… era el hombre que asesinó al arqueólogo, el que empuñó su pistola sobre mi cara.
Kagome quedó paralizada por un momento, asimilando todo lo que Sango le había contado. De repente, rompió a llorar y, sin pensarlo, abrazó a Sango con fuerza.
—Sango, no tengo palabras, esto es algo horrible. —Las dos chicas se abrazaron y lloraron en silencio, compartiendo el peso del dolor.
—¿Y tu hermano? — preguntó Kagome, aún con lágrimas en los ojos.
Sango tomó un respiro profundo, su expresión se endureció mientras se separaba de Kagome
—El día que recibí el video con la prueba, salí desorientada y llena de rabia… estaba fuera de mi… fue un grave error porque perdí el dispositivo, las pruebas…— recordó con rabia la chica mientras apretaba los puños. —Me dirigí a la casa de la familia Taisho para confrontarlos y afuera me encontré con Inuyasha… yo pensé que él me ayudaría porque se sabe que su familia lo desprecia… es el hijo de la amante de su padre y estúpidamente pensé que él me ayudaría a buscar justicia ¡Fui una tonta!
—¿Qué fue lo que pasó?—preguntó Kagome consternada.
—Primero se mostró comprensivo hasta que le mostré el video, me preguntó si alguien más lo había visto y cuando le dije que no destruyó la prueba frente a mis ojos… diciéndome que habría consecuencias por haber amenazado a su familia.
Kagome se cubrió la boca, horrorizada.
—Al día siguiente, se llevaron a mi hermano los de seguridad social, alegando que yo no podía hacerme cargo de él por ser también menor de edad… lo separaron de mí. Pero voy a recuperarlo— dijo Sango, con sus ojos llenos de lágrimas y pero también determinación. —Por eso trabajo y estudio, Kagome. Quiero superarme, ser independiente y lo suficientemente buena para hacerme cargo de mi hermano. Pero también quiero justicia… Estoy investigando para meter al padre de Inuyasha en prisión y recuperar la perla. El problema es que ningún abogado quiere ayudarme en un proceso legal contra el hombre más poderoso y rico del país, menos sin pruebas.
—¿Y qué vas a hacer?— Kagome la miró con admiración y preocupación.
—Solo hay un abogado que ha mostrado interés. Forma parte del bufete del equipo legal de una compañía que es la competencia directa de las empresas Taisho. Me ha ofrecido su ayuda, pero está en Tokio. Me dice que vaya, que pueden ayudarme y que no le temen a la familia Taisho. Ahora estoy juntando dinero para ir.
—¿Pero no crees que ese abogado quiera usar tu caso en contra de su competencia?— Kagome la miró con preocupación.
—Tal vez, pero no me importa. —Sango se encogió de hombros —Lo que quiero es justicia. Lo demás no me interesa. Si quieren usarlo como estrategia, por mí bien.
—Sango, eres increíblemente fuerte. — Kagome la miro a los ojos —Vamos a encontrar una manera de conseguir ese dinero. No estás sola en esto…
—Gracias, Kagome. — sonrió Sango levemente, sintiendo alivio al tener a Kagome a su lado. — Con tu apoyo, sé que podemos lograrlo… vamos a buscar justicia para nuestras familias.
—¿Nuestras familias?— Kagome la miró con sorpresa.
—Sí, Kagome. Yo sé que eres la hija del arqueólogo… Te reconozco de las veces que viniste a nuestra casa con tu padre para ver la perla.— Sango continuó con firmeza— Juntas, encontraremos la forma de obtener justicia por el asesinato de nuestros padres.
Kagome quedó boquiabierta, en shock y sin poder articular una palabra, mientras Sango continuaba:
—Me sorprendió verte aquí en la escuela. Te ves algo diferente de cuando te vi antes… Es curioso cómo nuestros caminos se cruzaron de nuevo… Justo entré a esta escuela porque obviamente no puedo costear la escuela privada a la que iba antes… así que terminé aquí. La verdad nunca te hablé antes porque parecías muy seria, pero eres muy diferente a como pensé que eras.
—Entonces… juntas encontraremos la forma de obtener justicia por el asesinato de nuestros padres — respondióKkagome despues de un breve silencio, todavía en shock sin terminar de entender nada. —Sango ¿hace cuánto sucedió todo esto?
—Hace 1 año —respondió extrañada por la pregunta Sango… Kagome hizo cálculos, coincidía con la muerte de su padre… de pronto recordó los documentos que había encontrado… donde se mencionaba una perla pero en ese momento no le hicieron sentido…
Después de una pausa larga, las dos chicas se miraron con una mezcla de esperanza y resolución.
Continuará…
Hola a todos ¿cómo están? Espero hayan disfrutado este capítulo, otro SIN Inuyasha, más corto pero con muchas revelaciones QUE A MI OPINIÓN DEJAN MÁS DUDAS. Yo la verdad siento que me estoy alejando un montón de la premisa original metiendo mucha intriga jajaja, perdón. Es que la premisa original era como muy simple, la hice cuando era muy niña y ahora… no sé, las ideas de la historia solo me llegan mientras escribo y me inspiro y no puedo parar… Voy a cambiar el resumen, aunque el título no lo se ¿que me recomiendan? La verdad no esperaba hacer tan densa la historia pero más me imagino la continuación, no puedo parar.., Les pido su ayuda, o al menos su paciencia ¿qué me recomiendan? En fin… los quiero, perdón por mi caos al planear una historia jajajaja YO prometí un romance más ligero y se está haciendo más pesado :(
En fin, aquí está mi sección favorita… responder los comentarios:
Cangrejita: Muchas gracias, chiquita, bienvenida seas y espero te haya gustado este episodio con a acontecimientos interesantes que ha sido revelados
Jalil: Aprecio tu imperdible comentario, espero que este episodio te haya gustado también. TQM por comentar siempre, eres buena onda. Acabe un chismesito para que te deleites.
Rosa: No se porque no sale tu nombre, me desespero, mejor solo pongo Rosa y creo que así sí saldrá tu nombre. Me alegra que hayas recuperado tu pagina, y muuuuchas gracias por compartir, ya vi por ahí que una persona lo lee desde ahí y que felicidad llegar a más personas ¿A ti te ha gustado este capítulo? Estoy muy estresada de que se está complicando mucho y la gente estuviera esperando algo más ligero. Ahora ¿aún piensas que Inuyasha es bueno con las revelaciones de Sango? Hijoles, que pasaraaaaaá jeje Y de Kagome… pues hijoles, creo que si ya es un poco obvio a donde estoy llevando su situación familiar pero aún no quiero revelar nada jejejej
Coneja: Eres super linda, gracias por tu comentario en cada episodio, de verdad. Y buenoooo, eres como detective, no quiero decir tanto para no hacer spoiler… sólo dire que le diste el clavo en varias cosas ¡Muy buena! Espero hayas disfrutado este capítulo, tengo muchas ganas de leer lo que piensas… me intriga jajaja yo la verdad hasta me puse triste escribiendo esto… ya el siguiente episodio vuelve a parecer Inuyasha… que ¿será el villano de este fic? naaaaaaah, para nada. jajaja
