Floch Forster aún tiene dieciséis años, pero no por mucho tiempo.
La sensación de que hay algo malo con su cabeza lo persigue a lo largo de los meses. Conversaciones que cree haber tenido y momentos que cree haber vivido lo confunden, pero no investiga.
Es sabido que buscar respuestas y hacer preguntas que no todos hacen, por lo general no resulta en una vida larga.
Esa no es la razón y es demasiado tarde ahora.
Floch Forster acaba de morir, tras descubrir accidentalmente que es la segunda vez que vive su vida por palabras del mismo causante de esto.
